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El Imperio se premia con el Nobel a sí mismo

La gran hipocresía
Ricardo Luis Mascheroni
Rebanadas de Realidad

"La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida", el título de esta nota bien podría
haber sido esta estrofa de la canción "Pedro Navaja" de Rubén Blades, "El Imperio
se premia a si mismo", o "Crónica de un Premio Anunciado", pero al final opté por
el que figura en el epígrafe, por ser el más claro y gráfico sobre lo que quiero
expresar.

En estos días y reflejado por la mayoría de los medios de comunicación de todo el


mundo, se ha conocido una de las mayores estafas perpetuada contra la
credibilidad pública a escala global. La entrega del NOBEL de la Paz al ex
vicepresidente de los EE.UU, AL GORE, sólo comparable a uno similar, otorgado a
Henry Kissinger en el año 1973, mientras todavía caían las bombas sobre Viet-
Nam. Pero en la realización de la maniobra que culmina con tamaña distinción, el
premiado no ha actuado solo, sino que ha contado con la inestimable colaboración
de expertos en manipular la información, grupos industriales, multinacionales de las
semillas y petroleros que pintan de verde su imagen a la par que crece la inducida
popularidad de su mascarón de proa. Un penalista amigo diría: casi una asociación
ilícita.

Con su prédica el ex funcionario norteamericano ha dejado bien claro que todos


somos responsables del mayor problema ambiental que como Espada de Damocles
se erige sobre el futuro planetario, cual es el cambio climático y que todos los
Gobiernos (los pueblos) deben hacer mayores sacrificios en beneficio de la Tierra.
Bien sabido es que, cuando todos son responsables, como en el caso de
Fuenteovejuna o el Gran Bonete, nadie es responsable y así se pone en un pié de
igualdad a las víctimas con los victimarios. Los verdaderos responsables del
descalabro mundial deben haber destapado su mejor champán para festejar tan
brillante ocurrencia de su galardonado.

Quienes se han favorecido con la fagocitación de los recursos globales, hoy le


vienen a decir a los pueblos que han padecido hambre y carencias por siglos, que
deben hacer nuevos esfuerzos y sacrificios en función de la salvaguarda del
Planeta, eso si, sin renunciar a sus conductas hiperconsumistas, sus fabulosas
ganancias y el despilfarro de los menguados elementos del ambiente.

El petrolero AL GORE (dueño de Occidental Petroleum), no conforme con esta


prédica perversa, coincide además con Bush, Repsol, Cargill y muchos otros
gurúes, haciendo causa común en la defensa, promoción e incremento de la
producción de biocombustibles. Producción mayoritariamente sustentada en
semillas transgénicas, agroquímicos altamente tóxicos, destrucción de selvas,
montes y bosques nativos y exclusión de amplios sectores rurales, que terminan
como asilados ambientales en la villas miserias de las ciudades de todo el mundo.
Apostando todas sus fichas a la consolidación de este nuevo paradigma productivo,
como sustento de sus políticas hiperconsumistas, de las cuales no reniegan.

Silencian el hecho de que si todos los habitantes de la Tierra consumieran como los
norteamericanos, se necesitarían casi seis planetas para satisfacer las necesidades
del conjunto. Quizás habría que preguntarle a los varios de cientos de millones de
africanos, que hoy en día, han visto perder sus viviendas por las mayores
inundaciones jamás ocurridas en ese continente, y no registradas por la prensa
mundial, qué opinan del galardón y si deben o no hacer mayores esfuerzos para
combatir el cambio climático que no generaron, pero que lo padecen.
Otro de los nominados para este premio era el Presidente de Bolivia Evo Morales
Ayma, el que en la última reunión de la ONU expresara: "El mundo tiene fiebre por
el cambio climático y la enfermedad se llama modelo de desarrollo capitalista"
"Ante este futuro sombrío, los intereses transnacionales proponen seguir como
antes y pintar la máquina de verde, es decir, seguir con el crecimiento y el
consumismo irracional y desigual generando más y más ganancias sin darse cuenta
de que actualmente estamos consumiendo en un año lo que el planeta produce en
un año y tres meses. Ante esta realidad, la solución no puede ser el maquillaje
ambiental." Al Gore es parte y abanderado del mundo que denuncia Evo Morales,
por ello a quién cree que le iban a dar el premio, como efectivamente ocurrió.

Pese a que dicen que el delito tiene las patas cortas, una nueva gran estafa se ha
consumado en el mundo y las víctimas son siempre las mismas.

(*) Docente e investigador de la Universidad Nacional del Litoral, Argentina.