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PAZ

Significado

Paz (del latín pax), definida en sentido positivo, es un estado a nivel social o personal, en
el cual se encuentran en equilibrio y estabilidad las partes de una unidad. También se
refiere a la tranquilidad mental de una persona o sociedad; definida en sentido negativo,
es la ausencia de inquietud, violencia o guerra.

Significado bíblico

El significado bíblico de paz es SHALOM, que es un estado de bienestar material y


espiritual pleno. SHALOM, abarca un concepto más amplio de lo que es la paz real, no la
paz que concibe el hombre como un estado emocional feliz.

Génesis 43:23 "El les respondió: Paz a vosotros, no temáis; vuestro Dios y el Dios de
vuestro padre os dio el tesoro en vuestros costales; yo recibí vuestro dinero. Y sacó a
Simeón a ellos."

La Paz de Dios

Dios es el ser más seguro del universo. No sólo por la seguridad objetiva que posee—nada
le puede vencer o destruir. No tiene que poner cerrojos ni sacar seguro médico. Él
también experimenta la mayor seguridad subjetiva que se pueda experimentar. No tiene
sustos ni espantos, ningún temor al futuro, disfruta de satisfacción plena y de
contentamiento y gozo perpetuos. Vive en el disfrute total de la paz—el ser más seguro
del universo.

Todos quieren vivir en paz: disfrutar de una vida libre de conflictos y problemas. ¿Qué
evoca la palabra “paz” para ti? ¿Bienestar? ¿Satisfacción? ¿libertad de perturbaciones y
preocupaciones? ¿prosperidad? ¿tranquilidad? ¿salud? ¿cero conflictos? ¿descanso?
Todas estas cosas están incluidas en el uso que generalmente se ha dado al término. El
Shalom de Dios era algo muy anhelado y esperado. Estaba incluido en el saludo tradicional
entre las personas. Todavía al día de hoy judíos y musulmanes usan la expresión “la paz
sea contigo.”

“Y habitará el juicio en el desierto, y en el campo fértil morará la justicia. Y el efecto de la


justicia será paz; y la labor de la justicia, reposo y seguridad para siempre. Y mi pueblo
habitará en morada de paz, en habitaciones seguras, y en recreos de reposo.” (Isaías
32:16–18, RVR60)
 Dios se describe a sí mismo como un Dios de paz.

· “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y
cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.” (1 Tes.
5:23, RVR60 )

· “Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro
Señor Jesucristo sea con vosotros.” (Rom. 16:20, RVR60 )

· “Pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los
santos,” (1 Cor. 14:33, RVR60 )

· “Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz
estará con vosotros.” (Fil. 4:9, RVR60 )

· “Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos
vosotros.” (2 Tes. 3:16, RVR60 )

· “Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor
de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que
hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por
Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.” (Hebreos 13:20–21,
RVR60 )

· “Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén.” (Rom. 15:33, RVR60 )

Estamos más acostumbrados a escuchar que “Dios es amor”. Pero como pueden
observar, la Biblia enfatiza que nuestro Dios es paz. Es un Dios de paz, caracterizado por
la paz. El mismo experimenta paz. Es la fuente de la paz.

 Nuestro Mesías es identificado como “Príncipe de paz.”

“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se
llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”
(Isaías 9:6, RVR60 )

 El mensaje con que Dios nos alcanzó y que debemos predicar es un “evangelio de
paz.”

· “Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio
de Jesucristo; éste es Señor de todos.” (Hechos 10:36, RVR60 )

· “Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que
estaban cerca;” (Ef. 2:17, RVR60 )
· “Y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.” (Ef. 6:15, RVR60 )

· “¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son
los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!” (Rom. 10:15,
RVR60 )

“Nos encargó el mensaje de la reconciliación” (2 Cor. 5:19 ).

 Dios es la fuente de nuestra paz.

“Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos
vosotros.” (2 Tes. 3:16, RVR60 )

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha


confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza
de los siglos.” (Isaías 26:3–4, RVR60 )

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en
toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo
entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”
(Fil. 4:6–7, RVR60 )

 La obra de Cristo garantiza nuestra paz con Dios y nuestra paz personal.

“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor
Jesucristo;” (Rom. 5:1, RVR60 )

“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de
nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.” (Isaías 53:5, RVR60 )

La Biblia dice que no hay paz para los impíos (Is. 57:21 ). Éramos enemigos de Dios,
dirigiéndonos a una condenación eterna. Pero Cristo nos rescató, nos redimió. Nos trajo
a una nueva relación con Dios.

“Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared
intermedia de separación,” (Ef. 2:14, RVR60 )

La obra de Cristo nos abrió las puertas, para que aún nosotros los gentiles seamos hoy
recipientes de las misericordias del Señor. Al recordar la muerte del Señor hacemos bien
en recordar que por medio de su muerte hoy tenemos paz con Dios y hemos sido
aceptados en su presencia. Aquellos que estaban lejos fueron hechos cercanos.

Hoy gozamos de paz de conciencia por su sangre derramada.


“Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra
rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne, ¿cuánto más la sangre
de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios,
limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?” (Hebreos
9:13–14, RVR60 ) [Ver 10:22]

Pero Cristo también es la fuente de nuestra paz interior.

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción;
pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33, RVR60 )

¿En quién está nuestra paz? “Para que en mí tengáis paz.” Nuestra paz con Dios está
anclada en Cristo.

 La vida de fe es conducente a la paz interior.

Nuestras preocupaciones y temores revelan nuestra desconfianza en Dios.

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha


confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza
de los siglos.” (Isaías 26:3–4, RVR60 )

Esta es una paz verdadera, completa. Dios hace algo aquí: Él es quien guarda en
completa paz. Pero hay algo que hacemos: perseverar en Él con nuestros pensamientos.
Debemos confiar en Él, tener fe. A veces creemos más en nuestros problemas que en
Dios. Debemos confiar en él perpetuamente porque en Él está la fortaleza de los siglos.

“Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en
esperanza por el poder del Espíritu Santo.” (Rom. 15:13, RVR60 )

 La paz de Dios es diferente a la del mundo.

No la doy como el mundo la da.

· “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe
vuestro corazón, ni tenga miedo.” (Juan 14:27, RVR60 )

Cristo no estaba prometiendo a sus discípulos que iban a estar libres de problemas. Lo
que los apóstoles experimentaron luego de la ascensión del Señor fue todo lo contrario.
Tuvieron que confrontar muchas aflicciones y dificultades, persecuciones y
tribulaciones, pero tenían la paz de Cristo en sus corazones.

Sobrepasa todo entendimiento.


· “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en
toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo
entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”
(Fil. 4:6–7, RVR60 )

Sobrepasa todo entendimiento porque el creyente puede tener paz en condiciones en las
que las personas sin Cristo se vuelven locas y se desesperan. La paz del creyente no es
normal; es algo celestial. Es la paz de Cristo. La paz de Cristo es real en medio de los
problemas.

Conclusión:

 Da gracias a Dios por su paz: paz con Él, paz interior, paz con otros. Da gracias a Dios
por Cristo, porque sin su obra la paz sería imposible, porque no hay paz para los
impíos.
 Pide a Dios que te haga pacificador.
 Pide a Dios que aumente tu confianza y fe en Él. Pídele que guarde tu corazón en
completa paz.

Mi Dios es grande y poderoso, mi dios, mi dios

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