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Universidad nacional del centro del Perú

 Catedra: metodología de la investigación científica

 Catedrático: espíritu Orihuela judi cesar

 Estudiantes:

 santos Guardia Erika Brenda


 . Rivera Laureano Gerson

 Tema: Anomalías , crisis y revoluciones


Semestre: IV

Huancayo -201
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El paradigma presenta pues con un conjunto de problemas definidos, junto con unos métodos que

se consideran adecuados para conseguir los objetivos establecidos. Si el experto culpa al paradigma

de no haber logrado resolver algún problema, estará expuesto a las mismas acusaciones que el

carpintero que culpa a sus instrumentos. Sin embargo, el corpus doctrinal siempre alberga fallos o

anomalías que, a la larga, pueden llegar a tener tal gravedad como para generar una seria crisis en

el paradigma vigente. De no poderse resolver, este será finalmente rechazado y reemplazado por

otro nuevo que no es compatible con el anterior. La mera existencia de problemas irresolutos en

un paradigma, no constituye en sí misma una crisis. Kuhn reconoce que los paradigmas siempre

encontrarán dificultades a lo largo de su andadura. Siempre se presentan anomalías. Solo bajo

condiciones especiales estás últimas pueden conducir a una crisis de credibilidad en sus principios,

por parte de la comunidad implicada (los que Lakatos alegaría que afectan al núcleo central de la

teoría Kuhn aclara que la mera emergencia de una anomalía o de varias no alcanza para provocar

la crisis y el ocaso de un determinado paradigma. Por el contrario, de alguna manera las anomalías

surgen de manera simultánea a los paradigmas, ya que todo emprendimiento teórico observa

enigmas que no alcanza a resolver y que pasan a conformar el horizonte de las investigaciones

establecidas dentro del modelo consensuado. Durante la preeminencia de la física aristotélica, por

ejemplo, la irrupción de los cometas en el espacio representaban una anomalía, puesto que se

trataban de cuerpos celestes cuya trayectoria contradecía la idea de un cosmos perfectamente

ordenado, compuesto por esferas cristalinas conectadas entre sí. Sin embargo, este paradigma se

mantuvo durante siglos, a pesar de la observación de fenómenos contradictorios, debido al

consenso extendido entre los ser humanos de la ciencia acerca de su eficacia, La crisis en el campo

científico adviene a partir de la acumulación de anomalías, las cuales atacan los fundamentos del

paradigma hasta entonces vigente, y resisten tenazmente las pruebas diseñadas por sus defensores,

que procuran eliminarlas. Las nociones de enfrentamiento y resistencia al interior de la comunidad


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científica dan cuenta del carácter inminentemente político de la situación de emergencia y

reconocimiento de las anomalías, toda vez que su puesta en escena representa un desafío a nociones

hegemónicas, que se reproducen a partir de prácticas tales como presentaciones en congresos,

publicaciones en revistas especializadas, becas y manuales de ciencia. Chalmers (2002)

Produce un sentimiento generalizado de desconfianza y desazón al interior de la comunidad

científica, que se agrava con el surgimiento de un paradigma rival. Este refleja una cosmovisión

del mundo completamente diferente a su antecesor. Cada paradigma realiza un recorte de la

realidad bajo premisas radicalmente diversas, al punto tal que cuestiones y problemas considerados

relevantes por el paradigma A pueden no tener existencia alguna en el paradigma Cada paradigma

puede considerarse como un lenguaje particular, con su propio vocabulario, conceptos y términos.

En el campo de las ciencias sociales, varios paradigmas referidos a la organización y dinámica

social han convivido a lo largo de los siglos XIX, XX y XXI, a pesar de que sus diagnósticos y

premisas son incompatibles. Es el caso de la contraposición entre el paradigma marxista, y su

concepción de la sociedad como una totalidad organizada a partir de la explotación de una clase

obrera por la clase burguesa; y el paradigma liberal y sus principios básicos acerca del libre juego

de la oferta y la demanda como principios rectores del mercado laboral, y la postulación del

individuo como protagonista autónomo de sus acciones y decisiones. Estas especificidades

ostentadas por cada paradigma, en tanta visión particular del mundo, dan lugar a una controvertida

tesis desarrollada por Kuhn: la tesis de la inconmensurabilidad de los paradigmas. Afirmar que los

paradigmas son inconmensurables equivale a decir que no son medibles ni comparables, que se

trata de dos órdenes, cosmovisiones o lenguajes completamente diversos, imposibles de ajustar o

compatibilizar entre sí. La tesis de la inconmensurabilidad de los paradigmas se sostiene a partir

de dos reflexiones de Kuhn sobre el proceso convencional de contrastación de hipótesis.


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Los paradigmas rivales considerarán lícitos o significativos diversos otro tipo de cuestiones

que con anterioridad se consideraban triviales, a la par que se proponen normas de actuación

diferentes e incompatibles frente a las defendidas años atrás. El paradigma en el que comienza a

trabajarse guiará el modo en que el científico vea un determinado aspecto del mundo. Kuhn

mantiene que, en cierto sentido, los defensores de paradigmas rivales “viven en mundos distintos”.

Este autor vincula el cambio de la adhesión por parte de los investigadores de un paradigma a otro

alternativo e incompatible con un «cambio de Gestalt» e incluso con una “conversión religiosa”.

No existe ningún argumento puramente lógico que demuestre la superioridad de un paradigma

sobre otro y que, por tanto, impulse a cambiarlo racionalmente. Una razón de que no sea posible

tal demostración estriba en el hecho de que en el juicio de un científico sobre los méritos de una

teoría científica intervienen muchos factores. La decisión del investigador dependerá de la

prioridad que dé a cada uno de ellos. Los factores incluirán cosas tales como la simplicidad, la

conexión con alguna necesidad social urgente, la capacidad de resolver algún determinado tipo de

problema, etc.

Una segunda razón de que no exista una demostración lógicamente convincente de la superioridad

de un paradigma sobre otro surge del hecho de que los partidarios de los paradigmas rivales

suscribirán distintos conjuntos de normas, principios metafísicos, etc. Juzgando por sus propias

normas, el paradigma A podrá ser considerado superior al paradigma B, mientras que si se utilizan

como premisas las normas del B, el juicio podrá ser diametralmente opuesto. Recordemos que, la

conclusión de una argumentación es convincente solamente si se aceptan sus premisas. Los

partidarios de paradigmas rivales no aceptarán las premisas de los contrarios y por lo tanto no se

dejarán convencer necesariamente por sus argumentos. Por esta razón, Kuhn compara las

revoluciones científicas con las revoluciones políticas. Así como las convulsiones políticas

pretenden cambiar las instituciones políticas por unos medios que las estas últimas prohíben (y en
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consecuencia falla el recurso político), también la elección entre paradigmas rivales resulta ser una

elección entre modos incompatibles de vida comunitarias y ningún argumento puede ser lógico, ni

siquiera probabilísticamente convincente. Empero con ello no queremos decir que los argumentos

esgrimidos por los defensores de doctrinas rivales no sean importantes a la hora de tomar decisiones

personales o colectivas. En opinión de Kuhn, la naturaleza de los factores y circunstancias

relevantes con vistas a que los científicos cambien de paradigma es algo que debe descubrir la

investigación psicológica y sociológica. Así pues, se presentan diversas razones vinculadas entre

sí que generan la imposibilidad de encontrar argumentaciones lógicas que fuercen a un individuo

o una comunidad al abandono de un paradigma y reconversión a otro. No hay un criterio único e

inequívoco por el que un científico pueda juzgar el mérito o porvenir de un paradigma.

Adicionalmente, como hemos mentado, los defensores de los programas rivales suscribirán

distintos conjuntos de normas, e incluso verán el mundo de distinta manera y lo describirán con un

lenguaje diferente.

El propósito de los argumentos y discusiones entre defensores de paradigmas rivales debe ser

persuadir y no coaccionar. Hablamos pues de la polémica aseveración de Kuhn de que los

paradigmas rivales son “inconmensurables“. Se trata de una de las proposiciones de Kuhn que más

polémicas despertó entre sus colegas. Una revolución científica corresponde al abandono de un

paradigma y a la adopción de otro nuevo, no por parte de un científico aislado sino por una

comunidad científica en su totalidad. A medida que se convierten más científicos, por diversas

razones, al nuevo paradigma, se genera paulatinamente cambio en la distribución de las adhesiones

profesionales. Para que la revolución tenga éxito, tal correlación de fuerzas debe decantarse

drásticamente hacia el paradigma novedoso e incluir a la mayoría de los miembros del colectivo

implicado, permaneciendo tan solo un pequeño grupo de disidentes románticos que a la postre
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serán excluidos de la nueva comunidad científica y tal vez se refugiarán en otros campos, o en un

departamento de filosofía hasta su extinción

Bibliografía
Filotecnologa. (21 de julio de 2013). Cuentos cuanticos. Obtenido de cuentos cuanticos .

Pironet, O. (noviembre de 2013). le monde diplomatique . Obtenido de le monde diplomatique