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Integrantes: Materia: Técnicas de hipnosis y relajación

Stefani Aguilar C.I:26.186.079 Docente: Alex moreno

María Manama CI: 26.570.855

Miguel torres: C.I: 26.392.775

El abordaje hipnótico se realizara a un chico de 23 años de edad que presenta un insomnio


desde los 18 años de edad presentando cansancio o somnolencia diurnos, irritabilidad,
ansiedad, dificultad para prestar atención, concentrarse en las tareas o recordar, aumento de
los errores, preocupaciones constantes respecto del sueño esto comenzó a causa del estrés
en el trabajo donde mantenía una higiene inadecuada del sueño ya que se desvelaba toda la
noche y para rendir y entregar los documentos a tiempo y archivarlos este consumía cafeína
para estimular su estado de vigilia acompañado de una alimentación a base de comida
chatarra, causando a su vez dolores de cabeza, espalda y decide presentarse al psicólogo
para mejorar su ciclo circadiano.

El objetivo que se llevara a cabo con el paciente será por medio de la técnica Hipnosis por
Metaforización, se asociara la cama, hora de acostarse y entorno del dormitorio con la
sensación de relajación, somnolencia y sueño, en lugar de con la frustración, la actividad y
el insomnio, para ello, se comenzara: presentándole al sujeto y preguntarle si está de acuerdo
o no con la aplicación de la técnica, preguntarle si tiene patologías en el área cardio-
respiratoria y en el área psicológica o conductas de consumo de sustancias. Así mismo, acerca
de su dinámica familiar, laboral y otros trastornos si lo hubiera.

Hay que tomar en cuenta que por ser la primera inducción al trance del paciente, este puede
presentar barreras y resistencias a lo largo de la sesión.

A continuación, se le indica que se siente lo mas cómodo posible con las manos sobre los
muslos y con las palmas abiertas hacia arriba.

¨De ahora en adelante escucha mi voz, concéntrate en ella. Tranquilo. Cierra los ojos y
relájate.
Vamos a respirar profundamente y lo retenemos por 5seg, unas cinco veces. Coge aire limpio
y bota el cálido suavemente, con cada exhalación dejas ir cualquier pensamiento o
preocupación. Dejas ir la tensión, el estrés, dejas ir los miedos, dejas ir a las personas que
estás en tu mente, deja que todo se marche para suplirte en un momento de bienestar.

Para disfrutar del aquí y el ahora, sin importar nada del exterior, donde puedes relajarte
durante los próximos minutos, te lo mereces.

Siente como tu cuerpo se va sintiendo más relajado y confiado.

Estas con los pies descalzos sobre la tierra semi húmeda, estas en el medio de un largo y
amplio camino, a los dos lados de ti se aprecian dos hileras de árboles que le dan forma a ese
camino. Estas en plena naturaleza, los árboles son tan altos que parecen casi tocar el cielo,
parece que ha llovido, se pueden apreciar las pequeñas gotas brillantes en las plantas
cercanas. El sol ha salido y se alza alegremente y brillante. Comienzas a andar por el camino,
mientras lo haces escuchas a los pájaros, los sonidos de la naturaleza son siempre un
agradable melodía, te preguntas, que se sentiría volar tan alto como un pájaro?

Tratas de averiguar hacia donde lleva este camino, cuando llevas un rato caminando te das
cuenta que finalmente hay un gran rayo de luz que cae directamente al suelo y que brilla más
de normal, lo curioso es que ese rayo de luz tiene un color muy especial, es de un color dorado
y bonito es como si contuviese diminutas partículas de escarcha flotando en su interior.
Aquella imagen te produce curiosidad, y te acercas más y más, cuando estas a un paso,
decides tocarla para ver qué ocurre y cuando lo haces y no pasa nada, decides entrar despacio
con todo tu cuerpo dentro de aquel circulo de luz celestial. Cuando estas dentro por completo,
comienzas a sentir una ráfaga de paz y alegría en tu corazón. Ahora todo tu cuerpo, se siente
sano y relajado, como si tu alma hubiese sido bendecida, empiezas a notar que tus pies se van
despegado del suelo lentamente y poco a poco sigues y sigues subiendo; observando la bella
vista que se contempla en las alturas. Continúas subiendo, hasta que un cielo azul, te rodea
por todas partes, hay nubes a tu alrededor de todos los tamaños y formas y has llegado lo que
parece el final de tu trayecto, además te das cuenta que sigues flotando y que puedes volar
hacia donde desees, tu manejas el rumbo ahora, pero la belleza del cielo es tal que decides
quedarte para fascinarte con la imagen. Las nubes tienen un aspecto esponjoso como si
hubiera una infinidad de algodón de azúcar por todas partes, de hecho aquí en el cielo huele
a eso, desde aquí se desprende un dulzor que embriaga tus sentidos y que sin lugar a dudas
te recuerda al algodón de azúcar. Decides volar por encima de las nubes, para deleitarte con
esta situación y divertirte, la sensación de libertad es grandiosa.

Sientes tu cuerpo ligero como una pluma, disfruta unos segundos de esta sensación de dicha
volando entre nubes blancas de algodón. Y cuando llevas ya un rato, pruebas a divertirte
saltando de nube en nube como lo haría un niño pequeño, ríes y percibes un sentimiento
jovial y despreocupado. Cuando ya sientes que te has divertido lo suficiente, decides que es
buen momento para tumbarte en una nube perfecta, que se acomoda justamente a tu cuerpo,
sintiendo tu cuerpo totalmente relajado y cómodo y con una ligera sonrisa dibujada en tu
rostro, cierras los ojos y te suples al momento y la calma que estas experimentando. Y te
concentras de nuevo en tu respiración serena, aquí descansas, aquí estas a salvo y aquí estas
feliz.

Sientes una inmensa sensación de amor, que desprendes tanto como recibes, esa sensación
se expande por todo tu ser y notas a tu alrededor la suavidad de las nubes blandas y cómodas.

Luego de un plácido sueño. Te levantas y contemplas por un instante tu alrededor ese nuevo
lugar que descubriste donde puedes siempre volver a descansar. Te diriges hacia el rayo por
donde llegaste y desciendes lentamente hasta llegar a donde coincidiste con él, te sientes
tranquilo, en paz y descansado.

Ahora tienes un nuevo lugar a donde ir a descansar y relajarte cada vez que lo desees.

Tomamos tres respiraciones profundas, y a las cuenta de tres daré un chasquido y abrirás
lentamente los ojos.