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SER SIRGULAR:

Tres experiencias de subjetividad política

José Daniel Rincón Ochoa

FACULTAD DE EDUCACIÓN

UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA
SER SIRGULAR:
Tres experiencias de subjetividad política

JOSÉ DANIEL RINCÓN OCHOA

Asesor: Gustavo Adolfo Urrego Sánchez

Universidad de Antioquia
Facultad de Educación
Medellín
2010
“La razón poética es un procedimiento técnico para que surja el
milagro: la aparición de lo que el hombre es, que se nos ofrece
de una manera que ya no es racional o discursiva, sino intuitiva
y estética”

María Zambrano
AGRADECIMIENTOS

A quienes pusieron su corazón:


Mi familia, Angela, Alfonso y doña Ofelia, por surespaldo incondicional
A mis amigos y amigas, multiplicadores de risas y de buenas energías
A Nati, quien un pedazo de su vida también está aquí.

Por supuesto a Nativo, Bruma y Elías


Quienes enseñan con su tarea diaria de un mundo mejor
Gracias por abrir sus voces con total confianza

A la corporación Platohedro y a la Red Juvenil


Espacios de creación y libertad

A los profes que realmente fueron maestros y sabias compañías


entre ellos Gustavo Urrego y Marta Nora
y todos aquellos y aquellas que pusieron su emoción en las clases

A la vida por ser una creación permanente


TABLA DE CONTENIDO

Pág.

RESUMEN 7

PRESENTACIÓN 8

CAPÍTULO 1: ELEMENTOS FUNDAMENTALES

1.1. PLANTEAMIENTO DELPROBLEMA 12

1.2. JUSTIFICACIÓN 17

1.3. PREGUNTA DE LA INVESTIGACIÓN 19

1.4 OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN 19

1.4.1 Objetivo General

1.4.2 Objetivos específicos

CAPÍTULO 2: MARCO TEÓRICO

2.1 LA POLÍTICA ES LA VIDA MISMA: MICHEL FOUCAULT 21

2.2 PRUDUCEN NUESTRAS PROPIAS VIDAS: FELIX GUATTARI 21

2.3 DESERTAR DEL RACIONALISMO: MICHEL MAFFESOLI 29


2.3.1 La razón poética: María Zambrano 32

2.3.2 Atreverse a nuevas formulas narrativas: Jorge Larrosa 34

CAPÍTULO 3: ANTECEDENTES 37

CAPITULO 4: METODOLOGÍA

4.1 ENFOQUE METODOLÓGICO 45

4.2 MÉTODO DE INVESTIGACIÓN 46

4.3 HERRAMIENTAS METODOLÓGICAS

4.3.1 Entrevista abierta 52

4.3.2 Observación participante 53

4.3.3 Compilación documental 53

4.3.4 Registro visual 53

4.4 POBLACIÓN 54

4.4.1 Criterios de selección 54

4.4.2 Matriz de los perfiles de los y la entrevistada 54

4.5 CONSIDERACIONES ÉTICAS 56

CAPÍTULO 5: ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN

5.1 TRES VIDAS, MUCHAS RESISTENCIAS 57

5.1.1 Feria Memorias de la Resistencia Popular:

Punk y contrainformación 57
5.1.1.1 Bruma 60

5.1.1.2 Nativo 62

5.1.2 Antimilisonoro: arte y resistencia a la guerra 69

5.1.2.1 Elías 71

5.2 RETORNANDO AL SUJETO: SUBJETIVIDADES POLÍTICAS 76

A MODO DE REFLEXIÓN: LA MÁQUINA ESTÁ AVERIADA 90

CAPÍTULO 6: CONCLUSIONES 101

BIBLIOGRAFÍA 102

ANEXOS 107
RESUMEN

El presente trabajo pretende dar cuenta de las subjetividades políticas de tres jóvenes,
dos hombres y una mujer, de la ciudad de Medellín que transitan por diferentes
espacios de resistencia política. Feminismo, punk, antimilitarismo, acciones directas
noviolentas y propuestas editoriales libertarias se recrean a través de narrativas;
radiografías de un contexto local, estéticas e ideologías que configuran las apuestas
políticas y existenciales de tres jóvenes contemporáneos que ponen su fuerza vital en la
creación de un mundo diferente al capitalismo y la guerra. La Razón Sensible y demás
rupturas epistemológicas de las teorías posmodernas permiten ahondar en sus
percepciones y sentimientos.

PALABRAS CLAVES: Jóvenes, subjetividades políticas, razón sensible, participación


política, resistencias políticas juveniles.
PRESENTACIÓN

Tienen algo de anarquistas y de escépticos. Atacan, vulneran y vuelven poroso al


sistema. Su descontento no pasa por un partido político, su inconformidad no pasa por
una ideología. Para ellos, el mundo privado se convirtió en político. Deslegitiman el
control. Sus cuerpos son un territorio político, sus vidas una obra de arte, su creatividad,
una forma de resistencia

¿Quiénes son? Se trata de Bruma, Nativo y Elías, tres jóvenes de la ciudad de Medellín
que canalizan sus reivindicaciones a través de nuevos lugares de enunciación política.
Esta investigación explora en sus experiencias de participación política, inscritas en
espacios de resistencia que resisten al poder hegemónico expresado en el Estado, la
sociedad de consumo, la cultura patriarcal y militarista.

Ellos tienen una especial cercanía al arte y es a través de él por donde están
constituyendo sus subjetividades políticas. Sus reivindicaciones son heterogéneas y
están siendo expresadas desde estilos de vida alternativos que han configurado a
través de prácticas cotidianas de resistencia. La defensa del medio ambiente, la lucha
por una vida digna, el reclamo por la desmilitarización de los territorios, la búsqueda de
la libertad política y existencial, el cuestionamiento a la cultura patriarcal y hegemónica,
son algunas de las razones políticas que alimentan la configuración de subjetividades
alternativas a las propuestas por el modelo dominante en estos tres jóvenes.

La investigación toma como punto de partida teórico los planteamientos sobre la


subjetividad política elaborados por Michel Foucault y Felix Guattari. De allí son
retomados los conceptos de cuidado de sí de Foucault y la teoría de la producción
maquínica de subjetividad de Guattari. Estos dos autores permiten leer las experiencias
políticas de los sujetos participantes a partir de la constitución de nuevas formas de vida
y estilos de existencia.

La investigación además, plantea un lugar de enunciación epistemológica particular a


partir de la recuperación de la razón sensible de Michel Maffesoli. Autores como María
Zambrano y Jorge Larrosa son retomados además bajo dicho propósito de postular un
nuevo tipo de razón. Ser singular, utiliza además el método biográfico-narrativo como
lugar metodológico para acercarse a estas experiencias.
CAPÍTULO 1:
ELEMENTOS FUNDAMENTALES

1.1 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA


(el contexto problematizado)

Es importante reconocer que en nuestro tiempo emerge un sinfín de nuevas teorías


políticas que no están inscritas en los grandes paradigmas reinantes del siglo XX. Si
atendemos a las tesis políticas de la posmodernidad, entenderemos que muchas de las
reivindicaciones políticas de los jóvenes en la actualidad, pasan por un nuevo tipo de
luchas donde se vincula el papel del cuerpo, la relación con los otros y la búsqueda de
la libertad. Para muchos jóvenes, es la vida misma la que se ha politizado.

Los jóvenes de hoy son cercanos a aquellos discursos posmodernos sobre el poder que
retornan al sujeto como punto de partida para la resistencia política: el “libérate de ti
mismo” se perfila como consigna de una nueva generación. Las resonancias de las
teorías feministas que han dado lugar a pensar el cuerpo y lo íntimo como primer lugar
político se expanden en nuevos discursos deconstruccionistas; las prácticas vinculantes
de una cotidianidad responsable con el medio ambiente se politizan cada vez más; la
premisa foucaultiana de “hacer de la vida misma una obra de arte” se constituye en un
rasgo de la identidad de muchos jóvenes que hoy caminan a la deriva de la máquina
homogeneizante. Como bien lo han señalado investigadores como Marta Marín y
Germán Muñoz (2002):

“Al sujeto contemporáneo no sólo le cabe liberarse, sino también crearse, y en


ese proceso, definir prácticas de libertad, es decir, formas aceptables de
existencia…no se trata solamente de ejercer unos derechos determinados sino
de definir nuevas formas de ser y de existir. Es lo que se espera que ocurra en
la febril producción de la subjetividad que se está realizando entre las minorías,
nuevas grupalidades y movimientos sociales” (Marín y Muñoz, 2002, p. 21)
Es importante señalar que en este marco descrito, las figuras de la política tradicional
también se han resquebrajado. El par de décadas pasadas han visto el ocaso de los
partidos políticos tradicionales en Colombia y la emergencia de nuevas reivindicaciones
que no pasan por los canales de la política clásica. La música, el cuerpo y la imagen
han empezado a merecer atención política. Hoy la sociedad empieza a preguntarse por
estas nuevas formas de organización y expresión, aún cuando estos canales no estén
inscritos en sistemas ideológicos o partidos políticos. Al respecto, la investigadora
Deisy Hurtado (2010) ha señalado:

“Lo que las organizaciones de jóvenes están mostrando es la necesidad de la


recuperación del sentido político de las expresiones artísticas y de su
potencialidad para tocar las capas profundas de la cultura donde se instalan
pautas de comportamiento social y político, también para cuestionar y trastocar
esas pautas por el papel que juegan en los procesos de construcción de
manera reflexiva, por la capacidad que históricamente ha tenido el arte para
leer el momento presente y anticiparse a los acontecimientos, y para decir lo
que muchos otros callan, porque en éste también se condensan propuestas y
perspectivas de transformación”. (Hurtado, 2010, p. 110).

Por ello, la academia ha comenzado a cuestionar la difundida apatía política de las


nuevas generaciones, una tarea que ha iniciado por actualizar las claves de lectura
desde la teoría política, pues una nueva mirada a las experiencias políticas de los
jóvenes implica el replanteamiento de paradigmas tanto teóricos como investigativos.
En coherencia con esta perspectiva es necesario dirigir la atención hacia nuevos
ángulos donde la vida, la intimidad y la sensibilidad tengan un espacio legítimo de
estudio, como bien lo ha dicho Hurtado:

“Es una convocatoria a intentar desentrañar el sentido político de prácticas,


acciones y discursos que la ciencia política dura se empeñó en negar, bien por
haber estado relegadas al mundo de lo privado; bien por ser enunciadas por
actores tradicionalmente excluidos del saber y la práctica política (los jóvenes,
las mujeres, los negros, los indígenas); bien por hacer parte de reivindicaciones
que se suponían del mundo prepolítico o de la esfera de la necesidad (la vida
privada, los sectores populares); bien por utilizar estrategias y expresiones que
se distancian de las formas de expresión política clásicas, como las urnas y los
partidos, para transitar por la música, la pintura, el graffiti, el teatro, las redes de
comunicación y las estéticas corporales” (Hurtado, 2010, p. 103)

La academia también ha necesitado empezar a perfilar la importancia de incluir un


ángulo más sensible para el estudio de estas experiencias juveniles. Las prácticas de
estos jóvenes están mostrando una nueva forma de relacionarse, de construir
comunidad y de canalizar sus emociones. Las tesis de Michel Maffesoli sobre el
nomadismo y el neotribalismo han tomado fuerza para entender a estos jóvenes que
nos hablan desde otros lenguajes y otros lugares. Es importante ver allí además, cómo
estas nuevas reivindicaciones empiezan a tramitarse por otros códigos que vinculan la
existencia misma. La vida se ha convertido en un acto político. Esa es una clave
importante de análisis que han introducido autores como Germán Muñoz y Marta Marín
en sus estudios sobre juventud, a partir de nuevas lecturas de lo político desde autores
como Michel Foucault y Felix Guattari:

“los trabajos de investigadores como Marta Marín y Germán Muñoz resaltaron


una perspectiva de las culturas juveniles que las entiende esencialmente como
creación, tanto de nuevas formas de comunidad como de variados modos de
existencia, de marcos de referencia y de saberes singulares. Constituyen algo
así como apuestas desde la estética, pero estética de la existencia y no
simplemente del estilo como forma vacía y recepción pasiva del consumo”
(Escobar, 2009, p. 109).

Por tanto, es la vida misma la que está en juego. Una clave importante si tenemos en
cuenta que Medellín sigue siendo una selva de cemento para los jóvenes. Muertes,
batidas ilegales, desempleo, miseria, exclusión y violencia se cruzan en una cartografía
urbana que al tiempo, y aunque parezca paradójico, alimenta en los jóvenes nuevos
modos de habitar y resistir la ciudad. El arte y las expresiones estéticas como canales
de expresión, siguen permitiéndonos leer el contexto social que envuelve a los jóvenes
de la ciudad y sus alternativas de resistencia. El teatro, las artes visuales y la música
nos hablan de un momento histórico marcado a fuego por la creciente militarización de
la ciudad y el avance de la violencia urbana en sus múltiples rostros.
“(…) como contrapropuesta, las acciones que despliegan los jóvenes con las
letras de sus músicas, los graffitis, los perfomances, el teatro, las artesanías, el
trabajo de la tierra, las marchas, las acciones directas, las prácticas
pedagógicas libertarias y los blogs, no sólo les han permitido ver de frente y
denunciar los problemas de la ciudad sino también alimentar de manera
diferente los debates sobre dichos problemas. Los jóvenes, afirma Hurtado, han
aparecido en el espacio público con herramientas y dispositivos distintos al
voto, a la filiación en el partido y a la representación política y por tanto un
nuevo enfoque de lectura política de los jóvenes reclama el reconocimiento de
sus diferencias, de sus identidades, de sus subjetividades y de su creatividad
individual.” (Hurtado, 2010, p.107).

Además, el contexto de las nuevas tecnologías de la información ha permitido


configurar nuevas ciberciudadanías y la posibilidad de que nuevos actores se
conviertan en productores y gestores de información. Redes sociales como Myspace,
Youtube y los blogs hoy se constituyen en lugares privilegiados para intentar levantar el
mapa de una nueva generación, que como la llama Rocío Rueda, “viene con el chip
incorporado”. La academia, es aun desatenta en la lectura de estas nuevas formas de
lo político:

“Los medios masivos de comunicación y los denominados nuevos medios han


sido factores claves, tanto en las dinámicas de la política tradicional como en la
configuración de las nuevas formas de hacer política. Su presencia en el ámbito
de lo público no se reduce –ni se ha reducido- a lo meramente instrumental, es
decir, no se reducen a ser sólo escenarios de la acción política, a ser
exclusivamente portadores de opiniones individuales y colectivas o a ser
únicamente distribuidores de información. Además de todo ello, los medios de
comunicación –nuevos y viejos- son también: a) actores políticos, b)
configuradores de nuevos espacios de lo público, c) generadores de horizontes
de sentido ético-político… así, lo que aquí tenemos es la presencia de una
esfera pública absolutamente novedosa, aun incomprendida, entre otras cosas
porque las ciencias sociales hasta hace muy poco comenzaron a desarrollar
técnicas de investigación adecuadas para el medio (como, por ejemplo, las de
etnografía virtual” ( Valderrama, 2007, p. 221).

Por ultimo, es importante vincular un nuevo tipo de razón cercana a la emoción y la


sensibilidad en los estudios de juventud. La resistencia que los jóvenes viven día a día
pasa canales expresivos como la música y el propio cuerpo. Por ello, para acercarse a
este plano es necesario sumergirse en una razón sensible atenta a sus historias de vida
y experiencias vitales, una razón capaz de internarse en los afectos, en la emotividad y
en la construcción de nuevas utopías. Discernir del frio racionalismo decretado por la
Ciencia –con mayúscula- para poder habitar una escritura cariñosa y estética.

En las siguientes páginas se encontrarán las experiencias de Bruma, Nativo y Daniel;


tres jóvenes de la ciudad de Medellín vinculados a propuestas de resistencia a partir de
la música punk, el veganismo, la contrainformación, la acción directa no violenta y
demás reivindicaciones que caracterizan a los movimientos sociales contemporáneos.
Allí han configurado sus subjetividades políticas, deshilando lo que la familia, la escuela
y la sociedad les inculcaron como modo único de vida. Vinculando, desde la noción
foucaultiana del “cuidado de sí”, nuevas prácticas de existencia.
1.2 JUSTIFICACIÓN

El mundo globalizado lo que nos está mostrando es la proliferación de diversas


demandas sociales que están siendo expresadas por actores tradicionalmente
excluidos de la política. Aspectos como el medio ambiente y las reivindicaciones
sexuales y de género, se perfilan como nuevos ángulos desde donde se expresa lo
político. Por tanto es fundamental para las organizaciones sociales que hoy tiene
procesos formativos con jóvenes, identificar que el nuevo mapa de sujeto en la
contemporaneidad es múltiple y heterogéneo.

Es clave que las organizaciones que hoy trabajan con jóvenes reconozcan que los
sujetos contemporáneos establecen una relación con lo político distante a los códigos
tradicionales en que se ha entendido la política. No sólo asistimos a la pérdida de
legitimidad de los partidos políticos tradicionales, sino que además, el sujeto político de
hoy se vincula a reivindicaciones cada vez más sectorizadas.

Es igualmente importante para las instituciones educativas reconocer procesos de


subjetividad alternativos en los jóvenes. La escuela es una de las instituciones
formadoras de sujetos claves en nuestra sociedad y hoy se enfrenta precisamente a
una crisis de legitimidad pues los sujetos jóvenes que en ella habitan crecen en un
mundo globalizado de múltiples referentes identitarios. La escuela en cambio, impone
formas de sujeto más bien homogéneas. No en vano, los espacios escolares que hoy
tenemos están inundados por tutelas que denuncian la vulneración del libre desarrollo
de la personalidad de los jóvenes.

Para la academia en tanto, es fundamental acercarse desde un nuevo ángulo a las


experiencias de los jóvenes. Si reconocemos, como lo han venido planteando algunos
investigadores, que el mundo de los jóvenes está atravesado por una fuerte carga
emotiva y sensorial, es preciso que la academia sepa internarse en aquel universo a
través de otro tipo de racionalidad, más atenta a lo sensible y singular.
También es importante para los jóvenes hacer una lectura crítica de la constitución de
sus subjetividades. Partiendo de que existe una relación de complementariedad entre lo
teórico y la práctico, es fundamental que estos nuevos actores políticos inicien lecturas
más profundas de sus acciones cotidianas con la voluntad de enriquecer políticamente
sus prácticas de resistencia.
1.3 PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN

¿Cómo han sido las experiencias de participación política de tres jóvenes de la ciudad
de Medellín vinculados a propuestas de resistencia y cómo han configurado sus
subjetividades políticas?

1.4 OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

1.4.1 Objetivo General

Interpretar cómo se han configurado las subjetividades políticas de tres jóvenes de la


ciudad de Medellín a través de sus experiencias de participación política en propuestas
de resistencia.

1.4.2 Objetivos Específicos

• Describir cómo son las experiencias de participación política de tres jóvenes de


la ciudad de Medellín vinculados a propuestas de resistencia.

• Reconocer los contenidos y prácticas alrededor de las cuales se configura la


subjetividad política de tres jóvenes de la ciudad de Medellín.
CAPÍTULO 2:

MARCO TEÓRICO

ACERCAMIENTOS A LA SUBJETIVIDAD POLÍTICA

Es necesario asumir que el mundo ha cambiado. Los jóvenes de hoy habitan un mundo
donde la escuela, la política –y la vida misma- han sido resignificadas. Muchos lo
llaman un mundo posmoderno, aludiendo a la crisis que viven los relatos fundantes de
la modernidad. Visionariamente, Gramsci lo llamó un tiempo de crisis orgánica: aquello
donde lo viejo muere pero lo nuevo no termina de nacer.

Después de un Siglo XX científicamente violento, la Ciencia –con mayúscula- ha debido


replantear su omnipotencia. Las certezas y el orden fueron atacados; emergieron
nuevos discursos y paradigmas que hablaron del caos y la indeterminación.
Aparecieron nuevas figuras de razón: músicos delirantes y artistas antiracionales.
Mientras los hippies conocían el LSD, los americanos las bombas atómicas. Después
surgieron los medios electrónicos, las nuevas tecnologías de la comunicación y el
Internet. El capitalismo mutó, desplazó sus fábricas y de pronto, el fordismo empezó a
llamarse toyotismo. Todos y todas conocimos las multinacionales y vimos languidecer
famélicamente nuestros Estados. Definitivamente, el siglo XX fue de acelerados
cambios. Ya lo anunciaba Mafalda, la existencial caricatura de Quino: “Cuando tenía
todas las respuestas, me cambiaron las preguntas”.

En medio de este convulsionado ritmo, lo privado se volvió político; entraron en escena


sujetos marginados e impensados: mujeres, jóvenes, negros y negras, ecologistas y
demás minorías sociales. Entonces las reivindicaciones se multiplicaron y la política
debió cambiar sus claves; los metarelatos se
convirtieron simplemente en relatos, la cultura empezó a politizarse, la vida misma,
como la existencia, se entendió como campo en disputa.

También los teóricos empezaron a husmear otros lugares y las epistemologías


replantearon sus lugares de enunciación; se recuperaron así los saberes
sometidos (Foucault, 1967), la política dejó de ser propiedad exclusiva de los
partidos y la escuela vivió su propia crisis. Mientras Pink Floyd se hacía famoso
con The Wall, los maestros dejaron de ser figuras centrales del saber, la
educación dejó de ser propiedad exclusiva de la escuela, los “cuerpos dóciles” se
cansaron de filas, uniformes y espacios cerrados. Los libros dejaron de ser en
papel y Google se convirtió en la nueva Alejandría.

Desde está perspectiva cobran importancia teóricos como Michel Foucault en el


plano de la teoría política; sus planteamientos se recogen en ésta investigación
como insumos valiosos para comprender la emergencia de nuevas experiencias,
prácticas y discursos políticos. A su vez, autores como Michel Maffesoli, Jorge
Larrosa y María Zambrano, son retomados como referentes importantes para
acercarse desde una epistemología singular a esta investigación

2.1 LA POLÍTICA ES LA VIDA MISMA: MICHEL FOUCAULT

Es interesante ver cómo el problema de la subjetividad política aparece en el


mundo contemporáneo como una preocupación teórica importante. Décadas atrás,
cuando se avizoraba el ocaso de los metarelatos como teorías fundantes de la
acción política, pensadores posmodernos como Michel Foucault insistían en una
noción del poder a escala micropolítica donde se insinuaba que lo que estaba en
juego en el terreno político era la existencia misma.

Para Foucault, el cuerpo, el deseo, los placeres, la sexualidad, eran los lugares
por donde circulaban las definiciones de lo político; es en la vida misma donde el
poder se instala, se ordena y se estructura. Toda nuestra vida ha sido absorbida
por el poder; él penetra en nuestros cuerpos y nos enseña a amar, odiar y desear.
Precisamente, muchos de los debates sostenidos por este filósofo consistieron en
justificar ante la comunidad académica el avance de sus hallazgos teóricos.
Foucault era visto en el seno de la academia francesa como un intelectual
marginal ocupado de temas poco importantes. Como él mismo lo expresó, parte
del círculo académico dominante de la academia francesa de los años setenta fue
resistente a sus preocupaciones por el saber psiquiátrico, y sus temas resultaron
sospechosos al escaparse de las reglas de juego marxistas impuestas por la
autoridad teórica dominante.

En su curso del College de France de 1976, este autor hablaría de lo que para él
sería una especie de ruptura epistemológica que ocurría en su tiempo: se trataba
de la emergencia de los saberes sometidos. Para Foucault, los reclamos políticos
de su generación no estuvieron propiamente inscritos en teorías globalizantes y
envolventes como el marxismo y el psicoanálisis. Lo que se despertaba con fuerza
en el contexto político de la academia europea era la explosión de una nueva
producción teórica autónoma y situada, no centralizada, la cual no necesitaba del
visado de un régimen común para establecer su validez. Ello es, en esencia, lo
que Foucault entendería como el despertar de los saberes sometidos.

Los saberes sometidos eran aquella “serie de saberes que estaban descalificados
como saberes no conceptuales o insuficientemente elaborados: saberes ingenuos,
saberes jerárquicamente inferiores, saberes por debajo del nivel de conocimiento
o de la cientificidad exigida” (Foucault, 2000, p.21). Foucault planteó que en el
proceso histórico estos saberes fueron marginalizados por los discursos científicos
organizados que imperaban en el interior de las instituciones que administraban el
saber. No eran por naturaleza saberes eruditos como lo obligaba la tradición
positivista. Por ello, él los llamará como saberes anticiencia. De esta manera, se
acerca al problema de la ciencia y el poder:

Estos saberes suspendieron, recortaron, tironearon, hicieron añicos, invirtieron,


desplazaron, caricaturizaron, representaron y teatralizaron los discursos teóricos
de los metarelatos dominantes. Es lo que logran, a juicio de Foucault, Deleuze y
Guattari con el Anti-Edipo, o lo que logran los discursos de la antisiquiatría y los
ataques de los anarquistas al aparato judicial y penal:

“¿Qué tipos del saber quieren ustedes descalificar desde el momento en


qué se dicen una ciencia? ¿Qué sujeto hablante, qué sujeto que discurre,
qué sujeto de experiencia y saber quieren aminorar desde el momento en
que se dicen: “yo, que emito ese discurso, emito un discurso científico y soy
un sabio”? ¿Qué vanguardia teórico política, en consecuencia, quieren
entronizar, para separarla de todas las formas masivas, circulantes y
discontinuas de saber? Y yo diría: …veo que asocian al discurso, y asignan
a quienes lo emiten, efectos de poder que Occidente, ya desde la Edad
Media, atribuyó a la ciencia y reservó a los emisores de un discurso
científico”. (Foucault, 2000, p.23).

En esencia, sus preocupaciones se ocuparon de la triada verdad, poder y


subjetividad. Así, sus estudios suelen abordarse a partir de tres ejes temáticos que
aparecieron a lo largo de su producción teórica: el Foucault de las arqueologías;
preocupado por los procesos de constitución del saber y la verdad, el Foucault de
las genealogías; insistente en la historia de las instituciones de control; y un último
Foucault; el del cuidado de sí y la constitución de procesos de subjetivación.

Todas sus etapas fueron sorprendentes; el Foucault de las micropolíticas, por


ejemplo, ha sido clave para comprender de qué manera los seres humanos
tramitamos el poder. Para esta teoría, las relaciones que se establecen en la
familia, en la escuela o con los amigos son relaciones de poder. De esta manera,
lo político es un hilo invisible a través del cual permanentemente estamos
negociando el poder. Este Foucault avivaría las teorías feministas sobre el cuerpo
y la politicidad de los mundos privados. Así expresaría su idea del poder:

“Las relaciones de poder tienen un alcance extraordinario en las


relaciones humanas. Ahora bien, eso no quiere decir que el poder político
esté en todas partes, sino que en las relaciones humanas se da todo un
haz de relaciones de poder, que se pueden ejercer entre individuos, en el
seno de una familia, en una relación pedagógica, o en el cuerpo político.
Este análisis de las relaciones de poder constituye un campo
extraordinariamente complejo”. (Foucault, 1994, p. 395).

Por su parte, el “tercer Foucault” hizo referencia al cuidado de sí para evidenciar


las prácticas de libertad mediante las cuales el individuo busca transformarse a sí
mismo. Éste es un Foucault mucho más atento a la preocupación por uno mismo y
a las técnicas de existencia desplegadas que expresan la búsqueda de una
autonomía conquistada a través de prácticas de sí, o sea, estrategias en las que
se juega la libertad del sujeto. Estas premisas alimentaron también, teoría y acción
de movimientos sociales feministas y libertarios del Siglo XX y XXI.

El cuidado de sí es definido por Foucault como “El ejercicio de uno sobre sí


mismo, mediante el cual intenta elaborarse, transformarse y acceder a cierto modo
de ser” (Foucault, 1994, p.394). Al respecto, Humberto Cubides (2006) ha
señalado de que manera el cuidado de sí abre nuevas posibilidades estratégicas
para la liberación de los sujetos:

“Al asumirse a sí mismo como su propia obra de arte, el yo gozaría de la


autonomía a la que aspiró la modernidad, liberándonos de la idea de que
entre la moral y la sociedad hay un vinculo de sujeción necesario; el yo
sería entonces la nueva posibilidad estratégica”, pues no tendríamos que
esperar la revolución para comenzar a renovarnos. Quizás por esto
Foucault define al cuidado de si, esto es, a las practicas de libertad
mediante las cuales el individuo busca constituirse y transformarse a si
mis, como el problema ético y político más importante”. (Cubides, 2006, p.
11).

El cuidado de sí es entonces el trabajo sobre uno mismo. Si los aparatos de


control y sus tecnologías, están instaladas cada vez más efectivamente en
nuestros cuerpos, nuestras propias vidas empiezan por ser el primer territorio de
liberación al poder hegemónico. Foucault entonces reeditó la veja premisa
socrática de “conócete a ti mismo”, reelaborando este mandato bajo la fórmula de
“cuídate de tí mismo”. La preocupación teórica del tercer Foucault, nos muestra un
desplazamiento importante pues vincula en su teoría del poder la posibilidad de la
liberación del sujeto a través del trabajo sobre sí mismo.

Por último, quisiera señalar una reflexión compartida por Humberto Cubides, a
propósito del Foucault del cuidado de sí y la producción de conocimiento:

“Atender a las situaciones y circunstancias personales del individuo, a la


apertura de su sensibilidad, a una actitud critica y reflexiva abierta a la
consideración de otros mundos, otras formas de ser, de actuar… significa
la transformación de las rutinas y rituales tradicionales del saber, esto es,
poner en juego otras disposiciones y capacidades de exploración,
experimentación y aprendizaje, acudir a nuevos estilos y procesos de
generación de conocimiento, y a la utilización de distintos recursos o
tecnologías de producción del conocimiento” (Cubides, 2006, p. 15).

Las teorías foucaultianas emergieron en estrecha relación con las teorías de la


subjetividad de otro pensador francés: Felix Guattari para quien la subjetividad es
la materia prima del capitalismo contemporáneo.

2.2 PRODUCEN NUESTRAS PROPIAS VIDAS: FELIX GUATTARI

¿Qué espacio de fuga queda hoy en la sociedad de control?, ¿Cuáles son las
zonas marginales a las máquinas de producción de sujetos que nos mostraron
Chaplin y Pink Floyd?, ¿Qué significa andar a la deriva en una sociedad de control
donde los sujetos mismos son sus propios entes policivos?, ¿Cómo podemos
hacernos a nosotros mismos en un sistema que produce hasta nuestros propios
cuerpos?, ¿Qué queda de libertad en nosotros, si nuestras mentes están
colonizadas? Responder estos cuestionamientos, es aventurarse a encontrar una
serie de pistas teóricas que nos involucran en una aventura sobre el concepto de
la subjetividad a través del pensador francés Felix Guattari.
Cabe decir, a modo general, que la teoría de Guattari sobre las máquinas
productoras de subjetividad propone la idea de la subjetividad como un producto
de naturaleza industrial. Las subjetividades son fabricadas, modeladas, recibidas y
consumidas en un mercado internacional. Para él es sencillo: así como se fabrica
leche en forma de leche condensada con todas las moléculas que le son propias,
se inyectan representaciones en las madres, en los niños, como parte del proceso
de producción subjetiva.

Guattari considera la producción de subjetividad como la materia prima de la


evolución de las fuerzas productivas en sus formas más desarrolladas. Las
fuerzas sociales que hoy administran el capitalismo entendieron que la producción
de subjetividad es tan importante como la producción de petróleo o energías. Por
eso, tales producciones de subjetividad se originan en el propio corazón de los
individuos, estableciendo un sistema de conexiones directas entre las grandes
máquinas productivas, las grandes máquinas de control social y las instancias
psíquicas que definen nuestra manera de percibir el mundo.

Es interesante ver como a diferencia de cierta tradición marxista, Guattari no


contrapone las relaciones de producción económica a las relaciones de
producción subjetiva. Para él, éstas fuerzas trabajan tanto material como
semióticamente. La producción maquínica y capitalística de subjetividad no sólo
trabaja en el plano de la producción de objetos, sino que además modela
comportamientos, sensibilidades, percepciones, memorias, relaciones sociales,
relaciones sexuales, fantasmas imaginarios, etc. Esta máquina de producción de
subjetividad se instaura desde la entrada del niño en el mundo del lenguaje a
través de todos los modelos imaginarios y técnicos en los cuales debe insertarse.

Según Guattari, el orden capitalista produce los modos de las relaciones humanas
hasta en sus propias representaciones inconscientes: los modos en los cuales las
personas trabajan, son educadas, aman, fornican, hablan. Fabrica además la
relación con la producción, la naturaleza, los hechos, el movimiento, el cuerpo, la
alimentación, el presente, el pasado y el futuro. En definitiva, fabrica la relación del
sujeto con el mundo y consigo mismo.
Por ello, una transformación a nivel político y social concierne también a la
producción de subjetividad. Allí es donde Guattari introduce el concepto de la
singularización, también nombrada por él como subjetivación singularizante o
construcción de una micropolítica procesual. Guattari escribe que esta
singularización sólo puede ser encontrada a cada paso a partir de los
agenciamientos que la constituyen, en la invención de modos de referencia y
praxis del sujeto. Es interesante ver como Guattari incluye el delirio –destrucción
creativa- dentro de su perspectiva de una práctica política que intenta desafiar la
subjetividad dominante:

“Una práctica política que persiga la subversión de la subjetividad que


permita un agenciamiento de singularidades deseantes debe investir el
propio corazón de la subjetividad dominante, produciendo un juego que la
revele, en lugar de denunciarla. Esto quiere decir que, en lugar de
pretender la libertad (noción indisolublemente ligada a la de la conciencia),
tenemos que retomar el espacio de la farsa, produciendo, inventando
subjetividades delirantes que, en su embate con la subjetividad
capitalística, provoquen que se desmorone”. (Rolnyk y Guattari, 2006, p.
45)

La pregunta clave de Guattari es cómo articular un proceso de singularización con


el proceso de individuación que nos invade por doquier. Para él, estamos
prisioneros en una especie de individuación de la subjetividad, donde la sociedad
dominante está permanentemente obligándonos a integrarnos a la ley imperante.
Dice Guattari que la producción de subjetividad es serializada, normalizada,
centralizada en torno a la imagen de un consenso establecido por una ley
trascendental:

“Los individuos son reducidos a engranajes concentrados sobre el valor de


sus actos, valor que responde al mercado capitalista y sus equivalentes
generales. Son robots, solitarios y angustiados, absorbiendo cada vez más
las drogas que el poder les proporciona, dejándose fascinar cada vez más
por la publicidad. Y cada escalón de promoción les proporciona cierto tipo
de morada, cierto tipo de relación social y de prestigio” (Rolnyk y Guattari,
2006, p. 54)

Por ello, es interesante rescatar como este autor encuentra puntos de ruptura y
focos de resistencia a esa máquina capitalística en la construcción de nuevas
formas de vida, no sólo como abstracción, sino como experiencias vividas:

“Considero que ese desarrollo de la subjetividad capitalística trae


inmensas posibilidades de desvío y de reapropiación. Desde el momento
en que se reconoce que la lucha no se restringe ya al plano de la
economía política, sino que comprende también el de la economía
subjetiva, los enfrentamientos sociales ya no son sólo de orden
económico. También tienen lugar entre las diferentes maneras en las que
los individuos y los grupos entienden su existencia” ” (Rolnyk y Guattari,
2006, p. 60)

Allí es donde Guattari hablará de las revoluciones moleculares; una forma de


resistencia a ese proceso general de serialización de la subjetividad, donde se
producen modos de subjetividad originales y singulares. Estas revoluciones
moleculares aparecen, a juicio de Guattari, de una manera interesante dentro de
los nuevos movimientos sociales. Las radios libres, la objeción al sistema de
representación política, el cuestionamiento de la vida cotidiana, las reacciones de
rechazo al trabajo en su forma actual, son virus que contaminan el cuerpo social
en relación con el consumo, con la producción, con el ocio, con los medios de
comunicación, con la cultura, etc. Son revoluciones moleculares creando
mutaciones en la subjetividad, consciente e inconsciente, de los individuos y de los
grupos sociales.

La revolución molecular consiste en producir las condiciones no sólo de una vida


colectiva, sino también de la encarnación de la vida para sí mismo, tanto en el
campo material, como en el campo subjetivo. Lo que Guattari llama procesos de
singularización es algo que frustra esos mecanismos de interiorización de los
valores capitalísticos, algo que puede conducir a la afirmación de valores en un
registro particular, independiente de las escalas de valor que nos cercan y
acechan por todos lados.

El trazo común entre los diferentes procesos de singularización, nos dice Guattari,
es un devenir diferencial que rechaza la subjetivación capitalística. Eso se siente,
según él, por un determinado calor en las relaciones, por determinada manera de
desear, por una afirmación positiva de la creatividad, por una voluntad de amar,
por una voluntad simplemente de vivir o sobrevivir; por la multiplicidad de esas
voluntades. Es preciso abrir entonces espacios para que eso acontezca, pues el
deseo sólo puede ser vivido en vectores de singularización.

Los microprocesos revolucionarios pueden no ser de la misma naturaleza que las


relaciones sociales; por ejemplo, la relación de un individuo con la música o con la
pintura puede acarrear un proceso de percepción y sensibilidad completamente
nuevo. Siendo así, tendremos que reconocer que el enemigo no está únicamente
bajo los imperialismos dominantes, está también en nuestros propios aliados, en
nosotros mismos, en esa insistente reencarnación de los modelos dominantes que
encontramos no sólo en los partidos más simpáticos o en los líderes que nos
defienden de la mejor manera posible, sino también en nuestras propias actitudes
y en las más diversas ocasiones.

2.3 DESERTAR DEL RACIONALISMO: MICHEL MAFFESOLI

“El que te dije es el personaje de los simplismos y las tautologías. A él, terminaban por
hacerle gracia ese oscuro acatamiento a la ciencia, a la heredad helénica, al porqué
insolente de toda cosa, una especie de vuelta al socratismo, horror al misterio, a que los
hechos ocurrieran y fueran recibidos por qué sí y sin tanto por qué; él, sospechaba la
influencia de una tecnología prepotente encaramándose en una más legítima visión del
mundo, ayudada por las filosofías de izquierda y de derecha”

Libro de Manuel, Julio Cortázar


“Cuando vas a escuchar a los que tocan la flauta o la citara, sé todo orejas, pero cuando
vas a escuchar a los filósofos, retírate de los sentidos, adéntrate en ti mismo, en las
profundidades del alma y los repliegues, para poder así oír la música de Apolo celeste”.

Pico de la Mirandola

Michel Maffesoli es quien habla propiamente de una nueva razón. Hace algunos
años este sociólogo francés escribió el Elogio de la razón sensible, un tratado
posmoderno sobre el nacimiento de un nuevo tipo de pensar. Metafóricamente,
Maffesoli declaraba la muerte de la Razón –con mayúscula- e inauguraba el
nacimiento de una nueva sociología cariñosa. Propuso retornar al gozo intelectual
de los griegos y fundar otros tipos de saberes: relativos, eróticos, dionisiacos. Para
él, desde el Discurso del Método de Descartes, la ciencia había quedado
convertida a un Partido Intelectual y las publicaciones sociológicas y filosóficas a
textos áridos, vacuos y tristes. El racionalismo había fragmentado a los
intelectuales de tal forma que acababa con su creatividad intelectual y originalidad
existencial.

Maffesoli elogió a los alquimistas, los filósofos del Renacimiento, los románticos
alemanes y la poesía baudelariana. En ellos, exponía, el arte de pensar era
verdaderamente un arte e integraba una dimensión estética que más tarde sería
aislada por el racionalismo a la esfera de las bellas artes y situada al lado de lo no
serio y la distracción. Por ello, en contraposición al intelectual puro, al que le
sobraban leyes y abstracciones, el intelectual posmoderno tenía como obligación
volver al campo e imitar a los pintores impresionistas: trabajar al aire libre, huir del
encerramiento, abandonar las fórmulas estereotipadas y dedicarse a la simplicidad
de la existencia cotidiana.

La única forma para dar cuenta de la globalidad de la existencia era el equilibrio


entre el conocimiento y el afecto. La preocupación estética y el quehacer
intelectual para Maffesoli debían ser inseparables. Allí es donde magistralmente
cultiva la sociología cariñosa, en esencia, un pensamiento encariñado con la vida.
Para llegar a esta sociología de la caricia, el intelectual tendría como as bajo la
manga la metáfora –conocida como el diamante de la lengua- un tesoro del
pensamiento humano que habían conservado las sociedades tradicionales. Por
situarse a medio camino entre el lugar de lo sensible y el lugar de lo intelectivo, la
metáfora permitiría hallar el anhelado equilibrio.

Dado que, según Maffesoli, el racionalismo pasó de ser un instrumento eficaz


contra los diversos fideísmos religiosos a convertirse en un acto de fe, una buena
manera de atacarlo era la invención y emisión de paradojas. Todos los grandes
sistemas de pensamiento moderno, desde la Ilustración hasta el funcionalismo,
pasando por el marxismo, construyeron su dios, sus dogmas y su clero; el saber
se había puesto al servicio de una razón instrumental, lo que lo hacía útil y
rentable al poder –en el sentido foucaultiano-. Por ello, la subversión más profunda
no consistía forzosamente en decir lo que chocaba con la opinión, la ley o la
policía, sino, al decir de Roland Barthes, en inventar un discurso paradójico. Así, el
carácter polisémico de la paradoja, sus diversos sentidos y relación con la vida
corriente, la convertían en la contraparte de la paranoia racionalista de la
modernidad.

Hoy, las tesis de Maffesoli son una clave para entender los sentidos de las nuevas
generaciones. Sus trabajos sobre el nomadismo y el neotribalismo son usados por
numerosos investigadores identificados con esta visión intuitiva del mundo
contemporáneo. Un llamado a otras formas de razón también presentes en los
desarrollos de la fenomenología de Ernest Husserl a principios del siglo XX, para
quien la ciencia moderna cartesiana hacia abstracción de los sujetos en cuanto a
personas con una vida personal. No era para menos, la Ilustración avanzaba
rápido y el mandato kantiano De nobis ipsis silemus se imponía como orden
bíblica: “sólo cuando se elimina la individualidad se está realmente haciendo
ciencia”.

La preocupación de Mafessoli, es tanto epistemológica como estética. Para él,


algo no anda muy bien en el mundo de la Razón. La lectura de sus libros es
exquisita, está llena de metáforas, imágenes y un lenguaje poético que se resiste
al acartonamiento de la racionalidad. Sus argumentos toman algo de la filosofía
oriental, el lenguaje poético, la sabiduría de las paradojas y la belleza de las
metáforas. La Razón Sensible de Maffesoli tiene preocupaciones estéticas y
especialmente una tarea de malabarista: equilibrar afecto e intelecto. Por ello,
cuestiona duramente al “concepto” por querer congelar la realidad: “el tono de
anteayer, el del racionalismo abstracto, ya no se lleva cuando la apariencia, el
sentido común o lo vivido vuelven a tomar una importancia que la modernidad les
había negado” (Maffesoli, 1997:18).

Su teoría está en las aguas de la beligerancia poética. Su elogio de la razón


sensible rompe la tradición cartesiana inventando nuevas figuras dionisiacas para
la ciencia. Su saber erótico se purga de lo general y la verdad para así vislumbrar
lo posible de las situaciones humanas. Su saber dionisiaco se ubica lo más cerca
posible del objeto para ser capaz de integrar el caos, la incertidumbre, el azar, el
desorden, la efervescencia, lo trágico y lo no racional; su sabiduría relativista,
plantea que nada es absoluto, no hay verdad general, todas las verdades son
parciales al entrar unas en relación con las otras. Posmoderno por excelencia, su
crítica más aguda a la epistemología moderna radica en la invisibilidad del sujeto y
la paranoia de la tarea explicativa.

Una conexión especial tienen los supuestos de la razón sensible con el


pensamiento de la filosofa española María Zambrano.

2.3.1 La razón poética: María Zambrano

Para María Zambrano la academia estaba contenida por ciencias carentes de


forma; un conocimiento metódico separado de la existencia que convertía la vida
misma en una huérfana y desistida entidad, sin guía, musicalidad ni substancia
(Larrosa, 1998). Las ideas de Zambrano han alimentado el feminismo, la política y
la filosofía. Fue una defensora pasional de la poesía como alternativa a una
racionalidad occidental que conducía a la civilización al absolutismo y
dogmatismo. Para ella, la historia de la filosofía era una historia de poetas
vencidos, una trama donde los ganadores habían sido los filósofos, aquellos que
imponían verdades y conquistaban seguridades.
María Zambrano era una filósofa fascinante; defensora de la libertad en medio de
la borrasca aniquiladora del falangismo, exiliada de su territorio y disminuida en el
universo filosófico masculino. Para ella, los poetas representaban la crisis de la
razón; desterrados por la filosofía, el poder, la justicia, el estado y la educación,
eran quienes representaban un logos alterado, los enamorados y redescubridores
del mundo. Sin duda Zambrano era una utópica. Se imaginaba un nuevo tipo de
saber que conjugara poesía, filosofía e historia para volver a inmiscuirse en la
vida. Lúcidamente habló de las zonas oscuras, realidades imposibles de capturar
por el pensamiento racional que sólo emergían en la contingencia. La filosofía
debería conservar un abismo de irracionalidad y volver al misterio. Por ello,
Zambrano se atrevería a inventar un nuevo método: la razón poética.

La razón poética era un método genial; no era propiamente un método científico


sino más bien un método de descubrimiento personal. Lo que la razón poética
pretendía era convertirse en un modelo para que cada persona pudiera formular
su propia teoría y universo metafórico. Lúcidamente, en una pregunta por el
método zambraniano, Leopoldo Palacios afirma: “está razón poética es sólo un
procedimiento técnico para que surja el milagro: la aparición de lo que el hombre
es, que se nos ofrece de una manera que ya no es racional o discursiva, sino
intuitiva y estética” (Palacios, L. citado en Maillard, 1992, p. 103)

Maria Zambrano se propone una razón mediadora y un método-camino que sea


capaz de trasformar la vida sin aplastarla, sin dominarla, sin vencerla. Porque la
vida humana tiene que ser transformada pero no dominada. Y la experiencia
humana tiene que estar albergada por un método que atienda a las formas
discontinuas de la luz y del tiempo. De lo que se trata, por tanto, es de anotar
musicalmente esa especie de método en el que se mantiene algo, la experiencia,
en su tensión, en su incertidumbre y en su heterogeneidad constitutiva, en su
mezcla de luz y de oscuridad y en esa discontinuidad temporal que hace posible la
transformación y la novedad.

Se trata de la creación a través de la metáfora. Ella huye de lo único, lo


diferenciado y lo absoluto, buscando el “abismo en la irracionalidad”. El saber de
María Zambrano es un saber reconciliado, como lo nombra Roberto Sánchez. Su
razón poética es una dosis de existencialismo profundamente humano para la
ciencia de su época. Su libro Filosofía y Poesía aparecería en los mismos tiempos
de La crisis de las ciencias europeas y la fenomenología trascendental de Husserl.
Ambos compartían el consenso de una Europa enferma; Zambrano, poetisa
golpeada por la guerra y Husserl, judío desterrado de aulas y bibliotecas por el
nazismo.

2.3.2 Atreverse a formular nuevas narrativas: Jorge Larrosa

Jorge Larrosa es uno de los lectores de Zambrano en clave pedagógica. Este


autor ha defendido con vehemencia a los ensayistas a partir de la teoría
zambranista. Para él, el ensayo es una forma de escritura oprimida por la filosofía
sistemática y la razón tecnocientífica. El racionalismo se encargó de ubicar el
ensayo en una posición marginal de la ciencia, pues su naturaleza era impura,
hibrida y ambigua. No fue la única forma narrativa censurada: las epístolas
morales, los diálogos filosóficos, las guías espirituales, los tratados breves, las
confesiones, las consolaciones corrieron con la misma suerte. Todas ellas
fórmulas narrativas propias de países del sur de Europa como España e Italia;
según Larrosa precisamente países relegados durante siglos a una posición
marginal en la historia de la erudición occidental: “la marginalización de ciertas
formas de racionalidad y de escritura supone la subordinación de ciertos lugares
de producción intelectual” (Larrosa, 2003: 35).

Su narrativa ha empezado a cuestionar duramente a la comunidad académica


educativa. Según él, si los educadores no se atreven a transformar sus lenguajes,
corren el riesgo que sus palabras ya no digan nada a nadie. Sus textos son
inusuales: tienen pocas conceptualizaciones y se acercan al lector en una especie
de juego literario: “voy a ser exagerado, irónico, caricaturesco, violento, tosco y, a
veces, descuidado en algunas de mis consideraciones” (Larrosa, 2003: 34),
escribe en uno de sus artículos defendiendo el ensayo como tono de escritura. Su
actitud es voluntariamente provocativa:

“Tengo la impresión de que tanto los positivistas como los críticos ya han
dicho lo que tenían que decir y ya han pensado lo que tenían que
pensar…si digo que ya han dicho lo que tenían que decir y ya han pensado
lo que tenían que pensar es porque me parece que tanto sus vocabularios
como sus gramáticas o sus esquemas de pensamiento están ya
constituidos y fijados …cuando una gramática o un esquema de
pensamiento están ya constituidos, cualquier cosa que se produzca en su
interior da una sensación de “ya dicho”, de “ya pensado”, una sensación de
que pisamos terreno conocido, de que podemos seguir hablando o
pensando en su interior sin dificultades, sin sobresaltos, sin sorpresas”.
(Larrosa, 2006, p. 468)

El ensayo en Larrosa aparece como un ataque a la ciencia organizada, hecha de


controles, tribunales, evaluaciones y jerarquías. El ensayo se burla de las
distinciones entre ciencia y arte, conocimiento e imaginación, objetividad y
subjetividad porque es precisamente una figura del camino sinuoso. La escritura
académica necesita del ensayo para quitar su alergia a la risa, la subjetividad y la
pasión. De no ser así, el mundo académico seguirá aburriéndose de oír siempre
las mismas cosas dichas en el mismo registro arrogante y monótono. El ensayo le
permitirá además a Larrosa plantear la necesidad de un nuevo método en las
investigaciones reclamando que los métodos tengan una inventiva metodológica
permanente.

Este panorama teórico constituye una posibilidad para interpretar de manera


sensible las experiencias de participación política y conformación de
subjetividades de Bruma, Nativo y Elías; los tres jóvenes que ponen en
movimiento esta investigación. También permite descubrir la narrativa como modo
de presentación de las experiencias, al tiempo que convoca al juego literario.
Es urgente pues rescatar una sociología cariñosa en la academia, capaz no sólo
de “explicar” a los jóvenes sino además retratar con la fuerza de sus palabras las
experiencias vitales que dan sentido a sus trayectos. Atreverse al juego literario y
la invención estética no es una tarea contraria a nuestra labor social como
educadores e investigadores, sino más bien, un aporte para la exploración y
descubrimiento de los ignorados mundos juveniles.
CAPÍTULO 3:

ANTECEDENTES

UN NUEVO ACTOR SOCIAL, LOS Y LAS JÓVENES

“El tiempo que viven los jóvenes contemporáneos, es un tiempo cargado de paradojas: los
jóvenes contemporáneos gozan de más acceso a la educación pero de menos acceso al
empleo, gozan de más acceso a la información pero de menos acceso al poder, cuentan
con más expectativas de autonomía pero menos condiciones para materializarla, parecen
ser más aptos para el cambio productivo pero más excluidos de este, son más dúctiles y
más móviles pero al mismo tiempo más afectados por trayectorias migratorias inciertas”.

La juventud en Iberoamérica: tendencias y urgencias, Organización Iberoamericana de


Juventud

“Si me hago en una esquina es segura encanada


donde quiera que me hago hay estúpidas miradas
y los tombos no concienten ni un minuto verme más
me quieren pescar pescar”

Estúpidas Miradas, Mutantex

Mutantex tenía razón. Sus canciones, que


sirvieron como banda sonora de la película
Rodrigo D no Futuro (1998) del director
Víctor Gaviria fueron ácidas y directas
reacciones contra la situación que vivían
los jóvenes de su época.
El contexto de la juventud de Medellín en la década del ochenta puede leerse en
esta película o en las canciones de grupos de metal y rock como Masacre o
Frankie ha Muerto. Se trataba de una paradoja: mientras caían muertos los
jóvenes en los barrios populares donde la pobreza, la estigmatización y la
violencia era generalizada, los músicos, cineastas, escritores y artistas en general,
daban vida a una
palpitación: el retrato y
cuestionamiento de la
oscura situación de la
ciudad por medio de sus
propios canales creativos.

La guerra entre combos


sicariales, el narcotráfico y
la marginalidad como telón
de fondo fueron la mejor fotografía que encontró Víctor Gaviria para su cine
realista y controversial. Sus cintas no han ahorrado en imágenes crudas de esta
situación. Muchos artistas encontrarían en esta realidad un potencial creativo
cargado de denuncia y malestar. El punk, el hiphop, el teatro, el rock, la pintura,
fueron, y continúan siendo, los medios terapéuticos de una generación de jóvenes
que veía desangrar las calles de la ciudad. El arte en Medellín, han señalado
algunos investigadores, salvó muchas vidas. Fue éste el medio de expresión que
encontró una generación de jóvenes atravesada no sólo por la violencia urbana
sino además por la profundización de las brechas sociales, la falta de
oportunidades laborales y educativas.

Sólo basta repasar algunos de nombres de producciones discográficas de aquel


entonces. La banda de death metal Masacre llamó a una de sus primeras
producciones Colombia…imperio del terror, el rock de Frankie ha Muerto
componía canciones como Jugar, matar o Danza Muerta; el hiphop de Sociedad
FB7 sonó por la ciudad con su álbum En Medio de la Guerra, y así, cientos de
jóvenes encontraron en el arte el canal de expresión política para comunicar y
compartir la radiografía de una ciudad agonizante.

Aquel fue el tiempo de la proliferación en la ciudad de proyectos y estrategias


orientados a los jóvenes, impulsadas desde sectores estatales y no estatales. Allí,
dirá Manuel Roberto Escobar (2009), emergería el primer boom de los estudios
sobre juventud donde este sector generacional sería mirado con cierto halo de
estigmatización:

“El fenómeno del sicariato propició que se constituyeran en “objeto” de una


preocupación social hasta el momento inusitada, que convocó la
intervención del Estado –con la creación de políticas y programas
específicos- así como a la academia y sus procesos de investigación de
tales realidades. Tampoco hay que obviar la espectacularidad de los
medios de comunicación, que hicieron visible casi exclusivamente un solo
imaginario del joven, el sicario, de sectores populares, vinculado a la
delincuencia del narcotráfico y al control territorial de las urbe” (Escobar,
2009, p. 107).

Se construirá a partir de allí una noción de juventud como actor social que
necesitaba de la asistencia benefactora del Estado y debía ser estudiada y
analizada por parte de la academia. La juventud aún era desconocida desde otros
planos y el enfoque que primó fue el de la contención de una juventud desviada.
Como consecuencia, alude el mismo Escobar, surgió un nuevo relato sobre los
jóvenes del país así como nuevas estrategias institucionales para la producción de
dicho sujeto.

Aquel momento fue importante pues los jóvenes empezaron a ser más visibles
como actores sociales. Un momento donde grupos de jóvenes empezaron a
tomarse las calles bailando breakdance, montados en sus patinetas o con
atuendos que retaban la tradicional cultura antioqueña. Es en ese marco donde la
academia empezó a virar hacia otro enfoque: ese extraño habitante urbano
llamado joven. Allí se desplegaría una lectura de los jóvenes como tribus urbanas
y culturas juveniles, constituyendo así el nuevo tema de los investigadores
sociales que a partir de una nueva semiótica urbana intentaron descifrar los
códigos y claves de la identidad de esta juventud:

“Los primeros estudios se orientaron al vínculo de los jóvenes con el rock


en nuestros contextos, con lo que la presencia de las industrias culturales
se hizo evidente en términos de la configuración de “nuevas” formas y
estilos de vida tanto individuales como colectivos. Pronto, las
denominadas culturas juveniles atrajeron la mirada académica. Estudios
sobre grupos metal, hardcore, punk, skinhead, hiphop, góticos, etc.,
enunciaron un joven muy protagónico en la producción de significados y
símbolos sociales. Emergieron con constructores de culturas juveniles
singulares, con cosmovisiones y prácticas diferenciadas, y con formas de
socialidad que no se pueden entender como previas a la adultez…por
tanto, el énfasis se trasladó de los procesos de socialización juvenil al
agenciamiento cultural de los propios jóvenes” (Escobar, 2009: 108).

Por supuesto, el marco de desigualdad social permanecía; la ciudad continuaba


siendo agresiva para una juventud carente de oportunidades. Sin embargo, la
energía creativa de las culturas juveniles y el mensaje contestatario de muchos
jóvenes inconformes con el orden imperante permitía que palpitaran con más
fuerza los consumos culturales. Un documental producido recientemente, De
metaleros, punkeros y hopers (2010), muestra la importancia de este movimiento
juvenil en la configuración de nuevos espacios públicos cargados de música,
rebeldía y creación.

Bajo este contexto, algunos investigadores e investigadoras han empezado a


atender a partir de diferentes miradas a las experiencias políticas de los jóvenes.
Recurriendo a lo que Germán Muñoz y Marth a Marín llaman una nueva
interdisciplinariedad de ciencias nómadas, estos investigadores sociales se han
encargado de explorar las culturas juveniles -particularmente capitalinas- adscritas
al punk, el metal, el hiphop y el hardcore. Su mirada ha estado centrada en el
desarrollo de la potencia creativa de estas culturas, las cuales son “la condición
que les confiere un lugar preponderante para la generación, transformación o
desarrollo de modos de existencia, marcos de referencia, saberes singulares e
incluso creación de nuevas artes” (Marín y Muñoz, 2002, p. 24).

Su trabajo Secretos de Mutantes: música y creación en las culturas juveniles ha


sentado un precedente importante en los estudios sobre juventud en nuestro país
por atreverse a explorar en territorios juveniles tradicionalmente desestimados,
como chats y comunidades virtuales. De la misma manera, ha permitido la
configuración de un nuevo enfoque de comprensión y lectura de las culturas
juveniles que las asume como agenciamientos de creación y producción de
nuevas formas de vida. Este postulado alrededor de la creación y producción al
interior de las culturas juveniles como claves analíticas necesarias para
comprender los universos de estos grupos contestatarios, resulta significativo
porque trasciende los enfoques tradicionales de los estudios de juventud.

Así mismo, es valiosa y elogiable, la decidida intención del autor por dar voz a los
actores jóvenes; en teoría, sujetos de la investigación que terminan como
narradores protagónicos de la misma. Dada la topografía epistemológica de
Secretos de Mutantes -sociología de la cultura, estudios de la comunicación,
nueva antropología y una nueva epistemología política de la cultura- es un soporte
indispensable para los estudios contemporáneos sobre la juventud.

A su vez, una de las más recientes investigaciones sobre el tema, Jóvenes,


participación política y formación democrática: estudio comparativo en Bogotá-
Medellín (Hurtado, 2010) ha atendido juiciosamente el estudio sobre las prácticas
políticas de los jóvenes en la ciudad. Esta investigación describe las formas de
organización, expresión y actuación que un sector de jóvenes de Medellín
proponen a la ciudad a partir de diversos proyectos y esferas de actuación política.

En dicho texto también se plantea una clave teórica sobre la necesidad de un


nuevo mapa cognitivo de la relación jóvenes y política, así como la construcción
de nuevas pistas que permitan comprender la manera como diferentes actores
que tradicionalmente habían sido excluidos de la teoría política están
redimensionando lo político, justamente desde y a través de formas de expresión
que las teorías clásicas no reconocían como tal.

En este sentido, se hace necesario un nuevo paradigma para comprender las


prácticas políticas emergentes. De la misma manera, se requieren definiciones
más dinámicas de la política, abriendo nuevos caminos para entenderla como un
aspecto de las relaciones sociales, como un proceso generalizado de las
sociedades humanas que abarca otras áreas de la vida social (género, raza,
clase) y comprende las actividades de cooperación y conflicto al interior de las
sociedades y entre éstas. Este nuevo paradigma pasa además, según Hurtado,
por centrar la atención en las tramas visibles e invisibles de la cultura, en la
confrontación de fuerzas y potencias diversas de las cuales se compone la
política, así como en la dimensión de transformación y cambio que subyace a la
misma.

Los jóvenes, dice Hurtado, están configurando otras formas de organización y


movilización y otras prácticas colectivas que han obligado a ensanchar la esfera
público-política, a reconocer la existencia de universos políticos plurales y a
construir identidades políticas a partir de formas asociativas del espacio privado y
las subjetividades. Las prácticas políticas emergentes de los jóvenes de hoy
transitan por la música, la pintura, el graffiti, el teatro, las redes de comunicación y
las estéticas corporales y están colocando en cuestión la difundida apatía política
de los jóvenes, convirtiéndose en novedosas formas de expresión, organización y
actuación de los mismos.

La renovación de estas prácticas políticas por parte de las nuevas generaciones,


se vincula al cuestionamiento y abandono de los marcos tradicionales de
participación política. Son los jóvenes quienes ponen al desnudo la precariedad de
la movilización masiva y el rito electoral, denuncian los malestares de la exclusión
institucionalizada, plantean la crisis con las tradicionales formas de hacer política y
evidencian la desafección hacia los partidos políticos como formas paradigmáticas
de participación o incorporación en el orden político.
Continuando en el campo de los estudios locales, es representativo el balance
realizado en la investigación Formando Juventudes: estado del arte de las
propuestas formativas con jóvenes en el campo de la educación No formal en
Medellín 2000-2006. Este informe, alentado y desarrollado por varias
organizaciones de la ciudad Medellín, con trayectoria en el trabajo con jóvenes,
como la Escuela de Animación Juvenil y la Corporación Región, revisó con un
enfoque cuali-cuantitativo el perfil de las propuestas formativas dirigidas a los
jóvenes en el periodo 2000-2006 en los campos de formación para el trabajo,
formación en salud, formación ciudadana y formación artística y cultural.

Dicho informe, arroja datos interesantes frente al número de propuestas de


formación, su durabilidad y las organizaciones responsables. Un total de 134
propuestas fueron localizadas, predominantemente en los campos de formación
ciudadana (66) y formación artística y cultural (44). La investigación intenta
además describir los sujetos, metodologías, contenidos, énfasis y propósitos de
dichas propuestas formativas; objetivo que deriva en un análisis donde lo
cuantitativo es predominante.

Por su parte, el texto publicado por la Red Juvenil Alternativas, organización y


resistencias en una sociedad militarizada, se convierte en un referente importante,
donde se señalan diferentes propuestas de organización juvenil creadas en el país
en los últimos años. Allí se recopilan las alternativas emergentes en contra del
actual modelo social que atraviesa a los jóvenes, haciendo hincapié en las
estrategias de resistencia y creatividad desplegadas por los grupos:

“Colectivos, parches, conciertos, marchas, acciones directas y formas de


organización, que merecen ser visibilizadas y reconocidas como procesos
que caminan desde la resistencia y la horizontalidad hacia una idea de
vivencia comunitaria en paz, con sus propios mecanismos de auto
regulación, distintos a la obediencia ciega, la disciplina, los ejércitos y las
matanzas entre unos y otros”. (Red Juvenil, 2009, p.2).
Finalmente, en un escenario menos local que los descritos inicialmente, Larry
Clark, director de cine estadounidense, ha abordado en sus películas el tema del
cuerpo, la emoción y el desenfreno juvenil. Este censurado director se ha ganado
el amor y el odio de sus compatriotas y sus películas han sido verdaderas bombas
en las salas de cine. Desde muy joven, Clark empezó en la fotografía retratando a
sus amigos yonkis; escenas de jóvenes inyectándose los brazos y cuerpos
desnudos sin ningún pudor, constituyeron las tempranas obras visuales de Clark,
quien estuvo en Vietnam como combatiente. Radiografías directas y realistas
sobre los excesos de una juventud en busca de experiencias extremas han sido
los temas claves de este director.

Dos de sus películas más famosas han sido Kids (1995) y Ken Park (2002).
Ambas cintas se han desarrollado con actores naturales, jóvenes generalmente
asociados a los mundos de los deportes extremos, la música y las drogas. Su
proyección ha sido prohibida en algunos lugares, pues Clark no guarda ninguna
mesura para representar los mundos juveniles. Kids, por ejemplo, es una trama
que se desarrolla en 24 horas, tiempo suficiente para que un grupo de
adolescentes neoyorquinos ofrezcan sus experiencias frenéticas y exaltadas.
Estos textos visuales han sido atendidos por pedagogos como Henry Giroux quien
se ha ocupado de analizar el carácter etnográfico de estas obras con relación al
mundo de los jóvenes.
CAPÍTULO 4:

METODOLOGÍA

EN BUSCA DE UNA RAZÓN SENSIBLE

“La academia se dedica a cuidar los jardines de la verdad,

señalando las flores que deben crecer”

Kushner y Norris

Ser Singular es una investigación cualitativa que recupera planteamientos del


enfoque de investigación biográfico-narrativo con el fin de enriquecer, a partir
de un nuevo lugar epistemológico, su apuesta por la búsqueda de una razón
sensible; ese territorio donde se validan la intuición, la pasión y la incertidumbre.
En este marco, la entrevista y la observación participante resultaron las
técnicas más adecuadas para explorar las voces, espacios, pensamientos y
sentimientos de los tres jóvenes protagonistas de esta investigación y construir
reflexivamente una crónica del yo en la geografía social y temporal de sus vidas.

4.1 ENFOQUE METODOLÓGICO

“La razón poética es un procedimiento técnico para que surja el milagro: la aparición de lo
que el hombre es, que se nos ofrece de una manera que ya no es racional o discursiva,
sino intuitiva y estética”

María Zambrano

Esta investigación interpreta los sentidos que tres jóvenes de Medellín –dos
hombres y una mujer- le dan a sus experiencias de participación política,
evidenciando la configuración de subjetividades políticas juveniles en la ciudad. La
indagación de las estéticas, poéticas, subjetividades y accionares políticos
cotidianos de los y las tres jóvenes que dan vida a este estudio exploratorio, sólo
pueden ser rastreadas a partir de sus propias percepciones y nociones
particulares del mundo. En este sentido, se aplicó un enfoque de investigación
cualitativo que permitiera acercarse a la comprensión de las acciones humanas a
partir de la interpretación y significado que le dan sus propios actores; entendiendo
las realidades sociales como el resultado de un proceso histórico que se construye
a partir de las lógicas de sus protagonistas, rescatando su diversidad y
particularidad.

4.2 MÉTODO DE INVESTIGACIÓN

“La ciencia moderna (Galileo-Descartes) excluyó el mundo de la vida (lebenswelt), por lo


que se hace abstracción de los sujetos en cuanto personas con una vida personal.
Muchos de los problemas que arrastramos para encajar la investigación narrativa en la
investigación tradicional provienen de esta separación que introdujo la ciencia moderna.”

Antonio Bolívar

Antonio Bolívar (2002) ha dado cuenta de la recomposición actual de las


categorías epistemológicas tradicionales usadas a la hora de hacer ciencia y ha
evidenciado las principales líneas de fundamentación epistemológica de los
relatos biográficos y narrativos en la investigación educativa. En su texto “¿De
nobis ipsis silemus?” este investigador se aventura a responder la histórica
pregunta kantiana: ¿sólo cuándo eliminemos la subjetividad esteremos haciendo
ciencia?

Para atreverse a dar una respuesta, Bolívar recorre una línea del tiempo donde
aparecen Ortega y Gasset, Gustav Husserl, Hans-Georg Gadamer y Charles
Taylor, vislumbrado un hallazgo significativo: la Ciencia -en mayúscula- tiene una
larga tradición de objetores que han reclamado históricamente una razón
narrativa. El mismo Bolívar reconstruye las disputas teóricas y epistemológicas
que se han dado en los últimos años frente a lo que se entiende por investigación
cualitativa ante el avance de los modelos narrativos, concluyendo que la
investigación narrativa ha venido incluso tomando su propio lugar epistemológico
dentro de la investigación cualitativa como método y epistemología:

“La investigación biográfica y narrativa en educación, en lugar del modo de


cientificidad dominante en la modernidad, reclama otros criterios,
superadora del contraste establecido entre objetividad y subjetividad, para
basarse en las evidencias originarias del mundo de la vida. Como modo de
conocimiento, el relato capta la riqueza y detalles de los significados en los
asuntos humanos (motivaciones, sentimientos, deseos o propósitos) que no
pueden ser expresados en definiciones, enunciados factuales o
proposiciones abstractas, como hace el razonamiento lógico-formal…la
narrativa no es sólo una metodología; como señaló Bruner (1988), es una
forma de construir realidad, por lo que la metodología se asienta, diríamos,
en una ontología” (Bolívar, 2002, p. 6)

La investigación narrativa ha venido consolidándose como un modo distintivo del


paradigma cualitativo convencional, sin limitarse a una metodología de recolección
y análisis de datos. En esa medida, ha empezado a alterar algunos supuestos de
los modos asentados de investigar, haciendo esta práctica más accesible, natural
y democrática. Según Bolívar, contar las propias vivencias y leer -en el sentido de
interpretar- los hechos y acciones a la luz de las historias que los actores narran
se ha convertido en una perspectiva original de investigación.

El discurso narrativo como heredero de la ya larga tradición humanista de


objetores y desertores de la tradición cartesiana, ha empezado a tomar cada vez
más fuerza ante el desengaño posmoderno de las grandes narrativas y la
reivindicación del sujeto personal en las ciencias sociales. De la instancia
positivista, se ha pasado a una perspectiva interpretativa, en la cual el significado
de los actores se convierte en el foco central de la investigación, entendiendo los
fenómenos sociales como “textos” cuyo valor y significado vienen dados por la
interpretación que los sujetos hacen en primera persona, donde la dimensión
temporal y biográfica ocupa una posición central:

“El incremento y popularidad alcanzados por la investigación narrativa sobre


las historias de vida y biografías de los actores educativos (Goodson y
Sikes, 2001) puede responder –como lúcidamente ha apuntado Hargreaves
(1986)– a nuestra actual coyuntura posmoderna, donde sólo queda el
refugio en el propio yo. El interés actual por los relatos y narrativa puede ser
visto como la expresión de una actitud crítica hacia el conocimiento como
racionalidad técnica, como formalismo científico, y hacia el conocimiento
como información. El interés por la narrativa expresa el deseo de volver a
las experiencias significativas que encontramos en la vida diaria, no como
un rechazo de la ciencia, sino más bien como método que puede tratar las
preocupaciones que normalmente quedan excluidas de la ciencia normal.
[...] El significado de la expansión de la metodología narrativa en la
investigación educativa norteamericana es probablemente no tanto una
nueva metodología cuanto una forma de investigación científica
humanizada, expresada bajo la narrativa y la biografía”. (Bolívar, 2002, p. 7)

Bolívar entiende la narrativa –como concepto- no sólo como una metodología sino
como una forma de construir realidad. En tanto, la subjetividad no aparece como
un obstáculo epistemológico, sino como la condición necesaria del conocimiento
social. La narrativa, dice Bolívar, no sólo expresa importantes dimensiones de la
experiencia vivida, sino que, más radicalmente, media la propia experiencia y
configura la construcción social de la realidad. Un enfoque narrativo prioriza un yo
dialógico de naturaleza relacional y comunitaria donde la subjetividad es una
construcción social conformada por el discurso comunicativo.

A juicio de este investigador, estamos ante una crisis de los modos paradigmáticos
establecidos de conocer, donde se ha replanteado el papel del sujeto investigador
y la necesidad de incluir la subjetividad en el proceso de comprensión de la
realidad. Narrativas de gente y narrativas del investigador, dice, se funden
productivamente para comprender la realidad social, emergiendo con toda su
fuerza la materialidad dinámica del sujeto y sus dimensiones personales afectivas,
emocionales y biográficas.

Por narrativa, Bolívar asume la cualidad estructurada de la experiencia entendida


y vista como relato, que en una investigación vendrían a ser las pautas y formas
de construir sentido por medio de la descripción y análisis de los datos biográficos
a partir de acciones temporales. Como modo de conocimiento, el relato capta la
riqueza y los detalles de los significados en los asuntos humanos. Se trata de dar
cuenta de las acciones humanas desde las intenciones que les confieren sentido.

De esta manera, método y epistemología han trascendido al tiempo los supuestos


de la investigación cualitativa convencional, reclamando un nuevo modo de
análisis, criterios de validación particulares y formas originales de presentación de
resultados. Es visible como el autor referenciado rescata la importancia de la
dimensión estética que tiene para el enfoque biográfico-narrativo la presentación
de los resultados investigativos. Bolívar ofrece por tanto, dos cuadros
comparativos entre el modelo narrativo emergente y los lógico-formales:

Cuadro 1

Dos formas de conocimiento científico en el estudio de la acción humana,


según Bruner

Paradigmático (Lógico- Narrativo (Literario-histórico)


científico)

Caracteres Estudio “científico” de la conducta Saber popular, construido de modo


humana. Proposicional biográfico-narrativo.

Métodos de Argumento: procedimientos y Relato: Hermenéuticos, interpretativos,


métodos establecidos por la narrativos, etcétera.
verificación
tradición positivista.

Discursos Discurso de la investigación: Discurso de la práctica: expresado en


enunciados objetivos, no intenciones, deseos, acciones,
valoración, abstracto. historias particulares.

Tipos de Conocimiento formal, explicativo Conocimiento práctico, que representa


por causas-efectos, certidumbre, intenciones y significados, verosímil,
Conocimiento
predectible. no transferible.

Formas Proposicional: categorías, reglas, Narrativo: particular y temporal,


principios. Desaparece la voz del metáforas, imágenes. Representadas
investigador. las voces de actores e investigador

Cuadro 2

Contraste entre dos tipos de análisis de datos narrativos

Análisis paradigmático Análisis narrativo

Modos de Tipologías, categorías, Conjuntar datos y voces en una


normalmente establecidas de historia o trama, configurando un
Análisis
modo inductivo. Elementos nuevo relato narrativo.
distintivos y específicos.

Interés Temas comunes, agrupaciones Revelar el carácter único y propio de


conceptuales, que facilitan la cada caso. Singularidad.
comparación entre casos.
Generalización.

Criterios Comunidad científica establecida: Autenticidad, coherencia,


tratamiento formal y categorial. comprensible, carácter único.

Resultados Informe “objetivo”: análisis Generar una nueva historia narrativa


comparativo. Las voces como conjuntada –a partir de las distintas
ilustración. voces– por el investigador.

Ejemplos Análisis de contenido Informes antropológicos, reportajes


convencional, “teoría periodísticos o televisivos.
fundamentada”.
Así pues, el modo narrativo de conocimiento propuesto por Bolívar parte de que
las acciones humanas son únicas y no repetibles, singularizándose por el
descubrimiento de características distintivas. La riqueza de matices entonces, de
los hallazgos, no merece ser exhibida en definiciones, categorías o proposiciones
abstractas. En contraste con el conocimiento lógico-formal, el conocimiento
narrativo se preocupa más por las intenciones humanas y sus significados que por
los hechos discretos, por la coherencia que por la lógica, por la comprensión que
por la predicción y el control:

“El resultado de un análisis de narrativas es, a la vez, una narración


particular, sin aspirar a la generalización; por ejemplo, un informe histórico,
un estudio de caso, una historia de vida, un episodio narrado de la vida de
una persona particular. La tarea del investigador, en este tipo de análisis, es
configurar los elementos de los datos en una historia que unifica y da
significado a los datos, con el fin de expresar de modo auténtico la vida
individual, sin manipular la voz de los participantes. El análisis requiere que
el investigador desarrolle una trama o argumento que le permita unir
temporal o temáticamente los elementos, dando una respuesta
comprensiva de por qué sucedió algo. Los datos pueden proceder de muy
diversas fuentes, pero el asunto es que sean integrados e interpretados en
una intriga narrativa” (Bolívar, 2002, p. 14)

El razonamiento narrativo, puntualiza Bolívar, funciona por medio de una colección


de casos individuales en los cuales de uno se llega a otro a otro sin pretender
pasar de un caso a una generalización. La preocupación no es identificar cada
caso bajo una categoría general pues un individuo puede o no ser similar a otros.
Lo que importa son los mundos vividos por los y las entrevistados, los sentidos
singulares que expresan y las lógicas particulares de argumentación que
despliegan, sin embargo advierte:

“La tarea es, por una parte descifrar significativamente los componentes y
dimensiones relevantes de las vidas de los sujetos y, por otra, situar los
relatos narrativos en un contexto que contribuya a proveer una estructura
en que tome un sentido más amplio. Para que los relatos sean relevantes a
los propósitos de la investigación, deben ser reconstruidos de acuerdo con
determinados modos paradigmáticos aceptados para analizar la
información… actualmente, el asunto estriba en lograr un equilibrio entre
una interpretación que no se limite, desde dentro, a los discursos de los
entrevistados, ni tampoco una interpretación, desde fuera, que prescinda de
los matices y modulaciones del discurso narrado” (Bolivar, 2002, p.16)

Atendiendo a este método, las experiencias de participación política de Bruma,


Nativo y Elias se presentarán bajo un estilo narrativo. Allí es posible que se deje
oír por momentos la voz del investigador, asumiendo que la distancia establecida
entre sujeto-objeto ya ha sido refutada en los párrafos anteriores. Sin embargo, la
es la voz de los sujetos la que cobra un protagonismo central. En el análisis
además, se describirán imágenes y momentos de los espacios de resistencia en
los cuales participantes los tres sujetos de la investigación.

4.3 HERRAMIENTAS METODOLÓGICAS

4.3.1 Entrevistas abiertas

La implementación de entrevistas abiertas posibilitó indagar en las subjetividades


políticas de los y las tres jóvenes, en sus experiencias, percepciones y nociones
del mundo. Las entrevistas se organizaron a partir de preguntas abiertas
propuestas de manera informal dentro de una conversación. El flujo de la palabra
transcurrió libre y espontáneamente; de la infancia a la juventud, de las prácticas
colectivas a la familia y la crítica de la sociedad capitalista. Con cada uno/a de los
sujetos de estudio se realizaron dos entrevistas en espacios que les son propios;
la calle, el andén, la feria libertaria, como lugares imaginados y habitados que
permitieron leer signos y tejer una comunicación fraterna y directa.
4.3.2 Observación participante

Al tiempo que las entrevistas posibilitaban ahondar en la configuración de las


subjetividades políticas de Bruma, Nativo y Elías, la observación participante
permitió realizar la inmersión en sus lugares de participación política; ferias
libertarias y acciones directas artísticas antimilitaristas fueron escenarios propicios
para observar, registrar y capturar imágenes, discursos, conductas, estéticas,
relaciones sociales (género, generación), espacialidades y sensaciones que en su
conjunto constituían la realidad social y cultural de los colectivos en los cuales
cada sujeto de estudio configura su accionar político.

Se escogieron dos eventos que fueron significativos para los sujetos que
participaron en esta investigación: la Feria Memorias de la Resistencia Popular,
realizada el 20 y 21 de marzo de 2010 en el municipio de La Ceja y la acción
directa Antimilisonoro realizada el 20 de julio de 2010 en el Parque Obrero del
barrio Boston de Medellín. Cada uno de estos es descrito en la presente
investigación.

4.3.3 Compilación documental y digital

La participación en cada uno de estos escenarios de resistencia contracultural,


permitió además compilar material comunicativo digital e impreso: flayers,
fanzines, música, video, plegables y volantes informativos pasaron a constituir un
corpus estético y político que da cuenta de la creación colectiva, los discursos,
contextos y universos políticos en los cuales están inmersas las subjetividades de
la y los protagonistas de esta investigación.

4.3.4. Registro visual

Aunque sea incompatible con la intervención física, el empleo de la cámara sigue siendo
un modo de participación. Aunque la cámara sea un puesto de observación, el acto de
fotografiar es algo más que observación pasiva.
Susan Sontag

Así, bajo la premisa de Sontag, la observación participante y la compilación


documental estuvieron acompañadas por registros fotográficos, que en el presente
documento apoyan la descripción de los paisajes visuales donde transcurre la
acción política y que se pueden encontrar en Internet en el blog Lasotrasescuelas
Este blog permite además construir una memoria de los espacios y los
protagonistas.

4.4 POBLACIÓN

El universo poblacional de esta investigación está constituido por tres jóvenes, dos
hombres y una mujer, de la ciudad de Medellín. Ella y ellos hacen parte de
propuestas de resistencia; colectivos, grupos musicales, artísticos y políticos
donde han configurado su subjetividad política; discursos, experiencias, prácticas,
y demás formas de relacionarse políticamente con el mundo.

4.4.1 Criterios de selección

Los criterios de selección para conformar el universo poblacional de esta


investigación estuvieron basados fundamentalmente en cuatro aspectos:

• Jóvenes que participarán en espacios de resistencia política o movimientos


sociales y contraculturales.
• Tener experiencia y liderazgo en los espacios mencionados.
• Tener entre 16 y 28 años
• Ser habitantes de la ciudad de Medellín.

Cuadro 3
4.4.2 Matriz de los perfiles de los y la entrevistada
NOMBRE EDAD VINCULACIÓN PERFIL
Elías 21 Procesos de organización Objetor de conciencia a la guerra
comunitarios y resistencia a partir y activista político de la Red
del arte Juvenil.
Líder de procesos comunitarios
en los barrios populares de la
ciudad de Medellín, vinculado a la
Red Juvenil y a la Red de
Organizaciones Comunitarias de
Medellín (ROC) donde trabaja el
tema de los desconectados de
los servicios públicos en la ciudad
de Medellín.
Nativo 22 Movimientos ecológicos y veganos. Ecologista, malabarista y
Resistencia contracultural, promotor de información
distribuidoras de información y alternativa. Creador y participante
colectivos anarquistas. de la distribuidora libertaria Gritos
de Esperanza. Vegano y activista
por la defensa de los derechos de
los animales.

Bruma 28 Procesos de organización Comunicadora popular y


comunitarios, comunicación anarcofeminista. Integrante de la
alternativa y contra información, Coordinadora local Anarquista y
resistencia política y contracultural. de la Red Juvenil de Medellín.
Participa en proyectos de
comunicación alternativa.
Realizadora del programa de
radio vía streaming Antimili
Sonoro.

4.5 CONSIDERACIONES ÉTICAS


Se respeta, por motivos de seguridad, la identidad de Bruma, Nativo y Elías. Esta
decisión se toma teniendo en cuenta el contexto político que atraviesa sus
prácticas de resistencia. Los seudónimos utilizados han sido elegidos por los
propios personajes.

Se respeta la privacidad de la información brindada por ellos la cual será utilizada


únicamente con fines del proceso investigativo. Se aclara que al grabar y publicar
cualquier tipo de información se cuenta con el consentimiento de los sujetos.

El investigador se compromete a hacer una devolución por escrito a Bruma, Nativo


y Elías sobre la investigación y a solicitar la aprobación de la información antes de
su publicada.
CAPÍTULO 5:
ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN:

5.1 TRES VIDAS, MUCHAS RESISTENCIAS

A continuación se presentarán las experiencias de participación política de Bruma,


Nativo y Elias. Atendiendo al método biográfico-narrativo, estas experiencias son
presentadas bajo un estilo narrativo. Con el ánimo de recrear los contextos en los
cuales se desarrollaron algunas de estas experiencias, en los siguientes párrafos
se describirán imágenes y momentos de la Feria Memorias de la Resistencia
Popular (marzo 21 y 22 de 2010) y el Festival Antimi Sonoro (julio 20 de 2010),
espacios de resistencia en los cuales participaron los sujetos de la investigación.

5.1.1 Feria Memorias de la Resistencia Popular: punk y contrainformación

“La mujer un producto, mercado publicitario


sociedad consumista vende y compra lo que quieras
esbeltos cuerpos se venden por televisión
vallas publicitarias anuncian artículos
paraíso artificial luces y colores
belleza superficial nada de inteligencia, nadaaaaa
falsa emancipación, un engaño del sistema
la mujer liberada una ave enjaulada
siglos de opresión ante el grandioso hombre
nacido de una mujer y se cree superior y se cree superior.
no somos más ni menos
etnia color o sexo
nacionalidad o clase social
sólo son barreras impuestas para diferenciar, para diferencia.
La lucha por la emancipación de la mujer
está unida a la lucha por la emancipación de toda humanidad
es hora de luchar por nuestra libertad y por la igualdad”

La Mujer (Rompiendo Silencios)

El espacio está cargado


semióticamente y siguiendo a Hakim
Bey (2010), teórico anarquista, la
noche se ha convertido en una zona
temporalmente autónoma; un espacio
liberado, conquistado por una tribu
libertaria. Los cuerpos, los atuendos y
los comportamientos son desafiantes.

El lugar donde acontece la Feria


Memorias de la Resistencia
Popular es una amplia bodega del
municipio de La Ceja convertida en
bar punk. Su dueño sabe que corre
riesgos y que su atrevimiento puede
generar problemas. Por momentos debe encarar a la policía, que se pasea
continuamente con atisbos de estropear el encuentro. Afuera del bar, muchos
punks beben cerveza, consumen marihuana y esperan a que empiece un nuevo
toque. Contrainformación, fanzines, comida vegetariana, música y algunos
símbolos anarcos se intercambian en la entrada. No hay permiso para el ingreso
de menores y la policía cada vez se pasea con más frecuencia. Adentro, Gabi y
Tere, dos malabaristas chilenas, tienen claro que en una feria punk el delirio es
obligado y su Teatro del Horror, un perfomance que alterna el clown y los
malabares, no defrauda al público. Aplausos van y vienen para dos artistas
nómadas que ya tienen en sus rostros las marcas del peregrinaje.
La Feria no es un evento usual; esta vez
diferentes colectivos anarquistas han
querido reivindicar el levantamiento
cívico y popular ocurrido en La Ceja el
12 de mayo de 1977 en el marco del
Paro Nacional de ese año; una revuelta
popular liderada por campesinos,
estudiantes y obreros emancipados en
busca de reivindicaciones sociales que
fueron duramente reprimidos por el
Estado y borrados de la historia y el
imaginario político de la región. La Feria
es además una buena oportunidad para
reunir a la comunidad punk y anarquista
a través de la música, la pintura, los malabares y la memoria en un municipio
como La Ceja, decididamente conservador y tradicionalista en su ethos político.

La jornada comienza con una charla sobre el alzamiento del 77. Fotos de
barricadas, bombas molotov y manifestantes en masa asombran a los
espectadores; un promedio de 50 jóvenes no mayores de 25 años con prendas
negras y símbolos anarquistas. Luego, ya entrada la noche, llega el sonido, y
entonces todo cambia. La música aparece y es la oportunidad del cuerpo. Punk
hardcore, punk rock y punk con tendencias anarquistas son las propuestas
sonoras que han traído Síntomas de Crisis (Bello), Inkursion (San Javier), En Pie
de Lucha (La Ceja), Atrapados en el Tiempo, (La Ceja), Krujidos (Medellin) y ODIO
(Oposición Dirigida a la Injusta Opresión, de Medellín). Todos, o por lo menos una
parte mayoritaria de ellos, son músicos experimentales, arriesgados autodidactas
de la música. Para ellos, como para una buena parte de la tradición punk, la
música más que melodía armoniosa es esencialmente mensaje político. Aunque la
técnica y la destreza no son despreciadas, no deben limitar la real misión:
expresar y dirigir un mensaje en contra del sistema. Pocos han pasado por
academias o escuelas de música y han aprendido a tocar sus instrumentos
ayudados por sus amigos o a través de la experimentación libre. Las letras son
incendiarias y directas, hablan del amor libre, la liberación femenina, el
antiautoritarismo, el especismo, el veganismo, el consumismo, el Estado y la
revolución. Muchos son vegetarianos, veganos o straight edge. La noche se
convierte en una gala de expresión política canalizada por bajos, guitarras
eléctricas, baterías y voces desgarradas. La densidad política se siente.

Bruma y Nativo participan de la Feria. A ambos, una gran parte del público parece
conocerles. Catalina es integrante de la Coordinadora Local Anarquista y además
vocalista de Rompiendo Silencios, una banda de punk con tendencias anarquistas.
Daniel es miembro de la distribuidora libertaria Gritos de Esperanza, un proyecto
contrainformativo que circula música, fanzines, parches y emblemas de temas
libertarios. Ambos están allí, junto a mí, para ayudarme a sumergir en aquel
universo underground de rebeldía, creación y propuesta. Adentro, el sonido es
estridente y pesado. Catalina es mi primera flecha para descifrar algunas claves
punks.

5.1.1.1 Bruma

“El punk es libertad, es esa manera de decir las cosas como uno las siente, como
uno las quiere y también ser consecuente. Yo, por ejemplo, no pretendo que
seamos una banda de músicos famosos, que nos miren como los músicos, los
artistas. Yo veo la música como medio” [Entrevista Bruma, 2010]

Para Bruma el punk representó el giro, el encuentro con la otra cara de la moneda,
la ventana de acercamiento a la libertad. También significó la posibilidad de
analizar de manera crítica la realidad y encontrar una válvula de escape, tan
necesaria en una sociedad que no admite momentos para revelarse. El punk se le
mostró a Bruma como canal de catarsis, rabia y descontento; expresión cruda y
directa contra una sociedad alienante, asfixiante. Para esta joven de 28 años el
género musical nacido en las calles de Londres no existe como espectáculo o
como Arte –en mayúscula-; ella no hace punk para hacerse famosa, lo hace para
hacerse a sí misma.

La música fue además la posibilidad de tejer confianza, crear comunidad y


apostarle a un proyecto colectivo. La oportunidad de identificarse con otros en la
rebeldía, la acción y el movimiento. En ese coctel explosivo de música y libertad,
Bruma ha construido sus propias prácticas de resistencia política desde hace más
de diez años:

“Es bacano acordarse de cosas de hace rato. Realmente yo me acerqué al


anarquismo desde el punk. Empecé a sentir la música, a escucharla, a entender
que decía algo que se parecía a mi vida; cosas que sentía y a veces no podía
hablar con todo el mundo, cosas que una expresa y salen desde adentro.
Comencé a pillar esa sociedad que una no comparte, donde no se siente bien y
entendí que el punk era un medio para revelarse, para expresar cosas muy
humanas que a una le salen desde la rabia, sin necesidad de estar bajo ninguna
ideología sino solamente como ser humano. Desde allí empecé a construir, a
cuestionar, a pillar desde la música que también hay otra gente que piensa las
mismas cosas que vos, inclusive estando en otros lugares del mundo. El punk me
llevó al pensamiento libertario, a descubrir, a sentir la identidad con mensajes, a
mirar qué había más a fondo. Es que es bacano estar haciendo cosas con otros,
sentir la necesidad de compartir algo que vos pensás, algo que podemos hacer
juntos, porque la sociedad siempre ha tirado a que el hombre y la mujer estén
más solos y lo ha logrado, nosotros hemos sido fragmentados siempre. Entonces
no se trata de quedarse una sola con sus reflexiones, de cuestionar el mundo y
aprovecharlo para sí mismo o sólo para que tu vida sea muy bacana y ya”
[Entrevista Bruma, 2010]

Bruma recuerda entre risas sus primeros casetes de punk, las extravagancias de
Eskorbuto y la Polla Records que boicotearon a su manera el mundo del trabajo, la
iglesia y las instituciones: ¡abajo la reina, abajo los patrones, abajo los maestros,
abajo los políticos! Recuerda su primer fanzine, Grito, tal vez la primera de sus
publicaciones, a la que dio vida descargando artículos e imágenes por internet:
“Siempre le he apostado al trabajo en grupos, y con unos amigos empezamos a
hacer una revista que se llamaba Grito, hace ya mucho rato. Esa revista surgió
cuando yo estudiaba diseño gráfico y me dije: ¡que chimba hacer una revista de
punk y de cosas que me gusten! Entonces cogí un mundo de artículos, bajé
cosas de internet y la armé. Era una revista sobre la historia del punk y un
montón de cosas más”. [Entrevista Bruma, 2010]

Las estridencias del punk la llevarían a sus primeras confrontaciones con la


sociedad. Sin embargo, retar a la cultura no ha sido fácil, menos para las mujeres;
Bruma fue señalada y estigmatizada, con el punk vinieron rupturas con su familia y
las primeras peleas contra una sociedad homogenizante:

“En la casa me decían ¡vea esa pinta, es que usted ya es satánica¡ Eso fue lo
primero que escuché. Parce, es que cuando una empieza a tener un cambio, a
llevar la camisa, el pantalón, los tenis de otra manera, empiezan las amigas a
verte rara y a decir ¡uy no, que loca¡, porque siempre ver a alguien así molesta.
¡Vea se descarriló¡, me decían (risas). Parce, por mi casa a mi me chimbiaron
mucho, sobre todo los cuchos. Yo vivía en Campoamor y recuerdo que para
llegar a mi casa tenía que pasar por todo el barrio porque el bus me dejaba como
a unas seis cuadras y los cuchos se parqueaban a gritarme cosas: dizque
satánica y que no se que” [Entrevista Bruma, 2010]

Mientras Bruma rebluja sus recuerdos, Gabi y Tere siguen con su puesta en
escena entre los recesos de las bandas de punk. Ellas son excéntricas y visten
trajes que hacen gala de su expresividad corporal, pantalones de cuero forran su
piel hasta la cintura y dos cruces hechas con cinta negra cubren ligeramente sus
pezones. En medio del show, un brazo y una ceja de Gabi sangran. Son los
riesgos de la perforación en vivo que parecen no importar a ninguna de las dos.
Tere limpia con su lengua la sangre y eso hace más excitante el espectáculo. El
Teatro del Horror sale perfecto.

5.1.1.2 Nativo
Ahora Nativo es mi guía.
Seguir las pistas de un
personaje como él es
internarse en el laboratorio de
las distribuidoras libertarias y
el ecologismo radical.
Husmear su vida es toparse
con una galería de nuevos
discursos políticos y prácticas
ecológicas. Es responsable
del proyecto editorial libertario
Gritos de Esperanza, además
es vegano, seguidor de los
movimientos contestatarios y
antiespecistas. Mi interés por este joven surgió cuando conocí su apuesta vegana
y particularmente cuando encontré que esa causa tenía un denso contenido
político.

Daniel me presenta su stand de contrainformación. Allí compro un par de fanzines


de bajo presupuesto: Utopías Piratas (2010) de Hakim Bey y Cosecha de
elefantes muertos: la falsa oposición de la liberación animal (2007) de Aden
Marcos. El primero de ellos es una apología del libertarismo contemporáneo, un
llamado de alzamiento desde la soberanía del Individuo y las Zonas
Temporalmente Autónomas; el segundo, una reflexión crítica aplicada a las
prácticas cotidianas de los animalistas. Ambos han sido descargados del portal de
internet Caosmosis, que recupera el concepto guattariano de revolución: Caos-
Cosmos-Ósmosis. Su costo es simbólico, pero su valor es especial; son ediciones
exclusivas reproducidas para posibilitar su acceso masivo. Los textos son sencillos
y tienen un lenguaje más bien juguetón. Es evidente su mensaje político: dar un
revolcón al actual orden del mundo.
Otro material que llama mi atención es Alicia
en las Begans (2006), un fanzine con un
recetario vegano que Daniel ha traído
desde Chile. La autora comparte en sus
páginas iniciales esta introducción:

“(…) el acto de elegir lo que unx


consume es un acto político…una forma
de tomar control sobre la vida y el cuerpo
de unx, no lo que otrxs te imponen…La
ignorancia es la mejor forma de control
por sobre las personas. Al no estar
enterado de los beneficios que un
alimento te puede otorgar o como otro te
puede afectar negativamente, unx se
entrega a brazos abiertos a la experimentación de la industria alimenticia
de hoy en día….la industria de la medicina, además de la alimenticia, hoy
arrasa de manera deplorable con la tierra y todo lo que en ella vive,
contaminando las aguas y el aire, nuestras mentes y cuerpos con su afán
de ganar dinero. Hoy en día todo es dinero y no nos damos cuenta que la
industria, tanto de la medicina tradicional como la natural (pero en menor
grado) no les conviene que estemos fuertes y sanxs, porque si ese fuese
el caso no tendrían a quien venderle sus servicios y productos. Hay
grandes intereses de por medio, por eso vivimos en medio de la comida
chatarra y los medicamentos” (Alicia en las Begans, 2006, p.)

Nativo es vegano, esto significa que excluye de sus hábitos alimentos, artículos y
espectáculos derivados de la explotación y crueldad hacia los animales. Su
postura política incluye su estómago; una posición, en términos de Foucault, de
cuidado de sí:

“Desde pequeño tuve una relación cercana con los animales, me gustaba
cuidarlos y que ellos estuvieran bien. Tal vez por eso quise estudiar veterinaria,
pero no pasé a la universidad.
Después me di cuenta que fue
mejor así porque pude
conocer otras cosas, pues
entendía la veterinaria como
algo más social, no quería
trabajar en una veterinaria
motilando perros; yo me
quería internar en el bosque a
trabajar con animales
silvestres. Me di cuenta que el trato con los animales requiere un cambio a nivel
cultural y social. Hoy se matan un montón de animales para el consumo humano,
la experimentación o la diversión. Siempre he estado muy relacionado con las
cosas del campo, entonces me decidí por estudiar tecnología agroambiental.
[Entrevista Nativo, 2010]

Para una buena parte de los anarquistas, la alimentación también es un acto


político. El sistema especista –dominación del humano sobre las demás especies-
ha usado todos los productos de la naturaleza sin discriminación, incluyendo a los
animales, a los cuales somete a tratos crueles en grandes procesadores
industriales de tortura.

Como contrapropuesta, el movimiento vegano ha creado sus propias redes de


información a través de fanzines y guías como Alicia en las Begans y la
Revolución de la Cuchara (2009), publicaciones que dan a conocer de forma
pedagógica alternativas de producción de alimentos sin necesidad de acceder a
los centros comerciales

Nativo ha sido un joven inquieto y en su historia de vida se enlazan anarquía,


viajes, malabares, clown y bicicultura. Este último nace de un compromiso
ambiental que lo ha llevado a transportarse en bicicleta cotidianamente desde
hace más de tres años; todos los días sale a la calle pensando que rodar sobre
dos ruedas es mucho más divertido, sano y responsable:
“El gusto por la
bicicleta se debe a
varias cosas; de los 4 a
los 9 años estuve en
bicicross y desde
pequeñito me mantuve
andando en bicicleta.
Casi siempre he tenido
bicicleta pero ahora he
empezado a usarla
siendo más conciente y
teniendo más
argumentos para
hacerlo. El viaje que hice a Brasil cambió varias cosas en mi vida, pude
acercarme al Movimiento Masa Crítica del que había leído algunas cosas. Ellos
impulsan el uso de la bicicleta a nivel mundial, en Brasil hay varias
organizaciones dedicadas a ese tema. Fui a un paseo en bicicleta de 700
personas en Sao Paulo organizado por ellos. [Entrevista Nativo, 2010]

Me sorprendo de conocer, gracias a Nativo, un movimiento mundial que combina


la anarquía y el pedaleo: la Masa Crítica. Este movimiento cuestiona la cultura del
carro, el hecho de que nuestra economía esté basada en el petróleo y que las
ciudades estén construidas para los carros y no para la gente, por eso plantean
medios de transporte alternativos y ecológicos. Esta es una de las preocupaciones
principales de los movimientos sociales del Siglo XX y XXI. Su eco, viene rodando
desde los provos, aquellos provocadores holandeses de la década del sesenta
que paralizaron Amsterdam con bicicletas pintadas de blanco que circulaban en
contravía para cuestionar la contaminación que generaban los vehículos.

Nativo también me aporta unas claves fundamentales para comprender el Teatro


del Horror de Tere y Gabi. Me habla de CIRCA: el Ejército de Payasos Rebeldes;
un movimiento mundial de clown y payasos que ha utilizado el arte de la ironía
para manifestarse contra la guerra. Su acción ha sido importantísima en España
para la abolición del servicio militar obligatorio y en su página de internet pueden
encontrarse diferentes acciones directas que en varios lugares del mundo
empiezan a tener resonancia:

CIRCA reclama el
arte del payaso
rebelde, de no fingir
nunca ser payaso
sino todo lo
contrario: estar
entrenado para ser
un(a) auténtico
payaso.
Promoviendo el
regreso subversivo de los payasos a la calle, para instaurar la
desobediencia y su capacidad de interrumpir, criticar y hacer visible los
conflictos sociales. Desde sus inicios los payasos abrazaron las paradojas
de la vida, creando coherencia con la confusión, provocando desorden
para poner en evidencia las mentiras y hablar de lo que es real. Los
payasos rebeldes de CIRCA incorporamos a nuestras acciones las
contradicciones de la vida, somos temibles e inocentes, sabios y
estúpidos, nos reímos de todo. Entrenamos usando una gran variedad de
ejercicios como descubrir al payaso que llevas dentro, tácticas de
desobediencia civil, acciones directas no violentas y aprender a ser
espontáneo y juguetón(a).

“No puedes empezar haciéndolo todo perfecta y maravillosamente.


No te asustes de ser tonto, tienes que empezar siendo un tonto”. [CIRCA
http://circapayasos.soy.es/]

Si la clave de la insurrección es juguetona y absurda, creo entender mejor a Gabi,


Tere, sus trajes a rayas y sus maletas antiguas llenas de objetos. Precisamente,
ellas han dedicado su acto a denunciar la brutalidad policial. Toda una ironía, más
aún cuando es la policía quien interrumpe la Feria alertada por el uso de armas
corto punzantes; dos cuchillos que las malabaristas utilizan en su acto más
“riesgoso”. ¿Una política de la ironía? Quizás, y talvez al estilo de Rosi Braidotti
(1996) para quien la ironía es la ridiculización aplicada en dosis sistemáticas, la
provocación continua que desinfla las retóricas excesivamente vehementes.

La Feria se diluye a la
1:00 am y los anarquistas
se pierden en las calles
de La Ceja en busca de
diversión. Al día siguiente
la jornada continúa con
una sesión de arte mural
enfocada en mensajes
políticos. Entre stencil y
pintas de barricadas se
recuerda a Nicolás Neira,
Jhonny Silva y Simón Torres, jóvenes de Bogotá, Cali y Medellín asesinados por el
Escuadrón Móvil Antidisturbios –ESMAD-. Tres razones de peso para no confiarse
del Estado.
5.1.2 Antimilisonoro: arte y resistencia a la guerra

¿Independencia? ¿200 años de independencia?

jajaja… aun nos queda la duda…

nosotras preferimos nombrar más bien 519 años

de explotación y destierro, más de 5 siglos de violaciones,

muertes, esclavitud, impunidad y represión;

es por eso que desde hace unos años atrás

nos organizamos como jóvenes rebeldes

e inconformes con el sistema establecido,

Desobedientes a la cultura militarista y masacradora,

a su régimen patriarcal, a los roles de la imposición moral burguesa,

construida sobre los pilares de la mentira,

la desigualdad y la exclusión.

Mensaje banda ODIO (Oposición Dirigida a la Injusta Opresión)

Antimilisonoro es una acción directa convocada por la Red Juvenil para reivindicar
la objeción por conciencia a la guerra, la filosofía de la noviolencia y el
antimilitarismo. El evento desarrollado el 20 de julio como contestación a la
celebración oficial del Bicentenario, se promocionó por internet con el slogan “la
juventud no va a la guerra, desobedece y resiste a toda forma de dominación”. En
el myspace del Festival Antimilitarista se anunciaba lo que sería un festín de arte,
creatividad y oposición al actual contexto al que se enfrentan los jóvenes de la
ciudad.

Elias participa como organizador del


Antimili Sonoro hace cinco años y es
uno de las personas que mejor conoce
la crítica situación que envuelve a los
jóvenes de la ciudad. Vive en uno de
los barrios más lastimados por la
violencia, Manrique. El, que hace parte
de los jóvenes antimilitaristas de la
ciudad, ve con indignación que su
barrio reciba cada vez más militares
como fórmula de salida a la crítica
situación de violencia:

“En estos días estaba viendo


Camino al Barrio en TV y
estaban en Manrique
entrevistando a la comunidad y había unos señores diciendo que al barrio
lo que le hacía falta era más policía, más fuerza pública porque el barrio
estaba muy caliente. La misma gente pidiendo eso, pura policía, sabiendo
que Manrique, el Popular y casi toda la Comuna 1 ya están militarizados.
Por mi casa a cada momentico se mantienen llegando jaulas con un
montón de tombos y la gente pidiendo más policías. Eso es lo único que
necesitan según ellos, pero no necesitan que les garanticen los servicios
públicos y sabiendo que a todo el mundo le parecen caros” [Entrevista Elias,
febrero 2010]

5.1.2.1 Elias
No es fácil ser un joven antimilitarista en un país como Colombia. La política de
Seguridad Democrática del gobierno nacional y su estrategia de robustecimiento
de las Fuerzas Militares ha disparado, según la Red Juvenil, la cacería de jóvenes
para engrosar las Fuerzas Militares. Esta organización ha denunciado
insistentemente la realización de batidas ilegales por parte del Ejercito Nacional en
diferentes zonas de la ciudad con el propósito de reclutar jóvenes para la guerra.
En su página de internet puede leerse:

“Las batidas en Medellín


continúan. Siendo las 6 de
la tarde del día lunes 13 de
septiembre del 2010 se
presentan de manera ilegal
por lo menos tres batidas
en pleno centro de la
ciudad. Los lugares de
estas ilegalidades son: la
Terminal del Norte y las
estaciones del Metro San
Antonio y Parque Berrio.
Las vulneraciones son permanentes, le solicitamos a las organizaciones
de derechos humanos a nivel nacional e internacional para que adelanten
las acciones legales y las actuaciones de rigor a embajadas y ministerio
de defensa con la finalidad de parar esta flagrante violación a los derechos
de los jóvenes de la ciudad”.(Tomado de www.redjuvenil.org el 15 de
octubre de 2010)

Sumado a ello, organizaciones defensoras de derechos humanos han publicado


cifras alarmantes. Según la Red Juvenil (2010) en su informe sobre la situación
de derechos humanos de los jóvenes en la ciudad, en el año 2009 la oleada de
violencia fue descarnada y de hecho, en lo corrido del 2010 van más de 200 niños
y jóvenes asesinados:
“Vemos con preocupación cómo una vez más desaparece una generación
de jóvenes en los barrios más pobres de la ciudad. En esta guerra el
mayor número de víctimas son hombres entre los 12 y los 46 años. El
informe de derechos humanos de la Personería de Medellín calcula que
entre los meses de enero y octubre del año 2009 murieron a causa de la
violencia 592 jóvenes entre los 18 y los 25 años, y 564 más, entre los 26 y
los 35 años”. (Red Juvenil, 2010, p. 29).

Entre montañas, las balas se escuchan noche tras noche. Esa es la realidad de
los barrios populares donde viven una gran parte de los jóvenes de la ciudad. De
los 2.316.853 habitantes de Medellín, 574.212 son jóvenes entre los 15 y los 29
años de edad. De ellos, El 50% se encuentra ubicado en los estratos 1, 2 y 3, que
son precisamente los que más sufren el flagelo de la violencia. Como lo puntualiza
el informe de la Red Juvenil, “estos datos nos indican que los y las jóvenes, el
cuarto de la población de la ciudad, son los que están siendo más afectados por la
situación de miseria y guerra que afronta la ciudad” (p. 15).

Según la misma Red Juvenil, el informe presentado por el comité de derechos


humanos de la ciudad, da cuenta que para el año 2009 aproximadamente 350
bandas hacían presencia en la ciudad, organizadas alrededor de cuatro
estructuras que concentraban un promedio de siete mil jóvenes armados. Además
de ello, se calcula que en la ciudad hacen presencia por lo menos cuatro mil
reinsertados de los paramilitares, de los cuales el mismo programa de
reconciliación ha reconocido que por lo menos un diez por ciento de ellos ha
vuelto a delinquir, es decir, por lo menos cuatrocientos.

Por ello, muchos jóvenes han visto en la búsqueda de alternativas a esta


situación, un lugar político para celebrar y reivindicar la vida. Elías es uno de ellos:

“En el grupo de objeción empecé a formarme pues como objetor. Yo no


quería el ejército, no quería irme para allá a perder el tiempo, no me
gustaban las armas, me daba miedo pelear y que lo mataran a uno por
guevonadas. Cuando entré a la Red empecé a reconocer la objeción como
una opción más política y entonces empecé a pensar y afianzar el
discurso político contra la guerra en ese grupo” [Entrevista Elías, febrero 2010]

Elías hace parte del grupo


de objetores de conciencia
de la ciudad. Cada año,
este colectivo que hace
parte de la Red Juvenil,
organiza el Antimili Sonoro
para celebrar, bailar,
disfrutar, reflexionar y llevar
un mensaje desde las y los
jóvenes. Esta fiesta se
opone a todo tipo de
fuerzas armadas y violencias que reproduzcan la xenofobia, la exclusión, el
sexismo, la desigualdad, la miseria, la homofobia, la jerarquización y la sumisión.
El Festival reclama la urgencia del derecho al disfrute de una vida digna en la
ciudad por parte de los jóvenes y la necesidad de la desmilitarización territorial y
corporal.

Desde muy pequeño Elías participó en organizaciones sociales y grupos


comunitarios que existían en su barrio, donde se encontró con la música, el teatro
y el trabajo comunitario. Esas tres rutas, serían los canales vitales por donde Elías
viviría sus experiencias de participación política:

“Cuando estaba en tercero de primaria un amigo me invitó a participar de


una recreación en el barrio y yo caí. Empecé a caer a la recreación que se
hacían cada mes. Después empecé a participar en el grupo de recreación
ArcoIris con la Corporación Semillas de Esperanzas y con ese grupo
empezamos procesos de formación con Metrojuventud en liderazgo. Ya
luego me salí del grupo de recreación y empecé con un semillero de
sancos y tiempo después empezamos fue a montar una comparsa.
Entonces empezamos a recibir mucha formación artística. Luego estuve
como representante de la corporación Semillas de esperanza en la Red de
Organizaciones Comunitarias (ROC). Ahí empecé a tener como más una
globalidad de ciudad, aprendiendo de las problemáticas, de las
organizaciones, conociendo la ciudad. Empecé en el comité de
movilización a dinamizar acciones en lo político, con todo lo de la defensa
del territorio y la dignidad de las comunidades.” [entrevista Elías, abril
2010].

En la Red de
Organizaciones
comunitarias Elias se
acercó a la realidad de las
comunidades más
empobrecidas de la
ciudad. Comenzó a visitar
los asentamientos de
desplazados como Bello
Oriente y la Cruz donde comunidades enteras viven desconectadas de los
servicios públicos y la asistencia del Estado. Su trabajo comunitario suma varios
años acompañando estas comunidades invisibles para el resto de la ciudad,
escondidas entre montañas que ofrecen sus laderas a los desamparados:

“Siento rabia por toda la condición de pobreza que tiene mucha gente. Eso
es lo que más fuerza me da para estar en los barrios. Yo sé que cuando
mucha gente se articule, cuando mucha gente esté pensando diferente, se
va a poder empezar a cambiar todo este modelo. Con lo de los servicios
públicos es algo que toca a todo el mundo, todo el mundo tiene problema
con los servicios públicos, así vos tengas con que pagar, de todas
maneras te da rabia sacar tanta plata mensual. Yo creo que EPM, la
Alcaldía y el gobierno están es exprimiendo a la gente. Lo están por todos
lados golpeando”.[Entrevista Elías, abril 2010].

A través de la ROC, Elías se vincularía a la Red Juvenil, un nuevo lugar para


pensarse libertariamente como joven. En la Red encontraría diferentes discursos y
la posibilidad de empezar a politizarse desde otros lugares. Allí le esperarían el
antimilitarismo, el teatro del oprimido y la educación popular:

“Yo empecé en la Red a recibir talleres de derechos humanos. Invitaron y


luego me invitaron a unos conversatorios. Fue allí donde conocí al grupo
de objeción de conciencia y empecé a caer y me fueron conociendo en la
organización. Luego me dijeron que si quería estar y camellar en un
informe de derechos humanos, sistematizando, recogiendo encuestas,
información y así empecé en la Red. Así es que empiezo a afianzar un
discurso más político con el antimilitarismo y la objeción por conciencia”.
[Entrevista a Elías, abril 2010].

Una de las experiencias más significativas para Elias en la Red Juvenil es el


encuentro con el colectivo de artistas y con la Escuela de Formación Popular. En
este proyecto alternativo de educación, Elías hallaría el espacio propicio para
comenzar a deconstruir en clave pedagógica todas las herencias indeseadas de la
educación tradicional. La Escuela Popular constituye para él, un encuentro con la
autonomía:

“Yo empecé en el 2008 con la escuela algo muy bacano. Todo parte de
que nosotros queremos aprender arte y que no queremos nadie que nos
esté imponiendo que es lo que debemos hacer, no hay nadie que nos
imponga un conocimiento, sino que el conocimiento lo construimos entre
todos. Eso tiene de todas maneras como muchos inconvenientes porque
nosotros estamos acostumbrados a la escuela tradicional donde nos
exigen y presionan con la nota, entonces ha sido lento pero muy
provechoso, ya hemos deconstruido muchas cosas”. [Entrevista a Elías, abril
2010]
5.2 RETORNANDO AL SUJETO: SUBJETIVIDADES POLÍTICAS

Todas estas acciones podrían parecer pequeñas, pero en la praxis política de


Bruma, Nativo y Ellías son acciones fundamentales. En ellas se acaba la
mediación política y son los mismos sujetos, sin necesidad de un Estado, de un
partido político o de una ONG, quienes inician su accionar político, se organizan y
luchan. Es la concreción del hazlo tu mismo (do it your self), uno de los principios
esenciales del punk que impulsó, a través del rescate de la autonomía y la libertad
de creación, la propulsión de técnicas de intervención contestatarias.

Catalina, por ejemplo, es


productora de su propia
música; sin pasar por
academias ha dado vida,
junto a cuatro amigos
más, a la banda de punk
Rompiendo Silencios.
Ha participado también
en la publicación de
fanzines como Grito y
Atina al Sistema. En
Medellín, diferentes
distribuidoras libertarias
como el Colectivo
Subversivo, Agita y Distribuye y Gritos de Esperanza han sido conformadas bajo
esta noción de autonomía.

En este estudio, es importante resaltar cómo este principio ha sido un elemento


importante en la constitución de las subjetividades contemporáneas. Con el hazlo
tú mismo estaría iniciándose un nuevo camino libertario: la senda de una
generación que se fuga entre guitarras eléctricas y estéticas retadoras. El punk
llevaría esta consigna al anarquismo y el anarquismo tendería un puente con el
activismo político.

No hay que esperar la revolución, empieza liberándote por ti mismo. Esta


preocupación ha sido constante en el anarquismo, vislumbrada desde el Siglo
XVIII por filósofos como Max Stirner en sus tesis sobre la Soberanía del Individuo.
Hakim Bey (2010) ha mostrado también la importancia de este debate dentro de la
constitución de un proyecto libertario –de subjetivación radical- en nuestra época:

“Nuestra posición, expuesta de manera muy simple (y muy obvia): la


autonomía del individuo parece ser complementada y mejorada por el
movimiento del grupo; a la vez que la efectividad del grupo parece
depender de la libertad del individuo…en los años 80 –a causa de la
pobreza, el terror, la mediación y la alienación- el individuo iba estando
cada vez más y más aislado, mientras que toda forma de combinación
(comunas, cooperativas, etc.) era eliminada, y si no reducida a pura
comparsa. Los placeres del ego aislado empiezan salir mientras el Yo es
gradualmente reducido a una terminal de comunicaciones o a un embudo
hacia los fetiches de la comodidad. En los 90 demandaremos medios de
asociación efectivos que no dependan del Capital ni de ninguna otra forma
de representación. Rechazamos el falso trance del grupo del espectáculo
–pero también rechazamos la exclusiva inefectividad del ermitaño
amargado. ¡Una ilusión que siempre habrá que superar!”. (Bey,2010, p. 7).

Un autor como Foucault, al mostrarnos en la última etapa de su vida teórica el


concepto del cuidado de sí, vislumbra este problema teórico:

“Las técnicas de existencia expresarían también una autonomía por


conquistar, pues invitarían a una práctica de sí y de la verdad en la que se
jugaba la liberación del sujeto; sujeto y verdad se enlazarían de manera
diferente a la forma en que lo hacen en el Cristianismo -desde el exterior y
en una posición dominante- pues se conformarían a partir de una elección
irreductible de existencia. En consecuencias sería posible la existencia de
un sujeto verdadero “ya no en el sentido de una sujeción sino de una
subjetivación”. En otras palabras, el sujeto se autoconstituiría con la ayuda
de las técnicas de sí, en lugar de ser constituido por técnicas de
dominación del poder o por técnicas discursivas del saber” (Huergo, 2006,
p. 11)

El cuidado de sí surge como un vector esencial para la constitución de una


subjetividad crítica; aparece en la obra de Foucault como la preocupación por uno
mismo. Vemos pues como se configura en Bruma, Nativo y Elías una micropolitica
de la vida misma. Ella y ellos encuentran en sus acciones cotidianas la verdadera
resistencia, recuperando la consigna feminista “lo privado es político”.

En ellos, es la vida misma la que se ha politizado. Una clave que emerge


fuertemente en los trayectos políticos contemporáneos donde empieza a
retornarse a sí. En ellos por ejemplo, las relaciones de poder con sus seres más
cercanos entran como objetos legítimos de la reflexión sobre si. Bruma se piensa
libertariamente como mujer, cuestionando las tramas patriarcales que recorren
invisibles los cuerpos y las vidas:

“Siempre es importante pensarse como mujer. ¡Claro¡ Es necesario


porque es también una forma de existir como seres singulares. Somos
seres con una herencia muy cristiana tendientes a pensar el humano
como el único ser que toma para sí los recursos y las cosas del ambiente
y además toma también a la mujer como un recurso: es mi mujer y
entonces tengo derecho sobre ella. Es una cosa que ha pasado y que no
se puede dejar de lado, hay que cuestionarla ahora porque hoy se
reproduce. Yo lo viví en mi casa, con mi papá y mi mamá, es una realidad
y lo veo en muchas cosas que pasan con los parceros, con las parceras,
lo veo en mí también y lo transformo también. Sin necesidad de que
alguien me diga, yo descubro también, descubro por mí misma”. [entrevista
Bruma, abril 2010]
Esta inquietud de sí, la
necesidad de pensarse
como seres singulares,
trazándose constantemente
preguntas sobre sí mismos
en sus proyectos políticos
existenciales está
atravesada por los
consumos culturales.
Bruma hablan de algunos libros que transformaron su subjetividad:

“Emma Goldman es una de las mujeres que me han marcado. En estos


días me estaba empezando a leer una autobiografía suya, se llama
Viviendo mi Vida, y ha sido muy bacano pillar su historia de vida, saber
cómo empezó en el movimiento libertario, cuáles fueron sus motivaciones.
A ella por ejemplo, fueron los mártires de Chicago quienes la marcaron
así, lo que le dio el dolor, ese sentimiento de crudeza. Ella era una mujer
judía que se fue para Nueva York con un montón de cosas personales
alrededor de su vivencia con el papá, que era un tirano, no la quería para
nada, le reprochaba por no haber sido hombre diciendo que como mujer
no servía. También he pillado cosas del anarcofeminismo; en el 36 hubo
muchas mujeres que también decidieron estar con los revolucionarios.
Sobre este tema hay una película y también un libro que se llama Las
Libertarias, un grupo de mujeres que hicieron tantas cosas y que
decidieron también ser mujeres así, pensándose lo que era el anarquismo
y también ser mujer”. [entrevista Bruma, abril 2010]
“Estoy leyendo algunas cosas
sobre Masa Crítica, un
movimiento sobre el uso de la
bicicleta a nivel mundial. El
libro se llama El Apocalipsis
Motorizado y habla de puras
cosas en defensa del uso de la
bicicleta, de la cultura del
carro, denuncia que muchas
cosas en el mundo están
basadas en el petróleo y que
las ciudades y las calles están construidas para los carros y no para la
gente, entonces propone otros medios de transporte alternativos a eso
que son más ecológicos, que vos estás haciendo más ejercicio y que te
están divirtiendo”. [entrevista Nativo, octubre 2010].

Nativo, Bruma y Elías entienden que la construcción de la libertad se da tanto en


los espacios colectivos como en los territorios íntimos. Le apuestan a un poder
que se negocia, que se tramita con los otros. El poder no sólo está afuera de sí, se
ubica en la relación con la pareja, con los amigos y la familia.

Para Bruma esa búsqueda no fue sencilla, la relación con sus padres no fue fácil,
pero hoy vuelve a ellos con otra mirada, con el prisma de quien entiende que
nuestra relación con el mundo está llena de diferencias personales. A su vez,
Nativo explica las razones de sus estilos de vida, que considera como opciones
que desafían la cultura:

“A una le toca someterse a cosas sin querer, por ejemplo cuando tú estás
creciendo, creces con la construcción que ellxs tienen. Y cuando uno
crece está en un mundo que es muy similar al de los papas. Con los
cuchos es muy difícil a veces, yo intento hacer relaciones con ellxs y
cuestionarles cosas, pero hasta donde ellos quieran, hay que ir con ellos
suave. Por ejemplo yo ya no quiero chocar con mi mamá, entonces la
respeto, tampoco me quedo callada pero trato de escucharla. Ella asume
ya hace mucho tiempo, ¡uf siquiera¡ que los hijos cuando crecen, ya no
son seres que están apegados a la familia. Con la familia uno empieza a
tener rupturas, yo adoro a mi mamá, la quiero porque fue la mujer que me
dio la vida, porque me acompañó, con su forma de ver las cosas y todo,
con errores, con aciertos, lo que sea, pero fue una mujer que marcó una
etapa de mi vida”.[entrevista Bruma, abril 2010]

“Ser vegetariano o vegano tiene


que ver específicamente con la
cultura. Que te guste la bicicleta,
que te guste música con cierto
contenido, que te guste
determinada manera de pintar,
todo eso es parte de una
contracultura. Alguien me decía,
¿y es contra la cultura? Y yo
respondía que no, no es contra la
cultura, digamos es contra una
cultura impuesta, contra una
cultura que puede que no sea
propia a nosotros, que es ajena a
nosotros. Se trata es de buscar formas de vida alternativas a eso”.
[entrevista Nativo, octubre 2010].

En este contexto, otro modo de subjetivarse es el arte. Bien ha hecho en


mencionar Guattari (1991) que el nuevo paradigma estético trata de la posibilidad
de refundar utopías, esto es, de la construcción de micropoliticas de intensificación
de la subjetividad. Para Guattari, un medio para afirmar vitalmente la resistencia,
es la creatividad. Es en ella donde se halla el delirio y la posibilidad de un
nomadismo psíquico que altere las cartografías del deseo trazadas por el
capitalismo. En la música, la pintura, el teatro y demás artes, se reafirma
vitalmente una revolución creativa:

“El trazo común entre los diferentes procesos de singularización es un


devenir diferencial que rechaza la subjetivación capitalística. Eso se siente
por un determinado calor en las relaciones, por determinada manera de
desear, por una afirmación positiva de la creatividad, por una voluntad de
amar, por una voluntad simplemente de vivir o sobrevivir, por la
multiplicidad de esas voluntades. Es preciso abrir espacios para que eso
acontezca. El deseo sólo puede ser vivido en vectores de singularización”
( Guattari, 2006, p. 62).

En sus diversas apuestas políticas, estéticas y artísticas, Bruma, Nativo y Elías


han dado forma además a una existencia artística. En ellos el arte no proviene de
academias y no es visto como artículo de lujo, el arte sirve como canal de
expresión y como modo de reinvención existencial. Michel Foucault se había
acercado a este problema:

“Lo que me molesta es el hecho de que el arte en nuestra sociedad se ha


convertido en algo relacionado con objetos y no con individuos o con la
vida. Que el arte se haya especializado o sea hecho solamente por
expertos que son artistas. ¿No podría, acaso, la vida de cada uno llegar a
ser una obra de arte? ¿Por qué deberían la lámpara o la casa ser objetos
de arte y no nuestra vida?” (Foucault, M. citado por Marín y Muñoz, 2002)

Para Nativo la inclinación por las artes se manifestó desde pequeño y hoy los
canales de su expresión estética y política son el clown, el diseño gráfico y los
malabares. Para Bruma, la pintura se mostró desde niña como una cualidad que la
llevaría a estudiar diseño gráfico. Al encontrarse con el punk, su arte tomaría un
rumbo más político, difícilmente desligado de re-conocerse en otros y otras:

“Yo estoy en la Escuela de Comunicación del Tejido de la ACIN


(Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca) soy una alumna
de la escuela. Además de estar como participante yo me propuse para
enseñar todo lo de diseño gráfico y cuando toque lo de diseño yo voy a
estar ahí como un ratico compartiéndoles. Ellos son muy buenos
diseñadores, todo lo que hacen es muy bonito, lo que yo hago es
ayudarles a que por ejemplo mejoren las cartillas de ellos, a que aprendan
a manejar más fácilmente los programas”. [entrevista Bruma, junio 2010]

Elías se ha acercado al teatro a partir de la revolucionaria propuesta de Augusto


Boal del teatro del oprimido, una postura esencialmente política y liberadora. Allí el
teatro tiene un enfoque experimental y pedagógico, y es entendido como
herramienta para la liberación de los pueblos:

“Yo pertenezco al colectivo de artistas de la Red Juvenil que trabaja a


partir de la filosofía del teatro del oprimido. Hacemos talleres todos los
martes de body art, de body percussion (percusión corporal), de clown,
etc. Ahora vamos a empezar a montar una obra de teatro que la vamos a
presentar en el Festival Internacional de Arte en Resistencia, sobre lo que
es la colonización, el bicentenario desde la perspectiva de nosotros.
Vamos a hacer una obra muy crítica. Hasta el momento nos hemos
reunido como dos veces a estudiar lo de las bases gringas y a estudiar un
libro que cuenta el Plan Colombia, la ubicación estratégica del país en
todo Suramérica y la estrategia que tiene Estados Unidos con su supuesta
inversión aquí en Colombia en contra de la drogas”. [entrevista Elías, febrero
2010]

Una de sus primeras obras, Entre cuerpos y tambores, es la historia de la


colonización hecha guerra, la historia del desarrollo hecho tragedia, la historia del
exterminio de la alegría y el baile por la muerte y el dolor. Este montaje llegó hasta
Alemania y se presentó en gira nacional por aquel país durante un mes.
Indudablemente, el teatro y la música en Elías también han sido los lugares para
contar a través de un lenguaje artístico y simbólico, lo que pasa en un país
inundado por bases militares y programas de armamento. Pero en él, ha ocurrido
algo a un más importante, el cuerpo se ha mostrado como su lugar de enunciación
política:

“A mi me gusta más experimentar con la música, durante mi vida he


estado más con la música. Pero últimamente con el teatro me he
encarretado también. Lo que más me gusta del teatro es que usted puede
ser carnicero, abogado, payaso, puede ser una mujer, puede ser un
anciano, puede ser cualquier cosa. Además es muy bacano buscar otras
formas de mover el cuerpo, ósea el teatro es muy encarretador sobretodo
por el cuerpo, porque uno el cuerpo lo tiene muy descuidado, uno casi no
le pone atención a los movimientos, a las piernas, a los brazos, a todo lo
que uno puede hacer con un dedo. Ese explorar con el cuerpo en el teatro
me ha llevado a conocerme, por eso me ha encarretado tanto el
teatro”.[entrevista Elías, abril 2010]

En las tablas el lugar es para el cuerpo y para el escape de ese otro que llevamos
dentro. Con el teatro y la música llegaron la posibilidad de fluir, de vibrar, de
acceder al movimiento. Para Elías, música y teatro han significado la posibilidad
de subjetivarse:

“Lo primero que tiene que hacer uno es liberarse a sí mismo, dejar como
tanto tabú, tantas cohibiciones y eso se va a reflejar hacia afuera. Porque
uno queriendo transformar el modelo pero sin transformarse uno, continúa
replicando las mismas prácticas patriarcales, machistas, violentas. Por eso
a mi me gusta mucho el arte, porque desde el arte se expresa y se saca
todo lo que uno tiene por dentro”. [entrevista Elías, febrero 2010]

La música también ha tenido su propio perfil político. Ella ha sido la excusa para
impulsar el trabajo comunitario en los barrios populares. Con la música llega la
alegría y tras ella, el mensaje emancipatorio. Elías encuentra en la música una
posibilidad de impulsar y tejer procesos comunitarios de organización:
“Empezamos a ver que la
chirimía se volvía como una
herramienta muy bacana para
el trabajo en los barrios que
nosotros hacíamos sobre
servicios públicos.
Empezábamos a tocar y todo el
mundo comenzaba a salir de
sus casas y a estar pendiente
de lo que íbamos a hacer y
entonces ya uno les hablaba y
encontraba a la gente más
amable y receptiva. Siempre
estuvimos en los barrios, en las
movilizaciones o en las acciones, en las marchas. En los barrios fuimos
teniendo más conciencia política de la música”.[entrevista Elías, abril 2010]

Así, estos dos jóvenes han dejado de escribir el Arte en mayúscula. El y ella, han
hecho de sus vidas, a la manera foucaultiana, una obra de arte, y de la
creatividad, a la manera guattariana, una resistencia. Se mueven juguetonamente
por la vida. Van y vienen por ciudades como nómadas urbanos. Han sido
voluntarios en aldeas agroecológicas en Brasil o activistas contra la guerra en
Alemania. Como en la vieja canción, parecen no ser de aquí ni de allá. Crecieron
en medio de una generación punk que fue ácida contra la cultura. Se burlan del
sistema. Su ataque es semiótico, callejero y experimental. Se singularizan, se
colectivizan, se multiplican y desaparecen.

Elías, al igual que Bruma, ha sido un importante gestor del trabajo comunitario en
los barrios populares atravesados por la miseria y la exclusión. Su subjetividad
política está atravesada por el trabajo comunitario con los más pobres:

“Todos los viernes yo subo a la Cruz como representante de la ROC.


Cada ocho días tenemos reunión con Las Aventureras, el grupo de
mujeres con que nosotros trabajamos; los jueves cada quince días reunión
con Rioar, que es la red de organizaciones e instituciones de la Cruz y la
Honda; y los lunes hacemos sistematización del proceso. Vamos a
empezar también un trabajo integrado con la familia y con los niños desde
la estrategia de movilización de la ROC que la trabajamos en el tema de
servicios públicos. Con eso queremos fortalecer la organización en las
comunidades de la Cruz, Bello Oriente, Esfuerzos de Paz, Llanadas, las
Independencias y la comuna trece” [Entrevista Elías, abril 2010].

En ellos, palpita vitalmente una apuesta: la construcción de un proyecto colectivo


donde podamos ser más humanos. Por ello han participado en diferentes
espacios de acción y creación política. En su historia vital están presentes los
trayectos por movimientos sociales, colectivos anarquistas, propuestas de
contrainformación y espacios contraculturales. En todos ellos, han multiplicado y
puesto en común sus conocimientos sobre comunicación alternativa, medios
digitales, arte y prácticas ecológicas. Hoy, tanto Daniel como Catalina acompañan
a varios medios alternativos en las tareas de diseño, así como a movimientos
sociales donde aportan sus saberes políticos. Catalina cuenta sus historias de
participación en movimientos indígenas, contraculturales y contrainformativos:

“También hay que compartir cosas con la gente, por eso bacano estar en
un movimiento social donde vos tenés contacto con la gente de un barrio,
con los pelados de tal lado e ir tejiendo relaciones. Yo a lo bien, con el
trabajo en la Red Juvenil y el parche anarco, aunque a veces he tenido
mis roces, los veo como espacios que me han formado en muchas cosas
desde lo libertario. La Red Juvenil ha sido parte fundamental en mi
transformación y en la confianza que he tejido con otras personas que
comparten mis búsquedas. Es muy bacano tener muchos espacios de
acción y de compartir, si nosotros nos abrimos espacios desde lo que
sabemos, conocemos y aprendemos, pues podemos pensar en un mundo
diferente, de resto ¿cómo lo vamos a hacer?, no lo podemos hacer, pues
tenemos que construir, y ¿cómo se construye?, yo construyo con la gente”.
[entrevista Bruma, abril 2010]

Bajo esta mirada de lo político y enraizados en el anarquismo, estos jóvenes


deslegitiman la existencia del Estado y proponen otras formas de organizacion.
Para ellos el Estado es una asociación impuesta para dominar, contraria a las
potencialidades libertarias del individuo. La función del Estado es represiva y por
ello la fórmula se halla en la búsqueda de alternativas de asociación colectivas
que no pasen por la representación:

“Yo no voto porque


ahí no está la
solución, la solución
está en la resistencia.
Es la única. Por las
vías democráticas no
se puede hacer, o al
menos no creo en
esa forma. El Estado
es un monopolio del
poder, por lo menos
el que nos toca a nosotros. Es un monopolio que hace mucho rato existe,
no me imagino cómo sería un Estado diferente, yo pienso que es mejor
abolir el Estado, que seamos diferentes grupos pequeños y no un
gobierno grande que diga todo, como alguien controlando todo lo que
pase. Cada tres años montamos un alcalde que no sirve para nada porque
están en otra lógica del mundo, entonces no les importa poner un parque
lineal donde habían miles de casas porque es mas bacano el parque,
porque usted tiene supuestamente un área de esparcimiento”. [entrevista
Bruma, junio 2010]

El ciberpunk ha imaginado a través de la ciencia ficción cómo el ser humano


llegará a la individuación total. Las ciudades modernas se han encargado de
construir al individuo, ese ser maquínico y funcional a la sociedad de control. En el
individuo, dice Guattari, no hay construcción subjetiva, sólo podemos encontrar
producción maquínica de subjetividad:

“Sería conveniente disociar radicalmente los conceptos de individuo y de


subjetividad. Para mí, los individuos son el resultado de una producción en
masa. El individuo es serializado, registrado, modelado. Propiamente, la
cultura de masas produce individuos: individuos normalizados, articulados
unos con otros según sistemas jerárquicos, sistemas de valores, sistemas
de sumisión…por lo tanto, fundar sobre otras bases una micropolítica de
transformación molecular pasa por un cuestionamiento radical de esas
nociones de individuo, como referente general de los procesos de
subjetivación” ( Guattari, 2006, p. 47).

Utopías, sueños y esperanzas se albergan en las subjetividades políticas de estos


tres jóvenes escurridizos al poder hegemónico. En un tiempo donde todo parece
estar perdido, ellos, vagabundos y erráticos, van a la deriva:

“Aquí pasan un montón de cosas, muertes, masacres, violencias pero


también somos muy alegres, rumberos, bailarines, entonces con la obra
queríamos mostrar eso, todas esas sensaciones que transmitimos
nosotros. Por eso la última escena es nosotros rayando muros, haciendo
música, haciendo malabares, repartiendo información, como lo que
nosotros hacemos para tratar de cambiar esas cosas” [entrevista Elías, abril
2010]

“El mundo tiene que ir revolucionándose porque es que las cosas no se


hicieron para un momento, las cosas siguen, y seguirán cambiando
porque seguimos vivos”. [entrevista Bruma, abril 2010].
A MODO DE REFLEXIÓN:

LA MÁQUINA ESTA AVERIADA

Definitivamente algo ha pasado en las escuelas. Algo ha puesto en jaque a la


educación. Aunque continúe el simulacro donde maestros hacen como que
enseñan a estudiantes que hacen como que aprenden, algo está roto. El ocaso de
un sistema que nunca termino de ser, tiene a miles de jóvenes desescolarizados
amontonándose en escuelas garaje y a otro tanto de anarquistas y jóvenes
rebeldes buscando formas alternativas de educarse. Las cifras asustan: 750.000
jóvenes abandonan la escuela colombiana cada año. ¿Qué está pasando con la
institución escolar? Cabe acercarse a esta pregunta de manera un tanto histórica,
un tanto sociológica, un tanto epistemológica. Hoy, La Máquina de Educar, en
tiempos de mercados globalizados y crisis estructurales, está en desplome. Se
desbarata como chatarra vieja.

Introducción

Muchas metáforas se han utilizado para referirse a la crisis que hoy vive la
escuela: puentes rotos, ha sido utilizada por Klaudio Duarte para referirse a la
brecha generacional que hoy separa el mundo adulto del mundo joven y la
incapacidad de dialogo entre ambos; jóvenes malestar, palabras de Jesús Martín
Barbero en alusión a las nuevas formas narrativas, discursivas y expresivas
mediante las cuales los jóvenes se comunican y aprenden y que son rechazadas
por la escuela; choque de vías, de Manuel Roberto Escobar, en relación al
contraste entre las formas de conocimiento agenciadas por la institución escolar –
que distingue claramente las actividades de producción de las de ocio- y aquellas
que portan los jóvenes, inmersos en un mundo cada vez más virtual y sensorial.
Tensiones en el espacio escolar que enfrentan a los contextos bajo el cual
emergen las nuevas generaciones contra el modus operandi propuesta y validado
por la institución escolar. Desencuentros entre los saberes que la escuela admite,
estipula y promueve y los saberes que hoy empapan a los jóvenes, distintos tanto
en contenidos como en narrativas, formatos, gramáticas, circulación, producción y
creación. Diálogos rotos, entre una institución, la escuela moderna, que con más
de dos siglos de historia es aun lenta para situarse en las nuevas realidades
sociales que la contemporaneidad supone.

Una crisis delatada, por lo menos para el caso colombiano, con el número de
desertores anuales. De ella salen, un promedio de 750.000 estudiantes por año1,
por múltiples variables sociales de corte cultural y económico predominantemente,
pero también se conoce que un 20 % de esos desertores tienen muy clara la razón
para dejar las aulas: la escuela no los motiva.

Construir un inmenso taller

Para la institución escolar que nacía en el marco de la constitución del sistema


social moderno el control de los tiempos, los espacios y los cuerpos era una tarea
fundamental. Foucault (1975) enuncia tres elementos estructurantes de la escuela
que van a orientar esta máquina de educar y con ella la disciplina pedagógica
como ciencia encargada de su orientación: la clausura y la construcción de lugares
cerrados sobre si mismos; la vigilancia y con ella la medición del rendimiento de
los sujetos en dichos espacios; la distribución y la división del proceso de
producción para organizar una nueva economía del tiempo del aprendizaje. Tres
orientaciones para la construcción de la escuela como máquina de educar,
comunes también a otras instituciones y centros que se formaron paralelamente a
ella, como hospitales, cárceles y contingentes militares.

1
Sobre el tema consultar, CAJIAO, Francisco. “La deserción escolar, resultado de una política
equivocada”. En: Educación y Cultura. No. 70 (feb) 2005.
Cercano a la disciplina militar, el tiempo disciplinario que poco a poco se fue
imponiendo a la práctica pedagógica cumplió su objetivo de especializar, separar y
jerarquizar los tiempos de formación: “los procedimientos disciplinarios hacen
aparecer un tiempo lineal cuyos momentos se integran unos a otros, y que se
orienta hacia un punto terminal y estable, que en suma, configuraría un tiempo
evolutivo. Aparecen nuevas técnicas de poder, y más precisamente una nueva
manera de administrar el tiempo y hacerlo útil, por corte segmentario, por
seriación, por síntesis y totalización” (Foucault, 1975, p.164). La escuela como
máquina de educar entrará con plena comodidad en la lógica de la rentabilidad,
propia de la modernidad, donde asistir a ella es sinónimo de reproducir, sin que
ello represente comprender, crear, ni mucho menos innovar. El saber pedagógico
plantea entonces una estrecha relación entre el control disciplinario, la
administración de los tiempos y la vigilancia de los espacios, elementos que van a
cargar a los currículos escolares con fases, series, grados, materias, aulas,
talleres, etc.

Al preguntarse ¿qué es una escuela? Pablo Pineau (2001) ha aportado elementos


valiosos para comprender la génesis de los sistemas escolares en Occidente. Su
trabajo, desmiembra la escuela y desbarata su aparataje en 17 partes que le dan
forma. Tres de ellas merecen especial atención: usos específicos del espacio y del
tiempo, ordenamiento de los contenidos y creación del contenido escolar. Esta
última quedará suspendida en gran medida en la lógica establecida por el control
espacio-temporal, demostrando que la construcción de ese naciente conocimiento
para el siglo XVIII, el saber escolar, fue sometido y subordinado a las biopolíticas y
estrategias epistémicas establecidas por el sistema social moderno de regulación
de tiempos y espacios. “Ordenado rígidamente en unidades, de manera
secuencial, progresiva y lineal, la selección de saberes por parte de la escuela se
construyó a través de un proceso de inclusión-exclusión donde los saberes
validados y admitidos fueron aquellos que consolidaban proyectos culturales
válidos, como la cultura científica o la cultura nacional” (Pineau, 2001, p. 134) y
que respondieron a los paradigmas dominantes para la época como el positivismo.
La creación de un uso especifico del espacio y del tiempo, capaz de contener y
encerrar a los sujetos y generar dispositivos específicos de disciplinamiento, para
producir cuerpos dóciles y adaptados a los pupitres, las filas ordenadas, las
campanas, las evaluaciones, fue una tarea que pasó por la implementación de
estrategias de poder, con lo que pedagogía entró en un dinámica de pugnas, lo
que nos lleva a hablar, como lo ha propuesta Inés Dussel (2001), de pedagogías
triunfantes, figura que le estampa al concepto de pedagogía de toda su carga
histórica, todo lo que tiene de lucha, pero sobre todo, con todo lo que tiene de
densidad política.

Utilizando el positivismo como filtro de selección, la configuración del saber


escolar pasó por la exclusión de aquellos saberes provenientes de la experiencia,
o aquellos que no se enmarcaban dentro el racionalismo y la cientificidad. Se
trataba de que el uso de la razón superase las sensibilidades individuales y las
dimensiones de la subjetividad, vistas como conocimientos indeseables y
peligrosos para el sistema escolar, la autoridad eclesiástica, la razón científica, el
progreso y el orden social. Así pues, para la educación escolarizada los afectos y
el mundo subjetivo son tratados como una variable a controlar, siendo concebidos
como impedimentos para la formación de un individuo adaptado, útil y racional
(Saenz, 1997).

Citando a Werner Somabrt, Zymunt Bauman ha explicado de qué manera el


sistema fabril originado en el nacimiento del sistema social moderno, sólo
necesitaba partes de seres humanos, pequeños engranajes sin alma integrados a
un mecanismo más complejo. En esa cruzada moral librada por la
industrialización, “se estaba jugando una batalla contra las demás partes humanas
ya inútiles” (Bauman, 2003, p. 20). Se trataba no solamente de construir espacios
y tiempos artificiales en las escuelas y las fábricas, sino además de implementar
toda una rentabilidad del cuerpo humano en aras de hacerlo más productivo.

Bajo ese ordenamiento epistémico y esa configuración de un sujeto del aprender


adaptable a la máquina de educar, la lógica del conocimiento impuesta quedó
inscrita en una tradición creadora de oposiciones: razón vs. sensaciones, intuición
vs. abstracción, sensorialidad del sonido y la imagen vs. argumento (Barbero,
2001). Relaciones donde más que la complementariedad y el intercambio,
prevaleció la oposición. Separar se convertirá en toda una política epistémica que
va a asumir como propia la institución escolar, y con ella se asociarán la
distribución de los espacios y la constitución de los currículos, así como la
regulación de los tiempos: un tiempo para aprender, otro para jugar, otro para
pensar matemáticamente, otro para pensar socialmente.

Escuelas (afuera) de plástico contra escuelas (adentro) de hierro

La escuela es hoy un territorio donde el saber, y sobre todo, el poder que este
representa y otorga, están es crisis. Existe una manifiesta tensión entre en los
modos contemporáneos de producción y circulación del saber versus las formas
domesticadas y herméticas bajo las cuales opera el saber en la escuela. En una
sociedad configurada cada vez más por la globalización, por ese “conjunto de
interrelaciones de muy diversos tipos de procesos sociales en los que interviene
en la actualidad y han intervenido históricamente, incontables actores sociales en
los más variados ámbitos de la experiencia humana, desde los más variados
rincones del globo” (Mato, 2005, p. 150), es necesario atender a la velocidad de
los flujos y el intercambio comunicativo como pistas para comprender las
relaciones entre las generaciones más jóvenes y los saberes.

Antes que el encierro, el camino para entender hoy muchas de las dinámicas
juveniles se refieren a la fuga. Jesús Martín Barbero (2003) encontrará las claves
de esta crisis en el descentramiento y la diseminación del saber, procesos donde
el saber se sale de los lugares sagrados que antes lo contenían y legitimaban y de
las figuras que lo detentaban y administraban, y además, donde se difuminan las
fronteras entre las disciplinas del saber académico. El descentramiento también lo
encontramos en las tesis de Guillermo Orozco (2006) quien hablará de los
cambios a los que se ha enfrentado la dosificación temporalizada en la producción
de conocimiento que estableció la escuela moderna.
El caso de la cultura rave (o cultura electrónica como también suele denominarse)
arroja muy buenas pistas para comprender dichos descentramientos. Una lectura
atenta a las formas de organización y distribución espacio-temporal en la cultura
electrónica nos revela formas alternativas de configuración de espacios para la
creación a las impuestas por la episteme moderna. Valenzuela (2004) ha
analizado tanto el papel del cuerpo como la importancia de los discursos visuales
y las alteraciones producidas en las experiencias espacio-temporales en la cultura
rave mexicana.

Casos también como el de las distribuidoras de contrainformación de tendencias


libertarias y anarquistas en Medellín y otras ciudades nos muestran como estos
grupos están recurriendo a formas alternativas de producción y distribución de la
información, por donde circulan autores, ideas y símbolos underground de
comunidades de interés singulares. Algunos casos bien podrían ser las
distribuidoras Gritos de Esperanza, Agitación y el Colectivo Subversivo.

Mientras en el capitalismo contemporáneo los servicios se basan en el continuo


intercambio de información y conocimientos y las industrias culturales se
desarrollan cada día mas hacia a la creación y manipulación del afecto, siendo su
tarea la generación de comodidad, bienestar, satisfacción, excitación y pasión
(Hardt & Negri, 2005), la escuela persiste en el control y la vigilancia del saber
como las fórmula ante el avance de la cultura mediática.

Manuel Roberto Escobar (2007) al respecto de la pugna industrias culturales


versus escuela, encuentra en las transformaciones del capitalismo una
explicación: “mientras la universidad por ejemplo continua proponiendo
esencialmente un modelo de comunicación centrado en la subjetividad
racional/productiva, las industrias culturales, del entretenimiento y de la
comunicación masiva exacerban una propuesta de construcción de la realidad y
de los sujetos enfocada a la exaltación de los sentidos” (Escobar, 2007, p. 56).
Industrias culturales que además “proponen un consumo e intercambio de
símbolos y objetos donde es común la desterritorialización cultural y la
globalización, articulándose a los mundos juveniles del afuera, de la calle y del
barrio, que con estéticas variadas y cambiantes y con lógicas cercanas a la
sensibilidad compartida, a la emotividad del encuentro con el otro, a la
estimulación sensorial confrontan el mundo de la institución escolar, que propone
o impone formas de subjetivación que más bien homogenizan al joven” (Escobar,
2004).

Siguiendo a Giddens (1990), es viable pensar la escuela en si misma como una


institución desvinculada, que obedeciendo a la lógica espaciotemporal impuesta
por la modernidad, experimentó el desanclaje, “proceso en el que las relaciones
sociales son despegadas de sus contextos locales de interacción y
reestructuradas en indefinidos intervalos espacio-temporales” (Giddens, 1990, p.
32). ¿Desanclar la escuela? Cabe preguntarse también: ¿qué está sucediendo
con la organización del espacio-tiempo en nuestra época? ¿Cuáles son las
experiencias espacio-temporales de los sujetos escolares en la
contemporaneidad? ¿quiénes son esos sujetos que hoy habitan la escuela?
¿Cómo construyen su experiencia escolar y cómo la escuela integra –altera- sus
saberes?

Mapas desde la comunicación-educación

La pregunta por los tiempos y los espacios que la cultura escolar propone para la
construcción y la circulación de los saberes en un contexto social, cultural y
político atravesado por la globalización, la desterritorialización, la flexibilización
laboral, la masificación de las tecnologías de la información y la comunicación
sigue siendo una tarea urgente para la escuela. Los estudios en comunicación-
educación, atendiendo al contexto de la globalización neoliberal y orientados por
marcos de discusión como la relación educación y tecnicidad y las
alfabetizaciones posmodernas ya han iniciado una ruta interesante.
“Panorama actual de la comunicación-educación”. Revista virtual Nodos, Nro. 4 (nov) 2004.

http://perio.unlp.edu.ar/nodos/

En lo referente a la tecnocultura, algunos autores como Marco Raúl Mejía ( 2004)


asumen que hoy asistimos a una crisis epistemológica, en tanto han emergido
nuevos entendimientos y rupturas en las maneras de concebir el conocimiento, lo
que obliga reconstruir el sujeto educativo de la modernidad. La aparición de
nuevas tecno-lógicas implica la superación de la mera visión instrumental que
asocia nuevas lógicas a uso y utilización de aparatos, artefactos, herramientas y
soportes. El nuevo logos remite ante todo a cambios profundos en los modos de
interacción que se han producido en la vida cotidiana y en las prácticas sociales,
que le dan forma a una sociedad particular. A el llamado de atención a la aun
incipiente capacidad investigativa en el terreno de las etnográficas virtuales
(Valderrama, 2007) se le suma la poca atención prestada a las estrategias y
dispositivos pedagógicos desplegados por las industrias culturales,
particularmente al desarrollo publicitario, campo encargado de configurar nuevos
esquemas interpretativos y mapas mentales humanos en función de crear
auténticas identidades de mercado.
Es interesante también asumir una discusión en el campo de la comunicación-
educación atenta a categorías estructurantes como lo son espacio-tiempo.
Algunos autores como es el caso de Jorge Huergo (2007) ha señalado el choque
entre los diversos sentidos espacio-temporales que se vivencian en la institución
escolar con respecto a la distribución y apropiación de los saberes. Ante el choque
entre la cultura mediática y la cultura escolar, la escuela responde con la
escolarización del semsorium, esto es, con la creación de patios de objetos y
poblando el paisaje escolar de aparatos técnicos.

A su vez, Humberto Cubides (2004) ha descrito también el gran desequilibrio


presente en términos de los saberes diferenciales en el aula: emisor -el maestro-,
medio –escritural -, receptor pasivo (alumno), donde además el saber pasa por
procesos como el disciplinamiento, la moralización, el ordenamiento, la
racionalización y la jerarquización. Por tanto, saberes que se presumen diferentes
a los escolares o innovadores, se escolarizan y entran en las rutinas
institucionales y en los marcos pedagógicos hegemónicos, lo que impide que
cambien realmente las formas de construcción del saber.

En una lectura más genealógica de las formas en que la modernidad y sus


instituciones contienen y domestican la ciencia, Maffesoli se referirá a la
“reglamentación de la circulación”, una estrategia de contención contra “lo móvil,
que por su propia esencia, queda fuera del alcance de la cámara sofisticada del
panóptico” (Maffesoli, 2004, p. 24); proponiendo la ley de la difuminación contra la
ley moderna del embotellamiento científico (Maffesoli, 1997). Se trata entonces de
replantear las coordenadas espacio-tiempo establecidas por el proyecto científico
de la modernidad y aquellas formas de las cuales la escuela es heredera en tanto
institución moderna.

Repensar el legado histórico-epistemológico heredado por la institución escolar


como institución propia de la modernidad occidental es una ruta urgente en los
estudios educativos y pedagógicos, en función de la necesaria contextualización
critica que el contexto de la globalización y las nuevas demandas sociales le
exigen a los sistemas educativos. Desanclar la escuela y proyectar una nueva
organización espacio-temporal y un nuevo estatuto epistemológico de los diversos
saberes que por ella circulan, implica asumir un grueso objetivo que no sólo se
reduce al debate de la ciencia en si, más allá, lo que se está colocando entre
interrogante es la sociedad en sí.
CONCLUSIONES

Es evidente que la constitución de las subjetividades políticas contemporáneas


está pasando por un nuevo lugar de enunciación de lo político. Las
reivindicaciones han tomado un carácter cada vez más específico, es decir, que
los agenciamiento políticos de nuestra época están marcados por la creación de
comunidades (punk, ambientalistas, antimilitaristas) donde es fundamental la
reivindicación de la identitario y de lo subjetivo.

En la constitución de las subjetividades políticas también es notorio un retorno a si


en los sujetos. A los viejos reclamos políticos que suprimían al sujeto en función
de la “masa”, se opone actualmente un rescate vital de la subjetividad, vector
fundamental de la acción política contemporánea. El cuidado de sí, atendido por
Foucault en la última etapa de su obra, se muestra como un lugar de lectura
importante para las prácticas políticas actuales.

La emergencia de reivindicaciones vinculadas a las identidades sexuales y de


género y a la protección de la naturaleza, se muestran como lugar de enunciación
política cada vez más significativos. Es importante rescatar además que estas
luchas se han politizado fuertemente, siendo lugares claves de disputa del poder
en nuestro contexto.

La acción política de los sujetos presta cada vez más importancia a las prácticas
cotidianas, politizando además la constitución de los mundos privados. Aunque las
resistencias continúan desarrollándose en función de procesos colectivos, es en el
propio cuerpo del sujeto donde se están definiendo proyectos de libertad y
autonomía.
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ANEXOS

Para una presentación más interactiva y estética, los anexos en imágenes se


encuentran compilados en el blog www.lasotrasescuelas.blogspot.com.