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UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA

UNAD

Carrera de Psicología

Trabajo: La acción psicosocial

Presentado a: ANGELA MARIA ROJAS

Presentado por:
MARINA GALEANO HERRERA

Grupo: 403021_3

UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA


PROGRAMA DE PSICOLOGÍA
MODELOS DE INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA
Enero 2020
Reviso las preguntas orientadoras: Identifico el sentido de las siguientes preguntas y las
relaciono con la exploración inicial.

1. ¿Cuáles son los principios y propósitos de la acción psicosocial?

Es considerable iniciar denotando a la psicología como un campo de estudio y aplicación


amplio, del cual emergen diferentes factores que orientan el quehacer del psicólogo, con
llevándolo a ciertos campos de acciones específicos que puedan dar cuenta de un proceso
mucho más pertinente y acorde a las necesidades o problemáticas vigentes en un colectivo en
particular o de otra forma, en un sujeto. Desde esta perspectiva, es indispensable tener en
cuenta que las comunidades y entornos sociales vislumbran particularidades propias, mismas
que las distinguen de otras o le proporcionan una identidad inherente; estas mismas
características que se consolidan con el paso de los años, influyen de manera directa en el
comportamiento de los individuos, ya sea de forma positiva o adversa, por lo cual, es de suma
importancia para el psicólogo reconocer dichos aspectos que le proporcionan información
detallada acerca de una situación o realidad. Siguiendo lo antes dicho, la acción psicosocial se
encuentra supeditado por encontrar las soluciones o en su defecto aminorar los desequilibrios
sociales que se encuentran en esos escenarios complejos, entendiendo la importancia de la
participación de los individuos y de la fomentación de las habilidades necesarias para
comprender su realidad, analizarlas de forma crítica y creativa, de manera que sean sujetos
activos dentro del escenario de cambio.

Esta forma particular de configurar la intervención viene dada tanto por el avance en la
comprensión de las problemáticas y necesidades de los seres humanos no solo enfocado
desde lo asistencial o económico (sino también desde las potencialidades, los derechos y las
capacidades) como por la superación de las limitaciones impuestas por la teoría de la
Psicología Social (p.1) Como es de notar, en la acción psicosocial prevalece la orientación a
las poblaciones, de forma que se encuentra muy arraigado a procesos pedagógicos en el que
se posibilita el desarrollo de las personas involucradas, permitiendo su cooperación en la
puesta en práctica de las diferentes estrategias concebidas; “Para comenzar vale decir que una
perspectiva y/o un enfoque psicosocial incluyen principios como los de dignidad, apoyo
mutuo, solidaridad, vida con calidad, enfoque de derechos, enfoque de género y desarrollo
humano integral en salud mental” (Como se cita en Villa, 2012, p.353) tener en cuenta estos
elementos, permite constituir un enfoque integral y holístico, que toma en cuenta la influencia
directa de la realidad social, histórica y cultural de un contexto sobre los sujetos, además
determina y da énfasis a la sociabilidad del ser humano, tomándolo como factor indispensable
para promover el cambio, siendo así, es imprescindible valor a las relaciones, reconociendo
su influencia en la promoción de nuevas conductas encaminadas a la calidad de vida.
“Resumiendo, podemos decir que la Intervención Psicosocial es una actividad dirigida a la
solución de problemáticas sociales, que privilegia la participación de los intervenidos con los
interventores en la construcción de cambio social y emancipación” (p.4)

2. ¿Qué diferencia la acción psicosocial del psicólogo de la acción Psicosocial de


otros profesionales?

Una de las principales diferencias que se puede concebir entre la acción psicosocial del
psicólogo y la acción psicosocial de otros profesionales, es el enfoque que toman y cómo
orientan esta acción; la acción psicosocial que desarrollan los psicólogos tiene como
horizonte la participación inmediata de los individuos dentro del plan estratégico que se
plantee frente a la problemática, ya que, se trata de fomentar un cambio social, por ello, es
necesario ver involucrado a las personas pertenecientes al contexto, además, se denota al ser
humano como principal promotor de los cambios o transformaciones en su sociedad, de esta
forma, es indispensable desarrollar en los mismos las competencias necesarias para que
comprendan las principales problemáticas que aquejan en su contexto, lideren mecanismos de
solución y sean quienes en conjunto promuevan la satisfacción de las necesidades o solución
de la problemática, vislumbrando entonces una reestructuración constante en el ser, que
exhibe la flexibilidad para moldearse a los nuevos conocimientos y habilidades que se
requieren por los cambios socioculturales que se van fomentando y que traen a su vez, nuevos
compromisos. Según Montenegro existen dos vertientes de la Intervención. Una Intervención
denominada Participativa y otra denominada Dirigida. La primera, destaca que es desde la
pedagogía y el trabajo conjunto que se atacan las necesidades concretas y se busca la
emancipación de las personas del conjunto de relaciones de dominación a las que están
expuestas en la sociedad. Es la unión entre el Interventor y los Intervenidos la puede
promover un cambio social planificado (como se cita en Alvis, 2009, p. 4)

Dado lo anterior y teniendo en cuenta lo que se ha mencionado constantemente, en los


psicólogos prevalece una intervención participativa en la que se impulse cualidades
necesarias frente a los problemas sociales, como el liderazgo, empoderamiento,
reconocimiento de las características del contexto y reconstrucción, debido a que es
prolongada. No obstante, toma parte de la vertiente dirigida puesto que, no desconoce de la
necesidad de orientación y es en ello donde prevalecen los mecanismos psicopedagógicos,
pues se posibilitan escenarios educativos para las personas, sin embargo, esta toma en cuenta
los factores que vislumbra en el contexto específico, de manera que sea contextualizada las
acciones a realizar, pues bien lo manifiesta Alvis (2009) “La intervención Psicosocial permite
que los sujetos pueden ejercer control y poder sobre su ambiente individual y social para
afrontar y solucionar problemáticas y lograr cambios en el entorno social”(p.5) siendo estos
mismo lo que la diferencia de las intervenciones de otros profesionales, ya que, en su relación
con las personas es bidireccional, y no simplemente se buscan las estrategias para intervenir
directamente en la situación problémica sin tener en cuenta los elementos insertos y su
influencia.

3. ¿Qué diferencia la acción psicosocial de la intervención terapéutica tradicional?

Efectivamente, la diferencia entre la acción psicosocial y la intervención terapéutica


tradicional difieren en cuanto al concebir de las problemáticas, puesto que, en la acción
psicosocial se propone una iniciativa en la cual la situación problemática es abordada de una
forma integral, mientras que en el caso de la intervención tradicional se adopta una dirección
mucho más individualizada; en otras palabras, el problema para la última mencionada tiene
origen o se encuentra más enfocado en el plano de la entidad intrapsíquica y particularizada,
en contraste con la acción psicosocial, que hace mayor énfasis en las relaciones del sujeto con
los factores externo a este, sin dejar de lado los internos.

Está implicada una concepción del ser humano como sujeto en relación y en construcción con
otros y otras; el cual es constituido por condiciones biológicas, psicológicas, histórico-
sociales, culturales, económicas, políticas que lo definen, en un proceso sistémico de
interacción social, comunicativa y simbólica que implica la emergencia de la propia
subjetividad personal y la construcción y/o reconstrucción de la colectividad (como se cita en
Villa, 2012, p.353). De la misma forma, la acción psicosocial, busca incorporar prácticas de
promoción habilidades para el afrontamiento de los problemas que influyen en los estados de
salud mental individual e incluso en aquello que se prolonga a nivel grupal desde una
perspectiva crítica y abierta a la complejidad, con el objetivo de que se proponga un
desarrollo de estrategia de intervención múltiple, flexibles, pertinentes y participativas, para
el fortalecimiento del vínculo y la constitución de la comunidad, como agentes activos en la
transformación social, siendo este un aspecto clave para el mantenimiento de la calidad de
vida dentro de un contexto específico, “Implica también una concepción de la realidad, en la
cual ésta no está separada del sujeto; es decir, se concibe una interacción profunda entre
sujeto y realidad, al punto que ésta no puede ser concebida como independiente del mismo”
(Villa, 2012, p. 354). En cambio la intervención terapéutica tradicional busca una revisión
crítica de las conceptualizaciones en salud mental (teorías, modelos, etc.), frente a las
relaciones entre la mente y el cuerpo y los métodos para el estudio de fenómenos
relacionados con los determinantes del bienestar, los problemas psicosociales y los trastornos
mentales. Nuestra realidad local y nacional, con problemáticas psicosociales tan arraigadas
desde el contexto histórico, evidencia la necesidad de personal humano idóneo, que cuente
con las competencias necesarias para hacer un acercamiento proactivo a las situaciones y
problemáticas psicosociales, capaz de adelantar intervenciones integrales, sistémicas y de
amplio impacto, con una visión inter y transdisciplinaria. Por esta razón es necesario y
pertinente una reflexión profunda de lo que significa hacer intervención desde un enfoque
psicosocial con el fin de desarrollar habilidades, competencias y conocimientos que
posibiliten actuar en estos escenarios diversos, no solamente desde visiones teóricas o
paradigmáticas, sino que lleven a la implicación e inclusión como actores transformadores
dentro de estos procesos sociales (Villa, 2012, p. 355)

Finalmente ante lo expresado, se concibe que la acción psicosocial reconoce al sujeto como
ser social, el cual se encuentra intermediado como ya se ha dicho por los factores externos a
él, porque, como bien lo menciona Villa (2009) “el enfoque psicosocial, avanza hacia una
mirada que pretende el fortalecimiento y la reconstrucción del tejido social, entendiendo que
las reacciones emocionales no son un suceso aislado del mundo relacional y social” (p.356)
por ello, es de suma importancia reconocer el vínculo del hombre con su contexto de
desarrollo, debido a que posibilita la identificación de posibles situaciones que no solo alteran
la salud mental individual sino, la del colectivo; de esta forma garantiza en mayor medida una
intervención, comprensión, y propuestas de soluciones más impactantes y pertinente.

4. Mapa mental
5. Reflexión
Para mi formación como psicóloga, es necesario abordar la acción psicosocial porque, sin
duda permite concebir otra realidad de la salud mental a la que quizás siempre nos hemos
enmarcado los estudiantes al pensar la psicología; con esto hago referencia a esa acción
direccionada a los trastornos comprendidos e intervenidos desde la individualización, sin
tener en cuenta todo los factores que infieren en la aparición de los diferentes trastornos o
irregularidades en la salud mental, mismos en los que enfatiza la acción psicosocial al dar un
enfoque integral e indiscutiblemente, focalizado a los problemas sociales. En este misma
línea, comprender la acción psicosocial permite en mayor medida brindar un apoyo pertinente
a la realidad social que aqueja en los contextos en los cuales nos desarrollaremos, además, el
abordaje de esta campo permite la ejercitación de habilidades y competencias esenciales en
un psicólogo para que pueda promover las estrategias necesarias durante la intervención a los
diferentes grupos, a partir de su capacidad para inferir o identificar los elementos
característicos de ciertas comunidades que puedan fortalecer su transformación o que de
alguna forma infieren en su cambio; todo lo anterior es posible cuando analizamos o
asimilamos lo que en realidad se denota en la acción psicosocial, la cual aborda una realidad
compleja, integral y holística, en la que no se puede separar los problemas individuales de la
realidad mediática social, porque, ello tiene presencia en un contexto y momento específico
que sin lugar a dudas configuró su aparición. Siendo así, se puede concluir reconociendo la
importancia que tiene el estudio de las bases de la acción psicosocial para mi formación
integral, atendiendo a una realidad social que requiere de profesionales en psicología
preparados para los problemas que emergen en su contexto y claro está, que en nuestra
realidad mediática es indispensable contribuir al desarrollo de las comunidades, a la
superación de los problemas sociales que han sido producto de una trayectoria y
acontecimientos históricos, además, de la preparación en habilidades que permitan superar las
adversidades que se presentan o se puedan presentar, promoviendo entonces el
empoderamiento de la transformación en sujetos más activos dentro de la sociedad.
Referencias bibliográficas

Alvis, A. (2009). Aproximación teórica a la intervención psicosocial. Revista Electrónica de


Psicología Social «Poiésis» FUNLAM Nº 17 Medellín. Recuperado de
http://www.funlam.edu.co/revistas/index.php/poiesis/article/view/189/178

Blanco, A. , Rodríguez, J. (2007). Intervención psicosocial. Pearson Educación. Página 9 a


50. Recuperado de http://bibliotecavirtual.unad.edu.co:2053/?il=3417

Villa, D. (2012) La acción y el enfoque psicosocial en la Intervención de los contextos


sociales. (pp. 345 - 365). Recuperado de
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4550239