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JOHN LOCKE Y LA FUNDACIÓN DEL EMPIRISMO CRÍTICO

VIDA Y OBRA

Nació en Wrington (cerca de Bristol) en 1632; estudió en la universidad de


Oxford, en 1658 obtuvo el título de Master of Arts, donde después enseñó griego y
retórica, siendo nombrado sensor de filosofía moral; por el peripatetismo
escolástico repleto de palabras oscuras y búsquedas inútiles estudió: medicina,
anatomía, fisiología y física (influyó sobre el R. Boyle), así como teología. No
obtuvo título de medicina pero era considerado como doctor Locke. En 1698 fue
nombrado miembro de la prestigiosa Royal Society de Londres.

En 1672 es nombrado secretario de Cooper, canciller de Inglaterra y conde


de Shaftesbury, ocupándose activamente de cuestiones políticas. En 1675 Locke
conoce el cartesianismo en Francia y en 1689 regresa a Londres donde pudo
recoger el éxito obtenido; de 1691 hasta el día de su muerte en 1704 permanece
hospedado en castillo de Oates, en Essex por sir Francis Masham y por su
esposa Damaris Cudworth.

Entre las obras más destacadas de Locke son:

 Ensayo sobre el intelecto humano (1690) (duró en su elaboración 20 años).


 La epístola sobre la tolerancia (1689).
 Escribió Dos tratados sobre el gobierno (1690).
 Pensamientos sobre la educación (1693).
 La razonabilidad del cristianismo (1695).
 Paráfrasis a las epístolas a los gálatas, corintios, romanos y efesios.
 El ensayo para la comprensión de las epístolas de san Pablo.

Locke tuvo tres clases de intereses: a) el gnoseológico, del que surgió el


ensayo, b) el ético-político, escritos dedicados a esta cuestión y por ultimo c) el
religioso, que fue el tema en el que se centralizó en sus últimos años. Pero
también se le agrega un cuarto grupo acerca de la educación
El tema más importante de Locke fue el ensayo sobre el intelecto humano,
el cual tenía como objetivo establecer la génesis, la naturaleza y el valor del
conocimiento humano, define limites por los cuales el intelecto humano se mueve.

En la Epístola al lector Locke se encuentra con un grupo de amigos donde


le surge la duda y pensó que era necesario examinar las capacidades para ver
cuáles eran los objetos que nuestro intelecto estaba o no en condiciones de tratar,
a lo que los amigos estuvieron de acuerdo.

Muestra un propósito destacado dentro de la introducción, el cual es que su


tarea consiste en conocer aquellas cosas que conciernen a la conducta, ya que el
hombre puede y debe gobernar sus opiniones y las acciones que de ellas
dependen, no preocupándose si hay otras cosas que escapan al conocimiento.

EL EMPIRISMO DE LOCKE COMO SÍNTESIS ENTRE EL EMPIRISMO INGLÉS


TRADICIONAL Y EL RACIONALISMO CARTESIANO: EL PRICIPIO DE LA
EXPERIENCIA Y LA CRÍTICA DEL INNATISMO

El ensayo sobre el intelecto humano, es un análisis de límites, condiciones


y posibilidades efectivas del conocimiento humano. La tesis de Locke es que las
ideas proceden de la experiencia. Ahora bien necesitamos abordar el término de
“idea”.

Según Descartes y Locke, el término “idea” es un mero pensamiento, pero,


Platón, considera este término de una forma ontológica, es decir, como esencia
substancial y ser, no como un pensamiento.

De hecho en la introducción de este ensayo comenta que utilizará el


término “idea” frecuentemente para representar alguna cosa que sea “objeto del
intelecto cuando el hombre piensa”. Es decir lo utiliza como todo lo que puede ser
entendido como imagen, noción, especie o todo aquello alrededor de lo cual
puede ocuparse el espíritu al pensar.
Locke niega toda forma de innatismo y busca demostrar que las ideas
proceden siempre y únicamente de la experiencia.

Es entonces que la tesis de Locke consiste en:

1. No hay ideas ni principios innatos (todo se basa en la experiencia).


2. Ningún intelecto humano, por fuerte y vigoroso que sea, es capaz de forjar
o inventar ideas, al igual que destruir aquellas que ya existen.
3. La experiencia es el origen de las ideas y se vinculan al intelecto.

Primeramente muestra algunos argumentos para refutar a los defensores


del innatismo, no tanto de los cartesianos, sino también la de Herbert de Cherbury,
los platónicos ingleses de la escuela de Cambridge y en general todos los que
tenían esta postura del innatismo; los argumentos son los siguientes:

a) El consenso universal de los hombres acerca de determinadas ideas y


determinados principios, se podría explicar sin la hipótesis del innatismo,
mostrando sencillamente que hay otra manera de llegar a él.
b) El consenso universal no existe por el hecho de que los niños o
enfermos mentales no son conscientes de los principios de identidad, ni
éticos.
c) Sería absurdo pensar que los estos principios sean innatos; decir que
hay verdades impresas en el alma.
d) La tesis de que hay principios morales innatos se ve desmentida por el
hecho de que algunos pueblos se comportan exactamente al revés de lo
que postularían tales principios, cometiendo acciones perversas sin
remordimiento, pensando que son actos lícitos.
e) La idea de Dios no todos la poseen, ya que hay pueblos que no tienen ni
siquiera un nombre para designar a Dios.

Además es claro que Locke señala que la inteligencia no es capaz de


inventar ideas simples que no se haya aprendido y ni el intelecto puede
destruirlas. Y que el intelecto, recibe solo el material del conocimiento sólo a
través de la experiencia.
LA DOCTRINA DE LAS IDEAS Y SU ESTRUCTURA GENERAL

La experiencia puede ser de dos tipos:

1. Experimentamos objetos sensibles externos: provienen las ideas de


sensaciones ya sea dada por un único sentido (ideas de colores,
sonidos o sabores) o por varios (ideas de extensión, figura, movimiento
o inmovilidad).
2. Experimentamos las operaciones internas de nuestro espíritu y los
movimientos de nuestro ánimo: proceden las ideas simples de
reflexiones (idea de placer, dolor, fuerza).

Las ideas están en la mente del hombre, pero hay algo fuera de la mente
que las produce. Locke llamó “idea” a todo lo que el espíritu percibe en sí mismo o
que es objeto inmediato de la percepción, el pensamiento o el intelecto; en
cambio, al poder de introducir una idea a nuestro espíritu le llamo cualidad del
sujeto en el que se da tal poder. Locke hace una distinción entre las cualidades
primarias y secundarias, las primeras siempre se hallan en los cuerpos (solidez,
extensión, figura, cantidad…) y son objetivas (son ideas que se producen en
nosotros) pero las segundas son combinaciones de las primarias ej. Colores,
sabores, olores, etc. y son subjetivas (no se asemejan a las cualidades que
existen en los cuerpos).

Nuestro espíritu recibe pasivamente ideas simples y puede combinar ideas,


formando ideas complejas, Locke las divide en tres grandes grupos:

1. Ideas de modos: son ideas complejas que, sea cual sea el modo en que se
las combine, no incluyen la suposición de que subsisten por su cuenta, sino
que son consideradas como dependientes de la substancia o afecciones de
ésta (por ejemplo, la gratitud, el homicidio, etc.).
2. Idea de substancia: nace del hecho de que constatamos de que algunas
ideas simples siempre van unidas, y por lo tanto, nos acostumbramos a
suponer que existe un substrato que les permite subsistir y al que están
subordinadas, aunque no sepamos en que consiste.
3. Ideas de relaciones: surgen de confrontar ideas entre sí, y de la
comparación que efectúa el intelecto entre ellas. Cada idea puede ser
puesta en relación con otras cosas de infinitos modos (un hombre, por
ejemplo, puede ser con respecto a otros hombres padre, hermano, hijo,
abuelo, nieto, suegro, etc.).

LA CRÍTICA A LA IDEA DE SUBSTANCIA, LA CUESTIÓN DE LA ESENCIA, EL


UNIVERSAL Y EL LENGUAJE

La idea a la que damos el nombre general de substancia, no es más que el


sustentáculo supuesto pero desconocido de aquellas cualidades cuya existencia
descubrimos y que no podemos imaginar cómo subsistentes sine re substante, sin
algo que las sostenga; por lo tanto, a dicho apoyo lo llamamos substantia; lo cual,
según el auténtico valor de la palabra, en inglés corriente se dice estar debajo o
sostener.

Hay que señalar como fundamental el hecho de que, a pesar de sostener


que las ideas complejas son construcciones de nuestro intelecto que nacen de la
combinación de ideas simples (y que, por lo tanto, sólo se representan a sí
mismas, en el sentido de que son paradigmas de ellas mismas, y no poseen
ningún objeto externo que se corresponda con ellas), Locke escribe expresamente
que esto se aplica a todas las ideas excepto las de las substancias.

Locke también afirma que la esencia real seria el ser mismo de una cosa,
es decir, “aquello por lo cual ésta es lo que es”, es decir la estructura o
constitución de las cosas, pero, esa esencia real nos es desconocida. Sin
embargo lo que conocemos es la esencia nominal, esto es el conjunto de
cualidades que establecimos que debía poseer una cosa para ser llamada con un
determinado nombre, ejemplo un color, una temperatura de fusión, un peso, etc.,
determinados, le da derecho a un metal de recibir el nombre de oro.

Refiriéndonos a esta esencia nominal, se puede observar que a Locke le


resultaba difícil explicar la abstracción, como se sabe ésta consiste en el proceso
por el cual se llega a conocer la esencia, haciendo una desmaterialización mental
del objeto; pero Locke al negar la esencia real solo dice que la abstracción solo es
una separación de algunas partes de ideas complejas del resto de las partes.

EL CONOCIMIENTO, SU VALOR Y SU EXTENSIÓN

Todo lo anteriormente mencionado constituye el material del conocimiento,


pero no lo son del todo, ya que no existe conocimiento si no se produce la
percepción de un acuerdo entre ideas o grupos de ideas, y solo entonces se da lo
verdadero y lo falso, es decir “el conocimiento no es otra cosa que la percepción
de la conexión y del acuerdo, o desacuerdo y el contraste de nuestras ideas”.

Y este tipo de acuerdo se basa en cuatro clases:

a) identidad y diversidad: es el primer acto de la mente y consiste en percibir


las ideas que tiene, y, en la medida en que las percibe, consiste en conocer
que sea cada una de ellas, y de esa manera en percibir sus diferencias y
que la una no es la otra
b) relación: es la percepción de la relación entre dos ideas.
c) coexistencia y conexión necesaria: pertenece particularmente a las
substancias
d) existencia real: es todo cuanto conocemos o podamos afirmar acerca de las
ideas.

Y en general, el acuerdo entre ideas puede ser de dos maneras:

1. Intuición: este se posee de manera inmediata, el espíritu percibe la verdad


como el ojo ve a la luz, ejemplo, percibe que el blanco no es negro. O de
otra manera se dice que el espíritu percibe la verdad apenas ve juntas las
ideas, por pura intuición, sin que intervenga otra idea.
2. Demostración: esta es cuando el espíritu percibe el acuerdo o desacuerdo
entre ideas de una forma no inmediata, es decir a través de pasos
intermedios, que vienen siendo otras ideas.

Por medio del tipo de acuerdos, o grados de certeza, Locke intenta resolver
algunas dificultades de nuestro conocimiento de la siguiente manera:
1) de nuestra existencia, mediante la intuición, ya que puedo pensar, razonar,
sentir dolor y placer, si dudo de estas cosas, esta misma duda me hace
percibir mi propia existencia y no me permite dudar de ella. De hecho la
experiencia nos persuade de que tenemos un conocimiento intuitivo de
nuestra propia existencia y una infalible percepción interna de que
existimos.
2) de la existencia de Dios, por demostración, ya que si nosotros sabemos que
existe un ser real, y que lo no-ente (nada) no puede producir un ser real,
ésta es la demostración evidente de que desde la eternidad ha habido algo
que crea y es Dios.
3) de la existencia de las demás cosas, por sensación, se aprecia con claridad
pues, dado que nosotros no producimos nuestras ideas, éstas deben ser
producidas por objetos externos.

LA PROBABILIDAD Y LA FE

Después de los tres grados de certeza se halla el juicio de probabilidad el


cual no se percibe (inmediata o mediatamente) el acuerdo entre las ideas, sino
que sólo lo suponemos, es una apariencia de acuerdo o desacuerdo. Y existen
diversos tipos de probabilidad: 1) La primera se funda sobre la conformidad de
algo con nuestras experiencias pasadas. 2) La segunda se basa en el testimonio
de los demás hombres; en tal caso, la probabilidad mayor se da cuando existe
acuerdo entre todos los testimonios. Y la fe Locke la garantiza el máximo de
dignidad. La fe es un principio establecido, seguro de su asentimiento y de su
seguridad, y que no da lugar a dudas o vacilaciones. Únicamente debemos estar
seguros de que se trata de una revelación divina y de que la comprendemos con
exactitud. La fe no es más que un asentimiento fundado en la razón más elevada.

LAS DOCTRINAS MORALES Y POLITICAS

Las doctrinas morales y políticas de Locke no son tan rigurosas, consisten


más que nada, como ya se ha mencionado, que no poseemos leyes y principios
prácticos de carácter innato. Lo que empuja al hombre a actuar y lo que determina
su voluntad y sus acciones, es la búsqueda del bienestar y de la felicidad.

Locke, muestra la voluntad como una incomodidad que aflige al hombre,


misma que se le puede llamar también “deseo”, que es una incomodidad del
espíritu debido a la necesidad de un bien ausente. Con respecto a un dolor
experimentado, el alivio consiste en aquel bien ausente; y hasta que no se haya
logrado este alivio, podemos llamarlo deseo, porque nadie experimenta un dolor
del que no quiera verse aliviado, con un deseo igual a aquel dolor e inseparable de
él.

Locke no considera la libertad en el sentido del libre arbitrio, sino que en su


criterio dice que la libertad no reside en el querer sino en el poder actuar o
abstenerse de la acción. Además el hombre tiene el poder de suspender la
ejecución de sus deseos, para examinarlos con atención y ponderarlos, reforzando
así aquel poder concreto.

Es entonces que su ética nos dice: El bien y el mal... no son más que placer
o dolor, o bien aquello que nos produce o nos procura placer o dolor. El bien y el
mal morales, pues, son únicamente la conformidad o el desacuerdo de nuestras
acciones voluntarias con una ley, mediante la cual las voluntades y el poder del
legislador atraen sobre nosotros el bien o el mal; y ese bien o mal, ése placer o
dolor, que acompañan por decreto del legislador nuestro cumplimiento o nuestra
infracción de la ley, es lo que llamamos “recompensa” o “castigo”.

En su pensamiento muestra tres tipos de leyes:

a) Leyes divinas: las acciones humanas son pecados o deberes


b) Leyes civiles: las acciones humanas son delictivas o inocentes.
c) Leyes de la opinión pública o reputación: son virtudes o vicios.

Locke hace coincidir la moralidad con la ley que la propia razón humana es
capaz de descubrir. Y en cuestión de política elaboró teóricamente aquella forma
de constitucionalismo liberal por el que había luchado y que se impuso en
Inglaterra mediante la revolución de 1688. La sociedad y el Estado nacen del
derecho de naturaleza, que coincide con la razón, la cual afirma que nadie debe
provocar en los demás ningún daño en la vida, la salud, la libertad y las
posesiones (todos estos son derechos naturales). Para Locke el Estado no debe
inmiscuirse en temas de religión.

LA RELIGIÓN Y SUS RELACIONES CON LA RAZÓN Y CON LA FE

Locke no pretendió transformar la exposición del cristianismo en una


argumentación racional: para él, fe y razón son dos ámbitos distintos. Lo que
quiere en realidad es, determinar cuáles son las verdades que hay que creer para
ser cristianos; a lo cual llega a una conclusión, la cual es: creer que Jesús es el
Mesías, lo que equivale a decir que Jesús es el Hijo de Dios. Locke no negó para
nada ni el componente sobrenatural ni los misterios del cristianismo, lo cual hace
que el radicalismo deísta1 sea algo substancialmente ajeno a nuestro filósofo. En
realidad, tanto la Razonabilidad del cristianismo como el Ensayo sobre las
Epístolas de san Pablo son obras de exégesis religiosa, con las que Locke
concluye su itinerario espiritual.

1
El deísmo es una postura filosófica que tiene la creencia de la existencia y la naturaleza de
deidades o deidad a través de la razón y la experiencia personal, en lugar de hacerlo a través
de elementos comunes como religiones, revelaciones, fe o tradiciones.