Você está na página 1de 7

La importancia de las emociones positivas

Tradicionalmente, la mayoría de los estudios en el campo de las emociones se han centrado en


las que denominamos emociones negativas, debido fundamentalmente al valor adaptativo que
éstas tienen y han tenido siempre para la supervivencia de nuestra especie. Las emociones
negativas nos permiten responder ante posibles amenazas. Por ejemplo, el miedo nos
advierte de que un determinado estímulo supone un peligro para nosotros, por lo que podemos
evocar respuestas de lucha o huída, en función de la valoración que hagamos de dicho estímulo.
Las emociones negativas nos permiten solucionar problemas, aunque a veces, cuando se
convierten en protagonistas, también los generan.
El papel de las emociones positivas
Pero, ¿qué papel tienen las emociones positivas? ¿Qué valor tenían ya para nuestros
antepasados? Si bien es menos evidente, cada vez un mayor número de estudios, y de mayor
relevancia, están abordando el efecto constructivo de las emociones positivas, tanto en la
salud física como psicológica, y tanto a nivel individual como comunitario. Según estos estudios,
las emociones positivas tendrían un papel fundamental en el crecimiento y desarrollo personal, en
los estados mentales y en los comportamientos que preparan a las personas para tiempos
difíciles.

Como ejemplo de esto, un estudio realizado por Fredrickson, Tugade, Waugh y Larkin (2003)
sobre las medidas que se tomaron antes y después del 11-S mostraban que quienes, tras la
ocurrencia del atentado, presentaban emociones positivas desarrollaban menos síntomas
depresivos, aprendizaje positivo, un mayor nivel de optimismo, satisfacción con la vida y
tranquilidad. Los autores concluyen que el hecho de experimentar sensaciones positivas tras una
situación traumática hace que el sujeto:

 Viva experiencias subjetivas positivas.


 Desarrolle una desactivación fisiológica, reduciendo el “daño” que las emociones negativas
provocan, especialmente en el sistema cardiovascular.
 Minimice el desarrollo de depresiones a largo plazo, aumentando la probabilidad de que se
sienta bien en el futuro.
 Refuerce los recursos personales de afrontamiento.
 Posea un pensamiento más creativo, integrador y flexible.
 Posea una mayor facilidad para el descubrimiento de nuevas ideas, acciones y vínculos
sociales.
Por tanto, se puede decir que experimentar una emoción positiva, es decir, sentirse
bien, transforma a las personas para mejor. Las hace más optimistas, más resistentes y más
conectadas.

Si bien es cierto que hasta el momento se ha dotado de menos importancia a los eventos
positivos que a los negativos, en gran parte porque los sucesos positivos no comprometen la
supervivencia, no podemos obviar los datos que van recogiéndose en la literatura. Alguna de las
conclusiones que podemos extraer es que debemos desarrollar métodos para experimentar
emociones positivas con mayor frecuencia, tanto a través de medios directos como indirectos, e
incorporarlos a los distintos contextos de nuestra vida cotidiana: laboral, escolar, familiar, etc.

De esta manera, se favorecerá también un proceso de transformación comunitaria, ya que las


emociones positivas de cada persona pueden resonar a través de los demás, favoreciendo la
existencia de una cadena de eventos positivos. En definitiva, una sociedad en la búsqueda de
un mayor crecimiento, resiliencia y mejor preparada para tiempos difíciles.

Casi todo el mundo sabe que el miedo sirve para escapar de un peligro y el enfado para
defendernos pero, ¿para que sirve estar contento? ¿Y estar tranquilo? ¿Y divertirse?…las
respuestas a estas preguntas no las tenemos tan claras, por eso esta semana en filmoterapia
analizaremos los sorprendentes beneficios de las emociones positivas, veremos para que sirven
realmente y nos llevaremos muchas sorpresas. Finalmente propondremos 10 películas en un muy
interesante ejercicio emocional. Que lo disfrutéis.

ESPECIAL SOBRE LAS EMOCIONES

– ¿Para que sirven las emociones positivas?

– Nuestro ratio emocional (flourishing vs. languishing

– 25 maneras de disminuir tus emociones negativas (y mejorar tu ratio emocional)

– 25 maneras de aumentar tus emociones positivas (y mejorar tu ratio emocional)

LAS EMOCIONES NEGATIVAS, LA REINAS INDISCUTIBLES DEL SIGLO XX

Durante casi todo el siglo XX la psicología se centró en saber el porqué de nuestros estados
negativos, abordando el estudio de las emociones negativas, profundizando tremendamente en el
tema y abordándolas desde casi cualquier corriente (psicoanálisis, cognivismo, conductismo…)
pero dejó ( y mucho) de lado todo el espectro positivo de las emociones al darles un papel muy
secundario.

Fue en 1998 cuando por primera vez se aborda el tema de las emociones positivas desde una
perspectiva seria e intentando analizar en profundidad su función. En ese año, nuestra personaje
de esta semana, la psicóloga Barbara Fredrickson, explica la función de las emociones positivas
a través del Modelo de ampliación/construcción de las emociones positivas y su conclusión fue
contundente, las emociones positivas no son lo contrario a las negativas, van mucho más allá.

EMOCIONES POSITIVAS vs. EMOCIONES NEGATIVAS

Generalmente el ser humano genera emociones negativas (ansiedad, tristeza, asco, ira…)
paraafrontar situaciones críticas (peligros, perdidas emocionales, etc) y resolverlas cuanto antes.
Son emociones que provocan tendencias muy concretas (ej el miedo nos hace huir, el enfado
atacar…) y que han sido desarrolladas a lo largo de nuestra evolución en pro de la supervivencia.
De alguna manera cuando tenemos emociones negativas, el cerebro se cierra en un efecto
barricada que nos protege y nos centra en resolver esa situación.

Hasta entonces se creía que las emociones positivas eran simplemente lo contrario de las
negativas, es decir, que surgían cuando no hubiese una situación crítica y que conllevaban
acciones concretas y positivas (ej. la risa nos hace sonreír y la tranquilidad respirar más
profundamente), pero Barbara Fredrickson demostró que las emociones positivas (alegría, amor,
serenidad…) generan efectos mucho más complejos en el ser humano. La emociones positivas
provocan un efecto cascada excepcional: crean cambios cognitivos muy potentes en el cerebro,
amplían nuestras capacidades cerebrales, nos vuelven mas creativos, constructivos, receptivos,
resilientes…

La evolución de las emociones positivas y negativas en el ser humano ha sido muy diferente,
mientras que las emociones negativas se desarrollaron para sobrevivir (de manera directa y a
corto plazo), las emociones positivas fueron evolucionando para enriquecernos a largo plazo y
que una vez llegado cualquier momento crítico, fuésemos mucho más capaces y fuertes
para enfrentarnos y salir adelante. El ejemplo más claro para explicar todo este proceso, son los
niños y su extraordinaria capacidad para generar emociones positivas constantemente debido
principalmente a que están aprendiendo y desarrollando su cerebro.

En resumen, Barbara Fredrickson llega a la conclusión de que las emociones positivas tienen un
efecto dominó en el cerebro de una gran envergadura. Así, cada vez que tenemos emociones
positivas se produce un aumento cognitivo del cerebro lo que a su vez provoca una construcción
de recursos a nivel cerebral (aumenta la creatividad, resiliencia, perspectiva..)

LA POSITIVIDAD
La conclusión que podemos sacar de este descubrimiento es fácil, cuantas mas emociones
positivas generemos (desde un punto de vista sano y equilibrado), mejor nos ira en la vida. Es lo
que Barbara Fredrickson llama la positividad, un término que no tiene nada que ver con ninguno
de esas visiones extremadamente positivas que tanto gusta a algunas personas estilo “Nunca hay
problemas” ”Tienes que estar siempre bien”, “No pienses” o esa propuesta edulcoradamente rosa
y mágica que propone El Secreto. Va mucho más allá y comprende todo el espectro de las
emociones positivas del ser humano (así como las perspectivas y actitudes que generan estas
emociones). Para poder plasmar este concepto, Barbara Fredrickson propone el Ratio de
Positividad: la frecuencia de nuestras emociones positivasdividido entre la frecuencia de nuestras
emociones negativas, algo como esto P=E+/E-

Aquellas personas que tienen un alto ratio de positividad (es decir, que generan muchas más
emociones positivas que negativas al cabo de un día) son personas felices, eficaces, resilientes,
proactivos, creativos, comprometidos…son , en términos de Barbara Fredrickson , personas que
florecen a nivel emocional. Mientras que por otro lado, aquellas personas con un bajo nivel de
positividd serán personas deprimidas, negativas, poco eficientes, rígidas…o dicho de otra
manera, personas que languidecen emocionalmente. Nuestra autora propone estos dos términos
por que explican muy bien su teoría de una manera muy visual y simbólica, es como si nuestros
cerebros fuesen plantas que florecen o languidecen dependiendo de cómo las cuidemos
emocionalmente.

3 EMOCIONES POSITIVAS POR CADA NEGATIVA

Según Barbara Fredricksonel objetivo para llegar a florecer emocionalmente es conseguir un


Ratio de Positividad de 3 a 1, es decir, tres veces más emociones positivas que negativas a lo
largo del día.

Al ver este ratio es importante explicar varias cuestiones, la primera es que las emociones
negativas son fundamentales en el ser humano e intentar deshacerse de ellas es un error que
comete mucha gente (provocando más emociones negativas y perdiendo eficiencia), debemos
aceptarlas y aprovecharlas al máximo en nuestra vida. Un estrés equilibrado nos ayuda a
enfrentarnos a nuestro trabajo, el enfado constructivo a poner limites en nuestra vida o la tristeza
como parte del proceso del duelo. Las emociones negativas son fundamentales, si, pero con una
dosis muy pequeña nos suele llegar normalmente, todo lo demás es un desgaste emocional
importante que provoca que las emociones negativas nos resten en vez de aportarnos.

Por otro lado, la manera de aumentar este ratio emocional es enfocarlo como un camino a largo
plazo, como una inversión diaria en nosotros, una inversión sana y sabia ( ej. la meditación, el
deporte o una perspectiva sabia de la vida). El problema es que la sociedad actual se equivoca en
esta búsqueda de bienestar y lo plantea constantemente como una meta simplista y distorsionada
(conseguir dinero, trabajo, cosas materiales). Se busca aumentar esta positividad en fines o
cosas pero lo que hay que ver es que en la positividad (y las emociones), el viaje es más
importante que el destino.

Finalmente debemos saber que las emociones positivas que generemos deben ser reales,
sinceras y profundas, hay estudios que demuestran que una positividad insincera ( risas forzadas,
decir que estar alegre pero no estarlo, etc) puede llegar a hacernos tanto daño como las
emociones negativas más extremas.

10 FORMAS DE POSITIVIDAD

Tras años de estudio Barbara Fredrickson ha hecho un ranking de las 10 formas de positividad
más potentes que tiene el ser humano. 10 maneras de cultivar este ratio emocional que nos
permiten fluir emocionalmente y ganar bienestar en nuestras vidas (9 emociones positivas
ordenadas de menor a mayor frecuencia y una ultima, el amor, que es la más frecuente y de
alguna manera un compendio de todas las demás)

Te proponemos estas 10 formas de positividad acompañadas de una película que de alguna


manera nos deja un poso de estas emociones cuando la estamos viendo.

1. Alegria

(Bienvenidos al norte, 2008, de Dany Boon)

2. Gratitud.

(Que bello es vivir,1946, de Frank Capra )

3. Serenidad

(Documental Planeta Tierra, 2006)

4. Interés/curiosidad

(Documental El Universo, 2007)

5. Esperanza

(Gattaca, 1997, de Andrew Niccol )

6. Orgullo

(Cadena Pepetua, 1994, de Frank Darabont)

7. Diversión

(Un, dos, tres, 1961, de Billy Wilder)

8. Inspiración

(All that jazz, 1979, de Bob Fosse)

9. Sobrecogimiento

(Hacia rutas salvajes, 2007, de Sean Penn )

10. Amor

(Luces de la ciudad, 1931, de Charles Chaplin)

¿Como andas de estas emociones? Para que te hagas una idea de cómo te encuentras en
algunas de estas emociones, te dejamos también varias preguntas para que reflexiones estas
sensaciones y recuerdes la última vez que la sentiste y como te fue.

¿Cuándo fue la última vez que sentí esta emoción?


¿Dónde estaba?

¿Qué hacia?

¿Cómo me sentí?

¿Qué más cosas me suelen activar esta sensación en mi vida?

¿Qué puedo hacer para cultivar esa sensación?

Y UN EXPERIMENTO FINAL

Y ya para finalizar, te proponemos el siguiente ejercicio filmoterapeutico basado en las


investigaciones de Barbara Fredricksonsobre los efectos de las emociones positivas en nuestro
cerebro.

1.Durante esta semana mira un informativo cualquiera en la televisión

2.Haz una lista de las cosas que te gustaría hacer hoy.

3.Ahora ponte una de las 10 películas anteriores.

4.Justo al acabar vuelve a hacer una lista.

Si eres como la gran mayoría de las personas que fueron estudiadas, tu segunda lista será
mucho mayor y rica que la primera al haber generado más emociones positivas previamente. Un
experimento sencillo que demuestra que cada vez que sentimos alguna de estas emociones
nuestro cerebro se más felcible y constructivo y ganamos poder en la manera de controlar nuestra
vida