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El desarrollo integral de las personas es una meta y valor en sí mismo que obliga a

los Estados y a las sociedades a garantizar los Derechos Humanos de todas y todos,
sin importar edad, sexo, nacionalidad, estatus social o económico. La idea es que
se maximice el bienestar humano en todas las etapas de la vida concibiendo a las
personas como seres sociales y emocionales.
La formación integral implica el fortalecer el sentido de responsabilidad y ética,
formar personas críticas, participativas, creativas, solidarias y capaces de
reconocer e interactuar con su entorno. En este sentido, la formación académica
de los jóvenes debe tomar caminos diferentes a los tradicionales, incluyendo
procesos que favorezcan la adquisición de capacidades cognitivas, de
responsabilidad social, de cuidado físico corporal y de bienestar emocional
afectivo; así como currículum, didáctica y formación docente congruentes a estos
propósitos (Ruíz, 2007).
Esto quiere decir que el aprendizaje no sólo implica la adquisición de
conocimientos específicos, si no la internalización de valores, actitudes y formas de
comportamiento que permitan a las personas participar en la transformación de la
sociedad.
Desarrollar a las personas de manera integral supone intervenir en todos los
espacios en donde las y los jóvenes se encuentran inmersos, ya que el contexto en
el que se desarrolla una persona puede fortalecer o inhibir la adquisición de
habilidades a lo largo de su vida.
Esto toma relevancia dependiendo de la etapa del ciclo vital, o sea, la niñez,
adolescencia, o adultez; para el caso de los jóvenes los contextos de aprendizaje
de estas habilidades son la familia, la escuela y la comunidad.
Por esta razón, en el marco de la agenda 2030 para el desarrollo sostenible, el
objetivo del Desarrollo Sostenible (ODS) 4 “Educación de Calidad” busca asegurar
que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios
para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación y
los estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la
promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la
valoración de la diversidad cultural y la contribución de la cultura (Scott, 2015).
Para ello las instituciones educativas deben atender a las necesidades formativas
de las personas, los retos sociales, económicos y el entorno que rodea a los jóvenes;
en el sentido de formar personas capaces de afrontar los retos y desafíos del mundo
actual.
La escuela tiene un rol socializador trascendental para las personas, abre un
espacio de intercambio de ideas y experiencias; aun cuando en esta se privilegian
los elementos pedagógicos, metodológicos y estructurales para el proceso
enseñanza aprendizaje, también se involucran otros aspectos cruciales para la
internalización y expresión de los conocimientos adquiridos, tal es el caso de los
conocimientos que permiten aplicar lo aprendido en la vida cotidiana y que a su
vez ayuda a los estudiantes a comprender y desenvolverse en el mundo (Encuentro
internacional y nacional: escuela, familia y medios, 2002).
La importancia de migrar a una visión integral de la educación atiende a la
demanda social y laboral actual, es necesario que las nuevas generaciones
cuenten con mayores herramientas para tomar decisiones, colaborar con los
demás, sentir empatía y responsabilidad social (UNICEF, s/f).

REFERENCIAS
1. Bisquerra, R. (2018). Educación emocional para el desarrollo integral en
secundaria. Aula de secundaria, 28, pp. 10-15. Recuperado en
http://www.ub.edu/grop/wp-content/uploads/2018/11/Educaci%C3%B3n-
emocional-para-el-desarrollo-integral-en-secundaria.pdf
2. Ruíz, L. (2007). Formación integral: desarrollo intelectual, emocional, social y
ético de los estudiantes. Revista Universidad de Sonora, 19, pp. 11-13.
Recuperado en
http://convivejoven.semsys.itesi.edu.mx/cargas/Manuales/FORMACI%C3%9
3N%20INTEGRAL%20DESARROLLO%20INTELECTUAL,%20EMOCIONAL,%20SOCI
AL%20Y%20%C3%89TICO%20DE%20LOS%20ESTUDIANTES.pdf
3. Scott, C. (2015). El futuro del aprendizaje 2 ¿Qué tipo de aprendizaje se
necesita en el siglo XXI? Investigación y Prospectiva en Educación, 14.
UNESCO, París. [Documentos de Trabajo].
4. Segundo encuentro Internacional y V nacional: Escuela, familia y medios,
escenarios para la paz y el desarrollo Humano, (septiembre del 2002).
Recuperado en http://www.scielo.org.co/pdf/rlcs/v1n2/v1n2a06.pdf