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UBRARYOFPRfNCETON

FEB "5 2004

THEOLOGICAL SEMINARY
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in 2014

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EL

NUEVO TESTAMENTO
DE

NUESTRO SEÑOR JESU CRISTO,


TRADUCIDO

DE LA BIBLIA VULGATA LATINA

EN ESPAÑOL

POR EL RMO. P. FELIPE SCIO DE S. MIGUEL,


OBISPO ELECTO DE SEGOVIA.

REIMPRESO
LITERAL Y DILIGENTEMENTE,

COSrOHill A LA SEGUNDA EDICION HF<HA EN MADRJD, AÑO DE 1797,

REVISTA Y CORREGIDA POR SU MISMO TRADUCTOR.

JESUS lesdixo : Erráis* no saüendn ¡m Escritures.'


S. Mat. Cap. xvii, V. 20.

NUEVA YORK:
EDICION ESTEREOTIPA, POR ELIHD WHITE.

A COSTA DE LA SOCIEDAD AMERICANA DE LA BIBLIA.

ASo de 1835.
ORDEN DE LOS LIBROS

DEL NUEVO TESTAMENTO,


CON EL NUMERO DE LOS CAPITULOS.
El Sto. Evangelio según S. Mateo capítulos 28
El Sto. Evangelio según S. Marcos 16
El Sto. Evangelio según S. Lucas 24
El Sto. Evangelio según S. Juan .21

Los Actos ó Hechos de los Apóstoles 28

LAS EPISTOLAS DE LOS APOSTOLES.

San Pablo á los Romanos 16


á los Corintios, La 1 16
La II 13
á los Galatas 6
á los Efesios 6
á los FU i penses 4
á los Colossenses 4
á los Tessalonicenses, La 1 5
La II 3
á Timoteo, La 1 6
La II 4
á Tito 3
á Filemon 1
á los Hebreos • 13
La Epístola Católica de Santiago a
Las Epístolas Católicas de San Pedro, La 1 5
— La II 3
Las Epístolas Católicas de San Juan, La I. 5
— La II 1

La III 1

La Epístola Catóbca de San Judas 1

El Apocalipsis, ó Revelación de San Juan 22


:

EL SANTO EVANGELIO

DE JESU-CRISTO
SEGUN SAN MATEO.
1 1 Y Josías engendró á Jeco-
CAPITULO I.
nías, y á sus hermanos, en la
1 T IBRO de genera- transmigración de Babilonia.
¡a
JLA cior. Jesu-Cristo
de 12 Y después de la transmi-
hijo de David, hijo de Abraham. gración de Babilonia, Jeconías
2 Abraham engendró á Isaac. engendró á Salatiel. Y Salatiel
Y Isaac engendró á Jacob. Y engendró á Zorobabél.
Jacob engendró á Júdas y á sus 13 Y Zorobabél engendró a
hermanos. Abiúd. Y Abiúd engendró á
3 Y Júdas engendró de Ta- Eliacím. Y
Eliacím engendró
mar á Fares, y á Zara. Y Fa- á Azór.
res engendró á Esrón. Y Esrón 14 YAzór engendró á Sa-
engendró á Arám. dóc. Y Sadóc engendró á
4 Y Arám engendró á Aini- Aquim. Y
Aquim engendró á
nadáb. Y Arninadáb engendró Eliúd.
á Naassón. Y Naassón engen- 15 Y Eliúd engendró á Elea-
dró á Salmón. zár. Y Eleazár engendró á
5 Y Salmón engendró de Matan. Y Matan engendró á
R háb á Boóz. Y Boóz engen- Jacob.
dre de Ruth á Obéd. Y Obéd 16 Y
Jacob engendró á Jo-
engendró á Jessé. Y Jessé sef, esposo de María, de la qusl
engendró á David el Rey. nació Jesús, que es llamado el
6 Y David el Rey engendró Cristo.
á Salomón, de aquella que fué 17 De manera que todas las
de Urías. generaciones desde Abraham
7 Y Salomón engendró á Ro- hasta David, catorce genera-
boám. Y Roboám engendró á ciones y desde David hasta la
:

Abías. Y Abías engendró á Asá. transmigración de Babilonia,


8 Y Asá engendró á Josa- catorce generaciones y desde
:

fat. Y Josafat engendró á la transmigración de Babilonia


Jorám. Y Jorám engendró á hasta Cristo, catorce genera-
Ozías. ciones.
9 YOzías engendró á Joa- 18 Y la generación de Jesu-
tam. Y Joatam
engendró á Cristo fué de esta manera
Acaz. Y Acaz engendró á Que siendo María su madre des-
Ezequías. posada con Josef, ántes que
10 Y Ezequías engendró á viviesen juntos, se halló haber
Manassés. Y JVÍanassés engen- concebido en el vientre, de Es-
dró á Amón. Y Amón engendró píritu Santo.
á Josías. 19 Y Joscf su esposo, como
:

8 SAN MATEO.
era justo, y no quisiese infamar- 5 Y ellos le dixéron : eu
la, quiso dexarla secretamente. Betlehem de Judá: porque asi
20 Yestando él pensando en está escrito por el Proteta
esto, he aquí que el Angel del 6 Y
tú, Betlehem, tierra de
Señor le apareció en sueños, Judá, no eres la menor entre
diciendo Josef hijo de David,
: las principales de Judá porque :

no temas de recibir á María tu de tí saldrá el Caudillo, que go-


inuger; porque lo que en ella bernará á mi pueblo de Israel.
ha nacido, de Espíritu Santo es. 7 Entonces Heródes, llaman-
21 Yparirá un hijo y llama-
;
do en secreto á 'os Magos, se
rás su nombre Jesús porque él informó de ellos cuidadosamente
;

salvará á su pueblo de Jos peca- del tiempo, en que les apareció


dos de ellos. la Estrella:
22 Mas todo esto fué hecho, 8 Y encaminándolos á Bet-
para que se cumpliese lo que lehem, lesdixo: Id, é informaos
habló el Señor por el Profeta, bien del Niño y quando le hu- :

que dice, biereis hallado, hacédmelo saber,


23 He aquí laVirgen conce- para que yo también vaya á ado-
birá, y parirá hijo y
; llamarán rarle.
su nombre Eminanuel, que quie- 9 Ellos, luego que esto oyeron
re decir, Con nosotros Dios. del Rey, se fuéron. Y he aquí
24 Y despertando Josef del la Estrella, que ha'bian visto en
sueño, hizo como el Angel del el Oriente, iba delante de ellos,
Señor le habia mandado, y reci- hasta que llegando se paró, sobre
bió á su muger. donde estaba el Niño.
25 Y no la conoció hasta que 10 Y quando viéron la Estrel-
parió á su hijo Primogénito y la, se regoerjáron en gran ma-
:

llamó su nombre Jesús. nera.

CAPÍTULO II.
11 Y
entrando en la casa,
hallaron al Niño con María su
1 XJUES quando hubo na- madre, y postrándose le adorá-
-9 cido Jesús en Betle- ron y abiertos sus tesoros, le
:

hem de Jiidá en tiempo de ofreuiéron dcoes, oro, incienso


Meródes el Rey, he aquí unos y mirra.
Magos viniéren deí Oriente á Y 12 habida respuesta en
Jerusaíém, sueños, que no volviesen á He-
2 Diciendo: ¿Donde está el ródes, se volviéron á su tierra
Rey de los Judíos, que ha naci- por otro camino.
do ? porque vimos su Estrella en 13 Después que ellos se fué
el Oriente, y venimos á adorarle. ron, he aquí un Angel del Señor
3 Y
el Rey Heródes, quando apareció en sueños á Josef, y
lo oyó, se turbó, y toda Jerusu- le dixo Levántate, y toma al
:

lém con él. Niño, y á su madre, y huye á


4 Y convocando todos los Egipto, y estáte allí hasta que
Príncipes de los Sacerdotes y yo te lo diga porqne ha de ;

los Escribas del pueblo, les pre- acontecer, que Heródes busque
guntaba, donde habia de nacer al Niño pava matarle.
el Cristo. 14 Levantándose Josef, to-
:

CAPITULO III. 7

roó al Niño, y á su madro de


noche, y se reíiró á Egipto
capitulo ra.
15 Y permaneció allí hasta 1 "^T en aquellos dias vino

la muerte de Heródes: para que X Juan el Bautista pre-


se cumpliese lo que habia habla- dicando ec el desierto de la
do el Señor por el Profeta, que Judéa,
dice: De Egipto llamé á mi 2 Y diciendo :Haced peni-
Hijo. tencia, porque se ha acercado
16 Entonces Heródes, quan- el reyno de los cielos.
do vió, que habia sido burlado 3 Pues este es, de quien ha-
por los Magos, se irritó mucho bió el Profeta Isdas, diciendo:
;

y enviando hizo matar todos los Voz del que clama en el de-
niños, que habia en Bethlehem sierto :Aparejad el camino del
y en toda su comarca de dos Sññor: haced derechas sus ve-
años y abaxo, conforme al tiem- redas.
po, que habia averiguado de los 4 Y el mismo Juan tenia un
Magos. vestido de pelos de camellos, y
17 Entonces fué cumplido lo un ceñidor de cuero al rededor
que se habia dicho por Jeremías de sus lomos y su comida eran
;

el Profeta, que dice : langostas y miel silvestre.


10 Voz fué oida en Ramá, 5 Entonces salia á él Jerusa-
lloro, y mucho lamento :Raquel lém, y toda la Judéa, y toda la
llorando sus hijos, y no quiso ser tierra de la comarca del Jordán ;

consolada, porque no son. 6 Y eran bautizados por él


19 Y habiendo muerto Heró- en el Jordán, confesando sus
des, he aquí el Angel del Señor pecados.
apareció en sueños á Josef en 7 Mas viendo, que muchos de
Egipto. los Fariséos, y de los Sadducéos
¿0 Diciendo : Levántate, y venían á su Bautismo, les dixo :
foma al Niño, y á su madre, y Baza de víboras, ¿quién os ha
vete á tierra de Israel porque enseñado á huir de la ira veni-
:

muertos son, los que querían dera ?


matar al Niño. í> Haced pues fruto digno de

21 Levantándose Josef, to- penitencia.


mó al Niño, y á su madre, y se 3 Y no queráis decir dentro
vino para tierra de Israel. de vosotros: á .Abraham tene-
22 Mas oyendo, que Arque- mos por Padre. Porque os digo,
láo, reynaba en la Judéa en que poderoso es Dios para le-
lugar de Heródes su padre, te- vantar hijos á Abraham de estas
mió de ir allá: y avisado en piedras.
sueños, se retiró á las tierras de 10 Porque ya sstá puesta la
Galilea. segúr á la raiz de los árboles.
23 Y vino á morar en una Pues todo árbol, que no hace
ciudad, que se llama Nazareth buen fruto, cortado será, y echa-
:

para que se cumpliese lo que do en el fuego.


habían dicho los Profetas Que
: 11 Yo en verdad os bautizo
6eri llamado Nazareno. en agua para penitencia mas el
:
8 SAN MATEO.
que ha de venir en pos de ry.í, 5 Entonces le tomó el diablo,
mas fuerte es que yo, cuyo cal- le Revó á la santa ciudad, y le
y
zado no soy digno de llevar : puso sobre la almena del templo,
él
os bautizará en Espíritu Santo, y 6 Y le dixo Si eres hijo de :

en fuego. Dios, échate de aquí abaxo, por-


12 Su bieldo en su mano está; que escrito está Que mandó á :

y limpiará bien su era ; y re- sus Angeles acerca de tí, y te


cogerá su trigo en el granero; tomarán en palmas, porque no
mas quemará las pajas en fuego, tropieces en piedra con tu pie.
que no se podrá apagar jamas. 7 Jesús le dixo También :

13 Entonces vino Jesús de la está escrito No tentarás al Se- :

Galilea al Jordán á Juan, para ñor tu Dios.


ser bautizado por el. 8 De nuevo le subió e-1 diablo
14 Mas Juan se ¡o estorbaba, á un monte muy alto y le mos- ;

dic¡2üdo : Yo debo tcr bauti- tró todos los reynos del mundo,
zado por tí, y tú vienes á mi? y la gloria de ellos,
15 Y respondiendo Jesús, le 9^ Y le dixo Todo esto te :

dixo : Dexa ahora, porque así daré, si cayendo me adorares.


nos conviene cumplir toda jus- 10 Entonces le dixo Jesús:
ticia. Entóneos le dexó. Vete, Satanás: porque escrito
16 Y después que Jesús fué está Al Señor tu Dios adorarás,
:

bautizado, subió luego del agua. y á él so)o servirás.


Y he aquí se le abrieron los 1 1 Entonces le dexó el diablo:

cielos, y vió al Espíritu de Dios, y he aquí los Angeles llegaron


y
que descendía como paloma, y le servian.
que venia sobre él. 12 Y
quando oyó Jesús, que
17 Y he aquí una voz de los Juan estaba preso, se retiró á la
cielos que decía: Este es mi Galiléa :

Hijo el amado, en quien me he 13 Y dexando la ciudad de


complacido. Nazareth, fué á morar á Cafar-
naum, ciudad marítima, en los
CAPITULO IV. confines de Zabulón, y de Nefta-
1 TT1 NTONCES Jesús fué lí :

_S_i llevado al desierto por í4 Para que se cumpliese, lo


e¡ Espíritu, para ser tentado del que dixo Isaías el Profeta.
diablo. 15 Tierra de Zabulón, y tier-
2 Y habiendo ayunado qua- ra de Neftalí, camino de la
renta días y quaronta noches, mar, de la otra parte del Jordán,
después tuvo hambre. Galiléa de los Gentiles,
3 Y llegándose á él el tenta- 16 Pueblo, que estaba senta-
dor, le dixo : Si eres hijo de do en tinieblas, vió una grande
Dios, di que estas piedras se luz y á los que moraban en
;

i.agan panes. tierra de sombra de muerte, luz


4 El qual le respondió y dixo: les nació.
Escrito está: No de solo pan 17 Desde entonces comenzó
vive el hombre, mas de toda pa- Jesús á predicar y á decir: Ha-
labra que sale de la boca de ced penitencia, porque se ha
Dios. acercado el reyno de los cielos.
: ; : ;

CAPIT ÜLO V. 9
18 Y yendo Jesús por la ribe- 4 Bienaventurados los mansos;
ra de la mar de Galilea, vió dos porque ellos poseerán la tierra.
hermanos, Simón, que es llamado 5 Bienaventurados los que
Pedro, y Andrés su hermano, lloran porque ellos serán con- ;

que echaban la red en la mar, solados.


(pues eran pescadores,) 6 Bienaventurados los que
19 Y les dixo: Venid en pos han hambre, y sed de justicia
de mí, y liaré que vosotros seáis porque ellos serán hartos.
pescadores de hombres. I Bienaventurados los miseri-
20 Y ellos al instante dcxadas cordiosos porque ellos alcanza-;

las redes, le siguieron. rán misericordia.


21 Ypasando de allí, vió 8 Bienaventurados los de lim-
otros dos hermanos, Santiago de pio corazón porque ellos verán ;

Zcbedéo, y Juan su hermano, en á Dios.


un barco con Zcbedéo su padre, 9 Bienaventurados los pacífi-
que remendaban sus redes; y cos porque hijos de Dios serán
;

los llamó. llamados.


82 Y ellos al punto dexadas 10 Bienaventurados los que
las redes y el padre, le siguiéron. padecen persecución por la jus-
23 Y andaba Jesús rodeando ticia porque de ellos es el rey-
;

toda la Galilea, enseñando en no de los cielos.


las Sinagogas de ellos, y predi- I I Bienaventurados sois,quai>

cando el Evangelio del reyno do os maldixeren, y os persi-


y sanando toda enfermedad, y guieren, y dixeren todo mal con-
toda dolencia en el pueblo. tra vosotros mintiendo, por mi
24 Y corrió su fama por toda causa
la Siria ;y le traéron todos los 12 Gózaos y alegraos, porque
que lo pasaban mal poseídos de vuestro galardón muy grande es
varios achaques y dolores, y los en los cielos. Pues así también
endemoniados, y los lunáticos, y persiguieron á los Profetas, que
los paralvticos, y los sanó : fueron ántes de vosotros.
25 Y le fuéron siguiendo mu- 13 Vosotros sois la sal de la
chas tropas de la Galilea, y de tierra. Y
si la sal se desvane-

Decápolis, y de Jerusalém, y de ciere, ¿con qué será salada? no


Judéa, y de la otra ribera del vale ya para nada, sino para ser
Jordán. echada fuera, y pisada por los
hombres.
CAPITULO V. 14 Vosotros sois la luz del
n.una'o. Una ciudad, que está
1 ~W7" viendo Jesús las gen- puesta sobre un monte, no se
JL tes, subió á un monte, puede esconder.
y después de haberse sentado, se 15 Ni encienden una antor-
llegaron á él sus discípulos, cha, y la ponen debaxo del cele-
2 Yabriendo su boca, los en- mín, iiro sqbre el candelera,
señaba, diciendo p^.-a que alun.bre á todos los que
3 Bienaventurados ios pobres están en la casa.
de espíritu ;
porque de ellos es 16 A este modo ha de brillar
el reyno de los cielos. vuestra luz delante de los hom-
1*
; ; :

10 SAN MATEO.
bres para que vean vuestras contrario, mientras que estás
;

buenas obras, y den gloria á con él en el camino no sea que ¡

vuestro Padre, que está en los tu contrario te entregue al juez,


cielos. y el juez te entregue al minis-
17 No penséis, que he venido tro ; y seas echado en la cárcel.
á abrogar la Ley, ó los Profe- 26 En verdad te digo, que no
tas :no he venido á abrogarlos, saldrás de allí, hasta que pagues
sino á darles cumplimiento. el último quadrante.
1 8 Porque en verdad os digo, 27 Oísteis que fué dicho á los
que hasta que pase el cielo y la antiguos: No adulterarás.
tierra, no pasará de la Ley ni un 28 Pues yo os digo, que todo
punto, ni una tilde, sin que todo aquel, que pusiere los ojos en
sea cumplido. una muger para codiciarla, ya
19 Por lo qual quien que- cometió adulterio en su corazón
brantare uno de estos manda- con ella.
mientos muy pequeños, y ense- 29 Y si tu ojo derecho te sirve
ñare así á los hombres, muy de escándalo, sácale, y échale
pequeño será llamado en el rey- de tí porque te conviene perder
;

no de los cielos mas quien hi- uno de tus miembros, antes que
;

ciere y enseñare, este será lla- todo tu cuerpo sea arrojado al


mado grande en el reyno de los fuego del infierno.
cielos. 30 Y si tu mano derecha te
20 Porque os digo, que si sirve de escándalo, córtala y
vuestra justicia no fuere mayor échala de tí; porque te conviene
que la de los Escribas y de los perder uno de tus miembros, íín-
Fariseos, no entrareis en el tes que todo tu cuerpo vaya al
reyno de los cielos. fuego de! infierno.
21 Oísteis que fué dicho á los 31 También fué dicho Qual- :

antiguos No matarás, y quien quiera que repudiare á su muger,


:

matare, obligado quedará á déle carta de repudio.


juicio. 32 Mas yo os digo, que el que
22 Mas yo os digo, que todo repudiare á su muger, á no ser
aquel que se enoja con su her- por causa de fornicación, la hace
mano, obligado será á juicio y ser adúltera y el que tomare la
; ;

quien dixere á su hermano raca, repudiada, comete adulterio


obligado será á conefáo y quien
; 33 Además oísteis que filé di-
dixere insensato, quedará obli- cho á los antiguos No perjura-
:

gado á la gehenna del futgo. rás; mas cumplirás al Señor tus


23 Por tanto si fueres a oñ ¿- juramentos.
cer tu ofrenda al altar, y allí te 34 Pero yo os digo, que de
acordares, que tu hermano tiene ningún modo juréis, ni por el
alguna cosa contra tí, cielo, porque es el trono de
24 Dexa allí tu ofrenda de- Dios
lante del altar, y ve primera- 35 Ni por la tierra, porque es
mente á reconciliarte con tu la peana de sus pies ni por Je- ;

hermano y entonces ven á ofre- rusalém, porque es la Ciudad


;

cer tu ofrenda. del grande Rey


25 Acomódate luego con tu 36 Ni jures por tu cabeza;
;

CAPITULO VI. 11

porque no puedes hacer un ca- lante de los hombres, para ser


bello blanco ó negro. vistos de ellos de otra manera,
:

37 Mas vuestro hablar sea, sí, no tendréis galardón de vuestro


sí no, no
;
porque lo que ex-
: Padre, que está en los cielos.
cede de esto, de mal procede. 2 Y así quando haces limosna,
3" Habéis oido que fué dicho : no hagas tocar la trompeta de-
Ojo por ojo, y diente por diente. lante de tí, como los hypócritas
39 Mas yo os digo, que no hacen en las Sinagogas, y en
resistáis al mal ántes si alguno
: las calles, para ser honrados de
te hiriere en la mexilla derecha, los hambres En verdad os digo,
:

párale también la otra. recibiéron su galardón.


40 Yá aquel que quiere po- 3 Mas tú, quando haces li-
nerte á plevto, y tomarte la tú- mosna, no sepa tu izquierda, lo
nica, déxale también la capa. que hace tu derecha :

41 Yal que te precisare á ir 4 Para que tu limosna sea en


cargado mil pasos, vé con él oculto, y tu Padre, que vé en lo
otros dos mil mas. oculto, te premiará.
42 Da al que te pidiere ; y al 5 Y quando oráis, no seréis
que te quiera pedir prestado, no corno los hypócritas, que aman
le vuelvas la espalda. el orar en pie en las Sinagogas,
43 Habéis oido que fué dicho: y en los cantones de las plazas,
Amarás á tu próximo, y aborre- paca ser vistos de los hombres.
cerás á tu enemigo. En verdad os digo, recibiéron su
41 Mas yo os digo Amad á : galardón.
vuestros enemigos haced bien
; 6 Mas tú quando orares, en-
á los que os aborrecen y rogad ;
tra en tu aposento, y cerrada la
por los que os persiguen y ca- puerta, ora á tu Padre en secre-
lumnian : to ; y tu Padre, que vé en lo se-
45 Para que seáis hijos de creto, te recompensará.
vuestro Padre, que está en los 7 Y quando orareis, no habléis
cielos; el qual hace nacer su mucho, como los Gentiles. Pues
sol sobre buenos y malos y piensan, que por mucho hablar
;

llueve sobre justos y pecadores. serán oidos.


46 Porque si amáis á los que 8 Pues no queráis asemejaros
os aman, ¿qué recompensa ten- á ellos porque vuestro Padre
:

dréis? ¿No hacen también lo sabe lo que habéis menester,


mismo los Publícanos ? ántes que se lo pidáis.
47 Y si saludareis tan sola- 9 Vosotros pues así habéis de
mente á vuestros hermanos, orar Padre nuestro, que estás
:

¿qué hacéis de mas? ¿No hacen en los cielos ; santificado sea el


esto mismo los Gentiles ? tu nombre ;
48 Sed pues vosotros perfec- 10 Venga el tu reyno ; há-
tos, así como vuestro Padre ce- gase tu voluntad, como en el
lestial es perfecto. cielo, así también en la tierra ;

1 1 Danos hoy nuestro pan so-


CAPITULO VI.
bresubstancial
1 "M/BTRAD, que no hagáis 12 Y
perdónanos nuestras
ItA vuestra justicia de- deudas, así como nosotros per-
: ; :; ;
:

12 SAN MATEO.
donamos á nuestros deudores 24 Ninguno puede servir á
13 Y no nos dexes caer en la dos señores porque ó aborrece-
:

tentación ; Mas líbranos de mal. rá al uno, y amará al otro ó al


;

Amen. uno sufrirá, y al otro desprecia-


14 Porque si perdonareis álos rá. No podéis servir á Dios, y
hombres sus pecados, os perdo- á las riquezas.
nará también vuestro Padre ce- 25 Por tanto os digo, no an-
lestial vuestros pecados déis afanados para vuestra alma,
15 Mas 6Í no perdonareis á qué comeréis, ni para vuestro
los hombres, tampoco vuestro cuerpo, qué vestiréis. ¿No es
Padre os perdonará vuestros pe- mas el alma, que la comida y :

cados. el cuerpo mas que el vestido ?


15 Yquando ayunéis, no os 26 Mirad las aves del cielo,
pongáis tristes como los hypó- que no siembran, ni siegan, ni
critas. Porque desfiguran sus allegan en troxes ; y vuestro Pa-
rostros, para hacer ver á los dre Celestial las alimenta. ¿Pues
hombres que ayunan. En ver- no sois vosotros mucho mas que
dad os digo, que recibieron su ellas?
galardón. 27 ¿Y quién de vosotros dis-
17 Mas tú, quando ayunas, curriendo puede añadir un codo
unge tu cabeza, y lava tu cara á su estatura ?
1 8 Para no parecer á los hom- 28 ¿Y por qué andáis acongo-
bres que ayunas, sino solamente jados por el vestido ? Considerad
á tu Padre, que está en lo escon- como crecen los lirios del cam-
dido : y tu Padre, que vé en lo po no trabajan, ni hilan.
:

escondido, te galardonará. 29 Ya digo, que ni Salomón


19 No queráis atesorar para en toda su gloria fué cubierto
vosotros tesoros en la tierra, como uno de estos.
donde oriu y polilla los consume; 30 Pues si al heno del campo,
y en donde ladrones los desen- que hoy es, y mañana es echado
tierran, y roban. en el horno, Dios viste así
20 Mas atesorad para voso- ¿quánto mas á vosotros, hombres
tros tesoros en el cielo, en don- de poca fe ?
de ni los consume oriu ni polilla 31 No os acongojéis pues, di-
y en donde ladrones no los de- ciendo: ¿Qué comeremos, ó qué
sentierran, ni roban. beberemos, ó con qué nos cu-
21 Porque en donde está tu briremos?
tesoro, allí está también tu co- 32 Porque los Gentiles se afa-
razón. nan por estas cosas y vuestro ;

22 La antorcha de tu cuerpo Padre sabe, que tenéis necesi-


es tu ojo. Si tu ojo fuere sen- dad de todas ellas.
cillo, todo tu cuerpo será lumi- 33 Buscad pues primeramente
noso. el reyno de Dios, y su justicia
23 Mas si tu ojo fuere malo, y todas estas cosas os serán aña-
todo tu cuerpo será tenebroso. didas.
Pues si la lumbre, que hay en tí, 34 Y
así no andéis cuidadosos
son tinieblas, ¿quán grandes se- por el dia de mañana. Porque
rán las mismas tinieblas ? el dia de mañana á sí mismo se
; ! : :

CAPITULO VII. 13

traerá su cuidado. Le hacedlo también vosotros


basta al tros,
dia su propio afán. con ellos porque esta es la Ley :

y los Profetas.
CAPITULO VII. 13 Entrad por la puerta estre-
cha porque ancha es la puerta,
:

1 ~T\TO queráis juzgar, para y espacioso el camino, que lleva


JLl que no seáis juzgados. á la perdición, y muchos son los
2 Pues con el juicio, con que que entran por él.
juzgareis, seréis juzgados: y con 14 ¡Qué angosta es la puerta,
la medida con que midiereis, os y qué estrecho el camino, que
volverán á medir. l'.eva á la vida y pocos son los ;

3 ¿Por qué pues ves la pajita que atinan con él


en el ojo de tu hermano, y no 15 Guardaos de los falsos Pro-
ves la viga en tu ojo ? fetas, que vienen á vosotros
4 ¿O como dices á tu herma- con vestidos de ovejas, y dentro
no Dexa, sacaré la pajita de tu son lobos robadores
:

ojo, y se está viendo una viga en 16 Por sus frutos los conoce-
el tuyo? réis. ¿Por ventura cogen uvas
5 Hypócrits., saca primero la de los espinos, ó higos de los
viga de tu ojo y entonces verás abrojos?
;

para sacar la mota del ojo de tu 17 Así todo árbol bueno lleva
hermano. buenos frutos; y el mal árbol
6 No deis lo santo á los perros, lleva malos frutos.
ni echéis vuestras perlas delante 18 No puede el árbol bueno
de los puercos : no sea que
llevar malos frutos
las ni el árbol ;

huellen con sus pies, y revol- malo llevar buenos frutos.


viéndose contra vosotros os des- 19 Todo árbol, que no lleva
pedacen. buen ñuto, sera cortado, y meti-
7 Pedid, y se os dará; buscad, do en el fuego.
y hallareis llamad,
; y se os 20 Así pues, por los frutos de
abrirá. ellos los conoceréis.
8 Porque todo el que pide, 21 No todo el que me dice,
recibe y el que busca, halla
;
Señor, Señor, entrará en el rey-
y al que llama se le abrirá. no de los cielos sino el que hace ;

9 ¿O quién de vosotros es el la voluntad de mi Padre, que es-


hombre, á quien si su hijo pi- tá en los cielos, ese entrará en el
diere pan, le dará una piedra ? reyno de los cielos.
10 ¿O si le pidiere un pez, 22 Muchos me dirán en aquel
por ventura le dará una ser- dia Señor, Señor, ¿ pues no
:

piente ? profetizamos en tu nombre, y


11 Pues si vosotros, siendo en tu nombre lanzamos demo-
malos, sabéis dar buenas dádivas nios, y en tu nombre hicimos
á vuestros hijos, ¿quánto mas muchos milagros ?
vuestro Padre, que está en los 23 Y
entonces yo les diré
cielos, dará bienes á los que se claramente Nunca os conocí :

los pidan ? apartaos de mí los que obráis la


12 Y
así todo lo que queréis iniquidad.
que los hombres hagan con voso- 24 Pues todo aquel que oye
; : ;

14 SAN MATEO.
estas mis palabras, y las cumple, 1

casa, y es reciamente atormen-


comparado será á un varón sabio, tado.
que edificó su casa sobre la peña. 7 Y
le dixo Jesús Yo iré, y
:

25 Que descendió lluvia, y lo sanaré.


vinieron rios, y soplaron vientos, 8 Y
respondiendo el Centu-
y dieron impetuosamente en a- rión, dixo Señor, no soy digno
:

quella casa, y no cayó porque ;


de que entres en mi casa mas :

estaba cimentada sobre peña. mándalo con tu palabra, y será


26 Y todo el que oye estas mis sano mi siervo.
palabras, y no las cumple, seme- 9 Pues también yo soy hom-
jante será á un hombre loco, que bre sugeto á otro, que tengo
edificó su casa sobre areaa : soldados á mis órdenes, y digo á
27 Que descendió lluvia, y este: Vé, y va; y al otro: Ven,
vinieron rios, y soplaron vientos, y viene ; y á mi siervo: Haz esto,
y dieron impetuosamente sobre y lo hace.
aquella casa, y cayó, y fué su 10 Quando esto oyó Jesús, se
ruina grande. maravilló, y dixo á los que le se-
28 Y fué, que quando Jesús guían Verdaderamente os digo, :

hubo acabado estos discursos, se que no he hallado fe tan grande


maravillaban las gentes de su en Israél.
doctrina. 11 Y os digo, que vendrán
29 Porque los enseñaba, como muchos de Oriente, y de Occi-
quien tiene autoridad, y no como dente, y se asentarán con Abra-
los Escribas de ellos, y los Fa- ham, y Isaac, y Jacob en el rey-
riseos. no de los cielos
12 Mas los hijos del reyno se-
CAPITULO VIII. rán echades en las tinieblas exte-
nores allí será el llanto y el :

1 ~\T como descendió del cruxir de dientes.


R. monte, le siguiéron 13 Y dixo Jesús al Centurión:
muchas gentes : Vé, y como creíste, así te sea
2 Y vino un leproso, y le ado- hecho. Y fué sano el siervo en
raba, diciendo Señor,
: si quie- aquella hora.
res, puedes limpiarme. 14 Y habiendo llegado Jesús
3 Y extendiendo Jesús la ma- á la casa de Pedro, vió á su sue-
no, le tocó, diciendo Quiero. : gra que vacía en cama, y con
Sé limpio. Y
luego su lepra fué fiebre
limpiada. 15 Y le tocó la mano, y la
4 Y le dixo Jesús : Mira, que dexó la fiebre y se levantó y ;

no lo digas á nadie mas vé, ; los servia.


muéstrate al Sacerdote y ofrece ;
16 Y
siendo ya tarde, le pre-
la ofrenda que mandó Moisés, sentáron muchos endemoniados
en testimonio á ellos. y lanzaba con su palabra los es-
5 Y habiendo entrado en Ca- píritus y sanó todos los enfer-
;

farnaum, se llegó á él un Cen- mos :

turión, rogándole, 17 Para que se cumpliera, lo


6 Y diciendo Señor, mi sier-
: que fué dicho por el Profeta
vo paralítico está postrado en Isaías, que dixo: El mismo tomó
;

CAPITULO IX. 15

nuestras enfermedades, y cargó á gritos : ¿Qué tenemos nosotros


con nuestras dolencias. contigo, Jesús Hijo de Dios?
Í8 Mas como viese Jesús mu- ¿Has venido acá á atormentarnos
chas gentes al rededor de sí, ántes de tiempo?
mandó pasar á la otra parte del 30 Y no léjos de ellos andaba
lago. una piara de muchos puercos
1 9 Yllegándose á él uu Escri- paciendo.
ba, le dixo: Maestro, te seguiré 31 Ylos demonios le rogaban,
á donde quiera que fueres. diciendo : Si nos echas de aquí,
20 YJesús le dice: Las rapo- envíanos á la pi^ra de puercos.
sas tienen cuevas, y las aves del 32 Y
les dixo: Id. ellos Y
cielo nidos mas el hijo del hom- saliéron, y se fuéron á los puer-
;

bre no tiene en donde recueste cos, y en el mismo punto toda la


la cabeza. piara corrió impetuosamente, y
21 Yotro de sus discípulos le por un despeñadero se precipitó
dixo: Señor, déxame ir primero, en la mar- y muriéron en las
y enterrar á mi padre. aguas.
22 Mas Jesús le dice : Si- 33 Y
los pastores huyeron
gúeme, y dexa que los muertos y venidos á la ciudad, lo conta-
entierren á sus muertos. ron todo, y el suceso de los en-
23 Yentrando él en un barco, demoniados.
le siguieron sus discípulos : 34 Y salió luego toda la ciu-
24 Y sobrevino luego un dad á encontrar á Jesús y quan-
;

grande alboroto en la mar, de do le vieron, le rogaban, que


modo que las ondas cubrían el saliese de sus términos.
barco mas él dormía.
;

25 Y se llegáron á él sus dis- CAPITULO IX.


cípulos, y le despertaron dicien-
do Señor, sálvanos, que pere-
: 1 X7" entrando en un barco,
cemos. i pasó á la otra ribera,
26 Y Jesús les dice: ¿Qué y fué á su ciudad.
teméis hombres de poca fe? Y 2 Y he aquí le presentaron
levantándose al punto, mandó á un paralitico postrado en un le-
los vientos y á la mar, y se siguió cho. Y viendo Jesús la fé de
una grande bonanza. ellos, dixo al paralítico: Hijo,
27 Y los hombres se mara- ten confianza, que perdonados te
villáron, y decían: ¿Quién es son tus pecados.
este, que los vientos y la mar le 3 Y luego algunos de los Es-
obedecen ? cribas dixéron dentro de sí Este :

28 Y quando Jesús hubo pa- blasfema.


sado de la otra parte del lago á 4 Y como viese Jesús los pen-
tierra de los Gerasenos, le vi- samientos de ellos, dixo: ¿Por
niéron al encuentro dos endemo- qué pensáis mal en vuestros co-
niados, que salian de los sepul- razones ?
cros, fieros en tal manera, que 5 ¿Qué cosa es mas fácil,
ninguno podia pasar por aquel decir: Perdonados te son tus
camino. pecados ó decir Levántate, y
; :

29 Y empezaron luego á decir anda ?


::

'..ó SAN MATEO.


Pues para que sepáis, que de paño recio en vestido viejo
6
el hijo del hombre tiene potestad porque se lleva quanto alcanza
sobre la tierra de perdonar peca- del vestido, y se hace peor la
dos, dixo entonces al paralítico: rotura.
Levántate, tonaa tu lecho, y vete 17 Ni echan vino nuevo en
á tu casa. odres viejos. De otra manera,
7 Y levantóse, y fuese á su se rompen los odres, y se vierte
'
casa. el vino, y se pierden los odres.
8 Y quando esto vieron las Mas echan vino nuevo en nue-
gentes, temiérpn, y loaron á vos, y así se conserva lo uno y
Dios, que dió tal potestad á los lo otro.
hombres. 18 Diciéndoles él estas cosas,
9 Y pasando Jesús de allí, vió he aquí un príncipe se llegó á él.
á un hombre, que estaba senta- y le adoró, diciendo Señor, a- :

do al Banco, llamado Mateo, y hora acaba de morir mi hija,


le dixo Sigúeme. Y levantán- mas ven, pon tu mano sobre ella,
:

dose le siguió. y vivirá.


10 Y acaeció que estando Je- 19 Y levantándose Jesús, le
sus sentado á la mesa en la casa, fué siguiendo con sus discípulos.
vinieron muchos publícanos y 20 Y he aquí una muger, que
pecadores, y se sentáron á comer padecía fluxo de sangre doce
con él, y con sus discípulos. años habia, y llegándose por de-
11 Y viendo esto tos Fariseos, trás, tocó la orla de su vestido.
decinn á sus discípulos: ¿Por 21 Porque decia dentro de sí
qué come vuestro Maestro con Si tocare tan solamente su ves-
los publicanos y pecadores ? tido, seré sana.
12 Y oyéndolo Jesús: dixo: 22 Y volviéndose Jesús, y
Los sanos no tienen necesidad viéndola, dixo: Tén confianza,
de Médico, sino los enfermos. hija, tu fé te ha sanado. Y que-
13 Id pues, y aprended qué dó sana la muger desde aquella
cosa es Misericordia quiero, y hora.
:

no sacrificio Porque no he ve-: 23 Y quando vino Jesús á la


nido á llamar justos, sino peca- casa de aquel Príncipe, y vió
dores. los tañedores de fláutas, y una
14 'A esta sazón se llegaron á tropa de gente, que hacia ruido,
él los discípulos de Juan, y le dixo:
dixéron ¿Por qué nosotros y
: 24 Retiraos pues la muchacha :

los Fariseos ayunamos muchas no es muerta, sino que duerme.


veces, y tus discípulos no ayu- Y se mofaban de él.
nan ? 25 Y quando fué echada fuera
15 Y Jesús les dixo: ¿Por la gente, entró y la tomó por :

ventura pueden estar tristes los la mano. Y se levantó la mu-


hijos del esposo, miéntras que chacha.
está con ellos el esposo ? Mas 26 Y corrió esta fama por toda
vendrán dias, en que les será aquella tierra.
quitado el esposo y entonces 27 Y pasando Jesús de aquel
;

ayunarán. lugar, le siguieron dos ciegos


16 Y ninguno echa remiendo gritando, y diciendo: Tén mi-
: : :

CAPITULO X. 17
gericordia de nosotros, hijo de les dió potestad sobre los espí-
David. ritus inmundos, para lanzarlos,
28 Y
llegado i la casa, vinie- y para sanar toda dolencia, y
ron á él los ciegos. Y les dice toda enfermedad.
Jesús: ¿Creéis, que puedo ha- 2 Y los nombres de los doce
cer esto á vosotros ? Ellos dije- Apóstoles son estos. El prime-
ron : Si Señor. ro : Simón, que es llamado Pe-
20 Entonces tocó sus ojos, di- dro, y Andrés su hermano ;
ciendo Según vuestra fe os sea
: 3 Santiago de Zcbedéo, y
hecho. Juan su hermano ;
Felipe y
30 Y fueron abiertos sus ojos; Bartolomé Tomas, y Maleo
;

y Jesús les amenazó diciendo: el Publicano Santiago de Al- ;

Mirad, que nadie lo sepa. féo y Tadeo.


31 Mas ellos, saliendo de allí, 4 Simen Cananéo; y Judas
lo publicaron por toda aquella Iscariotes, aquel que lo entregó.
tierra. 5 A estos doce envió Jesús,
3? Y luego que salieron, le mandándoles, y diciendo No :

presentaron un hombre mudo, vayars á camino de Gentiles, ni


poseído del demonio. entréis en las ciudades de los
33 Y quando hubo lanzado el Samaritanos
demonio, habló el mudo, y mara- 6 Mas id antes á las ovejas,
villadas las gentes, decian: Nun- que perecieron de la casa de Is-
ca se vió tal cose en Israel. Fttél.
34 Mas los Fariseos decian 7 Id, y predicad, diciendo
En virtud del príncipe de los de- Que se acercó el reyno de los
monios lanza los demonios. cielos.
35 Y rodeaba Jesús por todas 8 Sanad enfermos, resucitad
¡as ciudades, y villas, enseñan- muertos, limpiad leprosos, lan-
do en las Sinagogas de ellos, y zad demonios graciosamente :

predicando el Evangelio del rey- recibisteis, dad graciosamente.


no, y sanando toda dolencia, y 9 No poseáis oro, ni plata, n:
toda enfermedad. dinero en vuestras faxas :

36 Y quando vió aquellas gen- 1 0 No alforja para el camino,

tes, se compadeció de ellas :ni dos túnicas, ni calzado, ni


porque estaban fatigadas y de- bastón perqué digno es el tra-
:

caídas, como ovejas, que no bajador de su alimento.


tienen pastor. 11 Y en qualquier ciudad ó
37 Entonces dice á sus discí- aldea en que entrareis, pregun-
pulos La mies verdaderamente tad quien hay en ella digno y
:
;

es mucha, mas los obreros pocos. estaos allí basta que salgáis.
38 Rogad pues al Señor de la 12 Y quando entréis en la ca-
mies, que envié trabajadores á sa, saludadla, diciendo Paz sea :

su míes. en esta casa.


13 Y
aquella casa fuere
si
CAPITULO X. digna, vendrá sobre ella vuestra
paz mas sino fuere digna, vues-
:

1 "\T habiendo convocado á tra paz se volverá á vosotros.


i
sus doce discípulos, 14 Y
todo el que no os reci-
; :

13 SAN MATEO.
biere, ni oyere vuestras palabras, 25 Bástale al discípulo, 6er
ai salir fuera de la casa, ó de la como su Maestro y al siervo,
;

ciudad, sacudid el polvo de vues- como su Señor. Si llamaron


tros pies. Beelzebub al padre de familias,
15 E.i verdad os digo: Que ¿quánto mas á sus domésticos ?
será mas tolerable á la tierra de 26 Pues no los temáis porque ;

los de Sodoma, y de Gomorra nada hay encubierto, que no se


en el dia de! juicio, que á aquella haya de descubrir; ni oculto,
ciudad. que no se haya de saber.
16 Ved que yo os envió como 27 Lo que os digo en tinieblas,
ovejas en medio de lobos. Sed decidlo en la luz y lo que ois á
;

pues prudentes como serpientes, la oreja, predicadlo sobre los te-


y sencillos como palomas. jados.
17 Y guardaos de los hom- 28 Y
no temáis á los que ma-
bres. Porque os harán compa- tan el cuerpo, y no pueden ma-
recer en sus Audiencias, y os tar el rima: temed antes al que
azotarán en sus Sinagogas : puede echar el alma y el cuerpo
18 Y sercis llevados ante los I en el infierno.
Gobernadores, y Jos Reyes por 29 ¿Por ventura no se venden
causa de mí, en testimonio á dos paxarillos por un quarto y ;

ellos, y á los Gentiles. uno de ellos no caerá sobre la


19 Y quando os entregaren, tierra sin vuestro padre ?

no penséis cómo. 6 qué habéis 30 Aun los cabellos de vues-


de hablar porque en aquella
: tra cabeza están todos contados.
hora os será dado lo que hayáis 31 No temáis pues ; porque
de hablar. mejores sois vosotros que muchos
20 Porque no sois vosotros páxaros.
los que habláis, siuo el Espíritu 32 Todo aquel pues que me
de vuestro Padre, que habla en coefesárc delante, de los hom-
vosotros. bres, lo confesaré yo también
21 Y el hermano entregará á delante de mi Padre, que está
muerte hermano, y el padre en los cielos
al
al hijo y se levantarán los hijos
;
33 el que me negáre de- Y
contra los padres, y los harán lante de los hombres, lo negaré
morir yo también delante de mi Padre,
22 Y
seréis aborrecidos de que está en ¡os cielos.
todos por mi nombre mas e\ 34 No penséis, que vine á me-
t

que perseverare hasta el fin, e3te ter paz sobre la tierra no vine :

será salvo. á meter paz, sino espada.


23 Y quando os persiguieren 35 Porque vine á separar al
en esa ciudad, huid á la otra. hombre contra su padre, y á la
En verdad os digo, que no aca- hija contra su madre, y á la
baréis ¡as ciudades de Israel, nuera contra su suegra :

hasta que venga el Hijo del 36 los enemigos del hom- Y


Hombre. bre, ¡os de su casa.
24 No es el discípulo mas que 37 El que ama á padre, ó á
su Maestro, ni el siervo mas que madre mas que á mí, no es dig-
su Señor. no de mí. el que arna á hijo, Y
:

CAPITULO XI. 10

6 á hija mas que á mí, no es dig- á las gentes: ¿Qué salisteis á


no de mí. ver ai desierto ? ¿ una caña mo-
38 Y
el que no toma su cruz, vida del viento?
y me sigue, no es digno de mí. 8 ¿Mas qué salisteis á ver?
39 El que bulla su alma, la ¿ un hombre vestido de ropas de-
perderá; y el que peraiere su licada ? Cierto los que visten
alma por mí, la hallará. ropas delicadas, en casas de
40 El que á vosotros recibe, Reyes están.
a mí recibe y el que á mí re-
;
9 ¿Mas que salisteis á ver?
cibe, recibe á aquel que me ¿un Profeta? Ciertamente os
envió. y aun mas que Profeta.
dige,
41 El que recibe á un Pro- 10 Porque este es, de quien
feta en nombre de Profeta, está escrito
: He aquí yo envió
galardón de Profeta recibirá; mi Angel ante tu faz, que apa-
y el que recibe á un justo en rejará tu camino delante de tí.
nombre de justo, galardou de 1 1 En verdad os digo que
:

justo recibirá. entre los nacidos de mugeres no


42 Y todo el que diere á beber se levantó mayor que Juan el
á uno de aquellos pequeñitos un Bautista ; mas el que menor es
vaso de agua fria tan solamente en el reyno de los cielos, mayor
en nombre de discípulo, en ver- es que él.
dad os digo, que no perderá su 12 Y desde los dias de Juan
galardón. el Bautista hasta ahora, el reyno
de los cielos padece fuerza, y los
CAPITULO XI. que se la hacen, lo arrebatan.
13 Porque todos los Profetas
1 "'t^ acaeció, que quando y la Ley hasta Juan profetizá-
i
Jesús acabó de dar es- ron:
tas instrucciones á sus doce dis- 14 Ysi queréis recibir, él es
cípulos, pasó de allí á enseñar
y aquel Elias, que ha de venir.
predicar en las ciudades de ellos. 15 El que tiene orejas para
2 Y como Juan estando en la oir, oyga.
cárcel oyese las obras de Cris- 16 ¿ Mas á quién diré que es
to, envió dos de sus discípulos, semejante esta generación ? Se-
3 Y le dixo ¿Eres tú el que
: mejante es á unos muchachos
ha de venir, ó esperamos á otro? que están sentados en la plaza,
4 Y respondiendo Jesús, Ies y gritando á sus iguales,
dixo Id y contad á Juan lo que
: 17 Dicen: Os cantamos, y no
habéis oido, y visto. baylasteis; iloramos, y no plañís-
5 Los ciegos ven, los coxes teis.
andan, los lepresos son limpia- 18 Porque vino Juan, que ni
dos, los sordos oyen, los muertos comia, ni bebia, y dicen De- :

resucitan, y á los pobres les es monio tiene.


anunciado Evangelio
el 19 Vino el hijo del hombre,
6 Y bienaventurado, el que que come y bebe, y dicen He :

no fuere escandalizado en mí. aquí un hombre glotón, y bebe-


7 Y luego que ellos se fueron, dor de vino, amigo de Publica-
comenzó Jesús á hablar de Juan nos, y de pecadores. Mas la sa-
20 SAN MATEO.
biduría lia sido justificada por 29 Traed mi yugo sobre vo-
6us hijos. sotros, y aprended de mí, qué
20 Entonces comenzó á re- manso soy, y humilde de cora-
convenir á las ciudades, en que zón, y hallareis reposo para
fueron hechas muy muchas de vuestras almas.
sus maravillas, de que no habian 30 Porque mi yugo suave es,
hecho penitencia. , y mi carga ligera.
21 ¡ Ay de tí, Corozain Ay !

de ti, Betsaida ! que si


¡

en Ti-
CAPITULO
XII.
V<T
ro, y en Sidónse hubieran he- 1 , - T7
aquel tiempo andaba
cho I&t maravillas que han sido Ml¿ Jesús un dia de Sába-
hechas en vosotras, ya mecho ha do por unos sembrados ; y sus
que hubieran hecho penitencia discípulos, como tuviesen ham-
en cilicio y en ceniza. bre, comenzáron á cortar espi-
22 Per tanto os digo : Que gas, y á comer.
habrá menos rigor para Tiro y 2 Y
los Fariseos, quando lo
Sidón, que para vosotras en el vióron, le dixéron Mira que
:

lia del juicio. tus discípulos hacen, lo que no


23 ¿Y
tú Cafarnaum, por es lícito hacer en Sábado.
ventura te alzarás hasta el cielo ? 3 Peio él les dixo: ¿No ha-
hasta el infierno descenderás. beic Ieido lo que hizo David,
Porque si en Sodoma se hu- quando él tuvo hambre, y los
bieran hecho les prodigios, que que con él estaban?
hnn sido hechos en tí, tal vez 4 ¿ Cómo entró en la casa de
hubieran permanecida hasta este Dios, y comió los panes de la
dia. proposición, que no le era lícito
2-1 Por tanto os digo, que en eJ comer, ni á aquellos que con él
dia del juicio habrá menos rigor estaban, sino á solos los Sacer-
para la tierra de Sodoma que dotes ?
para tí. 5 ¿O no habéis leiuo en la
25 En aquel tiempo respon- Ley, que los Sacerdotes los Sá-
diendo Jesús, dixo Doy gloria bados en el templo quebrantan
:

á tí, Padre, Señor del cielo y de el Sábado, y son sin pecado ?


la tierra, porque escondiste estas 6 Pues dígoos, que aquí está,
cosas á los sabio; y entendidos, el que es mayor que el templo.
y las has descubierto á ios pár- 7 Y si supieseis qué es Mi- :

vulos. sericordia quiero, y no sacrificio;


2G Así es, Padre porque así jamas condenaríais a los ino-
:

fué de tu agrado. centes :

27 Mi Padre puso en mis ma- 8 Porque el Hijo del hombre


nos todas las cosas. Y nadie es Señor aun del Sábado.
conoce al Hijo, sino el Padre 9 Y habiendo pasado de allí,
;

ni conoce ninguno al Padre, sí- vino á la Siuagoga de ellos.


no el Hijo, y aquel á quien lo 10 Y he aquí un hombre que
quisiere revelar el Hijo. tenia la mano seca, y ellos por
23 Venid á mí todos los que acusarle, le preguntáron, dicien-
estáis trabajados,
y cargados, y do: Si es lícito curar en los
yo os aliviaré. Sábados ?
: :

CAPITULO XII. 21

1 í Y él le3 dixo : ¿ Qué hom- 25 YJesús sabiendo los pen-


bre habrá de vosotros, que tenga samientos de ellos, le: dixo To- :

una oveja, y si esta cayere el do reyno dividido contra sí mis-


Sábado en un huyo, por ventura mo, desolado será y toda ciudad,
;

no echará mano, y la sacará ? ó casa dividida contra sí misma,


12 ¿ Pues quinto mas vale un no subsistirá.
hombre que una oveja ? Así que 26 Y si Satanás echa fuera á
lícito es hacer bien en Sábados. Satanás, contra sí mismo está
13 Entonces dixo al hombre: dividido: ¿pues cómo subsistirá
Extiende tu mano. Y él la ex- su reyno?
tendió, y le fué restituida sana 27 si yo lanzo los demoniosY
como la otra. en virtud de Beelzebub, ¿en
14 Mas los Fariseos saliendo virtud de quién los lanzan vues-
de allí, consultaban contra él, tros hijos? Por eso serán ellos
como le harían morir. vuestros jueces.
15 Y Jesús sabiéndolo, se 23 Mas si yo lanzo los demo-
retiró de aquel lugar y fuéron nios por el espíritu de Dios, cier-
;

muchos en pos de él, y los sanó tamente á vosotros ha llegado el


á todos reyno de Dios.
16 Y
les mandó, que no le 29 ¿ O como puede alguno
descubriesen. entrar en la c.^-sa del fuerte, y
17 Para que se cumpliese, lo saquear sus alhajas, si primero
que fué dicho por el Profeta no hubiere atado al fuerte? y
Isaías, que dice entonces saqueará su casa.
18 He aquí mi siervo, que 30 El que no es conmigo,
escogí, mi amado, en quien se contra mí es y el que no allega ;

agradó mi alma. Pondré mi conmigo, esparce.


espíritu sobre él, y anunciará 31 Por tanto os digo Toüo :

justicia á las gentes. pecado y blasfemia serán per-


1 9 No contenderá, ni voceará, donados á los hombres, mas la
ni oirá ninguno su voz en las blasfemia del espíritu no será
plazas : perdonada.
20 No quebrará la caña que 32 todo el que dixere pala-Y
está cascada, ni apagará la tor- bra contra el hijo del hombre,
cida que humea, hasta que saque perdonada le será mas el que ;

á victoria el juicio : la dixere contra el Espíritu San-


21 Y las gentes esperarán en to, no se le perdonará ni en este
su nombre. siglo, ni en el otro.
22 Entonces le traxéron un 33 O haced el árbol bueno, y
endemoniado, ciego y mudo, y le su fruto bueno ó haced el árbol
;

sanó de modo que habló y vió.


; malo, y su fruto malo: porque
23 Y quedaban pasmadas to- el árbol por el fruto es conocido.
das las gentes, y decian ¿ Poi : 34 Raza de víboras, ¿cómo
ventura es este el Hijo de David? podéis hablar cosas buenas, sien-
24 Mas los Fariseos, oyén- do malos? porque de la abun-
dolo, decian Este no lanza los
: dancia del corazón habla la boca.
demonios sino en virtud de Beel- 35 El hombre bueno del buen
zebub príncipe de los demonios. tesoro saca buenas cosas; ¡ñas
:

22 SAN MATEO.
el hombre malo del mal tesoro bre es peor que lo primero.
¡
Así
saca malas cosas. también acontecerá á esta gene-
36 Y dígoos, que de toda pala- ración muy mala.
bra ociosa que hablaren los hom- 46 Quando estaba todavía ha-
bres, darán cuenta de ella en el blando á las gentes, he aquí su
dia del juicio. madre y hermanos estaban fuera,
37 Porque por tus palabras que le querían hablar.
serás justificado, y por tus pala- 47 Y le dixo uno Mira que
:

bras serás condenado. tu madre, y tus hermanos están


38 Entonces le respondieron fuera, y te buscan.
ciertos Escribas y Fariseos, di- 48 Y él respondiendo al que
ciendo: Maestro, queremos ver le habiaba, le dixo ¿ Quién es
:

señal de tí. mi madre, y quienes son mis her-


39 El les respondió diciendo : manos ?
La generación mala y adulterina 49 Y extendiendo la mano ha-
señal pide ;mas no le será dada cia sus discípulos, dixo: Ved
señal, sino la señal de Jonás el aquí mi madre, y mis hermanos.
Profeta : 50 Porque todo aquel que hi-
40 Porque así como Jonás ciere la voluntad de mi Padre,
estuvo tres dias, y tres noches que está en los cielos, ese es mi
en el vientre de la ballena, así hermano, y hermana, y madre.
estará el Hijo del hombre tres
dias, y tres noches en el corazón
CAPITULO XIII.
de la tierra. 1 ~T7\ Naquel dia saliendo
41 Los Ninivitas se levanta- Jt-J Jesús de la casa, se
rán en juicio con esta genera- sentó á la orilla de la mar.
ción, y la condenarán: porque 2 Y se llegaron á él muchas
lucieron penitencia por la predi- gentes ; por manera que entran-
cación de Jonás. Y he aquí en do en un barco se sentó y toda ;

este lugar mas que Jonás. la gente estaba en pie á la ribera,


42 La Rey na del Austro se 3 Y les habló muchas cosas
levantará en juicio con esta por parábolas, diciendo: lie aquí
generación, y la condenará: por- que salió un sembrador á sem-
que vino de los fines de la tierra brar.
á oir la sabiduría de Salomón, y 4 Y quando sembraba, algu-
he aquí mas que Salomón. nas semillas cayéron junto al
43 Quando el espíritu inmun- camino, y vinieron las aves del
do ha salido de un hombre, anda cielo, y las comieron ;

por lugares secos, buscando ve- 5 Otras cayéron en lugares


poso, y no le halla. pedregosos, en donde no tenian
44 Entonces dice: Me volveré mucha tierra y naciéron luego,
;

á mi casa, de donde salí. Y porque no tenian tierra profunda:


quando viene, háiiala desocupa- 6 Mas en saliendo el sol, se
da, barrida, y alhajada. quemaron, y se secáion, porque
45 Entonces va, y toma con- no tenian raiz
sigo otros siete espíritus peores 7 Y otra-s cayéron sobre las
que él, y entran dentro, y moran espinas y creciéron las espinas,
;

allí :y lo postrero de aquel hom- y las ahogáron.


;: : :

CAPITULO XIII. 23
8 Yotras cayeron en tierra 20 Mas el que fué sembrado
I

buena, y rendían fruto; una á sobre las piedras, este es el que


ciento, otra á sesenta, y otra á 03'e la palabra, y por el pronto
treinta. Ja recibe con gozo:
9 El que tiene orejas para oir, 21 Pero no tiene en sí raiz,
oyga. antes es de poca duración y :

'
10 Yllegándose los discípulos, quando le sobreviene tribulación
le dixéron ¿ por
: qué les hablas y persecución por la palabra,
por parábolas ? luego se escandaliza.
1 1 El les respondió, y dixo 22 el que fué sembrado en- Y
Porque á vosotros os es dado sa- tre las espinas, este es el que
ber los misterios del reyno de oye la palabra pero los cuidados ;

los cielos ; mas á ellos no les es de este siglo, y el engaño de las


dado. riquezas ahogan la palabra, y
12 Porque al que tiene, se le queda infructuosa.
dará, y tendrá mas mas al que ; 23 el que fué sembrado en Y
no tiene, aun lo que tiene, se le tierra buena, este es el que oye
quitará. y la entiende, y lleva
la palabra,
13 Por eso hablo por pará- fruto y uno lleva á ciento, y
les :

bolas : porque viendo no vén y otro á sesenta, y otro á treinta.


;

oyendo no oyen, ni entienden. 24 Otra parábola les propuso,


14 Y se cumple en ellos la diciendo Semejante es el reyno :

profecía de Isaías, que dice de los cielos á un hombre, que


:

De oido oiréis, y no entenderéis sembró buena simiente en su


y viendo veréis, y no veréis. campo:
15 Porque el corazón de este 25 mientras dormían los Y
pueblo se ha engrosado, y de las hombres, vino su enemigo, y
orejas oyéron pesadamente, y sembró zizaña en medio del tri-
cerraron sus ojos : para que no go, y se fué
vean de los ojos, y oygan de las 26 después que creció la Y
orejas, y del corazón entiendan, yerba, é hizo fruto, apareció tam-
y se conviertan, y los sane. bién entonces la zizaña.
16 Mas bienaventurados vues- 27 llegando los siervos delY
tros ojos, porque vén; y vuestras padre de familias, le dixéron
orejas, porque oyen. ¿ Señor, por ventura no sembras-
17 Porque en verdad os digo, te buena simiente en tu campo?
que muchos Profetas y justos ¿ pues de donde tiene zizaña ?
codiciáron ver lo que veis, y no 28 les dixo Hombre ene- Y :

lo viéron y oir lo que ois, y no migo ha hecho esto.


; le dixé- Y
lo oyéron. ron los siervos : ¿ Quieres que
1 8 Vosotros pues oid la pará- vamos, y la cojamos ?

bola del que siembra. 29 No, les respondió no sea :

19 Qualquiera que oye la pa- que cogiendo la zizaña, arran-


labra del reyno, y no la entiende, quéis también con ella el tiigo.
viene el malo, y arrebata lo que 30 Dexad crecer lo uno y lo
se sembró en su corazón este otro hasta la siega y en el tiem-
:
;

es el que fué sembrado junto al po de la siega diré á los sega-


camino. dores: Coged prime; ámenle la
:

Z-i SAN MATEO.


zizaña, y atadla en manojos para al fuego, así será en la consu-
quemarla mas el trigo recoged- mación ¿el siglo.
;

lo en mi granero. 41 Enviará el Hijo del hombre


31 Otra parábola les propuso, sus Angeles, y cogerán de su
diciendo Semejante es el reyno reyno tedos los escándalos, y á
:

de los cielos á un grano de mos- los que obran iniquidad ;

taza, que tomó un hombre, y 42 Y echárloshan en el horno


sembró en su campo : del fuego allí será el llanto,
:
y
32 Este en verdad es el menor el crugir de dientes.
de todas las simientes; pero des- 43 Entonces los justos res-
pués que crece, es mayor que plandecerán como el Sol en el
todas las legumbres, y se hace reyno de su Padre. El que tie-
árbol, de modo que las aves del ne orejas para oir, oyga.
cíelo vienen á anidar en sus ra- 44 Semejante es el reyno de
mas. los cielos á un tesoro escondido
33 Les dixo otra parábola. en el campo, que quando lo halla
Semejante es el reyno de los un hombre, lo esconde y por el
;

cielos á la levadura que toma gozo de ello va, y vende quanto


una muger, y la esconde en tres tiene, y compra aquel campo.
medidas de harina, hasta que to- 45 Asimismo es semejante el
do queda fermenta-do. reyno de los cielos á un hombre
34 Todas estas cosas habló negociante, que busca buenas
Jesús al pueblo por parábolas ; perlas :

y no le hablaba sin parábolas 46 Y habiendo hallado una de


:

35 Para que se cumpliese, lo gran precio, se fué, y vendió


que habia dicho el Profeta, que quanto tenia, y la compró.
dice Abriré en parábolas mi
: 47 También el reyno de los
boca rebosaré cosas escondidas
; cielos es semejante á una red,
desde el establecimiento del que echada en la mar, allega to-
mundo. do género de peces
36 Entonces despedidas las 48 Y quando está llena, la
gentes, se vino á casa y llegán- sacan á la orilla, y sentados allí,
;

dose á él sus discípulos, le di- escogen los buenos, y los meten


xéron: Explícanos la parábola en vasijas, y echan fuera á los
de la zizaña del campo. malos.
37 El les respondió, y dixo 49 Así será en la consuma-
¡

El que siembra la buena simien- ción del siglo: saldrán los Ange-
te, es el Hijo del hombre les, y apartarán á los malos de
;

38 Y el campo es el mundo entre los justos, ;

y la buena simiente son los hijos 50 Y los meterán en el horno


del reyno; y la zizaña son los del fuego allí será el llanto, y
:

hijos de la iniquidad ;
el crugir de dientes.
39 Y el enemigo, que la sem- 51 ¿ Habéis entendido todas
bró, es el diablo y la siega, es estas cosas ? Ellos dixéron Si.
;
:

¡a consumación del siglo y les ;


52 Y les dixo: Por eso todo
segadores, son los Angeles. Escriba instruido en el reyno
40 Por manera que así como de los cielos, es semejante á
es cogida la zizaña, y quemada un padre de familias, que saca
: ;

CAPITULO XIV. 23
de su tesoro cosas Duevas y 7 Por lo que prometió con
viejas. juramento, que le daría todo lo
53 Y quando Jesús hubo aca- que le pidiese.
bado estas parábolas, se fué de 8 Y el'.a prevenida por su ma-
allí. dixo: Dame aquí eu un
dre,
54 Y vino
á su patria, y los plato la cabeza de Juan el Bau-
instruía en las Sinagogas de e- tista.
llos de modo que se maravilla-
; 9 Y el Rey se entristeció:
ban, y decían ¿ De donde á este mas por el juramento, y por los
:

este saber, y maravillas ? que estaban con él á la mesa, se


55 ¿ Por ventura no es este el la mandó dar.
hijo del Artesano ? ¿ No se llama 10 Y envió, é hizo degollar á
su madre María, y sus hermanos Juan en la cárcel
Santiago, y Joscf, y Simón, 3 11 Y fué traida su cabeza
r

Judas ? en un plato, y dada á la mucha-


56 ¿ Y sus hermanas no están cha y ella la llevó á su madre.
;

todas entre nosotros ? ¿ Pues de 12 Y vinieron sus discípulos,


donde á este todas estas cosas ? y tomaron su cuerpo, y lo enter-
57 Y se escandalizaban en 61. raron y fueron á dar la nueva ;

Mas les dixo Jesús No hay á Jesús.


:

Profeta sin honra, sino en su 13 Y quando lo oyó Jesús, se


patria, y en su casa. retiró de allí en un barco á un
58 Y no hizo allí muchos mi- lugar desierto apartado y ha- :

lagros, á causa de la incredulidad biéndolo oido las gentes, le si-


de ellos. guiéron á pie de las ciudades.
14 Y quando salió, vió una
CAPITULO XIV. grande multitud de gente, y tuvo
de ellos compasión, y sanó los
1 T^N
aquel tiempo He- enfermos de ellos.
12A ródes el Tetrarchá 15 Y venida la tarde, se llega-
oyó la fama de Jesús ron á él sus discípulos, y le dixé-
2 Y dixo á sus criados Este ron Desierto es este lugar, y la
: :

es Juan el Bautista, que resucitó hora ya es pasada despacha las ;

de entre los muertos y por eso gentes, para que pasando á las
;

virtudes obran eu él. aldeas, se compren que comer.


S Porque Heródes había he- 16 Y les dixo Jesús No tie- :

cho prender á Juan, y atado, nen necesidad de irse dadles :

ponerle en la cárcel, por causa de vosotros de comer.


Herodías muger de su hermano. V7 Le respondiéron No te- :

4 Porque le decía Juan No nemos aquí sino cinco panes, y


:

te es lícito tenerla. dos peces.


5 Y queriéndole matar, temia 18 Jesús les dixo: Traédme-
al pueblo: porque le miraban los acá.
como á un Profeta. 19 Y
habiendo mandado á la
G Mas el dia del nacimiento gente, que se recostase sobre el
de Heródes ¡a hija de Herodías heno, tomó los eince panes, y
danzó delante de todos, y agradó los dos peces y alzando los ojos ;

á Heródes. al cielo, bendixo, y partió los pa-


ís
:
: : : :

20 SAN MATEO.
nes, y ios dió ¡i los discípulos,
y barco, vin'.éron, y le adoraron,
los discípulos á las gentes : diciendo : Verdaderamente Hijo
20 Y
comieron todos, y se sa-de Dios eres.
ciaron y alzáron las sobras,
: 34 Y habiendo pasado á la
doce cestos llenos de pedazos otra parte del lago, fueron á la
:

21 Y el número de los que tierra de Genesar.


comieron fué cinco mil hombres, 35 Y después que le conocié-
sin contar mujeres, y niños. ron los hombres de aquel lugar,
22 Y Jesús hizo subir luego á enviaron por toda aquella tierra,
sus discípulos en el barco, y quey le presentáron todos quantos
pasasen ántes que él á la otra padecían algún mal
ribera del lago, miéntras despe- 36 Y le rogaban, que les per-
día la gente. mitiese tocar siquiera la orla de
23 Y luego que la despidió, su vestido. Y quantos la toca-
subió á un monte solo á orar. Y ron, quedáron sanos.
quando vino la noche, estaba éJ
allí solo.
CAPITULO XV.
24 Y el barco en medio de ia 1 T^NTONCES se llegaron
mar era combat ido de las ondas : mA á él unos Escribas y
porque el viento era contrario. Fariseos de Jcrusalém, diciendo:
25 Mas á la quarta vigilia de 2 ¿ Por qué tus discípulos
la noche vino Jesús acia ellos traspasan la tradición de los an-
andando sobre la mar. cianos ? Pues no se lavan las
26 Y
quando le vieron andas- mimos, quando comen pan.
sobre la mar, se turbaron, y de- 3 Yél respondiendo les dixo
cían Que es fantasma. Y de
: ¿Y vosotros por qué traspasáis el
miedo comenzaron á dar voces. mandamiento de Dios por vues-
27 Mas Jesús les habló al mis- tra tradición? pues Dios dixo:
mo tiempo, y dixo Tened buen 4 Honra al padre y á la ma-
:

ánimo yo soy, no temáis.


: Y: Quien maldixcrc al
dre.
28 Y respondió Pedro, y dixo: padre ó á la madre, muera de
Señor, si tú eres, mándame venir muerte.
á tí sobre las aguas. 5 Mas vosotros decis Qua!- :

29 Y el le dixo: Ven. Y quiera que dixere al padre ó á


laxando Pedro del barco, an- la madre todo don que yo ofre- :

daba sobre el agua para llegar á ciere, á tí aprovechará


Jesús. 6 no honrará á su padre 6 Y
30 Mas vieudo el viento recio, á su madre; y habéis hecho vano
tuvo miedo y como empezase á
: el mandamiento de Dios por
hundirse, dió voces diciendo vuestra tradición.
Valedmc, Señor. 7 Hipócritas, bien profetizó
31 Y luego extendiendo Jesús de vosotros Isaías, diciendo :

la mano, travó de él, y le dixo 8 Este pueblo con los labios


Hombre de poca fe, ¿por qué me honra mas el corazón de ;

dudaste ? ellos léxos está de mí.


32 Y luego que entráron en 9 Y en vano me honran, en-
el barco, cesó el viento. señando doctrinas y mandamien-
33 Y los que estaban en el tos de hombres.
:

CAPITULO XV. 27

10 Y habiendo
convocado así piedad de mí mi hija es mala- ;

á las gentes, les dixo: Oid y en- mente atormentada del demonio.
tended. 23 Y él no le respondió pala-
11 No ensucia al hombre, lo bra. Y llegándose sus discípu-
que entra en la boca mas lo los,
; le rogaban y decían: Despá-
que sale de la boca, eso ensucia chala, poique viene gritando en
al hombre. pos de nosotros.
12 Entonces llegándose sus 24 Y él respondiendo dixo:
discípulos, le dixéron :
¿ Sabes, No soy enviado sino á las ovejas,
que Fariseos se han escanda- que pereciéron, de la casa de
los
lizado,quando han oido esta pa- Israel.
labra? 25 Mas ella vino, y le adoró,
13 Mas él respondiendo dixo : diciendo Señor, valedmc.
:

Toda planta, que no plantó mi 20 El respondió, y dixo No :

Padre celestial, arrancada sera es bien tomar el pan de los hijos,


de raíz. y echarlo á los perros.
14 Dexadlus: ciegos son, y 27 Y ella dixo: Así es, Señor;
guias de ciegos. Y si un ciego mas los perrillos comen de las
guia á otro ciego, entrambos migajas, que caen de la mesa de
caen en el hoyo. sus señores.
15 Y respondiendo PeJro le 28 EntÓDccs respondió Jesús,
dixo Explícanos esa parábola.
: y le dixo O muger, grande es
:

16 Y dixo Jesús ¿ Aun tam-


: tu fe : hágase contigo como
bién vosotros sois sin entendi- quieres. Y desde aquella hora
miento ? fué sana su hija.
17 ¿No comprchendeis, que 29 Y habiendo salido Jesús de
toda cosa que entra en la boca, allí, vino junto al mar de Gali-
va al vientre, y es echado en un lea y subiendo á un monte, se
:

lugar secreto ? sentó allí.


18 Mas lo que sale de la boca, 30 Y
se llegaron a él muchas
del corazón sale, y esto ensucia gentes, que traían consigo mu-
al hombre dos, ciegos, coxos, mancos, y
19 Porque del corazón salen otros muchos; y los echáion 5
los pensamientos malos, homici- sus fies, y los sanó:
dios, adulterios, fornicaciones, 31 De manera que se mara-
hurtos, falsos testimonios, blas- villaban las gentes, viendo hablar
femias. los mudos, andar los coxos, ver
20 Estas cosas son las que en- los ciegos y loaban en gran ;

sucian al hombre; mas el co- manera al Dios de Israel.


mer con las manos sin lavar, no 32 Mas Jesús, llamando á sus
ensucia al hombre. discípulos, dixo Tengo compa- :

21 Y saliendo Jesús de allí, se sión de estas gentes porque ha ;

fué á las partes de Tiro y de ya tres días que perseveran con-


Sidón. migo, y no vienen que comer; y
22 Y he aquí una muger Ca- no quiero despedirlas en ayunas,
nanéa, que había salido de aque- porque no desfallezcan en el ca-
llos términos, y clamaba dicién- mino.
dole Señor, hijo de David, ten
: 33 Y
le dixéron les discípu
:

38 SAN MATEO.
los:
¿ Como podremos hallar en la otra ribera, sehabian olvidado
este desierto tantos panes, que de tomar panes.
hartemos tan grande multitud de 6 Jesús les dixo: Mirad, y
gente ? guardaos de la levadura de los
Y Jesús les dixo ¿ Quan-
34 : Fariséos, y de los Sadducéos.
tospanes tenéis ? ellos dixé- Y 7 Mas ellos pensaban, y de-
ron Siete, y unos pocos pece-
: cían dentro de sí porque no
:

cillos. liemos tomado panes.


35 Y mandó á la gente recos- 8 Y Jesús conociéndolo, les
tarse sobre la tierra. dixo Hombres de poca fé, ¿por
:

36 Y tomando los siete panes, qué estáis pensando dentro de


y los peces, y dando gracias los vosotros, que no tenéis panes ?
partió, y dio á sus discípulos, y 9 ¿No comprehendeis aun, ni
los discípulos los dieron al pue- os acordáis de los cinco panes
blo. para cinco mil hombres, y quán-
37 Y
comieron tcdos, y se tos cestos alzasteis ?
hartaron. Y
de los pedazos que 10 ¿Ni de los siete panes para
sobraron, alzaron siete espuertas quatro mil hombres, y quántas
llenas. espuertas recogisteis ?
38 Y
los que comieron, fue- 1 1 ¿ Cómo no comprehendeis,
ron quatro mil hombres, sin los que no por el pan os dixe guar- :

niños y mugeres. daos de la levadura de los Fari-


39 Y
despedida la gente, en- séos, y de los Sadducéos?
tró en un barco ; y pasó á los 12 Entonces entendiéron, que
términos de Magedán. no habia dicho que se guardasen
de la levadura de los panes, sino
CAPITULO
XVI. de la doctrina de los Fariséos,
y de los Sadducéos.
1~X7~ se llegaron á él los 13 Y vino Jesús á las partes
JL de Cesárea de Filipos
Fariséos, y los Sad- y pre- ;

ducéos para tentarle : y le roga-


guntaba á sus discípulos, dicien-
ron, que les mostrase alguna se-
do ¿ Quién dicen los hombres
:

ñal del ciclo. que es el Hijo del hombre?


2 Y él respondió, y les dixo 14 Y ellos respondiéron Los :

Quando va llegando la noche unos, que Juan el Bautista I03 ;

uecis Sereno hará, porque roxo


: otros, que Elias y los otros, que ;

está el cielo. Jeremías, ó uno de los Profetas.


3 Y por la mañana Tempes- 1 5 Y Jesús les dice
: ¿ Y vo- :

tad habrá hoy, porque el cielo sotros quién decis que soy yo?
triste (ienc arreboles. 1 G Respondió Simón Pedro,
y
4 Pues la faz del cielo sabéis dixo Tú eres el Cristo, ei
:

distinguir,¿y las señrJes de los Hijo del Dios el vivo.


tiempos no podéis saber? La 17 Y
respondiendo Jesús, le
generación perversa y adúltera dixo: Bienaventurado eres Si-
señal pide y señal no le será
; món hijo de Juan porque no te;

dada, sino la señal de Jonás el lo reveló carne ni sangre, sino


Profeta. Y los dexó, y se fué. mi Padre, que está en los cielos.
5 Y pasando sus discípulos á 18 Y
yo te digo, que tú eres
1 :

CAPITULO XVII. 29

Pedro, y sobre esta piedra edifi- tónces dará á cada uno según sus
caré mi Iglesia, y las puertas del obras.
infierno no prevalecerán contra 28 En verdad os digo, que hay
ella. algunos de los que están aquí,
19 Y
á tí daré las llaves del que no gustarán la muerte, has-
reyno de los cielos. Y todo lo ta que vean al Hijo del hombre
que ligares sobre la tierra, ligr.do venir en su reyno.
será en los cielos y todo lo que
;

desatares sobre la tierra, será CAPITULO XVII. j

también desatado en los cielos.


20 Entónces mandó á sus dis- 1 después de seis días
cípulos, que no dixesen á ningu- JL toma Jesús consigo á
no, que él era Jesús el Cristo. Pedro, y á Santiago, y á Juan su
21 Desde entónces ccmenzó hermano, y los lleva aparte i un
Jesús á declarar á sus discípulos, monte alto
que convenia ir él á Jerusalém, 2 Y se transfiguró delante de
y padecer muchas cosas de los ellos y resplandeció su rostro
;

ancianos, y de los Escribas, y de como el Sol y sus vestiduras se


;

los Príncipes de los Sacerdotes, paráron blancas como la nieve.


y ser muerto, y resucitar al ter- 3Y he aquí les aparecieron
cero dia. Moisés, y Elias hablando con él.
22 Y tomándole Pedro aparte, 4 Y tomando Pedro la palabra,
comenzó á increparle, diciendo dixo á Jesús Señor, bueno es,
: :

Léxos esto de tí, Señor ; no será que nos estemos aquí si quieres :

esto contigo. hagamos aquí tres tiendas, una


23 Y
vuelto ácia Pedro, le para tí, otra para Moisés, y otra
dixo Quítateme
: delante, Sata- para Elias.
nás estorbo me eres; porque
;
5 El estaba aun hablando,
no entiendes las cosas que son quando vino una nube luminosa
de Dios, sino las de los hom- que los cubrió. Y
he aquí una
bres. voz de la nube diciendo: Este
24 Entónces dixo Jesús á sus es mi Hijo el amado, en quien
discípulos Si alguno quiere ve- yo mucho me he complacido
: á :

nir en pos de mí, niegúese á sí él escuchad.


mismo, y tome su cruz, y sí- 6Y quando lo oyeron los dis-
game. cípulos, cayeron sobre sus ros-
25 Porque el que su alma tros, y tuvieron grande miedo.
quisiere salvar, la perderá ; mas 7 Mas Jesús se acercó, y los
el que perdiere su alma por mí, tocó, y les dixo: Levantaos, y
la ¡tallará. no temáis.
26 ¿Porque qué aprovecha al 8 Y alzando ellos sus ojos, á
hembre si ganare todo el mundo, nadie vieron, sino solo á Jesús.
y perdiere su alma? ¿O qué 9 Y al baxar ellos del monte,
cambio dará el hombre por su les mandó Jesús, diciendo No :

alma ? digáis á nadie la visión, hasta


27 Porque el Hijo del hom- que el Hijo del hombre resucite
bre ha de venir en la gloria de de entre los muertos.
su Padre con sus Angeles; y en- 10 Y sus discípulos le pregun-
;

30 SAN MATEO.
táron, y dixéron ¿Pues porqué
: hombre ha de ser entregado en
dicen los Escribas, que Elias manos de los hombres
debe venir primero? 22 Y lo matarán, y resucitará
11 Y
él les respondió, y dixo: al tercero dia. Y ellos se cn-
Elias en verdad lia de venir, y tristeciéron en extremo.
restablecerá todas las cosas : 23 Y como llegaron á Cafar-
12 Mas os dijo, que ya vino naum, viniéron á Pedro los que
Elias, y no le conocieron, ántes cobraban los didrachmas, y le
hiciéron con él quaDto quisieron. dixéron ¿ Vuestro Maestro no
:

Así también harán ellos padecer paga los didrachmas?


al Hijo del hombre. 24 Dixo Sí. Y entrando en :

13 Entonces entendieron los la casa, Jesús le habló primero


discípulos, que de Juan el Bau- diciendo: ¿Qué te parece, Si-
tista les habia hablado. món ? ¿ Los Reyes de la tierra
14 Y quando llegó á donde de quién cobran el tributo ó el
estaba la gente, vino á él un censo ? ¿ De sus hijos, ó de los
hombre, é hincadas las rodillas extraños ?
delante de él, le dixo: Señor, 25 De los extraños, respon-
apiádate de mi hijo, que es luná- dió Pedro. Jesús le dixo Lue- :

tico, y padece nwho pues mu- go los hijos son francos.


:

chas veces cae en el fuego, y 26 Mas porque no los escan-


muchas en el agua. dalicemos, ve á la mar, y echa
15 Y lo he presentado a tus el anzuelo y el primer pez que :

discípulos, y no le han podido viniere, tómalo; y abriéndole ia


sanar. boca, hallarás un estatero tó- :

16 Y
respondiendo Jesús, di- malo, y se lo darás por mí, y
xo: ¿O generación incrédula por tí.
y depravada ? ¿ hasta quando es-
taré con vosotros ? ¿ hasta quan- CAPITULO XVIII.
do os sufriré ? Traédmele acá.
17 Y Jesús
lo increpó, y salió 1 "f7^ N
aquella hora se lle-
de demonio, y desde aquella
él el Jtli gáron les discípulos á
hora fué sano el mozo. Jesús, diciendo: ¿Quién piensas
18 Entonces se llegaron á que es mayor en el reyno de los
Jesús los discípulos aparte, y le cielos ?
dixéron ¿ Por qué nosotros no
: 2 Y llamando Jesús á un ni-
le pudimos lanzar? ño, lo puso en medio de ellos,
19 Jesús les dixo: Por vues- 3 Y dixo En verdad os digo, :

tra poca fé. Porque en verdad que sino os volvierais, é hiciereis


os digo, que si 'tuviereis fé, quan- como niños, no entraréis en el
to un grano de mostaza, diréis á reyno de los cielos.
este monte: Pásate de aquí allá, 4 Qualquiera pues que so
y se pasará y nada os será im- humillare como este niño, este
;

posible. es el mayor en el reyno de los


20 Mas esta casta no se lanza cielos.
sino por oración y ayuno. 5 Y el que recibiere á un
21 Y estando ellos en la Gali- niño tal en mi nombre, á mí
lea, les dixo Jesús: El Hijo del recibe.
CAPITULO XVIII. 31

6 Y que escandalizare á
el 15 Por tanto si tu hermano
uno de estos pequeñitos, que en pecare contra tí, ve, y corrígele
mí creen, mejor le fuera que entre tí y él solo. Si te oyere,
colgasen á su cuello una piedra ganado habrás á tu hermano.
de molino de asno, y le anegasen 16 Y si no te oyere, toma aun
en el profundo de la mar. contigo uno ó dos, para que por
7 Ay del mundo por los es-
¡
boca de dos ó de tres testigos
cándalos Porque necesario es
! conste toda palabra:
que vengan escándalos mas ay ; 17 Y
si no los oyere, dilo á la

de aquel hombre, por quien Iglesia : y si no oyere á la


viene el escándalo. Iglesia, tenlo como un Gentil, y
3 Por tanto si tu mano, ó tu un Publicano.
pie te escandaliza, cóitale, y 18 En verdad os digo, que
échale de tí: porque mas te vale todo aquello que ligareis sobre
entrar en la vida manco ó coxo, la tierra, ligado será también en
que teniendo dos manos ó dos el Cielo y todo lo que desata-
;

pies, ser echado en ei fuego reis sobre la tierra, desatado será


eterno. también en el Cielo.
9 Y si tu ojo te escandaliza, 19 Dígoos otrosí, que si dos
sácale, y échale de tí porque : de vosotros se convinieren sobre
mejor te es entrar en la vida la tierra, de toda cosa que pidie-
con un solo ojo, que tener dos ren, les será hecho per mi Padre,
ojos, y ser echado en la gehenna que está en los Cielos.
del fuego. 20 Porque donde están dos 6
10 Mirad que no tengáis en tres congredados en mi nombre,
poco á uno de estos pequeñitos allí estoy en medio de ellos.
:

porque os digo, que sus Angeles 21 Entonces Pedro llegán-


en los cielos siempre ven la cara dose á él, dixo ¿ Señor, quantas :

de mi padre, que está en los veces pecará, mi hermano contra


cielos. mí, y le perdonaré ? ¿hasta siete
11 Porque el Hijo del hom- veces ?
bre vino á salvar lo que habia 22 Jesús le dice : No te digo
perecido. hasta siete, sino hasta setenta
12 ¿Qué os parece? Si tu- veces siete veces.
viere alguno cien ovejas, y se 23 Por esto el reyno de los
descarriare una de ellas, ¿por Cielos es comparado á un hom-
ventura no dexa las noventa y bre Rey, que quiso entrar en
nueve en los montes, y va á bus- cuentas con sus siervos :

car aquella, que se extravió ? 24 Y habiendo comenzado á


13 Y si aconteciere el hallar- tomar las cuentas, le fué presen-
la, dígoos en verdad, que se tado uno, que le debía diez mil
goza mas con ella, que con las talentos :

noventa y nuere, que no se ex- 25 Y como no tuviese con que


traviáron. pagarlos, mandó su señor que
14 Así no es la voluntad de fuese vendido él, y su muger, y
vuestro Padre, que está en los sus hijos, y quanto tenia, y que
cielos, que perezca uno de estos se le pagase.
pequeñitos. 26 Entonces el siervo, arro-
; : 1 : :

32 SAN MATEO.
jándose i sus pies, le rogaba, di- 2 Y le siguiéron muchas gen-
ciendo Señor, espérame, que
: tes, y los sanó allí.
todo te lo pagaré. 3 Y
se liegáron á él los Fari-
27 Y
compadecido el señor séos tentándole, y diciendo: ¿Es
de aquel siervo, le dexó libre, y lícito á un hombre repudiar á
le perdonó la deuda. su muger por qualquiera causa ?
2S Mas luego que salió aquel 4 El respondió, y les dixo
siervo, halló á uno de sus con- ¿ No habéis Jeido, que el que
siervios, que le debia cien dena- hizo al hombre desde el princi-
rios y travando de él, le quería
; pio, macho y hembra los hizo ?
ahogar, diciendo: Paga lo que y dixo
me debes. 5 Por esto dexará el hombre
29 Y
arrojándose á sus pies padre, y madre, y se ayuntará á
su compañero, le rogaba, dicien- su muger, y serán dos en una
do: Ten un poco de paciencia, carne.
y todo le lo pagaré. 6 Así que ya no son dos, sino
30 Mas él no quiso; sino que una carne. Por tanto lo que
fué, y le hizo poner eD la cárcel, Dios juntó, el hombre no lo
hasta que pagase lo que le debia. separe.
31 Y viendo los otros siervos 7 Dícenle : t Pues por qué
sus compañeros lo que pasaba, mandó Moisés dar carta de di-
se entristecieron mucho y fue- vorcio, y repudiarla ?
;

ron á contar á su señor todo lo 8 Les dixo: Porque Moisés


que habia pasado. por la dureza de vuestros cora-
32 Entonces le llamó su se- zones os permitió repudiar á
ñor, y le dixo: Siervo malo, vuestras mugeres mas al prin- :

toda la deuda te perdoné, porque cipio no fué así.


me lo rogaste 9 Y dígoos, que todo aquel
33 ¿Pues no debías tú tam- que repudiare á su muger, sino
bién tener compasión de tu com- por la fornicación, y tomare otra,
pañero, así como yo la tuve de tí ? comete adulterio; y el que se
34 Y enojado su señor le hizo casare con la que otro repudió,
entregar á los atormentadores, comete adulterio.
hasta que pagase todo lo que 10 Sus discípulos le dixéron:
debia. Si así es la condición del hom-
35 Del mismo modo hará bre con su muger, no conviene
también con vosotros mi Padre casarse.
celestial, si no perdonareis de 11 £1 les dixo: No todos son
vuestros corazones cada uno á capaces de esto, sino aquellos á
su hermano. quienes es dado.
12 Porque hay castrados, que
CAPITULO XIX. así nacieron del vientre de su
1 aconteció, que quan- madre y hay castrados, que lo
;

Jl do Jesús hubo acaba- fuéron por los hombres y hay ;

do de decir estas palabras, se fué castrados, qu ; á sí mismos se


de la Galilea, y pasó á los con- castráron por amor del reyno de
fines de la Judéa de la otra parte los Cielos. El que puede ser
del Jordán capaz, séalo.
: ;

CAPITULO XX. 33

13 Entonces le presentaron llaron mucho, y dixéron ¿ Pues :

unos niños, para que pusiese las quien podrá salvarse ?


manos sobre ellos, y orase mas 26 : mirándolos Jesús, lesY
los discípulos los reñian. dixo Esto es imposible para los
:

14 Y
Jesús les dixo Dexad hombres mas para Dios todo es
: ;

á los niños, y no los estorbéis de posible.


venir á mí porque de los tales
;
27 Entonces tomando Pedro
es el reyno de los cielos. la palabra, le dixo He aquí, que :

15 Y
quando les hubo knpues- nosotros todo lo hemos dexado,
to las manos, se fué de allí. y te hemos seguido ¿ qué es
:
I

16 Yvino uno, y le dixo: pues, lo que tenda-emos ? i

Maestro bueno, ¿ qué bien haré 28 Jesús Ies dixo En ver- Y :

para conseguir la vida eterna? dad os digo, que vosotros que


17 El le dixo: ¿Por qué me me habéis seguido, quando en
preguntas de bien ? Solo uno es la regeneración se sentará el
bueno, que es Dios. Mas si Hijo del hombre en el trono de
quieres entrar en la vida, guarda su magestad, os sentaréis tam-
los Mandamientos. bién vosotros sobre doce sillas,
18 El le dixo: ¿Quales? Y
para juzgar á las doce tribus de
Jesús le dixo No matarás No Israél.
: ;

adulterarás No hurtarás No
; 29 ;qualquiera que dexare Y
dirás falso testimonio casa, ó hermanos, ó hermanas,
19 Honra á tu padre, y á tu ó padre, ó madre, ó muger, ó
madre y amarás á tu próximo hijos, ó tierras, por mi nombre,
;

como á tí mismo. recibirá ciento por uno, y po-


20 El mancebo le dice Yo seerá la vida eterna.
:

he guardado todo eso desde mi 30 Mas muchos primeros se-


juventud ¿ qué me falta aun ?
: rán postreros y postreros pri- ;

21 Jesús le dixo: Si quieres meros.


ser perfecto, ve, vende quanto
tienes, y dalo á los pobres, y
CAPITULO XX.
tendrás un tesoro en el Cielo y
ven, sigúeme
;
1

k5 no de los Cielos á un
^ EME JANTE es el rey-

22 Y quando oyó el man- hombre Padre de familias, que


cebo estas palabras, se fué salió muy de mañana á ajustar
triste;
porque tenia muchas po- trabajadores para su viña.
sesiones. 2 Y habiendo concertado con
23 Y dixo Jesús á sus discí- los trabajadores darles un dena-
pulos En verdad os digo, que rio por dia, los envió á su viña.
:

con dificultad entrará un rico en 3 Y saliendo cerca de la hora


el reyno de los cielos. de tercia, vió otros en la plaza, !

24 Y además os digo: Que mas que estaban ociosos.


fácil cosa es pasar un camello 4 Y les dixo Id también vo- :

por el ojo de una aguja, que en- sotros á mi viña, y os daré lo


trar un rico en el reyno de los que fuere justo.
cielos. 5 Y ellos fueron. Volvió á
25 Los discípulos, quando salir cerca de la hora de sexta y
oyeron estas palabras, se maravi- de nona, é hizo lo mismo.
2*
;

34 SAN JVLATEO.

6 Y salió cerca de la hora de entregado á los Príncipes tie loo


vísperas, y halló otros, que se Sacerdotes, y á los Escribas,
y
estaban allí, y les dixo: ¿Qué le condenarán á muerte,
hacéis aquí todo el día ociosos? 19 Y le entregarán á los Gen-
7 Y
ellos le respondieron tiles para que le escarnezcan,
:
y
Porque ninguno nos ha llamado azoten, y crucifiquen; mas al
á jornal. Díceles: Id también tercero dia resucitará.
vosotros á mi viña. 20 Entónces se acercó á él
8 Y
al venir la noche, dixo el la madre de los hijos del Zebe-
dueño de la viña á su mayordo- déo con sus hijos, adorándole, y
mo: Llama los trabajadores, y pidiéndole alguna, cosa.
págales su jornal, comenzando 21 El le dixo: ¿Qué quieres?
desde los postreros hasta los pri- Ella le dixo Di que estos mis
:

meros. dos hijos se sienten en tu reyno,


9 Quando vinieron los que el uno á tu derecha, y el otro á
habian ido cerca de la hora de tu izquierda.
vísperas, recibió cada uno su 22 Y
respondiendo Jesús, di-
denario. xo: No sabéis lo que pedis. ¿Po-
10 Y
quando llegaron los pri- déis beber el cáliz, que yo he de
meros, creyeron, que les darian beber? Dícenle: Podemos.
mas pero no recibió sino un
;
23 Díxolcs En verdad be- :

denario cada uno. beréis mi cáliz: mas el estar


1 1 Y
tomándole murmuraban sentados á mi derecha 6 á mi
contra el Padre de familias, izquierda, no me pertenece á mí
12 Diciendo: Estos postreros darlo á vosotros, sino á los que
sola una hora han trabajado, y está preparado por uii Padre.
los has hecho iguales á nosotros 24 Y
quando los diez oyéron
que hemos llevado el peso del esto, se indignáron contra los
dia y del calor. dos hermanos.
13 Mas él respondió á uno de 25 Mas Jesús los llamó á sí,
ellos, y le dixo Amigo, no te y dixo: Sabéis que los Príncipes
:

hago agravio: ¿no te concertaste de las gentes avasallan á sus


conmigo por un denario? pueblos, y que los que son mayo-
14 Toma lo que es tuyo, y res exeicen potestad sobre ellos.
vete pues yo quiero dar á este
: 26 No será así entre vosotros;
postrero tanto como á tí. mas entre vosotros todo el que
15 ¿No me es lícito hacerlo quiera ser mayor, sea vuestro
que quiero? ¿Acaso tu ojo es criado
malo, porque yo soy bueno? 27 Y
el que entre vosotros
16 Así serán los postreros, quiera ser p imero, sea v uestrol

primeros y los primeros, postre- siervo.


;

ros : porque muchos son los lla- 28 Así como el Hijo del hom-
mados, mas pocos los escogidos. bre no vino para ser servido, sino
17 Y
subiendo Jesús á Jcru- paraservir,y para dar su vida en
salém, tomó aparte á. los doce redención por muchos.
discípulos, y les dixo: 29 Y
soliendo ellos de Jeri-
18 Ved que subimos á Jcru- chó, le siguió mucha gente ;

salém, y el Hijo del liombre será 30 Y he aquí dos ciegos sen-


: : ;

CAPITULO XXI. 35
lados junto al camino oyeron pollino y pusieron sobre ellos
;

que Jesús pasaba, y comenzaron sus vestidos, y le hiciérou sentar


á gritar diciendo: Señor, Hijo encima.
de David, ten misericordia de 8 Y una grande multitud de
uosotros. pueblo tendió también sus jopas
31 Y la gente los reñía para por el camino y otros cortaban ;

que callasen. Pero ellos alza- ramos de los árboles, y los ten-
ban mas el grito, diciendo Se- dían por el camino
:

ñor, hijo de David, ten miseri- 9 Y las gentes que iban de-
cordia de nosotros. lante, y las que iban detras, gri-
32 Y Jesús se paró, y los lla- taban, diciendo Hosanna al :

mó, y dixo ¿ Qué queréis que Hijo de David bendito, el que


: ;

os haga ? viene en el nombre de' ieñor*


33 Señor, le respondieron Hosanna en ¡as aJ'Uias.
que sean abiertos nuestros ojos. 10 Y quanH., entró en Jerusa-
34 Y Jesús compadecido de lém, se conmovió toda la ciudad,
ellos. Ies tocó los ojos. Y
vie- diciendo ¿ Quien es este ?
:

ron en el mismo instante, y le 11 Y los pueblos decian Este :

siguieron. es Jesús el Profeta de jN'azarét'i


de Galiiéa.
CAPITULO XXI 12 Y
entró Jesús en el templo
de Dios, y echaba fuera loi'os
~%7~ quando se acercaron los que vendían
1
y compraban en
X. á Jerusalém, y llegá- ei templo y trastornó las mesas;

ron á Betht'agc al monte del Oli- de los banqueros, y las sillas do


var, envió entonces Jesús á dos los que vendían palomas ;
discípulos, 13 Y les dice: Escrito está:
2 Diciéndoles Id á esa aldea .Mi casa, casa de oración será
:

que está enfrente de vosotros, y llamada; mas vosotros la habéis


luego hallaréis una asna atada, hecho cueva de ladrones.
y un pollino con ella desatadla,
: 14 Y
vinieron á ci ciegos, y
y traédmelos cojos en el templo, y los sanó.
3 Y si alguno os dixere algu- 15 Y quando los Príncipes de
na cosa, respondedle que el Se- los Sacerdotes, y los Escribas
ñor los ha menester y luego los ríéron ias maravillas que habia
:

dexará. hecho, y los muchachos en el


4 Y esto todo fué hecho paral templo gritando, y diciendo:
que se cumpliese lo que habia Hosanna al Hijo de David, se
dicho el Profeta, que dice :indignaron,
5 Decid á la hija de Sión: He 16 Y
le dixéron: ¿Oyes lo
aquí tu Rey viene manso para que dicen estos? Jesús les Y
tí, seutado sobre una asna, y un dixo Sí. ; Nunca leísteis, que
:

pollino hijo de la que está baxo de la boca de los nir de


de yugo. los que maman, sacaste perfecta
6 Y fueron los discípulos, é alabanza?
hicieron como les habia man- 17 Y dcxándolos, se fué fuera
dado Jesús. de la ciudad á Betania ; y se
|

7 Y traxéron la asna, y el estuvo allí. 1


: : :

36 SAN M,ATEO.
18 Y
por la mañana, quando 28 ¿ Mas que os parece ? Un
volvía á la ciudad, tuvo hambre. hombre tenia dos hijos, y llegan-
19 Y
viendo un árbol de hi- do al primero, le dixo Hijo, ve :

guera junto al camino, se acercó hoy, y trabaja en mi viña.


á ella: y no hallando en ella sino 29 Y
respondiendo él, le di-
hojas solamente, le dixo Nunca xo : No quiero. Mas después
:

jamas nazca fruto de tí. Y


se se arrepintió, y fué.
secó al punto la higuera. 30 Y llegando al otro, le dixo
20 Y
viéndolo los discípulos, del mismo modo y respondien-
:

se maravillaron, y decían ¿ Co- : do él, dixo: Voy, señor; mas


mo se secó al instante ? no fué.
21 Y
respondiendo Jesús, Ies 31 ¿Quál de los dos hizo la
dixo En verdad os digo, que si
: voluntad del padre? Dicen ellos:
tuviereis fe, y no dudareis, no El primero. Jesús les dice: En
tan solamente haréis esto de la verdad os digo, que ¡os Publica-
higuera, mas aun si dixéreis á nos, y las rameras os irán delante
este monte Quítate, y échate
: al reyno de Dios.
en la mar, será hecho. 32 Porque vino Jusn á voso-
22 Y
todas las cosas que tros en camino de justicia, y no
pidiereis en la oración, creyen- le creísteis. Y los Publícanos
do, las tendréis. y las rameras le creyeron: y vo-
23 Y
habiendo ido al templo, sotros, viéndole, ni aun hicisteis
los Príncipes de los Sacerdotes penitencia después, para creerle.
y losancianos del pueblo se lle- 33 Escuchad otra parábola
garon á él á sazón que estaba Habia un Padre de familias, que
enseñando, y le dixéron ¿ Con plantó una viña, y la cercó de
:

qué autoridad haces estas cosas? vallado, y cavando hizo en ella


¿ Y
quien te dió esta potestad ? un lagar, y edificó una torre, y
24 Respondiendo Jesús les la dió á renta á unos labradores,
dixo Quiero yo también pre- y se partió léjos.
:

guntaros una palabra y si me la: 34 quando se acercó el Y


dixéreis, yo también os diré, con tiempo de los frutos, envió sus
qué potestad hago estas cosas. siervos á los labradores, para que
25 ¿ El bautismo de Juan de percibiesen los frutos de ella.
donde era ? ¿ del Cielo, ó de los 35 Mas los labradores, echan-
hombres ? Y ellos pensaban en- do mano de los siervos, hirieron
tre sí. diciendo al uno, matáron al otro, y al otro
26 Si dixéremos, del Cielo, le apedreáron.
nos dirá ¿ Pues por qué no le
: 36 De nuevo envió otros sier-
creísteis ? Y si dixéremos, de los vos en mayor número que los
hombres, tememos las gentes primeros y los trataron del mis- ;

porque todos miraban á Juan mo modo.


como un Profeta. 37 Por último les envió su
27 Y respondiéron á Jesús, hijo, diciendo Tendrán respeto :

diciendo No sabemos.
: les á mi hijo. Y
dixo él mismo Pues ni yo os: 38 Mas los labradores, quan-
digo, con que potestad hago es- do vieron al hijo, dixéron entre
tas cosas. sí : Este es el heredero, venid,
;

CAPITULO XXII. 37
matémosle, y tendremos su he- vidados He aquí he preparado :

rencia. mi banquete, mis toros, y los


39 Y travando de él, le echa- animales cebados están ya muer-
ron fuera de la viña, y le matá- tos, todo está pronto: venid á las
ron. bodas.
40 Pues quando viniere el Se- 5 Mas ellos lo despreciáron,
ñor de la viña, ¿qué hará á y se fuéron, el uno á su granja,
aquellos labradores ? y el otro á su tráfico :

41 Ellos dixérou: A los malos 6 Y los otros echáron mano


destruirá malamente ; y arren- de los siervos y después de ha-
;

dará su vina á otros labradores, berlos ultrajado, los matáron.


7 Y el Pey, quando lo oyó,
¡

que le paguen el fruto á sus


tiempos. se irritó, y enviando sus exér-
42 Jesús les dice : Nunca
,; citos, acabó con aquellos homi-
en
leísteis las Escrituras : La cidas, y puso fuego á su ciudad.
piedra, que desecharon los que 8 Entonces dixo á sus sier-
edificaban, esta fué puesta por vos Las bodas ciertamente es-
:

cabeza de esquina? Por el Se- tán aparejadas, mas los que ha-
ñor fué esto hecho, y es cosa bían sido convidados, no fuéron
maravillosa en nuestros ojos dignos.
:

43 Por tanto os digo, que qui- 9 Pues id á las salidas de los


tado os será el reyno de Dios, y caminos, y á quantos hallareis,
será dado á un pueblo que haga llamadlos á las bodas.
los frutos de él. 10 Y habiendo salido sus sier-
44 Y el que cayere sobre esta vos á los caminos, congregáron
piedra, será quebrantado y so- quantos hallaron, malos y bue-
;

bre quien ella cayere, lo desme- nos y se llenáron las bodas de


;

nuzará. convidados.
45 Y quando los Príncipes de 11 Y
entró el Rey para ver
los Sacerdotes y los Fariséos á los que estaban á la mesa,
oyéron sus parábolas, entendié- y vió allí un hombre que no
ron que de ellos hablaba. estaba vestido con vestidura de
46 Y queriéndole echar mano, boda.
temieron al pueblo; porque le 12 Y
le dixo: Amigo, ¿come
miraban como un Profeta. has entrado aquí no teniendo
vestido de boda? Mas él enmu-
CAPITULO XXII.
deció.
1 ~%T respondieudo Jesús, 13 Entonces el Rey dixo á
X les volvió á hablar sus Ministros Atado de pies y
:

otra vez en parábolas, diciendo : de manos, arrojadle en las tinie-


2 Semejante es el reyno de blas exteriores: allí será el llorar
los cielos á cierto Rey, que hizo y el crugir de dientes.
bodas á su hijo; 14 Porque muchos son los
3 Y envió sus siervos á llamar llamados, y pocos los escogidos.
á los convidados á las bodas 15 Entonces los Fariséos se
mas no quidéron ir. fuéron, y consultaron entre sí,
4 Envió de nuevo otros sier- cómo le sosprenderlan en lo que
vos, diciendo : Decid á los con- hablase.
: : :

38 SAN MATEO.
16 Y lo envían sus discípulos dixo: Erráis, no sabiendo las
juntamente con los Herodianos, Escrituras, ni el poder de Dios.
diciendo: Maestro, sabemos que 30 Porque en la resurrección,
eres veraz, y que enseñas el ni se casarán ni serán dados en
camino de Dios en verdad, y que casamiento: sino que seráu como
no te cuidas de cosa alguna: Angeles de Dios en el Cielo.
porque no miras á la persona de 31 Y
de la resurrección de
los hombres los muertos, ¿no habéis leido las
17 Dinos pues, ¿qué te pa- palabras, que Dios os dice :
rece, es lícito dar tributo al Cé- 32 Yo soy el Dios de Abra-
sar, ó no ? ham, y el Dios de Isaac, y el
18 Mas Jesús, conociendo la Dios de Jacob ? No es Dios de
malicia de ellos, dixo: ¿Porqué muertos, sino de vivos.
me tentáis, hipócritas ? 33 Y
oyendo esto las gentes,
19 Mostradme la moneda del se maravillaban de su doctrina.
tributo. Y ellos le presentaron 34 Mas los Fariseos, quando
un denario. oyéron que habia hecho callar
20 Y
Jesús les dixo ¿ Cuya á los Sadducéos, se juntáron á
:

es esta figura, é inscripción? consejo


21 Dícenle: del César. En- 35 Y
le preguntó uno de ellos,
tonces les dixo: Pues pagad á que era Doctor de la Ley, ten-
César, lo que es del César yá tándole: :

Dios, lo que es de Dios. 36 Maestro, ¿quál es el grande


22 Y
quando esto oyéron, se mandamiento en la Ley ?
maravillaron, y dexándole, se 37 Jesús le dixo: Amarás al
retiraron. Señor tu Dios de todo tu cora-
23 En aquel dia se llegaron á zón, y de toda tu alma, y de todo
él los Sadducéos, que dicen no tu entendimiento.
haber resurrección: y le pre- 38 Este es el mayor, y el
gvntáron, primer mandamiento.
24 Diciendo: Maestro, Moi- 39 Y el segundo semejante es
sés dixo: Si muriere alguno que á este Amarás á tu próximo,
:

no tenga hijo, su hermano se como á tí mismo.


case con su muger, y levante 40 De estos dos madamientos
linage á su hermano. depende toda la Ley, y los Pro-
25 Pues habia entre nosotros fetas.
siete hermanos y habiéndose
: 41 Y estando juntos los Fari-
casado el primero, murió y por : séos, les preguntó Jesús,
no haber tenido sucesión, dexó 42 Diciendo: ¿Qué os parece
su muger á su hermano. ? ¿ de quién es hijo ?
del Cristo
26 Y lo mismo el segundo, y Dícenle de David. :

el tercero hasta el séptimo. 43 Díeeles ¿ Pues como Da- :

27 Y después de todos murió vid en espíritu le llama Señor,


también la muger. diciendo
28 ¿Pues en ¡a resurrección, 44 Dixo e¡ Señor á mi Señor:
de quál de los siete será muger? siéntate á mi derecha, hasta que
porque todos la tuviérou. ponga tus enemigos por peana de
2'J Y respondiendo Jesús, les tus pies ?
! : !

CAPITULO XXIII. 30
45 Pues si David le llama 13 ¡Mas ay de vosotros, Es-
Señor, cómo es su hijo ? cribas y Farisécs hipócritas, qun
46 Y nadie le podia responder cerráis el rey no de les Cielos
palabra ni alguno desde aquel
: delante de los hombres. Pues''
dia fué osado mas á preguntarle. ni vosotros entráis, ni á los que
entrarían, dexais entrar I
CAPITULO XXIII. 14 ¡Ay de vosotros, Escribas
1 "C1NTONCES Jesús ha- yFariséos hipócritas, que devo-
32j bló á la multitud, y á ráis las casas de las viudas, ha-
sus discípulos, ciendo largas oraciones; por esto
2 Diciendo : Sobre la Cáte- llevaréis un juicio mas riguroso!
dra de Moisés se sentaron los 15 Ay de vosotros, Escribas
¡

Escribas y los Fariseos. y Fariseos hipócritas, perqué


3 Guardad pues, y haced todo rodeáis la mar y la tierra, por
lo que os dixeren; mas no hagáis hacer un prosélito y después ;

según las obras de ellos porque


;
de haberle hecho, le hacéis dos
dicen, y no hacen. veces mas digno del infierno que
4 Pues atan cargas pesadas, vosotros
é insoportables, y las ponen so- 16 Ay de vosotros, guias cie-
¡

bre hombros de les hombres


los : gos, que decís Todo el que
:

mas ni aun con su dedo las quie- jurare por el templo, nada es ;
ren mover. mas el que jurare por el oro del
5 Y hacen todas sus obras por templo, deudor es
ser vistos de los hombres. Y 17 ¡Necios y ciegos! ¿Qué
así ensanchan sus filacterias, y es mayor, el oro, ó el templo
extienden sus franjas. que santifica al oro ?
6 Y aman los primeros lugares 13 Y todo el que jurare por
en las cenas, y las primeras sillas el aitar, nada es mas qual- :

en las Sinagogas, quiera, que jurare por la ofren-


7 Y ser saludados en la plaza, da, que está sobre él, deudor es.
y que los hombres los llamen 10 ¡Ciegos! ,-Quál es mayor,
Rabbí. la ofrenda, ó el altar que santi-
8 Mas vosotros no queráis ser fica la ofrenda ?
llamados Rabbí; poique uno solo 20 Aquel pues que jura por
es vuestro Maestro, y vosotros el altar, jura por él, y por todo
todos sois hermanos. quanto sobre él está.
9 Y á nadie llaméis padre 2) Y todo el que jura por el
vuestro sóbrela tierra; porque templo, jura por él, y por el que
uno es vuestro Padre, que está mora en él
en los Cielos. 22 Y el que jura por el Cíelo,
10 Ni os llaméis Maestros jura por el trono de Dios, y
;

porque uno es vuestro Maestro, por aquel que está sentado sobre
el Cristo. él.
11 El que es 23 Ay de vosotros, Esci ibas
mayor entre vo- ¡

sotros, será vuestro siervo. y Fariseos hipócritas, que diez-


12 Porque el que se ensalzare, máis la yerba buena, y el eneldo,
será humillado y el que se hu- y el comino, y habéis dexado las
;

millare, será ensalzado. cosas, que son mas importantes


!

40 SAN MATEO.
de la Ley, la justicia, y la mi- á vosotros Profetas, y sabios, y
sericordia, y la fé Esto era Doctores, y de ellos mataréis, y
!

menester hacer, y no dexar lo crucificaréis, y de ellos azotaréis


otro. en vuestras Sinagogas, y los
24 Guias ciegos, que coláis perseguiréis de ciudad en ciu-
el mosquito, y os tragáis el ca- dad :

mello. 35 Para que venga sobre vo-


25 Ay de vosotros, Escribas sotros toda la sangre inocente,
¡

y Fariseos hipócritas, que lim- que se ha vertido sobre la tierra,


piáis lo defuera del vaso y del desde la sangre de Abel el juste
plato; y por dentro estáis llenos hasta la sangre de Zacarías,
de rapiña, y de inmundicia hijo de Baraquías, al qual ma-
!

26 Fariseo ciego, limpia pri- tasteis entre el templo y el altar.


mero lo interior del vaso, y del 36 En verdad os digo, que to-
plato, para que sea limpio, lo das estas cosas vendrán sobre
que esta fuera. esta generación.
27 Ay de vosotros, Escribas
¡
37 Jerusalém, Jerusalém, que
y Fariseos hipócritas, que sois matas los Profetas, y apedreas á
semejantes á los sepulcros blan- aquellos que á tí son enviados,
queados, que parecen defuera ¿quantas veces quise allegar tus
hermosos á los hombres, y den- hijos, como la gallina allega sus
tro están llenos de huesos de pollos debaxo de las alas, y no
muertos, y de toda suciedad quisiste ?
!

28 Así también vosotros, de 38 He aquí, que os quedará


fuera os mostráis en verdad jus- desierta vuestra casa.
tos á los hombres: mas de dentro 39 Porque os digo, que desde
estáis llenos de hipocresía, y de ahora no me veréis, hasta que
iniquidad. digáis Bendito el que viene en
:

29 Ay de vosotros, Escribas el nombre del Señor.


¡

y Fariseos hipócritas, que edifi-


cáis las sepulchros de los Profe-
CAPITULO XXIV.
tas, y adornáis los monumentos 1 X7" habiendo salido Jesús

de los justos JL del templo, se reti-


30 Y decis: Si hubiéramos raba. Y se llegáron á él sus
vivido en los dias de nuestros discípulos, para mostrarle los
padres, no hubiéramos sido sus edificios del templo.
compañeros en la sangre de los 2 Mas él les respondió, dicien-
Profetas. do: ¿Veis todo esto? En verdad
31 Y así dais testimonio á os digo, que no quedará aquí
vosotros mismos, de que sois hi- piedra sobre piedra, que no sea
jos de aquellos, que mataron á derribada.
los Profetas. 3 Y
estando sentado él en el
32 Y llenad vosotros la medi- monte del Olivar, se llegáron á
da de vuestros padres. él sus discípulos en secreto, y le
33 Serpientes, raza de víbo- dixéron Dinos, ¿ quándo serán
:

ras, ¿cómo huiréis del juicio de estas cosas ? ¿ y qué señal habrá
Ja Gehenna? de tu venida, y de la consuma-
34 Por esto he aquí yo envió ción del siglo ?
: ; ! : :

CAPITULO XXIV.
4 Y respondiendo Jesús, les 18 Y
el qu 3 en e! campo, no
dixo: Guardacs que no os en- vuelva á tomar su túnica.
gañe alguno 19 ¡Mas ay de las preñadas,
5 Porque vendrán muchos en y de las que crian en aquellos
mi nombre, y dirán Yo soy el
: dias
Cristo; y á muchos engañarán. 20 Rogad pues, que vuestra
6 Y también oiréis guerras, y huida no suceda en invierno, ó
rumores de guerras mirad que
: en sábado
no os turbéis. Porque conviene 21 Porque habrá entonces
que esto suceda, mas auu no es grande tribulación, qual no fué
el fin. desde el principio del munJo
7 Porque se levantará gente hasta ahora, ni será.
contra gente, y reyno contra 22 Y
si no fuesen abreviados
reyno y habrá pestilencias, y
;
aquellos dias, ninguna carne
hambres, y terremotos por los seria salva; mas por los esco-
lugares. gidos aquellos dias serán abre-
8 Y todas estas cosas princi- viados.
pios son de dolores. 23 Entonces si alguno os di-
9 Entonces os entregarán á xere : Mirad, el Cristo está
tribulación, y os matarán ; y se- aquí ó allí, no ío creáis.
réis aborrecidos de todas las 24 Porque se levantarán fal-
gentes por causa de mi nombre. sos Cristos, y falsos Profetas;
10 Y muchos entonces serán y darán grandes señales, y pro-
escandalizados, y se entregarán digios, de modo que, si puede
unos á otros, y se aborrecerán ser, caygan en error aun los es-
entre si. cogidos.
11 Y se levantarán muchos 25 Ved que os lo he dicho de
falsos Profetas, y engañarán á antemano.
muchos. 26 Por lo qual si os dixeren
12 Y porque se multiplicará He aquí que está en el desierto,
la iniquidad, se resfriará la cari- no salgáis: mirad que está en
dad de muchos. lo mas retirado de la casa, no lo
13 Mas el que perseverare creáis.
hasta el fin, este será salvo. 27 Porque como el relámpago
14 Y será predicado este sale del Oriente, y se dexa ver
Evangelio del reyno por todo el basta el Occidente, así será
mundo, en testimonio á todas las también la venida del Hijo del
gentes y entonces vendrá el fin. hombre.
:

15 Por tanto, quando viereis 28 Donde quiera que estu-


que la abominación de la desola- viere el cuerpo, allí se juntarán
ción, que fué dicha por el Pro- también las águilas.
feta Daniel, está en el lugar 29 Y luego después de la tri-
santo, el que lee entienda : bulación de aquellos dias, el Sol
16 Entonces los que estén en se obscurecerá, y la Luna no
la Judéa, huyan á les montes dará su lumbre, y las estrellas
17 Y el que en el tejado, no caerán del cielo, y las virtudes
descienda á tomar alguna cosa del cielo serán conmovidas :

de su casa; 30 Y
entonces parecerá la
; : :

42 SAN MATEO.
srñal del Hijo del hombre en el un molino la una será tomada,
;
j

Cielo ; y entonces plañirán todas y la otra será dexada.


las tribus de la tierra, y verán 42 Velad pues, porque no sa-
I

al Hijo del hombre que vendrá béis á qué hora ha de venir


i

en las nubes del cielo con grande vuestro Señor.


poder y magestad 43 Mas sabed, que si el Padre
31 Y
enviará sus Angeles con de familias supiese á qué hora
trompetas, y con grande voz y babia de venir el ladrón, velaría
;

allegarán sus escogidos de los sin duda, y no dexaria minar su


quatro vientos, desde lo sumo casa.
de los Cielos hasta los términos 44 Por tanto estad apercibi-
de ellos. dos también vosotros porque á ;

32 Aprended de la higuera la hora que ménos pensáis, ha


una comparación: quando sus de venir el Hijo del hombre.
ramos están ya tiernos, y las 45 ¿ Quién, creéis, que es el
hojas han brotado, sabéis que siervo fiel, y prudente, á quien
está cerca el Estío sn señor puso sobre su familia,
33 Pues del mismo modo, para que les dé de comer á
quando vosotros viereis todo tiempo ?
esto, sabed que está cerca á las 46 Bienaventurado aquel sier-
puertas. vo, á quien hallare su señor así
34 En verdad os digo, que no haciendo, quando viniere.
pasará esta generación, que no 47 En verdad os digo, que lo
sucedan todas estas cosas. pondrá sobre todos sus bienes.
35 El Cielo y la tierra pa- 48 Mas si dixere aquel sier-
sarán, mas mis palabras no pa- vo malo en su corazón: Se tarda
sarán. mi señor en venir;
3G ¡Mas de aquel dia, ni de 49 Y comenzare á maltratar
aquella hora, nadie sabe, ni los á sus compañeros, y á comer, y
Angeles de los Cielos, sino sblo beber con los que se embriagan;
el Padre. 50 Vendrá el Señor de aquel
37 Y
corno en los dias de siervo el dia que no espera, y á
así
Noé, así será también la venida la liora que no sabe;
del Hijo del hombre. 51 Y lo separará, y pondrá
38 Porque así como en los su parte con los hipócritas. Allí
dias antes del diluvio se estaban será el llorar, y el cruxir do
comiendo y bebiendo, casándose dientes.
y dándose en casamiento, hasta
el dia en que entró Noé en el capitulo xxy.
arca,
39 Y
no lo entendieron hasta 1 TTTlNTONCESseráseme-
que vino el diluvio, y los llevó á JLJ jante el reyno de los
todos así será también la veni- cielos á diez vírgenes, que to-
;

da del Hijo del hombre. mando sus lámparas, salieron á


40 Entonces estarán dos en recibir al Esposo y á la Esposa.
el campo el uno será tomado,
; 2 Mas las cinco de ellas eran
y el otro será dexado. fatuas, y las cinco prudentes
41 Dos mugeres molerán en 3 Y
las cinco fátuas, habien-
; :

CAPITULO XXV. 43

Jo tomado sus lámpadas, no lle- 17 Asimismo el que habia


varon consigo aceyte. recibido dos, ganó otros dos ;

4 Mas las prudentes tomaron 1ÍS Mas el que habia recibido

aceyte en sus vasijas juntamente uno, fué y cavó en la tierra, y es-


coa las lámparas. condió allí el dinero de su señor.
5 Y fardándose el Esposo, 19 Después de largo tiempo
comenzaron á cabecear, y ae vino el señor de aquellos siervos,
durmieron todas. y los llamó á cuentas.
6 Quando á la me.2ia noche 20 Y llegando el que habia
se oyó gritar: Mirad que viene recibido los cinco talentos, pre-
el Esposo, salid á recibirle. sentó otros cinco talentos, di-
7 Entonces se levantaron to- ciendo: Señor, cinco talentos
das aquellas vírgenes, y adere- me 'entregaste, he aquí otros
zaren sus lámparas. cinco he ganado demás.
8 Y dixéron las fatuas á las 21 Su Señor le dixo Muy
prudentes ¡ Dadnos de vuestro bien, siervo bueno y fiel por-
;

aceyte, porque nuestras lámpa- que fuiste fiel en lo poco, te


ras se apagan. pondré sobre lo mucho, entra en
9 Respondieron las prudentes, el gozo de tu Señor.
diciendo : Porque tal vez no 22 Y se llegó también el que
alcanze para nosotras y para vo- habia recibido los dos talentos,
sotras, id antes á los que lo y dixo Señor, dos talentos me
:

venden, y comprad para voso- entregaste, aquí tienes otros dos


tras. que he ganado.
10Y mientras que ellas fue- 23 Su Señor le dixo: Bien
ron á comprarlo, vino el Esposo; está, siervo bueno y fiel; porque
y las que estaban apercibidas, fuiste fiel sobre lo poco, te pon-
entraron con él á las bodas, y dré sobre lo mucho, entra en el
fue cerrada ia puerí?. gozo de tu Señor.
11 Al fin vinieron también las 24 Y llegando también el que
otras vírgenes diciendo : Señor, habia recibido un talento, dixo:
Señor, ábrenos. Señor, sé que eres un hombre
12 Mas él respondió, y dixc :de récia condición, siegas en
En verdad os digo, que no es donde no sembraste, y allegas
conozco. en donde no esparciste
13 Velad, pues, porque no 25 Y temiendo, me fui, y es-
6abcis el dia, ni la hora. condí tu talentü en tierra he :

14 Porque así es, como un aquí tienes lo que es tuyo.


hombre, que al partirse léjos, 26 Y
respondiendo su señor,
llamó á sus siervos, y les entregó le dixo: Siervo malo y perezoso,
sus bienes sabias que siego en donde no
15 Y dió al uno cinco talen- siembro, y que allego en donde
tos, y al otro dos, y ai otro dió no he esparcido •

uno, á cada uno según su capa- 27 Pues debiste haber dado'


cidad y se partió ¡uego.
; mi dinero á los banqueros, y
16 El que habia recibido los viniendo yo hubiera recibido
cinco talentos, se fué á negociar ciertamente con usura, lo que
con ellos, y ganó otros cinco ; era mió.
: : : ; : ::

44 SAN MATEO.
28 Quitadle pues el talento, y 40 Y
respondiendo el Rey les
dádselo al que tiene diez talentos. dirá En verdad os digo, que en
:

29 Porque será dado á todo el quanto lo hicisteis á uno de estos


que tuviere, y tendrá mas: mas mis hermanos pequeñitos, á mí
al que no tuviere, le será quita- lo hicisteis.
do aun lo que parece que tiene. 41 Entonces dirá también á
30 Y al siervo inútil echadlo los que estarán á la izquierda
m las tinieblas exteriores allí Apartaos de mí malditos al fue-
:

será el llorar, y e! crugir de go eterno, que está aparejado


dientes. para el diablo y para sus án-
31 Y quando viniere el Hijo geles.
del hombre en su magestad, y 42 Porque. tuve hambre, y no
todos los Angeles con el, se me disteis de comer; tuve sed,
sentará entonces sobre el trono y no me disteis de beber
de su Magestad: 43 Era huésped, y no me
32 Y serán todas las gentes hospedásteis ; desnudo, y no me
ayuntadas ante él, y apartará cubristeis; enfermo, y en la cár-
los unos de los otros, como el cel, y no me visitásteis.
pastor aparta las ovejas de los 44 Entonces ellos también le
cabritos responderán diciendo :Señor,
33 Y pondrá las ovejas á su ¿ quando te vimos hambriento, 6
derecha, y los cabritos á la sediento, ó huésped, 6 desnudo,
izquierda. ó enfermo, ó en la cárcel, y no
34 Entonces dirá el Rey á los te servimos ?
que estarán á su dejecha Ve- : 45 Entonces les responderá
nid benditos de mi Padre, poseed diciendo en verdad os digo
:

el reyno que os está preparado que en quanto no lo hicisteis á


desde el establecimiento del uno de estes pequeñitos, ni á mí
inundo lo hicisteis.
35 Porque tuve hambre, y 46 E irán estos al suplicio
me disteis de comer tuve sed, eterno, y los justos á la vida
;

y me disteis de beber; era eterna.


huésped, y me hospedásteis ;

36 Desnudo, y me cubristeis; CAPITULO XXVI.


enfermo, y me visitásteis ; esta-
ba en la cárcel, y me venísteis 1 "%7^ aconteció que quando

á ver. jL hubo Jesús acabado


37 Entonces le responderán todos estos razonamientos, dixo
los justos, y dirán Señor, á sus discípulos
:

¿quando te vimos hambriento, 2 Sabéis que de aquí á dos


y te dimos de comer; ó sediento, dias será la Pascua, y el Hijo
y te dimos de beber ? del hombre será entregado para
33 ¿ Y quando te vimos hués- ser crucificado.
ped, y te hospedamos ó desnu-
; 3 Entonces se juntaron los
do, y te vestimos ? príncipes de los sacerdotes, y
39 ¿ O quando te vimos enfer- los magistrados del pueblo en el
mo, ó en la cárcel, y te fuimos atrio del príncipe de los sacer-
á ver ? dotes, que se llamaba Caifas
CAPITULO XXVI. 45

4 Y tuvieron consejo para donde quieres, que dispongamos


prender á Jesús con engaño, y para que comas la Pascna?
hacerle morir. 18 Y
dixo Jesús: Id á la ciu-
5 No en el dia
Mas decían : dad á casa de cierta persona, y
de la porque acaso no
fiesta, decidle El Maestro dice Mi
: :

sucediese alboroto en el pueblo. tiempo está cerca, en tu casa


6 Y estando Jesús en Beta- hago la Pascua con mis dicí-
nia en casa de Simón el leproso, pulos.
7 Se llegó á él una muger 19 Y los discípulos hicieron,
que traia un vaso de alabastro como Jesús les había mandado,
de ungüento precioso, y lo der- y dispusieron la Pascua.
ramó sobre la cabeza de él, es- 20 Y quando vino la tarde, se
tando recostado á la mesa. sentó á la mesa con sus doce
8 Y quando lo viéron sus dis- discípulos.
cípulos, se indignaron diciendo: 21 Y
quando ellos estaban
¿A qué fin este desperdicio ? comiendo, dixo : En verdad os
9 Porque podia esto venderse digo, que uno de vosotros me ha
en mucho precio, y darse á los de entregar.
pobres. 22 Y
ellos muy llenos de tris-
10 Mas entendiéndolo Jesús, teza, cada ano comenzó á decir:
les dixo: ¿Por qué sois molestos 1 Por ventura soy yo, Señor ?
á esta muger? pues ha hecho 23 Y
él respondió, y dixo:
conmigo una buena obra. El que mete conmigo ía mano
11 Porque siempre tenéis po- en el plato, ese es el que me
bres con vosotros": mas á mí no entregará.
siempre me tenéis. 24 El Hijo del hombre va
12 Porque derramando esta ciertamente, como está escrito
este ungüento sobre mi cuerpo, de él pero ay de aquel hombre
:

para sepultarme lo hizo. por quien será entregado el


13 En verdad os digo, que en Hijo del hombre: mas le valiera
todo lugar, donde fuere predica- á aquel hombre no haber nacido.
do este Evangelio en todo el 25 Y respondiendo Jíidas, que
mundo, se contará también, lo le entregó, dixo: ¿Soy yo por
que esta ha hecho, para memoria ventura, Maestro? Díceíe: Tú
de ella. lo lias dicho.
14 Entonces se fué uno de 26 Y cenando ellos, tomó Je-
los doce, llamado Judas Isca- sús el pan, y lo bendixo, y lo
riotes á los Príncipes de los Sa- partió, y lo dió á sus discípulos,
cerdotes : diciendo: Tomad, y comed: este
15 Y
les dixo: ¿Qué me que- es mi cuerpo.
réis dar, y yo os le entregaré ? 27 Y tomando el cáliz, dió
Y ellos le señalaron treinta mo- gracias, y se les dió, diciendo :

nedas de plata. Bebed de este todos.


16 Y desde entonces buscaba 28 Porque esta es mi Sangre
oportunidad para entregarle. del nuevo Testamente, que será,
17 Y el primer dia de los derramada por muchos para re-
ó^ymos se llegaron los discípu- misión de pecados.
los á Jesús, y le dixéron: ¿En 29 Y Jígoos, que desde hoy
46 SAN MATEO.
mas no beberé de este fruto de dro: ¿Así, no habéis podido
vid, hasta aquel dia, quando le velar una hora conmigo?
beba nuevo con vosotros en el 41 Velad, y orad para que no
reyno de mi Padre. entréis en tentación. El espí-
30 Y dicho el Himno, salie- ritu en verdad pronto está, mas
ron al monte del Olivar. la carne enferma.
31 Entonces Jesús les dixo: 42 Se fué de nuevo segunda
Todos vosotros padeceréis es- vez, y eró, diciendo: Padre
cándalo en mí esta noche. Por- mió, sino puede pasar este cáliz
que escrito está: Heriré al Pas- sin que yo lo beba, hágase tu
tor, y se descarriarán las ovejas voluntad.
del rebaño. 43 1 vino otra vez, y los ha-
32 Mas después que resuci- lló dormidos, porque estaban
tare, iré delante de vosotros á cargados los ojos de ellos.
la Galilea. 44 Y los dexó, y de nuevo
33 Respondió Pedro, y le di- fué á orar tercera vez, diciendo
xo : Aunque todos se escandali- las mismas palabras.
zaren en tí, yo nunca me escan- 45 Entonces vino á sus discí-
dalizaré. pulos, y les dixo Dormid ya, y
:

34 Jesús le dixo En verdad . reposad: ved aquí llegada la


te digo, que esta noche antes hora, y el Hijo del hombre será
que cante el gallo, me negarás entregado en manos de peca-
tres veces. dores.
35 Pedro le dixo: Aunque 46 Levantáos, vamos: ved,
sea menester morir yo contigo, que ha llegado el que me entre-
no te negaré. Y todos los otros gará.
discípulos dixéron lo mismo. 47 Y
estando él aun hablando,
36 Entonces fué Jesús con he aquí llegó Judas uno de los
ellos á una granja, llamada doce, y con él una grande tropa
Getsemaní, y dixo á sus dis- de gente con espadas, y con pa-
cípulos Sentaos aquí, mién-
: los, que habían enviado los Prín
tms que yo voy allí, y hago
cipes de los Sacerdotes, y los
oración. Ancianos del pueblo.
37 Ytomando consigo á Pe- 48 Y
el que le entregó, les
Uro, y á los dos In » >le Zebe- dió señal, diciendo:. El que yo
déo, empezó á entristecerse y besare, él mismo es, prendedle.
angustiarse. 49 Y
se llegó luego á Jesús,
v 38 Yentonces les dixo: Tris- y dixo : Dios te guarde, Maes-
te está mi alma hasta la muerte tro. le besó.
: Y
esperad aquí, y velad conmigo. 50 Y
Jesús le dixo ¿ Amigo, :

39 Y
habiendo dado algunos á qué has venido ? Al mismo
pasos, se postró sobre su rostro, tiempo llegáron, y echáron ma-
é hizo oración, y dixo Padre no de Jesús, y le prendieron.
:

mió, si es posible, pase de mí 51 Y uno de los que estaban


este cáliz mas no como yo con Jesús, alargando la mano,
:

quiero, sino como tú. sacó su espada, é hiriendo á un


40 Y vino á sus discípulos, y siervo del Pontífice, le cortó la
los halló dormidos, y dixo á Pe- oreja.
:
: :
:

CAPITULO XXVI. 47
52 Entonces le dixo Jesús: ¿No respondes nada á lo que
Vuelve tu espada á su lugar estos deponen contra tí ?
porque todos los que tomaren 63 Y Jesús callaba. el Y
espada, á espada morirán. Príncipe de los Sacerdotes le di-
53 ¿Por ventura piensas, que xo: Te conjuro por el Dios vivo,
no puedo rogar á mi Padre, y que nos digas, si tú eres el Cris-
me dará ahora mismo mas de to el hijo de Dios.
doce legiones de Angeles ? 64 Jesús le dice Tú lo has :

54 ¿ Pues como se cumplirán dicho; y aun os digo, que veréis


las Escrituras, de que así con- desde aquí á poco al Hijo del
viene que se haga? hombre sentado á la derecha de
55 En aquella hora dixo Je- la virtud de Dios, y venir en las
sús á aquel tropel de gente nubes del Cielo.
Como á ladrón habéis salido con 65 Entonces el Príncipe de
espadas y con palos á pren- los Sacerdotes rasgó sus vesti-
derme cada dia estaba sentado
: duras, y dixo Ha blasfemado
: :

en el templo con vosotros ense- ¿ Qué necesidad tenemos ya de


ñando, y no me prendisteis. testigos? He aquí ahora acabáis
56 Mas esto todo fué hecho, de oir la blasfemia :

para que se cumpliesen las Es- 66 ¿ Qué os parece ? Y ellos


crituras de los Profetas. En- respondiendo dixéron Reo es :

tonces le desampararon todos los de muerte.


discípulos, y huyeron. 67 Entonces le escupiéron en
57 Mas los que tenian preso la cara, y le maltrataron á pu-
á Jesús, le llevaron á casa de ñadas, y otros le diéron bofeta-
Caifas el Príncipe de los Sacer- das en el rostro,
dotes, en donde se habían jun- 60 Diciendo: Adivínanos,
tado los Escribas y los ancianos. Cristo, ¿quién es el que te ha
58 Y Pedro le seguia de lejos herido ?
hasta el Palacio del Príncipe de 69 Pedro entre tanto estaba
los Sacerdotes. Y habiendo en-sentado fuera en el atrio y se :

trado dentro, se estaba sentado llegó á él una criada, diciendo


con los sirvientes, para ver el Tú también estabas con Jesús el
fin. Galiléo.
59 Mas los Príncipes de los 70 Mas él lo negó delante de
Sacerdotes, y todo el Concilio todos, diciendo
. Ño sé lo que
:

buscaban algún falso testimonio dices.


contra Jesús, para entregarle á 71 Y
saliendo él á la puerta,
la muerte: le vió otra criada, y dixo á los
60 Y no le hallaron, aunque que estaban allí Este estaba :

se habían presentado muchos también con Jesús Nazareno.


falsos testigos. Mas por último 72 Y
negó otra vez con jura
llegaron dos testigos falsos, mentó, diciendo : No conozco
61 Y dixéron: Este dixo: tal hombre.
Puedo destruir el templo de 73 Y
de allí á un poco se
Dios, y reedificarlo en tres dias. acercáron los que estaban allí,
62 Y levantándose el Prín- y dixéron á Pedro: Segura-
cipe de los Sacerdotes, le dixo mente tú tarabien eres de ellos
:
;

43 SAN MATEO.
porque aun tu habla te da bien aquel campo, Haceldama, esto
á conocer. es, campo de sangre, hasta el
74 Entonces comenzó á hacer dia de hoy.
imprecaciones, y á jurar que no 9 Entonces se cumplió lo que
conocía á tal hombre. Y cantó fué dicho por Jeremías el Pro-
luego el gallo. feta, que dixo: Y tomaron las
75 Y Pedro se acordó de la treinta monedas de plata, precio
palabra, que le habia dicho Je- del apreciado, al qual aprecia-
sús: Antes que cante el gallo, ron de los hijos de Israél
me negarás tres veces. Y ha- 10 Y les dieron por el campo
biendo salido fuera, lloró amar- del alfarero, así como me lo or-
gamente. denó el Señor.
11 Y
Jesús fué presentado
CAPITULO XXVII. ante el Presidente ; y le pre-
guntó el Presidente, y dixo:
venida la mañana, to- ¿ Eres tú el Rey de los Judíos
?
1
Jt dos los Príncipes de Jesús le dice : Tú lo dices.
los Sacerdotes y los Ancianos 12 Y como le acusasen los
del pueblo entraron en consejo Príncipes de los Sacerdotes, y
contra Jesús, para entregarle á los Ancianos, nada respondió.
la muerte. 13 Entonces le dice Pilato:
2 Y
le llevaron atado, y le ¿No oyes quantos testimonios
entregaron al Presidente Poncio dicen contra tí ?
Pilato. 14 Y no le respondió á pala-
3 Entonces Judas, que le ha- bra alguna, de modo que se
bia entregado, quando vió que maravilló el Presidente en gran
habia sido condenado: movido manera.
de arrepentimiento, volvió las 10 Por el dia solemne acos-
treinta monedas de plata á los tumbraba el Presidente entregar
Príncipes de los Sacerdotes y á libre al pueblo un preso, el que
los Ancianos, querían.
4 Diciendo He pecado, en-
: 16 Y á la sazón tenia un pre-
tregando Ja sangre inocente. so muy famoso, que se llamaba
Mas ellos dixeron ¿ Qué nos Barrabas.
: -

importa á nosotros ? "ióraslo tú. 17 Y habiéndose ellos junta


5 Y arrojando las monedas de do, les dixo Pilato ¿A quien
:

plata en el templo, se retiró, y queréis que os entregue libre?


fué, y se ahorcó con un lazo. ¿á Barrabas, ó por ventura á
6 Y los Príncipes de los Sa- Jesús, que es llamado el Cristo?
cerdotes tomando las monedas 18 Pues sabia que por envidia
de plata, dixéron No es lícito le habían entregado.
:

meterlas en el tesoro, porque es 1 9 Y estando él sentado en su


precio de sangre. tribunal, le envió á decir su mu-
7 Y habiendo deliberado so- ger Nada tengas tú con aquel
:

bre ello, compraron con ellas el Justo porque muchas cosas he


;

campo de un alfarero, para se- padecido hoy en visión por causa


pultura de los extranjeros. de él.
Ü Por lo qual fué llamado 20 Mas los Príncipes de los
; :

CAPITULO XXVII. 49
Sacerdotes, y los Ancianos per- 31 Y después que lo escarne-
suadieron al pueblo que pidiese ciéron, lo desnudaron del manto,
á Barrabas, y que hiciese morir y le vistieron sus ropas, y lo Ue-
á Jesús. váron á crucificar.
21 Y c! Presidente les res- 32 Y al salir fuera, hallaron
pondió, y dixo ¿ A quál de los dos
: un hombre de Cirenc, por nom-
queréis que os entregue libre ? bre Simón á éste oblig aren á
;

Y dixéron ellos Barrabas.


: A que cargase con la Ciuz de
22 Pilato ¿Pues que Jesús.
les dice:
liaré de Jesús, que es llamado 33 Y vinieron á un lugar, lla-
el Cristo ? mado Gólgota, esto es, lugar
23 Dicen todos Sea crucifi- de la Calavera.
:

cado. El Presidente les dice 34 Y le dieron á beber vino


:

¿Pues que mal ha hecho? Y mezclado coa hiél. Y habién-


ellos levantaban mas el grito, dolo probado, no lo quiso beber.
r
diciendo Sea crucificado.
: 35 i después que le hubieron
24 Y viendo Tilato que nada crucificado, repartieron sus ves-
adelantaba, sino que crecía mas tiduras, echando suerte para :

el alboroto, tomando agua, se que se cumpliese lo que fué di-


lavó las manos delante del pue- cho por el Profeta, que dice Se :

blo, diciendo Inocente soy yo repartieron mis vestiduras, y so-


:

de la sangre de este Justo allá bre mi túnica echaron suerte.


;

os lo veáis vosotros. 3G Y
sentados le hacían la
25 Y respondiendo todo el guardia.
pueblo, dixo Sobre nosotros, y
: 37 Y
pusieron sobre su cabe-
sobre nuestros hijos sea su san- za su causa escrita Este es :

gre. Jesús el Key de, los Judíos.


2G Entonces les soltó á Bar- 38 Entonces crucificaron dos
rabas ; y después de haber he- ladrones con él ; uno á la dere-
cho azotar á Jesús, se le entre- cha, y otro á la izquierda.
gó para que le crucificasen. 39 Y los que pasaban le blas-
27 Entonces los soldados del femaban moviendo sus cabezas,
Presidente tomando á Jesús 40 Y diciendo: lia, tú el que
para llevarle al pretorio, hicie- destruyes el templo de Dios, y
ron formar al rededor de él toda lo reedificas en tres •lias, sálvate
la cohorte á tí mismo: si. eres lino de
28 Y desnudándole, le vistie- Dios, desciende do la cruz.
ron un manto de grana; 4} Asimismo i;-sult¿ndo!e taro-
29 Y texiendn una corona de bien los Príncipes de los Sacer-
espinas, se la pusieron sobre la dotes con los Escribas, y An-
cabeza, y una caña en su mano cianos, decían
derecha. Y doblando ante él 42 A oíros salvó, y á sí mis-
la rodilla, le escarnecían, di- mo no puede salvar si es el :

ciendo: Dios te salve, Rey de Bey de Israel, descienda ahora


los Judíos. de la cruz, y le creemos : .

30 Y escupiéndole, tomáron 43 Confió ten Dios; líbrelo


una caña, j le herían en la ahora, si le ama; pues dixo:
cabeza. Hijo soy de D¡< s
3
1

60 SAN MATEO.
44 Y los
ladrones que estaban guido á Jesús desde Galilea, sir-
crucificados con él, le impro- viéndole :

peraban. 56 Entre las quales estaba


45 Mas desde la hora de sexta María Magdalena, y María ma
hubo tinieblas sobre toda la tier- dre de Santiago y de Josef,
ra hasta la hora de nona. y la madre de los hijos de Zebe-
46 Y
cerca de la hora de déo.
nona clamó Jesús con grande 57 Y
quando fué tarde, vino
voz, diciendo: Eli, Eli, lamma un hombre rico de Arimatéa,
sabacthani? esto es Dios mió, llamado Josef, el qual era tam-
:

Dios mió, ¿ por qué me has des- bién discípulo de Jesús.


amparado ? 58 Este llegó á Pilato, y le
47 Algunos pues de los que pidió el cuerpo de Jesús. Pilatq
allí estaban, quando esto oyé- entonces mandó que se le diese
ron, decian : A
Elias llama el cuerpo.
este. 59 Y tomando Josef el cuer-
48 Y
luego corriendo uno de po, le envolvió en una sábana
ellos, tomó una esponja, y la limpia.
empapó en vinagre, y la puso 60 Y lo puso en un sepulcro
sobre una caña, y le daba á suyo nuevo, que habia hecho
beber. abrir en una peña. Y revolvió
49 Y los otros decian: De- una grande losa á la entrada del
xad, veamos si viene Elias á li- sepulcro, y se fué.
brarle. 61 Y María Magdalena, y la
50 Mas Jesús clamando se- otra María, estaban allí senta-
gunda vez con grande voz, en- das enfrente del sepulcro.
tregó el espíritu. 62 Y
otro dia, que es el que
51 Y
he aquí se rasgó el velo se sigue al de la Parasceve, los
del templo en dos partes de alto Príncipes de los Sacerdotes y
á baxo, y tembló la tierra, y se los Fariséos acudieron juntos á
hendieron las piedras. Pilato,
52 Y
se abrieron los sepul- 63 Diciendo: Señor, nos acor-
cros ; y muchos cuerpos de damos, que dixo aquel impostor,
Santos, que habían muerto, re- quando todavía estaba envida:
sucitaron. Después de tres dias resucitaré.
53 Y
saliendo de los sepul- 64 Manda pues que se guarde
cros después de la resurrección el sppulcro hasta el tercero
-le él, viniéron á la santa ciu- dia no sea que vengan sus dis-
;

dad, y aparecieron á muchos. cípulos, y lo hurten, y digan á


54 Mas el Centurión, y los la plebe : Resucitó de entre los
que con él estaban guardando á muertos y será el postrer error
;

Jesús, visto el terremoto, y las peor que el primero.


cosas pasaban, tuvieron
(pie 65 Pilato les dixo: Guardas
grande miedo, y decian: Ver- tenéis, id, y guardadlo como
daderamente Hijo de Dios era sabéis.
este. 6C Ellos pues fuéron, y para
55 Y
estaban allí muchas mu- asegurar el sepulcro, sellaron
jeres á lo lejos, que habían se- la piedra, y pusieron guardas.
; :

CAPITULO XXVIII. 51

CAPITULO XXVIII. No temáis dad las nuevas á


: id,
mis hermanos para que vayan á
1 1%/I"A3 en la allí me verán.
tarde del la Galiléa,
I?.!. Sábado, al amanecer 1 1 Y
mientras ellas iban, he
el primer dia de la semana, vino aquí algunos de los guardas fué-
María Magdalena, y la otra Ma- ron á la ciudad, y dieron aviso
ría á ver el sepulcro. á los Príncipes de los Sacerdotes
2 Y habia habido un grande de todo lo que habia pasado.
terremoto. Porque un Angel 12 Y
habiéndose juntado con
del Señor descendió del Cielo los Ancianos, y tomado consejo,
;

y llegando revolvió la piedra, y diéron una grande suma de di-


se sentó sobre ella nero á los soldados,
3 Y
su aspecto era como un 13 Diciendo: Decid, que v:-
relámpago; y su vestidura como niéron de noche sus discípulos,
la nieve. y le hurtaron miéntras que no-
4 Y
de temor de él se asom- sotros estábamos durmiendo.
braron los guardas, y quedaron 14 Y
si llegáre esto á oidos

como muertos. del Presidente, nosotros se lo


5 Mas el Angel tomando la haremos creer, y mirarémos por
palabra, dixo á las mugeres vuestra seguridad.
No tengáis miedo vosotras; por- 15 Y
ellos tomando el dinero,
que sé, que buscáis á Jesús, el lo hicieron conforme habían sido
que fué crucificado. instruidos. Y
esta voz, que se
6 No está aquí porque ha divulgó entre los Judíos, dura
;

resucitado, como dixo. Venid, hasta hoy dia.


y ved el lugar donde habia sido 16 Y
los once discípulos se
puesto el Señor. fuéron á la Galiléa al monte, á
7 E id luego, decid á sus dis- donde Jesús les habia mandado.
cípulos que ha resucitado y he ; 17 Y
quando le viéron, le
aquí vá delante de vosotros á adoraron: mas algunos dudaron.
Galiléa allí
: le veréis. He 13 llegando Y Jesús les ha-
aquí os lo he avisado de ante- bló, diciendo Se me ha dado
:

mano. toda potestad en el Cielo y en la


8 Y saliéron al punto de] se- tierra.
pulcro con miedo y con gozo 19 Id pues, y enseñad á todas
grande, y fuéron corriendo á las gentes, bautizándolas en el
dar las nuevas á sus discípulos. nombre del Padre, y del Hijo, y
9 Y
he aquí Jesús les salió al del Espíritu Santo:
encuentro, diciendo: Dios os 20 Enseñándolas á observar
guarde. Y
ellas se llegáron á todas las cosas que os he man-
él, y abrazáronle sus pies, y le dado. Y
mirad que yo estoy
adoraron. con vosotros todos los dias has'*
10 Entonces les dixo Jesús la consumación del siglo.
EL SANTO EVANGELIO

DE JESU-CRISTO
SEGUN SAN MARCOS.
CAPITULO I. 10 Y subiendo luego del aguí,
vió los Cielos abiertos, y al Es-
1 TpRINCIPIO del Evan- píritu, en figura de paloma, que
JL g-clio de Jcsu-Cristo, descendía y posaba en él mismo.
Hijo de Dios. 11 Y se oyó esta voz de los
2 Así como está escrito en Cielos: Tú eres rni hijo el ama-
Isaías el Profeta He aquí yo
: do, en tí me he complacido.
envió á mi Angel delante de tu 12 Y luego el Espíritu le im-
faz, que preparará tu camino pelió al desierto.
delante de tí. 13 Y
estuvo en el desierto
3 Voz del que clama en el quarenta dias, y quarenta no-
desierto : Aparejad el camino ches : y le tentó Satanás y :

del Señor; haced derechas sus moraba con las fieras, y los An-
sendas. geles le servían.
4 Estaba Juan en el desierto 14 Mas después que Juan fué
bautizando, y predicando el bau- preso, vino Jesús á la Galiléa,
tismo de penitencia para remi- predicando el Evangelio del rey-
sión de pecados. no de Dios,
5 Y salia á él toda la tierra 15 Y diciendo: Fues que el
de Judéa, y todos los de Jeru- tiempo se ha cumplido, y se ha
salém, y eran bautizados por él acercado el rey no de Dios ha- :

en el rio Jordán, confesando sus ced penitencia, y creed al Evan-


pecados. gelio.
6 YJuan andaba vestido de 10 Y
pasando por la ribera
pelos de camello, y traía un del mar de Galiléa, vió á Si/nón
ceñidor de piel al rededor de sus y á Andrés su hermano, que
lomos, y comia langostas y miel echaban sus redes en la mar,
silvestre. Y predicaba, dicien- pues eran pescadores.
do : 17 Y Jesús Ies Jixo: Venid
7 En pos de mí viene el que en pos de mí, y haré que vo-
es mas fuerte que yo, ante el sotros seáis pescadores de hom-
qr.al no soy digno de- postrarme bres.
para desatar la correa de sus 18 Y
luego dexa;las las redes",
zapatos. le tigiiiSrou.
8 Yo os he bautizado en agua, 19 Y
pasando v.n poco mas
mas él os bautizará en Espíritu adelante, vió á Santiago hijo do
Santo. Zebedéo, 3' á Juan su hermano,
9 Y
aconteció, que en aque- que estaban también en un barco
Jesús vino do Nazareth componiendo las redes
llos dias :

de Galiléa : y fué bautizado por 20 Y luego los llamó. ellos, Y


Juan en el Jordán. desando en el barco á Zcbedéo
I
CAPITULO I. 69
su padre con los jornaleros, le estaban enfermos, y los c ndemo-
siguieron. niados :
21 Yentraron en Cafarnaum: 33 Y
toda la ciudad se habia
j luego en I03 Sábados corno juntado á la. puerta.
entrase en la sinagoga, los en- 34 Y
sané á mochos, que eran
séñalo. afligidos deí diversas enferme-
22 Yse pasmaban de su doc- dades; y lanzaba muchos demo-
trina: porque los instruía, como nios; y no les permitía decir, que
quien tenia potestad, y no cuino sabian quien era.
los Escribas. 35 Y levantándose muy de
23 Y había en la einrgoga de laüana salió, y fué á un lugar
1

elios un hombre poseido de un '.esierto, y hacit allí oración.


espíritu inmundo, que comenzó 36 Y fué en pos de él Simón,
á «rilar, y los que con él estaban.
24 Diciendo: ¿Que tenemos 37 Y quando le halláron, le
que ver nosotros contigo, Jesús íÜKÍron: Todos te andan bus-
Nazareno ? ¿ Has venido á des- cando.
truirnos? Sé quien eres, el San- 38 Y les dice: Vamos á las
to de Dios. aldea", y ciudades mas cercanas,
25 Y le amenazó Jesús, di- para predicar también allí por- ;

ciendo : Enmudece, y sal del que para erto he venido.


hombre. * 39 Y predicaba en las sina-
20 Y maltratándolo recia- gogas de ellos, y por toda la Ga-
mente el espíritu inmundo, y dan- lilea, y lanzaba los demonios.
do grandes alarido*, salió de él. 40 Y vina á é! un leproso,
27 Y se maravillaron todos, rogándole é hincándose de ro-
:

de tal manera que :;C pregunta- dillas, le dixo Si quieres, pue-


:

ban los unos á los otros, dicien- des limpiarme.


do: ¿Qué es esto? ;Qu6 nueva 41 Y Jesús compadecido de
doctrina es esta? Que manda él, extendió su mano y tocán- ;

con imperio aun á los mismos dole, Je dixo: Quiero; Sé lim-


espíritus inmundos, y le obe- pio.
decen. 42 Y dicho esto, en el mo-
28 Y corrió luego su fama por mento desapareció de él la lepra,
toda la tierra de la Galilea. y fué ümpio.
29 Y saliendo luego de la si- 43 Y Jesús le amenazó, y
nagoga, fueron á casa de Simón, luego le despidió,
y de Andrés, con (santiago, y 44 Y
1© dice Cuidado que
:

con Juan. no digas á nadie


lo mas vé,
;

30 Y la suegra de Simón es- preséntate al Príncipe de los


taba cu cama con liebre y le
: Sacerdotes, y ofrece por tu lim-
hablaron luego de ella. pieza, lo que mandó Moisés en
31 Y acercándose, la tomó testimonio á ellos.
por la mano, y la levantó y al
: 45 Mar, él, luego que salió,
momento la dexó la fiebre, y les comenzó á publicar, y divulgar
servia. lo acaecido, de manera que Je-
32 Ypor la tarde puesto ya sús )r a no podia entrar manifiés-
el sol, le traían todos los que tame ate en la ciudad, sino que
; ;
:

54 SAN MARCOS.
estaba fuera en lugares desiertos, y tomando su camilla, se fué á
v acudían á él de todas partes. vista de todos de manera que se
;

maravilláron todos, y alababan á


CAPITULO II. Dios, diciendo Nunca tal cosa
:

vimos.*
1 entró otra vez en Ca- 13 Y
salió otra vez acia la
Jí. farnaum después de mar y venian á é! todas las
;

algunos dias gentes, y los enseñaba.


2 Y se sonó que estaba en 14 Y pasando, vió á Leví hi-
una casa, y acudió un tan cre- jo de Alféo, que estaba sentado
cido número de gente, que no á la mesa, y le dice Sigúeme.
:

cabi'i, ni aun á !i puerta, y le Y levantándose, le siguió.


hablaba la palabra. 15 Y acaeció, que estando
3 Y vinieron á él trayendo Jesús sentado á la mesa en casa
un paralítico, que le conducían de él, estaban también á la mesa
quatro á cuestas. con Jesús, y con sus discípulos
4 Y como no pudiesen po- muchos Publícanos, y pecadores;
nérsele delante á causa del tro- porque había muchos, que tam-
pel de la gente, destecharon la bién le seguían.
casa en donde estaba; y habien- 16 Y
quando lo3 Escribas, y
do hecho una abertura, descol- los Fariséos viéron que comía
garon la camilla en que yacía el con los Publican^, y pecadores ;

paralitico. decian á sus discípulos: ¿Por


5 Y quando Jesús vió la í'é qué vuestro Maestro come, y
de ellos, dixo al paralítico Hi- bebe con los Publicancs, y con
:

jc, perdonados te son tus pecados. los pecadores ?


6 Y había allí sentados algu- 17 Quando esto oyó Jesús, les
nos de los Escribas, que decían dixo Los sanos no tienen ne-
:

en su interior: cesidad de Médico, sino los que


7 ¿Como este hombre habla están enfermos pues no he ve- :

así ? blasfema. ¿ Quién puede nido á llamar justos, sino peca-


perdonar pecados, sino solo Dios? dores.
8 Jesús, conociendo luego su 18 Y
los discípulos de Juan y
interior, y que pensaban de este los Fariséos que ayunaban, vie-
modo dentro de sí, les dice nen á él, y le dicen ¿Por qué :

¿ Por qué pensáis esto dentro de los discípulos de Juan y los de


vuestros corazones ? los Fariséos ayunan, y tus dis-
9 ¿ Qué es mas fácil, decir al cípulos no ayunan ? ,

paralítico: Perdonados te son 19 Y Jesús les dice: ¿Por


tus pecados ; ó decirle Leván- ventura los hijos de las bodas
:

tate, toma tu camilla, y anda? pueden ayunar, miéntras que


10 Pues para que sepáis, que está con ellos el Esposo ? Todo
el Hijo del hombre tiene potes- el tiempo que tienen consigo al
tad en la tierra de perdonar pe- Esposo, no pueden ayunar.
cados, dice al paralitico, 20 Mas vendrán dias, quando
11 A tí digo Levántate, to- les será quitado el Esposo
:
y ;

ma tu camilla, y vete á tu casa. entónecs ayunaran en aquellos


12 Y al punto se levantó él dias.
: : :

CAPITULO III. 55
21 Ninguno eclia en un ves- 4 Y le3 dice:en ¿Es lícito
tido viejo un remiendo de paño dia de Sábado hacer bien, ó mal?
recio de otra suerte el remien-
: ¿salvar la vida, ó quitarla? Mas
do nuevo quita de lo viejo, y se ellos callaban.
hace mayor rotura 5 Y
mirándolos al rededor
22 Y ninguno echa vino nue- con indignación, condolido de la
vo en odres viejos de otra ma-: ceguedad de su corazón, dice ai
nera romperá el vino los odres, hombre Extiende tu mano. Y
:

y el vino se verterá, y perecerán la extendió, y le fué restablecida


¡os odres mas debe cebarse el
: la mano.
vino nuevo en odres nuevos. 6 Mas
los Fariséos saliendo
23 Y acaeció otra vez, que de entráron luego en con-
allí,
andando el Señor por unos sem- sejo contra él con los Hero-
brados en el dia de Sábado, sus dianos, buscando medios de ha-
discípulos se adelantaron, y co- cerle parecer.
me'nzáron á arrancar espigas. 7 Mas Jesús se retiró con sus
24 Y los Fariseos le decían discípulos ácia la mar y le fué ;

jVIira,¿cómo hacen en Sábado siguiendo una grande multitud


lo que no es lícito ? de la Galiléa, y de la Judéa,
25 Y él les dixo ¿ No habéis : 3 Y
de Jerusalém, y de la
leido jamas, lo que hizo David, Iduméa, y de la otra ribera del
quando se halló en necesidad, y Jordán y los de la comarca de
;

los que con él estaban, tuvieron Tiro, y de Sidón en grande nú-


hambre ? mero viniéron á él, quando oyé-
26 ¿Como entró en la casa de ron las cosas que hacia.
Dios en tiempo de Abiatár, 9 Y mandó á sus discípulos,
Príncipe de los Sacerdotes, y que le tuviesen lisio un barco
comió los panes de la proposi- en que pudiese entrar, para que
ción, de los quales no era lícito el tropel de la gente no le opri-
comer, sino á los Sacerdotes, y miese.
aun dió á los que con él estaban.'' 10 Porque sanaba á muchos ;

W Y les decía: El Sábado de tal manera que todos los que


fué necho por el hombre, y no el padecían algún mal, se arrojaban
hombre por el Sábado. sobre él por tocarle.
28 Así que el Hijo del hom- 1 1 Y quando los espíritus in-
bre es Señor también del Sábado. mundos veian, se postraban
le
ante y gritando decían
él,
CAPITULO III.
12 Tú eres el Hijo de Dios.
1 "¥7" entró Jesús de nuevo Mas él les amenazaba recia-
JL
en la Sinagoga: y mente, para que no lo descu-
habia allí un hombre que tenia briesen.
una mano seca. 13 Y subiendo á un monte,
2 Y le estaban acechando, si llamó á sí á los que él quiso
y :

sanaría en dia de Sábado, para viniéron á él.


acusarle. 14 Y escogió doce, para que
3 Y dixo al hombre que tenia estuviesen con él,
y para enviar-
la mano seca: Levántate en los á predicar.
medio. 15 Y les dió potestad de sa-
: : :

56 SAN MARCOS.
nar enfermedades, y de lanzar 28 En verdad os digo, que á
demonios. los hijos de los hombres perdo-
16 Y
á Simón le puso el nom- nados les serán todos los peca-
bre de Pedro dos, y las blasfemias, que pro-
17 Y á Santiago de Zcbcdéo, firieren :

y á Juan hermano de Santiago, 29 Mas el que blasfemare con-


á. los quales dió el nombre de tra el Espíritu Santo, nunca ja-
Doancrgcs, que quiere decir, mas tendrá perdón, sinoque será
Lijos de trueno: reo de eterno delito.
13 Yá Andrés, y á Felipe, 30 Por quanto decian : Tiene
y á Bartolomé, y á Mateo, y espíritu inmundo.
á Tomas y á Santiago de AI* 31 Y Uegáion su
madre, y sus
feo, y á 'ladeo, y á Simón el hermanos y quedándose de Ja :

í ananéo, parte de afuera, le enviáron á


19 Y á Judas Iscariotes, que llamar, .

le entregó- 32 Y estaba sentado al re-


20 Y viciaron á la casa, y dedor de él un crecido número
concurrió de nuevo tanta gente, de gente, y le dixéron Mira, :

<ji¡3 ni aun pedian tomar ali- tu madre, y tus hermanos te


mento. buscan ahí fuera.
21 Y quando lo oyeron los 33 Y les respondió, diciendo
suyos, salieron para echarle ma- ¿ Quién es mi madre, y mis her-
no; porque decían: Se ha pues- manos ?
to enagenado. 34 Y mirando á los que esta-
22 Y los Escribas, que ha- ban sentados al rededor de sí
bían baxado de Jerusalém, de- He aquí, les dixo, mi madre, y
cían Tiene á Beelzebúb, y en mis hermanos.
:

virtud del Príncipe do los demo- 35 Porque el que hiciere la


nios lanza los demonios. voluntad de Dios, ese es mi her-
23 Y habiéndolos convocado, mano, y mi hermana, y mi
les decia en parábolas: ¿Cómo madre.
puede Satanás echar fuera á
Satanás ? CAPITULO IV.
24 Y si un reyno está dividi-
do contra sí mismo, no puede 1 de nuevo se puso á
durar aquel reyno. JL enseñar á ia orilla de
25 Y si una casa estuviere la mar y ac allegaron al rede-
;

dividida contra sí misma, no dor de él tantas gentes, que en-


puede permanecer aquella casa, trándose en un barco, se sentó
26 Y si Satanás se levantare dentro en la mar y toda la gente ;

contra sí mismo, dividido está, y estaba en tierra á la orilla :

no podrá durar, antes está para 2 Y les enseñaba muchas co-


acabar. sas por parábolas, y les decia en
27 No puede ninguno entrar su doctrina
en la casa del valiente, y robar 3 Oíd He aquí salió el sem-
:

sus alhajas, si primero no ata al brador á sembrar.


valiente, para poder después sa- 4 Y al tiempo de sembrar,
quear su casa. una parte cayó cerca del cami-
; ;

CAPITULO IV.
no, y vinieron las aves del ciclo, antes son temporales; y después
y la comieron. en levantándose la tribulación,
5 Y otra cayó sobre pedre- y la persecución por la palabra,
gales, donde no tenia mucha luego se escandalizan
tierra ; y nació luego, porque 18 Y
estos son los que re-
no habia profundidad de tierra: ciben la simiente entre espinas,
6 Mas luego, que salió el Sol, los que oyen la palabra,
se asolanó y como no tenia 1 9 Mas los afanes del siglo,
;
y
raiz, se secó. la ilusión de las riquezas, y las
7 Y
otra cayó entre espinas, otras pasiones á que dan entra-
y crecieron las espinas, y la da, ahogan la palabra, y no da
abogaren, y no dió fruto. fruto alguno.
8 Y
otra cayó en buena tier- 20 Y
estos son los que reciben
ra, y dió fruto, que subió, y cre- la simiente en buena tierra, los
ció ; y uno dió á treinta, otro á que oyen la palabra, y la reci-
6csenta, y otro á ciento. ben, y dan fruto, uno á treinta,
9 Y
decia Quien tiene orejas : otro á sesenta, y otro á ciento.
para oir, oyga. 21 Y
les decia:
¿ Por ventura
10 Y quando estuvo solo, le se trae una antorcha para me-
preguntaron los doce, que esta- terla debaxo de un ceíemin, ó
ban con él, de la parábola. debaxo de la cama? ¿No la tra-
11 Y
les dixo A vosotros es : en para ponerla sobre el can-
dado saber el misterio del rcyno delero ?

de Dios mas á los que están


; 22 Porque no hay cosa cscon
fuera, todo se les trata por pará- que no haya de ser mani dida,
bolas: festada; ni cesa hecha en oculto,
12 Para que viendo vean, y que no haya de venir en público.
no vean; y oyendo oygan, y no 23 Si alguno tiene orejas para
entiendan no sea que alguna oir, oyga.
;

vez se conviertan, y les sean 24 Y les decia Atended á lo :

perdonados los pecados. que vais á oir: Con la medida


13 Y les dixo ¿ No entendéis con que midiereis, os medirán á
:

esta parábola ? ¿Pues cómo en- vosotros, y se os añadirá.


tenderéis todas las parábolas ? 25 Porque al que tiene, se
14 El que siembra, siembra dará y al que no tiene, aun lo :

la palabra. que tiene, se le quitará.


15 Y estos son los de junto al 26 Decia también Tal es el :

camino, en los que la palabra es reyno de Dios, como si un hom-


sembrada; mas quando la han bre echa la semilla sobre la
oido, viene al punto Satanás, y tierra,
quita la palabra que fué sem- 27 Y que duerme, y se le-
brada en sus corazones. vanta de noche y de dia y la ;

16 Y asimismo, estos son los semilla brota, y crece sin que él


que reciben la simiente en pe- lo advierta.
dregales los que quando han
; 28 Porque la tierra de suyo
oido la palabra, luego la reciben dá fruto, primeramente yerba,
con gozo después espiga, y por último
17 Mas no tienen raiz en si, grano lleno en la espiga.
3*
: : :

53 SAN MARCOS.
29 Y quando ha producido los fé ? Y tuviéron grande miedo,
y
frutos, luego echa la hoz, por- decían el uno al otro: ¿Quién
que la siega es llegada. piensas, es este, que aun el vien-
30 Y decia: ¿A qué aseme- to y la mar le obedecen ?
jaremos el reyno de Dios ? ¿ ó
con qué parábola lo comparare- CAPITULO V.
mos?
31 Como un grano de mosta- 1 "\7" pasáron á la otra ori-
za, que quando se siembra en la JL Ha de la mar al ter-
tierra, es el menor de todas las ritorio de los Gerasenos.
simientes, que hay en la tierra 2 Y al salir Jesús de la barca,
32 Mas quando fuere sem- vino luego á él de los sepulcros
brado, sube, y crece mas que un hombre con un espíritu in-
todas las legumbres, y cria gran- mundo,
des ramas, de modo, que las 3 El qual tenia en los sepul-
aves del cielo pueden morar ba- cros su domicilio, y ni aun con
xo de su sombra. cadenas le podia alguno atar
33 Y
así les proponía la pala- 4 Porque habiéndole atado
bra con muchas parábolas como muchas veces con grillos, y con
estas, conforme á lo que podían cadenas, habia roto las cadenas,
oír; y despedazado los grillos, y na-
34 Y
sin parábola no les ha- die le podia domar.
blaba: mas quando estaba aparte 5 Y de dia y de noche estaba
con sus discípulos se lo declara- continuamente en los sepulcros
ba todo. y en los montes, dando gritos, é
35 Y aquel dia, quando fué hiriéndose con piedras.
ya tarde, les dixo Pasemos en- : 6 Y quando vio á Jesús de
frente. léjos, fué corriendo, y le adoró
36 Y después
de haber despe- Y 7 clamando á voz en grito,
dido la gente, lo tomáron así dixo :
¿ Qué tengo yo contigo,
como estaba en el barco y ha- ;
Jesús Hijo de Dios Altísimo? te
bia también con él otros barcos. conjuro por Dios, que no me
37 Y se levantó una grande atormentes.
tempestad de viento, que metia 8 Porque le decia : Sal del
las olas en el barco, de manera hombre, espíritu inmundo.
que este se llenaba de agua. 9 Y le preguntaba ¿ Quál :

38 Y el mismo estaba en la es tu nombre ? Y le dice Le- :

popa durmiendo sobre un cabe- gión es mi nombre, porque


zal ; y le despiertan, y le dicen muchos somos.
:

¿ Maestro, no te se da nada, que 10 Y le rogaba mucho, que


perezcamos ? no le echase fuera de aquella
39 Y
levantándose amenazó tierra.
al viento, y dixo á la mar: Ca- 1 1 Habia en aquel lugar pa-

lla, enmudece. Y cesó el vien- ciendo al rededor del monte una


to, y sobrevino una grande bo- grande piara de puercos.
nanza. 12 Y le rogaban los espíritus,
40 Y les dixo ¿ Por qué es-
: diciendo Envíanos á los puer-
:

tais medrosos? ¿aun eo tenéis cos para que entremos en ellos


;

CAPITULO V. 59
13 Y Jesús al punto se lo 23 Y le rogaba mucho, di-
otorgó. Y saliendo los espíritus ciendo : Mi hija está en los últi-
inmundos, entraron en los puer- mos. Ven á poner sobre ella la
cos y la piara se precipitó con mano, para que sea
; salva, y
grande ímpetu en la mar como viva.
hasta dos mil y se ahogaron en
;
24 Y se fué con él, y le
la mar. seguía mucha gente, y le apre-
14 Y
los que los apacentaban taban.
huyeron, y lo contaron en la 25 Y una muger, que padecía
ciudad, y en los campos. Y un fluxo de sangre doce años
salieron á ver, lo que habia habia.
sucedido 26 Y
que habia pasado mu-
15 Y vienen á Jesús; y ven chos trabajos en manos de mu-
al que habia sido atormentado chos médicos, y gastado todo lo
del demonio, sentado, vestido, y que tenia, sin haber adelantado
en su juicio cabal, y tuvieron nada, ántes empeoraba mas :

miedo. 27 Quando oyó hablar de Je-


16 Y
los que lo habían visto, sús, llegó por detrás entre la
les contaron todo él hecho como confusión de la gente, y tocó su
había acontecido al endemonia- vestidura:
do, y lo de los puercos. 20 Porque decía: Tan sola-
17 Y
comenzaron á rogarle, mente con tocar su vestidura,
que se retirase de los términos seré sana.
de ellos. 29 Y en el mismo instante
18 Y
quando entró Jesús en cesó su fluxo de sangre, y sintió
el barco, comenzó á rogarle el en su cuerpo, que estaba sana
que habia sido maltratado del de aquel azote.
demonio, que le dexase estar 30 Mas Jesús conociendo lue-
con él : go en sí mismo la virtud, que de
19 Mas no se lo concedió, él habia salido, volviéndose acia
sino que le dixo Vete á tu casa la gente. Jíxo ¿Quién ha tocado
: :

á los tuyos, y cuéntales quan mi vestidura ?


grandes cosas te ha hecho el 31 Y sus discípulos le decían:
Señor, y la misericordia que Ves la gente que te está apre-
contigo ha usado. tando, y dices ¿ Quién me ha :

20 Y se fué, y comenzó á tocado ?


publicar en Decápolis quan 32 Y miraba al rededor por
grandes cosas le habia hecho Je- ver á la que esto habia hecho.
sús y se maravillaban todos.
: 33 Entónces la- muger me-
21 Y habiendo pasado otra drosa, y temblando, sabiendo lo
ve/. Jesús en un barco á la otra que le habia acaecido, llegó y se
orilla, se allegó al rededor de él postró ante él, y le dixo toda la
una grande multitud de pueblo verdad. ;

y estaba cerca del mar. 34 Y él le dixo: Hija, tu fé


22 Y vino uno de los Prín- te ha sanado vete en paz, y ;

cipes de la Sinagoga nombrado queda libre de tu azote.


Jairo y luego que le vio, se
: 35 Quando aun estaba él ha-
postró á sus pies, blando, Uegáron de casa del
: : ;

60 SAN MARCOS.
Príncipe de la Sinagoga, y le ciendo ¿ De dónde á este todas :

dixéron Tu hija es muerta


: estas cosas ? ¿ y qué sabiduría es

¿ para
qué fatigas mas al Maes- esta que le es dada y tales ma- ;

tro? ravillas, que por sus manos son


36 Mas Jesús, quando oyó lo obradas ?
que decian, dixo al Príncipe de 3 ¿ No es este el artesano, el
la Sinagoga No temas cree hijo de María, hermano de San-
: ;

solamente. tiago, y de Josef, y de Judas,


37 Y no dexó ir consigo á y de Simón? ¿y sus hermanas
ninguno, sino á Pedro, y á San- no están aquí también con noso-
tiago, y á Juan hermano de tros ? y se escandalizaban en él
Santiago. 4 Y Jesús les decia No hay :

38 Y llegan á la casa del Profeta sin honor sino en su


Príncipe de la Sinagoga, y vé patria, y en su casa, y entre sus
el ruido, y á los que lloraban, y parientes.
daban grandes alaridos. 5 Y no podia allí hacer mila-
39 Y habiendo entrado, les gro alguno solamente sanó al- ;

dixo ¿ Por
: qué hacéis este gunos pocos enfermos poniendo
ruido, y estáis llorando ? la mu- sobre ellos las manos :

chacha no es muerta, sino que 6 Y estaba maravillado de la


duerme. incredulidad de ellos, y andaba
40 Y se mofaban Pero él predicando por todas las aldeas
:

echándolos á todos fuera, toma del contorno.


consigo al padre y á la madre de 7 Y llamó á los doce y co- ;

la muchacha, y á los que con él menzó á enviarlos de dos en dos,


estaban, y entra donde la mu- y les daba potestad sobre los
chacha yacia. espíritus inmundos
41 Y tomando la mano de la 8 Y les mandó que no lleva-
muchacha, le dixo: Talilha cumi, sen nada para el camino, ni al-
que quiere decir Muchacha, á forja, ni pan, ni dinero en la
:

tí te digo, levántate. bolsa, sino solamente un bordón;


42 Y se levantó luego la mu- 9 Mas que calzasen sandalias,
chacha, y echó á andar y tenia y que no vistiesen dos túnicas.
:

dpce años y quedáron atónitos


: 10 Y les decia: En qualquie-
de un grande espanto. ra parte donde entráreis en una
43 Y él mandó con mucha casa, permaneced en ella, hasta
eficacia, que nadie lo supiese, y que salgáis de allí
diio le dieran de comer á ella. 11 Y todos los que no os re-
cibieren, ni os escucharen, al
CAPITULO VI. salirde allí, sacudid el polvo de
vuestros pies, en testimonio á
"^ST" habiendo salidode allí, ellos.
1
Jl se fué á su patria y 12 saliendo, predicaban
: Y
leseguían sus discípulos que hiciesen penitencia:
:

2 Y
llegado el Sábado co- 13 lanzaban muchos de- Y
menzó á enseñar en la Sina- monios, y ungían con óleo á
goga y muchos que le oían, se muchos enfermos, y sanaban.
;

maravillaban de su doctrina, di- 14 Y llegó esto á noticia del


: ; :

CAPITULO VI. 61

Rey Heródcs, porque se habia dixo á su madre ¿Qué pediré.'


:

hecho notorio su nombre, y de- Y ella dixo La cabeza de Juan


:

cía : Juan el Bautista ha resuci- el Bautista.


tado de entre los muertos ;y 25 Y volviendo luego á en-
por eso virtudes obran en él. trar apresurada adonde estaba el
15 Otros decian: Elias es. Rey, pidió diciendo: Quiero que
Y decian otros Profeta es, co- luego al punto me des en un
:

mo uno de los Profetas. plato la cabeza de Juan el Bau-


. 16 Quando lo oyó Heródes, tista.
dixo Este es aquel Juan que
: 26 Y el Rey se entristeció;
yo degollé, que ha resucitado de mas por el juramento, y por los
entre los muertos. que con él estaban á la mesa, no
17 Porque el mismo Heródes quiso disgustarla
había enviado á prender á Juan, 27 Mas enviando uno de su
y le habia hecho aherrojar en la guardia, le mandó traer la ca-
cárcel á causa de Ilerodías mu- beza de Juan en un plato. Y le
ger de Felipe su hermano degolló en la cárcel.
porque la habia tomado por 28 Y traxo su cabeza en un
muger. plato, y la dió á la mozuela, y
18 Porque decia Juan á He- la moíuela la dió á su madre.
ródes No te es lícito tener la
: 29 Y quando sus discípulos lo
muger de tu hermano. oyéron, vinieron, y tomaron su
19 Y Herodías le armaba la- cuerpo, y lo pusiéron en un
zos; y le quería hacer morir, sepulcro.
pero no podia. 30 Y llegándose los Após-
20 Porque Heródes temia á toles á Jesús, le contaron todo
Juan, sabiendo que era varón lo que habían hecho, y ense-
justo, y santo ;y le tenia á cus- ñado.
todia, y por su consejo hacia 31 Y les dixo Venid aparte
:

muchas cosas, y le oia de buena á un lugar solitario, y reposad


gana. un poco. Porque eran muchos
21 Hasta que últimamente los que iban, y venían y ni aun;

llegó un dia favorable, en que tiempo para comer tenían.


Heródes celebraba el dia de su 32 Y entrando en un barco,
nacimiento, dando una cena á se retiráron á un lugar desierto,
los Grandes de su corte, á los y apartado.
TriVunos, y á los principales de 33 Y los vieron muchos como
la Galilea; se iban, y lo conociéron y con-
;

22 Y habiendo entrado la hija currieron allá á pie de todas las


de Herodías, y danzado, y dado ciudades, y llegáron antes quo
gusto á Heródes, y á los que con ellos.
61 estaban á la mesa, dixo el 34 Y al desembarcar vió Je-
Rey á la mozuela Pídeme lo sús una grande multitud, y tuvo
:

que quieras, v te lo daré compasión de ellos; porque eran


23 If le juró: Todo lo que como ovejas que no tienen Pas-
me pidieres te daré, aunque sea tor, y comenzó á ensenarles
la mitad de mi reyno. muchas cosas.
24 Y habiendo ella salido, 35 Y como ya fuese muy
; ;

62 SAN MARCOS.
tarde, se llegaron á él sus dis- gran fatiga, porque el viento le9
cípulos, y le dixéron Desierto era contrario ; y cerca de la
:

es este lugar, y la hora es ya quarta vigilia de la noche vino a


pasada ellospaseando sobre el mar y ;

36 Despídelos, que vayan á quería dexarlos atrás.


las granjas, y aldeas de la co- 49 Mas ellos, quando le vié-
marca á comprar que comer. ron andar sobre el mar, pensa-
37 Y él les respondió, y di- ron que era fantasma, y co-
xo: Dadles vosotros de comer. menzaron á gritar.
Y le dixéron Irémos á com-
: 50 Porque todos le viéron, y
prar pan por doscientos denarios, se turbaron. Mas luego habló
y les daremos de comer. con ellos, y les dixo : Tened
38 Y les dice ¿ Quintos pa-
: buen ánimo, yo soy, no temáis.
nes tenéis ? id, y vedlo. Y ha- 51 Ysubió á ellos al barco,
biéndolo visto, dicen : Cinco, y y cesó el viento y mas y mas
:

dos peces. se pasmaban en su interior


39 Y les mandó, que los hi- 52 Porque todavía no habian
ciesen recostar á todos por ran- entendido lo de los panes; por
chos sobre la yerba verde. quanto su corazón estaba ofus-
40 Y se recostaron en ran- cado.
chos, de ciento en ciento, y de 53 Y
quando estuviéron de la
cincuenta en cincuenta. otra parte, fueron á tierra de
41 Y tornando los cinco panes, Genesareth, y arrimaron.
y los dos peces, alzando los ojos 54 Yen saliendo del barco,
al Cielo, bendixo, y partió los luego lo conociéron :
panes, y los dió á sus discípulos, 55 Y
recorriendo toda aquella
para que se los pusiesen delante; comarca, le traían de toda ella
y repartió entre todos los dos los enfermos en sus camillas,
peces. luego que oyéron que estaba
42 Ycomieron todos, y se allí.
hartaron. 56 Y
donde quiera que entra-
43 Y
alzaron lo que sobró de ba, en aldeas, 6 en granjas, ó en
los pedazos, doce cestos llenos, ciudades, ponian los enfermos en
y de los peces. las calles, y le rogaban, que
44 Y
los que comieron, eran permitiese tocar siquiera la orla
cinco mil hombres. de su vestido y quantos le toca-
:

45 Ydió luego priesa á sus ban, quedaban sanos.


discípulos, á que entrasen en el
barco, y que fuesen ántes que él CAPITULO VIL
á Betsaida á la otra parte del
lago, mientras que él despedía 1 X7" vinieron á él los Fa-

:A pueblo. JL riscos, y algunos de


46 Y después que los hubo los Escribas, que habian llegado
despedido, se fué al monte a orar. de Jerusalém.
47 Y
como fuese tarde, estaba 2 Y
quando viéron comer á
el barco en medio del mar, y él algunos de sus discípulos con
solo en tierra. manos comunes, esto es, sin ha-
48 Y viéndolos remar con bérselas lavado, lo vituperaron.
:

CAPITULO VIL 63

3 Porque los Fariseos, y to- 13 Invalidando la palabra de


dos los Judíos, sino se lavan las Dios por vuestra tradición, que
manos muchas veces, no comen, enseñasteis y hacéis otras mu- :

siguiendo la tradición de los chas cosas semejantes á esta.


ancianos ;
14 Y
convocando de nuevo al
4 Y
quando vuelven de la pueblo, les decia: Escuchadme
plaza, no comen, si antes no se todos, y entended.
bañan y guardan muchas cosas
;
15 No hay cosa fuera del
que tienen por tradición, lavato- hombre, que entrando en él, le
rios de vasos y de jarros, y de pueda ensuciar ; mas las que
vasijas de metal, y de lechos. salen de él, esas son las que en-
5 Y le preguntaban los Fa- sucian al hombre.
riseos, y los Escribas ¿Por qué : 1-6 Si hay quien tenga orejas

tus discípulos no andan con- para oir, oyga.


formes á la tradición de los an- 1 7 Y luego que dexó la gente,

cianos, sino que comen pan sin y entró en casa, le preguntaban


lavarse las manos ? sus discípulos de la parábola.
6 Y
él respondió, y les dixo : 18 Y
les dixo: ¿Qué voso-
Hipócritas, bien profetizó Isaí- tros también tenéis tan poca in-
as de vosotros, como está escri- teligencia ? No comprehendeis,
to : Este pueblo con los labios que toda cosa que de fuera en-
me honra, mas su corazón está tra en el hombre, no le puede
léjos de mí. hacer immundo.
7 En vano pues me honran, 19 Porque no entra en su co-
enseñando doctrinas y manda- razón, sino que pasa al vientre,
mientos de hombres. y después se echa en lugares
8 Porque dexando el man- excusados, purgando todas las
damiento de Dios, os asis de la viandas.
tradición de los hombres, el lavar 20 Y les decia: Las cosas,
de los jarros, y de los vasos y ;
que salen del hombre, son las
hacéis otras muchas cosas seme- que ensucian al hombre.
jantes á estas. 21 Porque de lo interior del
9 Y
les decia Bellamente
: corazón de los hombres salen los
hacéis vano el mandamiento de pensamientos malos, los adulte-
Dios por guardar vuestra tra- rios, las fornicaciones, los homi-
dición. cidios,
10 Moisés dixo:
Porque 22 Los hurtos, las avaricias,
Honra á tu padre, y á tu madre. lasmaldades, el engaño, las des-
Y El que maldixere al padre,
: honestidades, el ojo maligno, la
ó á la madre, muera de muerte. blasfemia, la soberbia, la locura.
1 1 Mas vosotros decis Basta : 23 Todos estos males de den-
que el hombre diga á su padre, y hacen inmundo al
tro salen,
ó á su madre, qualquier Corban, hombre.
esto es, el don que yo ofreciere, 24 Y levantándose de allí, se
á tí aprovechará fué á los confines de Tiro y de
12 Y no le permitís hacer Sidon y entrando en una casa,
:

ninguna otra cosa mas por el quiso que nadie lo supiese, mas
padre, ó por la madre, no se pudo encubrir.
: : :

64 SAN MARCOS.
25Porque una muger, que todo: á los sordos ha hecho oír,
tonia una hija poseidf» de un es- y á los mudos hablar.
píritu inmundo, quando oyó ha-
blar de él, entró, y se echó á CAPITULO VIII.
sus pies.
26 Y
la mujer era Gentil, 1 |,^N aquellos dias como
Sírofenisa de nación. Y ¡e ro- J_i el pueblo hubiese
gaba, que echase de su hija al concurrido otra vez en grande
demonio. numero, y no tuviesen que co-
27 Jesús le dixo Dexa pri- : mer, llamando Jesús á sus discí
mero hartarse los hijos porque : pulos, les dixo
no es bien tomar el pan de los 2 Compasión tengo de estas
hijos, y echarlo á los perros. gentes porque tres dias ha que
:

28 Mas ella respondió, y di- están conmigo, y no tienen que


xo Así es, Señor, porque los
: comer
cachorrillos comen debaxo de la 3 Y si los enviare en ayunas
mesa, de las migajas de los hijos. á su casa, desfallecerán en el
29 Entonces le dixo Por : camino pues algunos de
: ellos
esto que has dicho, vé, que el han venido de léjos.
demonio ha salido de tu hija. 4 Y
sus discípulos le respon-
30 Y quando llegó á su casa, diéron ¿ De dónde podrá algu-
:

halló á su hija echada sobie la no hartarlos de pan aquí en esta


cama, y que habia salido de ella soledad ?
el demonio. 5 Y les preguntó :
¿ Quántos
31 Y
saliendo otra vez de los panes tenéis ? Ellos dixéron :

confines de Tiro, fué por Sidón Siete.


á el mar de Galilea, atravesando 6 Y
mandó á la gente que se
el territorio de Decápolis. recostase sobre la tierra. to- Y
32 Y
le traxéron un sordo y mando los siete panes, dando
mudo, y le rogaban que pusiese gracias, los partió, y dió á sus
la mano sobre él. discípulos para que los distri-
33 Y
sacándole aparte de en- buyesen y los distribjyéron en-
;

tre la gente, le metió los dedos tre la gente.


en sus orejas y escupiendo, le
: 7 Tenian también unos pocos
tocó su lengua pececillos y los bendixo, y
;

34 Y mirando al Cielo, gimió, mandó, que también se los dis-


y le dixo: Ephphetha, que quiere tribuyesen.
decir Sé abierto.
: 8 Y comieron, y se hartaron,
35 Y
luego fuéron abiertas y alzáron de los pedazos que
sus orejas, y fué desatada la li- habían sobrado, siete espuertas.
gadura de su lengua, y hablaba 9 Y eran los que habían co-
bien. mido como quatro mil y los :

36 Y les mandó que á nadie despidió.


lo dixesen. Pero quanto mas 10 Y entrando luego en el
se lo mandaba, tanto mas lo di- barco con sus discípulos, pasó al
vulgaban : territorio de Dalmanula.
37 Y tanto mas se maravilla- 11 Y saliéron los Fariséos,
ban, diciendo Bien lo ha hecho y se pusieron á disputar con él,
:
;:

CAPITULO VIH. 65
pidiéndole, una señal del Cielo : Veo los hombres como ár-
xo
por tentarle. boles que andan.
12 Mas Jesús gimiendo eD r-j 25 Y
le puso otra vez ¡as ma-
interior, les dixo ¿ Pot qué
: nos sobre los ojos, y comeuzó á
esta generación pide señal ? En ver y fué sano, de modo que
;

verdad os digo, que no se dará veia claramente todas las cosas.


señal á esta generación. 26 Y
lo envió á su casa, di-
13 Y
dexándolos, volvió á en- ciendo: Vete á tu casa; y si
trar en el barco, y pasó á la entrares en la aldea, á nadie lo
otra orilla del lago. digas.
14 Y
se habían .olvidado de 27 Y
salió Jesús con sus dis
tomar pan y no tenian consigo cípulos por las aldeas de Cesá-
;

sino un pan en el barco. rea de Filipos y preguntaba ;

15 Yles mandó, diciendo por eh camino á sus discípulos,


Mirad, y guardaos de la leva- diciéndoles ¿ Quién dicen los :

dura de los Fariséos, y de la hombres que soy yo ?


levadura de Heródes. 28 Ellos le respondieron di-
16 Y
discurrían entre sí di- ciendo Juan el Bautista, otros
:

ciendo Porque no traemos Elias, y otros como uno de los


:

pan. Profetas.
17 Lo que habiendo conocido 29 Entonces ¡es dixo: ¿Y
Jesús, les dixo ¿ Qué
: estáis vosotros quién decís, que soy
pensando, sobre que no tenéis yo? Respondió Pedro, y le dixo:
pan ? ¿ ni en- Tú eres el Cristo.
aun no conocéis,
tendéis ? ¿ todavía tenéis ciego 30 Y
les prohibió con amena-
vuestro corazón ? zas, que á ninguno dixesen esto
18 ¿Teniendo ojos, no veis? de éi.
¿y teniendo orejas, no oís? Y31 Y
comenzó á declararle?,
no os acordáis, que convenía que el Hijo del
19 Quando partí los cinco hombre padeciese muchas cosas,
panes entre cinco mil, ¿quántas y que fuese desechado por los
espuertas alzasteis llenas de pe- Ancianos, y por los Príncipes de
dazos ? Doce, le respondieron. los Sacerdotes, y por los Escri-
20 Y
quando los siete panes bas, y que fuese entregado á la
entre quatro mil, ¿ quántas es- muerte, y que resucítase des-
puertas alzasteis de pedazos? pués de tres dias.
Siete, le dixéron. 32 Y
claramente decia esta
21 Y
les decia ¿ pues cómo
: palabra. Entonces Pedro tomán-
no entendéis aun ? dole aparte, comenzó á reñirle.
22 Y
vinieron á Betsaida, y 33 Mas él, volviéndose, y mi-
le traxéron un ciego ; y le roga- rando á sus discípulos, amenazó
ban que lo tocase. á Pedro, diciendo: Quítateme
23 Y tomando al ciego por la delante, Satanás, porque no
mano, lo sacó fuera de la aldea sabes las cosas que son de Dios,
y escupiéndole en los ojos, y po- sino las que son de los hombres.
niendo las manos encima, le 34 Y convocando al pueblo
preguntó, si veia algo. con sus discípulos, les dixo Si :

24 Y
él alzando los ojos, di- alguno quiere seguirme, nié-
: ;

66 SAN MARCOS.
guese á sí mismo: 5 Porque no sabia lo que se
y tome su
cruz, y sígame. decia : pues estaban atónitos de
35 Porque el que quisiere sal- miedo.
var su vida, la perderá mas el : 6 Y
vino una nube, que les
que perdiere su vida por mí y hizo sombra ; y salió una voz de
por el Evangelio, la salvará. la nube, que decia : Este es mi
36 Porque ¿ qué aprovechará Hijo el muy amado, oidle.
al hombre si grangeare todo el 7 Y
mirando luego al rede
mundo, y pierde su alma ? dor, no vieron mas á nadie con-
37 ¿O qué recompensa dará sigo, sino solamente á Jesús.
el hombre por su alma? 8 Y
quando baxaban del
38 Y quien se afrentare de monte, les mandó, que á nadie
mí, y de mis palabras en medio dixesen lo que habian visto,
de esta generación adúltera y hasta que el Hijo del hombre
pecadora, el Hijo del hombre hubiese resucitado de entre los
también se afrentará de él, muertos.
quando viniere en la gloria de 9 Y
tuviéroa el caso en se-
su Padre acompañado de los creto, preguntándose entre sí,
santos Angeles. qué seria aquello: Quando hu-
39 Y les decia En verdad os
: biere resucitado de entre los
digo, que hay algunos de los que muertos.
están aquí, que no gustarán la 10 Y
le preguntaron, dicien-
muerte, hasta que vean el reyno do ¿ Pues cómo dicen los Fari-
:

de Dios, que viene con poder. seos, y los Escribas, que Elias
debe venir primero ?
CAPITULO IX. 11 El les respondió, y dixo:
Elias, quando vendrá primero,
1 seis dias después to- reformará todas las cosas ; y
Jl mó Jesús consigo á como está escrito acerca del
Pedro, y á Santiago, y á Juan Hijo del hombre, debe padecer
;

y los llevó solos á un monte alto mucho, y será despreciado.


en lugar apartado, y se trans- 12 Mas dígoos, que Elias ya
figuró en presencia de ellos. vino, é hiciéron con él quanto
2 Y sus vestidos se tornáron quisiéron, como está escrito
resplandecientes, y en extremo de él.
blancos como la nieve, tanto, 13 Y
viniendo á sus discípu-
que ningún batanero sobre la los, vió cerca de ellos una
tierra los puede hacer tan grande multitud de gente, y que
blancos. los Escribas estaban disputando
3 Y les apareció Elias con con ellos.
Moyses y estaban conversando
: 14 Y
todo el pueblo viendo á
con Jesús. Jesús, quedó suspenso, y llenos
s 4 Y tomando Pedro la pala- de temor acudiéron corriendo á
bra, dixo á Jesús Maestro, saludarle.
:

bien será, que nos estemos aquí 15 Y les preguntó: ¿Qué es


y hagamos tres tiendas para tí de lo que estáis disputando entre
;

una, para Moisés otra, y para vosotros ?


Elias otra 16 Y respondiendo uno de
: :

CAPITULO IX. 67

entre la gente, dixo Maestro, la mano, le ayudó á alzarse, y se


:

te he trahido mi hijo, que está levantó.


poseído de un espíritu mudo 27 Y después, que entró en
:

17 Y donde quiera, que le la casa, sus discípulos le pre-


toma, le tira contra la tierra, y guntaban aparte: ¿Por qué no
le hace echar espumarajos, y le pudimos nosotros lanzar ?
cruxir los dientes, y se va se- 28 Y les dixo Esta casta :

cando : y dixe á tus discípulos, con nada puede salir, sino con
que le lanzasen, y no pudie- oración, y ayuno.
ron. 29 Y habiendo partido de allí,
18 Jesús les respondió y di- camináron mas allá de Galiléa,
xo: O generación incrédula y no quería, que nadie lo supiese.
¡
!

¿Hasta quándo estaré con vo- 30 Y enseñaba á sus discí-


sotros ? ¿ Hasta quándo os su- pulos, y les decia El Hijo del :

friré ? Traédmele á mí. hombre será entregado en ma-


19 Y
se le traxéron. Y lue- nos de hombres, y le harán mo-
go que le vió, comenzó el espi- rir, y después de muerto resu-
rita á atormentarle y estrella- citará al tercero dia.
;

do contra la tierra, se revolcaba 31 Pero ellos no entendían


echando espumarajos. esta palabra; y temían ei pre-
20 Y preguntó al padre de guntarle.
él: ¿Quánto tiempo ha que le 32 Y Ilegáron á Cafarnaum.
sucede esto ? Y él dixo Desda Y quando estaban en la casa,
:

la infancia les preguntaba (


Qué ibais tra-
:

21 Y muchas veces le ha ar- tando por el camino ?


rojado en el fuego, y en las 33 Mas ellos callaban, porque
aguas, para acabar con él. Mas en el camino habían, altercado
si algo puedes, ayúdanos, apia- entre sí, sobre quál de ellos
dado de nosotros. seria fel mayor.
22 Y
Jesús le dixo Si pue- : 34 Y sentándose, llamó á los
des creer, todas las cosos son doce, y ¡es dixo Si alguno :

posibles para el que cree. quiere ser el primero, será el


23 Y exclamando luego el postrero de todos, y el sierve de
padre del muchacho, decia con todos.
lágrimas Creo, Señor ayuda
: 35 Y tomando un niño, le
:

mi incredulidad. puso en medio de ellos y des- ;

24 Y quando vió Jesús, que pués de haberlo abrazado, ¡es


la gente iba concurriendo en dixo
tropel, amenazó al espíritu in- 36 Qualquiera que recibiere á
mundo, diciéndole Espíritu sor- uno de estos niños en mi nom-
:

do y mudo, 3 o te mando, sal de bre, á mí recibe y todo el que ;

él : y no entres mas en él. á mí recibiere, no recibe á mí,


25 Entonces dando grandes sino á aquel que me envió.
alaridos, y maltratándolo mucho, 37 Y le respondió Juan, di-
salió de él, y quedó como muer- ciendo Maestro, hemos visto á
:

to, de manera que muchos de- uno, que lanzaba demonios en


cian Muerto está.
: tu nombre, que no nos sigue, y
26 Mas tomándole Jesús por se lo vedamos.
: :

68 SAN M.ARCOS.
38 Y dixo Jesús No se
: lo ve- sal perdiere su sabor, ¿ con que

deis porque no hay ninguno,


;
la sazonaréis ? Tened sal en vo-

que haga milagro en mi nombre, sotros, y tened paz entre voso-


y que pueda luego decir mal de tros.
mí.
39 Porque el que no es con- CAPITULO X.
tra vosotros, por vosotros es.
40 Y
qualquiera que os diere 1 ~\7~ partiéndose de allí
á beber un vaso de agua en mi X
se fué á los términos
nombre, porque sois de Cristo, de la Judéa de la otra parte del
en verdad os digo, que no per- Jordán; y volvieron las gentes
derá su galardón. á juntarse ú él y de nuevo los ;

41 Y
todo aquel que escan- enseñaba como solia.
dalizare á uno de estos pequeñi- 2 Y llegándose los Fariséos,
tos que creen en mí, mas le le preguntaban por tentarle Si :

valdría que se le atase al cuello es lícito al marido repudiar á su


una piedra de las que mueve un muger.
asno, y que se le echara en el 3 Mas el respondiendo, les
mar. dixo: ¿Qué os mandó Moisés?
42 Y
si tu mano te escandali- 4 Ellos dixéron Moisés per- :

zare, córtala: mas te vale en- mitió escribir carta de divorcio,


trar manco en la vida, que tener y repudiar.
dos manos, é ir al infierno, al 5 Y
Jesús les respondió, y
fuego que nunca se puede dixo Por la dureza de vuestro :

apagar corazón os dexó escrito este


43 En donde el gusano de mandamiento.
aquellos no muere, y el fuego 6 Pero al principio de la crea-
nunca se apaga. ción, macho, y hembra los hizo
44 Y si tu pie te escandaliza, Dios.
córtale mas te vale entrar
: 7 Por esto dexará el hombre
coxo en la vida eterna, que te- á su padre, y á su madre, y se
ner dos pies, y ser echado en el juntará á su muger,
infierno de fuego inextinguible 8 Y serán dos en una carne.
:

45 En donde el gusano de Así que no son ya dos, sino una


aquellos no muere, y el fuego carne.
nunca se apaga. 9 Pues loque Dios juntó, el
46 Y si tu ojo te escandaliza, hombre no lo sepáre.
échale fuera: mas te vale en- 10 Y volvió ron á preguntarle
trar tuerto en el reyno de Dios, sus discípulos en casa sobre lo
que tener dos ojos, y ser arro- mismo.
jado en el fuego del infierno 11 Y
les dixo: Qualquiera
47 En donde no muere el que repudiáre á su muger, y se
gusano de aquellos, y el fuego casare con otra, adulterio co-
nunca se apaga. mete contra aquella.
48 Porque todos serán sala- 12 Y
si la muger repudiáre á

dos con fuego, y toda víctima su marido, y se casare con otro,


será salada con sal. comete adulterio.
49 Buena es la sal : mas si la 13 Y le presentaban unos ni-
:

CAPITULO X. C9
Dos para que los tocase. Mas 2-1 Y los discípulos se asom-
los discípulos reílian á los que braban de sus palabras. Mas
lospresentaban. Jesús les respondió otra vez, di-
14 Y
quando lo vió Jesús, lo ciendo Hijitos,
: quán difícil ¡

llevómuy á mal, y les dixo: cosa es entrar en el revno de


Dexad los niños venir á mí, y no Dios los que confian en las ri-
se lo estorbéis porque de los;
quezas !

tales es el reyno de Dios. 25 Mas fácil cosa es pasar un


15 En verdad os digo: Que camello por el ojo de una aguja,
el que no recibiere el reyno de que entrar el rico en el reyno
Dios como niño, no entrará de Dios.
en él. 26 Ellos se maravillaban mas,
16 Y
abrazándolos, y po- y se decían unos á otros: ¿Y
niendo sobre ellos las manos, los quién podrá salvarse ?
bendecía. 27 Entonces mirándolos Je-
17 Y
quando salió para po- sús, dixo: Para los hombres
nerse en camino, corrió uno a cosa es esta, que no puede ser,
él, é hincándosele de rodillas, le mas nc para Dios porque para :

preguntaba Maestro bueno,


: Dios todas las cosas son posi-
¿ qué haré para conseguir la bles.
vida eterna ? 23 Y comenzó Pedro á de-
18 Y
Jesús le díxo ¿Por cirle : : He aquí, que nosotros
qué me
dices bueno ? Ninguno hemos dexado todas las cosas, y
bueno, sino solo Dios. te hemos seguido.
19 Bien sabes los manda- 29 Respondiendo Jesús, dixo
mientos No hagas adulterio
: En verdad os digo, que no hay
:

No mates No hurtes No digas


: ninguno, que haya dexado casa,
:

falso testimonio: No hagas en- c hermanos, ó padre, ó madre, ó


gaño. Honra á tu padre, y á hijos, ó tierras per mí, y por el
tu madre, Evangelio,
20 Mas él le respondió, di- 30 Que no reciba cien tantos,
ciendo Maestro, todo esto he
: ahora en este tiempo, casas, y
guardado desde mi juventud. hermanos, y hermanas, y ma-
21 Y Jesús poniendo en él dres, é hijos, y tierras, con per-
los ojos, le mostró agrado, y le secuciones, y en el siglo veni-
dixo Una sola cosa te falta dero la vida eterna.
: :

anda, vende quanto tienes, y 31 Mas muchos primeros se-


dálo á los pobres, y tendrás te- rán postreros, y postreros prime-
soro en el Cielo y vén, si- ros.;

gúeme. 32 Y estaban en el camino


22 Mas él, afligido al oir esta para subir á Jerusalém; y Je-
palabra, se retiró triste porque sús iba delante de ellos, y se
;

tenia muchas posesiones. maravillaban y le seguían con :

23 Y Jesús mirando miedo.


al rede- Y
volviendo á tomar
dor, dixo á sus discípulos : ¡ Con aparte á los doce, comenzó á
quánta dificultad entrarán en el decirles las cosas, que habían de
reyno de Dios, los que tienen venir sobre él.
riquezas ! 33 He aquí nosotros subimos
: : :

70 SAN MiARCOS.
á Jerusalém, y el Hijo del hom- 44 Y
el que quisiere ser el
bre será entregado á los Prínci- primero entre vosotros, será
pes de los Sacerdotes, y á los siervo de todos.
Escribas, y á los Ancianos, y le 45 Porque el Hijo del hombre
sentenciarán á muerte, y le en- no vino para ser servido sino ;

tregarán á los Gentiles para servir, y dar su vida en


34 Y le escarnecerán, y le rescate por muchos.
escupirán, y le azotarán, y le 46 Y fuéron á Jerico, y al
quitarán la vida y al tercero salir de Jerico él y sus discí-
:

dia resucitará. pulos y muchas gentes con ellos,


35 Entonces se Ibgáron á él Bartiméo e! ciego, hijo de Ti-
Santiago, y Juan hijos de Zebe- méo, estaba sentado junio al ca-
déo, y le dixéron : Maestro, mino pidiendo limosna.
queremos, que nos concedas 47 Y quando oyó, que era
todo lo que te pidiéremos. Jesús Nazareno, comenzó á dar
36 Y
él les dixo: ¿Qué que- voces, y decir, Jesús, hijo de
réis que os haga ? David, ten misericordia de mí.
37 Y
dixéron: Concédenos, 40 Y le reñían muchos para
que nos sentemos en tu gloria, que callase. Mas él gritaba
el uno á tu diestra, y el otro a mucho mas Hijo de David, ten
:

tu siniestra. misericordia de mí.


38 Mas Jesús les dixo No 49 Y
se paró Jesús, y le
:

sabéis lo que os pedis ¿ Podéis mandó llamar. Llaman pues al


:

beber el cáliz que yo bebo ? ¿ O ciego, y le dicen Ten buen :

ser bautizados con el bautismo, ánimo ievántate. que te llama.


;

con que yo soy bautizado? 50 El arrojó su capa, y sal-


39 Y ellos le dixéron Pode- tando se fué á él.
:

mos. Y Jesús les dixo Voso- 51 Y tomando Jesús la pala-


:

tros en verdad beberéis el cáliz, bra le dixo: ¿Qué quieres que


que yo bebo y seréis bautiza- te haga ? Y el ciego le dixo
;

dos con el bautismo, con que yo Maestro, que vea.


soy bautizado : 52 Y Jesús le dixo: Anda,
40 Mas sentarse á mi diestra, tu fe te ha sanado: Y «luego vio,
ó á mi siniestra, no es mió darlo y le seguia por el camino.
á vosotros, sino á aquellos para
quienes está aparejado. CAPITULO XI.
41 Y
quando los diez lo oyé-
ron, comeuzáron á indignarse "VT quando se acercaron
1

contra Santiago y Juan. M. á Jerusalém y á


42 Mas Jesús los llamó, y les Bethania cerca del monte de las
dixo Sabéis, que aquellos, que Olivas, envia dos de sus discí-
:

se ven mandar á las gentes, se pulos,


enseñorean de ellas y los Prín-;
2 Y les dice Id al lugar que :

cipes de ellas tienen potestad está enfrente de vosotros, y lue-


sobre ellas. go que entrareis en él, hallaréis
43 Mas no es así entre voso- un pollino atado, sobre el que no
tros ántes el que quisiere ser ha subido aun ningún hombre
;

el mayor, será vuesto criado desatadlo, y traedlo.


; ;

CAPiTUJLO XI. 71

3 Y si alguno que vendian y compraban en el


os dixere
,
Qué hacéis ? decid, que el Se-
templo y trastornó las mesas ;

ñor lo ha menester y luego os de los banqueros, y las sillas de


.

le dexará traer acá. los que vendian palomas.


4 Y fueron y hallaron el po- 16 Y no consentía que algu-
llino atado á la puerta fuera en no trasportase mueble alguno
la encrucijada y lo desatan. por el templo
;

5 Y algunos de los que esta- 17 Y les enseñaba, diciendo :

ban allí,decían: ¿Qué ¿ No está escrito Mi casa, casa


les :

hacéis desatando el pollino ? de oración será llamada de todas


6 Ellos les respondieron como las gentes ? Mas vosotros la ha-
Jesús les habia mandado, y se lo béis hecho cueva de ladrones.
dexáron. 18 Quando lo supiéron los
7 Y
trae ron el pollino á Je- Príncipes de los Sacerdotes y
sús, y echaron sobre él sus ro- los Escribas, buscaban como
pas, y se sentó sobre él. quitarle la vida porque le te- ;

8 Y
muchos tendíéron sus mían, por quanto todo el puebb
vestidos por el camino y otros estaba maravillado de su doc
;

cortaban hojas de los árboles, y trina.


las tendían por el camino. 19 Y quando vino la tarde, se
9 Y los que iban delante, y salió de la ciudad.
los que seguian detras, daban 20 Y
pasar por la mañana,
al
voces diciendo Hosanna ; ;
vieron que la higuera se habia
10 Bendito el que viene en el secado de raiz.
nombre del Señor; Bendito el 21 Y se acordó Pedro, y le
reyno de nuestro padre David, dixo Maestro, cata ahí la hi-
:

el qual viene Hosanna en las


; guera que maldixiste, como se
alturas. ha secado.
11 Y entró en Jerusalém en 22 Y respondiendo Jesús, les
el templo y después de haberlo
; dixo Tened fe de Dios.
:

reconocido todo, como fuese ya 23 En verdad os digo, que


tarde, se salió á Betania con qualquiera que dixere á este
los doce. monte : Levántate, y échate en
12 Y otro día, como saliéron el mar y no dudare en su cora-
;

de Betania, tuvo hambre. zón, mas creyere que se hará


13 Y viendo á lo lejos una hi- quanto dixere, todo le será
guera que tenia hojas, fué allá hecho.
por si hallaría alguna cosa en 24 Por tanto os digo, que to-
ella y quando llegó á ella, nada
; das las cosas que pidiéreis oran-
halló sino hojas porque no era do, creed, que las recibiréis
; y ;

tiempo de higos. os vendrán.


14 Y respondiendo, le dixo 25 quando estuviéreis para
: Y
Nunca mas coma nadie fruto de orar, si tenéis alguna cosa con-
tí para siempre. Y lo oyéron tra alguno, perdonadle para ;

sus discípulos. que vuestro Padre, que está en


15 Vienen pues á Jerusalém. los Cielos, os perdone también
Y habiendo entrado en el tem- vuestros pecados.
plo, comenzó á echar fuera á los 26 Porque si vosotros no per-
: : ;

1% SAN MARCOS.
donareis, tampoco vuestro Pa- 3 Ellos asiendo de él, le hirie-
dre, que está en los Cielos, os ron, y le enviaron vacío
perdonará vuestros pecados. 4 Y
volvió á enviarles otro
27 Y volvieron otra vez á Jc- siervo ; y le hiriéron en la ca-
rusalém. Y
andando él por el beza, y le hiciéron muchos es-
templo, se llegaron á él loa carnios.
Príncipes de los Sacerdotes, y .5 Y de nuevo envió otro, y le

los Escribas, y los Ancianos ; mataron y otros muchos; de ;

28 Y le dixéron ; ¿ Con qué los quales á unos hiriéron, y á


autoridad haces estas cosas ? ¿ y otros matáron.
quién te ha dado esta potestad 6 Mas como tuviese aun un
para hacer esas cosas ? hijo, á quien amaba tierna-
29 Y Jesús les respondió, y mente, se le envió también el
dixo : Yo también os haré una postrero, diciendo tendrán res- :

pregunta, y respondedme; y os peto á mi hijo.


diré, con qué autoridad hago 7 Pero los labradores dixéron
estas cosas. entre sí Este es el heredero :

30 ¿El bautismo de Juan era venid, matémosle, y será nues-


del Cielo, ó de los hombres ? tra la heredad.
Respondedme. 8 Y travando de él, le matá-
31 Y ellos estaban entre sí ron y le echaren fuera de la
;

pensando, y decían Si dixére- viña.


:

mos, que del Cielo, nos dirá: 9 ¿Qué hará pues el dueño
¿Por qué no lo creísteis ? de la viña? Vendrá, y acabará
32 Si dixéremos, de los hom- con los labradores, y dará la
bres, tememos al pueblo. Por- viña á otros.
que todos estaban persuadidos, 10 ¿No habéis leído esta es-
que Juan era verdaderamente critura La piedra, que desecha-
:

Profeta. ron los que edificaban, esta es


33 Y respondieron á Jesús, puesta por la principal de la es-
dioiendo :No lo sabemos. Y quina:
Jesús les respondió, y dixo 1 1 Por el Señor ha sido hecho

Pues ni yo tampoco os diré, con esto y es cosa maravillosa en


;

que autoridad hago estas cosas. nuestros ojos ?


12 Y
buscaban medios de
CAPITULO XII. prenderle mas temieron al :

pueblo; porque entendieron, qué


1 7í7" comenzó á hablarles contra ellos había dicho esta
JL por parábolas Un parábola.
: Y dexándo'e, se fue-
hombre plantó una viña, y la ron.
cercó con vallado, y cavó un la- 13 Y
le enviaron algunos de
gar, y edificó una torre, y la ar- los fariseos y de los Herodianos,
rendó á unos labradores, y se fué para que le tomasen en alguna
lejos de su tierra. palabra.
2 Y á su tiempo envió uno de 14 Ellos viniendo le dicen:
sus siervos á los labradores, para Maestro, sabemos que eres hom-
que recibiese de los labradores bre veraz, y que no atiendes á
el fruto de la viña. respetos humanos porque no :
:

CAPITULO XII. 73

miras á hombres por la apa-


los 25 Porque quando resucita-
riencia, sino que enseñas el ca- rán de entre los muertos, ni se
mino de Dios según verdad casarán, ni serán dados en casa
¿Es lícito dar tributo al César, miento, sino que serán como los
ó no se lo daremos ? Angeles en los Cielos.
15 El, entendiendo la super- 26 ¿Y de los muertos que
chería de ellos, les dixo ¿ Por hayan de resucitar, no habéis
:

qué me tentáis? traedme acá leido en el libro de Moisés, co-


un denario, para verlo. mo Dios le habló sobre la zarza,
16 Y
ellos se lo traéron. Y
diciendo Yo soy el Dios de
:

Ies dixo ¿
Cuya es esta figura, Abraham, y el Dios de Isaac, y
:

y letrero ? Del César, le respon- el Dios de Jacob ?


diéron. 27 No es Dios de muertos,
17 Y
Jesús respondió, y les sino de vivos. Y
así vosotros
dixo : Pues dad
al César, lo que erráis mucho.
es del César y á Dios, lo que
; 28 Y se llegó uno de los Es-
es de Dios. Y se maravillaban cribas, que los habia oido dis-
de ello. putar, y viendo que les habia
18 Y viaiéron á él los Saddu- respondido bien, le preguntó
céos, que niegan la resurrec- qual era el primero de todos los
ción, y le preguntaban, di- Mandamientos.
ciendo : 29 Y Jesús le respondió El :

19 Maestro, Moisés nos de- primer mandamiento de todos


xó escrito, que si muriere el her- es Escucha Israél, el Señor tu
:

mano de alguno, y dexare mu- Dios un solo Dios es :

ger, y no tuviere hijos, que 30 Y amarás al Señor tu Dios


tome su hermano la muger de de todo tu corazón, y de toda
él, y que levante linage á su tu alma, y de todo tu entendi-
hermano. miento, y de todas tus fuer-
20 Pues eran siete hermanos zas. Este es primer el Manda-
;

y el mayor tomó muger, y mu- miento.


rió sin dexar sucesión. 31 Y el segundo semejante es
21 El segundo la tomó, y mu- á él Amarás á tu próximo co-
:

rió también sin dexar hijos. Y mo á ti mismo. No hay otro


el tercero de la misma manera. Mandamiento mayor que estos.
22 Y así mismo la tomaron 32 Y le dixo el Escriba:
los siete, y no dexáron hijos. Y Maestro, en verdad has dicho
la postrera de todos murió tam- bien, que uno es Dios, y no hay
bién la muger. otro fuera de él.
23 ¿Al tiempo pues de la re- 33 Y que amarle de todo co-
surrección, quando volvieren á razón, y de todo entendimiento,
vivir, de qual de estos será mu- y de toda el alma, y de todo po-
ger ? porque todos siete la tu- der y amar al próximo como á
;

viéron por muger. sí mismo, es mas que todos los


24 Y respondiendo Jesús, les holocaustos, y sacrificios.
dixo ¿ No veis que erráis, por-
: 34 Jesús, quando vió que ha-
que no comprchendeis las Escri- bia respondido sabiamente, le
turas, ni la virtud de Dios ? dixo: No estás lejos del reyno
4
74 SAN MARCOS.
de Dios. Y
ya ninguno se atre- cípulos: Maestro, mira que pie-
vía á preguntarle. dras, y que fábrica.
35 Y
respondiendo Jesús de- 2 Y
respondiendo Jesús, le
cía, ensenando en el templo: dixo: ¿Vés todos estos grandes
¿ Cómo dicen los Escribas, que edificios? No quedará piedra so-
el Cristo es hijo de David ? bre piedra, que no sea derribada.
36 Porque el mismo David 3 Y estando sentado en el
por Espíritu Santo, dice Dixo : monte del Olivar de cara al tem-
el Señor á mi Señor, siéntate á plo, le preguntaban aparte Pe-
mi derecha, hasta que ponga tus dro, y Santiago, y Juan, y An-
enemigos por tarima de tus pies. drés :

37 Pues el mismo David le 4 Dinos, ¿quando serán estas


llama Señor ¿ De dónde pues es
: cosas? ¿y que señal habrá, quan-
su hijo ? Y una grande multitud do todas estas cosas comenzarán
de pueblo le oia con gusto. á cumplirse ?
38 Y les decia en su doc- 5 Y
respondiéndoles Jesús,
trina Guardaos de los Escribas,
: comenzó á decirles: Guardáos,
que gustau de andar con ropas que nadie os engañe :

largas, y que los saluden en las 6 Porque muchos vendrán en


plazas, mi nombre, que dirán yo soy : :

39 Y estar en las Sinagogas y engañarán á muchos.


en las primeras sillas, y en las 7 Mas quando oyereis de
cenas en los primeros asientos guerras, y de rumores de guer-
:

40 Que devoran las casas de ras, no temáis; porque con-


las viudas con pretexto de largas viene, que esto sea mas aun no ;

oraciones : estos serán juzgados será el fin.

con mayor rigor. 8 Porque se levantará gente


41 Y
estando Jesús sentado contra gente, y reyno contra
de frente al arca de las ofrendas, reyno, y habrá terremotos por
estaba mirando como echaban los lugares, y hambres. Esto
las gentes el dinero en el arca: será principio de dolores.
y muchos ricos echaban mucho. 9 Mas guardáos á vosotros
42 Y
vino una pobre viuda, y mismos. Porque os entregarán
echó dos pequeñas piezas del en los concilios, y seréis azo-
valor de un quadrante, tados en las Sinagogas, y com-
43 Y
llamando á sus discí- pareceréis ante los Goberna-
pulos, les dixo En verdad os dores y Reyes por mí, en testi-
:

digo, que mas echó esta pobre monio á ellos.


viuda, que todos los otros que 10 Y
ante todas cosas con-
echaron en el arca. viene, que sea predicado el
44 Porque todos han echado Evangelio á todas las gentes.
de aquello que les sobraba mas 1 1
; Y quando os llevaren para
esta de su pobreza echó todo lo entregaros, no premeditéis lo
que tenia, todo su sustento. que habéis de hablar; mas decid
lo que os fuere dado en aquella
CAPITULO XIII. hora: porque no sois vosotros
1 al salir del templo, le los que habláis, sino el Espíritu
JL dixo uno de sus dis- Santo.
! : :

CAPITULO XIII. *5

12 Y el hermano entregará al obscurecerá el Sol, y la Luna


hermano á la muerte, y el padre no dará su resplandor,
al hijo; y los hijos se levantarán 25 Y caerán las estrellas del
contra los padres, y los matarán. Cielo, y se moverán las virtudes
13 Y
seréis aborrecidos de que están en los Cielos.
todos por mi nombre. Mas el 26 Y verán entonces al Hijo
que perseverare hasta el fin, del hombre, que vendrá en las
este será salvo. nubes con gran poder y gloria.
14 Y
quando viereis la abomi- 27 Y entonces enviará sus
nación de la desolación estar, en Angeles, y juntará sus escogidos
donde no debe; quien lee, en- de los quatro vientos, desde el
tienda; entonces los que estén un cabo de la tierra hasta el ca-
en la Judéa, huyan á los montes: bo del Cielo.
15 Y
el que esté sobre el 28 Y de la higuera cprended
tejado, no descienda á la casa, una semejanza. Quando sus ra-
ni entre dentro para tomar algu- mos están ya tiernos, y las hojas
na cosa de su casa nacidas, conocéis que está cerca
16 Y
el que estuviere en el el Estío
campo, no vuelva atrás para to- 29 Pues así también quando
mar su vestido. que acontecen estas co-
viereis,
17 ¡Mas ay de las preñadas, sas,sabed que está cerca á tas
y de las que criaren en aquellos puertas.
días 30 En verdad os digo, que no
18 Rogad pues, que no sean pasará esta generación, que todo
estas cosas en invierno. esto no sea cumplido.
19 Porque aquellos dias serán 31 El Cielo y la tierra pasarán,
tribulaciones tales, quales no mas mis palabras no pasarán.
fuéron desde el principio de las 32 Mas de aquel dia, y de
criaturas, que hizo Dios hasta aquella hora nadie sabe, ni los
ahora, ni serán. Angeles en el Cielo, ni el Hijo,
20 Y
si el Señor no hubiera sino el Padre.
abreviado aquellos dias, no se 33 Estad sobre aviso, vetad, y
salvaría ninguna carne mas por ; orad; porque no sabéis, quando
amor de los escogidos, que esco- será el tiempo.
gió, abrevió aquellos dias. 34 Así como un hombre, que
21 Entonces si alguno os di- partiéndose lejos, dexó su casa,
xere He aquí está el Cristo,
:
y encargó á cada uno de sus
ó hételo allí, no lo creáis. siervos todo lo que debia hacer,
22 Porque se levantarán fal- y mandó al portero, que velase.
sos Cristos, y falsos Profetas, y 35 Vetad pues, porque no sa-
darán señales y portentos, para béis, quando vendrá el dueño de
engañar, si puede ser, aun á los la casa si de tarde, ó á media
:

escogidos. noche, ó al canto del gallo, ó á


23 Estad pues vosotros sobre ta mañana.
aviso: He aquí que todo os lo 36 No sea que quando viniere
dixe de antemano. de repente, os ha'le durmiendo.
21 Mas en aquellos dias, des- 37 Y lo que á vosotros digo,
pucs de aquella tribulación, se á todos lo digo Vetad. :
76 SAN MARCOS.
11 Ellos, quando lo oyeron,
CAPITULO XIV.
se liolgáron; y prometieron dar-
"T/" dos dias después era la
1 le dinero. Y buscaba ocasión
X
Pascua, y los Azi- oportuna para entregarle.
mos y los Príncipes de los Sa-
; 12 Y el primer dia de los
cerdotes, y los Escribas andaban Azimos, quando sacrificaban la
buscando como le prenderían Pascua, le dicen sus discípulos :

por engaño, y le harían morir. ¿Dónde quieres, que vamos á


2 Mas decían No en el dia
: disponerte, para que comas la
de la fiesta, porque no se mo- Pascua ?
viese alboroto en el pueblo. 13 Y envía dos de sus discí-
3 Y estando Jesús en
Beta- pulos, y les dice Id á la ciudad, :

nia en casa de Simón el leproso, y encontraréis un hombre, que


sentado á la mesa, llegó una lleva un cántaro de agua, se-
muger, que traía un vaso de guidle :

alabastro de ungüento muy pre- 14 Y en donde quiera que en-


cioso de nardo espique, y que- trare, decid al dueño de la casa,
brando el vaso, derramó el bál- el Maestro dice ¿ Donde está :

samo sobre su cabeza. el aposento, en donde he de co-


4 Y algunos de los que había mer la Pascua con mis discí-
allí, lo llevaban muy á mal en- pulos ?
tre sí mismos, y decían ¿ A 15
: Y
él os mostrará un cená-
qué fin es este desperdicio de culo grande, aderezado dispo- :

ungüento ? ned allí para nosotros.


5 Pues pudiera venderse este 16 Y
partieron los discípulos,
ungüento por mas de trescientos y fueron á la ciudad; y lo ha-
denarios, y darse á los pobres. llaron, como les habia dicho, y
Y bramaban contra ella. aderezáron la Pascua.
6 Mas Jesús dixo Dexadla : 1 7 Y llegada la tarde, fué con
:

¿ por
qué la molestáis ? buena los doce.
obra ha hecho conmigo. 18 Y
quando estaban senta-
7 Porque siempre tenéis po- dos, y comiendo á la mesa, les
bres con vosotros y quando qui- dixo Jesús
;
En verdad os digo,
:

siéreis, les podéis hacer bien; que uno de vosotros, que come
mas á mí no siempre me tenéis. conmigo, me entregará.
8 Hizo esta lo que pudo; se 19 Entonces ellos comenzá-
adelantó á ungir mi cuerpo para ron á entristecerse, y á decirle
la sepultura. cada uno por sí ? Acaso soy yo ?
9 En verdad os digo, que don- 20 Y él les respondió Uno :

de quiera que fuere predicado de los doce, el que mete conmi-


este Evangelio por todo el mun- go la mano en el plato.
do, también lo que esta ha he- 21 Y el Hijo del hombre va
cho será contado en memoria de en verdad, como está escrito de
ella. él: ¡mas ay de aquel hombre,
10 Y Judas Iscariotes, uno de por quien será entregado el Hijo
los doce, fué á los Príncipes de del hombre Bueno le fuera á
!

los Sacerdotes, para entregár- aquel hombre, si nunca hubiera


sele. nacido.
: ;

CAPITULO XIV. VI
22 Y estando ellos comiendo, 35 Y habiendo ido adelante
tomó Jesús el pan, y bendicién- un poco, se postró en tierra y ;

dolo, lo partió, y les dio, y dixo: pedia, que si ser pudiese, pasase
Tomad, este es mi cuerpo. de él aquella hora
23 Y tomando el cáliz, dando 36 Y dixo: Abba padre, to-
gracias, se lo alargó; y bebie- das las cosas te son posibles
ron de él todos. traspasa de mí este cáliz: mas
24 Y les dixo: Esta es mi no lo que yo quiero, sino lo que
sangre del nuevo Testamenta, tú.
que por muchos será, derramada. 37 Y vino, y los halló dur-
25 En verdad os digo, que no miendo. Y dixo á Pedro ¿ Si- :

beberé ya. de este fruto de vid món, duermes? ¿no has podido
hasta aquel dia, que lo beberé velar una hora ?
nuevo en el reyno de Dios. 33 Velad, y orad, para que
26 Y dicho elhvmno, saliéron no entréis en tentación. El es-
al monte del Olivar. píritu en verdad está pronto, mas
27 Y Jesús les dixo: Todos la carne enferma.
seréis escandalizados en mí esta 39 Y fué otra vez á orar, di-
noche porque escrito está He- ciendo las mismas palabras.
; :

riré al Pastor, y se descarriarán 40 Y vuelto, los halló de nue-


las ovejas. vo dormidos ; porque sus ojos es-
20 Mas después que resuci- taban cargados, y no sabían, qué
tare, iréantes que vosotros á responderle.
Galiléa. 41 Y vino la tercera vez, y
29 YPedro le dixo : Aunque les dixo Dormid ya, y reposad.
:

todos ea tí se escandalicen, mas Basta la hora es llegada ; ved


;

no yo. que el Hijo del hombre va á


30 Y Jesús le dixo: En verdad ser entregado en manos de peca-
te digo, que tú, hoy en esta, no- dores.
che, antes que el gallo haya can- 42 Levantaos, vamos. He
tado dos veces, me negarás tres aquí el que me ha de entregar,
veces. está cerca.
31 Pero él con mayor porfía 43 Y estando aun él hablan-
decia: Aunque sea menester que do, llega Judas Iscariotes, uno
yo muera juntamente contigo, da los doce, y con él un grande
no te negaré. Y lo mismo tam- tropel de gente, con espadas, y
bién decían todos. palos, de parte de los Príncipes
32 Y fuéron á una heredad, de los Sacerdotes, y de los Es-
llamada Getsemaní. Y dixo á cribas, y de los Ancianos.
sus discípulos : Sentaos aquí, 44 Y el traidor les habia dado
miéntras que hago oración. una señal, diciendo Aquel que
:

33 Yllevó consigo á Pedro, yo besare, aquel es prendedle,


;

y á Santiago, y á Juan ; y co- y llevadle con cuidado.


menzó á atemorizarse, y á an- 45 Y quando llegó, se acercó
gustiarse. luego á él, y dixo : Maestro,
34 Yles dixo : Mi alma está Dios te gnarde ; y le besó.
triste hasta la muerte ; esperad 46 Entonces ellos le echáron
aquí, y velad. las manos, y le prendieron.
:

73 SAN MARCOS.
47 Y uno de los que estaban el Sumo Sacerdote, preguntó á
con Jesu-Cristo, sacando la es- Jesús, diciendo No respondes :

pada, hirió á un siervo del Sumo alguna cosa, á lo que estos ates-
Sacerdote y le cortó la oreja.
; tiguan contra tí ?
48 Y tomando Jesús la pala- 61 Mas él callaba, y nada
bra, les dixo ¿ Como á ladrón
: respondió. Le volvió á pregun-
habéis salido á prenderme con tar el Sumo Sacerdote, y le di-
espadas, y con palos ? xo ¿ Eres tú el Cristo, el Hijo
:

49 Cada dia estaba con voso- de Dios bendito ?


tros enseñando en el templo, y 62 Y Jesús le dixo: Yo soy:
no me prendisteis. Mas para y veréis al Hijo del hombre sen-
que se cumplan las Escrituras. tado á la diestra del poder de
50 Entonces desamparándole Dios, y venir con las nubes del
sus discípulos, huyeron todos. Cielo.
51 Y un mancebo iba en pos 63 Entonces- el Sumo Sacer-
de él, cubierto de una sábana dote, rasgando sus vestiduras,
sobre el cuerpo desnudo; y le dixo: ¿Qué necesitamos ya de
asiéVon. testigos ?

52 Mas él, soltando la sábana, 64 ¿Habéis oido la blasfe-


se les escapó desnudo. mia? ¿Qué os parece? Y le con-
53 Y llevaron
á Jesús á casa denáron todos ellos á que era
del Sumo Sacerdote y
; se juntá- reo de muerte.
ron todos Sacerdotes, y los
los 65 Y algunos comenzaron á
Escribas, y los Ancianos. escupirle, y cubriéndole la cara,
54 Mas Pedro le fué siguiendo le daban golpes, y le decían:
á lo lejos hasta dentro del pala- Adivina y los Ministros le da-
:

cio del Sumo Sacerdote; y se ban de bofetadas.


estaba sentado al fuego con los 66 Y estando Pedro abaxo en
Ministros, calentándose. el átrio, llegó una de las criadas
55 Y
los Principes de los Sa- del Sumo Sacerdote :

cerdotes, y todo el concilio bus- 67 Y quando vió á Pedro, que


caban algún testimonio contra se calentaba, clavando en él los
Jesús para hacerle morir, y no ojos, le dixo: Y tú cou Jesús
lo hallaban. Nazareno estabas.
56 Porque muchos decían tes- 68 Mas él lo negó, y dixo:
timonio falso contra él; mas no Ni le conozco, ni sé, lo que
concordaban sus testimonios. dices. Y
se salió fuera delante
57 Y
levantándose unos, ates- del átrio, y cantó el gallo.
tiguaban falsamente contra él, 69 Y
viéndole de nuevo la
diciendo criada, comenzó á decir á los
58 Nosotros le hemos oido que estaban presentes : Este de
decir: Yo destruiré este tem- ellos es.
plo hecho de mano, y en tres 70 Mas él lo negó otra vez.
dias edificaré otro no hecho de Y
poco después los que allí esta-
mano. ban, decían á Pedro Verdade- :

59 Y no se concertaba el tes- ramente tú de ellos eres; porque


timonio de ellos. eres también Galiléo.
60 Y
lerantándose en medio 71 él comenzó á maldc-Y
:

CAPITULO XV. 79

cirse, y á jurar: No conozco á vidia lo habían entregado los


ese hombre, que decis. Príncipes de los Sacerdotes.
72 Y
en el mismo punto cantó 1 1 Mas los Pontífices incita-

el gallo la segunda vez. Y


se ron á la gente, para que les sol-
acordó Fedro de la palabra, que tase antes á Barrabás.
Jesús le había dicho Antes que
: 12 Y
Pilato les respondió, y
el güilo cante dos veces, me ne- dixo otra vez: ¿Pues que que-
garás tres veces. Y
comenzó réis que haga del Rey de los
á llorar. Judíos ?

13 Y ellos volvieron á gritar


CAPITULO XV. Crucifícale.
14 Mas les decía Tilato:
1~*7~ luego por la mañana ¿Pues que mal ha he boP Y cllo3
JL teniendo consejo los gritaban mas Crucifícale.
:

Príncipes de los Sacerdotes con 15 Y Pilato, queriendo con-


los Ancianos, y los Escribas, y tentar al pueblo, les puso en li-
todo el concilio, haciendo atar á bertad á Barrabás, y después de
Jesús, le llevaron, y entregaron haber hecho azotar á Jesús, le
á Pilato. entregó, para que le crucificasen.
2 Y Pilato le preguntó: ¿Eres 16 Y
los soldados le llevaron
tú el Rey de ios Judíos? Y él al atrio del Pretorio, y convocan
respondiendo le dixo :Tú lo toda la cohorte,
dices. 17 Yle visten de púrpura, y
3 Y
los Príncipes de los Sa- texiendo una corona de espinas,
cerdotes le acusaban de muchas se la pusieron.
cosas. 10 Y comenzaron á saludar-
4 Y
Pilato le preguntó otra le Dios te salve, Rey de los
:

Vez, diciendo : j No respondes Judíos.


nada? mira, de quántas cosas te 19 Y
le herían en la cabeza
acusan. con una caña; y le escupían; é
5 Mas Jesús ni aun con eso hincando las rodillas, le ado-
respondió, de modo que se mara- raban.
villaba Pilato. 20 Y
después de haberle es-
6 Pero acostumbraba en el carnecido, le desnudáron de la
dia de la fiesta dar libertad á púrpura, y le vistieron sus ropas;
uno de los presos, qualquiera y le sacan fuera para crucifi-
que ellos pidiesen. carle.
7 Y habia uno llamado Barra- 21 Y compelieron
á uno que
bás, que estaba preso con otres pasaba, Simón Cirenéo, que
sediciosos, por haber hecho una venia de una granja, padre de
muerte en una revuelta. Alexandro, y de Rufo, á que
3 Y como concurriese el pue- cargase con ¡a Cruz de Jesús.
blo, comenzó á pedirle la gracia 22 Y lo llevan á un lugar lla-
que siempre les hacía. mado Gólgota; que se inter-
9 Y
Pilato les respondió, y preta lujrar de la Calavera.
dixo ¿Queréis que os suelte al
: 23 Y le daban á beber vino
Rey de los Judíos ? mezclado con mirra, y no lo
10 Porque sabia, que por en- tomó.
: :

80 SAN MARCOS.
24 Y después de haberle cru- atándola en una caña, le daba íi
cificado, repartieron sus ropas, beber, diciendo: Dexad, veamos
echando suertes sobre ellas, para si viene Elias á quitarle.
ver lo que llevaría cada uno. 37 Mas Jesús, dando una
25 Era pues la hora de tercia, grande voz, espiró.
quando le crucificaron. 38 Y se rasgó el velo del
26 Y el título de su causa te- templo en dos partes, de alto á
nia esta inscripción: El Rey
baxo.
de los Judíos. 39 Y
quando el Centurión,
27 Y crucificaron con que estaba enfrente, vió, que así
él dos
ladrones ; el uno á su derecha, clamando habia espirado, dixo
y el otro á su izquierda. Verdaderamente este hombre
28 Y se cumplió la Escritura, era Hijo de Dios.
que dice Y fué contado con 40 Y habia también allí unas
:

los malos. mugeres mirando de léjos entre :

29 Y los que pasaban, blas- las quales estaba María Magda-


femaban de él, moviendo sus ca- lena, y María madre de Santia-
bezas, y diciendo Ah, el que go el menor, y de Josef, y Sa-
:

derribas el templo de Dios, y en lomé:


tres dias lo reedificas 41 Las quales, quando estaba
:

30 Sálvate á tí mismo, y des- en Galilea, le seguían, y le ser-


ciende de la Cruz. vían y otras muchas, que jun-
;

31 Y de esta manera, escar- tamente con él habian subido á


neciéndole también los Prínci- Jerusalcm.
pes de los Sacerdotes con los 42 Y quando se hizo ya tarde,
Escribas, decían unos á otros: pues era la Parasceve, que es la
A otros salvó, á sí mismo no víspera del Sábado,
puede salvar. 43 Vino Josef de Arimatéa,
32 El Cristo, el Rey de Israél ilustre Senador, que también él
descienda ahora de la Cruz, para esperaba el reyno de Dios, y
que lo veamos, y creamos. Tam- entró osadamente á Pilato, y pi-
bién los que estaban crucificados dió el cuerpo de Jesús.
con él, le denostaban. 44 Y Pilato se maravillaba de
33 Y quando fué hora de sex- que tan pronto hubiese muerto :

ta, se cubrió de tinieblas toda y llamando al Centurión, le pre-


la tierra hasta la hora de nona. guntó, si era ya muerto.
34 Y á la hora de nona ex- 45 Y después que lo supo del
clamó Jesús con grande voz, Centurión, dió el cuerpo á Jo-
diciendo Elci, Eloi, lamma seph.
:

saeacthani ? que quiere decir 46 Y Josef compró una sá-


¿Dios mió, Dios mió, por qué bana, y quitándole, lo envolvió
me has desamparado ? en la sábana, y lo puso en un
35 Y algunos, de los que es- sepulcro, que estaba abierto en
taban presentes, quando lo oyé- piedra, y arrimó una losa á la
ron, decían: Mirad, á Elias boca del sepulcro.
llama. 47 Y María Magdalena, y
36 Y corriendo uno, y empa- María madre de Josef miraban,
pando una esponja en vinagre, y donde le ponian.
;

CAPITULO XVI. 81

que habían estado con él, que


CAPITULO XVI. estaban afligidos, y llorando.
1 ~*r como pasó el sábado, 11 Y ellos, quando oyéron
JL María Magdalena, y que estaba vivo, y que ella le
María madre de Santiago, y Sa- habia visto, no lo creyéron.
lomé compraron aromas para ir 12 Mas después de esto se
á embalsamar á Jesús. mostró en otra forma á dos de
2 Y muy de mañana el pri- ellos, que iban á una aldea:
mero de los sábados vienen al 13 Y estos fuéron á decirlo á
sepulcro, salido ya el Sol. los otros; y tampoco los cre-
3 Y decian entre sí ¿ Quién
: yéron.
nos quijará la losa de la puerta 14 Finalmente estando senta-
del sepulcro ? dos á la mesa los once, se les
4 Mas reparando, viéron re- apareció y les afeó su incredu-
;

vuelta la losa; porque era muy lidad, y dureza de corazón por ;

grande. no haber creído á los que le ha-


5 Y entrando en el sepulcro, bian visto resucitado.
viéron un mancebo sentado al 15 Y les dixo Id por todo el
:

lado derecho, cubierto de una mundo, y predicad el Evangelio


ropa blanca, y se pasmaron. á toda criatura.
6 El les dice: Ño os asustéis; 16 El que creyere, y fuére
Buscáis á Jesús Nazareno, el bautizado, será salvo mas el;

que fué crucificado ha resuci-


: que no creyere, será condenado.
tado; no está aquí ; ved aquí el 17 Y estas señales seguirán á
lugar, en donde le pusieron. los que creyeren Lanzarán de-
:

7 Mas id, y decid á sus discí- monios en mi nombre hablarán;

pulos, y á Pedro, que va delante nuevas lenguas


de vosotros á Galilea: allí lo ve- 18 Quitarán serpientes; y si
réis, como os dixo. bebieren alguna cosa mortífera,
8 Y ellas saliendo huyéron no les dañará; pondrán las manos
del sepulcro; porque las habia sobre los enfermos, y sanarán.
tomado temor y espanto, y á na- 19 Y el Señor Jesús después
die dixéron nada, porque esta- que les habló, fué recibido arri-
ban poseídas de miedo. ba en el Cielo, y está sentado á
9 Mas habiendo resucitado por la diestra de Dios.
la mañana, el primer dia de la 20 Y ellos ssJíéron, y predi-
semana, apareció primeramente cáron en todas partes, obrando
á María Magdalena, de la qual el Señor con ellos, y confirman-
habia lanzado siete demonios. do su doctrina con los milagros,
10 Ella lo fué á decir, á los que la acompañaban.
; ; ;

EL SANTO EVANGELIO

DE JESU-CRISTO
SEGUN SAN LUCAS.
CAPITULO L 10 Y toda la muchedumbre
del pueblo estaba fuera orando
1 "\7~A que muchos han in- á la hora del incienso.
JL tentado poner en ór- 11 Y se le apareció el Angel
den la narración de las cosas, del Señor, puesto en pie á la
que entre nosotros han sido cum- derecha del altar del incienso.
plidas ; 12 Y Zacarías al verle se
2 Como nos las contaron los turbó, y cayó temor sobre él.
que desde el principio las vieron 13 Mas el Angel le dixo No :

por sus ojos, y fueron ministros temas, Zacarías porque tu ora- ;

de la palabra ción ha sido oida; y tu muge*


3 Me ha parecido también á Elisabeth te parirá un hijo, y
mí, después de haberme muy llamarás su nombre Juan
bien informado, como pasáron 14 Y tendrás gozo y alegría,
desde el principio, escribírtelas y se gozarán muchos en su naci-
por órden, ó buen Teófilo. miento ;

4 Para que conozcas la ver- 15 Porque será grande delan-


dad de aquellas cosas, en que te del Señor y no beberá vino,
;

has sido instruido. ni sidra y será lleno de Espíritu


;

5 Hubo en los dias de Ileró- Santo aun desde el vientre de su


des, Rey de Judéa, un Sacer- madre
dote nombrado Zacarías, de la 16 Y á muchos de los hijos de
suerte de Abías y su muger de Israel convertirá al Señor el
;

las hijas de Aaron y el nombre Dios de ellos


; ;

de ella Elisabeth. 17 Porque él irá delante de


6 Y eran ambos justos delante él con el espíritu, y virtud de
de Dios, caminando irreprehen- Elias, para convertir los cora-
siblemente en todos los manda- zones de los padres á los hijos, y
mientos y estatutos del Señor, los incrédulos á la prudencia de
7 Y no tenian hijo; porque los justos, para aparejar al Señor
Elisabeth era estéril y ambos un pueblo perfecto.
;

eran abanzados en sus dias. 18 Y dixo Zacarías al An-


8 Y aconteció, que exercien- gel : En que conoceré esto 7
do Zacarías su ministerio de porque yo soy viejo, y mi muger
Sacerdote delante de Dios en el está abanzada en dias.
órden de su vez, 19 Y respondiendo el Angel,
9 Según la costumbre del Sa- le dixo Yo soy Gabriél, que
:

cerdocio, salió por su suerte á asisto delante de Dios y soy en- ;

poner el incienso, entrando en viado á hablarte, y á traerte


el templo del Señor; esta feliz nueva.
: : ::

CAPITULO I. 83
20 Y tú quedarás mudo, y no 32 Este será grande, y será
podras hablar hasta el día en llamado Hijo del Altísimo y le ;

que esto sea hecho porque no ;


dará el Señor Dios el trono de-
creíste á mis palabras, las quales David su padre; y reynará en la
se cumplirán á su tiempo. casa de Jacob por siempre ;

21 Yel pueblo estaba espe- 33 Y no tendrá fin su reyno.


rando á Zacarías y se mara-
;
34 Y
dixo María al Angel:
villaban, de que se tardase él en ¿ Como será esto, porque no co-

el templo. nozco varón ?


22 Yquando salió, no les po- 35 Y
respondiendo el Angel,
día hablar y entendieron, que
;
le dixo El Espíritu Santo ven-
:

habia visto visión en el templo. drá sobre tí, y te hará sombra


Y él se lo significaba por senas, la virtud del Altísimo. por Y
y quedó mudó. eso lo Santo, que nacerá de tí,
23 Y quando fueron cumpli- será llamado Hijo de Dios.
dos los días de su ministerio, se 36 Y he aquí Elisabeth tu pa-
fué á su casa rienta, también ella ha conce-
24 Y después de estos dias bido un hijo en su vejez y este ;

concibió Elisabeth su muger, y es el sexto mes á ella, que es


se estuvo escondida cinco meses, llamada la estéril :

diciendo 37 Porque no hay cosa alguna


25 Porque el Señor me hizo imposible para Dios.
esto en los dias, en que atendió 38 Y dixo María He aquí la :

á quitar mi oprobrio de entre los esclava del Señor, hágase en mí


hombres. según tu palabra. Y se retiró
26 Y al sexto mes el Angel el Angel de ella.
Gabriel fué enviado de Dios á 39 Y en aquellos dias levan-
una ciudad de Galiléa, llamada tándose María, fué con priesa á
Nazaréth, la montaña, á una ciudad de
27 A una Virgen desposada Judá
con un varón, que se llamaba Jo- 40 Y entró en casa de Zaca-
sepb, de la casa de David, y el rías, y saludó á Elisabeth.
nombre de la Virgen era María. 41 Y quando Elisabeth oyó la
28 Y habiendo entrado el An- salutación de María, la criatura
gel, á donde estaba, dixo Dios ¡ dió saltos en su vientre : Y
te salve, llena de gracia: El Se- fué llena Elisabeth de Espíritu
ñor es contigo: Bendita tú entre Santo
las mugeres. 42 Y
exclamó en alta voz, y
29 Y quando ella esto oyó, se dixo Bendita tú entre las mu-
:

turbó con las palabras de él y ; geres, y bendito el fruto de tu


pensaba, qué salutación fuese vientre.
esta. 43 ¿ Y de donde esto á mí,
30 Y Angel le dixo No que la madre de mí Señor venga
el :

temas, María porque has halla- á mí ?


;

do gracia delante de Dios : 44 Porque he aquí luego que


31 He aquí, concebirás en tu llegó la voz de tu salutación á
seno, y parirás un hijo, y llama- mis oídos, la criatura dió salí «
rás su nombre Jesús. de gozo en mi vientre
; :; :

B4 SAN LUCAS.
45 Y
bienaventurada la que 61 Y le dixtron Xadie hay
:

creíste porque cumplido será, en tu linagc, que se llame con


;

lo que dicho de parte del este nombre.


te fué
Señor. 62 Y preguntaban por señas
46 Y dixo María: Mi alma al padre del niño, cómo quería
engrandece al Señor, que se le llamase.
47 Y mi espíritu se regocijó 63 Y pidiendo una tableta,
en Dios mi Salvador ;
escribió, diciendo Juan es su
:

48 Porque miró la baxeza de nombre. Y se maravilláron todos.


su esclava: pues ya desde ahora 64 Y luego fué abierta su bo-
me dirán bienaventurada todas ca, y su lengua, y hablaba ben-
las generaciones ;
diciendo á Dios.
49 Porque me ha hecho gran- 65 Y vino temor sobre todo3
des cosas, el que es poderoso y los vecinos de ellos y se ex-
; ;

santo el nombre de él. tendiéron todas estas cosas por


50 Y
su misericordia de ge- todas las montañas de la Judéa :

neración en generación sobre 66 Ytodos los que las oian,


los que le temen. las conservaban en su corazón,
51 Hizo valentía con su bra- diciendo: ¿Quién pensáis, que
zo esparció á los soberbios del será este niño? Porque la mano
;

pensamiento de su corazón. del Señor era con él.


52 Destronó á los poderosos, 67 Y Zecárías su padre fué
y ensalzó á los humildes. lleno de Espíritu Santo, y pro-
53 Hinchió de bienes á los fetizó, diciendo
hambrientos ; y á los ricos dexó 68 Bendito el Señor Dios de
vacíos. Israél, porque visitó, é hizo la
54 Recibió á Israel su siervo, redención de su pueblo :

acordándose de su misericordia. 69 Y nos alzó el cuerno de


55 Así como habló á nuestros salud en la casa de David su
padres, á Abraham, y á su des- siervo.
cendencia por los siglos. 70 Como habló por boca de
56 Y María se detuvo con ella sus Santos Profetas, que ha ha-
como tres meses y se volvió á bido de todo tiempo
;

su casa. 71 Salud de nuestros enemi-


57 Mas á Elisabeth se le cum- gos, y de mano de todos los que
plió el tiempo de parir,
y parió nos aborrecen
un hijo. 72 Para hacer misericordia
58 Y oyeron sus vecinos, y con nuestros padres, y acordarse
parientes, que el Señor había de su santo testamento.
señalado con ella su misericor- 73 El juramento, que juró á
dia; y se congratulaban con ella. nuestro padre Abraham, que él
5& Y aconteció que al octavo daria á nosotros
lia vinieron á circundidar al ni- 74 Para que librados de las
ño; y le llamaban del nombre de manos de nuestros enemigos, le
6U padre, Zacarías. sirvamos sin temor,
60 Y respondiendo su madre, 75 En santidad, y en justicia
dixo De ningún modo, sino Ju- delante de él mismo, todos los
:

an será llamado. dias de nuestra vida


; ; : : :

CAPITULO II. 85

76 Y tú, Niño, Profeta del que no habia lugar para ellos en


Altísimo serás llamado; porque el mesón.
irás ante la faz del Señor, para 8 Y habia unos pastores en
aparejar sus caminos ;
aquella comarca, que estaban
77 Para dar conocimiento de velando, y guardando las velas
salud á su pueblo para la remi- de la noche sobre su ganado.
sión de sus pecados 9Y he aquí se puso junto á
78 Por las entrañas de mise- ellos un Angel del Señor, y la
ricordia de nuestro Dios, con claridad de Dios los cercó de
que nos visitó de lo alto el O- resplandor, y tuviéron grande
riente, temor.
79 Para alumbrar, á los que 10 Y les dixo el Angel: No
están de asiento en tinieblas, y temáis; porque he aquí os anun-
en sombra de muerte para en- ;
cio un grande gozo, que será á
derezar nuestros pies á camino todo el pueblo
de paz. 1 1 Que hoy os es nacido el

80 Y el niño crecía, y era Salvador, que es el Cristo Se-


fortificado en espíritu y estuvo ñor, en la ciudad de David.
;

en los desiertos hasta el dia, que 12 Y


esta os será la señal
se manifestó á Israel. Hallaréis al Niño envuelto en
pañales, y echado en un pesebre.
CAPITULO II. 13 Y
súbitamente apareció
con el Angel una tropa numero-
1 ~\T aconteció en aquellos sa de la milicia celestial, que
JL dias, que salió un edic- alababan á Dios, y decían :

to de César Augusto, para que 14 Gloria á Dios en las al-


fuese empadronado todo el mun- turas, y en la tierra paz á los
do: hombres de buena voluntad.
2 Este primer empadrona- 15 Y
aconteció, que luego
miento fué hecho por Círino, que los Angeles se retiraren de
Gobernador de la Siria ellos al Cielo, los pastores se de-
3 E iban todos á empadro- cían los unos á los otros Pase- :

narse cada uno á su ciudad. mos hasta Bethlehém, y veamos


4 Y subió también Josef de esto, que ha acontecido, lo qual
Galilea de la ciudad de Naza- el Señor nos ha mostrado.
réth, á Judéa, á la ciudad de 16 Y
fuéron apresurados, y
David, que se llama Betlehém; hallaron á María, y á Josef, y
, porque era de la casa y familia al Niño echado en el pesebre.
de David 17 Y
quando esto vieron, en-
5 Para empadronarse con su tendiéron lo que se les habia di-
esposa María, que estaba pre- cho acerca de aquel Niño.
ñada. 18 Y
todos los que lo oyeron,
6 Y estando allí, aconteció, se maravilláron; y también de
<}ue se cumplieron los dias en lo que les habian referido los
que habia de parir. pastores.
7 Y parió á su Hijo primogé- 19 Mas María guardaba todas
nito, y lo envolvió en pañales, y estas cosas, confiriéndolas en su
lo recostó en un pesebre por- corazón.
;
: :

36 SAN LUCAS.
20 Y 32 Lumbre para ser revelada
se volvieron los pastores,
glorificando y loando á Dios á los Gentiles, y para gloria de
por todas las cosas que habían tu pueblo Israél.
oido y visto, así como les habia 33 Y su padre y madre esta-
sido dicho. ban maravillados de aquellas co-
21 Y después
que fueron pa- sas que de él se decian.
sados los ocho dias para circun- 34 Y los bendixo Simeón, y
cidar al Niño, llamaron su nom- dixo á María su madre: He aquí
bre Jesús, como le habia llama- que este es puesto para caida, y
do el Angel, antes que fuese para levantamiento de muchos
concebido en el vientre. en Israél y para señal á la que
;

22 Y después que fueron cum- se hará contradicción :

plidos los dias de la purificación 35 Y una espada traspasará


de María, según la ley de Moi- tu alma de tí misma, para que
sés, lo llevaron á Jerusalém, sean descubiertos los pensamien-
para presentarlo al Señor ;tos de muchos corazones.
23 Como está escrito en la 36 Y habia una Profetisa lla-
Ley del Señor Que todo macho mada Ana, hija de Fauuel, de la
:

que abriere matriz, será consa- tribu de Aser esta era ya de


;

grado al Señor. muchos dias, y habia vivido siete


24 Y para dar la ofrenda, años con su marido desde su vir-
conforme está, mandado en la ginidad.
Ley del Señor, un par de tórto- 37 Y esta era viuda, como de
las, ó dos palominos. ochenta y quatro años que no
;

25 Y habia á la sazón en se apartaba del templo, sirvien-


Jerusalém un hombre llamado do dia y noche en ayunos y ora-
Simeón, y este hombre justo y ciones.
temeroso de Dios, esperaba la 38 Y como llegase ella en la
consolación de Israél, y el Espí- misma hora, alababa al Señor;
ritu Santo era en él. y hablaba de él á todos los que
26 Y habia recibido respuesta esperaban la redención de Is-
del Espíritu Santo, que él no raél.
veria la muerte, sin ver antes al 39 Y quando lo hubieron todo
Cristo del Señor. cumplido conforme á la Ley del
27 Y vino por espíritu al tem- Señor, se volviéron á Galilea á
plo. Y trayendo los padres al su ciudad de Nazareíh.
Niño Jesús, para hacer según la 40 Y el Niño crecia, y se for-
costumbre de la Ley por él, tificaba, estando lleno de sabi-
28 Entonces él le tomó en duría; y la gracia de Dios era
sus brazos, y bendixo á Dios, y en éL
dixo 41 Y sus padres iban todos
29 Ahora, Señor, despides á los años á Jerusalém en el dia
tu siervo, según tu palabra, en solemne de la Pascua.
paz 42 Y
quando tuvo doce años,
30 Porque han visto mis ojos subiéron ellos á Jerusalém, se-
tu salud, gún la costumbre del dia de la
31 La qual has aparejado ante fiesta,
la faz de todos los pueblos, 43 Y
acabados los dias, quan-
:

CAPITULO nr. 31

do se volvían, se quedó el Niño de Ituréa, y de la provincia de


Jesús en Jerusalém, sin que sus Tracónite, y Lysanias Tetrar-
padres lo advirtiesen. cá de Abilina,
44 Y creyendo, que él estaba 2 Siendo Príncipes de los Sa-
con los de la comitiva, anduvie- cerdotes Annás y Caifás, vino
ron camino de un dia, y le bus- palabra del Señor sobre Juan,
caban entre los parientes, y en- hijo de Zacarías, en el desierto.
tre los conocidos. 3 Y vino por toda la región
45 Y como no le hallasen, se del Jordán, predicando bautis-
volvieron á Jerusalém, buscán- mo de penitencia para remisión
dole. Je pecados,
46 Y aconteció que tres dias 4 Como está escrito en el
después le hallaron en el tem- libro de las palabras de Isaías
plo, sentado en medio de los Profeta Voz del que clama en
:

Doctores, oyéndolos, y pregun- el desierto Aparejad el camino


:

tándoles. del Señor; haced derechas sus


47 Y se pasmaban todos los sendas :

que le oian, de su inteligencia, 5 Todo valle se henchirá ; y


y de sus respuestas. todo monte y collado será aba-
48 Y quando le viéron, se xado y lo torcido será endere-
;

maravillaron. Y le dixo su ma- zado ; y los caminos fragosos


dre : Hijo, ¿ por qué lo has he- allanados
cho así con nosotros? mira como Y
6 verá toda carne la salud
tu padre, y yo angustiados te de Dios.
buscábamos. 7 Y decia á las turbas, que
49 Y les respondió : ¿ Para venían á que las bautizase:
qué me buscabais? ¿No sabíais, ¿ Raza de víboras, quién os mos-
que en las cosas que son de mi tró á huir de la ira, que ha de
Padre me conviene estar? venir?
50 Mas ellos no entendiéron 8 Haced pues frutos dignos
la palabra, que les habló. de penitencia, y no comencéis á
51 Y descendió con ellos, y decir Tenemos por padre á
:

vino á Nazareth y estaba suje- Abraham.


; Porque os digo, que
to á ellos. Y su madre guar- puede Dios de estas piedras le-
daba todas estas cosas en su co- vantar hijos á Abraham.
razón. 9 Porque ya está puesta la
52 Y Jesús crecía en sabidu- segur á la raiz, de los árboles.
ría, y en edad, y en gracia de- Pues todo árbol, que no liace
lante de Dios y de los hombres. buen fruto, cortado será, y echa-
do en el fuego.
CAPITULO III. 10 Y le preguntaban las gen-
tes, y decían ¿Pues qué hare-
:

1 ~^7~ en el año décimo quin- mos ?


X to del imperio de Ti- 1 1 Y
respondiendo les decia :

berio César, siendo Poncio Pi- El que tiene dos vestidos, dé al


lato Gobernador de la Judéa, y que no tiene y el que tiene
;

Heródes Tctrarcíi de Galiléa, que comer, haga lo mismo.


j 6u hermano Felipe Tetrarci 12 Y
viniéron también á él
: :

SAN LUCAS.
Publícanos, para que los bauti- 23 Y
el mismo Jesús comen
zase, y le dixéron ¿Maestro, zaba á ser como de treinta años,
:

qué haremos ? hijo, según se creia, de Josef,


13 Y No exijáis que lo fué de Helí, que lo fué
él les dixo :

mas de que os está ordenado. de Matat,


lo
14 Le preguntaban también 24 Que lo fué de Leví, que
los soldados, diciendo: ¿Y noso- lo fué de Melchi, que lo fué de
tros que haremos? Y les dixo: Janne, que lo fué de Josef,
No maltratéis á nadie, ni le ca- 25 Que lo fué de Matatías,
lumniéis, y contentaos con vues- que lo fué de Amós, que lo fué
tro sueldo. de Nahum, que lo fué de Heslí,
15 Y como el pueblo creyese, que lo fué de Nagge,
v todos pensasen en sus cora- 26 Que lo fué de Mahath,
eones, si por ventura Juan era que lo fué de Matatías, que
Ú Cristo lo fué de Semei, que lo fué dz
16 Respondió Juan, y dixo á Josef, que lo fué de Judá,
iodos :Yo en verdad os bautizo 27 Que lo fué de Joauna, que
en agua; mas vendrá otro mas lo fué de Resa, que lo fué de
fuerte que yo, de quien no soy Zorobabél, que lo fué de Sala-
digno de desatar la correa de tiél, que lo fué de Neri,
sus zapatos él os bautizará en
: 28 Que lo fué de Melchi, que
Espíritu Santo, y fuego lo fué de Addí, que lo fué de
:

17 Cuyo bieldo está en su Cosán, que lo fué de Hclmadán,


mano, y limpiará su era, y alle- que lo fué de Hcr,
gará el trigo en su granero, y la 29 Que lo fué de Jesús, que
paja quemará con fuego, que no lo fué de Eliezer, que lo fué de
se apaga. Jorim, que lo fué de Matat,
18 Y así anunciaba otras mu- que lo fué de Leví,
chas cosas al pueblo en sus 30 Que lo fué de Simeón, que
exhortaciones. lo fué de Júdas, que lo fué de
1 9 Mas Heródes el Tetrarcá, Josef, que lo fué de Jonás,
siendo reprehendido por él á que lo fué de Eliaquim.
causa de Herodías muger de su 31 Que lo fué de Melea, que
hermano, y de todos los males, lo fué de Menna, que lo fué de
que Heródes habia hecho, Matata, que lo fué de Na-
20 Añadió á todos también tán, que lo fué de David,
este de hacer encerrar á Juan 32 Que lo fué de Jessé, que
en la cárcel. lo fué de Obed, que lo fué de
21 Y aconteció, que como Booz, que lo fué de Salmón, que
recibiese el bautismo todo el lo fué de Naassón,
pueblo, también fué bautizado 33 Que lo fué de Aminadab,
Jesús, y estando él orando, se que lo fué de Arám, que lo fué
abrió el Cielo de Esron, que lo fué de Farés,
22 Y baxó sobre él el Espí- que lo fué de Júdas,
ritu Santo en figura corporal, 34 Que lo fué de Jacob, que
como paloma y se oyó esta voz lo fué de Isaac, que lo fué de
;

del Cielo Tú eres mi Hijo el Abraham, que lo fué de Tare,


:

amado, en tí me he complacido. que lo fué de Nacór,


;

CAPITULO IV. 89
35Que lo fué de Sarug, que lopuso sobre la almena del tem-
lo fué de Ragau, que lo fué de plo, y le dixo Si eres el Hijo
:

Faleg, que lo fué de Heber, que de Dios, échate de aquí abaxo.


ío fué de Salé, 10 Porque escrito está, que á
36 Que lo fué de Cainán, que sus Angeles mandó de tí, que te
lo fué de Arfaxad, que lo fué de guarden
Sem, que lo fué de Noé, que lo 1 1 Y que te sostengan en sus

fué de Lamech, manos, para que no hieras tu pie


37 Que lo fué de Matusalé, en alguna piedra.
que lo fué de Henocb, que lo 12 Y respondiendo Jesús, le
fué de Jared, que lo fué de Ma- dixo : Dicho está : No tentarás
laleel, que lo fué de Cainán, al Señor tu Dios.
38 Que lo fué de Henos, que Y acabada toda tentación,
13
lo fué de Seth, que lo fué de se retiró de él el diablo hasta el
Adám, que lo fué de Dios. tiempo.
14 Y
volvió Jesús en virtud
CAPITULO IV. del Espíritu á Galilea y la fa- ;

ma de él se divulgó por toda la


1 ]%/i"AS Jesús lleno de Es- tierra.
ItJL píritu Santo, se vol- enseñaba en las Si-
15 Y él
vió del Jordán, y fué llevado por nagogas de ellos, y era aclamado
el Espíritu al desierto de todos.
2 Y estuvo allí quarenta dias, 16 Y fué á Nazaréth, en don-
y le tentaba el diablo. Y no de se habia criado, y entró según
comió nada en aquellos dias y su costumbre el dia de Sábado
;

pasados estos, tuvo bambre. en la Sinagoga, y se levantó á


3 Y le dixo el diablo Si Hi- leer.
:

jo de Dios eres, di á esta piedra, 17 Y le fué dado el libro de


que se vuelva pan. Isaías el Profeta. Y quando
4 Y Jesús le respondió Es- desarrolló el libro, halló el lu-
:

crito está Que no vive el hom- gar, en doude estaba escrito


: :

bre de solo pan, mas de toda pa- 18 El Espíritu del Señor sobre
labra de Dios. mí por lo que me ha ungido,
;

5 Y
le llevó el diablo á un para dar buenas nuevas á los po-
monte elevado, y le mostró todos bres me ha enviado, para sanar
los reynos de la redondez de la á los quebrantados de corazón,
tierra en un momento de tiempo, 19 Para anunciar á los cauti-
6 Y le dixo: Te daré todo vos redención, y á los ciegos
este poder, y la gloria de ellos vista, para poner en libertad á
;

porque á mí se me han dado, y los quebrantados, para publicar


á quien quiero, los doy. el año favorable del Señor, y el
7 Por tanto, si postrado me dia del galardcn.
adoráres, seráu todos tuyos. 20 Y habiendo arrollado el
8 Y
respondiendo Jesús, le libro, se lo dió al ministro, y se
dixo Escrito está
: tu Señor
: A quantos habia en la
sentó. Y
Dios adorarás, y á él solo ser- Sinagoga, tenian los ojos clava-
virás. dos en él.
9 Y le llevó á Jerusalém, y 21 Y les empezó á decir:
:

90 SAN LUCAS.
Hoy se lia cumplido esta Escri- uio inmundo, y exclamó en voz
tura en vuestras orejas. alta,
22 Y todos le daban testimo- 34 Diciendo: Déxanos, ¿que
nio; y se maravillaban de las tienes tú con nosotros, Jesús de
palabras de gracia, que salían Nazaréth? ¿has venido á des-
de su boca, y decían: ¿No es truirnos? conozco bien, quien
este el hijo de Joseph ? tú eres, el Santo de Dios.
23 Y les dixo : Sin duda me 35 Y Jesús le increpó, y di-
diréis esta semejanza : Médico xo : Enmudece, y sal de él. Y
cúrate, á tí mismc ; todas aque- el demonio derribándolo en me-
llas que oimos
grandes cosas, dio, salió de él, y no le hizo da-
decir que biciste en Cafarnaum, ño alguno.
hazlas también aquí en tu patria. 36 Y quedáron todos llenos
24 Y dixo En verdad os di-
: de espanto, y se hablaban los
go, que ningún Profeta es acep- unos á los otros, diciendo: ¿Qué
to en su patria. cosa es esta, porque con poder,
25 En verdad os digo, que y con virtud manda á los espíri-
muchas viudas habia en Israel tus inmundos, y salen ?
en los dias de Elias, quando fué 37 Y sonaba la fama de él por
cerrado el Cielo por tres años, y todos los lugaies de la comarca.
seis meses, quando hubo una 38 Y saliendo Jesús de la Si-
grande hambre por toda la tier- nagoga, entró en casa de Simón
ra ;
Y la suegra de Simón padecía
26 Mas á ninguna de ellas fué recias fiebres y le rogáron por
;

enviado Elias, sino á una muger ella.


viuda en Sarepta de Sidonia. 39 E inclinándose acia ella,
27 Y
muchos leprosos habia mandó á la fiebre y la fiebre la ;

en Israél en tiempo de Eliséo dexó. Y ella se levantó luego,


Profeta mas ninguno de ellos y les servia.
;

fué limpiado, sino Naamán de 40 Y quando el Sol se puso,


Syria. todos los que tenían enfermos de
28 Y
fuéron en la Sinagoga diversas enfermedades, se Jos
todos llenos de saña, oyendo esto. traían. Y
él, poniendo las ma-
29 Y se levantaron, y lo echa- nos sobre cada uno de ellos, Jos
ron fuera de la ciudad y lo lle- sanaba. ;

varon hasta la cumbre del monte, 41 Y salían de muchos los de-


sobre el qual estaba edificada su monios, gritando, y diciendo:
ciudad, para despeñarlo. Que tú eres el Hijo de Dios y ;

30 Mas él, pasando por medio los reñia, y no les permitía decir,
de ellos, se fué. que sabían, que él era el Cristo.
31 Y baxó á Cafarnaum ciu- 42 Y quando fué de dia, salió
dad de la Galiléa, y allí los en- para irse á un lugar desierto;
señaba en los Sábados. y las gentes le buscaban, y fué-
32 Y se maravillaban de su ron hasta donde él estaba y le ;

doctrina, porque era con autori- detenían, para que no se apar-


dad su palabra. tase de ellos.
33 Y habia en la Sinagoga 43 El les dixo: A las otras
un hombre poseído de un demo- ciudades es menester también
:

CAPITULO V. 91

que yo anuncie el reyno de Dios; 10 Y asimismo Santiago, y Ju-


pues para esto he sido enviado. an, hijos de Zebedéo, que eran
44 Y predicaba en las Sina- compañeros de Simón. Y dixo
gogas de la Galiléa. Jesús á Simón No temas des-
: ;

de aquí en adelante serás pesca-


CAPITULO V. dor de hombres.
1 ~^7~ aconteció que atrope- 1 1 Y tirados los barcos á tier-
X. liándose la gente, que ra, lo dexáron todo, y le siguié-
acudía á él para oir la palabra ron.
de Dios, él estaba á la orilla del 12 Y aconteció, que estando
lago de Genesaréth. en una de aquellas ciudades, vi-
2 Y vió dos barcos, que esta- no un hombre cubierto de lepra,
ban á la orilla del lago; y los y quando vió á Jesús, se echó
pescadores habían saltado en rostro por tierra, y le rogó, di-
tierra, y lavaban sus redes. ciendo Señor, si quieres, pue-
:

3 Y entrando en uno de estos des limpiarme.


barcos, que era de Simón, le ro- 13 Y él extendiendo la mano,
gó, que le apartase un poco de le tocó diciendo : Quiero Sé :

tierra. Y estando sentado ense- limpio. Y luego desapareció de


ñaba al pueblo desde el barco. él la lepra.
4 Y luego que acabó de ha- 14 Y le mandó, que no lo
blar, dixo á Simón Entra mas dixese á ninguno mas vé, le
: ;

adentro, y soltad vuestras redes dixo, y muéstrate al Sacerdote,


para pescar. y ofrece por tu limpieza, como
5 Y respondiendo Simón, le mandó Moysés, en testimonio á
dixo : Maestro, toda la noche ellos.
hemos estado trabajando, sin ha- 15 Y tanto mas se extendía
ber cogido nada mas en tu pa- su fama; y acudían en tropas
;

labra soltaré la red. los pueblos por oirle, y para ser


6 Y quando esto hubiéron he- curados de sus enfermedades.
cho, cogieron un tan crecido 1 6 Mas él se retiraba al de-
número de peces, que se rompia sierto i orar.
su red. 17 Y aconteció, que un día
7 Y hicieron señas á los otros él estaba sentado enseñando. Y
compañeros, que estaban en el había también sentados allí unos
otro barco, para que viniesen á Fariseos, y Doctores de la Ley,
ayudarlos. Ellos vinieron, y de que habían venido de todos los
tal manera llenaron los dos bar- pueblos de la Galiléa, y de Ju-
cos, que casi se sumergían. déa, y de Jerusalém y la virtud
;

8 Y quando esto vió Simón del Señor obraba para sanarlos.


Pedro, se arrojó á los pies de 18 Yviniéron unos hombres,
Jesús, diciendo Señor, apártate que traían sobre un lecho un
:

de mí, que soy un hombre pe- hombre, que estaba paralítico;


cador. y le querían meter dentro, y po-
9 Porque él, y todos los que nerle delante de él.
con él estaban, quedáron atóni- 19 Mas no hallando por don-
tos de la presa de los peces, que de poderlo meter por el tropel
habían cogido de la gente, subieron sobre el
:

92 SAN LUCAS.
techo, y por el tejado le descol- y bebéis con los publícanos, y
garon con el leclio, poniéndolo pecadores ?
en medio delante de Jesús. 31 Y Jesus les respondió, y
20 Y quando vió la fé de ellos, dixo Los sanos no necesitan :

dixo Hombre, perdonados te de médico, sino los que están


:

son tus pecados. enfermos.


21 Y los Escribas, y Fariseos 32 No soy venido á llamar á
comenzaron á pensar, y decir : los justos á penitencia, sino á los
; Quién es este, que habla blas- pecadores.
femias ? ¿ Quién puede perdonar 33 Y
ellos le dixéron: ¿Por
pecados, sino solo Dios ? qué los discípulos de Juan ayu-
22 Y
Jesus, como entendió nan tanto, y oran, y también los
los pensamientos de ellos, les de los Fariséos y los tuyos co-
;

respondió, y dixo ¿Qué pensáis


: men y beben ?
en vuestros corazones? 34 A los quales él dixo ¿ Por :

23 ¿ Qué es mas fácil, decir ventura podéis hacer, que les


Perdonados te son tus pecados ; II hijos del Esposo ayunen, mién-
ó decir Levántate, y anda ?
: tras con ellos está el Esposo ?
24 Pues para que sepáis, que 35 Mas vendrán dias, en que
el Hijo del hombre tiene potes- el Esposo les será quitado, y
tad sobre la tierra de perdonar entonces ayunarán en aquellos
pecados, dixo al paralítico ií : A dias.
digo, levántate, toma tu leche, y 36 Ies decia una semejanza: Y
vete á tu casa. No pone nadie remiendo de paño
25 Y
se levantó luego á vista nuevo en vestido viejo porque ;

de y tomó el lecho, en que


ellos, de otra manera el neuevo rompe
yacia y se. fué á su casa, dando
; el viejo y además no cae bien
;

gloria á Dios. remiendo nuevo con el viejo.


26 Y quedáron todos pasma- 37 Y ninguno echa vino nue-
dos, y glorificaban á Dios y ; vo en odres viejos, porque de
penetrados de temor, decian otra manera el vino nuevo rom-
Maravillas hemos visto hoy. perá los odres, el vino se derra-
27 Y después de esto salió, y mará, y se perderán los odres-
vió áun publicano llamado Leví, 33 Mas el vino nuevo se debe
que estaba sentado al banco, y ecl:ar en odres nuevos y lo uno
;

le dixo : Sigúeme. y Jo otro se conserva.


28 Y levantándose dexó todas bebe de lo
39 Y ninguno, que
sus cosas, y le siguió. añejo, quiere luego lo nuevo:
29 Y le hizo Leví un grande porque dice Mejor es lo añejo. :

banquete en su casa, y asistió


á éí un grande número de CAPITULO VI.
publícanos, y de otros, que es-
taban sentados con ellos á la 1 aconteció un Sábr.do
mesa.
"Y/"
segundo primero, que X
30 Mas los Fariséos, y los como pasase por los sembrados,
Escribas de ellos estaban mur- sus discípulos cortaban espigas,
murando, y decian á los discípu- y estregándolas entre lus manos,
los de Jesus ¿ Por qué coméis,
: las comían.
;

CAPITULO VI. 95

2 Y algunos de los Fariseos doce de ellos, que nombró Apos-


les decían ¿ Por qué hacéis lo
: tóles ;

que no es lícito en los sábados ? 14 A Simón, á quien dió el


3 Y Jesús, tomando la palabra, sobrenombre de Pedro, y á An-
les respondió ¿ Ni aun esto ha-
: drés su hermano, á Santiago,
béis leido, que hizo David, quan- y a Juan, á Felipe, y á Bar-
do tuvo hambre él, y los que con tholomé,
él estaban ? 15 A
Mateo, y á Tomás, á
4 ¿Como entró en la casa de Santiago de Alféo, y á Simen,
Dios, y tomó los panes de la pro- llamado el Zelador,
posición, y comió, y dió a los 16 A
Júdas hermano de San-
que con él estaban aunque no ;
tiago, y á Júdas Iscariotes, que
podían comer de ellos, sino solos fué el traidor.
los Sacerdotes ? 17 Y descendiendo con ellos,
5 Yles decia: El Hijo del se paró en un llano, y la com-
hombre es Señor también del pañía de sus discípulos, y de un
sábado. grande gentío de toda la Judéa,
6 Y
aconteció, que otro sába- y de Jerusalém, y de la marina,
do entró también en la Sinago- y de Tiro, y de Sidón,
ga, y enseñaba. Y
habia allí 18 Que habían venido á oirle,
un hombre, que tenia seca la y á que los sanase de sus enfer-
mano derecha. medades. Y
los que eran ator-
7 Y
los Escribas, y los Fari- mentados de espíritus inmundos,
séos le estaban acechando, por eran sanos.
ver, si curaría en sábado para ;
1 9 Y toda la gente procuraba

hallar de que acusarlo. tocarle porque salia de él vir-


;

8 Mas él sabia los pensamien- tud, y los sanaba á todos.


tos de ellos, y dixo al hombre, 20 Y
él, alzando los ojos ácia
que tenia la mano seca Leván- : sus discípulos, decia: Bienaven-
tate, y ponte en medio. él Y turados los pobres, porque vues-
levantándose, se puso en pie. tro es el reyno de Dios.
9 Y
Jesús les dixo Os pre- : 21 Bienaventurados los que
gunto, ¿es lícito en sábados ha- ahora tenéis hambre perqué ;

cer bien, ó hacer mal salvar la hartos seréis


; : Bienaventurados
vida, ó quitarla ? los que ahora lloráis
;
porque
10 Y mirándolos á todos al reiréis.
rededor, dixo al hombre Tiende 22 Bienaventurados seréis,
:

tu mano. El la tendió, y fué quando os aborrecieren los hom-


sana la mano. bres, y os apartaren de sí, y os
1 1 Y ellos se llenáron de fu- ultrajaren, y desecharen vuestro

ror, y hablaban los unos con los nombre, como malo, por el Hijo
otros, que harían de Jesús. del hombre
12 Y aconteció en aquellos 23 Gózaos en aquel dia, y re-
dias, que salió al monte i hacer gocijaos porque vuestro galar- ;

oración, y pasó toda la noche dón grande es en el Cielo por- ;

orando á Dios. que de esta manera trataban á


13 Y quando fué de dia, lla- los Profetas los padres de ellos.
mó á sus discípulos, )• escogió 24 ¡ Mas ay de vosotros Jos
! ; .

94 SAN LUCAS.
ricos, porque tenéis vuestro con- que él es bueno aun para los in-
suelo ! gratos y malos.
25 ¡
Ay
de vosotros, los que 36 Sed pues misericordiosos,
estáis hartos porque tendréis como también vuestro Padre es
;

hambre Ay de vosotros, los misericordioso.


!
¡

que ahora reis porque gemiréis, ; 37 No juzguéis, y no seréis


y lloraréis juzgados no condenéis, y no se-
;

26 Ay de vosotros, quando réis condenados. Perdonad, y


¡

os bendixeren los hombres por- seréis perdonados.


;

que así hacían á los falsos Pro- 38 Dad, y se os dará buena ;

fetas los padres de ellos medida, y apretada, y remecida,


!

27 Mas dígoos á vosotros, que y colmada darán en vuestro se-


lo oís Amad á vuestros enemi- no. Porque con la misma me-
:

gos ;haced bien á los que os dida con que midiereis, se os


quieren mal volverá á medir.
28 Bendecid á los que os mal- 39 Y les decia también una
dicen, y orad por los que os ca- semejanza ¿ Acaso podrá un
:

lumnian. ciego guiar á otro ciego ? ¿ no


29 Y al que te hiriere en una caerán ambos en el hoyo ?
mexilla, preséntale también la 40 No es el discípulo sobre el
otra. Y al que te quitare ía Maestro mas será perfecto to-
;

capa, no le impidas llevar tam- do aquel, que fuere como su


bién la túnica. Maestro.
30 Da á todos los que te pi- 41 ¿Y por que miras la mota
dieren y al que tomare lo que en el ojo de tu hermano y no
; ;

es tuyo, no se lo vuelvas á pedir. reparas en la viga, que tienes en


31 Y lo que queréis que ha- tu ojo ?
gan á vosotros los hombres, eso 42 ¿ O como puedes decir á
mismo haced vosotros á ellos. tu hermano Déxame, herma- :

32 Y si amáis á los que o¡¡ no, sacarte la mota de tu ojo, no


aman, ¿que mérito tendréis? viendo tú la viga, que hay en tu
porque los pecadores también ojo ? Hipócrita, saca primero la
aman á los que los aman á viga de tu ojo, y después verás,
ellos. para sacar la mota del ojo de tu
33 Y si hiciéreis bien á los hermano.
que os hacen bien, ¿ que mérito 43 Porque no es buen árbol,
tendréis? porque los pecadores el que cria frutos malos ni mal ;

también hacen esto. árbol, el que lleva buenos frutos.


34 Y si prestareis á aquellos, 44 Pues cada árbol es cono-
de quienes esperáis recibir, ¿qué cido por su fruto. Porque ni
mérito tendréis ? porque tam- cogen higos de espinos, ni ven-
bién los pecadores prestan unos dimian uvas de zarzas.
á otros, para recibir otro tanto. 45 El hombre bueno del buen
35 Amad pues á vuestros ene- tesoro de su corazón saca bien
migos haced bien, y dad pres- y el hombre malo del mal tesoro
;

tado, Bin esperar por eso nada saca mal. Porque de la abun-
;

vuestro galardón será grande, dancia del corazón habla la boca


seréis hijos del Altísimo por- 46 ¿ Por que pues me llamáis
;
; ;:

CAPITULO VII. 93

Señor, Señor, y no hacéis lo que digno, de que entres dentro ds


digo ? mi casa.
47 Todo el que viene á mí, 7 Por lo qual ni aun me ít
y oye mis palabras, y las cum- creido yo digno de salir á bus
ple, os mostraré á quien es se- carte pero mándalo con una pa
;

mejante : labra, y será sano mi criado.


48 Semejante es á un hombre, 8 Porque también yo soy un
que edifica una casa, el qual Oficial subalterno, qüe tengo
cavó, y ahondó, y cimentó sobre soldados á mis órdenes y digo ;

la piedra y quando vino una á este : Ve, y va ; y al otro


-
,

avenida de aguas, dió impetuosa- Ven, y viene ; y á mi siervo


mente la inundación sobre aque- Haz esto, y lo hace.
lla casa, y no pudo moverla 9 Quando lo oyó Jesús, quedó
porque estaba fundada sobre maravillado ; y vuelto ácia el
piedra. pueblo, que le iba siguiendo, di-
49 Mas el que oye, y no hace, xo En verdad os digo, que ni
:

semejante es á un hombre, que en Israel he hallado una fé tan


fabrica su casa sobre tierra sin grande.
cimiento, y contra la qual dió 10 Y quando volvieron á casa
impetuosamente la corriente, y los que habían sido enviados,
luego cayó y fué grande la
;
hallaron sano al criado, que ha-
ruina de aquella casa. bia estado enfermo.
11 Y aconteció después, que
CAPITULO VII. iba á una ciudad, llamada Naím
1 X7" quando acabó de decir y sus discípulos iban con él,
y
X todas sus palabras al una grande muchedumbre de
pueblo, que las oia, se entró en pueblo.
Cafarnaum. 12 Y
quando llegó cerca de
2 Y habia allí muy enfermo la puerta de la ciudad, he aquí
y casi á la muerte un criado de que sacaban fuera á un difunto,
un Centurión; que era muy esti- hijo único de su madre, la qual
mado de él. era viuda y venia con ella mu-
;

3 Y quando oyó hablar de cha gente de la ciudad.


Jesús, envió á él unos Ancianos 1 3 Luego que la vió el Señor,

de los Judíos, rogándole, que movido de misericordia por ella,


viniese á sanar á su criado. le dixo No llores. :

4 Y ellos, luego que llegaron 14 Y


se acercó, y tocó el fé-
á Jesús, le hacían grandes ins- retro. Y los que lo llevaban, se
tancias, diciéndole Merece, pararon.
: dixo Mancebo, á Y :

que le otorgues esto. tí digo, levántate.

5 Porque ama á nuestra na- 15 Y se sentó el que habia


ción ; y él nos ha hecho una estado muerto, y comenzó á ha-
Sinagoga. blar. Y le dió á su madre.
6 Y Jesús iba con ellos. Y 16 Y
tuviéron todos grande
quando estaba cerca de la casa, miedo, y glorificaban á Dios, di-
envió á él el Centurión sus ami- ciendo Un gran Profeta se ha
:

gos, diciéndole Señor, no te levantado entre nosotros y Di-


: ;

tomes este trabajo, que no soy os ha visitado á su pueblo.


90 SAN LUCAS.
17 Y
la fama de este milagro 28 Porque yo os digo, que en-
corrió por toda la Judéa, y por tre los nacidos de mugeres, no
toda la comarca. hay mayor Profeta, que Juan el
18 Y
contaron á Juan sus Bautista ; mas el que es menor
discípulos todas estas cosas. en el reyno de Dios, es mayor
19 Y Juan
llamó dos de sus que él.
discípulos, y los envió á Jesús, 29 Y
todo el pueblo, y los
diciendo ¿ Eres tú el que ha de
: Publícanos, que le oyeron, die-
venir, ó esperamos á otro ? ron gloria á Dios, los que habían
20 Y como viniesen estos sido bautizados con el bautismo
hombres á él, le dixérnn Juan : de Juan.
el Bautista nos ha enviado á tí, 30 Mas los Fariseos, y los
y dice ¿ Eres tú el que ha de
: Doctores de la Ley despreciaron
venir, ó esperamos á otro ? el consejo de Dios en daño de sí
21 Y Jesús en aquella misma mismos los que no habían sido
;

liora sanó á muchos de enferme- bautizados por él.


dades, y de llagas, y de espíritus 31 Y dixo el Señor: ¿Pues á
malignos, y dió vista á muchos quien diré, que se semejan los
ciegos. hombres de esta generación, y á
22 Y
después les respondió, quien se parecen ?
diciendo Id, y decid á Juan, lo
: 32 Semejantes son á los mu-
que habéis oido, y visto Que chachos, que están sentados en
:

los ciegos ven, los coxos andan, la plaza hablando entre sí, y di-
los leprosos son limpiados, los ciendo: Os hemos cantado con
sordos oyen, los muertos resuci- flautas, y no baylásteis ; os he-
tan, á los pobres es anunciado el mos endechado, y no llorasteis.
Evangelio : 33 Porque vino Juan el Bau-
23 Y bienaventurado es el que tista, que ni comia pan, ni bebía
no fuere escandalizado en mí. vino, y decís Demonio tiene.
:

24 Y quando se hubieron ido 34 Vino el Hijo del hombre,


los mensageros de J uan, comen- que come, y bebe, y decís He:

zó á decir á las gentes de Juan aquí un hombre glotón, y bebe-


:

¿ Que salisteis
á ver en el de- dor de vino, amigo do Publica-
sierto ? ¿una caña movida del! nos, y de pecadores.
'

viento ? 35 Mas la sabiduría ha sido


25 ¿ Mas que salisteis á ver ? justificada por todos sus hijos.
¿ un hombre vestido de ropas de- 36 Y le rogaba un Fariséo,
licadas ? Ciertamente los que que fuese á comer con él y ha- ;

visten ropas preciosas, y viven biendo entrado en la casa del


en delicias, en las casas de los Fariséo, se sentó á la mesa.
Reyes están. 37 Y una muger pecadora,
26 ¿ Mas que salisteis á ver ? que habia en la ciudad, quando
¿ un Profeta ? En verdad os di- supo que estaba á la mesa en
go, y mas que Profeta : casa del Fariséo, llevó un vaso
27 Este es, del que está es- de alabastro, lleno de ungüento :

crito He aquí envió mi Angel


: 38 Y poniéndose á sus pies en
delante de tu faz, que aparejará pos de él, comenzó á regarle
tu camino delante de tí. con lágrimas los pies, y los enju-
;

CAPITULO VIII. 97

gaba con los cabellos de su ca- ¿Quién es este, que aun los pe-
beza, y le besaba los pies, y los cados perdona ?
ungía con el ungüento. 50 Y
dixo á la muger: Tu
39 Y quando esto vió el Fari- fé te ha hecho salva: Vete en
seo, que le había convidado, d¡- paz.
xo entre sí mismo: Si este hom-
bre fuera Profeta, bien sabría CAPITULO VIII.
quien, y qual es la muger, que
le toca porque pecadora es.
; 1 aconteció después, que
40 Y
Jesús le respondió, di- JL Jesús caminaba por
ciendo Simón, te quiero de- ciudades y aldeas, predicando y
:

cir una cosa. Yél respondió anunciando el reyno de Dios, y


:

Maestro, di. los doce con él,


41 Un acreedor tenia dos 2 Y
también algunas mugeres,
deudores el uno le debia qui- que había él sanado de espíritus
;

nientos denarios, y el otro cin- malignos, y de enfermedades


cuenta. María, que se llama Magdalena,
42 Mas como no tuviesen de de la qual habia echado siete
que pagarle, se los perdonó á demonios,
entrambos. ¿Pues qual de los 3 Y
Juana muger de Chuza
dos le ama mas ? Procurador de Heródes, y Su-
43 Respondió Simón, y dixo sanna, y otras muchas, que le
:

Pienso, que aquel, á quien mas asistían de sus haciendas.


perdonó. Y Jesús le dixo: 4 como hubiese concurridoY
Rectamente has juzgado. un crecido número de pueblo, y
44 Y volviéndose ácia la mu- acudiesen solícitos á él de las
ger, dixo á Simón ¿ Ves esta
: ciudades, les dixo por semejanza:
muger? Entré en tu casa, no 5 Un hombre salió á sembrar
me diste agua para los pies mas su simiente y al sembrarla, una
; ;

esta con sus lágrimas lia regado parte cayó junto al camino, y fué
mis pies, y los ha enjugado con hollada, y la comieron las aves
sus cabellos. del Cielo.
45 No me diste beso mas es-; 6 Y
otra cayó sobre piedra
ta, desde que entró, no ha cesa- y quando fué nacida, se secó
do de besarme los pies. porque no tenia humedad.
4G No ungiste mi cabeza con 7 Y
otra cayó entre espinas,
óleo mas esta con ungüento ha y las espinas, que naciéron con
;

ungido mis pies. ella, la ahogaron.


47 Por lo qual te digo Que :8 Y
otra cayó en buena tier-
perdonados le son sus muchos ra; y nació, y dió fruto á ciento
pecados, porque amó mucho. por uno. Dicho esto, comenzó
Mas al que ménos se perdona, á decir en alta voz Quien tiene :

menos ama. orejas de oír, oyga.


48 Y
dixo á ella Perdonados
: 9 Sus discípulos le pregunta-
te son tus pecados. ban, que parábola era esta.
49 Y los que comían allí, co- 10 El les dixo: A vosotros es
menzaron á decir entre sí dado saber el misterio del rey
: i

5
;

93 SAN LUCAS.
no de Dios, mas á los otros por y tus hermanos están fuera, que
parábolas; para que viendo no te quieren ver.
vean, y oyendo no entiendan. 21 Mas él respondió, y les
11 Es pues esta parábola: La dixo : Mi madre, y mis herma-
simiente es la palabra de Dios. nos son aquellos, que oyen la
12 Y los que junto al camino, palabra de Dios, y la guardan.
son aquellos que la oyen ; mas 22 Y aconteció, que un dia
luego viene el diablo, y quita la entró él, y sus discípulos en un
palabra del corazón de ellos, barco, y les dixo Pasemos á la
:

porque no se salven creyendo. otra ribera del lago. Y se par-


13 Mas los que sobre Ja pie- tiéron.
dra; son los que reciben con 23 Y mientras ellos navega-
gozo la palabra, quando la oye- ban, él se durmió, y sobrevino
ron y estos no tienen raices
; una tempestad de viento en el
porque á tiempo creen, y en el lago, y se henchían de agua, y
tiempo de la tentación vuelven peligraban.
atrás. 24 Y llegándose á él, le des-
14 Y la que cayó entre espi- pertáron, diciendo Maestro, que
:

nas estos son, los que la oye- perecemos. Y él levantándose


;

ron, pero después en lo sucesivo increpó al viento, y á la tempes-


quedan ahogados de los afanes, tad del agua, y cesó y fué he-
;

y de las riquezas, y deleytes de cha bonanza.


esta vida, y no llevan fruto. 85 Y les dixo: ¿Donde está
15 Mas la que cayó en buena vuestra fé ? Y ellos llenos de te-
tierra estos son, los que oyendo mor se maravilláron, y deciait
;

la palabra con corazón bueno los unos á los otros: ¿Quien


y muy sano la retienen, y llevan piensas es este, que así manda
fruto en paciencia. á los vientos y al mar, y le obe-
16 Nadie enciende una antor- decen ?
cha, y la cubre con alguna vasi- 26 Y navegaron á la tierra de
ja, ó la pone debaxo de la cama; los Gerasenos, que está enfrente
mas la pone sobre el candelero, de la Galiléa.
para que vean la luz los que 27 Y luego que saltó en tier-
entran. ra, fué á él un hombre, que
17 Porque no hay cosa encu- tenia demonio hacia largo tiem-
bierta, que no haya de ser mani- po, y no vestía ropa alguna, ni
festada ni escondida, que no habitaba en casa, sino en los
;

haya de ser descubierta, y ha- sepulcros.


cerse pública. 28 Este, luego que vió á Je-
18 Ved pues, como ois. Por- sús, se postró delante de él, y
que á aquel que tiene, le será exclamando en alta voz, dixo :

dado y al que no tiene, aun ¿ Que tienes que ver conmigo,


;

aquello mismo, que piensa tener, Jesús Hijo del Dios Altísimo?
le será quitado. Ruégote, que no me atormentes.
19 Y vinieron á él su madre, 29 Porque mandaba al espí-
y sus hermanos, y no podían lle- ritu inmundo, que saliese del
gar á él por la mucha gente. hombre porque mucho tiempo
;

20 Y le dixéron Tu madre habia que le arrebataba; y aunque


:
: :

CAPITULO VIII. 99
le tenían encerrado, y atado con quanto bien le habia hecho
cadenas y con grillos, rompia las Jesús.
prisiones, y acosado del demonio 40 Y aconteció, que habiendo
liuia á los desiertos. vuelto Jesús, le recibiéron las
30 Y Jesúspreguntó, y di- gentes ; pues todos le estaban
le
xo :
¿ Que nombre
tienes tú ? esperando.
Y él respondió Legión; porque 41 vino un hombre, llamado
: Y
habían entrado en él muchos de- Jairo, que era Príncipe de la
monios. Sinagoga y postrándose á los ;

31 Y
le rogaban, que no les pies de Jesús, le rogaba, que
mandase ir al abismo. entrase en su casa,
32 Andaba allí una grande 42 Porque tenia una hija úni-
piara de cerdos paciendo en el ca como de doce años, y esta se
monte y le rogaban, que les estaba muriendo.
;
miéntras Y
permitiese entrar en ellos. Y
se que él iba, le apretaban las
lo permitió. gentes.
33 Saliéron pues los demonios 43 una muger padecía flu- Y
del hombre, y entraron en los xo de sangre doce años habia, y
cerdos y luego los cerdos se habia gastado quanto tenia en
;

arroiáron por un despeñadero médicos, y de ninguno pudo ser


impetuosamente en el lago, y curada
se ahogaron. 44 Se acercó á él por las es-
34 Quando esto vieron los pas- paldas, y tocó la orla de su ves-
tores, huyeron, y lo dixeron en tido y en el mismo punto cesó
;

la ciudad, y por las granjas. el fluxo de su sangre.


35 Y saliéron á ver lo que 45 Y dixo Jesús ¿ Quien me :

habia sido, y vinieron á Jesús ha tocado? Y negándolo todos,


;

y hallaron sentado al hombre, de dixo Pedro, y los que con él es-


quien habían salido los demonios, taban Maestro, las gentes te
:

que estaba ya vestido, y en su aprietan, y oprimen, y dices


juicio á los pies de él, y tuviéron ¿ Quien me ha tocado?
grande miedo. 40 Y dixo Jesús Alguno me :

36 Y les contaron los que lo ha tocado porque yo he cono- ;

habian visto, como habí* sido li- cido, que ha salido virtud de mí.
brado de la legión : 47 Quando la muger se vió
37 Y le rogó toda la gente así descubierta, vino temblando,
del territorio de los Gerasenos, y se postró á sus pies y decla- ;

que se retirase de ellos porque ró delante de todo el pueblo la


;

tenian grande miedo. Y él su- causa, por que le habia tocado ;

bió en el barco, y se volvió. y como habia sido luego sanada.


38 Y
el hombre, de quien 48 Y él le dixo Hija, tu fé :

habian salido los demonios, le te ha sanado vete en paz. ;

rogaba por estar con él. Mas 49 Aun no habia acabado de


Jesús lo despidió, y dixo hablar, quando vino uno al Prín-
:

39 Vuélvete á tu casa, y cipe de la Sinagoga, y le dixo :

cuenta quan grande merced ha Muerta es tu hija, no le molestes.


hecho Dios contigo. Y fué 50 Mas Jesús, quando esto
diciendo por toda la ciudad, oyó, dixo al padre de la mucha-
100 SAN LUCAS.
cha No temas, cree tan sola-
: Evangelio, y sanando por todas
mente, y será sana. partes.
51 Y quando llegó á la casa, 7 Y
llegó á noticia de He-
no dexó entrar consigo á ningu- redes el Tetrarcá todo lo que
no, sino á Pedro, y á Santiago, hacia Jesús, y quedó como sus-
y á Juan, y al padre, y á la ma- penso, porque decian
dre de la muchacha. G Algunos Que Juan ha re-:

52 Y todos lloraban, y la pla- sucitado de entre los muertos ;

ñían. Y él dixo No lloréis, no:


y otros: Que Elias había apare-
es muerta la muchacha, sino que cido ; y otros : Que un Profeta
duerme. de los antiguos habia resucitado.
53 Y se le burlaban, sabien- 9 Y
dixo Heródes: Yo de-
do, que era muerta. gollé á Juan ¿ Quién pues es
:

54 Mas él la tomó por la ma- este,de quien oygo tales cosas ?

no, y dixo en alta voz Mucha- :


y procuraba verle.
cha, levántate. 10 Y vueltos los Apóstoles, le
55 Y
volvió el espíritu á ella, contaron quanto habían hecho ;

y se levantó luego. mandó, Y y tomándolos consigo aparte, se


que le diesen de comer. fué á un lugar desierto, que es
56 Y
sus padres quedaron es- del territorio de Betsaida.
pantados, y él les mandó, que á 1 1 Y quando las gentes lo su-
nadie dixesen lo que había sido pieron, le siguiéron y Jesús los ;

hecho. recibió,, hablaba del reyno


y les
de Dios, y sanaba á los que lo
CAPITULO IX. habían menester.
I 12 Y el dia habia comenzado
1 X7" llamando á
los doce ya á declinar Quando llegán- :

X.
Apóstoles les dió vir- ;
dose á él los doce, le dixéron :

tud y potestad sobre todos los Despide á estas gentes, para que
demonios, y que sanasen enfer- vayan á las aldeas, y granjas de
medades. la comarca, se alverguen, y ha-
2 Y los envió á predicar el llen que comer porque aquí es- ;

reyno de Dios, y á sanar los en- tamos en un lugar desierto.


fermos. 13 Y les dixo: Dadles voso-
3 Y les dixo No llevéis na-
: tros de comer. Y dixéron ellos:
da para el camino, ni bastón, ni No tenemos mas de cinco panes
alforja, ni pan, ni dinero, ni ten- y dos peces á no ser que vamos
;

gáis dos túnicas. nosotros á comprar viandas para


4 Y en qualquiera casa en toda esta gente.
que entrareis, allí permaneced, 14 Porque eran como unos
y no salgáis de allí. cinco mil hombres. Y él dixo
5 Y todos los que no os reci- á sus discípulos Hacedlos sen- :

bieren al salir de aquella ciu-


; tar en ranchos de cincuenta en
dad, sacudid aun el polvo de cincuenta.
vuestros pies en testimonio con- 15 Y así lo executáron. Y
tra ellos. los hiciéron sentar á todos.
G Y
habiendo salido, iban de 16 Y tomando los cinco panes,
pueblo en pueblo, predicando el y los do.-s pecea, alzó los ojos al
: ,

CAPITULO IX. 101

Cielo, los beodixo, y partió y 27 Mas dígoos en verdad:


;

dió á sus discípulos, para que los Que algunos hay aquí, que no
pusiesen delante de las gentes. gustarán la muerte, hasta que
1 7 Y comieron todos, y se sa- vean el reyno de Dios.
ciáron. Y alzaron lo que les 28 Y aconteció como ocho di-
sobró, doce cestos de pedazos. as después de estas palabras, que
18 Y
aconteció, que estando tomó consigo á Pedro, y á San-
solo orando, se hallaban con él tiago, y á Juan, y subió á un
sus discípulos y les preguntó, y monte á orar.
;

dixo : ¿ Quien diceu las gentes, 29 Y


entretanto que hacia
que soy yo ? oración, la figura de su rostro se
19 Yellos respondieron, y hizo otra y sus vestidos se tor-;

dixéron : Juan el Bautista, y naron blancos, y resplandecien


otros Elias, y otros, que resucitó te-3.

alguno de los antiguos Profetas. 30 Y he aquí que hablaban


20 Y les dixo ¿ Y vosotros
: con él dos varones. Y estos
quien decis, que soy yo? Res- eran 'Moisés, y Elias,
pondiendo Simón Pedro, dixo 31 Que apareciéron en ma-
El Cristo de Dios. gostad y hablaban de su salida,
;

21 El entonces los amenazó, que habia de cumplir en Jeru-


y mandó, que no lo dixesen á salém.
nadie, 32 Mas Pedro, y los que con
22 Diciéndoles: Es necesario, él estaban, se hallaban cargados
que el Hijo del hombre padezca de sueño; y dispertando vieron
muchas cosas, y que sea dese- la gloria de Jesús, y á los dos
chado de los Ancianos, y de los varones, que con él estaban.
Príncipes de los Sacerdotes, y 33 Y quando se apartáron de
de los Escribas y qué sea en- él, dixo Pedro á Jesús Maestro,
;
:

tregado á la muerte, y que resu- bueno es que nos estemos aquí


cite al tercero dia. y hagamos tres tiendas, una para
23 Y decía á todos Quien en tí, y otra para Moisés, y otra
:

pos de mí quiere venir, niegúese para Elias no sabiendo, lo que ;

á sí mismo, y tome su cruz cada se decia.


dia, y sígame. 34 Y quando él estaba dicien-
24 Porque el que quisiere sal- do esto, vino una nube, y lo»
var su alma, la perderá y quien cubrió; y tuvieron miedo, cd^
;

perdiere su alma por amor de traedo ellos en la nube.


mí, la salvará. 35 Y vino una voz de la ni'Vje,
25 ¿ Porque qué aprovecha un diciendo: Este es mi Hijj el
hombre, si grangeáre todo el amado, á el oid.
mundo, y se pierde él á sí mis- 36 Y al salir esta voz, hallá-
mo, y se daña á sí mismo ? ron solo á Jesús, y ellos calláron,
i

26 Porque el que se afrentare |y á nadie dixéron en aquellos


de mí, y de mis palabras, se a- días cosa alguna, de las que ha-
frentará de él el Hijo del hom- bían visto.
bre, quando viniere con su ma- 37 Y otro dia baxando ellos
jestad, y con la del Padre, y de del monte, les vino al encuentro
los santos Angeles. una grande tropa de gente.
;

102 SAN LUCAS.


38 Y he aquí un hombre de la nor entre todos vosotros, este es
turba clamó, diciendo Maestro, : el mayor.
te ruego, que atiendas á mi hijo, 49 Entonces Juan, tomando
porque yo no tengo otro la palabra, dixo
: Maestro, he-
:

39 Y he aquí que un espíritu mos visto á uno, que lanzaba los


le toma, y súbitamente da voces demonios en tu nombre, y se lo
y le tira por tierra, y le que- vedamos; porque no te sigue
branta haciéndole echar espu- con nosotros.
ma, y apenas se aparta de él, 50 Y Jesús le dixo No se lo :

despedazándole : vedéis porque el que no es con-


;

40 Y rogué á tus discípulos, tra vosotros, por vosotros es.


que le echasen fuera, y no pu- 51 Y como se acercase el
dieron. tiempo de su Asunción, hizo
41 Y
respondiendo Jesús, di- firme semblante de ir á Jeru-
xo : O generación infiel y per- salém.
¡

versa ¿ hasta quando estaré con


! 52 Y
envió delante de sí men-
vosotros, y os sufriré ? Trae acá sajeros: ellos fuéron, y entráron
tu hijo. en una ciudad de los Samarita-
42 Y quando se acercaba, le nos, para prevenirle posada.
tiró el demonio en tierra, y le 53 Y no le recibieron, por
maltrató. quanto hacia semblante de ir á
43 Mas Jesús increpó al es- Jerusalém.
píritu inmundo, y sanó al mucha- 54 Y quando lo vieron San-
cho, y se le volvió á su-padre. tiago, y Juan sus discípulos,
44 Y se pasmaban todos del dixéron ¿ Señor, quieres que
:

gran poder de Dios y maravi- digamos, que descienda fuego


;

llándose todos de todas las cosas del Cielo, y los acabe ?


que hacia, dixo á sus discípulos 55 Mas él, volviéndose acia
:

Poned en vuestros corazones es- ellos, los riñó, diciendo No sa- :

tas palabras El Hijo del hom- béis, de que espíritu sois.


:

bre ha de ser entregado en ma- 56 El Hijo del hombre no ha


nos de hombres. venido á perder las almas, sino á
45 Mas ellos no entendían es- salvarlas. Y se fuéron á otra
ta palabra, y les era tan obscura, aldea.
que no la comprehendian y te- 57;
Y
aconteció, que yendo
mían de preguntarle acerca de ellos por el camino, dixo uno á
ella. Jesús Yo te seguiré á donde
:

46 Y les vino también el pen- quiera que fueres.


samiento, quién de ellos seria el 58 Jesús le dixo: Las raposas
mayor. tienen cuevas, y las aves del
47 Mas Jesús, viendo lo que Cielo nidos ; mas el Hijo del
pensaban en su corazón, tomó hombre no tiene donde recline
un niño, y lo puso junto á sí, la cabeza.
48 Y
les dixo: El que reci- 59 Y á otro dixo Sigúeme. :

biere á este niño en mi nombre, Y él respondió Señor, déxame


:

á mí recibe y qualquiera que á ir ántes á enterrar á mi padre.


;

mí recibiere, recibe á aquel, que 60 Y


Jesús le dixo: Dexa
me envió Porque el que es me- que los muertos entierren á sus
:
: :

CAriTULO X. 103

muertos mas tú ve, y anuncia


; ha acercado á vosotros el reyno
el reyno de Dios. de Dios.
61 Y otro le dixo Te se- : 10 Mas si en la ciudad en que
guiré, Señor; mas primeramente entrareis, no os recibieren, sa-
déxame ir á dar disposición de liendo por sus plazas, decid :

lo que tengo en mi casa. 11 Aun el polvo, que se nos


62 Jesús le dixo Ninguno, : ha pegado de vuestra ciudad,
que pone su mano en el arado, sacudimos contra vosotros: Sa-
y mira atrás, es apto para el bed no obstante, que se ha acer-
reyno de Dios. cado el reyno de Dios.
12 Os digo, que en aquel día
CAPITULO X. habrá menos rigor para Sodoma,
que para aquella ciudad.
1 después de esto señaló 13 Ay de tí, Corozain
;
! ay
;

JL el Señor también otros de tí Betsaida! que si en Tiro,


setenta y dos y los envió de
; y en Sidón se hubieran hecho
dos en dos delante de sí á cada los milagros, que se han hecho
ciudad y lugar, á donde el habia en vosotras, tiempo ha que sen-
de venir. tados en cilicio y en ceniza, hu-
2 Y les decia La mies cier-
: bieran hecho penitencia.
tamente es mucha, mas los tra- 14 En verdad para Tiro, y
bajadores pocos. Rogad pues al Sidón habrá en el juicio ménos
Señor de la mies, que envié tra- rigor, que para vosotras.
bajadores á su mies. 15 Y tú Cafarnaum, ensalza-
3 Id He aquí que yo os en- da hasta el Cielo, hasta el infier-
:

vió, como corderos en medio de no serás sumergida.


lobos. 16 Quien á vosotros oye, á
4 No llevéis bolsa, ni alforja, mí me oye y quien á vosotros ;

ni calzado, ni saludéis á ninguno desprecia, á mí me desprecia.


por el camino. Y el que á mí me desprecia,
5 En qualquiera casa que en- desprecia á aquel, que me envió.
trareis, primeramente decid 17 Y volvieron los setenta y
Paz sea á esta casa dos con gozo, diciendo: Señor,
6 Y si hubiere allí hijo de aun los demonios se nos sujetan
paz, reposará sobre él vuestra en tu nombre.
paz y si no, se volverá á vo-
; 18 Y les dixo: Veia á Sat? •

sotros. nás como un relámpago, <r .e


7 Y permaneced en la misma caia del Cielo.
casa, comiendo y bebiendo lo 19 Veis, que os he dad j po-
que ellos tengan; porque el tra- testad de pisar sobre serp' ¿lites,
bajador digno es de su salario. y escorpiones, y sobre codo el
No p?.seis de casa en casa. poder del enemigo y nada os ;

8 Y en qualquiera ciudad en dañará.


que entrareis, y os recibieren, 20 Mas en ésto no os gocéis,
comed lo que os pusieren de- porque los espíritus os están
lante : sujetos ántes gozáos, de que
;

9 Y curad á los enfermos, que vuestros nombres están escritos


en ella hubiere, v decidles Se en los Cielos.:
:

104 SAN LUCAS.


21 En aquella misma hora se 31 Aconteció pues, que pasa-
regocijó en el Espíritu Santo, y ba por el mismo camino un Sa-
dixo : Doy á tí loor, Padre, Se- cerdote y quando le vió, pasó
;

ñor del Cielo y de la tierra, por- de largo.


que escondiste estas cosas á los 32 Y
asimismo un Levita,
sabios y entendidos, y las has llegando cerca de aquel lugar,
revelado á los pequeñitos. Así y viéndole, pasó también de
es, Padre porque así ha sido largo.
;

de tu agrado. 33 Mas un Samaritano, que


22 Todas las cosas me son en- iba su camino, se llegó cerca de
tregadas de mi Padre. Y nadie él y quando le vió, se movió á
;

sabe, quien es el Hijo, sino el compasión.


Padre, ni quien es el Padre, sino 34 Y
acercándose, le vendó
el Hijo, y aquel, á quien lo qui- las heridas, echando en ellas
siere revelar el Hijo. aceyte y vino y poniéndole so-
;

23 Y volviéndose ácia sus dis- bre su bestia, le llevó á una


cípulos, dixo Bienaventurados
: venta, y tuvo cuidado de él.
los ojos, que ven lo que vosotros 35 Y
otro dia, sacó dos dena-
veis. rios, y los dió al Mesonero, y le
24 Porque que mu- dixo: Cuídamele y quanto gas-
os digo, ;

chos Profetas, y Reyes quisieron tares de mas, yo te lo daré quan-


ver lo que vosotros veis, y no lo do vuelva.
vieron y oír lo que ois, y no lo
;
36 Quál de estos tres te pa-
oyeron : rece que fué el próximo de
25 Y se levantó un Doctor de aquel, que dió en manos de los
la Ley, y le dixo por tentarle ladrones ? :

Maestro, que haré para poseer 37 Aquel, respondió el Doc-


la vida eterna ? tor, que usó con él de misericor-
26 Y él le dixo ¿ En la Ley dia.: Pues ve, le dixo entonces
que hay escrito ? ¿ como lees ? Jesús, y haz tú lo mismo.
27 El respondiendo dixo 38 Y aconteció, que como
Amarás al Señor tu Dios de todo fuesen de camino, entró Jesús
tu corazón, y de toda tu alma, y en una aldea; y una muger, que
de todas tus fuerzas, y de todo se llamaba Marta, lo recibió
tu entendimiento y á tu próxi- en su casa,
;

mo como á tí mismo. 39 Y esta tenia una hermana,


28 Y le dixo Bien has res- llamada Maria, la qual también
:

pondido Haz eso, y vivirás.


: sentada á los pies del Señor, oía
29 Mas él queriéndose justi- su palabra.
ficar á sí mismo, dixo á Jesús 40 Pero Marta estaba afa-
:

¿Y quién es mi próximo ? nada de continuo en las hacien-


30 Y Jesús, tomando la pala- das de la casa la qual se pre- ;

bra, dixo: Un hombre baxaba sentó, y dixo ¿


Señor, no ves, :

de Jerusalém á Jericó, y dio como mi hermana me ha dexado


en manos de unos ladrones, los sola para servir ? dile pues, que
quales le despojaron y después me ayude. ;

de haberle herido, le dexáron 41 el Señor le respondió, y Y


medio muerto, y se fueron. dixo Marta, Marta, muy cui :

; : ;;

CAPITULO XI. 105

dadosa estás, y en muchas cosas 10 Porque todo aquel que


te fatigas. pide, recibe y el que busca,
;

42 En verdad una sola es ne- halla; y al que llama, se le


cesaria. María ha escogido la abrirá.
mejor parte, que no le será qui- 11 ¿Y si alguno de vosotros
tada. pidiere pan á su padre, le dará
él una piedra ? ¿ O si un pez
CAPITULO XI. por ventura le dará una ser-
1 "^7" aconteció, que estan- piente en lugar del pez ?
X. do orando en cierto 12 ¿ O si le pidiere un huevo,
lugar, quando acabó, le dixo por ventura le alargará un es-
uno de sus discípulos Señor, corpión ?
:

enséñanos á orar, como también 13 Pues si vosotros, siendo


Juan enseñó á sus discípulos. malos, sabéis dar buenas dádivas
2 Yles dixo Quando ora- á vuestros hijos, ¿ quánto mas
:

reis, decid Padre, santificado vuestro Padre celestial dará es-


:

sea el tu nombre. Venga el tu píritu bueno á los que se lo pi-


reyno. dieren ?
3 Danos hoy el pan nuestro 14 Y
estaba Jesús lanzando
de cada dia. un demonio y este era mudo ;

4 Y perdónanos nuestros pe- y qusndo hubo lanzado al demo-


cados, así como nosotros perdo- nio, habló el mudo, y se mara-
namos á todo el que nos debe. villáron las gentes.
Y no nos dexes caer en la ten- 15 Mas algunos de ellos dixé-
tación. ron: En virtud de Beelzebub
5 Les dixo también: Quién príncipe de los demonios, lanza
de vosotros tendrá un amigo, é los demonios.
irá á él á media noche, y le dirá 16 Y
otros por probarle, le
Amigo, préstame tres panes, pedían señal del cielo.
6 Porque acaba de llegar de 17 El, quando vió los pensa-
viage un amigo mió, y no tengo mientos de ellos, les dixo: Todo
que ponerle delante reyno dividido contra sí mismo,
7 Y el otro respondiese de será asolado; y caerá casa sobre
dentro, diciendo
(
No me seas casa.
:

molesto, ya está cerrada la puer- 18 Pues si Satanás está tam-


ta, y mis criados están también bién dividido contra sí mismo,
como yo en la cama, no me pue- ¿ como estará en pie su reyno ?
do levantar á dártelos. porque decís, que yo lanzo los de-
8 Y si el otro perseverare lla- monios por virtud de Beelzebub.
mando á la puerta, os digo, que 19 Pues si yo por virtud de
ya que no se levantase á dárselos Beelzebub lanzo los demonios,
por ser su amigo, cierto por su ¿vuestros hijos por quien los lan-
importunidad se levantaría, y le zan ? Por esto serán ellos jueces
daría quantos panes hubiese me- de vosotros.
nester. 20 Mas si en el dedo de Dios
9 Y
yo digo á vosotros: Pedid, lanzo los demonios, ciertamente
y se os dará buscad, y halla- el reyno de Dios ha llegado á
;

réis llamad, y se os abrirá.


; vosotros.
5*
;

106 SAN LUCAS.


21 Quando el fuerte armado biduría de Salomón; y he aquí
guarda su atrio, en paz están mas que Salomón en este lugar.
todas las cosas, que posee. 32 Los hombres de Nínive se
22 Mas si sobreviniendo otro levantarán en juicio contra esta
mas fuerte que él, le venciere, generación, y la condenarán
le quitará todas sus armas, en porque hicieron penitencia á la
que fiaba, y repartirá sus des- predicación de Jonás y he aquí
;

pojos. mas que Jonás en este lugar.


23 El que no es conmigo, con- 33 Ninguno enciende una an-
tra mí es; y el que no coge con- torcha, y la pone en un lugar
migo, esparce. escondido, ni debaxo de un cele-
24 Quando el espíritu inmun- mín sino sobre un candelera,
;

do ha salido de un hombre, anda para que los que entran vean la


por lugares secos buscando re- luz.
poso y quando no lo halla,
;
34 La antorcha de tu cuerpo
dice : Me volveré á mi casa, de es tu ojo. Si tu ojo fuere sen-
donde salí. cillo, todo tu cuerpo será res-
25 Y quando vuelve, la halla plandeciente mas si fuere malo,
;

barrida, y alhajada. también tu cuerpo será tene-


20 Entonces va, y toma con- broso.
sigo otros siete espíritus, peores 35 Mira pues, que la lumbre
que él, y entran dentro, y moran que hay en tí, no sean tinieblas.
allí. Y lo postrero de aquel 36 Y así si todo tu cuerpo
hombre es peor que lo primero. fuere resplandeciente, sin tener
27 Y aconteció, que diciendo parte alguna de tinieblas, todo
él esto, una muger de en medio él será luminoso, y te alumbrará
del pueblo levantó la voz, y le como una antorcha de resplan-
dixo Bienaventurado el vientre dor.
:

que te traxo, y los pechos, que 37 Y quando estaba hablando,


mamaste. le rogó un Fariséo, que fuese á
28 Y él dixo: Antes bien- comer con él. Y habiendo en-
aventurados los que oyen la pa- trado, se sentó á la mesa.
labra de Dios, y la guardan. 38 Y el Fariséo comenzó á
29 Y como las gentes acudie- pensar, y decir dentro de sí, por
sen de todas partes, comenzó á qué no se habría lavado antes
decir: Esta generación, gene- de comer.
ración malvada es; señal pide, y 39 Y el Señor le dixo Ahora
.

señal no le será dada, sino la se- vosotros los Fariseos limpiáis lo


ñal del Profeta Jonás. defuera del vaso, y del plato:
30 Porque así como Jonás mas vuestro interior está lleno
fué señal á los de Nínive, así de rapiña, y de maldad.
también el Hijo del hombre lo 40 Necios, ¿el que hizo lo
será á esta generación. que está de fuera, no hizo tam-
31 La Reyna de Mediodía se bién lo que está de dentro ?
levantará en juicio contra los 41 Esto no obstante, lo que
hombres de esta generación, y resta, dad limosna y todas las
;

los condenará ; porque vino de cosas os son limpias.


los fines de la tierra á oir la sa- 42 Mas ay de vosotros, Fa-
¡
! ;

CAPITULO XII. 107


risóos, que diezmáis la yerba la llave de la ciencia vosotros !

buena, y la ruda, y toda hortali- no entrásteis, y habéis prohibido


za, y traspasáis la justicia, y el á los que entraban.
¡«ñor de Dios Pues era nece-
! 53 Y diciéndoles estas cosas,
sario hacer estas cosas, y no los Fariseos, y los Doctores de
ilexar aquellas. la Ley comenzaron á instar por-
43 Ay de vosotros, Fariseos fiadamente, y á importunarle con
¡

que amáis los primeros asientos muchas preguntas,


en las Sinagogas, y ser saluda- 54 Armándole lazos, y pro-
dos en las plazas ! curando cazar de su boca alguna
44 Ay de vosotros, que sois cosa para poderle acusar.
¡

como que no pa-


los sepulcros,
recen, y no lo saben los hom-
CAPITULO XII.
bres, que andan por encima ! 1 ~WT como se hubiesen jun-
45 Y respondiendo uno de los J[ tado al rededor de Je-
Doctores de la Ley, le dixo: sús muchas gentes, de modo que
Maestro, diciendo estas cosas, unos á otros se atrepellaban, co-
nos afrentas también á nosotros. menzó á decir á sus discípulos :
46 Y él dixo ¡Y ay de vo- Guardáos de la levadura de los
:

sotros, Doctores de la Ley que Fariséos, que es hipocresía.


;

cargáis los hombres de cargas, 2 No hay cosa encubierta,


que no pueden llevar, y vosotros que no se haya de descubrir;
ni aun con uno de vuestros de- ni cosa escondida, que no se haya
dos tocáis las cargas de saber.
47 ¡
Ay
de vosotros, que edi- 3 Porque las cosas, que dixís-
ficáis lossepulcros de los Profe- teis en las tinieblas, á la luz se-
tas ; y vuestros padres los ma- rán dichas ; y lo que hablasteis
taron ! á la oreja en los aposentos, será
48 Verdaderamente dais á en- pregonado sobre los texados.
tender, que consentís en las o- 4 A
vosotros pues amigos mios
bras de vuestros padres porque os digo ;
Que no os espantéis de
:

ellos en verdad mataron, mas aquellos, que matan el cuerpo,


los
vosotros edificáis sus sepulcros. y después de esto no tienen mas
49 Por eso dixo también la que hacer.
sabiduría de Dios Les enviaré : 5 Mas yo os mostraré á quién
Profetas y Apóstoles, y de ellos habéis de temer temed á aquel, ;

matarán, y perseguirán que después de haber quitado la


:

50 Para que sea pedida á está vida, tiene poder de arrojar al in-
generación la sangre de todos fierno, así os digo, á este temed.
los Profetas, que fué derramada 6 ¿ No se venden cinco paxa-
desde el principio del mundo, rillos por dos quartos, y ni uno
51 Desde la sangre de Abel de ellos está en olvido delante
hasta la sangre de Zacarías, de Dios ?
que pereció entre el altar, y el 7 Y aun los cabellos de vues-
templo. Así os digo, que pedi- tra cabeza todos están contados.
da será á esta generación. Pues no temáis porque de mas ;

52 Ay de vosotros, Doctores estima sois vosotros, que muchos


¡

de la Ley, que os alzasteis con paxarillos-


: : :

108 SAN LUCAS.


8 Y también os digo: Que 19 Y
diré á mi alma: Alma,
todo aquel, que me confesare muchos bienes tienes allegados
delante de los hombres, el Hijo para muchísimos años descansa, ;

del hombre lo confesará también come, bebe, ten banquetes.


á él delante de los Angeles de 20 Mas Dios le dixo Necio, :

Dios esta noche te vuelven á pedir el


9 Mas el que me negare de- alma ¿ lo que has allegado, pa-
:

lante de los hombres, negado ra quien será ?


será delante de los Angeles de 21 Así es el que atesora para
Dios. sí, y no es rico en Dios.
10 Y
todo el que profiere una 22 Y
dixo á sus discípulos :

palabra contra el Hijo del hom- Por tanto os digo No andéis :

bre, perdonado le será; mas á solícitos para vuestra alma, que


aquel, que blasfemáre contra el comeréis, ni para el cuerpo, que
Espíritu Santo, no le será per- vestiréis.
donado. 23 Mas es el alma, que la co-
1 1 Y
quando os llevaren á las mida, y el cuerpo mas que el
Sinagogas, y á los Magistrados, vestido.
y á las Potestades, no andéis 24 Mirad los cuervos, que no
cuidadosos, como, ó qué habéis siembran, ni siegan, ni tienen
de responder, ó decir. despensa, ni granero, y Dios los
12 Porque el Espíritu Santo alimenta. ¿ Pues quanlo mas
os mostrará en aquella hora lo valéis vosotros, que ellos ?
que convendrá decir. 25 ¿ Y
quien de vosotros, por
13 Yuno del pueblo le dixo: mucho que lo piense, puede aña-
Maestro, di á mi hermano, que dir á su estatura un codo ?
parta conmigo la herencia. 26 Pues si lo que es menos no
14 Mas él le respondió podéis ¿ por que andáis afana-
:

¿Hombre, quien me ha puesto dos por las otras cosas ?


por juez, ó repartidor entre vo- 27 Mirad los lirios como cre-
sotros ? cen ;
que ni trabajan, ni hilan ,

15 Y
les dixo Mirad, y guar- pues os digo, que ni Salomón en
:

dáos de toda avaricia; porque toda su gloria se vistió como uno


la vida de cada uno no está en de estos.
la abundancia de las cosas, que 28 Pues si á la yerba, que hoy
posee. está en el campo, y mañana se
16 Y
les contó una parábola, hecha en el horno, Dios viste
diciendo El campo de un hom- así
:
¿ quanto mas á vosotros de
;

bre rico habia llevado abundan- poquísima fé ?


tes frutos 29 No andéis pues afanados
17 Y
él pensaba entre sí mis- por lo que habéis de comer, ó
mo, y decia : ¿Que haré, porque beber y no andéis elevados
;

no tengo en donde encerrar mis 30 Porque todas estas son co-


frutos ? sas, por las que andan afanadas
18 Y
dixo: Esto haré: Der- las gentes del mundo. vues- Y
ribaré mis graneros, y los haré tro Padre sabe, que de estas te-
mayores y allí recogeré todos neis necesidad.
;

mis frutos, y mis bienes : 31 Por tanta, buscad prime


: ::

CAPITULO XII. 109


ramentc rcyno de Dios, y su
el y prudente, que puso el Señor
justicia y todas estas cosas os
;
sobre su familia, para que les dé
serán añadidas. la medida de trigo en tiempo ?
32 No temáis, pequeña grey ; 43 Bienaventurado aquel sier-
porque á vuestro Padre plugo vo, que quando el Señor viniere,
daros el reyno. le hallare así haciendo.
33 Vended lo que poseéis, y 44 Verdaderamente os digo,
dad limosna. Haceos bolsas, que que le pondrá sobre todo quanto
no se envejecen, tesoro en los posee.
Cielos, que jamas falta á donde 45 Mas si dixere el tal siervo
;

el ladrón no llega, ni roe la en su corazón Se tarda mi Se- :

polilla. ñor de venir, y comenzare á mal-


34 Porque donde está vuestro tratar á los siervos, y á las cria-
tesoro, allí también estará vues- das, y á comer, y á beber, y á
tro corazón. embriagarse
35 Tened ceñidos vuestros lo- 46 Vendrá el Señor de aquel
mos, y antorchas encendidas siervo el dia, que no espera, y á
en vuestras manos la hora que no sabe, y le apar-
36 Y sed vosotros semejantes tará, y pondrá su parte con los
á los hombres, que esperan á su desleales.
señor, quando vuelva de las bo- 47 Porque aquel siervo, que
das ;
para que quando viniere, y supo la voluntad de su Señor, y
llamare á la puerta, luego le no se apercibió, y no hizo con-
abran. forme á su voluntad, será muy
37 Bienaventurados aquellos bien azotado
siervos, que hallare velando el 48 Mas el que no la supo, y
Señor, quando viniere En ver- hizo cosas dignas de castigo, po-
:

dad os digo, que se ceñirá, y los co será azotado. Porque á todo


hará sentar á la mesa, y pasando aquel, á quien mucho fué dado,
los servirá» mucho le será demandado y al ;

38 Ysi viniere en la segunda que mucho encomendáron, mas


vela, y si viniere en la tercera le pedirán.
vela, y así los halláre, bienaven- 49 Fuego vine á poner en la
turados son los tales siervos. tierra ¿ Y que quiero, sino que
:

39 Mas esto sabed, que si el arda ?


padre de familias supiese la hora, 50 Con bautismo es menester
en que vendría el ladrón, vela- que yo sea bautizado y como
:

ría sin duda, y no dexaria minar me angustio, hasta que se cum-


su casa. pla?
40 Vosotros pues estad aper- 51 ¿ Pensáis, que soy venido
cibidos porque á la hora, que
; á poner paz en la tierra ? Os di-
no pensáis, vendrá el Hijo del go, que no, sino división :

hombre. 52 Porque de aquí adelante


41 Y Pedro dixo ¿ Señor, estarán cinco en una casa divi-
le :

dices esta parábola á nosotros, ó didos, los tres estarán contra los
también á todos ? dos, y los dos contra los tres ;

42 Y dixo el Señor ¿ Quién,: 53 Estarán divididos el pa-


crees, que es el mayordomo fiel dre contra el hijo, y el hijo con-
;
:

110 SAN LUCAS


tra su padre la madre contra
; 5 Os digo, que no Mas si no
¡

la hija,y la hija contra la madre hiciéreis penitencia, todos pere-


la suegra contra su nuera, y la ceréis de la misma manera.
nuera contra su suegra. 6 Y decia también esta seme-
54 Y decía también al pueblo janza Un hombre tenia una hi-
:

Quando veis asomar la nube de guera plantada en su viña, y fué


parte del Poniente, luego decis : á buscar fruto en ella, y no le
Tempestad viene y así sucede.
;
halló.
55 Y quando sopla el Austro, 7 Y dixo al que labraba la
decis : Calor hará y es así.
; viña: Mira, tres años ha que
56 Hipócritas, sabéis distin- vengo á buscar fruto en esta hi-
guir los aspectos del Cielo y de guera, y no le hallo córtala;

la tierra ¿ pues
;
como no sabéis pues ¿ para que ha de ocupar
:

reconocer el tiempo presente ? aun la tierra ?


57 ¿ Y por que no juzgáis por 8 Mas él respondió, y le dixo:
vosotros mismos lo que es justo ? Señor, déxala aun este año, y la
58 Quando vas con tu contra- cavaré al rededor, y le echare
rio al príncipe, haz lo posible estiércol :

por librarte de él en el camino, 9 Y si con esto die~e fruto ;


porque no te lleve al juez, y el y si no, la cortarás después.
juez te entregue al alguacil, y el 10 Y estaba enseñando en la
alguacil te meta en la cárcel. Sinagoga de ellos los Sábados.
59 Te digo, que no saldrás de 11 Y he aquí una muger, que
allí, hasta que pagues el último tenia espíritu de enfermedad diez
maravedí. y ocho años habia y estaba tan
;

encorvada, que no podia mirar


CAPITULO XIII. ácia arriba.
1 ~%7~ en este mismo tiecipo 12 Quando la vió Jesús, la
Jl estaban allí unos, que llamó á sí, y le dixo Muger, :

le decian nuevas de los Galiléos, libre estás de tu enfermedad.


cuya sangre habia mezclado Pi- 13 Y
puso sobre ella las manos,
lato con la de los sacrificios de y en el punto se enderezó, y daba
ellos. gloria á Dios.
2 Y Jesús les respondió, di- 14 Y
tomando la palabra el
ciendo ¿ Pensáis, que aquellos Príncipe de la Sinagoga, indig-
:

Galiléos fueron mas pecadores nado porque Jesús habia curado


que todos los otros, por haber en el Sábado, dixo al pueblo :

padecido tales cosas ? Seis dias hay, en que se puede


3 Os digo, que no Mas si no trabajar en estos pues venid, y
: ;

hiciéreis penitencia, todos pere- que os cure, y no en Sábado.


ceréis de la misma manera. 15 Y
respondiéndole el Señor
4 Así como también aquellos dixo ¿ Hipócritas, cada uno de
:

diez y ocho hombres, sobre los vosotros no desata en Sábado su


quales cayó la torre en Siloé, y buey, ó su asno del pesebre, y
los mató; ¿pensáis, que ellos lo lleva á abrevar ?
fuéron mas deudores que todos 16 ¿ Y esta hija de Abraham,
los hombres, que moraban en á quien tuvo ligada Satanás diez
Jerusalém ? |y ocho años, no convino desa-
: :

CAPITULO XIV. 111

tarla de este lazo en dia de Sá- todos los obradores de la iniqui-


bado? dad.
17 Y diciendo estas cosas, se 28 Allí será el llorar, y el
avergonzaban todos sus adversa- cruxir de dientes quando vie- ;

rios mas
; se gozaba todo el pue- reis á Abraham, y á Isaac, y á
blo de todas las cosas, que él Jacob, y á todos los Profetas en
hacia gloriosamente. el reyno de Dios, y que vosotros
18 Decia pues: ¿A que es sois arrojados fuera.
semejante el reyno de Dios, y á 29 vendrán de Oriente, y Y
que lo compararé ? de Occidente, y de Aquilón, y
19 Semejante es al grano de de Austro, y se sentarán á la
la mostaza, que lo tomó, un mesa en el reyno de Dios.
hombre, y lo sembró en su huer- 30 Y he aquí que son postre-
to, y creció, y se hizo grande ros, los que serán primeros, y
árbol y las aves del Cielo re- que son primeros, los que serán
;

posáron en sus ramas. postreros.


20 Y
dixo otra vez ¿ A que 31 Este mismo dia se llegaron
:

diré, que el reyno de Dios es á él ciertos Fariséos, y le dixé-


semejante ? ron Sal de aquí, y vete por- :
;

21 Semejante es á la levadu- que Heródes te quiere matar.


ra, que tomó una muger, y la 32 Y les dixo Id, y decid á :

escondió en tres medidas de ha- aquella raposa, que yo lanzo de-


rina, hasta que todo quedase fer- monios, y doy perfectas sanida-
mentado. des hoy y mañana, y al tercero
22 E iba por las ciudades y dia soy consumado.
aldeas enseñando, y caminando 33 Pero es necesario, que yo
acia Jerusalém. ande hoy, y mañana, y otro dia;
23 Y
le dixo un hombre porque no cabe, que un Profeta
¿
Señor, son pocos los que se muera fuera de Jerusalém.
salvan ? Y él les dixo 34 Jerusalém, Jerusalém, que
:

24 Porfiad á entrar por la matas á los Profetas, y apedreas


puerta angosta porque os digo, á los que son enviados á tí,
:

que muchos procurarán entrar, ¿ quántas veces quise juntar tus


y no podrán. hijos, como el ave su nido de-
25 Y quando el padre de fa- baxo de sus alas, y no quisiste ?
milias hubiere entrado, y cerra- 35 He aquí que os será dexa-
do la puerta, vosotros estaréis da desierta vuestra casa. Y os
fuera, y comenzaréis á llamar á digo que no me veréis, hasta que
la puerta, diciendo: Señor, ábre- venga tiempo, quando digáis
nos y él os responderá, dicien- Bendito, el que viene en el nom-
;

do No sé, de dónde sois voso- bre del Señor.


:

tros
26
:

Entonces comenzaréis á
CAPITULO XIV.
decir Delante de tí comimos y
: ~W7~ aconteció, que entran-
1
bebimos, y en nuestras plazas JL do Jesús un Sábado en
enseñaste. casa de uno de los principales
27 Y os dirá : No sé, de dón- Fariséos á comer pan, ellos le
de sois vosotros ;
apartaos de mí estaban acechando.
:

112 SAN LUCAS.


2 Y he aquí un hombre hy- llama á los pobres, lisiados, co-
drópico estaba delante de él. xos, y ciegos :

3 Y Jesús dirigiendo su pala- 14 Y serás bienaventurado,


bra á los Doctores de la Ley, y porque no tienen con que cor-
á los Fariseos, les dixo ¿ Si es
: responderte ; mas te se galardo-
lícito curar en Sábado? nará en la resurrección de los
4 Mas ellos callaron. El en- justos.
tonces le tomó, le sanó, y le des- 15 Quando uno de los que
pidió. comían á la mesa oyó esto, le
5 Y respondió, y dixo
les : dixo: Bienaventurado el que
¿ Quien hay de vosotros, que comerá pan en el reyno de Dios.
viendo su asno, ó su buey caido 16 Y
él le dixo Un hombre :

en un pozo, no le saque luego hizo una grande cena, y convidó


en dia de Sábado ? á muchos.
6 Y no le podían replicar á 17 Y quando fué la hora de
estas cosas. la cena, envió uno de sus siervos
7 Y observando también, co- á decir á los convidados, que vi-
mo los convidados escogían los niesen, porque todo estaba apa-
primeros asientos en la mesa, les rejado.
propuso una parábola, y dixo : 18 Y
todos á una comenzaron
8 Quando fueres convidado á á excusarse. El primero le di-
bodas, no te sientes en el primer xo He comprado una granja,
:

lugar, no sea que haya allí otro y necesito ir á verla te ruego, ;

convidado mas honrado que tú, que me tengas por excusado.


9 Y que venga aquel, que te 1 9 Y dixo otro He compra- :

convidó á tí y á él, y te diga do cinco yuntas de bueyes, y


Da el lugar á este y que en- quiero ir á probarlas te ruego,
; ;

tonces tengas que tomar el últi- que me tengas por excusado.


mo lugar con vergüenza. 20 Y
dixo otro He tomado :

10 Mas quando fueres llama- muger, y por eso no puedo ir allá.


do, ve, y siéntate en el último 21 Y volviendo el siervo, dió
puesto para que quando venga cuenta á su señor de todo esto.
;

el que te convidó, te diga Ami- Entonces ayrado el padre de fa-


:

go, sube mas arriba. Entonces milias, dixo á su siervo Sal :

serás honrado delante de los que luego á las plazas, y á las calles
estuvieren contigo á la mesa. de la ciudad y traeme acá ;

1 1 Porque todo aquel, que se quantos pobres, y lisiados, y cie-

ensalza, humillado será y el gos, y coxos hallares.


;

que se humilla, será ensalzado. 22 Y dixo el siervo: Señor,


12 Y decia también al que le hecho está, como lo mandaste, y
habia convidado: Quando das aun hay lugar.
una comida, ó una cena, no lla- 23 Y dixo el Señor al siervo :

mes á tus amigos, ni á tus her- Sal á los caminos, y á los cerca-
manos, ni á tus parientes, ni á dos y fuérzalos á entrar, para
;

tus vecinos ricos, no sea que te que se llene mi casa.


v uelvan ellos á convidar, y te lo 24 Os digo, que ninguno de
paguen. aquellos hombres, que fueron
13 Mas quando haces convite, llamados, gustará mi cena.
: :

CAPITULO XV. 113


25 Y muchas gentes iban con 2 Y
los Fariseos, y los Escri-
él, y volviéndose, Ies dixo : bas murmuraban, diciendo Es- :

26 Si alguno viene á mí, y no te recibe pecadores, y come con


aborrece á su padre, y madre, y ellos.
muger, é hijos, y hermanos, y 3 Y
les propuso esta parábola,
hermanas, y aun también su vi- diciendo :
4
da, no puede ser mi discípulo. 4 ¿ Quien de vosotros es el
27 Y el que no lleva su cruz hombre, que tiene cien ovejas,
á cuestas, y viene en pos de mí, y si perdiere una de ellas, no
no puede ser mi discípulo. dexa las noventa y nueve en el
28 ¿Porque quien de vosotros desierto, y va á buscar la que
queriendo edificar una torre, no se habia perdido, hasta que la
cuenta primero de asiento los halle ?
gastos, que son necesarios, vien- 5 Y quando la hallare, la poce
do si tiene para acabarla ? sobre sus hombros gozoso
29 No sea que después que 6 Y viniendo á casa, llama á
hubiere puesto el cimiento, y no sus amigos, y vecinos, dicién-
la pudiere acabar, toóos los que doles :Dadme el parabién, por-
lo vean, comiencen á hacer bur- que he hallado mi oveja, que se
la de él, habia perdido.
30 Diciendo: ¿Este hombre 7 Os digo, que así habrá mas
comenzó á edificar, y no ha po- gozo en el Cielo sobre un peca-
dido acabar ? dor que hiciere penitencia, que
31 ¿ O qué Rey queriendo sa- sobre noventa y nueve justos,
lir á pelear contra otro Rey, no que no han menester penitencia.
considera antes de asiento, si 8 ¿O que muger que tiene
podrá salir con diez mil hom- diez drachmas, si perdiere una
bres á hacer frente al que viene drachma, no enciende el candil,
contra él con veinte mil ? y barre la casa, y la busca con
32 De otra manera, aun quando cuidado hasta hallarla i
el otro está léjos, envia su emba- 9 Y después que la ha halla-
xada, pidiéndole tratados de paz. do, junta las amigas, y vecinas,
33 Pues así qualquiera de vo- y dice: Dadme el parabién, por-
sotros, que no renuncia á todo loque he hallado la drachma, que
que posee, no puede ser mi dis- habia perdido.
cípulo. 10 Así os digo, que habrá go-
34 Buena es la sal. Mas si zo delante de los Angeles de Di-
la sal perdiere su sabor, ¿con os por un pecador que hace pe-
que será sazonada ? nitencia.
35 No es buena, ni para la 1 1 Mas dixo Un hombre tu-
:

tierra, ni para el muladar ; mas vo dos hijos


la echarán fuera: Quien tiene 12 Y dixo el menor de ellos á
orejas de oir, oiga. su padre Padre, dame la parte
:

de la hacienda, que me toca.


CAPITULO XV. Y él les repartió la hacienda.
1 se acercaban á él los 13 Y no muchos días después,
X Publícanos, y pecado- juntando todo lo suyo el hijo me-
re?, para oirie. nor, se fué léjos á un pais muy
! ; ; ; : ;

114 SAN LUCAS.


distante, y allí malrotó todo su 25 Y su hijo el mayor estaba
haber, viviendo disolutamente. en el campo ; y quando vino, y
14 Y quando todo lo hubo se acercó á la casa, oyó la sin-
gastado, vino una grande ham- fonía, y el coro
bre en aquella tierra, y él co- 26 Y llamando á uno de los
menzó á padeaer necesidad. criados, le preguntó que era
15 Y
fué, y se arrimó á uno aquello.
de los ciudadanos de aquella 27 Y este le dixo: Tu her-
tierra; el qual le envió á su mano ha
venido, y tu padre ha
cortijo á guardar puercos. hecho matar un ternero cebado ;

16 Y deseaba henchir su vien- porque le ha recobrado salvo.


tre de las mondaduras, que los 28 El entonces se indignó, y
puercos comian ; y ninguno se no queria entrar mas saliendo :

las daba. el padre, comenzó á rogarle.


17 Mas volviendo sobre sí, 29 Y él respondió á su padre,
dixo : Quintos jornaleros en la
; y dixo He aquí tantos años ha :

casa de mi padre tienen el pan que te sirvo, y nunca he traspa-


de sobra, y yo me estoy aquí sado tus mandamientos, y nunca
muriendo de hambre me has dado un cabrito, para
18 Me levantaré, é iré á mi comerle alegremente con mis
padre, y le diré Padre, pequé :amigos :

contra el Cielo, y delante de tí 30 Mas quando vino este tu


19 Ya no soy digno de ser hijo, que ha gastado su hacienda
llamado hijo tuyo hazme como con rameras, le has hecho matar
;

á uno de tus jornaleros. un ternero cebado.


20 Y levantándose se fué para 31 Entonces el padre le dixo:
su padre. Y como aun estuviese Hijo, tú siempre estás conmigo,
léjos, le vió su padre, y se movióy todos mis bienes son tuyos
á misericordia y corriendo á él,
; 32 Pero razón era celebrar
le echó los brazos al cuello, y leun banquete, y regocijarnos;
besó. porque este tu hermano era
21 Y el hijo le dixo Padre, muerto, y revivió se habia per-
: ;

he pecado contra el Cielo, y de- dido, y ha sido hallado.


lante de tí ya no soy digno de
;

ser llamado hijo tuyo. CAPITULO XVI.


22 Mas el padre dixo á sus
criados Traed aquí prontamen-
: 1 ~%7* decia también á sus
te la ropa mas preciosa, y ves- JL discípulos Habia un :

tidle, y ponedle anillo en su ma- hombre rico, que tema un ma-


no, y calzado en sus pies yordomo y este fué acusado
: ;

23 Y traed un ternero ceba- delante de él, como disipador de


do, y matadlo, y comamos, y ce- sus bienes.
lebremos un banquete 2 Y le llamó, y le dixo: ;Qué
24 Porque este mi hijo era es esto, que oygo decir de tí ?
muerto, y ha revivido se habia da cuenta de tu mayordoinía
;

perdido, y ha sido hallado. Y porque ya no podrás ser mi ma-


comenzaron á celebrar el ban- yordomo.
quete. 3 Entonces el mayordomo di-
:

CAPITULO XVI. 115


xo entre sí ¿ Que haré, porque avaros, oían todas estas cosas y
:
;

mi señor me quita la mayordo- le escarnecían.


mía ? Cavar no puedo de men- 15 Y les dixo: Vosotros sois
;

digar tengo vergüenza. los que os vendéis por justos de-


4 Yo sé lo que he de hacer, lante de los hombres mas Dios ;

para que quando fuere removido conoce vuestros corazones por- ;

de la mayordomía, me reciban que lo que los hombres tienen


en sus casas. por sublime, abominación es de-
5 Llamó pues á cada une de lante de Dios.
los deudores de su señor, y dixo 16 lia Ley, y los Profetas
al primero ¿ Quanto debes á mi
: hasta Juan desde entonces es ;

señor ? anunciado el reyno de Dios, y


6 Y este le respond'ó : Cien todos hacen fuerza contra él.
barriles de aceyte. le dixo Y : 17 Y
mas fácil cosa es pasar
Toma tu escritura, y siéntate el Cielo y la tierra, que caer un
luego, y escribe cincuenta. de la Ley. solo tilde
7 Después dixo á otro ¿ tú : Y
18 Qualquiera que dexa su
quanto debes r Y él respondió : muger, y toma otra, hace adul-
Cien coros de trigo. El dixo terio y también el que se casa
: ;

Toma tu vale, y escribe ochenta. con la que repudió el marido,


8 Y loó el Señor al mayordo- comete adulterio.
mo infiel, porque lo hizo cuer- 19 Habia un hombre rico, que
damente porque los hijos de se vestía de púrpura y de lino
;

este siglo mas sabios son en su finísimo, y cada día tenia con-
generación que los hijos de la vites expléndidos.
luz. 20 Y habia allí un mendi-
9 Y yo os digo Que os ganéis go llamado Lázaro, que yacía
:

amigos de las riquezas de iniqui- á la puerta del rico, lleno de


dad para que quando fallecie- llagas,
;

reis, os reciban en las eternas 21 Deseando hartarse de las


moradas. migajas, que caían de la mesa del
10 El que es fiel en lo menor, rico, y ninguno se las daba mas ;

también lo es en lo mayor y el venían los perros, y le lamian


;

que es injusto en lo poco, tam- las llagas.


bién es injusto en lo mucho. 22 Y aconteció, que quando
1 1 Pues si en las riquezas in- murió aquel pobre, lo llevaron

justas uo fuisteis fieles: ¿quien los Angeles al seno de Abraham.


os fiará lo que es verdadero ? Y murió también el rico, y fué
12 Y si no fuisteis fieles en lo sepultado en el infierno.
ageno ¿ lo que es vuestro, quien
: 23 Y alzando los ojos, quando
os lo dará ? estaba en los tormentos, vió de
13 Ningún siervo puede ser- léjos á Abraham, y á Lázaro en
vir á dos señores porque ó abor- su seno
;

recerá al uno, y amará al otro 24 Y él, levantando el grito,


;

ó al uno se llegará, y al otro des- dixo: Padre Abraham, compa-


preciará no podéis servir á Di- décete de mí, y envía á Lázaro,
:

os, y á las riquezas. que moje la extremidad de su


14 Mas los Fariséos, que eran dedo en agua, para refrescar mi
; .

116 SAN LUCAS.


lengua, porque soy atormentado 4 si pecare contra tí siete Y
en esta llama. veces al dia, y siete veces al dia
25 YAbraham le dixo Hijo, se volviere á tí, diciendo Me
: :

acuérdate, que recibiste tus bie- pesa, perdónale.


nes eu tu vida, y Lázaro tam- 5 dixéron los Apóstoles al Y
bién males ; pues ahora es él Señor Auméntanos la fé. :

aquí consolado, y tú atormen- 6 dixo el Señor Si tuvie- Y :

tado. reis fé, como un grano de mos-


26 Fuera de que hay una sima taza, diréis á este moral : Ar-
impenetrable entre nosotros y ráncate de raiz, y trasplántate
vosotros de manera que los que
; en el mar y os obedecerá.
;

quisieren pasar de aquí á voso- Y


7 ¿ quien de vosotros tenien-
tros, no pueden, ni de ahí pasar do un siervo, que ara, ó guarda
acá. el ganado, quando vuelve del
27 Ydixo : Pues te ruego, campo, le dice Pasa luego, sién-
:

padre, que lo envíes á casa de tate á la mesa :

mi padre. 8 Y no le dice antes Dis- :

28 Porque tengo cinco her- ponme de cenar, y ponte á ser-


manos, para que les dé testimo- mientras que como, y
virme,
nio, no sea que vengan ellos bebo que después comerás tu
;

también á este lugar de tormen- y beberás ?


tos. 9 ¿ Por ventura debe agrade-
29 Y Abrahám le dixo : Tie- cimiento á aquel siervo, porque
nen á Moysés, y á los Profetas este hizo lo que le mandó ?
oyganlos. 10 Pienso que no. Asi tam-
30 Mas él dixo: No, padre bién vosotros, quando hiciereis
Abrahám ; mas
alguno de los
si todas las cosas, que os son man-
muertos fuere á ellos, harán pe- dadas, decid Siervos inútiles :

nitencia. somos lo que debíamos hacer, ;

31 YAbrahám le dixo : Si no hicimos.


oyen á Moisés, y á los Profetas, 11 Y aconteció, que yendo él
tampoco creerán, aun quando al- á Jerusalém, pasaba por medio
guno de los muertos resucitere. de Samaría, y de Galilea.
12 Y entrando en una aldea,
CAPITULO XVII. saliéron á él diez hombres lepro-
1 ~%7~ dixo á sus discípulos sos, que se paráron de lejos
: :

X Imposible es, que no 13 Y alzáron la voz, diciendo


vengan escándalos mas ay de Jesús maestro, ten misericordia
; ¡

aquel, por quien vienen de nosotros.


!

2 Mas le valdría, que le pu- 14 El quando los vió, dixo:


siesen al cuello una piedra de Id, mostraos á los Sacerdotes.
molino, y le lanzasen en el mar, Y aconteció, que mientras iban,
que escandalizar á uno de estos quedáron limpios.
pequeñitos. 15 Y uno de ellos, quando vió,
3 Mirad por vosotros Si pe- que habia quedado limpio, vol-
:

care tu hermano contra tí, cor- vió glorificando á Dios á grandes


rígele; y si se arrepintiere, per- voces,
dónale. 16 Y se postró en tierra á los
:

CAPITULO XVIIÍ. 117


pies de Jesús, dándole gracias ;
compraban, y vendían planta- ;

y este era Samaritano. ban, y hacían casas.


17 Y respondió Jesús, y dixo: 29 Y el dia, que salió Lot de
¿Por ventura no son diez los Sodoma, llovió fuego y azufre
que fueron limpios ? ¿y los nueve del Cielo, y los mató á todos :

donde están ? 30 De esta manera será el


18 No hubo quien volviese, y dia en que se manifestará el
diese gloria á Dios, sino este ex- Hijo del hombre.
tranjero. 31 En aquella hora el que es-
19 Y le dixo : Levántate, tuviere en el tejado, y tuviere
vete, que tu te te ha hecho sus alhajas dentro de la casa, no
salvo. descienda á tomarlas ; y el que
20 Y preguntándole los Fari- en el campo, así mismo no torne
¿ Quando vendrá
seos : el reyno atrás.
de Dios ? les respondió, y dixo i 32 Acordaos de la muger de
El reyno de Dios no vendrá con Lot.
muestra exterior : 33 Todo aquel que procurare
21 Ni dirán Helo aquí, ó helo
: salvar su vida, la perderá y ;

allí; porque el reyno de Dios quien la perdiere, la vivificará.


está dentro de vosotros. 34 Os digo, que en aquella
22 Y dixo á sus discípulos noche dos estarán en un lecho,
Vendrán dias, quando desearéis el uno será tomado, y el otro
ver un dia del Hijo del hombre, dexado.
y no lo veréis. 35 Dos mugeres estarán mo-
23 Y os dirán Vedle aquí, liendo juntas la una será toma-
: ;

ó vedle allí. No queráis ir, ni da, y la otra dexada dos en el ;

le sigáis. campo el uno será tomado, y ;

24 Porque como el relámpago, el otro dexado.


que relumbrando en la región 36 Kespondiéron, y le dixé-
inferior del Cielo, resplandece ron ¿ En dónde Señor ? :

desde la una hasta la otra parte; 37 Y él les dixo Do quiera :

así también será el Hijo del que estuviere el cuorpo, allí


hombre en su dia. también se congregarán las
25 Mas primero es menester, águilas.
que él padezca mucho, y que
sea reprobado de esta genera-
CAPITULO XVIII.
ción. 1 les decia también esta
26 Y como fué en los dias de JL parábola, que es me-
Noé, así también será en los nester orar siempre, y no des-
dias del Hijo del hombre. fallecer,
27 Comían, y bebían; los 2 Diciendo: Había un Juez
hombres tomaban mugeres, y en cierta ciudad, que ni temia á
las mugeres maridos, hasta el dia Dios, ni respetaba á hombre al-
||

en que entró Noé en el arca, y guno,


vino el diluvio, y acabó con 3 Y habia en la misma ciudad
todos. una viuda, que venia á él, y le
28 Asimismo como fué en los decia Hazme justicia de mi :

dias de Lot Comían, y bebían; contrario.


:
: ;;

118 SAN LUCAS.


4 Y él por mucho tiempo no 16 Mas Jesús los llamó, y di-
quiso. Pero después de esto dixo xo : Dexad, que vengan á mí
entre sí: Aunque ni temo áDios, los niños,y no los impidáis
ni á hombre tengo respeto, porque de los tales es el reyno
5 Todavía, porque me es im- de Dios
portuna esta viuda, le haré jus- 17 En verdad os digo Que :

ticia, porque no venga tantas ve- el que no recibiere el reyno de


ces, que al fin me muela. Dios, como niño, no entrará en él.
6 Y dixo el Señor: Oid lo 18 Y le preguntó un hombre
que dice el injusto Juez. principal, diciendo Maestro :

7 ¿ Pues Dios no hará ven- bueno, ¿ que haré para poseer


ganza de sus escogidos, que cla- la vida eterna ?
man á él dia y noche ? ¿ y ten- 19 Y Jesús le dixo ¿Porque :

drá paciencia en ellos ? me llamas bueno ? ninguno hay


8 Os digo, que presto los ven- bueno, sino solo Dios.
gará. Mas quando viniere el 20 Sabes los Mandamientos:
Hijo del hombre, ¿pensáis que No matarás No fornicarás No ; ;

hallará fé en la tierra ? hurtarás ; No dirás falso testi-


9 Y dixo también esta pará- monio Honra á tu padre, y á ;

bola á unos, que fiaban en sí tu madre.


mismos, como si fuesen justos, y 21 El dixo: Todo esto he
despreciaban á los otros guardado desde mi juventud.
:

10 Dos hombres subiéron al 22 Quando esto oyó Jesús, le


templo á orar el uno Fariséo, dixo ; Aun te falta una cosa :

y el otro Publicano. vende todo quanto tienes, y dalo


1 1 El Fariséo estando en pie, á pobres, y tendrás un tesoro en

oraba en su interior de esta ma- el Cielo; y ven, y sígneme.


nera Dios, gracias te doy, por-
: 23 Quando él oyó esto, se en-
que no soy como los otros hom- tristeció porque era muy rico. ;

bres, robadores, injustos, adúl- 24 Y Jesús le dixo, quando le


teros como este Publicano. vió triste
; así Quán dificultosa- :
¡

12 Ayuno dos veces en la se- mente entrarán en el reyno de


mana doy diezmos de todo lo Dios los que tienen los dineros
;
!

que poseo. 25 Porque mas fácil cosa es


13 Mas el Publicano, estando pasar un camello por el ojo de
léjos, no osaba ni aun alzar los una aguja, que entrar un
rico en
ojos al Cielo ; reyno de Dios.
sino que heria su el
pecho, diciendo Dios, mués- 26 Y dixéron los que lo oian
: :

trate propicio á mí pecador. ¿ Pues quién puede salvarse ?


14 Os digo, que este, y no 27 Les dixo Lo que es im- :

aquel, descendió justificado á su posible para los hombres, es po-


casa Porque todo hombre, que sible para Dios.
:

se ensalza, será humillado y el 28 Y dixo Pedro Bien ves,


;
:

que se humilla, será ensalzado. que nosotros hemos dexado todas


15 Y le traían también niños, las cosas, y te hemos seguido.
para que los tocase. Y quando 29 El les dixo En verdad os :

lo viéron los discípulos, los re- digo, que ninguno hay, que haya
I

ñían. dexado casa, ó pudres, ó herma-


[
: ;

CAPÍTULO XIX. 119


nos, ómuger, ó hijos por el rey-
no de Dios,
CAPITULO XIX.
30 Que no haya de recibir 1 "^7" habiendo entrado Je-
mocho mas en este tiempo, y en X sus, pasaba por Je:n-
el siglo venidero la vida eteina. có.
31 Y tomó Jesús aparte á los 2 Y he aquí un hombre lla-
doi£, y les dixo Mirad, vamos
: mado Zaqueo; y este era uno
á Jerusalém, y serán cumplidas de los principales entre los Pub-
todas las cosas, que escribieron lícanos, y rico
los Profetas del Hijo del hombre. 3 Y
procuraba ver á Jesús,
32 Porque será entregado á quien fuese; y no podia por la
los Gentiles, y será escarnecido, mucha gente, porque era peque-
y azotado, y escupido. ño de estatura.
33 Y después que le azotaren, 4 Y
corriendo delante, se su-
le quitarán la vida, y resucitará bió en un árbol cabrahigo para
al tercero dia. verle porque por allí había de
;

34 Mas ellos no entendieron pasar.


nada de esto y esta palabra Ies
; 5 Y quando llegó Jesús á
era escondida y no entendian, aquel lugar, alzando los ojos, le
;

lo que les decia. vió, y le dixo Zaqueo, descien- :

35 Y aconteció, que acercán- de presto, porque es menester


dose á Jericó, estaba un ciego hospedarme hoy en tu casa.
sentado cerca del camino, pi- 6 Y él descendió apresurado ;

diendo limosna. y le recibió gozoso.


36 Y quando oj ó el tropel de 7 Y viendo esto todos, mur-
la gente que pasaba, preguntó muraban, diciendo, que habia
que era aquello. ido á posar á casa de un pecador.
37 Y le dixéron, que pasaba 8 Mas Zaqueo, presentándose
Jesús Nazareno. al Señor, le dixo Señor, la mi- :

38 Y dixo á voces Jesús Hijo tad de quanto tengo doy á los


:

de David, ten misericordia de pobres y si en algo he defrau- ;

mí. dado á alguno, le vuelv o quatro


39 Y los que iban delante le tantos mas.
reñían, para que callase. Mas 9 Y Jesús le dixo: Hoy ha
él gritaba mucho mas Hijo de venido la salud á esta casa
:

David, ten misericordia de mí. porque él también es hijo de


40 Y Jesús parándose, mandó Abraham.
que se le traxesen. Y quando 10 Pues el Hijo del hombre
estuvo cerca, le preguntó, vino á buscar, y á salvar lo que.
41 Diciendo ¿
Que
: quieres habia perecido.
que te haga ? Y él respondió 11 Oyendo ellos esto, prosi-
:

Señor, que vea. guió diciéndoles una parábola,


42 Y Jesús le dixo Vee, tu con ocasión de estar cerca de
:

fe te ha hecho salvo. Jerusalém y porque pensaban ;

43 Y luego vió, y le seguía que luego se manifestaría el rey-


glorificando á Dios. Y quando no de Dios.
vió esto todo el pueblo, dió loor 12 Dixo pues Un hombre :

á Dios. noble fué á una tierra distante


: :

120 SAN LUCAS.


para recibir allí un reyno, y des- sela al que tiene las diez minas.
pués volverse. 25 Y ellos le dixéron Señor,
:

13 Y habiendo llamado á diez que tiene diez minas.


de sus siervos, les dió diez minas, 26 Pues yo os digo, que á
y les dixo Traficad entretanto
: todo aquel que tuviere, se le
que vengo. dará, y tendrá mas mas al que
;

14 Mas los de su ciudad le no tiene, se le quitará aun lo


aborrecían y enviando en pos
;
que tiene.
de él una embaxada, le dixéron 27 Y en quanto á aquellos
No queremos que reyne este so- mjs enemigos, que no quisiéron
bre nosotros. que yo reynase sobre ellos, traéd-
15 Y quando volvió, después melos acá, y matadlos delante
de haber recibido el reyno, man- de mí.
dó llamar á aquellos siervos, á 28 Y dicho esto, iba delante
quienes habia dado el dinero, subiendo á Jerusalém.
para saber lo que habia nego- 29 Y
aconteció, que quando
ciado cada uno. llegó cerca de Betfage, y de
16 Llegó pues el primero, y Betania al monte, que se llama
dixo Señor, tu mina ha ganado
: del Olivar, envió dos de sus dis-
diez minas. cípulos,
17 Y le dixo: Está bien, buen 30 Diciendo Id á esa aldea,
:

siervo pues que en lo poco has


;
que está enfrente ; y luego que
sido fiel, tendrás potestad sobre entrareis en ella, hallaréis un
diez ciudades. pollino de asna atado, sobre el
18 Y
vino otro, y dixo: Señor, qual nunca se sentó hombre al-
tu mina lia ganado cinco minas. guno desatadlo, y traedlo.
;

19 Y
dixo á este: Tú tenia 31 Y
si alguno os preguntare:

sobre cinco ciudades. ¿ Por que lo desatáis ? le respon-

20 Y
vino el tercero, y dixo deréis así
: Porque el Señor lo
:

Señor, aquí tienes tu mina, la ha menester.


qual he tenido guardada en un 32 Fueron pues los que ha-
lienzo bían sido enviados, y hallaron el
21 Porque tuve miedo de tí, pollino, que estaba como les ha-
que eres hombre recio de con- bia dicho.
dición llevas lo que no pusiste,
; 33 Y
quando desataban al po-
y siegas lo que no sembraste. llino, le dixéron sus dueños :

22 Entonces él le dixo Mal ¿ Por que desatáis al pollino ?


:

siervo, por tu propia boca te 34 Y


ellos respondieron: Por-
condeno Sabias, que yo era que el Señor le ha menester.
:

hombre recio de condición, que 35 Y


lo traéron á Jesús. Y
llevo lo que no puse, y siego lo echando sobre el pollino sus ro-
que no sembré : pas, pusiéron encima á Jesús.
23 ¿Pues por que no diste mi 36 Y
yendo él así, tendían
dinero al banco, para que quando sus vestidos por el camino,
volviese lo tomara con las ga- 37 Y
quando se acercó á la
nancias? baxada del monte del Olivar, to-
24 Y
dixo á los que estaban dos los discípulos en tropas, lle-
allí: Quitadle la mina, y dád- nos de gozo comenzáron á ala-
: : :

CAPITULO XX. 121

bar á Dios en alta voz por todas


las maravillas que habían visto,
CAPITULO XX.
38 Diciendo Bendito el Rey : 1 "¥7" aconteció un dia, que
que viene en el nombre del Se- estando él en el tem- X
ñor, paz en el Cielo, y gloria en plo instruyendo al pueblo, y e-
las alturas. vangelizando, se juntáron los
39 Y algunos de los Fariseos, Príncipes de los Sacerdotes, y
que estaban entre la gente, le los Escribas con los Ancianos,
dixéron Maestro, reprehende
: 2 Y le habláron de esta mane-
á tus discípulos. ra: ¿Dinos con que autoridad
40 El les respondió Os digo, haces estas cosas ? ¿ ó quien es
:

que si estos callaren, las piedras el que te dió esta potestad ?


darán voces. 3 Y Jesús respondió, y les
41 Y quando llegó cerca, al dixo Yo también os haré una :

ver la ciudad, lloró sobre ella, pregunta. Kespondedme


diciendo : 4 ¿ El bautismo de Juan era
42 Ah si tú reconocieses, si-
;
del Cielo, ó de los hombres ?
quiera en este tu dia, lo que 5 Ellos pensaban dentro de
puede traerte la paz! mas aho- sí, diciendo Si dixéremos, que
:

ra está encubierto de tus ojos. del Cielo, dirá ¿ Pues por que
:

43 Porque vendrán dias con- no le creísteis?


tra en que tus enemigos te
tí, 6 Y si dixéremos De los :

cercarán de trincheras, y te hombres, nos apedreara todo el


pondrán cerco, y te estrecharán pueblo pues tiene por cierto, ;

por todas partes que Juan era Profeta.


44 Y te derribarán en tierra, 7 Y respondiéren que no sa-
y á tus hijos, que están dentro bían de donde era.
de tí, y no dexarán en tí piedra 8 Y les dixo Jesús Pues ni :

sobre piedra por quanto no co- yo os digo, con que potestad


;

nociste el tiempo de tu visita- hago estas cosas.


ción. 9 Y comenzó á decir al pue-
45 Y habiendo entrado en el blo esta parábola: Un hombre
templo, comenzó á echar fuera á plantó una viña, y la arrendó á
todos los que vendían, y com- unos labradores y él estuvo ;

praban en él, ausente por muchos tiempos.


46 Diciéndoles Escrito esta: 10 Y en una ocasión envió
:

Mi casa, casa de oración es. uno de sus siervos á los labra-


Mas vosotros la habéis hecho dores, para que le diesen del
cueva de ladrones. fruto de la viña. Mas ellos le
47 Y cada dia enseñaba en el hirieron, y le enviáron vacío.
templo. Mas los Príncipes de 11 Y volvió á enviar oí. o sier-
losSacerdotes, y los Escribas, y vo. Mas ellos hirieron también
los principales del pueblo
que- á este, y ultrajándole, lo enviá-
le
rían matar ron vacío.
48 Y
no sabían, que hacerse 12 Y volvió á enviar á otro
con él. Porque todo el pueblo tercero; á quien ellos del mismo
estaba embelesado quaiiii:) le modo hirieron, y le echaron
oia. fuera. 6
:; :

122 SAN LÜCAS.


13 Y dixo el Señor de la viña cia de ellos, les dixo : ,. Por que
¿Que haré? enviaré á mi amado me tentáis ?

hijo puede ser, que quando


;
le 24 Mostradme un denario.
vean, le tengan respeto. ¿
Cuya es la figura, y el letrero,
14 Quando le vieron los la- que tiene? De Cesar, le res-
bradores, pensaron entre sí, y pondieron ellos.
dixéron Este es el heredero,
: 25 les dixo: Pues dad á Y
matémosle, para que sea nuestra César lo que es de César; y ít
la heredad. Dios lo que es de Dios.
15 Y
sacándole fuera de la 20 no pudieron reprehender Y
viña, le mataron. ¿Que hará sus palabras delante del pueblo ;

pues con ellos el dueño de la antes maravillados de su res-


viña ? puesta, callaron.
16 Vendrá, y destruirá estos 27 Además se llegáron algu-
labradores, y dará su viña á nos de los Sadducéos, que nie-
otros. Y
como ellos lo oyéron, gan la resurrección, y le pre-
le dixéron Nunca tal sea. : guntáron,
17 Y él mirándolos, dixo: 28 Diciendo: Maestro, Moi-
,;Pues que es esto, que está es- sés nos dexó escrito Si muriere :

crito La piedra, que desecha- el hermano de alguno teniendo


:

ron los que edificaban, esta vi- muger, y sin dexar hijos, que se
no á ser la principal de la es- case con ella el hermano, y le-
quina ? vante linage á su hermano.
18 Todo aquel, que cayere 29 Pues eran siete hermanos,
sobre aquella piedra, quebran- y tomó muger el mayor, y murió
tado será; y sobre quien ella sin hijos.
cayere, le desmenuzará. 30 Y la tomó el segundo, y
19 Y
los Príncipes de los Sa- murió también sin hijo.
cerdotes, y los Escribas le que- 31 Y la tomó el tercero. Y
rían echar mano en aquella ho- así sucesivamente todos siete, los
ra, mas temieron al pueblo quales inuriéron sin dexar su-
porque entendieron, que contra cesión.
ellos habia dicho esta parábola. 32 Y á Ja postre de todos mu-
20 Y acechándole enviáron rió también la muger.
malsines, que se fingiesen justos, 33 ¿ Pues en la resurrección
para sorprehenderle en alguna de quál de ellos será muger?
palabra, y entregarle á Ja juris- pues todos siete la tuviéron por
dicción, y potestad del Presi- muger.
dente. 34 Y Jesús
les dixo Los hi- :

21 Estos pues le preguntáron, de este siglo se casan, y son


jos
diciendo Maestro, sabemos,
: dados en casamiento
que hablas, y enseñas recta- 35 Mas los que serán juzga-
mente y que no tienes respeto
;
dos dignos de aquel siglo, y de
m joña, sino que enseñas en la resurrección de Jos muertos,
vciuai ¿1 camino de Dios ni se casarán, ni serán dados en
:

22 ; Nos es lícito pagar el tri- casamiento :

buto á César, 6 no ? 3(i Porque no podrán ya mas

23 Y él, entendiendo la astu- morir por quanlo son iguales á ;


:

CAPITULO XXI. 123


los Angeles, é hijos son de Dios, pobrecita, que echaba dos pe-
quando son hijos de la resurrec- queñas monedas.
ción. 3 Y
dixo: En verdad os digo,
37 Y
que los muertos hayan que esta pobre viuda ha echado
de resucitar, lo mostró también mas que todos los otros.
Moisés, quando junto á la zarza 4 Porque todos estos han echa-
llamó al Señor, el Dios de Abra- do para las ofrendas de Dios, de
ham, y el Dios de Isaac, y el lo que les sobra mas esta de su ;

Dios de Jacob. pobreza ha echado todo el sus-


38 Y
no es Dios de muertos, tento, que tenia.
sino de vivos ;
porque todos 5 Y
dixo á algunos, que de-
viven á el. cían del templo, que estaba ador-
39 Y
respondiendo algunos de nado de hermosas piedras, y de
los Escribas, le dixéron Maes- dones
:

tro, bien has dicho. 6 Estas cosas que veis, ven-


40 Y no se atrevieron á pre- drán dias, quando no quedará,
guntarle ya mas. piedra sobre piedra, que no sea
41 Y él les dixo :
¿ Como di- demolida.
cen, que el Cristo es hijo de 7 Y
le preguntáron, y dixé-
David ? ren ¿ Maestro, quando será es-
:

42 Y el mismo David dice en to ? ¿ y que señal habrá, quando


el libro de los Psalmos : Dixo el esto comenzare á ser ?
Señor á mi Señor: Siéntate á 8 El dixo Mirrd, que no
:

mi derecha, seáis engañados porque muchos ;

43 Hasta que ponga á tus ene- vendrán en mi nombre, dicien-


migos, por peana de tus pies. do;
yo soy, y el tiempo está
44 Luego David le llama Se- cercano guardáos pues de ir en
;

ñor ¿ pues como es su hijo ?


: pos de ellos.
45 Y oyéndolo todo el pueblo, 9 Y
quando oyéreís guerras
dixo á sus discípulos : y sediciones, no os espantéis;
4Q Guardaos de los Escribas, porque es necesario, que esto
que quieren andar con ropas ta- acontezca primero, mas no será
lares, y gustan de ser saludados luego el fin.
en las plazas, y de las primeras 10 Entonces les decia Se :

sillas en las Sinagogas, y de los levantará gente contra gente, y


primeros asientos en los con- reyno contra reyno.
vites : 11 Y
habrá grandes terremo-
17 Que devoran las casas de tos por los lugares, y pestilencias,
las viudas, pretextando larga y hambres, y lnbrá cosas espanto-
oración. Estos recibirán mayor sas, y grandes señales del Cielo.
Condenación. 12 Mas ántes de todo esto os
prenderán, y perseguirán, en-
CAPITULO XXI. tregándoos, á las Sinagogas, y á
las cárceles, y os llevarán á los
"

1 ~^7" estando mirando, vió Reyes, y á los Gobernadores,


JL los ricos, que echaban por mi nombre :

su s ofrendas en el ga/.cíilacio. 13 Y esto os acontecerá eu


2 Y vió también, uua viuda testimonio.
: ;; : ,

124 SAN LUCAS.


14 Tened pues fíxo en vues- tos por el temor y recelo de las
tros corazones de no pensar an- cosas, que sobrevendrán á todo
tes como habéis de responder. el universo porque las virtudes
;

15 Porque yo os daré boca y de los Cielos serán conmovidas .

saber, al que no podrán resistir, 27 Y entonces verán al Hijr


ni contradecir todos vuestros ad- del hombre venir sobre una nub\'
versarios. con grande poder y rnagestad.
16 Y seréis entregados de 2!J Quando comenzaren pue»

vuestros padres, y hermanos, y á cumplirse estas cosas, mirad,


parientes, y amigos, y harán mo-y levantad vuestras cabezas
rir á algunos de vosotros porque cerca está vuestra re-
;

17 Y os aborrecerán todos por


dención.
mi nombre. 29 Y les dixo una semejanza:
18 Mas no perecerá un ca- Mirad !a higuera, y todos los
bello de vuestra cabeza. árboles
19 Con vuestra paciencia po- 30 Quando ya producen de sí
seeréis vuestras almas. el fruto, entendéis que cerca es-
20 Pues quando viereis á tá el Estío.
Jerusalém cercada de un exér- 31 Así también vosotros, quan-
cito, entonces sabed que su de- do viereis hacerse estas cosas,
solación está cerca sabed que cerca está el reyno
21 Entonces los que están en de Dios.
la Judéa, huyan á los montes 32 En verdad os digo, que no
y los que en medio de ella, sál-
pasára esta generación, hasta
ganse y los que en los campos,
;
que toda3 estas cosas sean he-
no entren en ella. chas.
22 Porque estos son días de 33 El Cielo y la tierra pasa-
venganza, para que se cumplan rán mas mis palabras no pasa-
;

todas las cosas que están escri-


rán.
tas. 34 Mirad pues por vosotros,
23 Mas ay de las preñadas y no sea que vuestros corazones
¡

de las que dan de mamar en se carguen de glotonería y de


aquellos dias Poique habrá embriaguez, y de los afanes de
!

grande apretura sobre la tierra, esta vida y que venga de re-


;

é ira para este pueblo. pente sobre vosotros aquel dia :

24 Y caerán á filo de espada; 35 Porque así como un lazo


y serán llevados en cautiverio á vendrá sobre todos los que están
todas las naciones y Jerusalém
;
sobre la haz de toda la tierra.
será hollada de los Gentiles 36 Velad pues orando en todu
hasta que se cumplan los tiem- tiempo, para que seáis dignos de
pos de las naciones. evitar todas estas cosas, que han
25 Y habrá señales en el Sol, de ser, y de estar en pie delante
y en la Luna, y en las estrellas ;
del Hijo del hombre.
y en la tierra consternación de 37 Y estaba enseñando de dia
gentes, por la confusión que
í.ís en el templo; y de noche se
causará el ruido del mar y de salia, y lo pasaba en el monte,
6us ondas. llamado del Olivar.
£:j Quedando los hombres yer- 33 Y toJo el pueblo ma-
! ;

CAPITULO XXII. 125

d rugaba, por venir á oírle ea el 13 Y y lo ha-


ellos fuéron,
templo. lláron as; comohabía dicho,
les

y preparáron la Pascua.
CAPITULO XXII. 14 Y
quando fué hora, se
sentó á la mesa, y los doce
1 "y estaba ya cerca la Apóstoles con él.
jL Cesta de los Azimos, 15 Y
les dixo: Con deseo he
que es llamada Pascua : deseado comer con vosotros esta
2 Ylos Príncipes de los Sa- Pascua, ántcs que padezca.
cerdotes, y los Escribas busca- 16 Porque os digo, que no
ban, como harían morir á Jesús; comeré mas de ella hasta que
mas temían al pueblo. sea cumplida en el reyno de
3 Y Satanás entró en Judas, Dios.
que tenia por sobrenombre Is- 17 Y
tomando el cáliz, dio
cariotes, uno de los doce. gracias, y dixo Tomad, y dis-
:

4 Y fué, y trató con les Prín- tribuidlo entre vosotros :

cipes de los Sacerdotes, y con 18 Porque os digo, que no


los Magistrados de como se lo beberé mas de fruto de vid,
entregaría. hasta que venga el rejno de
5 Y se holgaron, y concer- Dios.
taron de darle dinero. 19 Y
habiendo tomado el pan,
6 Yquedó con ellos de acuer- dió gracias, y lo partió, y se lo
do. Y buscaba sazón, para dió, diciendo Este es mi cuer- :

entregarlo sin concurso de po, que es dado por vosotros


gentes. esto haced en memoria de mí.
I

7 Vine pues el dia de los 20 Y asimismo el cáliz, des-


Azimos, en que era menester pués de haber cenado, diciendo:
matar la Pascua. Este cáliz es el nuevo Testa-
8 Y envió á Pedro y á Juan, mento en mi sangre, que será
diciendo Id á aparejarnos la
: derramada por vosotros.
Pascua, para que comamos. 21 Pero ved ahí que la mano
9 Y ellos dixéron ¿ En : del que me entrega, conmigo
donde quieres que la apare- está á la mesa.
jemos ? 22 Y en verdad el Hijo del
10 Y les dixo : Luego que hombre va, según lo que está
entréis en la ciudad, encon- decretado j Mas ay de aquel
:

traréis un hombre, que lleva un hombre, por quien será entre-


cántaro de agua seguidle hasta
;
gado
la casa, en donde entráre, 23 Y ellos comenzaron á pre-
11 Y decid al Padre de fa- guntarse unos á otros, quál do
milias de la casa El Maestro
: ellos seria, el que esto habia de
te dice : ¿ En donde está el hacer.
aposento, donde tengo de co- 24 Y
se movió también cutre
mer la Pascua con mis discí- contienda, quál de ellos
ellos
pulos ? parecía ser el mayor.
12 Y
él os mostrará una 25 Mas él les dixo Los :

grande sala aderezada, dispo- Kcyes de las gentes se ense-


ucdla aliL ñorean de ellas y los que tie- ;
: : : ::

126 SAN LUCAS. :

nen poder sobre ellas, son lla- necesario que se vea cumplido en
mados bienhechores. mí aun esto que está escrito :

26 Mas vosotros no así antes ; Y fué contado col los iniquos.


el que es mayor entre vosotros, Porque Jas cosas, que miran á
hágase como el mencr y el que ;
mí, tienen su cumplimiento.
precede, como el que sirve. 38 Mas ellos respondiéron
27 ¿ Porque qual es mayor, el Señor, he aquí dos espadas. Y
que está sentado á la mesa, ó el él les dixo Basta.:

que sirve ? ¿no es mayor el que 39 Y saliendo, se fué, como


está sentado ala mesa? Pues yo solía, al monte de las Olivas. Y
estoy en medio de vosotros, así le fuéron también siguiendo sus
como el que sirve. discípulos.
28 Mas vosotros sois los que 40 Y quando llegó al lugar,
habéis permanecido conmigo en les dixo Haced oración, para
:

mis tentaciones que no entréis en tentación.


29 Y por esto dispongo yo del 41 Y se apartó él de, ellos,
reyno para vosotros, como mi como un tiro de piedra ; y puesto
Padre dispuso de él para mí, de rodillas, oraba,
30 Para que comáis y bebáis 42 Diciendo Padre, si quie-
:

á mi mesa en mi reyno, y os res, traspasa de mí este cáliz


sentéis sobre tronos, para juz- Mas no se haga mi voluntad,
gar á las doce tribus de Isráel. sino la tuya.
31 Y dixo mas el Señor Si- : 43 Y le apareció un Angel
món, Simón, mira, que Satanás del Cielo, que le confortaba. Y
os ha pedido para zarandearos puesto en agonía, oraba con
como trigo mayor vehemencia.
32 Mas yo he rogado por tí, 44 fué su sudor, como Y
que no falte tu fé y tú, una vez gotas de sangre, que coria hasta
;

convertido, confirma á tus her- la tierra.


manos. 45 Y
como se levantó de orar,
33 El le dixo Señor, apare- vino á sus discípulos, y los halló
:

jado estoy para ir contigo aun á durmiendo de tristeza.


cárcel, y á muerte. 46 les dixo Y
¿ Por qué dor- :

34 Mas Jesús le dixo : Te mís ? levantaos, y orad, para


digo, Pedro, que no cantará hoy que no entréis en tentación.
el gallo, sin que tres veces hayas 47 quando estaba él aunY
negado que me conoces. Y
les hablando, se dexó ver una qua-
dixo drilla de gente y el que era ;

35 Quando os envié sin bolsa, llamado Judas, uno de los doce,


y sin alforja, y sin calzado, ¿ por iba delante de ellos y se acercó ;

ventura os faltó alguna cosa? á Jesús para besarle.


36 Y ellos respondiéron 48 Mas Jesús le dixo ¿ Ju-
: :

Nada. Luego les dixo : Pues das, con beso entregas al Hijc
ahora quien tiene bolsa, tómela; del hombre ?
y también alforja ; y el que no 49 quando vieron los queY
la tiene, venda su túnica, y estaban con él, lo que iba á su-
compre espada. ceder, le dixéron Señor, ¿ heri- :

37 Porque os digo, que es mos con espada ?


:

CAPÍTULO XXIII. 127

50 Y uno de ellos hirió á un como le habia dicho : Antes que


siervo del Principe de los Sa- el gallo cante, me negarás tres
cerdotes, y le cortó la oreja veces
derecha. 62 saliendo Pedro fuera, Y
51 Mas Jesús, la pa-tomando lloró amargamente.
labra, dixo : Dexad
hasta aquí. 63 Y aquellos, que tenían á
Y le tocó la oreja, y le sanó. Jesús, le escarnecian, hirién-
52 Y
dixo Jesús á los Prínci- dole.
pes de los Sacerdotes, y á los 64 Y
vendaron los ojos, y
le
Magistrados del templo, y á los le herían en la cara, y le pre-
ancianos, que habían venido guntaban, y decían ¿ Adivina, :

allí ¿ Como á ladrón habéis sa-


: quien es el que te hirió ?
lido con espadas y con palos ? 65 Y decian otras muchas co-
53 Habiendo estado cada dia sas blasfemando contra él.
con vosotros en el templo, no 66 Y quando fué de dia se
extendisteis las manos contra juntaron los ancianos del pueblo,
mí mas esta es vuestra hora, y
; y los Príncipes de los Sacer-
el poder de las tinieblas. dotes, y los Escribas, y lo ¡leva-
54 Y echando mano de él, le ron á su concillo, y le dixéron :

llevaron á la casa del Príncipe Si tú cí es el Cristo, dínoslo.


de los Sacerdotes; y Pedro le dixo 67
Si os lo di- Y les :

seguia á lo lejos. xere, no me creeréis :

55 Y
habiendo encendido 68 también si os pregun- Y
fuego en medio del atrio, y sen- tare, no me responderéis, ni me
tándose ellos al rededor, estaba dexaréis.
también Pedro en medio de 69 Mas desde ahora el Hijo
ellos. del hombre estará sentado á la
5ó Una criada, quando le vió diestra de la virtud de Dios.
¿ Luego
ser tado á la lumbre, lo miró con 70 Dixéron todos :

atención, y dixo : Y
este con él tú eres el Hijo de Dios ? El
estaba. dixo Vosotros decis, que yo lo :

57 Mas él lo negó, diciendo soy. :

Muger, no le conozco. 71 ellos dixéron: ¿Que Y


58 Y
ua poco después, vién- necesitamos mas testimonio ?
dole otro, dixo Y tú de ellos pues nosotros mismos lo habernos
:

eres. Y
dixo Pedro Hombre, oido de su boca.
:

no soy.
59 Y pasada como una hora, CAPITULO XXIII.
afirmaba otre y decia En ver- :

dad este con él estaba; porque 1 ~\7~ se levantó toda aquella


es también Galiléo. jL multitud, y lo lleva-
G0 Y dixo Pedro Hombre, ron á Püato.
:

no sé lo que dices. Y en el 2 Y
comenzaron á acusarle,
mismo instante, quando él estaba diciendo A este hemos hallado :

aun hablando, cantó el gallo. penirtiendo á nuestra nación, y


61 Y volviéndose el Señor, vedando dar tributo á César, y
miró á Pedro. Y Pedro se diciendo que él es el Cristo
íicordó de la palabra del SeOor, Rey.
;

128 SAN LUCAS.


3 Y Pilato le preguntó, y que preguntándole yo delante de
dixo: ¿Eres tú el Rey de los vosotros, no hallé en este hom-
Judíos ? Y
él le respondió, di- bre culpa alguna de aquellas, do
ciendo Tú lo dices.
: que le acusáis.
4 Dixo Pilato á los Príncipes 15 Ni Heródes tampoco
de los Sacerdotes, y á la gente : porque os remití á él, y he aquí
Ningún delito hallo en este que nada se ha probado, que
hombre. merezca muerte.
5 Mas ellos insistían, dicien- 16 Y
así le soltaré después
do Tiene alborotado el pueblo de haberle castigado.
:

con la doctrina, que esparce 17 Y debia soltarles uno en el


por toda la Judéa, comenzando dia de la fiesta.
desde la Galiléa hasta aquí. 18 Y todo el pueblo dió voces
6 Pilato, que oyó decir Ga- á una, diciendo Haz morir á
:

liléa, preguntó si era de Ga- este, y suéltanos á Barrabas,


liléa. 19 Este habia sido puesto en
7 Y quando entendió, que era la cárcel por cierta sedición
de la jurisdicción de Heródes, le acaecida en la ciudad, y por un
remitió á Heródes, el qual á la homicidio.
sazón se hallaba también en 20 Y Pilato les habló de
Jerusalém. nuevo, queriendo soltar á Jesús.
8 Y Heródes, quando vió á 21 Mas ellos volvían á dar
Jesús, se holgó mucho. Porque voces, diciendo Crucifícale,
:

de largo tiempo le había deseado crucifícale.


ver, por haber oido decir de él 22 Y él tercera vez les dixo :

muchas cosas, y esperaba verle ¿ Pues que mal ha hecho este ?


hacer algún milagro. Yo no hallo en él ninguna causa
9 Le hizo pues muchas pre- de muerte le castigaré pues, y
;

guntas. Mas él nada le res- le soltaré.


pondía. 23 Mas ellos insistian pidien-
10 Y estaban los Príncipes do á grandes voces, que fuese
de los Sacerdotes, y los Escri- crucificado, y crecían mas sus
bas acusándole con grande ins- voces.
tancia. 24 Y Pilato juzgó, que se hi-
11 Y Heródes con sus solda- ciera lo que ellos pedían.
dos le despreció y escarne-
;
25 Y les soltó al que por se-
ciéndole y le hizo vestir de una dición, y homicidio habia sido
ropa blanca, y le volvió á enviar puesto en la cárcel, al qual h¿-
á Pilato. bian pedido y entregó á Jesus
;

12 Y aquel dia quedaron ami- á la voluntad de ellos.


gos Heródes, y Pilato; porque 26 Y quando le llevaron, to-
ántes eran enemigos entre sí. maron un hombre de Cirene,
13 Pilato pues llamó á los llamado Simón, que venia de
Príncipes de los Sacerdotes, y á una granja; y le cargáron la
los Magistrados, y al pueblo, cruz, para que la llevase en pos
14 Y les dixo Me habéis de Jesus.
:

presentado este hombre, como 27 Y


le seguía una grande
pervertidor del pueblo, y ved multitud de pueblo, y de mu-
;

CAPITULO XXIII. 129


geres, las quales lo plaiiian, y 39 Y
uno de aquellos la
lloraban. drones, que estaban colgados, le
28 Mas Jesús, volviéndose injuriaba, diciendo: Si tú eres
ácia ellas, les dixo Hijas de el Cristo, sálvate á ti mismo, y
:

Jerusalém, no lloréis sobre mí á nosotros.


ántes llorad sobre vosotras mis- 40 Mas el otro respondiendo,
mas, y sobre vuestros hijos. le reprehendió, diciendo : Ni
29 Porque vendrán dias, en aun tú temes á Dios, estando en
que dirán Bienaventuradas las el mismo suplicio.
:

estériles, y los vientres, que no 41 Y


nosotros en verdad por
concibieron, y los pechos que no nuestra culpa, porque recibimos
diéron de mamar. lo que merecen nuestras obras ;
30 Entóneos comenzarán á mas este ningún mal ha hecho.
decir á los montes Caed sobre: 42 Y
decia á Jesús : Señor,
nosotros y á los collados Cu- acuérdate de mí, quando vinie-
;
:

bridnos. res á tu reyno.


31 Porque si en el árbol 43 Y
Jesús le dixo En ver- :

verde hacen esto, ¿ en el seco, dad te digo, que hoy serás con-
que se hará ? migo en el Paraiso.
32 Y llevaban también con 44 Y
era ya casi la hora de
él otros dos, que eran malhe- sexta, y toda la tierra se cubrió
chores, para hacerlos morir. de tinieblas hasta la hora de
33 Yquando llegáron al lu- nona.
«rar, que se llama de la Cala- 45 Y
se obscureció el Sol ; y
vera, le crucificaron allí y á el velo del templo se rasgó por
;

los ladrones, uno á la derecha, y medio.


otro á la izquierda. 46 Y
Jesús, dando una grande
34 Mas Jesús decia : Padre, voz, dixo Padre, en tus manos:

perdónalos porque no saben lo encomiendo mi espíritu.


; di- Y
<pie hacen. Y
dividiendo sus ciendo esto, espiró.
vestidos, echaron suertes. 47 Y
quando vió el Centuri-
35 Yel pueblo estaba miran- ón lo que habia acontecido, glo-
do, y los Príncipes juntamente rificó á Dios, diciendo Ver- :

con él, le denostaban, y decian daderamente este hombre era


:

A otros hizo salvos, sálvese á sí justo.


mismo, si este es el Cristo, el 48 Y
todo el gentío, que
escogido de Dios. asistía á este espectáculo, y
36 Le escarnecían también veía lo que pasaba, se volvía,
los soldados, acercándose á él, y dándose golpes en los pechos.
presentándole vinagre, 49 Y
todos los conocidos de
37 Y diciendo Si tú eres el Jesús, y las mugeres, que le ha-
:

Rey de los Judíos, sálvate á tí bían seguido de Galiléa, esta-


mismo. ban de lejos mirando estas cosas.
38 Yhabia también sobre él 50 Y
he aquí un varón llama-
un título escrito en letras Grie- do Josef, el qual era Senador,
gas, Latinas, y Hebraicas varón bueno y justo,
:

Este es el Reí «e los 51 Que no habia consentido


Judíos. en el consejo, ni en los hechos
G*
130 SAN LUCAS,
de ellos, de Arimatéa, ciudad pecadores, y que sea crucifica
de la Judéa, el qual esperaba do, y resucite al tercero dia.
también el reyno de Dios. 8 Entonces se acordaron de
52 Este llegó á Tilato, y le las palabras de él.
pidió el cuerpo de Jesús : 9 Y saliéron del sepulcro, y
53 Y habiéndole quitado, lo fuéron á contar todo esto á los
envolvió en una sábana, y lo once, y á todos los demás.
puso en un sepulcro labrado en 10 Y las que refirieron á los
una peña, en el qual ningu- Apóstoles estas cosas eran Ma-
no hasta entonces habia sido ría Magdalena, y Juana, y Ma-
puesto. ría madre de Santiago, y las de-
54 Y era el dia de Parasceve, mas, que estaban con ellas.
y ya raiaba el Sábado. 11 Y ellos tuviéron por un
55 Yviniendo también las desvarío estas sus palabras, y no
mugeres que habian seguido á las creyéron.
Jesús desde Galiléa, viéron el 12 Mas levantándose Pedro,
sepulcro, y como fué depositado corrió al sepulcro, y baxándose,
su cuerpo. vió solo los lienzos, que estaban
56 Y volviéndose, prepararon allí echados, y se fué admirando
aromas y ungüentos y reposa- entre sí lo que habia sucedido.
;

ron el Sábado conforme al man- 13 Y dos de ellos aquel mis-


damiento. mo dia iban á una aldea llamada
Emmaús, que distaba de Jeru-
CAPITULO XXIV. salém sesenta estadios.
14 Y ellos iban conversando
1 ~*ÍT el primer dia de la se- entre sí de todas estas cosas,
JL mana fuéron muy de que habian acaecido.
nañana al sepulcro, llevando los 15 Y como fuesen hablando y
aromas, que habian preparado : conferenciando el uno con el
2 Y halláron la losa revuelta otro, se llegó á ellos el mismo
del sepulcro. Jesús, y caminaba en su com-
3 Y entrando, no halláron el pañía :

cuerpo del Señor Jesús. 16 Mas los ojos de ellos esta-


4 Y aconteció, que estando ban detenidos, para que no le
consternadas por esto, he aquí conociesen.
dos varones, que se -paráron jun- 17 Y les dixo:
¿ Que pláticas
to á ellas con vestiduras resplan- son esas, que tratáis entre voso-
decientes. tros caminando, y por que esta¡9
5 Y como estuviesen medro- tristes ?
sas, y baxasen el rostro á tierra, 18 Y respondiendo uno do
les dixéron: ¿Por que buscáis ellos, llamado Cleofas, le dixo :

entre los muertos, al que vive ? ¿ Tú solo eres forastero en Jeru-


6 No está aquí, mas ha resu- salém, y no sabes lo que allí ha
citado acordáos de lo que os pasado estos dias ?
:

¿ Que
habló, estando aun en Galiléa, 19 El les dixo : cosa ?
7 Diciendo : Es menester, Y respondiéron De Jesús Na-
:

que el Hijo del hombre sea en- zareno, que fué un varón Pro-
tregado en manos de hombres feta, poderoso en obras y en pa-
! :

CAPITULO XXIV. 131

labras delante de Dios y de todo 31 Y fuéron abiertos los ojos


el pueblo : de ellos, y le conocieron y él ;

20 Y como le entregaron los entonces se desapareció de su


Sumos Sacerdotes y nuestros vista.
Príncipes á condenación de 32 Y dixéron uno á otro:
muerte, y le crucificaron ¿•Por ventura no ardia nuestro
21 Mas nosotros esperába- corazón dentro de nosotros,
mos, que él era el que habi;>. de quando en el camino nos ha-
redimir á Israel y ahora sobre
;
blaba, y nos explicaba las Es-
todo esto hoy es el tercer uia, crituras ?

que han acontecido estas cosas. 33 Y


levantándose en la mis-
22 Aunque también unas mu- ma hora, volvieron á Jerusalém;
geres de las nuestras nos han y halláron congregados á los
espantado, las quales antes de once, y á los que estaban con
amanecer, fueron al sepulcro, ellos,
23 Y
no habiendo hallado su 34 Que decian Ha resuci- :

cuerpo, volvieron, diciendo que tado el Señor verdaderamente,


habían visto allí visión de Ange- y ha aparecido á Simón.
les, los quales dicen que él vive. 35 Y ellos contaban lo que
24 Y
algunos de los nuestros les habia acontecido en el ca-
fuéron al sepulcro; y lo halla- mino y como le habian cono-
;

ron, así como las mugeres lo ha- cido al partir el pan.


bían referido mas á él no le
; 36 Y
estando hablando estas
hallaron. cosas, se puso Jesús en medio de
25 Y Jesús les dixo : ¡ O
ne- ellos, y les dixo Paz á voso- :

cios y tardos de corazón, para tros Yo soy, no temáis.


:

creer todo lo que los Profetas 37 Mas ellos turbados y es-


han dicho pantados, pensaban que veian
26 ¿ Pues que no fué menes- algún espíritu.
ter, que el Cristo padeciese estas 38 les dixo Y
¿ Por que es-:

cosas, y que así entrase en su tais turbados, y suben pen-


gloria ? samientos á vuestros cora-
27 Y
comenzando desde Moi- zones ?
sés, y de todos los Profetas, se 39 Ved mis manos y mis pies,
lo declaraba en todas las Escri- que yo mismo soy ; palpad
y
turas, que hablan de él. ved que el espíritu no tiene
;

28 Y
se acercaran al castillo, carne ni huesos, como veis que
á donde iban ; y él dio muestras yo tengo.
de ir mas léjos. 40 Y
dicho esto, les mostró
29 Mas le detuviéron por las manos y los pies.
fuerza, diciendo: Quédate con 41 Mas como aun no Jo aca-
nosotros, porque se hace tarde, basen de creer, y estuviesen
y está ya inclinado el dia. Y maravillados de gozo, les dixo :

entró con ellos. ¿ Tenéis aquí algo de comer ?


30 Y estando sentado con 42 Y
ellos le presentáron
ellos á la mesa, tomó el pan, y parte de un pez asado, y un pa-
lo bendixo, y habiéndolo partido, nal de miel.
se >o daba. 43 Y habiendo comido de-
: : ;

122 SAN JUAN.


lante de ellos, tomó las sobras, es, comenzando oe Jerusalém.
y se las dió. 48 Y vosotros testigos sois de
44 Y les dixo
Estas son las
: estas cosas.
palabras, que os hablé, estando 49 Y
yo envió al prometido
aun con vosotros, que era nece- de mi Padre sobre vosotros
sario, que se cumpliese todo lo mas vosotros permaneced aquí
que está escrito de mí en la ley en la ciudad, hasta que seáis
de Moisés, y en los Profetas, y vestidos de la virtud de lo alto.
en los Salmos. 50 Y los sacó fuera hasta Be
45 Entonces les abrió el sen- thania y alzando sus manos,
;

tido,para que entendiesen bendixe.


las los
Escrituras. 51 Y
aconteció, que mién-
46 Y les dixo : Así está es- tras los bendecía, se partió de
crito, y así era menester, que el ellos, y era llevado al Cielo.
Cristo padeciese, y resucitase 52 Y
ellos, después de haberle
al tercero dia de entre los adorado, se volvieron á Jerusa-
muertos lém con grande gozo
47 Y que se predicase en su 53 Y estaban siempre en el
nombre penitencia y remisión templo loando y bendiciendo á
de pecados á todas las nacion- Dios. Amen.

EL SANTO EVANGELIO

DE JESÜ-CRISTO
SEGUN SAN JUAN.
CAPITULO I. 8 No era él la luz, sino pan»
1 I/lN el principio era el que diese testimonio de la luz.
Wi¿ Verbo, y el Verbo era 9 Era la luz verdadera, que
con Dios, y el Verbo era Dios. alumbra á. todo hombre, que
2 Este era en el principio con viene á este mundo.
Dios. 10 En el mundo estaba, y el
3 Todas las cosas fuéron lie- mundo por él fué hecho, y no le
chas por él y nada de lo que conoció el mundo.
;

fué hecho, se hizo sin él, 11 A lo suyo vino, y los suyos


4 En él estaba la vida, y la no le recibieron.
vida era la luz de los hombres 12 Mas á quantos le recibié-
:

5 Y la luz en las tinieblas ron, les dió poder de ser hechos


resplandece mas las tinieblas hijos de Dios, á aquellos que
;

no la comprehtndiéron. creen en su nombre :

6 Fué un hombre enviado de 13 Los quales son nacidos no


Dios, que tenia por nombre Juan. de sangres, ni de voluntad de
7 Este vino en testimonio, pa- carne, ni de voluntad de varón,
ra dar testimonio de la luz, para mas de Dios.
que creyesen todos por él. 14 Y el Verbo fué hecho car-
CAPITULO I. 133
nc, y habitó entre nosotros y ;
medio de vosotros estuvo, á quien
vimos la gloria de él, gloria co- vosotros no conocéis.
mo de Unigénito del Padre, lle- 27 Este es el que ha de venir
no de gracia y de verdad. en pos de mí, que ha sido engen-
15 Juan da testimonio de él, drado antes de mí del qual yo
:

v clama, diciendo: Este era el no soy digno de desatar la correa


que yo dixe El que ha de venir del zapato.
:

en pos de mí, ha sido engendra- 28 Ésto aconteció en Betania


do ántes de mí porque primero de la otra parte del Jordán, en
;

era que yo. donde estaba Juan bautizando.


16 Y de su plenitud recibimos 29 El dia siguiente vió Juan
nosotros todos, y gracia por gra- á Jesús venir á él, y dixo He :

cia. aquí el Cordero de Dios, he


17 Porque la ley fué dada por aquí el que quita el pecado del
Moisés ; mas la gracia, y la ver- mundo.
Jad fué hecha por Jcsu-Cristo. 30 Este es aquel, de quien 3 o r

18 A Dios nadie le vió jamas. dixe: En pos de mí viene un


El Hijo Unigénito, que está en varón, que fué engendrada ántes
el seno del Padre, él mismo lo de mí porque primero era que
;

ha declarado. yo.
19 Y este es el testimonio de 31 Y
yo no le conocía, mas
Juan, quando los Judíos envia- para que sea manifestado en Is-
ron á él de Jerusalém Sacer- raél, por eso vine yo á bautizar
dotes, y Levitas á preguntarle en agua. :

¿ Tú quien eres ? 32 Y Juan dió testimonio, di-


20 Y confesó, y no negó y ciendo Que vi el Espíritu que
; :

coufesó :Que yo no soy el descendía del Cielo como palo-


Cristo. ma, y reposó sobre él.
21 Y le preguntaron ¿ Pues
: 33 Y yo no le conocía; mas
que cosa ? ¿ Eres tú Elias ? Y aquel que me envió á bautizar
dixo: No soy. ¿Eres tú el Pro- en agua, me dixo Sobre aquel :

feta ? Y respondió No. : que tú vieres descender el Espí-


22 Y le dixéron ¿Pues quién ritu, y reposar sobre él, este es
:

eres, para que podamos dar res- el que bautiza en Espíritu Santo.
puesta á los que nos han envia- 34 Y yo le vi y di testimo- ;

do ? ¿ Que dices de tí mismo? nio, que este es el Hijo de Dios.


23 El dixo Yo soy voz del
: 35 El dia siguiente otra vez
que clama en el desierto En- estaba Juan, y dos de sus discí-
:

derezad el camino del Señor, pulos.


como dixo Isaías Profeta. 36 Y mirando á Jesús que
24 Y los que habían sido en- pasaba, dixe He aquí el Cor- :

viados, eran de los Fariséos. dero de Dios.


25 Y le preguntaron, y le di- 37 Y lo oyéron hablar dos de
xéron ¿ Pues por que bautizas, sus discípulos, y siguieron á
:

si tú no eres el Cristo, ni Elias, Jesús.

ni el Profeta ? 38 Y volviéndose Jesús, y


26 Juan les respondió, y dixo: viendo que le seguian, les dixo :

Yo bautizo en agua; mas en ¿ Que buscáis ? Ellos le dixéron:


134 SAN JUAN.
¿ Rabbí, que quiere decir Maes- 50 Jesús respondió, y le dixo :

tro,en donde moras ? Porque te dixe, que te vi de-


39 Les dixo Venid, y vedlo.
: baxo de la higuera, crees ma- ;

Ellos fueron, y vieron en donde yores cosas que estas verás.


moraba, y se quedáron con él 51 Y le dixo: En verdad, en
aquel dia era entonces como la
; verdad os digo, que veréis el
hora de las diez. Cielo abierto, y los Angeles de
40 Y Andrés hermano de Si- Dios subir, y descender sobre el
món Pedro era uno de los dos, Hijo del hombre.
que habian oido decir esto á
Juan, y que habian seguido á CAPITULO II.
Jesús.
41 Este halló primero á su 1 de allí á tres dias se
hermano Simón, 3' le dixo He- : JL celebráron unas bodas
mos hallado al Messías. (Que en Caná de Galiléa; y estaba
quiere decir el Cristo.) allí la Madre de Jesús.
42 Y le llevó á Jesús. 2 Y Y
fué también convidado
Jesús le miró, y dixo Tú eres Jesús, y sus discípulos á las
:

Simón hijo de Joná ; tú serás bodas.


llamado Cefas, que se interpreta 3 Y
llegando á faltar vino, la
Pedro. Madre de Jesús le dice No :

43 El dia siguiente quiso ir á tienen vino.


Galilea, y halló á Felipe. 4 Y Y
Jesús le dixo ¿ Muger,:

Jesús le dixo Sigúeme.


: que nos va á mí y á tí ? aun do
44 Era Felipe de Betsaida, es llegada mi hora.
ciudad de Andrés, y de Pedro. 5 Dixo la Madre de él á \os
45 Felipe halló á Natauaé!, que servian : Haced quanto él
y le dixo Hallado hemos á os dixere.
:

aquel, de quien escribió Moisés 6 Y


habia allí seis hydrias de
en la Ley, y los Profetas, á Je- piedra conforme á la purificación
sús, el hijo de Joscf, el de Naza- de los Judíos, y cabian en cada
réth. una dos ó tres cántaros.
46 Y Natanaél le dixo ¿ De : 7 Y
Jesús les dixo Llenad :

Nazaréth puede haber cosa bue- las hídrias de agua. las lle-Y
na? Felipe le dixo: Vén, y veelo. náron hasta arriba.
47 Vió Jesús á Natanaél, 8 Y
Jesús les dixo: Sacad
que venia á buscarle, y dixo de ahora, y llevad al Maestresala.
él: He aquí uil verdadero Is- Y
le lleváron.
raelita, en quien no hay engaño. 9 Y
luego que gustó el Maes-
48 Natinaél le dixo: ¿De tresala el agua hecha vino, y no
donde me conoces ? Respondió sabia de donde era, aunque los
Jesús, y le dixo: Antes que Fe- que servian lo sabian porque ha-
lipe te llamara, quando estabas bían sacado el agua; llamó al
«lebaxo de la higuera, te vi. esposo el Maestresala,
49 Natanaél le respondió, y 10 Y le dixo: Todo hombre
dixo : Maestro, tú eres el Hijo ¿irve primero el buen vino; y
de Dios, tú eres el Key de Is- después que han bebido bien,
rael. entonces da el que no es tan
: : ;

capitulo rn. 135

bneno mas tú guardaste


; el en el dia solemne de la Pascua,
buen vino hasta ahora. muchos creyéron en su nombre,
11 Este fué el primer milagro, viendo los milagros que hacia.
que hizo Jesús en Cana de Ga- 24 Mas el mismo Jesús no se
liléa; y manifestó su gloria, y fiaba de ellos, porque los conociá
creyeron en él sus discípulos. á todos,
12 Después de esto se fué á 25 Y
porque él no habia me-
Cafarnaum él, y su Madre, y sus nester, que alguno le diese tes-
hermanos, y sus discípulos y ;
timonio del hombre porque sa- ;

estuviéron allí no muchos dias. bia por sí mismo lo que habia en


13 Y estaba cerca la Pascua el hombre.
de Jos Judíos, y subió Jesús á
Jerusalém capitulo ni,
14 Y halló en el templo ven-
diendo bueyes, y ovejas, y palo- ~y£T habia un hombre de
1

mas, y á los cambista. sentados.


1-
X
los Fariséos, llamado
15 Y haciendo de cuerdas co- Nicodemo, Príncipe de los Ju
mo un azote, los echó á todos dios.
del templo, y las ovejas, y los 2 Este vino á Jesús de noche,
bueyes, y arrojó por tierra el y dixo Rabbí, sabemos, que
le :

dinero de los cambistas, y der- eres Maestro venido de Dios


ribó las mesas. porque ninguno puede hacer es-
16 Y dixo á los que vendían tos milagros que tú haces, si
las palomas: Quitad esto de aquí, Dios no estuviere con él.
y la casa de mi Padre no la ha- 3 Jesús respondió, y le dixo :

gáis casa de tráfico. En verdad, en verdad te digo,


17 Y se acordáron sus discí- que no puede ver el reyno de
pulos, que está escrito El zelo
: Dios, sino aquel que renaciere
de tu casa me comió. de nuevo.
18 Y los Judíos le respondie- 4 Nicodemo le dixo ¿ Como :

ron, y dixéron ¿ Que señal noo


: puede un hombre nacer, siendo
muestras, de que haces estas viejo ? ¿ por ventura puede vol-
cosas ? ver al vientre de su madre, y
19 Jesús les respondió, y di- nacer otra vez ?
xo Destruid este templo, y en
: 5 Jesús respondió En ver- :

tres dias lo levantaré. dad, en verdad te digo, que no


20 Los Judíos le dixéron puede entrar en el reyno de
¿ En quarenta y seis años fué Dios, sino aquel que fuere re-
hecho este templo, y tú lo le- nacido de agua y de Espíritu
vantarás en tres dias ? Santo.
2 Mas él hablaba del templo
] 6 Lo que es nacido de carne,
de su cuerpo. carne es; y lo que es nacido de
22 Y quando resucitó de en- espíritu, espíritu es.
tre los muertos, se acordáron sus 7 No te maravilles, porque te
discípulos, que por esto lo decia, dixe os es necesario nacer otra
;

y creyéron á la Escritura, y á vez.


ía palabra, que dixo Jesús. 8 El espíritu donde quiere
23 Y estando en Jerusalém sopla y oyes su voz, mas no
;
138 SAN JUAN.
sabes de donde viene, ni á donde 20 Porque todo hombre, que
va ; así es lodo aquel que es na- obra mal, aborrece la luz, y no
cido de espíritu. viene i la luz, para que sus
9 Respondió Nicoderno, y le obras no sean reprehendidas :
dixo ¿Como puede hacerse esto?
: 21 Mas el que obra verdad,
10 Respondió Jesús, y le di- viene á la luz, para que parez-
xo ¿ Tú eres Maestro en Is- can sus obras, porque son he-
:

rael, y esto ignoras ? chas en Dios.


11 En verdad, en verdad le 22 Después de esto vino Je-
digo, que lo que sabemos, eso sús con sus discípulos á la tierra
hablamos ; y lo que hemos visto, de Judéa y allí se estaba con
;

atestiguamos, y no recibis nues- ellos, y bautizaba.


tro testimonio. 23 Y
Juan bautizaba tam-
12 Si os he dicho cosas terre- bién en Ennon junto á Salim ;

nas, y no las creéis, ¿ como porque habia allí muchas aguas ;


creeréis, si os dixere las celes- y venian y eran bautizados
tiales ? allí.
13 Y
ninguno subió al Cielo, 24 Porque Juan aun no habia
sino el que descendió del Cielo, sido puesto en la cárcel.
el Hijo del hombre, que está en 25 Y se movió una qiiestion
el Cielo. entre los discípulos de Juan y
14 Y como Moisés levantó la los Judíos acerca de la purifica-
serpiente en el desierto así ción.
;

también es necesario, que sea 2G Y fuéron á Juan, y le di-


levantado el Hijo del hombre :xérori Maestro, el que estaba
:

15 Para que todo aquel, que contigo de la otra parte del Jor-
cree en él, no perezca, sino que dán, de quien tú diste testimo-
tenga vida eterna. nio, mira que él bautiza, y to>
16 Porque de tal manera amó dos vienen á él.
Dios al mundo, que dió á su 27 Respondió Juan, y dixo:
Hijo Unigénito para que todo No puede el hombre recibir
;

aquel que cree en él, no pe- algo, si no le fuere dado del


rezca, sino que tenga vida Ciclo.
eterna. 28 Vosotros mismos me sois
17 Porque no envió Dios su testigos de que dixe : Yo no soy
Hijo al mundo para juzgar al el Cristo, sino que soy enviado
mundo, sino para que el mundo delante de él.
se salve por él. 29 El que tiene la Esposa, es
1!5 Quien en él cree, no es el Esposo mas el amigo del Es-
;

juzgado mas el que no cree, ya poso, que está con él, y le oye,
;

ha sido juzgado porque no cree se llena de gozo con la voz del


;

en el nombre del Unigénito Esposo. Así pues este mi góza-


Hijo de Dios. os cumplido.
19 Mas este es el juicio; 30 Es necesario, que él crez-
que la luz vino al mundo, y los ca, y que yo mengüe.
hombres amaron mas las tinie- 31 El que de arriba viene,
blas q«e la luz porque sus sobre todos es.
;
El que es de
obras eran malas. la tierra, terreno es, y de ía
: : :

CAPITULO IV. 137


tierra habla. El que viene del 9 Y aquella muger Samarita-
Cielo, sobre todos es. na le dixo ¿ Como tú, siendo :

32 Y que vio, y oyó, eso Judío, me pides de beber á mí,


lo
testifica y nadie recibe su tes- que soy muger Samaritana ?
;

timonio. porque los Judíos no tienen


33 El que h? recibido sn tes- trato con los Samaritanos.
timonio, confirmó que Dios es 10 Respondió Jesús, y le di-
verdadero. xo Si supieses el dón de Dios,
:

34 Perqué el que Dios envió, y quien es el que te dice Dame :

las palabras de Dios habla de beber; tú de cierto le pidieras


;

porque Dios no le da el espíritu á él, y te daría agua viva.


por medida. 11 La muger le dixo : Señor,
35 El Padre ama
y no tienes con que sacarla, y el
al Hijo,
todas las cosas pozo os hondo ¿ de donde pues
puso en sus ;

manos. tienes el agua viva ?


36 El que cree en el Hijo, 12 ¿ Por ventura eres tú ma-
tiene vida eterna; mas el que yor que nuestro padre Jacob, el
no da crédito al Hijo, no verá la qual nos dió este pozo, y él be-
vida, sino que la ira de Dios está bió de él, y sus hijos, y sus ga-
«obre él. nados ?
13 Jesús respondió, y le dixo:
CAPITULO IV.
Todo aquel que bebe de esta
1 "*7" quando entendió Je- agua, volverá á tener sed mas ;

J. sus, que los Fariseos ol que bebiere del agua que yo


habian oido, que él hacia mas le daré, nunca jamas tendrá sed
discípulos, y bautizaba mas que 14 Pero el agua que yo le
Juan, daré, se hará en él una fuente
2 Aunque Jesús no bautiza- de agua, que saltará hasta la
ba, sino sus discípulos : vida eterna.
3 Dexó la Judéa, y se fué 15 La muger le dixc Señor, :

otra vez á Galiléa. dame esa agua, para que no


4 Debia por tanto pasar por tenga sed, ni venga aquí á a-
Samaría. carla.
5 Vino pues á una ciudad de 16 Jesús le dixo Ve, llama -

Samaría, que se llamaba Si- á tu marido, y ven acá.


cl»r; cerca del campo, que dió 17 La muger respondió, y di-
Jacob á su hijo Josef. xo No tengo marido Jesús le
: :

6 Y estaba allí la fuente de dixo Bien has dicho, no tengo


:

Jacob. Jesús pues cansado del marido


camino, estaba así sentado so- 18 Porque cinco maridos has
bre la fuente. Era corno la tenido; y el que ahora tienes,
hora de sexta. no es tu marido Esto has dicho
:

7 Vino una mujer de Sama- con verdad.


ría á sacar agua. Jesús le dixo 19 La muger le dixo : Señor,
Dáme de beber. veo que tú eres Profeta.
S Porque sus discípulos ha- 20 Nuestros padres en este
bian ido á la ciudad á comprar i
monte adoráron, y vosotros de-
de comer. cís, que en Jerusalém está el
;

133 SAN JUAN.


,

lujar en donde es menester unos á otros : ¿ Si le habrá traí-


adorar. do al juno de comer ?
21 Jesús le dixo Mujer, : 34 Jesús les dixo Mi comi- :

creerne, que viene la hora, en da es, que haga la voluntad del


que ni en este monte, ni en Je- que me envió, y que cumpla su
rusalém adoraréis al Padre. obra.
22 Vosotros adoráis lo que no 35 ¿No decis vosotros, que
sabéis nosotros adoramos lo aun hay quatro meses hasta la
;

que sabemos, porque la salud sieja ? Pues yo os digo Alzad :

viene de los Judíos. vuestros ojos, y mirad los cam-


23 Mas viene la hora, y ahora pos, que están ya blancos para
es quando los verdaderos adora- segarse.
dores adorarán al Padre en es- 36 Y
el que siega, recibe jor-
píritu y en verdad. Porque el nal, y allega fruto para la vida
Padre también busca tales, que eterna; para que se gocen á una,
le adoren. el que siembra, y el que siega.
24 Dios es espíritu ; y es me- 37 Porque en esto el refrán
nester que aquellos que le ado- es verdadero que uno es el que :

ran, le adoren en espíritu y en siembra, y otro es el que siega.


verdad. 38 Yo os he enviado á segar
25 La mujer le dixo Yo sé lo que vosotros no labrasteis
:

que viene el Messías, que se otros lo labraron, y vosotros ha-


llama Cristo ;y quando viniere béis entrado en sus labores.
él, nos declarará todas las cosas, 39 Y creyéron en él muchos
26 Jesús le dixo Yo soy, Samaritanos de aquella ciudad
:

que hablo contigo. por la palabra de la muger, que


27 Y al mismo tiempo líega- atestiguaba, diciendo Que me :

ron sus discípulos, y se maravi- ha dicho todo quanto he hecho.


llaban de que hablaba con una 40 Mas como v iniesen á él los
muger. Pero ninguno le dixo Samaritanos, le rogaron que se
:

¿Que preguntas, ó que hablas quedase allí. Y se detuvo allí


au> ella? dos dias.
20 La mujer pues dexó su 41 Y
creyéron en él muchos
cántaro, y se fué á la ciudad, y mas por la predicación de él.
dixo á aquellos hombres 42: decian á la muger Y Ya :

29 Venid, y ved á un hombre no creernos por tu dicho porque ;

que me ha dicho todas quantas nosotros mismos le hemos oido,


cosas he hecho si quizá es este y sabemos, que este es verdade-
;

el Cristo ? ramente el Salvador del mundo.


30 Salieron entonces de la 43 Y
dos dias después salió
ciudad, y viniéron á él. de allí, y se fué á la Galilea.
31 Entre tanto le rogaban 44 Porque el mismo Jesús dió
sus discípulos, diciendo Maes- testimonio, que un Profeta no es
:

tro, come. honrado en su patria.


32 Jesús les dixo Yo tenjo
: 45 Y
quando vino á la Gali-
para comer un manjar, que vo- lea, le recibieron los Galiléos,
sotros no sabéis. porque habian visto todas las co-
33 Decían pues los discípulos sas que había hecho el dia de la
CAPITULO r
V . 139

fiesta en Jerusalém pues ellos breo se llama Betsaida, la qual


;

también habían asistido á la tiene cinco pórticos.


fiesta. 3 En estos yacia grande mu-
46 Vino pues otra vez á Ca- chedumbre de enfermos, ciegos,
na de Galilea, en donde habia coxos, paralíticos, esperando el
hecho el agua vino. Y habia en movimiento del agua.
Cafarnaurn un señor de la Corte, 4 Porque un Angel del Se-
cuyo hijo estaba enfermo. ñor descendia en cierto tiempo
47 Este habiendo cido que á la Piscina y se movia el ;

Jesús venia de la Judéa á la agua. Y el que primero entra-


Galilea, fué á él, y le rogaba, ba en la Piscina después del mo-
que descendiese, y sanase á su vimiento del agua, quedaba sano
hijo ; porque se estaba mu- de qualquier enfermedad que
riendo. tuviese.
48 Y Jesúsdixo
le Si no 5 Y estaba allí un hombre,
:

viereis milagros y prodigios, no que habia treinta y ocho años,


creéis. que estaba enfermo.
49 El de la Corte le dixo: 6 Y quando Jesús vió, que
Señor, ven antes que muera mi yacia aquel hombre, y conoció,
hijo. que estaba ya de mucho tiempo,
50 Jesús le dixo Vé, que tu le dixo ¿ Quieres ser sano ?
: :

hijo vive. Creyó el hombre á 7 El enfermo le respondió :

la palabra que le dixo Jesús, y Señor, no tengo hombre, que


se fué. me meta en la Piscina, quando
51 Y quando se volvía, salié- el agua fuere revuelta porque ;

ron á él sus criados, y le dieron entre tanto que yo voy, otro en-
nuevas, diciendo, que su hijo tra antes que yo,
vivia. 8 Jesús le dixo : Levántate,
52 Y les preguntó la hora, en toma tu lecho, y anda.
que habia comenzado á mejorar. 9 Y luego fué sano aquel
Y le dixéron Ayer á las siete hombre, y tomo su camilla, y
:

le dexó ¡a fiebre. caminaba. Y era Sábado aquel


53 Y
entendió entonces el dia.
padre, que era la misma hora, 10 Dixéron entonces los Ju-
en que Jesús le dixo Tu hijo : díos alhombre, que habia sido
vive y creyó él, y toda su casa.
;
sanado : Sábado es, y no te es
54 Este segundo milagro hizo lícito llevar tu camilla.
Jesús otra vez, quando vino de 1 1 Les respondió : Aquel, que
la Judéa á la Galilea. sanó, me dixome Toma tu ca- :

y anda. milla,
CAPITULO 12 Entonces le preguntaron
V. :

¿ Quien es aquel hombre, que te


1 JTjkESPUES de estas co- dixo Toma tu camilla, y anda ?:

jLM sas, era el dia de fies- 13 Y


el que habia sido sana-
ta de los Judíos, y subió Jesús á do, no sabia quien era porque ;

Jerusalém. Jesús se habia retirado del tro-


2 Y
en Jerusalém está la pel de gente que habia en aquel
Piscina Probática, que en He- lugar.
: : : ;;

SAN JUAN.
14 Después le halló Jesús en vió, tiene vida eterna, y no viene
el templo, y le dixe : Mira, que á juicio, mas pasó de muerte á
ya estás sano no quieras pecar vida.
;

mas, porque no te acontezca al- 25 En verdad, en verdad os


guna cosa peor. digo Que viene la hora, y aho
:

15 Fué aquel hombre, y dixo ra es, quando los muertos oirán


á los Judíos, que Jesús era el la voz del Hijo de Dios y los ;

qne le había sanado. que la oyeren, vivirán.


16 Por esta causa los Judíos 26 Porque así como el Padre
perseguían á Jesús, porque hacia tiene vida en sí tr.ismo, así tam-
estas cosas en Sábado. bién dió al Hijo el tener vida en %
17 Y
Jesús les respondió : sí mismo
Mi Padre obra hasta ahora, y yo 27 Y le dió poder de hacer
obro. juicio, porque es Hijo del hom-
18 por estoYlos Judíos tan- bre.
to mas procuraban matarle por- ;
28 No os maravilléis de esto,
que no solamente quebrantaba porque viene la hora, quando to-
el Sábado, sino porque también dos los que están eu los sepul-
decia, que era Dios su Padre, cros, oirán la voz del Hijo de
haciéndose igual á Dios. Y
así Dios
Jesús respondió, y les dixo 29 Y
los que hicieron bien,
19 En verdad, en verdad os irán á resurrección de vida
digo : Que el Hijo no puede ha- mas los que hicieron mal, á re-
cer por sí coso alguna, sino lo surrección de juicio.
que viere hacer al Padre ; por- 30 No puedo yo de mí mismo
que todo lo que el Padre hiciere, hacer cosa alguna. Así como
lo hace también igualmente el oigo, juzgo ; y mi juicio es justo;
Hijo. poique no busco mi voluntad,
20 Porq-ue Padre ama al
el aquel que
sino la voluntad de
Hijo, y le muestra todas las ce- me envió.
sas, que él hace y mayores ; 31 Si yo doy testimonio de
obras, que estas le mostrará, de mí mismo, mi testimonio no es
manera que os maravilléis voso- verdadero.
tros. 32 Otro es el que da testimo-
21 Porque así como el Padre nio de mí y sé que es verdade- ;

resucita los muertos, y les da ro el testimonio que da de mí.


vida así el Hijo da vida á los
; 33 Vosotros enriasteis á Juan
que quiere. y dió testimonio á la verdad.
22 Y
Padre no juzga á nin-
el 34 Mas yo no tomo testimo-
guno ; mas todo
el juicio ha da- nio de hombre pero d¡<ro esto, ;

do al Hijo, para que vosotros seáis salvos.


23 Para que todos honren al 35 El era una antorcha, que
Hijo, como honran al Padre anlia y alumbraba.
; Y vosotros
quien no honra al Hijo, no honra quisisteis por breve tiempo ale-
al Padre, que le envió. graros con su luz.
24 En verdad, en verdad os 36 Pero yo tengo mayor tes-
digo Que el que oye mi pala- timonio que Juan.
: Porque las
bra, y cree á aquel, que me en- obras, que el Padre me dió que
: :;

CAPITULO VI. 141


cumpliese; las mismas obras titud de gente, porque veían los
que yo hago dan testimonio de milagros que hacia sobre los en-
mí, que el Padre me ha enviado : fermos.
37 Y el Padre que rne envió, 3 Subió pues Jesús á un mon-
61 dió testimonio de mí ; y voso- te ; y se sentó allí con sus dis-
tros nunca habéis oido su voz, cípulos.
ni habéis visto su semejanza. 4 Y estaba cerca la Pascua,
33 Ni tenéis en vosotros esta- dia de la fiesta de los Judíos.
ble su palabra ; porque al que 5 Y
habiendo alzado Jesús los
él envió, á este vosotros no ojos,y viendo que venia á él
creéis. una tan gran multitud, dixo á
39 Escudriñad las Escritu- Felipe ¿ De donde comprare-
:

ras, en las que vosotros creéis mos pan, para que coman estos ?
tener la vida eterna; y ellas 6 Esto decia por probarle
son las quedan testimonio de mí: porque él sabia lo que habia de
40 Y no queréis venir á mí, hacer.
para que tengáis vida. 7 Felipe le respondió : Dos-
41 No recibo gloria de hom- cientos denarios de pan no Ie9
bres. bastan, para que cada uno tome
42 Mas yo os he conocido, un poco.
que no tenéis el amor de Dios 8 Uno de sus discípulos, An-
en vosotros. drés, hermano de Simón Pedro,
43 Yo vine en nombre de mi le dixo
Padre, y no me recibís ; si otro 9 Aquí hay un muchacho, que
viniere en su nombre, á aquel tiene cinco panes de cebada, y
recibiréis. dos peces : ¿ mas que es esto pa-
44 ¿ Como podéis creer voso- ra tanta gente ?
tros, que recibís la gloria los 10 Y
dixo Jesús: Haced sen-
unos de los otros, y no buscáis tar la gente. En aquel lugar
la gloria que de solo Dios viene ? habia mucho heno. Y
se sentí-
45 No penséis que yo os he de ron á comer, como en número
acusar delante del Padre otro de cinco mil hombres.
;

hay que os acusa, Moisés, en 11 Tomó pues Jesús los pa-


quien vosotros esperáis. nes ; y habiendo dado gracias,
46 Porque si creyéseis á los repartió entre los que esta-
Moisés, también me creeríais á ban sentados ; y asimismo de los
mí pues él escribió de mí.
; peces, quanto querían.
47 Mas si á sus escritos no 12 Y
quando se hubiéron sa-
creéis, ¿ como creeréis á mis ciado, dixo á sus discípulos
palabras ? Recoged los pedazos, que han
sobrado, que no se pierdan.
CAPITULO VI. 13 Y
así recogieron, y lle-
naron doce canastos de pedazo3
1 TT|ESPüES de esto pasó de los cinco panes de cebada,
JLP Jesús á la otra parte que sobraron á los que habiau
de la mar de Galiléa, que es de comido,
Tiberíades ; 14 Aquellos hombres, quando
2 Y le seguia una grande mul- viéron el milagro que habia
:

142 SAN JUAN.


hecho Jesús, decían : Este es 26 Jesús les respondió, y di-
verdaderamente el Profeta que xo: En verdad, en verdad os
ha de venir al mundo. digo Que me buscáis, no por
:

15 Y Jesús quando entendió los milagros que visteis, mas


que habian de venir para arre- porque comisteis del pan, y os
batarle, y hacerle Rey, huyó sacíásteis.
otra vez al monte él solo. 27 Trabajad no por la comida
16 Y como se hiciese tarde, qne perece, mas por la que per-
descendieron sus discípulos al manece para vida eterna, la que
mar. os dará el Hijo del hombre.
17 Y habiendo entrado en un Porque á este señaló el Padre el
barco, pasaron de la otra parte Dios.
del mar ácia Cafarnaum y era
; 28 Y le dixéron Que hare-
:

ya obscuro y no habia venido mos para hacer las obras de


;

Jesús á ellos. Dios ?


18 Y se levantaba el mar con 29 Respondió Jesús, y les di-
el viento recio, que soplaba. xo: Esta es la obra de Dios, que
19 Y quando hubiéron rema- creáis en aquel que él envió.
do como unos veinte y cinco ó 30 Entonces le dixéron ¿Pues:

treinta estadios, vieron á Jesús que milagro haces, para que lo


andando sobre el mar, y que se veamos, y te creamos ? ¿ que
acercaba al barco, y tuvieron obras tú ?
miedo. 31 Nuestros padres comiéron
20 Mas él les dice Yo soy, el inanná en el desierto, como
:

no temáis. está escrito Pan del Cielo les


:

21 Y ellos quisieron recibirle dió á comer.


en el barco y el barco llegó
;
32 Y Jesús les dixo En ver-
:

luego á la tierra, á donde iban. dad, en verdad os digo Que no


:

22 El dia siguiente la gente os dió Moisés pan del Cielo,


que estaba de la otra parte del mas mi Padre os da el pan ver-
mar, vió que no habia allí sino dadero del Cielo.
un solo barco, y que Jesús no 33 Porque el pan de Dios es
habia entrado en el barco con aquel que descendió del Cielo, y
sus discípulos, sino que sus dis- da vida al mundo.
cípulos se habian ido solos. 34 Ellos pues le dixéron Se- :

23 Y llegaron otros barcos de ñor, dános siempre este pan.


Tiberíade, cerca del lugar en 35 Y Jesús les dixo Yo soy
:

donde habian comido el pan, el pan de la vida; el que á mí


después de haber dado gracias viene, no tendrá hambre; y el
el Señor. que en mí cree, nunca jamas
24 Pues quando vió la gente tendrá sed.
que no estaba allí Jesús, ni sus 36 Mas ya os he dicho, que
discípulos, entraron en los bar- me habéis visto, y no creéis.
cos, y fueron á Cafarnaum en 37 Todo lo que me da el Pa-
busca de Jesús. dre, á mí vendrá y aquel que
;

25 Y quando le hallaron de á mí viene, no le echaré fuera


la otra parte del mar, le dixéron: 38 Porque descendí del Cielo,
¿Maeslio, quando llegaste acá? no para hacer mi voluulud, sino
:: :

CAPITULO VI. 143

2a voluntad de aquel que me pan, vivirá eternamente, y el


envió. pan que yo daré, es mi carne
39 Y esta es la voluntad de por la vida del mundo.
aquel Padre, que me envió 53 Comenzáron entonces los
Que nada pierda de todo aquello Judíos á altercar unos con otros,
que el me dió, sino que lo resu- y decian ¿ Como nos puede dar :

cite en el último dia. este su carne á comer ?


40 Y la voluntad de mi Padre, 54 Y Jesús les dixo : En ver-
que me envió es esta Que todo : dad, en verdad os digo : Que si

aquel que vé al Hijo, y cree en no comiereis la carne del Hijo


él, tenga vida eterna, y yo le del hombre, y bebiereis su san-
resucitaré en el último dia. gre, no tendréis vida en vosotros.
41 Los Judíos pues murmu- 55 El que come mi carne, y
raban de él, porque habia dicho : bebe mi sangre, tiene vida eter-
Yo soy el pan vivo, que descendí na y yo le resucitaré en el úl-
;

del Cielo. timo dia


42 Y decian : ¿Je-No es este
56 Porque mi carne verdade-
sús el hijo de Josef, cuyo pa- ramente es comida y mi sangre ;

dre y madre nosotros conoce- verdaderamente es bebida.


mos ? ¿ Pues como dice este 57 El que come mi carne, y
Que del Cielo descendí ? bebe mi sangre, en mí mora, y
43 Mas Jesús respondió, y les yo en él.
dixo No murmuréis entre vo-
: 53 Como me envió el Padre
sotros. viviente, y yo vivo por el Padre;
44 Nadie puede venir á mí, así también el que me come, él
si no le traxere el Padre que me mismo vivirá por mí.
envió y yo le resucitaré en el
;
59 Este es el pan, que des-
postrimero dia. cendió del Cielo. No corno r.I
45 Escrito está en los Profe- manná, que comieron vuestros
tas : Y
serán todos enseñados de padres, y muriéron. Quien come
Dios. Todo aquel, que oyó del este pan, vivirá eternamente.
Padre, y aprendió, viene á mí. 60 Esto dixo en la Sinagoga,
46 No
porque alguno ha visto enseñando en Cafarnaum.
pJ Padre, sino aquel que vino de 61 Mas muchos de sus discí-
Dios, este ha visto al Padre. pulos, que esto oyeron, dixéron:
47 En verdad, en verdad os Duro es este razonamiento, ¿ y
digo Que aquel que cree en
: quien lo puede oir?
mí, tiene vida eterna. 62 Y Jesús sabiendo en sí
48 Yo soy el pan de la vida. mismo, que murmuraban sus dis-
49 Vuestros padres comieron cípulos de esto, les dixo ¿ Esto :

el manná en el desierto, y murié- os escandaliza?


ron. 63 ¿ Pues que si viéreis al
50 Este es el pan, que des- Hijo del hombre subir adonde
ciende del Cielo; para que el estaba antes ?
que comiere de él, no muera. 64 El espíritu es el que da
51 Yo soy el pan vivo, que vida la carne nada aprovecha.;

descendí del Cielo. Las palabras que yo os he dicho,


52 Si alguno comiere de este espíritu y vida son.
: :;

144 SAN JUAN.


,

65 Mas hay algunos de voso- 6 Y


Jesús les dixo: Mi tiem-
tios, que no creen. Porque Je- po aun no ha venido mas vues- ;

sús sabia desde el principio quie- tro tiempo siempre está prepa-
nes eran los que no creian, y rado.
quien le habia de entregar. 7 No puede el mundo aborre-
66 Y decia Por esto os he
: ceros á vosotros ; mas á mí me
dicho, que ninguno puede venir aborrece ; porque yo doy testi-
á mí, si no le fuere dado de mi monio de él, que sus obras son
Padre. malas.
67 Desde entonces muchos de 8 Subid vosotros á esta fiesta
sus discípulos volvieron atrás, y yo no subo todavía á esta fiesta ;

no andaban ya con él. porque mi tiempo no es aun


S3 Y dixo Jesús á los doce cumplido.
¿Y vosotros queréis también 9 Habiendo dicho esto, se
iros ? quedó él en la Galilea.
69 Y Simón Pedro le respon- 10 Mas después que sus her-
dió :
¿ Señor, á quien iremos ? tú manos hubiéron subido, él en-
tienes palabras de vida eterna. tonces subió también á la fiesta
70 Y nosotros hemos creido y no públicamente, mas como en
conocido, que tú eres el Cristo oculto.
el Hijo de Dios. 11 Y
los Judíos le buscaban
71 Jesús les respondió :
¿ No el día de la fiesta, y decían
os escogí yo á los doce, y el uno ¿ En donde está aquel?
de vosotros es diablo ? 12 Y
habia grande murmullo
72 Y
hablaba de Júdas Isca- acerca de él entre la gente.
riotes, hijo de Simón ; porque Porque los unos decían Bueno :

este, que era uno de los doce, le es. Y los otros : No, ántes en-
habia de entregar. gaña á las gentes.
13 Pero ninguno hablaba a-
CAPITULO VII. biertamenle de él por miedo de
1 "W/" después de esto anda- los Judíos.
JL ba Jesús por la Gali- 14 Y al medio de la fiesta su-
lea, porque no quería pasar á la bió Jesús al templo, y enseñaba.
Judéa, por quanto los Judíos le 15 Y se maravillaban los Ju-
buscaban para matarle. díos, y decían ¿Como sabe este
:

2 Y
estaba próxima la fiesta letras, no habiéndolas aprendido?
de los Judíos, llamada de los ta- 16 Jesús les respondió, y di-
bernáculos. xo ; Mi doctrina no es mía, sino
3 Y sus hermanos le dixéron: de aquel que me ha envvido.
Quítate de aquí, y vé á la Ju- 17 El que quisiere hacer su
déa, (¡ara que tus discípulos vean voluntad, conocerá de la doctri-
también las obras que haces. na, si es de Dios, ó si yo hablo
4 Pues ninguno hace cosa en de mí mismo.
oculto, y procura ser conocido 18 El que de sí mismo habla,
cu lo público ; si esto haces, busca su propria gloria mas ci ;

manifiéstate al mundo. que busca la gloria de aquel que


5 Porque ni aun ¿us hennauos le envió, este veráz es, y no hay
creían eu li eu él injusticia.
:

CAPITULO VIL 145

J9 ¿Por ventura no os dió viniere el Cristo, hará mas mi-


Moisés la ley; y ninguno de lagros que los que este hace ?
vosotros hace la ley ? 32 Oyéron los Fariséos estos
20 ¿ Por que me queréis ma- murmullos que había en el pue-
tar? Respondió la gente, y di- blo acerca de él y los Prín- ;

xo: Demonio tienes : ¿quien te cipes de los Sacerdotes, y los


quiere matar ? Fariséos enviáron ministros para
21 Jesús les respondió, y di- que le prendiesen.
xo Hice una obra, y todos os
: 33 Jesús les dixo Aun es- Y :

maravilláis. taré con vosotros un poco de


22 Por esto os dió Moisés la tiempo; y voy á aquel que me
circuncisión no porque ella es envió.
;

de Moisés, sino de los Padres, 34 Me buscaréis, y no me


y circuncidáis al hombre en Sá- hallaréis y donde yo estoy, vo- ;

bado. sotros no podéis venir.


23 ¿Si recibe el hombre la 35 Dixéron los Judíos entre
circuncisión en Sábado, porque sí mismos : ¿ donde se ha de A
no se quebrante la ley de Moi- le hallarémos?
ir este, que no
sés ; á las gentes que están
os ensañáis contra mí, por- ¿
querrá ir
que sané en Sábado á todo un dispersas, y enseñar á los Gen-
hombre ? tiles ?
24 No juzguéis según lo que 30 ¿ Que palabra es esta, que
aparece, mas juzgad justo juicio. dixo : Me buscaréis, y no me
25 Y decian algunos de Je- hallaréis ; y donde yo estoy, vo-
rusalém ¿ No es este el que
: sotros no podéis venir ?
buscan para matarle ? 37 Y en el último grande dia
26 Pues ved aquí que habla de la fiesta estaba allí Jesús, y
en público, y no le dicen nada. decia en alta voz Si alguno :

¿ Por ventura han reconocido tiene sed, venga á mí, y beba.


los Príncipes, que este es el 38 El que cree en mí, como
Cristo ? dice la Escritura, de su vientre
27 Mas este sabemos de donde correrán ríos de agua viva.
es y quando viniere el Cristo,
;
39 Esto dixo del Espíritu, que
ninguno sabe de donde sea. habían de recibir los que creye-
28 Y Jesús» alzaba la voz en sen en él porque aun no había
;

el templo, enseñando, y diciendo: sido dado el Espíritu, por quanto


Vosotros me conocéis, y sabéis Jesús no había sido aun glori
de donde soy empero yo no vine ;
ficado.
de mí mismo, mas es veraz el 40 Muchas pues de aquellas
que me envió, á quien vosotros gentes habiendo oido estas pala-
no conocéis. bras, decian Este verdadera-
:

29 Yo le conozco, porque de mente es el Profeta.


él soy, y él me envió. 41 Otros decian Este es el :

30 Y le querían prender mas ; Cristo. Mas algunos decian :


ninguno le echó la mano, porque ¿ Pues que de la Galiléa ha de
todavía no era llegada su hora. venir el Cristo ?
31 Y muchos del pueblo cre- 42 ¿ No dice la Escritura
yeron en él, y decian ¿ Quando
: Que del linage de David, y del
7
: :

116 SAN JUAN.


castillo de Betlehém, en donde 3 Y los Escribas y los Fan-
estaba David, ha de venir el séos le traéron una muger sor-
Cristo ? prehendida en adulterio y la ;

43 Así que habia disensión en pusieron en medio,


el pueblo acerca de 61. 4 Y le dixéron Maestro, es- :

44 Y algunos de ellos le que- ta muger ha sido ahora sorpre-


rían prender mas ninguno puso hcndida en adulterio.
,

las manos sobre él. 5 Y Moisés nos mandó en la


45 Volvieron los Ministros á Ley apedrear á estas tales.
los Príncipes de los Sacerdotes ¿Pues tú que dices?
y á los Fariseos. Y estos les 6 Y esto lo decían tentándolo,
dixéron ¿ Por que no le habéis para poderle acusar. Mas Je-
:

traido ? sús inclinado ácia abaxo, escri-


46 Respondieron los Minis- bía con el dedo en tierra.
tros Nunca así habló hombre,
: 7 Y como porfiasen en pre-
como este hombre. guntarle, se enderezó, y les di-
47 Los Fariseos les replica- xo El que entre vosotros esté
:

ron ¿ Pues que vosotros habéis sin pecado, tire contra ella la
:

sido también seducidos ? piedra el primero.


48 ¿ Por ventura ha creido en 8 E inclinándose de nuevo,
él alguno de los Príncipes, ó de continuaba escribiendo en tierra.
los Fariseos ? 9 Ellos quando esto oyeron,
49 Sino esas gentes del vulgo, se saliéron los unos en pos de
que no saben la Ley malditas los otros, y los mas Ancianos los
;

son. primeros y quedó Jesús solo, y


;

50 Nicodeme, aquel que vino la muger que estaba en pie en


á Jesús de noche, que era uno medio.
de ellos, les dixo 10 Y enderezándose Jesús, le
51 ¿ Por ventura nuestra Ley dixo ¿ Muger en donde están
:
-

juzga á un hombre, sin haberle los que te acusaban? ¿ninguno


oido primero, y sin informarse de te ha condenado ?
lo que ha hecho ? 11 Dixo ella: Ninguno, Se-
52 Le respondiéron, y dixé- ñor. Y dixo Jesús Ni yo tam- :

ron ¿ Eres tú también Galiléo ? poco te condenaré Yete, y no


: :

Escudriña las Escrituras, y en- peques ya mas. #


tiende, que de la Galiléa no se 12 Y otra vez les habló Jesús,
levantó jamas Profeta. diciendo Yo soy la luz del:

53 Y se volviéron cada uno á mundo; el que me sigue, no


su casa. anda en tinieblas, mas tendrá la
lumbre de la vida.
CAPITULO VIII. 13 Y los Fariséos le dixéron:
Tú das testimonio de tí mismo ;

1 ~%T se fué Jesús al monte tu testimonio no es verdadero.


i del Olivar 14 Jesús les respondió, y
2 Y
otro dia de mañana Aunque yo de mí mismo
vol- dixo :

vió al templo, y vino á él todo doy testimonio, verdadero es mi


el pueblo, y sentado los ense- testimonio porque sé de donde ;

ñaba. vine, y á donde voy mas voso- ;


: :

CAPITULO VIII. 147

tros no sabéis Je donde vengo, mas el que me envió, es verda-


ni á donde voy. dero y yo, lo que oí de él, eso
;

15 Vosotros juzgáis según la hablo en el mundo.


carne mas yo no juzgo á nin-
; 27 Y no entendiéron, que á
g;ino: su Padre llamaba Dios.
16 Y si juzgo yo, mi juicio es 28 Jesús pues les dixo Quan- :

verdadero, porque no soy solo; do alzareis al Hijo del hombre,


mas yo y el Padre, que me envió. entonces entenderéis, que yo
17 Y en vuestra Ley está es- soy, y que nada hago de mí mis-
crito, que el testimonio de dos mo mas como mi Padre me
;

hombres es verdadero. mostró, esto hablo


18 Yo soy, el que doy testimo- 29 Y el que me envió, conmi-
nio de mí mismo; y testimonio go está, y no me hadexado solo;
dá de mí el Padre, que me porque yo hago siempre lo que á
envió. él agrada.
1 9 Yle decían : ¿ En donde 30 Diciendo él estas cosas,
está tu Padre? Respondió Je- creyéron muchos en él.
sús : Ni me conocéis á mí, ni á 31 Y
decía Jesús á los Judíos,
mi Padre si me conocieseis á que en él habían creído : Sí vo-
;

mí, en verdad conocierais tam- sotros perseveráreis en mi pala-


bién á mi Padre. bra, verdaderamente f eréis mis
20 Estas palabras dixo Jesús discípulos
en el gazofilacio, enseñando en 32 Y conoceréis la verdad, y
el templo y ninguno le echó
;
laverdad os hará libres.
mano, porque no habia venido 33 Le respondiérou Linage :

íun su hora. somos de Abraham, y'nunca ser-


21 Y en otra ocasión les dixo vimos á ninguno; ¿pues como
Jesús Yo me voy, y me busca-
: dices tú Seréis libres ?
:

réis, y moriréis en vuestro pe- 34 Jesús les respondió : En


cado. A donde yo voj-, vosotros verdad, en verdad os digo que ;

no podéis venir. todo aquel que hace pecado, eu-


22 Y decian los Judíos ¿Por : clavo es del pecado.
ventura se matará á sí mismo, 35 Y
el esclavo no queda en
pues ha dicho A donde yo voy,
: casa para siempre mas el hijo ;

vosotros no podéis venir? queda para siempre.


23 Y les decía Vosotros sois
: 36 Pues si el hijo os hiciere
de abaxo yo soy de arriba.
; libres, verdaderamente seréis li-

Vosotros sois de este mundo yo ;


bres.
no soy de este mundo. 37 Yo sé, que sois hijos de
24 Por eso os dixe, que mo- Abraham ; mas me queréis ma-
riréis en vuestros pecados por- ; tar, porque mi palabra no cabe
que sino creyereis que yo soy, en vosotros.
moriréis en vuestro pecado. 38 Yo digo lo que vi en mi
25 Y le decian ¿ Tú, quien
: Padre ; y vosotros hacéis lo que
eres ? Jesús les dixo El Prin-
: visteis en vuestro padre.
cipio, el mismo que os hablo. 39 Respondiéron, y le dixé-
26 Muchas cosas tengo que ron Nuestro padre es Abra-
;

decir de vosotros, y que juzgan ham. Jesús les dixo: Si sois


; :

148 SAN JUAN.


hijos de Abraham, haced las
|
digo Que el que guardare mi
:

obras de Abrabam. palabra, no verá muerte para


40 Mas ahora me ma- siempre.
queréis
tar, siendo hombre, que os he 52 Los Judíos le dixéron
dicho la verdad, que oí de Dios Ahora conocemos, que tienes de-
:

Abrabam no hizo esto. monio. Abrabam murió y los


41 Vosotros hacéis las obras Profetas, y tú dices El que :

de vuestro padre. Y ellos le guardare mi palabra, no gustará


dixéron Nosotros no somos na-
: muerte para siempre.
cidos de fornicación un Padre ; 53 ¿ Por ventura eres tú
tenemos, que es Dios. mayor que nuestro padre Abra-
42 Y Jesús les dixo Si Dios : ham, el qual murió, y los Profe-
fuese vuestro Padre, ciertamente tas, que también muriéron ?
me amaríais. Porque yo de ¿ Quien te
haces á tí mismo ?
Dios salí y vine y no de mí
; 54 Jesús les respondió Si yo :

mismo, mas él me envió. me glorifico á mí mismo, mi glo-


43 ¿ Por que no entendéis ria nada es : mi Padre es el que
este mi lenguage ? Porque no me glorifica; el que vosotros
podéis oir mi palabra. decis, que se vuestro Dios,
44 Vosotros sois hijos del dia- 55 Y no le conocéis mas yo ;

blo y queréis cumplir los de-


;
le conozco Y si dixere, que no
:

seos de vuestro padre él fué : le conozco, seré mentiroso como


homicida desde el principio, y vosotros. Mas le conozco, y
no permaneció en la verdad guardo su palabra.
porque no hay verdad en él: 56 Abrabam vuestro padre
quando habla mentira, de suyo deseó con ansia ver mi día le ;

habla porque es mentiroso, y


; vió, y se gozo.
padre de la mentira. 57 Y los Judíos le dixéron :

45 Mas aunque yo os digo la ¿ Aun no tienes cincuenta años,


verdad, no me creéis. y has visto á Abraham ?
46 Quien de vosotros me ar- 58 Jesús les dixo: En ver-
güirá de pecado ? ¿ Si os digo dad, en verdad os digo, que an-
verdad, por que no me creéis ? tes que Abraham fuese yo soy.
47 El que es de Dios, oye las 59 Tomaron entonces piedras
palabras de Días. Por eso vo- para tíraselas mas Jesús se es-
;

sotros no las ois, porque no sois condió, y salió del templo.


de Dios.
48 Los Judíos respondiéron, y CAPITULO IX.
le dixéron ¿ No decimos bien
:

nosotros, que tú eres Samarita- 1 ~%7~ al pasar Jesús, vió un


no, y que tienes demonio ? JL hombre ciego de naci-
49 Jesús respondió : Yo no miento :

tengo demonio mas honro á mi


; 2 Y le preguntaron sus discí-
Padre, y vosotros me habéis des- pulos ¿ Maestro,
: quien pecó,
honrado. este, ó sus padres, para haber
50 Y yo no busco mi gloria ;
nacido ciego ?
hay quien la busque, y juzgue. 3 Respondió Jesús : Ni este
51 En verdad, en verdad os pecó, ni sus padres ; mas para
: :

CAPITULO IX. 149

que las obras de Dios se mani- puede un hombre pecador hacer


fiesten en él. estos milagros ? Y habia disen-
4 Es necesario que yo obre sión entre ellos.
las obras de aquel que me en- 17 Y vuelven á decir al cie-
vió, mientras que es de día ; go ¿Y
: tú que dices de aquel
vendrá la noche, quando nadie que abrió tus ojos ? Y él dixo :

po¿rá obraro Que es Profeta.


5 Mientras que estoy en el 18 Mas los Judíos no creye-
mundo, luz soy del mundo. ron de él, que hubiese sido cie-
6 Quando esto hubo dicho, go, y que hubiese recibido la
escupió en tierra, é hizo lodo vista, hasta que llamáron á los
con la saliva, y ungió con el lo- padres del que habia recibido la
do sobre los ojos del ciego. vista
7 Y le dixo Vé, lávate en
: 19 Y les preguntaron, y dixé-
la piscina de Siloé, (40c quiere ron : ¿ Es este vuestro hijo, el
decir Enviado. \ Se fué pues, y que vosotros decís que nació
se lavó, y volvió con vista. ciego ? ¿ Pues como vé ahora ?
8 Los vecinos, y los que le 20 Sus padre? les respondie-
habían visto ántes pedir limosna, ron, y dixéron : Sabemos, que
decían : ¿ No es este el que es- este es nuestro hijo, y que nació
taba sentado, y pedia limosna ? ciego 1
1

Los unos decían Este es. : 21 Mas no sabemos como


9 Y los otros No es ese, ahora tenga vista ; ó quien le
.-

sino que se le parece. Mas él haya abierto los ojos, nosotros


decía Yo soy.
: no lo sabernos preguntadlo á :

10 Y
le decían : ¿ Como te él edad tiene, que hable él
;

fueron abiertos los ojos ? por sí misme.


1 1 Respondió él Aquel hom- 22 Esto dixéron los padres
:

bre, que se llama Jesús, hizo del ciego, porque temían á los
lodo; y ungió mis ojos, y me Judíos porque ya habían acor- ;

dixo : Vé á la piscina de Siloé, dado los Judíos, que si alguno


y lávate. Y
fui, me lavé, y veo. confesase á Jesús por Cristo,
12 Y le dixéron ¿ En donde fuese echado de la Sinagoga.
:

está aquel? Respondió él: No sé. 23 Por eso dixéron sus pa-
13 Llevaron á los Fariséos al dres : Edad tiene, preguntadle
que había sido ciege. á él.
14 Y era Sábado, quando hi- 24 Volviéron pues á llamar al
zo Jesús el lodo, y le abrió los hombre, que habia sido ciego, y
ojos. le dixéron : Dá gloria á Dios ,
15 Y de nuevo le pregunta- nosotros sabemos que ese hom-
ban los Fariséos, como había re- ',bre es pecador. <

cibido la vista. él les dixo Y 25 El les dixo: Si es pecador,


:

Lodo pr.so sobre mis ojos, y me no lo sé ; una cosa sé, que ha-
lavé, y veo. biendo yo sido ciego, ahora veo.
16 Y decían algunos de los 26 ellos le dixéron Y
¿ Que :

Fariséos Este hombre no es de te hizo ? ¿ Como te abrió los


:

Dios, pues que no guarda el Sá- ojos ?


bado. Y otros decían ¿ Como 27 Les respondió Ya os lo
: :
: ;

150 SAN JUAN.


be dicho, y lo habéis oido ¿ por le dixéron Pues qne nosotros
; : ,;

que lo queréis oir otra vez ? somos también ciegos ?

¿ por ventura queréis vosotros 41 Jesús les dixo: Si fueseis


también haceros sus discípu- ciegos, no tendríais pecado mas ;

los? ahora porque deci c Vemos . :

28 Y
le maldixéron,, y dixé- por eso permanece vuestro pe-
ron Tú seas su discípulo que cado.
:
;

nosotros somos discípulos de


Moysés. CAPITULO X.
29 Nosotros sabemos que ha- 1 .
Xj^ N verdad, en verdad os
bló Dios á Moisés mas este no ; Mlá
digo Que : el que no
sabemos de donde sea. entra por la puerta en el aprisco
30 Aquel hombre les respon- de las ovejas, mas sube por otra
dió, y dixo Cierto que es esta
: parte, aquel es ladrón y saltea-
cosa maravillosa, que vosotros dor.
no sabe¡3 de donde es, y abrió 2 Mas el que entra por la
mis ojos. puerta, pastor es de las ovejas.
31 Y sabemos que Dios no 3 A
este abre el portero, y
oye á los pecadores ; mas si al- las ovejas oyen su voz, y á las
guno es temeroso de Dios, y ovejas propias llama por su nom-
hace su voluntad, á este oye. bre, y las saca.
32 Nunca fué oido, que abriese 4 Y quando ha sacado fuera
alguno los ojos Je uno quo nació sus ovejas, vil delante de ellas ;

ciego. y las ovejas le siguen, porque


33 Si este no fuese de Dios, conocen <su voz.
no pudiera hacer cosa alguna. 5 Mas al extraño no le si-
34 Respondiéron, y le dixé- guen, antes huyen de él por- ;

ron ¿ En pecado eres nacido que no conocen la voz de los ex-


:

todo, tú nos enseñas


y ? Y le traños.
echáron fuera. 6 Este proverbio les dixo Je-
35 Oyó Jesús, qne le habían sús. Mas ellos no entendiéron
echado fuera y quando le halló,
;
loque les decia.
le dixo ; Crees tú eu el Hijo
: 7 Y Jesús Ies dixo otra vez :

de Dios ? En verdad, en verdad os digo,


36 Respondió él, y dixo que yo soy la puerta de las
¿ Quien es, Señor, para que crea ovejas.
en él ? 8 Todos quantos vinieron, la-
37 Y Jesús le dixo Y le has : drones son y salteadores, y no
visto, y el que habla contigo, ese no los oyéron las ovejas.
mismo es. 9 Yo soy la puerta. Quien
38 Y él dixo : Creo, Señor. por mí entrare, será salvo; y
Y postrándose, le adoró. entrará, y saldrá, y hallará
j]9 Y dixo Jesús Yo vine á pastos.
:

este mundo para para 10 El ladrón no viene, sino


juicio;
que vean los que no vén, y los para hurtar, y para matar, y pa-
que vén sean hechos ciegos. ra destruir. Yo he venido para
40 Y
le oyéron algunos de los que tengan vida, y para, que la
Fariséos, que estaban con él, y tengan en roas abundancia.
;
:
; :

CAPITULO X. 151

11 soy el buen Pastor.


Yo 24 los Judíos le cerraron, Y
El buen pastor da su vida por y le di\i-ron Hasta quando :

sus ovejas. nos acabas el alma ? si tú eres


12 Mas el asalariado, y que el Cristo, dínoslo abiertamente.
no es el pastor, del que no son 25 Jesús les respondió Os lo :

propias las ovejas, vé venir al digo, y no me creéis las obras ;

lobo, y dexa y huye


las ovejas, que yo hago en nombre de mi
;


y el lobo arrebata, y esparce las Padre, estas dan testimonio de
ovejas : mí :

13 Y el asalariado huye, por- 26 Mas vosotros no creéis,


que es asalariado, y porque no porque no sois c'e mis ovejas.
tiene parte en las ovejas. 27 Mis ovejas oyen mi voz y ;

14 Yo soy el buen Pastor y ;


yo las conozco, y me siguen :

conozco mis ovejas, y las mias 28 Y yo les doy vida eterna,


me conocen. y no perecerán jamas, y ningu-
15 Como el Padre me conoce, no las arrebatará de mi mano.
así conozco yo al Padre y pon- ;
29 Lo que me dió mi Padre,
go mi alma por mis ovejas. es sobre todas las cosas y na-
;

16 Tengo también otras ove- die lo puede arrebatar de la


jas, que no son de este aprisco ;
mano de mi Padre.
es necesario que yo las traiga, y 30 Yo y el Padre somos una
oirán mi voz, y será hecho un cosa.
solo aprisco, y un pastor. 31 Entonces- los Judíos toma-
17 Por eso me ama el Padre ron piedras para apedrearle.
porque yo pongo mi alma para 32 Jesús les respondió Mu- :

volverla á tomar. chas buenas obras os he mostra-


líí No me la quita ninguno; do de mi Padre, ¿ por quál obra
mas yo la pongo por mí mismo de ellas me apedreáis ?
poder tengo para ponerla, y po- 33 Los Judíos le respondie-
der tengo para volverla á tomar: ron No te apedreamos por la
:

Este mandamiento recibí de mi buena obra, sino por la blasfe-


Padre. mia y porque tú, siendo hom-
;

19 Y
hubo nuevamente di- bre, te haces Dios á tí mismo.
sensión entre los Judíos por es- 34 Jesús les respondió ¿ No :

tas palabras. está escrito en vuestra ley Yo :

20 Y
decían muchos de ellos dixe, Dioses sois ?
Demonio tiene, y está fuera de 35 Tues si llamó Dioses á
sí ; ¿ por que le escucháis ? aquellos, á quienes vino la pa-
2 1 Otros decían : Estas pala- labra de Dios, y la Escritura no
bras no son de endemoniado puede faltar
;

¿ por ventura puede el demonio 36 A


mí, que el Padre santi
abrir los ojos de los ciegos ? ficó, y envió al mundo, vosotros
22 Y
se celebraba en Jerusa- decís ¿ Que blasfemo porque
:
;

lém la fiesta de la Dedicación he dicho, soy Hijo de Dios ?


;

y era invierno. 37 Si no hago las obras de mi


23 Y
Jesús se paseaba en el Padre, no me creáis.
templo por el pórtico de Salo- 38 Mas si las hago, aunque á
món. mí no me queráis creer, creed á
: :

152 SAN JUAN.


las obras para que conozcáis,
;
9 Jesús respondió ¿Por ven- :

y creáis que el Padre está en tura no son doce las horas del
nj¡, y yo en el Padre. dia ? El que anduviere de día,
39 Y
ellos querían prenderle: no tropieza, porque vé la luz de
mas se salió de entre sus manos. este mundo
40 Y
se fué otra vez á la otra 10 Mas si. anduviere de no-
ribera del Jordán á aquel lugar, che, tropieza, porque no hay
en donde primero estaba bauti- luz en él.
zando Juan y se estuvo allí.
; 11 Esto dixo, y después les
41 Y vinieron á él muchos, y dixo Lázaro nuestro amigo
:

decían Juan en verdad no hizo duerme mas voy á dispertarle


: ;

ningún milagro. del sueño.


42 Mas todas las cosas que 12 Y dixéron sus discípulos :

Juan dixo de éste, eran verda- Señor, si duerme, será sano.


deras. Y muchos creyeron en él. 13 Mas Jesús había hablado
de su muerte y ellos entendié- ;

CAPITULO XI. ron que decia del dormir de


sueño.
1 X7" había un enfermo 11a- 14 Entonces Jesús les dixo
jL mado Lázaro de Be- abiertamente Lázaro es muerto:
:

tania, aldea de María y de 15 Y


me huelgo por vosotros
Marta su hermana. de no haber estado allí, para que
2 Y María era la que liabia creáis. Mas vamos á él.
ungido al Señor con ungüento, 16 Dixo entonces Tomás,
y limpiado sus pies con sus ca- llamado Didimo, á los otros con-
bellos cuyo hermano Lázaro discípulos Vamos también no-
;
:

estaba enfermo. sotros, y muramos con él.


3 Enviaron pues sus herma- 17 Vino pues Jesús, y halló
nas á decir á Jesús, Señor, he que habia ya quatro dias que es-
aquí el que amas está enfermo. taba en el sepulcro.
4 Y quando lo oyó Jesús, les 18 Y
Betania distaba de Je-
dixo :Esta enfermedad no es rusalém como unos quince esta-
para muerte, sino para gloria de dios,
Dios, pa.'a que sea glorificado el 19 Y
muchos Judíos habían
Hijo de Dios por ella. venido á Marta y á María,
5 Yamaba Jesús á Marta, y para consolarlas de su hermano.
á María su hermana, y á Lá- 20 Marta pues quando oyó
zaro. que venia Jesús, le salió á reci-
6 Y quando oyó que estaba bir mas María se quedó en
;

enfermo, se detuvo aun dos dias casa.


en aquel lugar. 21 Y
Marta dixo á Jesús
7 Y pasados estos dixo á sus Señor, si hubieras estado aquí,
discípulos Vamos otra vez á
: mi hermano no hubiera muerto :

Judéa. 22 Mas también sé ahora, que


8 Los discípulos le dixéron todo lo que pidieres á Dios, te lo
:

¿ Maestro,
ahora querían ape- otorgará Dios.
drearte los Judíos, y vas allá 23 Jesús le dixo Resucitará :

otra vez ? tu hermano.


;

CAPITULO XI. 153

24 Marta le dice Bien sé : 37 Y algunos de ellos dixé-


que resucitará en la resurrección ron ¿ Pues este, que abrió los
:

en el último dia. ojos del que nació ciego, no


25 Jesús le dixo Yo soy la, pudiera hacer que este no mu-
:

resurrección y la vida: el que riese?


cree en mi, aunque hubiere 38 Mas Jesús gimiendo otra
muerto, vivirá vez en sí mismo, fué al sepulcro.
26 Y todo aquel, que vive, y Era una gruta y habian puesto ;

cree en mí, no morirá jamas. una losa sobre ella.


¿Crees esto? 39 Dixo Jesús Quitad la losa. :

27 Ella le dixo Sí Señor, yo Marta, que era hermana del


:

he creido, que tú eres el Cristo difunto, le dice Señor, ya hiede, :

el Hijo de Dios vivo, que has porque es muerto de quatro días.


venido á este mundo. 40 Jesús le dixo ¿ No te he :

28 Y dicho esto, fué y llamó dicho, que si creyeres, verás la


en secreto á María su hermana, gloria de Dios ?
y dixo El Maestro está aquí, y
: 41 Quitáron pues la losa; y
te llama. Jesús alzando los ojos á lo alto,
29 Ella quando lo oyó, se le- dixo Padre, gracias te doy
:

vantó luego, y fué á él. porque me has oído.


30 Porque Jesús aun no ha- 42 Yo bien sabia que siempre
bía llegado á la aldea, sino que se me oyes mas por el pueblo,
;

estaba en aquel lugar en donde que está al rededor, lo dixe ;


Marta habia salido á recibirle. para que crean que tú me has
31 Los Judíos pues que es- enviado.
taban en la casa con ella, y la Y habiendo dicho esto,
43
consolaban, quando viéron que en alta voz, diciendo Lá-
gritó :

María se habia levantado apre- ven fuera.


zaro,
surada, y habia salido, la siguié- 44 Y en el mismo punto salió
ron, diciendo : Al sepulcro va á el que habia estado muerto, ata-
llorar allí. dos los pies y las manos con ven-
32 Y María quando llegó á das, y cubierto el rostro con un
donde Jesús estaba, luego que sudario. Jesús les dixo: De-
le vió, se postró á sus pies, y le satadle, y dexadle ir.
dice : Señor, si hubieras estado 45 Muchos pues de los Ju-
aquí, mi hermano no hubiera díos, que habian venido á ver á
muerto. María y á Marta, y viéron lo
33 Jesús quando la vió lloran- que hizo Jesús, creyeron en él.
do, y que también lloraban los 46 Mas algunos de ellos se
Judíos que habían venido con fueron á los Fariséos, y les dixé-
ella, gimió en su ánimo, y se ron lo que habia hecho Jesús.
turbó á sí mismo, 47 Y los Príncipes de los Sa-
34 Y dixo: ¿En donde le cerdotes, y los Fariséos junta-
pusisteis ? Le dicen Ven, Se- ron concilio, y decian
:
¿ Que :

ñor, y lo verás. hacemos, porque este hombre


35 Y lloró Jesús. hace muchos milagros ?
36 Y dixéron entonces los 48 Si lo dexamos así, creerán
Judíos Ved como le amaba.
: todos en él y vendrán los Ro-
;

7*
: ;

154 SAN JUAN.


manos, y arruinarán nuestra ciu- 2 Y le dieron allí una cena
dad y nación. y Marta servia, y Lázaro era
49 Mas uno de ellos, llamado uno de los que estaban sentados
Caifas, que era el Sumo Pontí- con él á la mesa.
fice de aquel año, les dixo Vo- : 3 Entonces María tomó una
sotros no sabéis nada, libra da ungüento de nardo puro
50 Ni pensáis que os con- de gran precio, y ungió los pies
viene, que muera un hombre de Jesús, y le enxugó los pies
por el pueblo, y no que toda la con sus cabellos y se llenó la
;

nación perezca. casa del olor del ungüento.


51 Mas esto no lo dixo de sí 4 Y dixc uno de sus discípu-
mismo ; sino que siendo Sumo los, Judas Iscariotes, el que le
Pontífice aquel año, profetizó, había de entregar :

que Jesús habia de morir por la 5 ¿ Por que no se ha vendido


nación, este ungüento por trescientos
52 Y no solamente por la na- denarios, y se ha dado á pobres?
ción,mas también para juntar en 6 Y dixo esto, no porque él
uno los hijos de Dios, que esta- cuidase de los pobres, sino por-
ban dispersos. que era ladrón, y teniendo sus
53 Y así desde aquel dia pen- bolsillos, traía lo que se echaba
saron como le darían la muerte. en ellos.
54 Por lo qual no se mostraba 7 Y dixo Jesús Dexadla que
:

ya Jesús en público entre los lo guarde para el dia de mi en-


Judíos, sino que se retiró á un tierro.
territorio cerca del desierto á 8 Porque á los pobres siem-
una ciudad, llamada Efrem y ;
pre los tenéis con vosotros mas ;

allímoraba con sus discípulos. á mí no siempre me tenéis.


55 Y estaba ya cerca la Pas- 9 Entendió pues un crecido
cua de los Judíos y muchos de
;
número de Judíos, que Jesús
aquella tierra subieron á Jeru- estaba allí y vinieron, no sola-
;

salém antes de la Pascua, para mente por causa de él, sino tam-
purificarse. bién por ver á Lázaro, al que
56 Y buscaban á Jesús y se ;
habia resucitado de entre los
decian unos á otros, estando en muertos.
el templo ¿ Que os parece, de
: 10 Y los Príncipes de los Sa-
que no haya venido á la fiesta ? cerdotes pensaron matar tam-
Y los Príncipes de los Sacer- bién á Lázaro
dotes, y los Fariseos habían da- 1 1 Porque muchos por él se
do mandamiento, que si alguno separaban de los Judíos, y
sabia en donde estaba, lo mani- creían en Jesús.
festase, para prenderle. 12 Y
el dia siguiente una
grande muchedumbre de gente,
CAPITULO XII.
que habia venido á la fiesta,
1 TESUS pues seis dias án- quando oyeron que venia Jesús
tes de la Pascua vino á Jerusalém,
á Betania, en donde habia 13 Tomaron ramos de palmas,
muerto Lázaro, al que Jesús re- y salieron á recibirle, y clama-
sucitó. ban Hosanna, bendito el que:
: : : ;:

CAPITULO XII. 156

Tiene en el nombre del Señor, el 25 Quien ama su alma, la per-


Rey de Israel. derá y quien aborrece su alma
;

14 Y halló Jesús un jumen- en este mundo, para vida eterna


tillo, y se sentó sobre él, como la guarda.

está escrito 26 Si alguno me sirve, sígame


15 No temas, hija de Sion; y en donde yo estoy, allí tam-
he aquí tu Rey, que viene sen- bién estará mi ministro. Y ti
tado sobre un pollino de una alguno me sirviere, le honrará
asna. mi Padre.
16 Esto no entendieron sus 27 Ahora mi alma está turba-
discípulos al principio mas da. ¿ Y que diré ? Padre, sál-
;

quando fué glorificado Jesús, vame de esta hora. Mas por


entonces se acordaron, que es- eso he venido á esta hora.
taban estas cosas escritas de él, 28 Padre, glorifica tu nom-
y que le hicieron estas cosas. bre. Entonces vino una voz del
17 Y daba testimonio la mu- Cielo, que dixo Ya lo he glori- :

cha gente, que estaba con Je- ficado, y otra vez lo glorificaré.
sús, de quando llamó á Lázaro 29 Las gentes que estaban
del sepulcro, y le resucitó de allí, quando oyeron la voz, de-
entre los muertos. cían que habia sido un trueno.
18 Y por esto viniéron á re- Otros decían Un Angel le ha
:

cibirle las gentes porque ha- hablado.


;

bían oido, que él habia hecho 30 Respondió Jesús, y dixo :


este milagro No ha venido esta voz por mi
19 Mas los Fariseos dixéron causa, sino por causa de voso-
unos á otros ¿ No veis,
: que tros.
nada adelantamos ? mirad que 31 Ahora es el juicio del mun-
todo el mundo se va en pos de él. do ahora será lanzado fuera el
;

20 Y habia allí algunos Gen- Príncipe de este mundo.


tiles de aquellos, que habían su- 32 Y
si yo fuere alzado de
bido á adorar en el dia de la la tierra, todo lo atraeré á mí
fiesta. mismo.
21 Estos pues se llegaron á 33 Y decia esto, para mos-
Felipe, que era de Betsaida de trar de que muerte habia de
Galiléa, y le rogaban, diciendo morir.
Señor, queremos ver á Jesús. 34 La gente le respondió
22 Vino Felipe, y lo dixo á Nosotros habernos oido de la
Andrés y Andrés, y Felipe lo Ley, que el Cristo permanece
;

dixéron á Jesús. para siempre ¿ pues como dices


;

23 Y Jesús les respondió, di- tú, conviene que sea alzado el


ciendo Viene la hora, en que Hijo del hombre ?
: Quien es
sea glorificado el Hijo del hom- este Hijo del hombre {
bre. 35 Jesús les dixo Aun hay :

24 En verdad, en verdad os en vosotros un poco de luz. An-


digo, que si el grano de trigo, dad, miéntras que tenéis luz,
que cae en la tierra, no mu- porque no os sorprehendan las
riere, él solo queda mas si tinieblas Y el que anda en ti-
; :

muriere, mucho fruto lleva nieblas, no sabe á donde vá.


: ; :

156 SAN JUAN.


36 Mientras que tenéis luz, hablado, ella le juzgará en el
creed en la luz, para que seáis dia postrimero.
hijosde luz. Esto dixo Jesús 49 Porque yo no he hablado
;

y se fué, y se escondió de de mí mismo mas el Padre que;

ellos. me envió, el me dió manda-


37 Mas aunque
habia hecho á miento de lo que tengo de decir,
presencia de ellos tantos mila- y de lo que tengo de hablar.
gros, no creían en él 50 Y sé, que sú mandamiento
38 Para que se cumpliese la es la vida eterna. Pues lo que
palabra del Profeta Isaías, que yo hablo, como el Padre me lo
dixo ¿ Señor, quien ha creido á ha dicho, así lo hablo.
:

nuestro oído ? ¿ y á quien ha


sido revelado el brazo del Señor? CAPITULO XIII.
39 Por esto no podían creer,
porque dixo Isaías en otro lugar 1 A NTES del dia de la
40 Les cegó los ojos, y les -Tjl fiesta de la Pascua, sa-
endureció el corazón, para que biendo Jesús que era venida su
no vean de los ojos, ni entien- hora de pasar de este mundo al
dan de corazón, y se conviertan, Padre habiendo amado á los
;

y los sane. suyos, que estaban en el mundo,


41 Esto dixo Isaías, quando los amó hasta el fin.
vió su gloria, y habló de él. 2 Y acabada la cena, como el
42 Con todo eso aun de los diablo hubiese ya puesto en el
Príncipes muchos creyéron en corazón á Judas hijo de Simón
él ; mas por causa de los Fari- Iscariotes, que lo entregase ;

séos no lo manifestaban, por no 3 Sabiendo Jesús que el Pa-


ser echados de la Sinagoga dre le habia dado todas las cosas
43 Porque amaron mas la en las manos, y que de Dios ha-
gloria de Jos hombres, que la bia salido, y á Dios iba ;

gloria de Dios. 4 Se levanta de la cena, y se


44 Y Jesús alzó la voz, y di- quita sus vestiduras y tomando ;

xo Quien cree en mí, no cree una toalla, se la ciñó.


:

en mí, sino en aquel que me 5 Echó después agua en un


envió. lebrillo, y comenzó á lavar los
45 Y el que me vé á mí, vé á pies de los discípulos, y á lim-
aquel que me envió. piarlos con la toalla, con que
46 Yo he venido luz al mun- estaba ceñido.
do, para que todo aquel que en 6 Vino pues á Simón Pedro.
mí cree, no permanezca en ti- Y Pedro le dice ¿ Señor, tú me
:

nieblas. lavas á mí los pies ?


47 Y si alguno oyere mis pa- 7 Respondió Jesús, y le dixo:
labras, y no las guardare, no le Lo que yo hago, tú no lo sabes
juzgo yo. Porque no he venido ahora, mas lo sabrás después.
á juzgar al mundo, sino á salvar 8 Pedro le dice: No me la-
al mundo. varás los pies jamás. Jesús le
48 El que me desprecia, y no respondió: Si no te laváre, no
recibe mis palabras, tiene quien tendrás parte conmigo.
le juzgue; la palabra que he 9 Simón Pedro le dice Se- :
CAPITULO XIII. 157
ñor, no solamente mis pies, rras protestó, y dixo En verdad, en :

lis manos también y la cabeza. verdad os digo Que uno de vo- :

10 Jesús le dice El que está sotros me entregará.


:

lavado, no necesita sino lavar 22 Y los discípulos se miraban


los pies, pues está todo limpio. los unos á los otros, dudando de
Y vosotros limpios estáis, mas no quien decía.
todos. 23 Y uno de sus discípulos, al
11 Porque sabia quien era el qual amaba Jesús, estaba recos-
que le habia de entregar: por tado á la mesa en el seno de
eso dixo : No todos estáis lim- Jesús.
pios. 24 A este pues hizo una 3eña
12 Y
después que les hubo Simón Pedro, y le dixo ¿ Quien :

lavado los pies, y hubo tomado es de quien habla ?

su ropa, volviéndose á sentar á 25 El entonces recostándose


la mesa, les dixo : ¿ Sabéis lo sobre el pecho de Jesús, le di-
que he hecho con vosotros ? xo ¿ Señor, quien es ?
:

13 Vosotros me llamáis Maes- 26 Jesús le respondió Aquel :

tro, y Señor y bien decis ; por-


;
es, á quien yo diere el pan mo-
que lo soy. jado. Y mojando el pan, se lo
14 Pues si yo, el Señor, y el dio á Judas, hijo de Simón Is-
Maestro, os he lavado los pies, cariotes.
vosotros también debéis lavar 27 Y tras el bocado entró en
los pies los unos á los otros. él Satanás. Y Jesús le dixo:
15 Porque exemplo os he da- Lo que haces, hazlo presto.
do, pai a que como yo he hecho 28 Mas ninguno de los que
á vosotros, vosotros también ha- estaban á la mesa supo por que
gáis. se ¡o decia.
16 En verdad, en verdad os 29 Porque algunos pensáron,
digo El siervo no es mayor que que porque Judas traia la bolsa,
:

su Señor ; ni el enviado es ma- le habia dicho Jesús : Compra


yor, que aquel que le envió. lo que habernos menester para
17 Si esto sabéis, bienaventu- el dia de la fiesta ; ó que diese
rados seréis si lo hiciereis. algo á los pobres.
18 No hablo de todos voso- 30 Y
quando él hubo tomado
tros yo sé los que escogí mas el bocado, se salió luego fuera.
; ;

para que se cumpla la Escritu- Y era de noche.


ra El que come el pan conmigo,
: 31 Y
como hubo salido, dixo
levantará contra mí su calcañar. Jesús Ahora es glorificado el:

19 Desde ahora os lo digo, Hijo del hombre y Dios es glo- ;

ántes que sea, para que quando rificado en él.


fuere hecho, creáis que yo soy. 32 Si Dios es glorificado en
20 En verdad, en verdad os él, Dios también lo glorificará á
digo El que recibe al que yo él en sí mismo y luego le glo-
:
;

enviare, á mí me recibe y rificará.;

quien me recibe á mí, recibe á 33 Hijitos, aun estoy un poco


aquel que me envió. con vosotros. Me buscaréis, y
21 Quando esto hubo dicho así como dixe á los Judíos:
Jesús, se turbó en el espíritu ; y Adonde yo voy, vosotros no po-
;

158 SAN JUAN.


deis venir, lo mismo digo ahora ciertamente conocierais también
á vosearos. á mi Padre y desde ahora Je;

34 Un Mandamiento nuevo os conoceréis, y lo habéis visto.


doy Que os améis los unos á
: 8 Felipe le dice :Señor,
los otros, así como yo os be ama- muéstranos al Padre, y nos basta.
do, para que vosotros os améis 9 Jesús le dice ¿ Tanto tiem-
:

también entre vosotros mismos. po ha que estoy con vosotros, y


35 En esto conocerán todos no me habéis conocido ? Felipe,
que sois mis discípulos, si tuvie- el que me vé á mí, vé también
reis caridad entre vosotros. al Padre. ¿Como pues tú dices:
30 Simón Pedro le dixo: ¡ Se- Muéstranos al Padre ?
ñor, á donde vas ? Respondió 10 ¿ No creéis que yo estoy
Jesús: Adonde yo voy, no me en el Padre, y el Padre en mí ?
puedes ahora seguir ; mas ine Las palabras que yo os hablo, no
seguirás después. las hablo de mi mismo. Mas el
37 Pedro le dice ¿ Por que
: Padre, que está en mí, él hace
no te puedo seguir ahora? mi las obras.
alma pondré por tí. 11 ¿No creéis que yo estoy en
38 Jesús les respondió: Tu Padre, y el Padre en mí ?
el
alma pondrás por mí ? En ver- 12 Y
sino creedlo por las mis-
dad, en verdad te digo Que no
: mas obras. En verdad, en ver-
cantará el gallo, sin que me dad os digo El que en mí cree,
:

hayas negado tres veces. él también hará las obras que yo


hago, y mayores que estas hará ;

CAPITULO XIV. porque yo voy al Padre.


13 Y todo lo que pidiéreis al
1 TVfO se turbe vuestro Padre en mi nombre, yo lo haré
J_ HI corazón. Creéis en para que sea el Padre glorifica-
Dios, creed también en mí. do en el Hijo.
2 En la casa de mi Padre hay 14 Si algo me pidiéreis en mí
muchas moradas :si así no fue- nombre, lo haré.
ra, yo os lo hubiera dicho. Pues 15 Si me amáis, guardad mis
voy á aparejaros el lugar. mandamientos.
3 Y si me fuere, y os apare- 16 Y yo rogaré al Padre, y os
járe lugar, vendré otra vez, y dará otro Consolador, para que
os tomaré á mí mismo, para que more siempre con vosotros,
en donde yo estoy, estéis tam- 17 El Espíritu de la verdad,
bién vosotros. á quien no puede recibir el
4 También sabéis á donde yo mundo, porque ni lo ve, ni lo
voy, y sabéis el camino. conoce mas vosotros lo cono-
;

5 Tliomás le dice : ¿ Señor, ceréis, porque morará con voso-


no sabemos á donde vas pues ;
tros, y estará en vosotros.
como podemos saber el camino? 18 No os dexaré huérfanos,
6 Jesús le dice : Yo soy el vendré á vosotros.
camino, y la verdad, y la vida : 19 Todavía un poquito; y el
Nadie viene al Padre, sino por mundo ya no me ve. Mas vo-
mí. sotros me veis; porque yo vivo,
7 Si me conocieseis á mí, y vosotros viviréis.
CAPITULO XV. 159

20 En aquel (lia vosotros co- conozca que amo al Padre, y


noceréis que yo estoy en mi Pa- como me dió el mandamiento el
dre, y vosotros en mí, y yo en Padre, así hago. Levantaos,
vosotros. y vamos de aquí.
21 Quien tiene mis manda-
mientos, y los guarda, aquel es CAPITULO XV.
el que me ama. Y el que me
ama, será amado de mi Padre y ;
1 ""trO soy la verdadera vid,
yo le amaré, y me le manifes- JL y mi Padre es el La-
taré á mí mismo. brador.
22 Le dice entonces Júdas, 2 Todo sarmiento que no
no aquel Iscariotes ¿ Señor, que
: diere fruto en mí, lo quitará ;
y
es le causa, que te has de mani- todo aquel que diere fruto, lo
festar á nosotros, y no al mundo? limpiará, para que dé mas fruto.
23 Jesús respondió, y le dixo: 3 Vosotros ya estáis limpios
Si alguno me ama, guardará mi por la palabra, que os he ha-
palabra, y mi Padre le amará, y blado.
vendrémos á él, y harémos mo- 4 Estad en mí y yo en voso-
;

rada en él. tros. Como el sarmiento no


24 El que no me ama, no puede de sí mismo llevar fruto,
guarda mis palabras. Y la pa- si no estuviere en la vid así ni
;

labra que habéis oido, no es mia; vosotros, si no estuviereis en mí.


sino del Padre, que me envió. 5 Yo soy la vid, vosotros los
25 Estas cosas os he hablado sarmientos el que está en mí, y
;

estando con vosotros. yo en él, este lleva mucho fruto;


26 Y el Consolador, el Espí- porque sin mí no podéis hacer
ritu Santo, que enviará el Pa- nada.
dre en mi nombre, él os enseña- 6 El que no estuviere en mí,
rá todas las cosas, y os recorda- será echado fuera, así como el
rá todo aquello que yo os hu- sarmiento, y se secará, y lo co-
biere dicho. gerán, y lo meterán en el fuego,
27 La paz os dexo, mi paz os y arderá.
doy; no os la doy yo como la da 7 Si estuviereis en mí, y mis
el mundo. No se turbe vuestro palabras estuvieren en vosotros,
corazón, ni se acobarde. pediréis quanto quesiéreis, y os
28 Ya habéis oido que os he será hecho.
dicho Voy, y vengo á vosotros.
: 8 En esto es glorificado mi
Si me amaseis, os gozaríais cier- Padre, en que llevéis mucho
tamente, porque voy al Padre ; fruto, y en que seáis mis discí-
porque el Padre es mayor que yo. pulos.
29 Y ahora os lo he dicho án- 9 Como Padre me amó, así
el
tes que sea.;para que lo creáis, también yo os he amado. Per-
quando fuere hecho. severad en mi amor.
30 Ya no hablaré con voso- 10 Si guardáreis mis manda-
tros muchas cosas, porque viene mientos, perseveraréis en mi
el Príncipe de este mundo, y no amor así como yo también he
;

tiene nada en mí. guardado los mandamientos de


31 Mas para que el mundo mi Padre, y estoy en su amor.
í 60 SAN JUAN.
11 Estas cosas os he dicho; hubiera hablado, no tendrían pe-
para que mi gozo esté en voso- cado mas ahora no tienen ex- ;

tros, y vuestro gozo sea cum- cusa de su pecado.


plido. 23 El que me aborrece, tam-
12 Este es mi mandamiento, bién aborrece á mi Padre.
que os améis los unos á los otros, 24 Si no hubiese hecho entre
como yo os amé. ellos obras, que ningún otro ha
13 Ninguno tiene mayor amor hecho, no tendrían pecado mas ;

que este, que es poner su vida ahora, y las han visto, y me


por sus amigos. aborrecen á mí y á mi Padre.
14 Vosotros sois mis amigos, 25 Mas para que se cumpla la
si hiciereis las cosas que yo os palabra que está escrita en su

mando. Ley Que me aborreciéron de


:

15 No os llamaré ya siervos, grado.


porque el siervo no sabe lo que 26 Pero quando viniere el
hace su señor. Mas á vosotros Consolador que yo os enviaré
os he llamado amigos porque os del Padre, el Espíritu de verdad,
;

he hecho conocer todas las co- que procede del Padre, él dará
sas, que he oido de mi Padre. testimonio de mí.
16 No me elegisteis vosotros 27 Y vosotros daréis testimo-
á mí mas yo os elegí á voso- nio, porque estáis conmigo desde
;

tros, y os he puesto para que el principio.


vayáis, y llevéis fruto, y que
permanezca vuestro fruto para ; CAPITULO XVI.
que os dé el Padre todo lo que
le pidiéreis en mi nombre. 1 T71 STO os he dicho, para
17 Esto os mando, que os Xli que no os escanda-
améis los unos á los otros. licéis.
18 Si el mundo os aborrece, 2 Os echarán de Sinago- las
sabed que me aborreció á mí gas mas viene la hora en que
;

antes que á vosotros. qualquiera que os mate, pensará


19 Si fuerais del mundo, el que hace servicio á Dios. .

mundo amaría lo que era suyo ;


3 Y os harán esto, porque no
mas porque no sois del mundo, conociéron al Padre, ni á mí.
ántes yo os escogí del mundo, 4 Mas esto os he dicho para ;

por eso os aborrece el mundo. que quando viniere la hora, os


20 Acordaos de mi palabra, acordéis de ello, que yo os lo
que yo os he dicho El siervo : dixe.
no es mayor que su señor. Si á 5 No os dixe estas cosas al
mí han perseguido, también os principio, porque estaba con vo-
perseguirán á vosotros si mi ; sotros. Mas ahora voy á aquel
palabra han guardado, también que me envió y ninguno de vo-
;

guardarán la vuestra. sotros me pregunta: ¿A donde


21 Mas todas estas cosas os vás ?

harán por causa de mi nombre 6 Antes porque os he dicho


;

porque no conocen á aquel que estas cosas, la tristeza ha ocupa-


me ha enviado. do vuestro corazón.
22 Si no hubiera venido ni les 7 Mas yo os digo la verdad,
:
;
; ;

CAPITULO XVI. 161

que conviene á vosotros que yo 20 En verdad, en verdad os


raevaya porque si no me fuere, digo Que vosotros lloraréis, y
: :

no vendrá á vosotros el Consola- gemiréis, mas el mundo se go-


dor mas si me fuere, os lo en- zará y vosotros estaréis tristes,
; ;

viaré. mas vuestra tristeza se conver-


8 Y quando él viniere, argüi- tirá en gozo.
rá al mundo de pecado, y de jus- 21 La muger quando pare es-
ticia, y de juicio. tá triste, porque viene su hora
9 De
pecado ciertamente mas quando ha parido un niño,
porque no han cr,eido en mí. ya no se acuerda del apuro, por
10 Y de justicia porque voy ;
el gozo de que ha nacido un
al Padre, y ya no me veréis : hombre en el mundo.
11 Y de juicio porque el ;
22 Pues también vosotros
Príncipe de ests mundo ya es ahora ciertamente tenéis triste-
juzgado. za mas otra vez os he de ver,
;

12 Aun tengo que deciios y se gozará vuestro corazón y ;

muchas cosas mas no las podéis ; ninguno os quitará vuestro gozo.


llevar ahora. 23 Y en aquel dia no me pre-
13 Mas quando viniere aquel guntaréis nada. En verdad, en
Espíritu de verdad, os enseñará verdad os digo Que os dará el
:

toda la verdad porque no ha- ;


Padre todo lo que le pidiereis en
blará de sí mismo, mas hablará mi nombre.
todo lo que oyere, y os anuncia- 24 Hasta aquí no habéis pe-
rá las cosas que han de venir. 'dido nada en mi nombre. Pedid,
14 El me glorificará porque ; y recibiréis, para que vuestro
de lo mío tomará, y lo anunciará gozo sea cumplido.
á vosotros. 25 Estas cosas os he hablado
15 Todas quantas cosas tiene en parábolas. Viene la hora en
el Padre, mías son. Por eso os que ya no os hablaré por pará-
dixe, que de lo mió tomará, y bolas mas os anunciaré clara-
;

lo anunciará á vosotros. mente de mi Padre.


16 Un poco, y ya no me
En aquel dia pediréis en
ve- 26
réis y otro poco, y me
;
mi nombre y no os digo que yo
veréis ;

porque voy al Padre. rogaré al Padre por vosotros.


17 Entonces algunos de sus 27 Porque el mismo Padre os
discípulos se dixéron unos á ama, porque vosotros me amas-
otros ; Que es: esto que nos teis, }• habéis creido que yo salí

dice Un poco, y no me veréis de Dios.


: ;

y otro poco, y me veréis, y por- 28 Salí del Padre, y vine al


que voy al Padre ? mundo otra vez dexo el mundo, :

18 Y decían: ¿Que es esto y voy al Padre.


que nos dice, Un poco ? no sabe- 29 Sus discípulos le dicen:
mos lo que dice. He aquí ahora hablas clara-
19 Y entendió Jesús que le mente, y no dices ningún pro-
querían preguntar, y les dixo verbio.
Disputáis entre vosotros de esto 30 Ahora conocemos, que sa-
que dixe Un poco, y no me ve- bes todas las cosas, y que no es
:

réis y otro poco, y me veréis.


; menester, que nadie te pregun-
:

162 SAN JUAN.


te :en esto creemos, que has han recibido, y han conocido
salido de Dios. verdaderamente, que yo salí do
31 Jesús les respondió ¿ Aho- tí, y han creido, que tú me en-
:

ra creéis ? viaste.
32 He aquí viene, y ya es 9 Yo ruego por ellos. No
venida la hora, en que seáis es- ruego por el mundo ¡>ino por es-
;

parcidos cada uno por su parte, tos, que me diste, porque tuyos

y que me dexeis solo mas no ; son :


estoy solo, porque el Padre está 10 Y todas mis cosas son tuyas
conmigo. y las tuyas sonmias y en ellas ;

33 Esto os he dicho, para que he sido clarificado.


tengáis poz en mí. En ei mun- 11 Y ya no estoy en el mun-
do tendréis apretura mas tened do, mas estos están en el mundo,
;

confianza, que yo he vencido al y yo voy á tí. Padre santo,


mundo. guarda por tu nombre á aquellos,
que me diste para que sean ;

CAPITULO XVII. una cosa, como también nosotros.


12 Miéntras que yo estaba
1 TESTAS cosas dixo Je- con ellos, los guardaba en tu
i sus y alzando los ojos nombre.
; Guardé á los que me
al Cielo, dixo Padre, viene la diste, y no pereció ninguno de
:

hora, glorifica á tu Hijo, para de perdición,


ellos, sino el hijo
que tu Hijo te glorifique á tí. para que se cumpliese la Escri-
2 Como le has dado poder so- tura.
bre toda carne, para que todo lo 13 Mas ahora voy á tí, y ha-
que le diste á él, les dé á ellos blo esto en el mundo, para que
vida eterna. tengan mi gozo cumplido en sí
3 Y
esta es la vida eterna mismos.
Que te conozcan á tí solo Dios 14 Yo les di tu palabra, y el
verdadero, y á Jcsu-Cristo á mundo los aborreció, poique no
quien enviaste. son del mundo, como tampoco
4 Yo te he glorificado sobre yo soy del mundo.
la tierra he acabado la obra,
; 15 No te ruego, que los quites
que me diste á hacer. del mundo, sino que los guardes
5 Ahora pues, Padre, glorifí- de mal.
came tú en tí mismo con aquella 16 No son del mundo, así co-
gloria, que tuve en tí, antes que mo tampoco yo soy del mundo.
fuese el mundo. 17 Santifícalos con tu verdad.
6 He manifestado tu nombre Tu palabra es la verdad.
á los hombres, que me diste del i 18 Como tú me enviaste al
mundo: Tuyos eran, y me los mundo, también yo los he envia-
diste á mí, y guardaron tu pala- do al mundo.
bra. 19 por ellos yo me santi- Y
7 Ahora han conocido, que fico á mí mismo para que ellos ;

todas las cosas, que me diste, de sean también santificados en


tí son. verdad.
8 Porque les he dado las pa- 20 Mas no ruego tan sola-
labras, que me diste y ellos las mente por ellos, sino también
;
; : ::

CAPITULO XVIII. 103

por los que han de creer en mí de los Pontífices, y de los Fari-


por la palabra de ellos séos, vino allí con linternas, y
:

21 Para que sean todos una con hachas, y con armas.


cosa, así como tú, Padre, en mí, 4 Mas Jesús, sabiendo todas
y yo en tí, que también sean las cosas, que habían de venir
ellos una cosa en nosotros para sobre él. se adelantó, y les dixo
;

que el mundo crea., que tú me ¿A quien buscáis?


enviarte. 5 Le respondieron : Jesús A
22 Yo les he dado la gloria, Nazareno. Jesús les dice Yo :

que tú me diste para que sean soy.


;
Júdas, aquel que lo Y
una cosa, como también noso- entregaba, estaba también con
tros somos una cosa. ellos.
23 Yo en ellos, y tú en mí 6 Luego pues que les dixo
para que sean consumados en Yo soy, volviéron atrás, y ca-
una cosa y que conozca el
;
yéron en tierra.
mundo, que tú me has enviado, 7 Mas les volvió á preguntar:
y que los has amado, como tam- A quien buscáis ? Y ellos dixé-
bién me amaste á mi : ron A Jesús Nazareno.
:

24 Padre, quiero que aquellos, 8 Respondió Jesús Os he di- :

que tú me diste, estén conmigo cho que yo soy pues si me bus-


;

en donde yo estoy para que ; cáis á mí, dexad ir á estos.


vean mi gloria, que tú me diste ; 9 Para que se cumpliese la
porque me has amado ántes del palabra, que dixo De los que :

establecimiento del mundo". me diste, á ninguno de ellos


25 Padre justo, el mundo no perdí.
te ha conocido; mas yo te he 10 Mas Simón Pedro, que te-
conocido y estos han conocido,
; nia una espada, la sacó, é hirió
que tú me enviaste. á un siervo del Pontífice, y le
26 Y les hice conocer tu nom- cortó la oreja derecha. el Y
bre, y se lo haré conocer para ; siervo se llamaba Maleo.
que el amor, con que me has 11 Jesús entonces dixo á Pe-
amado, esté en ellos, y yo en dro : Mete tu espada en la vay-
ellos. na. ¿ El Cáliz, que me ha dado
el Padre, no lo tengo de beber
CAPITULO XVIII. 12 La cohorte pues, y el Tri-
buno, y los Ministros de los Ju-
1 |"|UANDO Jesús hubo díos prendiécon á Jesús, y le
v¿ dicho estas cosas, sa- atáron
liócon sus discípulos de la otra 13 Y
le lleváron primero á
parte del arroyo de Cedrón, en Anás, porque era suegro de
donde había un huerto, en el Caifas, el qual era Pontífice de
qual entró él, y sus discípulos. aquel año.
2 Y Judas, que lo entregaba, 14 Y Caitas era el que habia
sabia f-imbien aquel lugar ; por- dado el consejo á los Judíos,
que muchas veces concurría allí que convenia que muriese un
Jesús con sus discípulos. hombre por el pueblo.
3 Júdas pues, habiendo toma- 15 Simón Pedro, y otro discí-
do una cohorte, y los Alguaciles nulo seguian á Jesús. Y aquel
;

164 S4N JUAN.


discípulo era conocido del Pon- del Pontífice, pariente de aquel,
tífice, y entró con Jesús en el á quien Pedro habia cortado la
átrio del Pontífice. oreja ¿ No te vi yo á tí en el
:

16 Mas Pedro estaba fuera á huerto con él ?


la puerta. Y salió el otro discí-Y otra vez negó Pedro;
27
pulo, que era conocido del Pon- y luego cantó el gallo.
tífice, y lo dixo á la portera, é 28 Llevan pues á Jesús desde
hizo entrar á Pedro. casa de Caifás al pretorio. Y
1 7 Y dixo á Pedro la criada era por la mañana; y ellos no
portera: ¿No eres tú también entraron en el pretorio, por no
de los discípulos de ese hombre ? contaminarse, y por poder comer
Dice él : No soy. la Pascua.
18 Los criados, y los Minis- 29 Pilato pues salió fuera á
tros estaban en pie á la lumbre, ellos, y dixo ¿ Que acusación
:

porque hacia frió, y se calenta- traéis contra este hombre ?


ban y Pedro se estaba también
; 30 Respondieron, y le dixéron
en pie calentándose con ellos. Si este no fuera malhechor, no
19 El Pontífice pues preguntó te le hubiéramos entregado.
á J«;sus sobre sus discípulos, y 31 Pilato les dixo entonces :

sobre su doctrina. Tomadle allá vosotros, y juz-


20 Jesús le respondió Yo : gadle según vuestra Ley. los Y
manifiestamente he hablado al Judíos le dixéron No nos es
:

mundo yo siempre he enseñado


; lícito á nosotros matar á alguno.
en la Sinagoga, y en el templo, 32 Para que se cumpliese la
adonde concurren todos los Ju- palabra, que Jesús habia dicho,
díos, y nada he hablado en señalando de que muerte habia
oculto. de morir.
21 ¿ Que me preguntas á mi ? 33 Volvió pues á entrar Pila-
Pregunta á aquellos, que han to en el pretorio, y llamó á Je-
oido lo que yo les hablé ; he aquí sús, y le dixo ¿ Eres tú el Rey
:

estos saben loque yo he dicho. de los Judíos ?


22 Quando esto hubo dicbo, 34 Respondió Jesús: Dices
uno de los Ministros que estaba tú esto de tí mismo, ó te lo han
allí, dió una bofetaba á Jesús, dicho otros de mí ?
diciendo: ¿Así respondes al Pon- 35 Respondió Pilato ¿ Soy
:

tífice? acaso yo Judío? Tu nación, y


23 Jesús le respondió Si he los Pontífices te haij puesto en
:

hablado mal, dá testimonio de! mis manos ¿ que has hecho? :

mal; mas si bien, ¿por que me 36 Respondió Jesús Mi rey- :

hieres ? no no es de este mundo : si de


24 Y Anás lo envió atado al este mundo fuera mi reyno, mis
Pontífice Caifás. Ministros sin duda pelearian,
25 Estaba pues allí en pie Si- para que yo no fuera entregado
món Pedro calentándose. Y le á los Judíos mas ahora mi rey- ;

dixéron: ¿No eres tú también no no es de aquí.


de sus discípulos? Negó él, y 37 Entonces Pilato le dixo:
dixo No soy.
:
¿
Luego Rey eres tú? Respondió
26 Dícele uno de los criados Jesús Tú dices que yo soy Rey. :
CAPITULO XIX.
Yo para esto nací, y para esto 8 Quando Pilato oyó estas pa-
vine al mundo, para dar testimo- labras, temió mas.
nio á la verdad todo aquel que
;
9 Y volvió á entrar en el pre-
es de la verdad, escucha mi voz. torio, y dixo á Jesús ¿ De :

38 Pilato le dice ; Que cosa : donde eres tú ? Mas Jesús no le


es verdad ? Y quando esto hubo dió respuesta.
dicho, salió otra vez á los Ju- 10 Y Pilato le dice: ¿A roí
díos, y les dixo Yo no hallo en
: no me hablas ? ¿ no sabes que
él ninguna causa. tengo poder para crucificarte, y
39 Costumbre tenéis vosotros que tengo poder para soltarte ?
que os suelte uno en la Pascua 1 1 Respondió Jesús : No ten-
:

¿Queréis pues que os suelte al drías poder alguno sobre mí, sino
Rey de los Judíos? te hubiera sido dado de arriba.
40 Entonces volvieron á gri- Por tanto, el que á tí me ha en-
tar todos diciendo No á este, tregado, mayor pecado tiene.
:

sino á Barrabas. Y Barrabas 12 Y desde entonces procu-


era un ladrón. raba Pilato soltarle. Mas los
Judíos gritaban diciendo: Si á
CAPITULO XIX. este sueltas, no eres amigo de
1 TJILATO pues tomó en- César porque todo aquel que ;

JL tónces á Jesús, y azo- se hace Rey, contradice á César.


tóle. 13 Pilato pues quando oyó
2 Y los soldados texiendo una estas palabras, sacó fuera á Je-
corona de espinas, se la pusieron sús, y se sentó en su Tribunal
sobre la cabeza, y le vistieron en tíl lugar que se llama Lithós-
un manto de púrpura. trotos, y en el Hebréo Gabbatha.
3 Y venían á él, y decían 14 Y era el dia de la prepa-
:

Dios te salve, Rey de- los Judíos ración de la Pascua, y como la


;

y le daban de bofetadas. hora de sexta, y dice á los Ju-


4 Pilato pues salió otra vez díos : Ved aquí vuestro Rey.
fuera, y les dixo Ved que os le
: 15 Y ellos gritaban: Quita,
saco fuera, para que sepáis que quita, crucifícale. Les dice Pi-
no hallo en él causa alguna. lato ¿ A vuestro Rey he de cru-
:

5 Y salió Jesús llevando Una cificar ? respondiéron los Pontí-


corona de espinas, y un manto fices No tenemos Rey, sino á :

de púrpura. Y Pilato les dixo: César.


Vea aquí el hombre. 16 Y entonces se lo entregó
6 Y quando le viéron los Pon- para que fuese crucificado. Y
tífices, y los Ministros daban vo- tomaron á Jesús, y le sacaron
ces diciendo : Crucifícale, cru- fuera.
cifícale. Pilato les dice : To- 17 Y llevando su Cruz á cues-
madle allá vosotros, y crucifi- tas, salió para aquel lugar, que
cadle porque yo no hallo en él
; se llama Calvario ; y en Hebréo
causa. Gólgotha :

7 Los Judíos le respondieron: 18 Y crucificáron, y


allí le
Nosotros tenemos ley, y según con él á otros dos, de una parte
la ley debe morir, porque se hizo y otra, y á Jesús en medio.
Hijo de Dios. 19 Y Pilato escribió también
; : ;

166 SAN JUAN.


un título, puso sobre la
y le 29 Habia allí un vaso lleno
Cruz. Y lo Jesús
escrito era : de vinagre. Y -"íllos poniendo al
Naz areno, Rey de los Judíos. rededor de un hisopo una espon-
20 Y muchos de los Judíos ja empapada en vinagre, se la
leyeron este título porque es- ; aplicaron á la boca.
taba cerca de la ciudad el lugar 30 Y luego, que Jesús tomó
en donde crucificaron á Jesús. el vinagre, dixo : Consumado
Y estaba escrito en Hebreo, en es. E inclinando la cabeza, dió
Griego, y en Latin. el espíritu.
21 Y decian á Pilato los Pon- 31 Y los Judíos (perqué era
tífices de los Judíos No escri- : la Parasceve, para que no que-
bas Rey de los Judíos sino que ; dasen los cuerpos en la cruz el
él dixo Rey soy de los Judíos.
: Sábado, porque aquel era el
22 Respondió Pilato Lo que : grande dia de Sábado) rogáron á
he escrito, he escrito. Pilato, que les quebrasen las
23 Los soldados, después de piernas, y que fuesen quitados.
baber crucificado á Jesús, toma- 32 Vinieron pues los Soldados
ron sus vestiduras, (y las hicie- y quebráron las piernas al pri-
ron quatro partes, para cada sol- mero, y al otro, que fué crucifi-
dado su parte) y la túnica. Mas cado con él.
la túnica no tenia costura, sino 33 Mas quando vinieron á Je-
que era toda texida desde arriba. sús, viéndole ya muerto, no le
24 Y dixéron unos á otros : quebrantáron las piernas
No la partamos, mas echemos 34 Mas uno de los Soldados
suertes sobre ella, cuya será le abrió el costado con una lan-
para que se cumpliese la Escri- za, y salió luego sangre y agua.
tura, que dice Repartieron mis
: 35 Y el que lo vió, dió testi-
vestidos entre sí, y echaron monio, y verdadero es el testi-
suerte sobre mi vestidura. Y monio de él y él sabe que dice
;

los soldados ciertamente hicie- verdad, para que vosotros tam-


ron esto. bién creáis.
25 Y estaban junto á la Cruz 36 Porque estas cosas fueron
de Jesús su Madre, y la herma- hechas, para que se cumpliese
na de su Madre María de Cleo- la Escritura No desmenuzaréis :

fas, y María Magdalena. hueso de él.


26 Y como vió Jesús á su 37 Y también dice oirá Es-
Madre, y al discípulo que ama- critura Verán en el que tras- :

ba, que estaba allí, dixo á su pasáron.


Madre Muger, he ahí tu hijo.
;
38 Después de esto Josef de
27 Después dixo al discípulo. Arimatéa (que era discípulo de
He ahí tu Madre. Y desde Jesús, aunque oculto por miedo
aquella hora el discípulo la re- de los Judíos) rogó á Pilato, que
cibió por suya. le permitiese quitar el cuerpo de
28 Después de esto sabiendo Jesús. Y Pilato se lo permitió.
Jesús, que todas las cosas eran Vino pues, y quitó el cuerpo de
ya cumplidas, para que se cum- Jesús.
pliese la Escritura dixo Sed 39 Y Nicodemo, el que habia
:

tengo. ido primeramente de noche á


; :

CAPITULO XX.
Jesús, vino también, trayendo 8 Entonces entró también el
mía confección como de cien li- otro discípulo, que habia llegado
bras, de mirra, y de aloe. primero al sepulcro ; y vió, y
40 Y tomaron el cuerpo de creyó :

Jesús, y ¡o ataron en lienzos con 9 Porque aun no entendían la


aromas, así como los Judíos Escritura, que era menester,
acostumbran sepultar. que él resucitara de entre los
41 Y en aquel lugar, en don- muertos.
de fué crucificado, había un 10 Y se volviéron otra vez los
huerto, y en el huerto un se- discípulos á su casa.
pulcro nuevo, en el que aun no 1 1 Pero María estaba fuera

había sido puesto alguno. llorando junto al sepulcro. Y


42 Allí pues por causa de la estando así llorando, se abaxó, y
Parasceve de los Judíos, porque miró acia el sepulcro :

estaba cerca el sepulcro, pusie- 12 Y


vió dos Angeles vesti-
ron á Jesús. dos de blanco, sentados, el uno
á la cabecera, y el otro á los
CAPITULO XX. en donde habia sido puesto
pies,
cuerpo de Jesús.
el
1 X7" el primer dia de 13 Y le dixéron: ¿Muger,
la
i semana vino María por que lloras ? Díceles Por- :

Magdalena de miñana al sepul- que se han llevado de aquí á mi


cro, quando aan era obscuro, y Señor, y no sé donde le han
vio quitada la losa del sepulcro. puesto
2 Yfué corriendo á Simón 14 Y quando esto hubo dicho,
Pedro, y al otro discípulo, á se volvió á mirar atrás, y vió á
quien amaba Jesús, y les dixo Jesús, que estaba en pie
: mas ;

Han quitado al Señor del sepul- no sabia que era Jesús.


cro, y no sabemos en donde le 15 Jesús le dice ¿ Muger, :

han puesto. por que lloras ? ¿ á quien buscas?


3 Salió pues Pedro, y aquel Ella creyendo que era el horte-
otro discípulo, y fueron al se- lano, le dixo Señor, si tú lo has :

pulcro. llevado de aquí, dime en donde


4 Y corrían los dos á ¡a par lo has puesto y yo lo llevaré. ;

mas el otro discípulo se adelantó 16 Jesús le dice María. :

corriendo mas apriesa que Pe- Vuelta ella, le dice Rabboni :

dro, y llegó primero al sepulcro. (que quiere decir Maestro.)


5 Y habiéndose abaxado, vió 17 Jesús le dice No me to- :

los lienzos puestos mas no en- ques, porque aun no he subido á


;

tró dentro. mi Padre mas vé á mis herma- ;

6 Llegó pues Simen Pedro, nos, y diles Subo á mi Padre, :

que le venia siguiendo, y entró y vuestro Padre, á mi Dios, y


en el sepulcro, y vió los lienzos vuestro Dios.
puestos, 18 Vino María Magdalena
7 Y el sudario, que habia te- dando las nuevas á los discípu-
nido sobre la cabeza, no puesto los Que he visto al Señor, y esto
:

con los lienzos, sino envuelto en me ha dicho.


un lugar aparte. 19 Y como fué la tarde de
: :

168 SAN JUAN. ,

aquel dia, el primero de la se- Bienaventurados los que no vie-


mana, y estando cerradas las ron, y creyéron.
puertas, en donde se bailaban 30 Otros muchos milagro?
juntos los discípulos por miedo hizo también Jesús en presencia
de los Judíos, vino Jesús, y se de sus discípulos, que no están
puso en medio, y les dixo Paz : escritos en este libro.
á vosotros. 31 Mas estos han sido escn
20 Y quando esto hubo dicho, tos, para que creáis que Jesusr
les mostró las manos y el costa- es el Cristo, el Hijo de Dios y ;

do. Y se gozaron los discípulos, para que creyendo, tengáis vida


viendo al Señor. en su nombre.
21 Y otra vez les dixo: Paz
á vosotros. Como el Padre me CAPITULO XXI.
envió, así también yo os envió.
22 Y
dichas estas palabras, 1 "TVESPUES se mostró
sopló sobre ellos, y les dixo \j
Jesús otra vez á sus
Recibid el Espíritu Santo : discípulos en el mar de Tibería-
23 A los que perdonareis los des : Y
se mostró así
pecados, perdonados les son y ; 2 Estaban juntos Simón Pe-
á los que se los retuviereis, les dro y Tomás, llamado Didimo,
son retenidos". y Natanaél, que era de Caná
24 Pero Tomás uno de los de Galilea, y los hijos de Zebe-
doce, que se llamaba Didimo, déo, y otros dos de sus discípulos.
no estaba con ellos quando vino 3 Simón Pedro les dice : Voy
Jesús. á pescar. Le dicen Vamos :

25 Y losotros discípulos le también nosotros contigo. Sa-


dixéron : Hemos visto al Señor.
liéron pues, y subiéron en un
Mas él les dixo : Si no viere en barco; y aquella noche no co-
sus manos la hendidura de los gieron nada.
tlavos, y metiere mi dedo en el 4 Mas quando vino la maña-
ugar de los clavos, y metiere na, se puso Jesús á laribeia;
mi mano en su costado, no lo pero no conocieron los discípulos
creeré. que era Jesús.
26 Y
al cabo de ocho dias, 5 Jesús les dixo ¿ Hijos, Y :

estaban otra vez sus discípulos tenéis algo de comer ? Le res-


dentro, y Tomás con ellos vino pondieron ;No. :

Jesús cerradas las puertas, y se 6 Les dice: Echad la red á


puso en medio, y dixo Paz á la derecha del barco, y hallaréis.
:

vosotros. Echáron la red y ya no la po- ;

27 Y
después dixo á Tomás dían sacar por la muchedumbre
:

Mete aquí tu dedo, y mira mis de los peces.


manos, y da acá tu mano, méte- 7 Dixo entónces á Pedro
la en mi costado y no seas in- aquel discípulo á quien amaba
;

crédulo, sino fiel. Jesús El Señor es. Y Simón :

28 Respondió Tomás, y le di- Pedro quando oyó que era el


xo Señor mió y Dios mío.
: Señor, se ciño su túnica (porque
29 Jesús le dixo Porque me estaba desnudo) y se echó en el
:

has visto, Tomás, has creído mar. :


:

CAPITULO XXI. 1G9

!J Y los
otros discípulos vinie- amas dixo Señor, tú sa-
? y le :

ron con el barco (porque no es- bes todas las cosas tú sabes que ;

taban lejos de tierra, sino como te amo. Le dixo : Apacienta


doscientos codos) tirando de la mis ovejas.
red con los peces. 18 En verdad, en verdad te
9 Y luego que saltaron en digo, que quando eras mozo, te
tierra viéron brasas puestas, y ceñías, é ibas á donde querías ;
un pez sobre ellas, y pan. mas quando ya fueres viejo, ex-
10 Jesús les dice Traed acá tenderás tus manos, y te ceñirá
:

de los peces, que cogisteis ahora. otro, y te llevará á donde tú no


11 Eutónces subió Simón Pe- quieras.
dro, y traxo la red á tierra llena 19 Esto dixo, señalarán con
de grandes peces, ciento y cin- que muerte había de glorificar á
cuenta y tres. Y aunque eran Dios y habiendo dicho esto, le
;

tantos, no se rompió la red. dice Sigúeme.


:

12 Jesús les dice : Venid, co- 20 Volviéndose Pedro vió que


med. Y ninguno de los que co- le seguía aquel discípulo, a quien
mian con él osaba preguntarle :amaba Jesús, y que en la ceta
¿TÚ quien eres? sabiendo que estuv o recostado sobre su pecho,
era el Señor. y le habia dicho ¿ Señor, quien :

13 Llega pues Jesús, y to- es el que te entregará ?


mando el pan se le da, y asimis- 21 Y quando Pedro le vió, di-
mo del pez. xo á Jesús ¿ Señor, y este que?
:

14 Esta fué ya la tercera vez 22 Jesús le dixo Así quiero :

que se manifestó Jesús á sus dis- que él quede hasta que yo ven-
cípulos, después que resucitó de ga, ¿ que te va á tí ? tu sigúeme.
enfre los muertos. 23 Salió pues esta palabra
15 Y quando hubieron comi- entre los hermanos, que cquel
do, dice Jesús á Simón Pedro :discípulo no muere. Y no le
¿ Simón hijo de Juan, me amas dixo Jesús j\"o muere sino : ; :

mas que estos ? Le responde Así quiero que quede hasta que
Sí Señor, tú sabes que te amo. yo venga, ¿ á tí que te va ?
Le dice Apacienta mis cor-
¡ 24 Este es aquel discípulo,
deros. que da testimunio de estas cosas,
16 Le dice segunda vez ¿Si- y escribió estas cosas
: y sabe- ;

món hijo de Juan, me amas ? mos que su testimonio es verda-


Le responde Sí Señor, tú sa- dero.
:

bes que te amo. Le dice Apa-


: 25 Otras muchas cosas hay
cienta mis corderos. también que hizo Jesús que si ;

17 Le dice tercera vez ¿ Si- se escribiesen una por una, me


:

món hijo de Juan, me amas? parece que ni aun en el mundo


Pedro se entristeció, porque le cabrían los libros, que se habrían
Labia dicho la tercera vez: ; Ríe de escribir.

8
:

LOS HECHOS

DE LOS APOSTOLES.
quando él se iba, he aquí se pu-
CAPITULO I.
siéron al lado de ellos dos va-
1 TJE hablado, ó Teófilo, rones con vestiduras blancas,
JLX en mi primer discurso 11 Los quales también les di-
de todas las cosas, que Jesús co- xéron : ¿ Varones Galiléos, que
menzó á hacer, y enseñar, estáis mirando al Cielo ? este
2 Hasta el dia, en que después Jesús, que de vuestra vista se
de haber instruido por el Es- ha subido al Cielo, así vendrá,
píritu Santo á los Apóstoles, que como le habéis visto ir al Cielo.
habia escogido, fué recibido ar- 12 Entonces se volviéron á
riba : Jerusalém desde el monte lla-
3 A los quales se mostró tam- mado del Olivar, que está cerca
bién vivo después de su Pasión de Jerusalém, camino de un
con muchas pruebas, aparecién- Sábado.
doseles por quarenta dias, y ha- 13Y quando entráron, subié-
blándoles del re3 no de Dios.
r
ron al cenáculo, en donde esta-
4 Y comiendo con ellos, les ban Pedro y Juan, Santiago y
mandó que no se fuesen de Je- Andrés, Felipe y Tomas, Bar-
rusaléin, sino que esperasen la tolomé y Mateo, Santiago de
I
promesa del Padre, que oísteis, Alféo, y Simón el Zeloso, y Ju-
dixo, de mi boca : das hermano de Santiago.
5 Porque Juan en verdad bau- 14 Todos estos perseveraban
tizó en agua, mas vosotros seréis unánimes en oración con las mu-
bautizados en Espíritu Santo, no jeres, y con María Madre de
mucho después de estos días. Jesús, y con los hermanos de
6 Entonces los que se habían él.
congregado, le preguntaban, di- 1 5 En aquellos dias levantán-

ciendo ¿ Señor, si restituirás en dose Pedro en medio de los her-


:

este tiempo el rcyno á Israel ? manos (y eran los que estaban


7 Y les dixo No toca á voso- allí juntos como unos ciento y
:

tros saber los tiempos ó los mo- veinte hombres) dixo :


mentos, que puso el Padre en su 16 Varones hermanos, era
propio poder necesario que se cumpliese la
8 Mas recibiréis la virtud del Escritura, que predixo el Espí-
Espíritu Santo, que vendrá so- ritu Santo por boca de David
bre vosotros, y me seréis testigos acerca de Júdas, que fué el cau-
en Jerusalém, y en toda la Ju- dillo de aquellos que prendiéron
déa, y Samaría, y hasta las ex- á Jesús :

tremidades de la tierra. 17 El que era contado con


9 Y quando esto hubo dicho, nosotros, y tenia suerte en este
viéndolo ellos, se fué elevando ;
ministerio.
y le recibió una nube, que le 13 Este pues poseyó un cam-
ocultó á sus ojos. po del precio de la iniquidad, y
10 Y
eslaudo mirando al Cielo colgándose rebentó por medio;
:

CAPITULO II. 171

y se derramaron todas sus en- que soplaba con ímpetu, y


to,
trañas. llenó toda la casa en donde esta-
19 Y se hizo notorio á todos ban sentados.
los moradores de Jerusalém, así 3 Y se les aparecieron unas
que fué llamado aquel campo en lenguas repartidas como de fue-
su propia lengua, Haceldaina, go, y reposó sobre cada uno de
que quiere decir, campo de san- ellos
gre. 4 Y fueron todos llenos de
20 Porque escrito está en el Espíritu Santo, y comenzaron á
Libro de los Salmos Sea he- hablar en varias lenguas, como el
:

cha desierta la habitación de Espíritu Santo les daba que ha-


ellos, y no haya quien more en blasen.
ella ;y tome otro su Obispado. 5 Y residían entonces en Je-
21 Conviene pues, que de es- rusalém Judíos, varones religio-
tos varones, que han estado en sos de todas las naciones que hay
nuestra compañía todo el tiempo debaxo del Cielo.
que entró y salió con nosotros el 6 Y hecha esta voz, acudió
Señor Jesús, mucha gente, y quedó pasmada,
22 Comenzando desde el bau- porque los oía hablar cada uno
tismo de Juan hasta el dia en en su propia lengua.
que fué tomado arriba de entre 7 Y estaban todos atónitos, y
nosotros, que uno sea testigo con se maravillaban, diciendo ¿No
:

nosotros de su resurrección. veis que son Galiléos todos estos


23 Y señaláron á dos, á Josef, que hablan ?
que era llamado Barsabas, y te- ,8 ¿ Pues como los oímos noso-

nia por sobrenombre el J usto y tros hablar cada uno en nuestra


;

á Matías. lengua, en que nacimos ?


24 Y orando dixéron: Tú, 9 Partos y Medos, y Elami-
Señor, que conoces los corazones tas, y los que moran en la Me-
de todos, muéstranos de estos dos sopotamia, en Judéa y Capado-
qual has escogido, cia, Ponto y Asia,
25 Para que tome el lugar de 10 En Frigia y Panfilia,
"

este ministerio y Apostolado, del Egipto, y tierras de la Libia,


qual por su prevaricación cayó que está comarcana á Cirene, y
Judas para ir á su lugar. los que han venido de Roma,
26 Y les echaron suertes, y 11 Judíos también, y Prosé-
cayó la suerte sobre Matías, y litos, Cretenses, y Arabes; los
fué contado con los once Após- habernos oído hablar en nues-
toles. tras lenguas las grandezas de
Dios.
CAPITULO II. 12 Se pasmaban pues todos, y
se maravillaban, diciendo unos á
1 "V7" quando se cumplían otros: ¿Que quiere ser esto?
JL los dias de Pentecos- 13 Mas otros burlándose de-
tés,estaban todos unánimes en cían Estos llenos están de
:

un mismo lugar : mosto.


2 Y
vino de repente un es- 14 Mas Pedro en compañía
truendo del Cielo, como de vien- de ¡os once, puesto en pie alzó
; : 1 :

172 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.


su voz, y les dixo Varones de Ido, sueltos los dolores de la
:
]

Judéa, y todos los que habitáis! muerte, por quanto era imposi-
I

en Jerusalérn, esto os sea noto- ble ser detenido de ella.


j|

rio, y oíd con atención mis pala- 25 Porque David dice de él :

bras. Veía siempre al Señor delante


15 Porque estos no están em- de mí porque el está á mi de-
;

briagados, como vosotros pen- recha, para que yo no sea mo-


sáis, siendo la hora de tercia del vido :

dia : 26 Por esto se alegró mi co-


16 Mas esto es lo que fué di- razón, y se regocijó mi lengua,
cho por el Profeta Joél y además mi carne reposará en
17 Y acontecerá en los pos- esperanza
treros dias, dice el Señor, que 27 Porque no dexarás mi al-
yo derramaré de mi Espíritu so- ma en el sepulcro, ni permitirás
bre toda carne y profetizarán que tu Santo vea corrupción.
;

vuestros hijos, y vuestras hijas, 28 Me hiciste conocer los ca-


y vuestros mancebos verán vi- minos de la vida y me henchi- ;

siones, y vuestros ancianos soña- rás de gozo con tu presencia.


rán sueños. 29 Varones hermanos, séame
18 Y ciertamente en aquellos lícito deciros con libertad del
días derramaré de mi Espíritu Patriarca David, que murió, y
sobre mis siervos y sobre mis fué enterrado y su sepulcro está
;

siervas, y profetizarán entre nosotros hasta el dia de


19 Y daré maravillas arriba hoy :

en el Cielo y señales abaxo en 30 Siendo pues Profeta, y sa-


la tierra, sangre y fuego, y va- biendo que con juramento le ha-
por de humo. bía Dios jurado, que del fruto de
20 El Sol se convertirá en ti- sus lomos se sentaría sobre su
nieblas y la Luna en sangre, trono :
ántes que venga el dia del Señor 31 Previéndolo habló de la
grande é ilustre. resurrección del Cristo, que ni
21 Y acontecerá, que todo fué dexado en el sepulcro, ni su
aquel que invocáre el nombre carne vio corrupción.
del Señor, será salvo. 32 A este Jesús resucitó Dios,
22 Varones de Israel, escu- de lo qual somos testigos todos
chad estas palabras A Jesús nosotros.
:

Nazareno, varón aprobado por 33 Así qnc ensalzado por la


Dios entre vosotros con virtudes diestra de Dios, y habiendo re-
y prodigios y señales, que Dios cibido del Padre la promesa del
obró por él en medio de voso- Espíritu Santo, ha derramado
tros, como también vosotros sa- sobre nosotros á este, á quien
béis, vosotros veis y oís.
23 A este que por determina- 34 Porque David no subió á
do consejo y presciencia de Dios los Cielos y dice con todo eso
;
:

fué entregado, le matasteis, cru- Dixo el Señor á mi Señor : Sién-


cificándole por manos de mal- tate á mi diestra,
vados ; 35 Hasta que ponga tus eue-
24 Al qual Dios ha ícsucita- migos por tarima de tus pies.
j
CAPITULO III. 173
36 Por tanto sepa cerfisima- tomaban la comida con alegría
metitc toda la casa de Israel, y sencillez de corazón,
que Dios hizo Señor y Cristo á 47 Alabando á Dios, y hallan-
este Jesús, á quien vosotros cru- do gracia con todo el pueblo. Y
cilicástcis. el Señor aumentaba cada dia los
37 Y oidas estas cosas, se que se habían de salvar en esta
compungieron de corazón, y di- unidad.
xévon ¿i Pedro y á los otros
Apóstoles : Varones hermanos, capitulo ni.
¿ que
haremos ?
38 Y Pedro les dixo Arre-
: 1 T>EDKO y Juan iban al
pentícs, y cada uno de vosotros -IT templo á la oración á
sea bautizado en el nombre de hora de nona.
Jesu-Cristo para remisión de 2 Y traían á un hombre, que
vuestros pecados ; y recibiréis era coxo desde el vientre de su
el don del Espíritu Santo. madre al qual ponian cada dia
;

39 Porque para vosotros es la á la puerta del templo llamada


promesa, y para vuestros hijos, la Hermosa, para que pidiese li-
y para todos los que están lejos, mosna á los que entraban en el
quantos llamare á sí el Señor templo.
nuestro Dios. 3 Este quando vió á Pedro y
40 Con otras muchísimas ra- á Juan que ihan á entrar en el
zones lo atestiguó, y los exhor- templo, rogaba que le diesen li-
taba, diciendo ; Salvaos de esta mosna.
generación depravada. 4 Y Pedro íixando en él los
41 Y los que recibieron su ojos juntamente con Juan, le di-
palabra, fueron bautizados ; y xo Míranos.
:

fueron añadidas aquel dia cerca 5 Y él los miraba con aten-


de tres mil personas. ción, esperando recibir de ellos
42 Y ellos perseveraban en la alguna cosa.
doctrina de los Apóstoles, y en 6 Y Pedro díxo : No tengo
la comunicación de la fracción oro ni plata ;pero lo que tengo,
del pan, y en las oraciones. esto te doy :En el nombre de
43 Y toda persona tenia te- Jesu-Cristo Nazareno levántate,
mor ; y los Apóstoles hacían y anda.
muchos prodigios y señales en 7 Y tomándole por la mano
Jerusalém, y en todos habia un derecha, 1c levantó, y en el mis-
gran temor. mo punto fueron consolidados
44 Y todos los que creían, es- sus pies, y sus plantas.
taban unidos, y tenían todas las 8 Y dando un salto se puso en
cosas comunes. pie, y echó á andar; y entró
45 Vendían sus posesiones y con ellos en el templo andando,
haciendas, y las repartían á to- y saltando, y alabando á Dios.
dos,, conforme la necesidad de 9 Y todo el pueblo le vió an-
cada uno. dando, y loando á Dios.
46 Y diariamente persevera- 10 Y conocían que él era el
ban unánimemente en el templo; mismo que se sentaba á la puer-
y partiendo el pan por las casas, ta Hermosa del templo á la li-
:

174 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.


mosna ;y quedaron llenos de es- los tiempos del refrigerio delante
panto, y como fuera de sí por lo del Señor, y enviare á aquel Je-
que á aquel habia acontecido. su-Cristo, que á vosotros fué
1 1Y estando asido de Pedro, predicado,
y de Juan, vino apresuradamen- 21 Al qual ciertamente es
te á ellos todo el pueblo al pór- menester que el Cielo reciba
tico que se llama de Salomón, hasta los tiempos de la restaura-
atónitos. ción de todas las cosas, las qua-
12 Y viendo esto Pedro, dixo les habló Dios por boca de sus
al pueblo Varones Israelitas, Santos Profetas, que han sido
:

por que os maravilláis de esto, desde el siglo.


ó por que ponéis los ojos en no- 22 Porque Moisés dixo : Pro-
sotros, como si por nuestra vir- feta os levantará el Señor vues-
tud ó poder hubiéramos hecho tro Dios de entre vuestros her-
andar á este ? manos, como á mí : A
él oiréis
13 El Dios de Abraham, y el en todo quanto os dixere.
Dios de Isaac, y el Dios de Ja- 23 Yacontecerá, que toda
cob, el Dios de nuestros Padres a'ma, que no oyere á aquel
ha glorificado á su Hijo Jesús, á Profeta, será exterminada del
quien vosotros entregasteis, y pueblo.
negasteis delante de Pilato, juz- 24 Y
todos los Profetas desde
gando él que se debia librar. Samuél, y quantos desputs han
14 Mas vosotros negasteis al hablado, anunciaron estos dias.
Santo, y al Justo y pedísteis
; 25 Vosotros sois los hijos de
que se os diese un hombre ho- los Profetas, y del testamento,
micida : que ordenó Dios á nuestros pa-
15 Y matasteis al Autor de la dres, diciendo á Abraham : Y
en
vida, á quien Dios resucitó de tu simiente serán benditas todas
entre los muertos de lo qual las familias de la tierra.
;

nosotros somos testigos. 26 Dios resucitando á su Hijo,


16 Y en la fé de su nombre, os le ha enviado primeramente á
ha confirmado su nombre á este vosotros para que os bendiga, á
que vosotros habéis visto, y co- fin de que cada uno se aparte de
nocéis, y la fé que es por él, le su maldad.
ha dado esta entera sanidad á
vista de todos vosotros.
CAPITULO IV.
17 Y ahora, hermanos, yo sé 1 ~t7" estando ellos hablan-

que lo hicisteis por ignorancia, X. do al pueblo, sobrevi-


como también vuestros Prín- nieron los Sacerdotes, y el Ma-
cipes. gistrado del templo, y los Sadu-
18 Pero Dios, lo que de antes céos,
tenia anunciado por boca de to- 2 Pesándoles de que enseña-
dos los Profetas, que padecería sen al pueblo, y de que predica-
su Cristo, así lo ha cumplido. sen en Jesús la resurrección de
19 Arrepentios pues, y con- los muertos :

vertios, para que vuestros peca- 3 Y


les echaron mano, y los
dos os sean perdonados metiéron en la cárcel hasta el
20 Para que quando vinieren otro dia porque era ya tarde.
;
:

CAPITULO IV. 175


4 Mas muchos de los que ha- con ellos el hombre que habia
bían oído la predicación, creye- sido sanado, no podian decir
ron, y fué el número de los va- nada en contra.
rones cinco mil. 15 Mas les mandáron salir
5 Y acaeció, que al dia si- fuera de la junta y conferian ;

guiente se juntaron en Jerusa- entre sí,


lém los Príncipes de ellos, y los 16 Diciendo Que haremos
:

Ancianos, y los Escribas, á estos hombres ? porque han


6 Y Anas el Príncipe de los hecho un milagro notorio á quan-
Sacerdotes, y Caifás, y Juan, y tos moran en Jerusalém pa- ;

Alexandro, y todos quantos eran teute es, y no lo podemos negar.


del linaje sacerdotal 1 7 Todavía para que no se di-

7 Yhaciéndolos presentar en vulgue mas en el pueblo, ame-


medio, les preguntaron ¿ Con nacémosles que en adelante no
:

que poder, ó en nombre de quien hablen mas á hombre alguno en


habei? hecho vosotros esto? este nombre.
8 Entonces Pedro lleno de 18 Y llamándolos, les intimá-
Espíritu Santo, les diso Prín- ron que nunca mas hablasen,
:

cipes del pueblo, y vosotros An- ni enseñasen en el nombre de


cianos, escuchad : Jesús.
9 Puesto que hoy se nos pide 19 Entonces Pedro y Juan
razón del beneficio hecho á un respondiendo, les dixéron Si es :

hombre enfermo por virtud de justo delante de Dios oiros á vo-


quien este ha sido sanado, sotros antes que á Dios, juzgad-
10 Sea notorio á todos voso- lo vosotros :

tros, y á todo el pueblo de Israel, 20 Pues no podemos dexar de


que en el nombre de nuestro hablar las cosas, que habernos
Señor Jesu-Cristo Nazareno, á visto y oído.
quien vosotros crucificasteis, y 21 Ellos entonces amenazán-
á quien Dios resucitó de entre doles, los dexáron ir libres, no
los muertos, por virtud de él es- hallando achaque para castigar-
tá sano este delante de vosotros. los por miedo del pueblo, porque
11 Esta es la piedra, que ha todos ensalzaban este glorioso
sido reprobada de vosotros los hecho en lo que habia aconte-
arquitectos, que ha sido puesta cido.
por cabeza del ángulo : 22 Por quanto tenia ya mas
12 Y no hay salud en ningún de quarenta años el hombre, en
otro. Porque no hay otro nom- quien habia sido hecho aquel
bre debaxo del Cielo, dado á los prodigio de sanidad.
hombres, en que nos sea necesa- 23 Puestos ellos en libertad,
rio ser salvos. viniéron á los suyos y les con- ;

13 Ellos viendo la firmeza de táron quanto les habian dicho


Pedro, y de Juan, entendiendo losPríncipes de los Sacerdotes,
que eran hombres sin letras, é y los Ancianos.
idiotas, se maravillaban, y los 24 Y quando lo oyeron, todos
conocían que habían estado con unánimes levantáron la voz á
Jesús : Dios, y dixéron Señor, tú eres
:

14 Y viendo estar también el que hiciste el Cielo y la tier-


176 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.
ra, el mar, y todo lo que hay en :tos
: poseían campos ó casas, las
ellos : vendían, y traían el precio de lo
25 Que en Espíritu Santo por que vendían,
boca de nuestro padre David tu 35 Y lo ponian á los pies de
siervo, dixiste : ¿ Por que bra- les Apóstoles y se repartía á
;

maron las gentes,


y los pueblos cada uno según lo que habia me-
pensaron cosas vanas t nester.
26 Se levantaron los Eeyes 36 Y Josef, á quien los Após-
de la (ierra, y los Príncipes se tolesdaban el sobrenombre de
juntaron en uno contra el Señor, Bernabé (que quiere decir hijo
y contra su Cristo. de consolación) Levita, natural
27 Porque verdaderamente se de Chipre,
ligaron á una en esta ciudad 37 Como tuviese un campo,
contra tu Santo Hijo Jesús, al lovendió, y llevó el precio, y
que ungiste, Heredes y Poncio púsolo ante los pies de los Após-
Piíato con los Gentiles, y con toles.
los pueblos de Irsaél,
28 Para hacer lo que tu mano CAPITULO V.
y tu consejo decretaron, que se
hiciese. "*7" un varón por nombre
1
29 Y ahora, Señor, pon los JL Ananías con su muger
ojos en sus amenazas, y concede Safíra vendió un campo,
á tus siervos, que con toda liber- 2 Y
defraudó del precio del
tad hablen tu palabra, campo, consintiéndolo su mu-
30 Extendiendo tu mano á sa- ger; y llevando una parte, la
nar las enfermedades, y á que se puso á los pies de los Apóstoles.
hagan maravillas y prodigios en 3 Y díxo Pedro :
¿
Ananías,
el nombie de tu Santo Hijo por que tentó Satanás tu cora-
Jesús. zón para que mintieses tú al Es-
31 Y quando hubieron orado, píritu Santo, y defraudases del
tembló el >ugar en donde esta- precio del campo ?
ban congregados; y fueron to- 4 ¿ No es verdad, que conser-
dos líenos de Espíritu Santo, y vándolo quedaba para tí, y ven-
hablaban la palabra de Dios con dido lo tenias en tu po-Jer? ¿Por
firmeza. que pues pusiste en tu corazón
32 Y
de la muchedumbre de esta cosa ? Tú no mentiste á los
los creyentes el corazón era uno, hombres, siró á Dios.
y el alma una y ninguno de ;
5 Ananias, luego que oyó es-
ellos decia ser suyo propio nada tas palabras, cayó y espiró; y
de lo que poseía, sino que todas vino un gran temor sobre todos
las cosas les eran comunes. los que lo oyeron.
33 Y cen grande fjrtaleza da- 6 Y levantándose unos man-
ban los Apóstoles testimonio de cebos, lo retiráron y llevándole ;

la Resurrección de Jcsu-Cristo lo enterraron.


nuestro Señor; y habia mucha 7 Y de ahí como al cabo de
gracia en todos ellos. tres horas, entró también su mu-
34 Y no habia ninguno nece- ger, no sabiendo lo que habia
sitado entre ellos porque quan- acaecido.
; II
:

CAPITULO V. 177

8 Y Pedro Ic dixo ; Dime,


: 18 Y prendieron á los Após-
muger, vendisteis por tanto la toles, y los pusieron en la cárcel
heredad? Y ella dixo: Sí, por pública.
tanto. 1 9 Mas el Angel del Señor
9 Y Pedro á ella ¿ Por que os abriendo de noche las puertas de
:

habéis concertado para tentar al la cárcel, y sacándolos fuera, les


Espíritu del Señor? He aquí a dixo
ia puerta los pies de los que han 20 Id, y presentándoos en el
enterrado á tu maride, y te lle- templo, predicad al p:ieblo todas
varán á tí. las palabras de esta vida.
10 Al punto cayó ante sus 21 Ellos quando esto oyeron,
pies, y espiró. Y habiendo en- entráron de mañana en el tem-
trado los mancebos, la hallaron plo, y enseñaban. Mas llegan-
muerta, y la llev aron á enterrar do el Príncipe de los Sacerdotes,
con su marido. y los que estaban con él, convo-
1 1 Y sobrevino un gran temor caron el Concilio y á todos los

en toda la iglesia, y en todos los Ancianos de los hijos de Israel ;

que oyeron estas cosas. y enviáron á la cárcel, para que


12 Y por las manos de los los traxesén.
Apóstoles se hacian muchos mi- 22 Mas quando fuéron los
lagros y prodigios en el pueblo ; Ministros, y abriendo la cárcel
y estaban todos unánimes en la no los hallaron, volvieron á dar
galería de Salomón. el aviso,
13 Y ninguno de los otros 23 Diciendo La cárcel cier-
:

osaba juntarse con ellos mas tamente hallamos muy bien cer-
;

el pueblo los honraba cu grande rada, y los guardas que estaban


manera. delante de las puertas ; mas ha-
14 Y se aumentaba mas el biéndolas abierto, no hallamos
número de hombres y de muge- dentro á ninguno.
res, que creían en el Señor, 24 Quando esto oyeron el
15 Tanto que sacaban los en- Magistrado del templo y los
fermos á las cailes, y los ponian Príncipes de los Sacerdotes, es-
en camillas y lechos, para que taban en duda de lo que se ha-
quando pasase Pedro, al menos bría hecho de el'os.
su sombra tocase á alguno de 25 Pero al mismo -tiempo lle-
ellos, y quedasen libres de sus gó uno que les dixo Mirad,
:

enfermedades. aquellos hombres que metisteis


1G Y acudia también á Jeru- en la cárcel, están en el templo,
salém mucha gente de las ciu- y enseñan al pueblo.
dades comarcanas, trayendo los 26 Entonces fué el Magis-
enfermos, y los que eran ator- trado con sus Ministros, y los
mentados de los espíritus inmun- traxo sin violencia porque te-
;

dos los quales eran curados.


; mían al pueblo que no los ape-
17 Mas levantándose el Prín- drease.
cipe de los Sacerdotes y todos 27 Y luego que los traxéron,
los que con él estaban, (que es los presentáron en el Concilio;
la secta de los Saducéos) se lle- Y el Príncipe de los Sacerdotes
garon de zelo -
les preguntó,
8*
:

178 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.


28 Diciendo : Con expreso del empadronamiento, y arras-
precepto os mandamos, que no tró tras sí al pueblo mas él
;

enseñaseis en este nombre y ; pereció también, y fuéron dis-


ved que habéis llenado á Jeru- persos todos quantos le siguiéron.
salém de vuestra doctrina y ; 38 Pues ahora os digo, que nr
queréis echar sobre nosotros la os metáis con esos hombres, y
sangre de ese hombre. que los dexeis porque si este
;

29 Y respondiendo Pedro y consejo ó esta obra viene de los


los Apóstoles, dixéron Es me- : hombres, se desvanecerá
nester obedecer á Dios ántes 39 Mas si viene de Dios, no
que á los hombres. la podréis deshacer, porque no
30 El Dios de nuestros pa- parezca que queréis resistir á
dres resucitó á Jesús, á quien Dios. Y ellos siguiéron su con-
vosotros matasteis poniéndole en sejo.
un madero. 40 Y habiendo llamado á los
31 A este ensalzó Dios con Apóstoles, después de haberlos
su diestra por Príncipe y por hecho azotar, les mandáron que
I

Salvador, para dar arrepenti- no hablasen mas en el nombre


miento á Israel, y remisión de de Jesús, y los soltáron.
pecados. 41 Pero ellos saliéron gozosos
32 Y nosotros somos testigos de delante del Concilio, porque
de estas palabras, y también el habian sido hallados dignos de
Espíritu Santc, que ha dado sufrir afrentas por el nombre de
Dios á todos los que le obedecen. Jesús.
33 Quando esto oyeron re- 42 Y cada dia no cesaban de
bentaban, y consultaban como enseñar y de predicar á Jesu-
les darían la muerte. cristo en el templo y por las
34 Mas levantándose en el casas.
Concilio un Fariseo, llamado
Gamaliél, Doctor de la Ley, CAPITULO VI.
hombre de respeto en todo el
pueblo, mandó que saliesen fue- 1 TT^N aquellos dias cre-
ra aquellos hombres por un breve JUa ciendo el número de
rato. los discípulos, se movió murmu-
35 Y les dixo Varones is- ración de los Griegos contra los
:

raelitas, mirad bien por vosotros, Hebréos, de que sus viudas eran
y atended á lo que vais á hacer despreciadas en el servicio de
con esos hombres. cada dia.
36 Porque ántes de ahora hu- 2 Por lo qual los doce convo-
bo un cierto Teodas, diciendo, cando la multitud de los discípu-
que él era alguien y hubo co- los, dixéron No es justo que
;
:

mo unos quatrocientos hombres dexernos nosotros la palabra de


que le siguieron y después lo Dios, y que sirvamos á las mesas.
;

mataron y quantos le dieron


;
3 Escoged pues, hermanos, de
crédito, fueron disipados y redu- entre vosotros siete varones de
cidos á nada. buena reputación, llenos de Es-
37 Después de este se levan- píritu Santo y de sabiduría, á los
tó Judas el Galiléo en el tiempo quales encargarémos esta obra.
CAPITULO VII. 179

4 nosotros atenderemos de cir: Que ese Jesús Nazareno


Y
continuo á la oración, y á la ad- destruirá este lugar, y cambiará
ministración de la palabra. las tradiciones, que nos dió Moy-

5 Y
pareció bien á toda la sés.
junta esta proposición. eli- 15 Y Y
fixando en él los ojos
dieron á Estevan, hombre lleno todos quantos estaban en el Con-
de fé, y de Espíritu Santo, y á cilio, vieron su rostro como ros-
Felipe, y á Procuro, y á Nica- tro de un Angel.
nor, y á Timón, y á Parmenas,
y á Nicolás prosélito de An- CAPITULO VII.
tiochia.
6 A
estos pusieron delante de 1 ff^NTONCES el Sumo
los Apóstoles y orando pusieron
;
_t_A Sacerdote dixo ¿Si:

las manos sobre ellos. eran así estas cosas ?


7 Y crecia la palabra del Se- 2 El dixo : Varones herma-
ñor, y se multiplicaba mucho el nos, y padres, escuchad El Di-
:

número do los discípulos en Je- os de la gloria apareció á nues-


rusalém. Y una grande multi- tro padre Abraham quando esta-
tud de los Sacerdotes obedecía ba en la Mesopotamia, ántes que
también á la fé. morase en Cáran,
8 Mas Estevan, lleno de gra- 3 Y le dixo Sal de tu tierra,
:

cia, y de fortaleza, hacia grandes y de tu parentela, y vén á la


prodigios, y milagros en el pue- tierra, que te mostraré.
blo. 4 Entonces salió de la tierra
9 Y algunos de la Sinagoga, de los Caldéos, y moró en Cá-
que se llama de los Libertinos, y ran. Y después que murió su
de Cirenéos, y de los Alexan-
los padre, lo traspasó á esta tierra,
drinos, y de aquellos que eran de en donde vosotros ahora moráis.
Cilicia, y de Asia, se levantaron 5 Y no le dió heredad en ella,
á disputar con Estevan : ni aun el espacio de un pie; mas
10 Mas no podian resistir á la le prometió que se la daria á él
sabiduría, y al Espíritu, que ha- en posesión, y á su posteridad
blaba. después de él, quando no tenia
11 Entonces sobornaron á al- hijo.
gunos, qjc disesen que ellos le G Y le dixo Dios : Que su
habian oido decir palabras de descendencia seria moradora en
blasfemia contra Moisés, y con- tierra agena, y que la reducirían
tra Dios. á servidumbre, y la maltratarían
12 Y conmoviéron al pueblo, pofc espacio de quatrocientcs
y á los Ancianos, y á los Escri- añosj:
bas y conjurados, lo arrebata-
; 7 'Mas yo juzgaré la gente, á
ron, y lo llevaron al Concilio, quien ellos hubieren servido, di-
13 Y
presentaron testigos fal- xo Dios. Y después de esto
sos, que dixesen: Este hombre saldrán, y me servirán á mí en
no cesa de hablar palabras con- este lugar.
tra el lugar santo, y contra la 8 Y
le dió testamento de la
Ley. circuncisión y así engendró á
;

14 Porque le hemos oido de- Isaac, y le circuncidó al cribo de


180 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.
ocho días y Isaac engendró á nasen á sus hijos, porque no vi-
;

Jacob, y Jacob á los doce Pa- viesen.


triarcas. 20 En aquel tiempo nació
9 Y los Patriarcas movidos Moisés, y fué agradable á Dios,
de envidia, vendiérou á Joscf y fué criado tres meses en la
para Eg ipto mas Dios era con casa de su padre.
;

él: 21 Mas habiéndole después


10 Y le libró de tedas sus tri- abandonado, le tomó la hija de
bulaciones y le dió gracia, y Faraón, y le crió como si fuera
;

sabiduría delante de Faraón Rey hijo suyo.


de Egipto, el qual le hizo Go- 22 Y fué Moisés instruido en
bernador de Egipto, y de toda toda la sabiduría de los Egip-
su casa. cios y era poderoso en pala-
;

1 1 Vino después hambre en bras, y en sus obras.


toda la tierra de Egipto, y de 22 Y después que cumplió el
Canaan, y grande tribulación ;tiempo de quarenta años, le vino
y nuestros padres no hallaban al corazón el visitar á sus her-
j

que comer. manes los hijos de Israel.


12 Y quando oyó Jacob que 24 Y como viese á uno que
habia trigo en Egipto, env ió la era injuriado, le defendió ;
y
primera vez á nuestros padres : vengó al que padecia la injuria,
13 Y en la segunda fué cono- matando al Egipcio.
cido Josef de sus hermanos, y 25 Y él pensaba que entende-
fué descubierto á Faraón el li- rían sus hermanos, que Dios por
nage de él. su mano les habia de dar salud ;

14 Y envió Josef, é hizo ir á pero ellos no lo entendiéron.


su padre Jacob, y á toda su pa- 26 Y al día siguiente riñendo
rentela, que consistía en setenta ellos, se les mostró, y los metía
y cinco personas. en paz, diciendo
: Varones, her-
15 Y Jacob descendió á E- manos sois, ¿ por que os maltra-
gipto, y murió él, y nuestros táis el tino al otro ?
padres. 27 Mas el que hacia injuria á
*
16 Y fueron trasladados á S¡- su próximo, le desechó, dicien-
chém, y puestos en el sepulcro do ¿ Quien te
: ha puesto á tí
que compró Abraham á precio por Príncipe y Juez sobre no-
de plata de los hijos de Hemór sotros ?
hijo de Sichém. 28 ¿ O por ventura quieres tú
17 Y quando se acercó el matarme, como mataste ayer al
tiempo de la promesa, que habia Egipcio ?
Dios jurado á Abraham, creció 29 Y por esta palabra huyó
el pueblo, y se multiplicó en Moisés ; y moró como cstran-
Egipto, gero en ticna de Madian, en
18 Hasta que se levantó otro donde engendró dos hijos.
Rey en Egipto, que no conocía 30 Y cumplidos quarenta años,
á Josef. le apareció en el desierto del
19 Este usando de astucia monte Je Sina un Angel en la
contra nuestra nación, apremió llama de una zarza que ardia.
á nuestros padres, que abando- 31 Moisés, qunndo lo vió, se
:

CAPITULO VII. m
maravilló de esta visión y acer-
; leha acontecido á éste Moisés,
cándose él para considerarla, lo que nos sacó de Egipto.
fué hecha voz del Señor, di- •11 E hicieron un becerro en
ciendo : aquellos dias, y ofrecieron sa-
32 Yo soy el Dios de tus pa- crificio al ídolo, y se alegraban
dres, elDios de Abraham, el en las obras de sus manos.
Dios de Isaac, y el Dios de Ja- 42 Mas Dios
so apartó, y los
cob. Tero Moisés espantado, abandonó á que sirviesen al c-
no osaba mirar. xército del Cielo, así como está
33 Yel Señorío dixo Desa- : escrito en el libro de los Profe-
ta el calzado de tus pies porque
; tas Por ventura me ofrecisteis
:

el lugar, en que estás, tierra víctimas y sacrificios quarenta


santa es. años en el desierto, ó casa de
34 Ver he visto ta aflicción de Israél ?
m; pueblo, que está en Egipto, 43 Y recibisteis la tienda de
y he oído el gemido de ellos, y Moloch, y la estrella de vuestro
he descendido para librarlos j dios Remfam, figuras que hicis-
;

ahora ven, y te enviaré á E- teis para adorarlas. Pues yo os


gipto. trasportaré mas a'.lá de Babi-
35 A este Moisés, al que dc- lonia.
secháron, diciendo: ¿Quien te 44 El tabernáculo del testi-
hizo Príncipe y Juez? A este monio estuvo con nuestros pa-
envió Dios por Caudillo y Re- dres en el desierto, así como lo
dentor por mano del Angel, que ordenó Dios, diciendo á Moisés,
le apareció en la zarza. que lo hiciera según el modelo
36 Este los sacó haciendo que habia visto.
prodigios y milagros en tierra de 45 Y nuestros padres habién-
Egipto, y en el mar Bermejo, dolo recibido, lo llevaron baxo
y en el desierto por quarenta la conducta de Josué á la pose-
años. sión de los Gentiles, á los que
37 Este es el Moisés, que di- echó Dios de la presencia de
xo á de Israel Profeta
los hijos í nuestros padres hasia los dias de
os levantará Dios deenmedio de David,
vuestros hermanos, como yo,' á 46 El qual halló gracia de-
él oiréis. lante de Dios, y pidió el bailar ta-
30 Este es el que estuvo en la bernáculo para el Dios de Jacob.
Iglesia en el desierto con el An- 47 Mas Salomón le edificó la
gel, que le hablaba en el monte casa.
Sina, y con nuestros padres que 48 Pero el Altísimo no mora
;

recibió palabras de vida para en hechuras de manos, como dice


darlas á nosotros. el Profeta
39 A quien no quisieron obe- 49 El Ciclo es mi trono, y la
decer nuestros padres antes lo
; tierra el estrado de mis pies.

¡ Que casa fabricaréis, dice el


desecharon, y con sus corazones
se tornaron i Egipto, Señor? ¿ó quál es lugar de mi
40 Diciendo á Aaron Haz- : reposo ?
nos dioses, que vayan delante de 50 ¿ No hizo mi mano todas
nosotros; porque no sabemos que estas cosas ?
:

182 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.


51 Duros de cerviz, é incir- ción en la Iglesia, que estaba en
cuncisos de corazones y de ore- Jerusalém y fuéron todos es-
;

siempre al
jas, vosotros resistís parcidos por las provincias de
Espíritu Santo, como vuestros la Judéa y de Samaría, salvo los
padres, así también vosotros. Apóstoles.
52 ¿ A qual de los Profetas no 2 Y unos hombres piadosos
persiguieron vuestros padres ? lleváron á enterrar á Estevan, é
Ellos mataron á los que anuncia- hicieron grande llanto sobre él.
ban la venida del Justo, del qual 3 Mas Saulo asolaba la Igle-
vosotros ahora habéis sido trai- sia entrando por las casas, y sa-
dores, y homicidas cando con violencia hombres y
53 Que recibisteis la Ley por mugeres, las hacia poner en la
ministerio de Angeles, y no la cárcel.
guardasteis. 4 Y
los que habían sido espar-
54 Al oir tales cosas rebenta- cidos, iban de una parte á otra
ban en su interior, y cruxian los anunciando la palabra de Dios.
dientes contra él. 5 Y
Felipe descendiendo á
55 Mas como él estaba lleno una ciudad de Samaria, les pre-
de Espíritu Santo, mirando al dicaba á Cristo.
Cielo, vió la gloria de Dios, y á 6 Y
las gentes escuchaban
Jesús que estaba en pie á la atentamente lo que decia Felipe,
diestra de Dios. Y dixo He : oyéndole de un ánimo, y viendo
aquí veo los Cielos abiertos, y al los milagros que hacia.
Hijo del hombre que está en pie 7 Porque muchos de los que
á la diestra de Dios. teniau espíritus inmundos, salían
56 Mas ellos clamando á gran- dando grandes voces.
des voces, taparon sus orejas, y 8 Y muchos paralíticos y
todos de un ánimo arremetieron coxos fuéron curados.
impetuosamente contra él. 9 Por lo qual hubo grande
57 Y sacándole fuera de la gozo en aquella ciudad. Habia
ciudad, le apedreaban ; y los allí un varón por nombre Simón,
testigos pusieron sus ropas á los que antes habia sirio mago en la
pies de un mancebo, que se lla- ciudad, engañando las gentes de
maba Saulo. Samaria, diciendo que él era una
58 Y apedreaban á Estevan, gran persona :

que oraba y decia Señor Jesús,


: 10 Y le daban oídos todos
recibe mi espíritu. desde el menor hasta el mayor,
59 Y puesto de rodillas, clamó diciendo Este es la virtud de
:

en voz alta, diciendo Señor, no


: Dios, que se llama grande.
les imputes este pecado. Y quan- 11 Y le atendían porque con
;

do r.jto hubo dicho, durmió en el sus artes mágicas los habia en-
Señor. Y Saulo era consencien- tiempo.
tontecido mucho
te de su muerte. 12 Mas habiendo creído lo
que Felipe les predicaba del
CAPITULO VIII. reyno de Dios, se bautizaban en
el nombre de Jesu-Cristo hom-
1 ~K7~ en aquel dia se movió bres y mugeres.
JL una grande persecu- 13 Simón entónces creyó él
CAFITULO VIII. 183

también ; y después que fué bau- Señor, para que no venga sobre
tizado, se llegó á Felipe. Y mí ninguna cosa de las que ha-
viendo los grandes prodigios y béis dicho.
milagros que se bacian, estaba 25 Y ellos después de haber
atónito de admiración. dado testimonio y anunciado la
14 Y quando oyeron los Após- palabra del Señor, se volviéron
toles, que estaban en Jerusa- á Jerusalém, y predicaban por
lém, que Samaría habia recibido muchos lugares de los Samari-
la palabra de Dios, les enviaron tanos.
á Pedro y á Juan. Y el Angel del Señor ha-
26
15 Los quales llegados que Leván-
bló á Felipe, diciendo :

fueron, lucieron por ellos ora- y vé ácia el mediodía por


tate,
ción para que recibiesen el Es- la vía, que desciende de Jerusa-
píritu Santo. lém á Gaza esta es desierta. ;

16 Porque no babia venido 27 Y levántandose, fué. Y


aun sobre ninguno de ellos, sino he aquí un varón Etíope, Eunu-
que habían sido solamente bau- co, Valido de Candace Reyna
tizados en el nombre del Señor de Etiopia, el qual era Super-
Jesús. intendente de todos sus tesoros,
17 Entonces ponian las manos y habia venido para adorar en
sobre ellos, y recibían el Espí- Jerusalém :

ritu Santo. 28 Y
se volvía sentado sobre
18 Y como vió Simón, que su carro, é iba leyenda al Pro-
por la imposición de las manos feta Isaías.
de los Apóstoles se daba el Es- 29 Y
el Espíritu dixo á Fe-
píritu Santo, les ofreció dinero, lipe Acércate, y llégate a ese
:

19 Diciendo : Dadme á mí carro.


también esta potestad, que reci- 30 Y
acercándose Felipe, le
ba el Espíritu Santo todo aquel oyó que leía en el Profeta Isaías,
á quien yo impusiere las manos. y le dixo ¿ Entiendes lo que
:

Y Pedro le dixo : lees ?


20 Tu dinero sea contigo en 31 El respondió: ¿Y como
perdición porque has creído puedo, si no hay alguno que me
;

que el dón de Dios se alcanzaba lo explique ? rogó á FelipeY


por dinero. que subiese, y se sentase con él.
21 No tienes tú parte ni suer- 32 Y
el lugar de la Escritura,
te --n este ministerio porque tu que leía, era este
; Como oveja :

corazón no es recto delante de fué llevado al matadero, y como


Dios. cordero mudo delante del que le
22 Haz pues penitencia de trasquila, así él no abrió su boca.
esta tu malicia y ruega á Dios,
; 33 En su abatimiento su jui-
si por ventura te será perdonado cio fué ensalzado. ; Su genera-

este pensamiento de tu corazón. ción quien la contará, porque


23 Porque veo que tú estás quitada será su vida de la tierra?
en hiél de amargura, y en lazo 34 Y
respondiendo el Eunu-
de iniquidad. co á Felipe, dixo Ruégote :

24 Y respondiendo Simón, di- ¿ de quien dixo esto el Profeta ?


xo : Ro2~ad vosotros "or mí al -de sí mismo, ó de alprun otro?
:

184 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.


35 abriendo Feüpe su boca, ñor ? Y él
Y Yo soy Jesús, ü
:

y dando principio por esta Escri- quien tú persigues dura cosa


;

tura, le anunció á Jesús. te es cocear contra el aguijón.


30 Y yendo por el camino, 6 Y temblando, y despavorido,
llegaron á un lugar donde había dixo : Señor ¿ que quieres que
:

agua, y dixo el Eunuco He yo haga ?


:

aquí agua, ¿que impide que yo 7 Y el Señor á él Leván-


i

sea bautizado ? tate, y entra en la ciudad, y allí


37 Y dixo Felipe Si crees te se dirá lo que te conviene ha-
:

ríe todo corazón, bien puedes. cer. Y los hombres que le


Y él respondió, y dixo: Creo, acompañaban, quedaron atónitos
que Jcsu-Cnsto es el Hijo de oyendo bien la voz, y no viendo
Dios. á ninguno.
38 Ymandó parar el carro ;
C Saulo se levantó de tierra,
y descendieron los dos al agua, y abiertos los ojos no veía nada.
Felipe y el Eunuco, y le bau- Y ellos llevándole por la mano,
tizó. le metieron en Damasco.
39 Y quando salieron del 9 Y estuvo allí tres dias,,sin
agua, el Espíritu del Señor arre- ver, y no comió ni bebió.
bató á Felipe, y no le vió mas el 10 Y en Damasco habia un
Eunuco. Y se fué gozoso por discípulo por nombre Ananías;
su camino. y le dixo el Señor en visión :

40 Y Felipe se halló en Azo- Ananías. Y él respondió He- :

to, y pasando predicaba el Evan- me aquí, Señor.


gelio á todas las ciudades, hasta 11 Y el Señor á él Leván-
:

que llegó á Cesárea. tate, y vé al barrio que se llama


Derecho y busca en casa de
;

CAPITULO IX. Judas á uno de Tarso llamado


Saulo ;
porque he aquí está
1 OAULOpues respirando orando.
k_? aun amenazas y muer- 12 (Y vió un hombre por nom-
te contra los discípulos del Se- bre Ananías, que entraba á éJ,
ñor, se presentó al Príncipe de y que le imponía las manos para
los Sacerdotes, que recobrase la vista.)
2 Y le pidió cartas para las 13 Y respondió -Ananías Se- :

Sinagogas de Damasco, con el ñor, he oido deqir á muchos de


fin de llevar presos á Jcrusalérn este hombre quántos males l.izo
á. quintos hallase de esta pro- á tus Santos en Jcrusalérn
fesión, hombres y mugeres. 14 Y este tiene poder de los
3 Y yendo por el camino, Príncipes de los Sacerdotes de
aconteció que estando ya cerca prender á quántos invocan tu
de Damasco, repentinamente le nombre.
rodeó un resplandor de luz del 15 Mas el Señor le dixo Vé, :
'

Cielo. porque esce me es un vaso esco-


4 Y cayendo en tierra, oyó gido para llevar mi nombre de-
una voz que le decia: Sanio, lante de las gentes y de los
Sanio, ¡ por que me persigues ? Reyes y de los hijos de Israél.
5 El dixo :
¿
Quien eres, Se- ÍG Porque yo le mostraré
;

CAPITULO IX. 185

quantas cosas Ic es necesario él, no creyendo que era discí-


padecer por mi nombre. pulo.
17 Y fué Ananías, y entró en 27 Entonces Bernabé tomán-
la casa y poniendo las manos
;
dole consigo, lo llevó á los Após-
sobre él, dixo : Saulo hermano, toles ;
les contó como habia
y
el Señor Jesús, que te apareció visto al Señor en el camino, y
en el camino por donde venias, que habia hablado, y como
le
me ha enviado para que reco- después habia predicado en Da-
bres la vista, y seas lleno de Es- masco libremente en el nombro
píritu Santo. do Jesús.
10 Y al instante se cayeron 23 Y estaba con ellos en Je-
de sus ojos unas como escamas, rusalém, entrando y saliendo, y
y recobróla vista; y levantándose hablando con libertad en el nom-
fué bautizado. bre del Señor.
19 Y después que tomó ali- 29 Hablaba también con los
mento, recobró las fuerzas ; j Gentiles, y disputaba con los
estuvo algunos dias con los dis- Griegos y ellos trataban de
;

cípulos, que estaban en Da- matarle.


masco. 30 Y quando lo entendieron
20 Y luego predicaba en las los hermanos, le acompañaron
Sinagogas á Jesús, que este es hasta Cesaréa, y le enviáron á
el Hijo de Dios. Tarso.
21 Y se pasmaban todos los 31 La Iglesia entonces tenia
que le oian, y decian ¿ Pues no paz por toda la Judéa y Gaiiléa
:

es este el que perseguía en Je- y Samaría, y se propagaba ca-


rusalém á los que invocaban ese minando en el temor del Señor,
nombre y por esto vino acá y estaba llena del consuelo del
;

para llevarlos presos á los Prín- Espíritu Santo.


cipes de los Sacerdotes ? 32 Acaeció pues que visitando
22 Mas Saulo mucho mas se Pedro á todos, llegó á los santos,
esforzaba, y confundía á los Ju- que moraban en Lidda.
díos que moraban en Damas- 33 Y halló allí un hombre,
co, afirmando que este es el por nombre Eneas, y habia ocho
Cristo. años que yacia en un lecho, poi-
23 Y como pasaron muchos que estaba paralítico.
dias, los Judíos tuvieron juntos 34 Y Pedro le dixo Eneas,
:

consejo para matarle. el Señor Jesu-Cristo te sana


24 Mas Saulo fué advertido levántate, y hazte la cama. Y
de sus asechanzas. Y guarda- en el momento se levantó.
ban las puertas de noche y de 35 Y le viéron todos los mo-
dia, para matarle. radores de Lidda. y de Sarona ;
25 Y los discípulos tomándole y se convirtieron al Señor.
de noche, y metiéndole en una 36 Habia también en Joppe
espuerta, le dcscolgáron por el una discípula, por nombre Ta-
muro. bita, que quiere decir Dorcas.
26 Y quando vino á Jerusa- Esta era llena de buenas obras y
lém queria juntarse con los dis- de limosnas, que hacia.
cípulos mas todos se temían de
; 37 Y acaeció en aquellos dias,
:

186 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.


que enfermó y mimó. Y des- entraba á él, y le decia : Cor-
pués que la hubieron lavado, la nelio.
pusieron en el cenáculo. 4 Y él fixando en él los ojos,
3ÍÍ Y como Lidda estaba cer- poseído de temor, dixo ¿ Que es, :

ca de Joppe, oyendo los discí- Señor ? le dixo Y


Tus ora- :

pulos, que Pedro estaba ciones y tus limosnas han subido


allí, le
enviaron dos hombres, rogán- en memoria delante de Dios.
dole No te detengas de venir
: 5 Envía pues ahora hombres
hasta nosotros. á Joppe, y haz venir acá á un
39 Y
levantándose Pedro, se cierto Simón, que tiene por so-
fué con ellos. Y
luego que lle- brenombre Pedro
gó, le lleváron al cenáculo y le 6 Este posa en casa de un
;

cercaron todas las viudas llo- cierto Simón curtidor, que tiene
rando, y mostrándole las túni- su casa junto á el mar ; él te
cas y los vestidos, que les hacia dirá lo que te conviene hacer.
Dorcas. 7 Y luego que se retiró el
40 Mas Pedro, habiéndolos Angel, que le hablaba, llamó á
hecho salir á todos fuera, ponién- dos de sus domésticos, y á un
dose de rodillas, hizo oración y soldado temeroso de Dios, de
;

volviéndose ácia el cuerpo, di- áquellos que estaban á sus ór-


xo :Tabitá, levántate. Y
ella denes.
abrió sus ojos y viendo á Pe-
;
8 Y
habiéndoles contado todo
dro, se sentó. esto, los envió á Joppe.
41 Le dió la mano, y la levan- 9 Y el dia siguiente, yendo
tó. Y
llámando á los santos y á ellos su camino, y estando ya
las viudas, se la entregó viva. cerca de la ciudad, subió Pedro
42 Y se publicó esto por toda á lo alto de la casa á hacer ora-
Joppe y creyéron muchos en ción cerca de la hora de sexta.
;

el Señor. 10 Y
sintiéndose con hambre,
43 Y
así fué, que Pedro per- quiso desayunarse. miéntras Y
maneció muchos dias en Joppe se lo aparejaban, le sobrevino
en casa de un curtidor llamado un exceso de espíritu.
Simón. 11 Y
vió el Cielo abierto, y
que descendía un vaso, como un
CAPITULO X. grande lienzo, que atado por los
quatro cabos, era abaxado del
1 ~XT habia en Cesaréa un Cielo á la tierra,
jL hombre por nombre 12 En el que habia de todos
Cornelio, Centurión de una com- los quadrúpedos, y de los reptiles
pañía que se llama Itálica,
;
de la tierra, y de las aves del
2 Religioso y temeroso de Cielo.
Dios con toda su casa, que hacia 13 Y
vino á él una voz que le
muchas limosnas al pueblo, y es- dixo: Levántate, Pedro, mata,
taba orando á Dios incesante- y come.
mente. 14 Y
dixo Pedro: No Señor,
3 Este vio en visión manifies- porque nunca comí ninguna co-
tamente, como á eso de la hora sa común, ni impura.
de nona, que un Angel de Dios 15 Y
otra vez la voz á él:
: ;

CAPITULO X. 187

Lo que Dios ha purificado, no lo lió Cornelio a recibir, y derri


llames tú comuu. bándose á sus pies, le adoró.
J6 Y
esto se repitió hasta tres 26 Mas Pedro le alzó, y dixo:
veces y luego el vaso se volvió Levántate, que yo también soy
;

al Cielo. hombre.
17 Y mientras Pedro dudaba 27 Y entró hablando con él,
entre sí que seria la visión, que y halló muchos que se habiaa
habia visto ; he aquí los hom- juntado :

bres, que habia enviado Cor- 28 Y les dixo Vosotros sa-


:

nelío, que preguntando por la béis corno es cosa abominable


casa de Simón, llegaron á la para un Judío el juntarse ó alle-
puerta. garse á extrangero mas Dios ;

18 Y habiendo llamado, pre- me ha mostrado, que á ningún


guntaban, si estaba allí hospeda- hombre llamase común ó in-
do Simón, el que tiene por so- mundo.
brenombre Pedro. 29 Y por esto sin dificultad
19 Y pensando Pedro en la he venido, luego que me has lla-
visión, le dixo el Espíritu He mado. Pregunto pues, ¿ por que
:

ahí tres hombres que te buscan. causa me habéis hecho venir ?


20 Levántate, pues, baxa, y 30 Y dixo Cornelio Hoy :

vé con ellos sin dudar porque hace quatro dias que estaba
;

yo los he enviado. orando en mi casa á hora de no-


21 Y descendiendo Pedro á na, y he aquí se me puso delante
los hombres, les dixo Vedme un varón con una ropa blanca, y
:

aquí, yo soy el que buscáis me dixo


;

¿ que es
la causa por que habéis 31 Cornelio, oida es tu ora-
venido ? ción, y tus limosnas han venido
22 Y ellos dixéron El Cen- en memoria delante de Dios.
:

turión Cornelio, hombre justo y 32 Envia pues á Joppe, y haz


temeroso de Dios, y que tiene el llamar á Simón, que tiene por
testimonio de toda la nación de sobrenombre Pedro este posa ;

los Judíos, recibió respuesta del en casa de Simón el curtidor


santo Angel, que te hiciese lla- junto á el mar.
mar á su casa, y que escuchase 33 Y luego envié á buscarte;
tus palabras. y tú has hecho bien en venir.
23 Pedro pues, haciéndolos Y ahora nosotros todos estamos
entrar, los hospedó. Y el dia en tu presencia para escuchar
siguiente se levantó, y se fué con todas las cosas que el Señor te
ellos y algunos de los her- ha mandado.
;

manos le acompañaron desde 34 Entónces Pedro abrió su


Jcppe. boca, y dixo: Verdaderamente
24 Y otro dia después entró reconozco, que Dios no es acep-
en Cesárea. Y Cornelio los es- tador de personas
taba esperando, habiendo convi- 35 Mas en qualquiera gente,
dado á sus parientes y mas ínti- del que le teme, y obra justicia,
mos amigos. se agrada.
25 Y acaeció, que quando 36 Dios envió palabra á los
Pedro estaba para entrar le sa- hijos de Israél, anunciándoles
;

188 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.


paz por Jesu-Cristo (esíe es el
: lenguas, y decir grandes cosas
Señor 'le iodos.) de Dios.
37 Vosotros sabéis la palabra 47 Entonces respondió Pe-
que lia sido hcnha por toda la dro: ; Por ventura puede algu-
Judía; y comenzando desde la no impedir el agua del bautismo
Galilea después del bautismo á estos, que han recibido el Es-
que predicó Juan, píritu Santo, así como nosotros?
28 A Jesús de Nazaréth ;
48 Y mandó que fuesen bau-
mo Dios le ungió de Espíritu tizados en el nombre del Señor
Santo, y de virtud, el qual an- Jesu-Cristo. Entonces le roga-
duvo haciendo bienes, y sanando ron que se quedase con ellos al-
á todos los oprimidos del diablo, gunos Qias.
porque Dios era con él.
39 Y nosotros somos testigos CAPITULO XI.
de todo quauto hizo en la región
de los Judíos, y en Jerusalém 1
:
~%T oyeron los Apóstoles,
al qual ellos mataren, colgándolo JL y los hermanos, que
en un lcílo. estaban en la Judéa, que tam-
40 A esíe le resucitó Dios al bien los Gentiles habían recibi-
tercero dia, y quiso que se ma- do la palabra de Dios.
nifestase, 2 Y quando Pi dro pasó á Je-
41 No á todo el pueblo, sino rusalém, disputaban centra él los
á los testigos que Dios habia or- que eran de la circuncisión,
denado antes ;á nosotros, que 3 Diciendo ¿ Por que en-
:

comimos, y bebimos con él, des- tnste á gentes que no son cir-
pués que resucitó de entre los cuncidadas, y comiste con ellas?
muertos. 4 Y Pedro tomando las cosas
42 Y nos mandó que predicá- desde el principio, se las declaró
semos al pueblo, y que diésemos por su órden, diciendo :

testimonio de que él es el que 5 Yo estaba orando en la ciu-


Dios ha puesto por Juez de vi- dad de Joppe, y vi en un éxtasis
vos, y de muertos. una visión, que descendía un
43 A este dan testimonio to- vaso como un grande lienzo, que
dos los Profetas, que todos los por los quatro cabos era abaxa-
que crean en él, recibirán per- dc del Cielo, y vino hasta mí.
don de los pecados por su nom- 6 Y como yo lo estuviese mi-
bre. rando y contemplando, vi allí
44 Estando aun diciendo Pe- animales terrestres de quatro
dro estas palabras, descendió el pies, y fieras, y reptiles, y aves
Espíritu Santo sobre todos quan- del Cielo.
tos oian la palabra. 7 Y oí también una voz, que
45 Y se espantaron los fieles me decia Levántate, Pedro,
:

que eran de la circuncisión, y mata, y come.


habian venido con Pedro, de que 8 Y dixe No haré, Señor
:

la gracia del Espíritu Santo se porque nunca entró en mi boca


difundiese también sobre los cosa común ó inmunda.
Gentiles. 9 Y me respondió otra vez
4G Porque los oian hablar en la voz del Cielo Lo que Dios :
: :

CAPITULO XI.

na purificado, til llames no predicando á otros la pala-


no lo
común. bra, sino sclo á los Judíos.
10 Yesto fui; hecho por tres 20 Y entre ellos habia algu-
veces ; y se volvió todo esto al nos de Chipre, y de Cirene; los
Cielo. quales quando entráron en An-
11 Y he aquí que luego lle- tiochia, hablaban también á los
g-áron tres varones á la casa en Griegos, y anunciaban al Señor
donde yo estaba, enviados á mí Jesús.
de Cesárea. 21 Y la mano del Señor era
12 Y me dixo el Espíritu, que con ellos y un grande número
;

fuese con ellos, no dudando na- de creyentes se convirtió al Se-


da. Y vinieron también conmi- ñor.
go estos seis hermanos, y entra- 22 Y
llegó la fama de estas
mos en casa de aquel varón. cosas á oidos de la Iglesia que
13 Y nos contó como habia estaba en Jcrusalém y envia- ;

visto en su casa al Angel, que ron á Antiochía á Bernabé.


se le puso delante, y le dixo 23 El quando llegó, y vió la
:

Envia á Joppe, y haz venir á gracia de Dios, se gozó y ex- ;

Simón, que tiene por sobrenom- hortaba á todos ú perseverar en


bre Pedro, el Señor en el propósito de su
14 El que te dirá palabras, corazón :

por las quaíes serás salvo tú, y 24 Porque era varón bueno,
toda tu casa. y lleno de Espíritu Santo, y de
15 Y quando comencé á ha- fé. Y
se allegó al Señor grande
blar, descendió el Espíritu Santo número de gente.
sobre ellos, así como sobre noso- 25 Y
desde allí se fué Ber-
tros al principio. nabé a Tarso en busca de Sau-
ltí Y me acordé entonces de lo y quando le hubo hallado, le
;

las palabras del Señor, como él llevó á Antiochia.


habia dicho :Juan en verdad 26 Y
estuviéron todo aquel
bautizó en agua, mas vosotros año en esta Iglesia é instruye- ;

seréis bautizados en Espíritu ron una grande multitud de gen-


Santo. te, de manera, que en Antiochia
17 Pues si Dios dió á aquellos fuéron primero los discípulos lla-
la misma gracia, que á nosotros mados Cristianos.
que c',-eimos ea el Señor Jesu- 27 Y en estos dias descendie-
Cristo :
¿
quien era yo, que pu- ron de Jerusalém á Antiochia
diese estorbar á Dios ? unas Profetas
18 Quando esto hubiéron 28 Y
levantándose uno de
oido, calláron y glorificaron á ellos, por nombre Agabo, daba á
;

Dios, diciendo De manera que entender por espíritu, que. habia


:

Dios también ha concedido pe- de haber una grande hambre por


nitencia á los Gentiles para vida. todo el mundo esta vino en
;

19 Y los otros, que habían tiempo de Claudio.


sido esparcidos por la tribula- 29 Y
los discípulos, cada uno
ción que habia acaecido por según sus facultades, resolvieron
causa de Ejtevan, llegaron hasta enviar algún socorro á los her-
Fenicia, y Chipre, y Autioehia, manos que inoraban en la Judéa
:

190 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.


30 Lo que executáron, en- 10 Y
pasando la primera y la
viándolo á los Ancianos por ma- segunda guardia, llegaron á la
no de Bernabé, y de Saulo. puerta de hierro, que vá á la
ciudad, la que se les abrió de
CAPITULO XII. suyo. Y
habiendo salido, pasa-
ron una calle y luego se apartó
;

1 ~\T en el mismo tiempo el de él el Angel.


JL Rey Heródes envió 1 1 Entonces Pedro volviendo
tropas para maltratar á algunos en sí, dixo Ahora sé verdade-
:

de la Iglesia. ramente que el Señor ha envia-


2 Y mató á cuchillo á Santia- do su Angel, y me ha librado de
go hermano de Juan. mano de Heródes, y de toda la
3 Y viendo que hacia placer expectación del pueblo de los
á los Judíos, pasó también á Judíos.
prender á Pedro. Eran enton- 12 Y considerando esto, fué á
ces los dias de los Azimos. casa de María la madre de Juan,
4 Y habiéndole hecho pren- que tenia por sobrenombre Már-
der, le puso en la cárcel, y le cos, en donde estaban muchos
dió á guardar á quatro piquetes congregados, y orando.
de quatro soldados cada uno, 13 Y tocando él á la puerta
queriendo sacarle al pueblo des- del patio, una muchacha lla-
pués de la Pascua. mada Rhode salió á escuchar.
5 Y miéntras que Pedro era 14 Y luego que conoció la
así guardado en la cárcel, la voz de Pedro, de gozo no abrió
Iglesia hacia sin cesar oración á la puerta, sino que corrió den-
Dios por él. tro, y dió nuevas que estaba Pe-
6 Mas quando Heródes le ha- dro á la puerta.
bía de sacar, aquella misma no- 1 5 Y ellos le dixéron Tú :

che estaba Pedro durmiendo en- estás loca. Pero ella afirmaba
tre dos soldados, aherrojado con que así era. Y ellos decian
dos cadenas y los guardas esta- Su Angel es.
;

llan delante de la puerta guar- 16 Entretanto Pedro conti-


dando la cárcel. nuaba llamando y habiéndole
;

7 Y he aquí sobrevino el An- abierto, le viéron, y quedaron


gel del Señor, y resplandeció pasmados.
lumbre en aquel lugar, y tocan- 17 Ycomo él les hiciese se-
do á Pedro en el lado, le desper- ñal con la mano que callasen,
tó, y dixo: Levántate pronto. les contó el modo con que el Se-
Y cayéron las cadenas de sus ñor le habia sacado de la cárcel,
manos. y dixo Haced saber esto á San-
:

" Y el Angel le dixo : Cíñete, tiago y á los hermanos. Y sa-


y cálzate tus sandalias. Y
lo liendo de allí, se fué á otro lugar.
hizo así. Y
le dixo Echate
: 13 Y quando fué de dia, hubo
encima tu ropa, y sigúeme. un grande alboroto entre los sol-
9 Y salió, y le iba siguiendo dados, sobre lo que se habia he-
;

y no sabia que fuese verdad lo cho de Pedro.


cpic hacia el Angel mas pen-
; 19 Y Heródes habiéndole he-
saba que él veía visión. cho buscar, y uo hallándole, ex-
CAPITULO XIII. 191

aminados guardas, los mandó


los 4 Y
enviados zsí por el
ellos
llevar; y pasó de Judéa á Ce- Espíritu Santo, fuéron á Scleu-
sárea, en donde se quedó. cia y desde allí navegaron has-
;

20 Estaba ayrado contra los ta Chipre.


de Tiro, y de Sidon. Mas ellos 5 Y
quando llegaron á Sala-
de común acuerdo vinieron á él, mina, predicaban la palabra de
y habiendo ganado á Blasto, que Dios en las Sinagogas de los Ju-
era Camarero del Rey, solicita- díos. Y
tenían también á Juan
ban porque las tierras de
la paz, en el ministerio.
ellos eran abastecidas del Rey. 6 Y habiendo atravesado toda
21 Y un dia señalado Heró- la isla hasta Pafo, hallaron un
dcs vtstido de trage Real, se hombre Mago, falso Profeta, Ju-
sentó en el tribunal, y les hacia dío, llamado Barjesús,
su razonamiento. 7 El qual estaba con el Pro-
22 Y el pueblo le aplaudía di- cónsul Sergio Paulo varón pru-
ciendo Voces de Dios, y no de
: dente. Este, habiendo hecho
hombre. llamar á Bernabé y á Saulo, de-
23 Y al punto le hirió el An- seaba oir la palabra de Dios.
gel del Señor, por quanto no ha- 8 Mas Elimas el Mago (por-
bía dado la honra á Dios y co-
;
que así se interpreta su nombre)
mido de gusanos espiró. se Ies oponía, procurando apar-
24 Mas la palabra del Señor tar al Procónsul de la fé.
crecía, y se multiplicaba. 9 Mas Saulo, que es también
25 Y Bernabé y Saulo se llamado Pablo, lleno de Espíritu
volvieron de Jerusalém después Santo, fixando en él los ojos,
de haber cumplido su ministe- 10 Dixo O lleno de todo en-
:

rio, y llevaron consigo á Juan, gaño y de toda astucia, hijo del


que tenia el sobrenombre de diablo, enemigo de toda justicia
Marcos. no cesarás de trastornar los ca-
minos derechos del Señor.
CAPITULO XIII. 1 1 Mas he aquí ahora sobre tí
la mano del Señor, y serás ciego,
1 tJTTABIA pues en la I- que no verás el Sol hasta cierto
jLJL glesia, que estaba en tiempo. Y luego cayó en él
Antiochia, Profetas y Doctores, obscuridad y tinieblas, y vol-
y entre ellos Bernabé y Simón, viéndose de todas partes, busca-
que era llamado IS'iger, y Lucio ba quien le diese la mano.
«le Cirene, y Manahen, herma- 12 El Procónsul entonces,
no de leche de Hcródes el Te- quando vió este hecho, abrazó
trarca, y Saulo. la fé, maravillado de la doctrina
2 Y
estando ellos ministrando del Señor.
al Señor, y ayunando, les dixo 13 Y
Pablo con sus compañe-
el Espíritu Santo Separadme á ros saliéron de Pafo, y fuéron
:

Saulo, y á Bernabé para la obra, por mar á Perges de Tanfilia.


á que los he destinado. Mas Juan apartándose de ellos,
3 Entonces ayunando y oran- se volvió á Jerusalém.
do, é imponiéndoles las manos, 14 Y
ellos pasando por Perges,
los enviaron. fuéron á Antiochia de Pisidia ; y
192 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.
habiendo entrado en la Sinagoga 25 Y quando Juan cumplía
un dia de Sábado, tomáron a- su carrera, decia No soy yo, :

siento. ,
el que pensáis que yo soy, mas
1 5 Y después de la lección de he aquí que viene en pos de mí
la Ley y de los Profetas, les en- aquel de quien no soy yo digno
viáron á decir los Príncipes de de desatar el calzado de los pies.
la Sinagoga Varónos hermanos,
: 26 Varones hermanos, hijos
si tenéis que decir alguna pala- del linage de Abraham, y los
bra de exhortación al pueblo, que entre vosotros temen á Dios,
decid. á vosotros es enviada la palabra
1G Y levantándose Pablo, y de esta salud.
haciendo con la mano señal de 27 Poique los que moraban
silencio, dixo :Varones Israeli- en Jerusalém, y los Príncipes
tas, y los que teméis á Dios, oid: de ella, no conociendo á este, ni
17 El Dios del pueblo de Is- á las voces de los Profetas, quo
rael escogió á nuestros padres, cada Sábado se leen, las cum-
y ensalzó al pueblo, siendo ellos plieron sentenciándole :

éxtrangcros en tierra de Egipto, 28 Y no hallando en él nin-


de donde los sacó con brazo guna causa de muerte, pidieron
sublime, á Pilato, que se le quitase la
18 Y soportó las costumbres vida.
de ellos en el desierto por espa- 29 Y quando hubieron cum-
cio de quarenta años. plido todas las cosas, que esta-
19 Y destruyendo siete na- ban escritas de él, quitándolo
ciones en tierra de Canaati, del madero, le pusieron en un
distribuyó entre ellos por suerte sepulcro.
aquella tierra, 30 Mas Dios le resucitó al
20 Casi quatrocientos y cin- tercero día de entre los muer-
cuenta años después y en se- tos
; ; y le vieron muchos dias
guida les dió Jueces hasta el aquellos,
Profeta Samuel. 31 Que subieron juntamente
21 Y después pidieron Rey ;
con él de la Galiléa á Jerusa-
y les dió Dios á Saúl hijo de Cis, lém los qualcs hasta ahora dan
;

varón de la Tribu de Benjamín, testimonio de él al pueblo.


por quarenta años. 32 Y nosotros os anunciamos
22 Y quitado este, les levantó aquella promesa, que fué hecha
por Rey á David, á quien dió á nuestros padres :

testimonio, diciendo: He halla- 33 La qual ciertamente ha


do á David hijo de Jessé, hom- cumplido Dios á nuestros hijos,
bre según mi corazón, que hará resucitando á Jesús, como tam-
todas mis voluntades. bién está escrito en el Salmo se-
23 Y del linage de este según gundo Tú eres mi Hijo, yo hoy
:

la promesa ha traído Dios á Is- te he engendrado.


rael el Salvador Jesús. 34 Y que le haya resucitado
24 Habiendo Juan predicado de entre los muertos para nunca
ántcs de su venida bautismo de mas volver á corrupción, lo dixo
penitencia á todo el pueblo de de esta manera Os daré las co-
:

IsraéJ. sas santas de David firmes.


: ;

CAPITULO XIV. 193


35 Y por esto dice también indignos de la vida eterna, desde
en otro lugar : No permitirás este punto nos volvemos á los
que tu Santo vea corrupción. Gentiles.
36 Porque David en su tiem- 47 Porque el Señor así nos lo
po habiendo servido, según la mandó Yo te he puesto para
:

voluntad de Dios murió y fué ; lumbre de las gentes, para que


puesto con sus padres, y vió cor- seas en salud hasta el cabo de
rupción. la tierra.
37 Pero aquel, que Dios ha 48 Quando esto oyeron los
resucitado de entre los muertos, Gentiles, se gozáron, y glorifi-
no vió corrupción. caban la palabra del Señor; j
38 Séaos pues notorio, varo- creyeron quantos habían sido
nes hermanos, que por este se os predestinados para la vida eterna.
anuncia remisión de pecados, y 49 Y
la palabra del Señor se
de todo lo que no pudisteis ser esparcía por teda la tierra.
justificauos por la Ley de Moi- 50 Mas los Judíos concitaron
sés, á algunas mugeres devotas é
39 En este es justificado todo ilustres, y á los principales de la
aquel que cree. ciudad, y movieron una perse-
40 Pues guardaos que no ven- cución contra Pablo, y Bernabé
ga sobre vosotros, lo que dixéron y los echáron de sus términos.
los Profetas 51 Ellos entonces, sacudien-
41 Mirad menospreciadores, do el polvo de sus pies contra
y maravillaos, y desapareced ellos, se fuéron á Iconio.
;

que yo obro una obra en vues- 52 Y


los discípulos estaban
tros días, obra que no creeréis, llenos de gozo, y de Espíritu
si alguno os la contáre. Santo.
42 Y al salir ellos les rogaban
que al otro Sábado les dixesen CAPITULO XIV.
estas palabras.
43 Y despedida la Sinagoga, 1 ~%Tacaeció en Iconio, que
muchos de los Judíos y Proséli- X entraron juntos en la
tos temerosos de Dios siguieron Sinagoga de los Judíos, y allí
á Pablo y á Bernabé y estos
; prodicáron, de manera que
con sus razones los exhortaban á creyó un crecido número de
perseverar en la gracia de Dios. Judíos, y de Griegos.
44 Y el siguiente Sábado con- 2 Mas los Judíos que nc
currió casi toda la ciudad á oir creyéron, levantáron é irritaron
la palabra de Dios. el ánimo de los Gentiles contra
45 Y quando los Judíos vié- sus hermanos.
ron las gentes, se llenaron de 3 Y por esto se detuviéioa
zelo, y contradecían á lo que allí mucho tiempo, trabajando
Pablo decía, blasfemando. con confianza en el Señor, que
46 Entonces Pablo y Bernabé daba testimonio á la paíabra de
les dixéron con firmeza vo-
: A su gracia, concediendo que se
sotros convenia que se hablase hiciesen por sus manos prodigios
primero la palabra de Dios mas ;
y milagros.
porque la desecháis, y os juzgáis 4 Yse dividiérou las gentes
9
134 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.
de la ciudad y los unos eran hizo el Cielo, y la tierra, y el
;

por los Judíos, y los otros por mar, y todo quanto hay en
los Apóstoles. ellos:
5 Mas como los Gentiles, y 15 El que en los siglos pasa-
los Judíos con sus caudillos se dos ha permitido á todos los Gen-
amotinasen para ultrajarlos, y tiles andar en sus caminos.
apedrearlos, 16 Y nunca se dexó á sí mis-
6 Entendiéndolo ellos, huye- mo sin testimonio, haciendo bien
ron á Listra, y Derbe, ciudades del Cielo, dando lluvias, y tiem-
de Licaonia, y á toda aquella pos favorables para los frutos,
comarca, y allí predicaban el llenando nuestros corazones de
Evangelio. mantenimiento, y de alegría.
7 Y en Listra habia un 17 Y diciendo esto, apénas
hombre lisiado de los pies, coxo pudiéron apaciguar las gentes,
desde el vientre de su madre, el que no les sacrificasen.
qual nunca habia andado. 18 Mas sobreviniéron algunos
8 Este oyó predicar á Pablo. Judíos de Antiochía,y de Iconio;
Quien poniendo en él los ojos, y y habiendo ganado la voluntad
viendo que tenia fé para ser sano, del pueblo, y apedreando á Pa-
9 Dixo en alta voz Leván- blo, le sacaron arrastrando fuera
:

tate derecho sobre tus pies. Y


de la ciudad, creyendo que es-
él saltó, y andaba. taba muerto.
10 Y las gentes quando vie- 19 Mas rodeándole los discí-
ron lo que Pablo habia hecho, pulos, se levantó, y entró en la
levantaron su voz, y dixéron en ciudad y al dia siguiente se
;

lengua Licaónica Han des- partió con Bernabé á Derbes.


:

cendido á nosotros Dioses en 20 Y habiendo predicado el


forma de hombres. Evangelio en aquella ciudad, y
1 1 Y llamaban á Bernabé Jú- enseñado á muchos, se volvié-

piter, y á Pablo Mercurio por- ron á Listra, y á Iconio, y á


;

que él era el que llevaba la pa- Antiochía,


labra. 21 Confirmando los corazones
12 También el Sacerdote de de los discípulos, exhortándolos
Júpiter, que estaba á la entrada á perseverar en la fé y que por
;

de la ciudad, trayendo ante las muchas tribulaciones nos es ne-


puertas toros, y guirnaldas, que- cesario entrar en el reyno de
ría sacrificarcon el pueblo. Dios.
13 Y quando lo oyéron los 22 Y
después que hubiéron
Apóstoles Bernabé, y Pablo, ordenado Presbíteros en cada
rasgando sus vestiduras, salta- Iglesia de ellos, y hubiéron he-
ron en medio de las gentes, dan- cho oración con ayunos, los en-
do voces, cemendáron al Señor, en quien
14 Y diciendo :
¿ Varones, habían creído.
por que hacéis esto ? Nosotros 23 Y
atravesando la Pisidia,
hombres somos también morta- fueron á Panfilia,
les así como vosotros, y os pre- 24 Y
anunciando la palabra
dicamos que de estas cosas vanas del Señor en Pcrges, descendie-
os convirtáis al Dios vivo, que ron á Alalia
: :

CAPITULO XV. 195

25 Y desde allí navegaron á 6 Y se congregaron los Após-


Antiochia, de donde habían sido toles, y Presbíteros para tratar
encomendados á la gracia de de esta controversia.
Dios para la obra que habian 7 Ydespués de un maduro
acabado. examen, levantándose Pedro, les
26 Y habiendo llegado, y con- dixo Varones hermanos, voso-
:

gregado la Iglesia, contaron to- tros sabéis que desde los prime-
das las cosas que Dios habia he- ros dias ordenó Dios entre noso-
cho con ellos,y como habia tros que por mi boca oyesen los
abierto la puerta de la fé á los Gentiles la palabra del Evange-
Gentiles. lio, y que creyesen.

27 Y se detuvieron con los 8 Y Dios que conoce los co-


discípulos no poco tiempo. razones, dió testimonio, dándo-
les á ellos también el Espíritu
CAPITULO XV. Santo, como á nosotros.
9 Y no hizo diferencia entre
1
~\f vinieron algunos de la nosotros y ellos, habiendo purifi-
JL Judéa que enseñaban cado con la fé sus corazones.
á los hermanos Si no os cir-
: 1 0 ¿ Ahora pues por que ten-

cuncidáis según el rito de filoy- tais á Dios, poniendo un yugo


sés, no podéis ser salvos. sobre las cervices de los discípu-
2 Y después que Pablo, y los, que ni nuestros padres, ni
Bernabé disputaron l'uertementé nosotros pudimos llevar ?
contra ellos sin convencerlos, 11 Rías creemos ser salvos
resolvieron que fuesen Pablo, y por la gracia del Señor Jesu-
Bernabé, y algunos de los otros cristo, así como ellos.
á los Apóstoles, y Presbíteros 12 Y
calló toda la multitud ;

de Jerusalém sobre esta qües- y escuchaban á Bernabé y S.


tion. Pablo, que les contaban quan
3 Ellos pues enviados por la grandes señales y prodigios habia
Iglesia, pasaron por la Fenicia, hecho Dios entre los Gentiles

y por Sumaria, contando la con- por ellos.


versión de los Gentiles y daban
; 13 Y
después que callaron,
grande gozo á todos los her- respondió Santiago, y dixo Va- :

manos. rones hermanos, escuchadme.


4 Y quando llegaron á Jeru- 14 Simón ha contado como
salém, fueron recibidos por la Dios primero visitó á los Gen-
Iglesia, y por los Apóstoles, y tiles para tomar de ellos un pue-
por los Presbíteros, á quienes blo para su nombre.
referían todas las cosas que Dios 15 Y
con esto concuerdan las
habia hecho con ellos. palabras de los Profetas, como
5 filas se levantaron algunos está escrito
de la secta de los Fariseos, que 16 Después de esto volveré, y
habían creído, diciendo Que reedificaré el tabernáculo de
¡

era necesario que ellos fuesen David, que cayó y Tepararé sus ;

circuncidados, y que se les man- ruinas, y le alzaré


dase también guardar Ja ley de 17 Para que el resto de los
Moisés. hombres busque á Dios, y todas
196 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.
las gentes sobre las que ha sido á Silas, los quales os dirán tam-
invocado mi nombre, dice el Se- bién de palabra esto mismo.
ñor que hace estas cosas. 28 Porque ha parecido al Es-
18 Conocida es al Señor su píritu Santo, y á nosotros, de no
obra desde el siglo. poner sobre vosotros mas carga
19 Por lo qual yo juzgo, que que estas cosas necesarias :
no se inquiete á los Gentiles, 29 Que os abstengáis de cosas
que se convierten á Dios, sacrificadas á ídolos, y de san-
20 Sino que se les escriba gre, y de ahogado, y de fornica-
que se abstengan de las conta- ción de lo qual si os guardareis,
;

minaciones de los ídolos, y de haréis bien. Dios sea con voso-


fornicación, y de cosas ahoga- tros.
das, y de sangre. 30 Ellos pues despachados de
21 Porque Moisés desde esta suerte, fuéron á Antiochia ;

tiempos antiguos tiene en cada y habiendo juntado á los fieles,


ciudad quien le predique en las entregáron la carta.
Sinagogas, en donde es leido ca- 31 Y quando la hubieron
da Sábado. leido, se gozaron de aquel con-
22 Entonces pareció bien á suelo.
los Apóstoles, y á los Presbíte- 32 Y Júdas y Silas, que e-an
ros con toda la iglesia elegir va- Profetas, consoláron con muchas
rones de ellos, y enviarlos á An- palabras á los hermanos, y los
tiochia con Pablo y Bernabé, á confirmáron en la fé.
Júdas, que tenia el sobrenombre 33 Y
después de haberse de-
de Barsabas, y á Silas, varo- tenido allí algún tiempo, los her-
nes principales entre los herma- manos los despacháron en paz á
nos, los que los habían enviado.
23 Y
les escribiéron por ma- 34 Silas no obstante tuvo por
node ellos así. Los Apóstoles, y bien quedarse allí y se fué Jú-
;

los Presbíteros hermanos, á los das solo á Jerusalém.


hermanos que son de los Gen- 35 Y
Pablo y Bernabé se es-
tiles, y están en Antiochia, y en taban en Antiochia, enseñando,
Syiia, y en Cilicia, salud. y predicando con otros muchos
24 Por quanto habernos oido la palabra del Señor.
que algunos que han salido de 36 Y
de allí á algunos dias
nosotros, trastornando vuestros dixo Pablo á Bernabé Volva- :

corazones, os han turbado con mos á visitar los hermanos por


palabras, sin habérselo man- todas las ciudades, en donde he-
dado : mos predicado la palabra del Se-
25 Congregados en uno, nos ñor, para ver como les va.
ha parecido escoger varones, y 37 Y Bernabé quería también
enviarlos á vosotros con nues- llevar consigo á Juan, que tenia
tros muy amados Bernabé y por sobrenombre Márcos.
Pablo, 38 Mas Pablo le rogaba y de-
26 Hombres que han entrega- cía, que pues se habia separado
do sus vidas por el nombre de de ellos desde Panfilia, y no
nuestro Señor Jesu-Cristo. habia ido con ellos á la obra, no
27 Enviamos pues á Júdas y era bien que fuese admitido.
:

CAPITULO XVI. 197

S9 Y
hubo tal desavenencia vesado la Misia, baxáron á
entre que se separaron el
ellos, Troade :

uno del otro, y Bernabé llevó 9 Yde noche fué mostrada


consigo á Marcos, y se fué por visión á Pablo ; se le puso de-
mar á Chipre. lante un hombre Macedonio,
40 Y Pablo habiendo escogi- que le rogaba, y decía Pasa á :

do á Silas, se partió, encomen- Macedonia, y ayúdanos.


dado á la gracia de Dios por los 1 0 Y luego que tuvo la visión,

hermanos. procuramos ir á Macedonia. cer-


41 Y andueo por la Siria, y tificados que Dios nos habia lla-
por Cilicia, confirmando las Igle- mado para que les predicásemos
sias mandando que se observa- el Evangelio.
;

sen ios reglamentos de los Após- 11 Por lo que embarcándonos


toles y de los Presbíteros. en Troade, navegamos derecha-
mente á Samotracía, y el dia
CAPITULO XVI. siguiente á Nápoles
12 Y desde allí á^Filipos,
1 ~\T llegó á Derbe y á Lis- que es una colonia, y ciudad
X Y
habia allí un
tra. principal de aquella parte de
discípulo por nombre Timoteo, Macedonia. Y en esta ciudad
hijo de una muger fiel de Judéa, nos detuvimos algunos dias con-
y de padre Gentil. ferenciando.
2 De este daban buen testi- 13 Y un dia de los Sjábados
monio los hermanos que estaban salimos fuera de la puerta junto
en Listra y en Iconio. al rio, en donde parecía que se
3 Pablo quiso que este fuese hacia la oración y sentándonos ;

en su compañía y le tomó y le allí, hablábamos á las mugeres,


;

circuncidó por causa de los Ju- que habian acudido.


díos, que habia en aquellos lu- 14 Y una muger llamada Li-
gares. Porque todos sabian que dia, de la ciudad de los Tiati-
su padre era Gentil. ros, que comerciaba en p árpura,
4 Y quando pasaban por las temerosa de Dios oyó y abrió ;

ciudades, les enseñaban que el Señor su corazón, para que


guardasen los decretos, que ha- atendiese á lo que decia Pablo.
bían sido establecidos por los 15 Y quando fué bautizada
Apóstoles y por los Presbíteros, ella con su familia, rogó, y dixo:
que estaban en Jerusalém. Si habéis hecho juicio que yo
5 Y las Iglesias eran confir- soy fiel al Señor, entrad en mi
madas en la fé, y crecían en nu- casa, y posad allí. Y nos obli-
mero cada día. gó á ello.
6 Y atravesando la Frigia, y 16 Acaeció pues, que yendo
la provincia de Galacia, les vedó nosotros á la oración, nos en-
el Espíritu Santo que predicasen contró una muchacha que tenia
la palabra de Dios en el Asia. espíritu de Pitón, y daba mu-
7 Y quando llegaron á Mi- cho que ganar á sus amos adi-
sia, querían ir á Bitinia, y no vinando.
los dexó el Espíritu de Jesús. 17 Ella siguiendo á Pablo y
8 Y después de haber atra- á nosotros, daba voces diciendo :
; ; :

198 LOS HECHOS DE LOS APOSTOLES.


Estos hombres son siervos del tar, pensando que se habían hui
Dios excelso, que os anuncian el do los presos.
camino de la salud. 23 Mas Pablo clamó en alta
18 Y esto lo hacia muchos voz, diciendo : No te hagas nin-
dias. Mas Pablo indignado ya gún mal, porque todos estamos
se volvió, y dixo al espíritu Te aquí. •

mando en el nombre de Jesu- 29 El entonces pidió una luz,


cristo que salgas de ella. Y en y entró dentro y temblando se ;

la misma hora salió. arrojó á los pies de Pablo y de


19 Y quando vieron sus amos Silas :

que se les habia escapado la es- 30 Y sacándolos fuera, les di-


peranza de su ganancia, echan- xo ¿ Señores, que es lo que de-
:

do mano de Pablo y de Silas, bo yo hacer para ser salvo ?


los lleváron al Juzgado á los 31 Y ellos le dixéron Cree :

Príncipes en el Señor Jesús, y serás salvo


20 Y presentándolos á los Ma- tú y tu casa.
gistrados, dixóron Estos hom-
: 32 Y le predicaron la palabra
bres son Judíos, y alborotan del Señor, y á todos los que es-
nuestra ciudad taban en su casa.
21 Y predican ritos, que á 33 Y tomándolos en aquella
nosotros no nos es lícito recibir misma hora de la noche, les lavó
ni guardar, siendo Romanos. las llagas ó inmediatamente ;

22 Y el pueblo se atropello fué bautizado él y toda su fa-


contrasellos ; y los Magistrados milia.
haciéndoles rasgar las túnicas, 34 habiéndolos llevado á Y
los mandaron azotar con varas. su casa, Ies puso la mesa, y se
23 Y
después de haberles da- alegró con todos los de su casa
do muchos golpes, metieron creyendo en Dios.
los
en la cárcel, mandando al car- 35 Y quando fué de dia, le
celero que los tuviese á buen enviaron los Magistrados á decir
recaudo. por los Alguaciles Dexa ir li- :

24 El luego que recibió esta bres á esos hombres.


órden, los puso en un calabozo, 36 Y el carcelero dió aviso de
y les apretó los pies en el cepo. esto á Pablo Los Magistrados :

25 Mas á media noche pues-