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FUNCIÓN SOCIAL DEL ARTE EN MÉXICO

A lo largo del curso se plantearon diferentes lecturas para comprender la función social del arte
(específicamente las artes visuales), por mi parte he querido reflexionar acerca del mismo tema
pero aplicado al contexto mexicano.

El problema fundamental puede formularse del siguiente modo:

¿Qué tipo de función social tienen las artes visuales en México?

La tesis central que nos servirá de partida será:

“La función de las artes visuales en México es de carácter centralista y hegemónico o nacionalista
con miras a una añoranza hacia el pasado ideal con un fuerte control político.”

Primeramente nos preguntaremos: ¿Cuál es la función social del arte? ¿Qué necesita una pieza o
un tipo de arte para tener una función social?

La función social del arte tiene que ver con la emisión del mensaje y la recepción por parte del
espectador, su función social es lograr un diálogo entre el espectador y el artista. También es
directamente proporcional al consumo y asimilación del mensaje, así como el hecho de que el valor
de una imagen aumenta dependiendo de lo inalcanzable del contexto en que esté situada.

Adolfo Sánchez Vásquez, en el libro “Las ideas estéticas de Marx” dice: “El principio de propiedad
privada entra en contradicción con la función social del arte que tiene que apoyarse en una amplia
vinculación entre el artista y el público, es decir, en la posibilidad efectiva de que el goce estético
deje de ser patrimonio de una minoría, para convertirse en un goce cada vez más profundo y
humano. Independientemente de las limitaciones de ese contacto que puedan provenir del
lenguaje mismo empleado por el artista o la insuficiencia del consumidor para entenderlo, el
principio de la propiedad privada –con independencia de estas limitaciones de la obra y del
contemplador- establece ya un divorcio entre el artista y el público.”

Sin embargo está afirmación al ser de carácter marxista no se podría aplicar a una sociedad
capitalista como la nuestra, ya que el artista de entrada, produce con la intención de ser consumido
en cualquiera de los diferentes ámbitos artísticos, ya sea el social, el comercial (compra-venta de
obra) y el ideológico (refiriéndome a este como filtración de su mensaje en la sociedad o la
comunidad objetivo) .
En el caso de México el consumo es escaso y hablando propiamente del arte contemporáneo,
éste se limita exclusivamente a los espacios geográficos de control político y poder económico,
como son las ciudades de Monterrey, Guadalajara, Puebla y DF, con algunos puntos y galerías o
museos aislados en distintos lugares del país, que a pesar de no estar ubicados en las grandes
metrópolis no escapan del control, la vigilancia y la censura de los poderes económicos o políticos
(me refiero a partidos políticos y grandes empresas comerciales). por otra parte el arte nacionalista
es consumido por todo aquel que tenga una interacción con las instituciones de control político
como es la educación (libros de texto gratuitos), la religión y la burocracia, lo cual es visible en toda
la concepción simbólica que utiliza el aparato de poder, y a su vez esto logra que el concepto de
arte se segmente y pierda valor como forma de expresión humana convirtiéndolo en un canal de
transmisión de mensajes cuyo verdadero objetivo no es invitar al entretenimiento, a la capacidad
de asombro y a la reflexión. Debido a lo anterior, en este contexto es poco atractivo consumir a las
manifestaciones visuales del arte actual, pero sin excluir a las demás modalidades del arte, como
son la danza, el teatro, la literatura y la música.

El periodo de campaña en curso para las elecciones del gobernador del estado de Veracruz
(sexenio 2010-2016) es un provechoso campo de investigación al respecto, (para cuyo análisis
debería ser dedicado un texto más amplio que éste) siendo también un excelente ejemplo de lo ya
mencionado, puesto que utiliza gran parte de las expresiones artísticas como elemento publicitario
y/o de propaganda política.

A continuación exploraremos los diferentes campos artísticos que son utilizados como medio de
difusión y control:

Música

como parte de las campañas varias canciones de la músicas han sido retomadas y apropiadas por
los candidatos a la gobernación del estado y su maquinaria publicitaria, dejando intacto el ritmo y la
instrumentación, pero modificando la letra. Cerca de los edificios cde las instituciones públicas se
llevan a cabo eventos populares en donde se incluyen espectáculos musicales interpretados por
músicos poco reconocidos, poco conocidos y/o en formación. La música de propaganda política
también es difundida a través de las estaciones de radio, cuyo alcance es bastante amplio.

Danza.

La danza no se ha visto exenta de este fenómeno social. Grandes manifestaciones artísticas han
tenido lugar en diferentes plazas, estadios, teatros, parques y escuelas. Las compañías de danza,
bailarines profesionales, animadoras y edecanes participan con mucho entusiasmo, pues, aunque
por lo general no comparten ninguna afinidad con el candidato o partido político que patrocina el
evento, ven en él una manera de darse a conocer y empezar una carrera bajo el cobijo económico
de un partido político.

Arquitectura

No hay que decir que la arquitectura urbana se ha visto seriamente afectada por las rencillas
políticas o las rivalidades entre partidos y candidatos. El hecho de que la ciudad de Xalapa se haya
pintado de Rojo Fidel es un claro ejemplo de ello. Las fachadas de los edificios, los adornos de los
postes de luz, los basureros públicos (y otros elementos urbanos que no son precisamente
arquitectónicos como los taxis, accesorios como las playeras, gorras, capetas y recientemente los
boletos de transporte público)

Escultura.

En la escultura, como parte de esta “contaminación política” en el arte, tenemos el ejemplo del
artista chihuahuense Enrique Carvajal, mejor conocido como Sebastián, cuyas obras de arte han
sido tomadas por el Gobierno del Estado como banderas políticas de apoyo (por parte de las
instituciones públicas) hacia la escultura y las artes visuales.

Obviamente escapan de nuestro análisis otras manifestaciones artísticas. Pero con las expuestas
se ejemplifica la proliferación de los fenómenos políticos dentro del los ámbitos artísticos.

Hay que mencionar también que en México pocas personas llegan a un nivel universitario, de esas
pocas, pocas leen, y de esas pocas de esas pocas, pocas se interesan en el arte, esto añadido al
hecho de que el estado le da escasa importancia a la difusión y al financiamiento, asignando pocos
recursos y poco apoyo para las personas involucradas en el medio, y ese poco apoyo, en su
mayoría va dedicado a los fines políticamente convenientes para el estado.

Como parte de las razones, el desinterés, la desinformación y la falta de apoyo por parte del
estado ha logrado que los artistas que podrían fomentar y actuar en la producción y difusión de
otro tipo de arte que no sea necesariamente conveniente para el estado, no puedan desarrollarse
de una manera óptima y al igual que sucede en otros campos, como es el científico, decidan
emigrar a otros países, de preferencia países desarrollados, en los cuales encuentran dichos
medios y oportunidades para desarrollar idealmente, sin embargo, para eso terminan situándose
en un contexto completamente diferente al de su origen formando parte de una sociedad distinta
que no se interesa en apoyar la expansión de los elementos e instituciones relacionadas con el
arte en México.

Como es el caso de Gabriel Orozco, artista mexicano que ha sido reconocido en otras latitudes y ha
recibido una amplia difusión y por lo tanto es conocido y solicitado en importantes galerías y
museos alrededor del mundo, pero que al exponer su obra en México no tiene el mismo éxito ni
reconocimiento ya que el público, por falta de difusión por parte del estado ( de todos los artistas
actuales en general.