Você está na página 1de 2

SOCIOLOGIA:TALLER 2

ENSAYO
RESPECTO A LAS RELACIONES DE GENEROS ALGUNAS PERSONAS CONSIDERAN QUELA
MUJER ES EL COMPLEMENTO DEL HOMBRE O VICEVERSA ¿CUÁL ES SU POSICIÓN AL
RESPECTO?, JUSTIFICQUE SU RESPUESTA.

Es importante comprender que la condición sexual del hombre y la mujer no solo pertenecen al
ámbito de la biología, sino que también abarca las dimensiones espirituales, afectivas, culturales y
sociales de las personas. El sexo, en rigor, está inscrito en todo el ser humano y en todos sus niveles:
configuración genética, hormonal, órganos sexuales y genitales, características morfológicas,
psicológicas, afectivas, cognitivas y conductuales15. Por lo tanto, prescindir radicalmente de la
sexualidad, ya sea cultural o individualmente, significa en alguna medida prescindir de nosotros
mismos, en cuanto implica ignorar una dimensión esencial, que contribuye a configurar nuestra
identidad. Como bien apunta Arregui, la sexualidad no puede ser considerada únicamente como un
hecho fisiológico carente de valor o significado, porque está naturalmente inserta en algo así como
una constelación simbólica16, donde cada singularidad cobra su sentido, al tiempo que debe ser
humanizada.

En primer lugar, debemos considerar que una mujer nos trajo a este mundo luego, por lo general,
de nueve meses de amorosos cuidados en su vientre, a pesar de lo que representa su estado por las
vicisitudes que tiene que afrontar para, finalmente, cargarnos en sus brazos y protegernos de todo
aquello que considera podría hacernos daño.

Es decir, es una mujer quien ofreció su vida a cambio de engendrar otra -la nuestra-, sin esperar
recompensa o retribución, sólo la mueve el instinto maternal de acoger con amor y la protección
que sólo ella es capaz de dar por el nuevo ser que concibió para realizarse como madre, producto
de una bendición divina.

Luego del contacto con un nuevo mundo, la misma mujer -la madre- es quien se encarga de que a
esa criatura no le falte lo indispensable, aun a costa de cualquier sacrificio que tenga que hacer,
pues su misión va más allá de la satisfacción personal de sus necesidades.

Conforme crecemos y nos desarrollamos, esa mujer sigue siendo nuestra guía y principal, se
reconoce desde luego el papel del padre, aunque este cumple el rol de proveedor de todo lo
material, pues con quien convivimos y compartimos más es con la madre, por lo que es ella quien
nos conoce más a fondo, en nuestras cualidades, pero también en nuestros defectos.

Cuando llegamos a la adolescencia, es inevitable escuchar el llamado que ejercen nuestras


hormonas y que nos provocan el ineludible acercamiento con el sexo femenino, por lo que
buscamos la compañía de alguna "chava" que nos atraiga, la que nos cause "mariposas en el
estómago" cada vez que la veamos.

Aunque algunos nos resistamos a aceptarlo, nuestra vida, nuestros objetivos, nuestros planes, todo
lo que decidamos emprender gira alrededor de una mujer, porque, más allá de hablar de
complementos, de "medias naranjas", de que nuestra otra mitad es una fémina, también el instinto
de conservación nos impulsa a buscar la compañía de una mujer.

El hombre que tiene a su lado una mujer experimenta emociones que jamás experimentaría en
compañía de otros hombres, mucho menos en la soledad.