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Gracias, señor Presidente.

Buenas tardes, compañeros y compañeras diputadas, continuamos de esta


manera con la discusión en torno a la aprobación del Tratado de libre comercio
con la República Popular de China. Efectivamente, como lo han mencionado
distintos compañeros de la fracción del Partido Acción Ciudadana que me
antecedieron, tenemos en este tema divergencias importantes que nos han
situado en la discusión en puntos divergentes y, en algunos casos también, con
puntos de partida diferentes.

Es importante para mí, en esta tarde, hacer memoria de algunos aspectos


importantes que identifican nuestra idiosincrasia y nuestra condición de país libre,
democrático y soberano.

Costa Rica, compañeros y compañeras diputadas, escogió el rumbo del


desarrollo por medio de una institucionalidad fuerte y orientada al desarrollo
humano sin detrimento de la empresa privada y la riqueza que esta genera,
nuestros abuelos y abuelas nos legaron un país con educación gratuita y
obligatoria, con salud y seguros solidarios, con una banca que orientó sus
recursos al crecimiento económico y social de las mayorías.

Nos legaron, nuestros abuelos y abuelas, un Estado Social de Derecho en


el que la inversión no se relacionaba solo con números fríos de suma y resta o que
debieran dejar solamente superávit económico, sino que dejaran excedentes,
pero, sobre todo, excedentes en lo social, importaba más el desarrollo, en general,
que el de unas pocas cuentas.

Costa Rica invirtió en desarrollo por medio de un estado fuerte que


construyó hospitales, escuelas, viviendas, estancos, puentes y carreteras de
calidad, nuestras empresas consolidaron una enorme red telefónica y de energía
que llegó hasta el último rincón de nuestro país con comunicaciones de primer
nivel y energía para el desarrollo humano, rincones, compañeras y compañeros,
donde no existiría electricidad ni telefonía si este servicio hubiese estado en
manos privadas porque en manos privadas habría prevalecido el negocio, habría
prevalecido las ganancias y no el interés público.

Ahora estamos entregando en concesión la construcción de las principales


obras públicas que el país requiere, sobran los ejemplos que demuestran el
saqueo o el mal uso y la ineficiencia de la empresa privada en este tema, sobran
los denuncias sobre malos manejos por parte de funcionaros de alto nivel que se
han constituido en un« público para favorecer a empresarios inescrupulosos en
detrimento del pueblo costarricense, del erario público y, por supuesto, de nuestra
claridad de vida.

Compañeros y compañeras, los aires de la globalización nos han traído,


como una más de sus manifestaciones, esto de la concesión, porque resulta que t
que todo hay que privatizarlo y en nombre del mercado, se han dado a empresas
privadas obras públicas estratégicas.

En el Partido Acción Ciudadana no estamos en contra del sistema de


concesiones, estamos en contra del abuso y la desidia de gobernantes,
funcionarios públicos y empresarios privados cuando de pedir cuentas se trata.
¿Cuánto recurso económico le ha costado al país este sistema?, ¿cuánto habrá
significado en pérdidas el aeropuerto Juan Santamaría?, ¿cuánto le ha costado a
Costa Rica la trocha a Caldera?, ahí está la comisión legislativa que investiga las
concesiones que, de seguro, seguirá encontrando irregularidades, pero, sobre
todo, confirmando los costos económicos que todos y todas acá, en Costa Rica,
vamos a tener que pagar.

Muchos cuestionamientos han surgido de este modelo, entre ellos, la


fiscalización de la ejecución de las obras que ha sido deficiente y que ha permitido
que los empresarios privados inescrupulosos hagan lo que quieran a su antojo.

Costa Rica, compañeras y compañeros, ha elegido un camino de


desarrollo, su propio camino y los costarricenses teníamos en la inteligencia de
nuestros abuelos y abuelas, en esas mentes visionarias el futuro asegurado.
Fueron ellos y ellas quienes nos legaron servicios públicos de calidad y al costo,
de estas mentes surgieron instituciones como el ICE, la Compañía Nacional de
Fuerza y Luz y Acueductos Alcantarillados, estas empresas nacidas de la doctrina,
del seno de la doctrina social de la Iglesia, al igual que toda nuestra legislación
social, ratificada posteriormente por la socialdemocracia.

Sí, compañeros diputados y diputadas, de estas corrientes filosóficas del


socialcristianismo, de la socialdemocracia y del comunismo criollo emergió lo
mejor de nuestra institucionalidad, Costa Rica caminó con sus propios pies y
fuerzas y pensó con su propia cabeza.

Con esta fuerzas nacionales aunadas se construyó la hoy debilitada


institucionalidad, en toda la geografía costarricense se dibuja aún, de alguna
manera, esa institucionalidad otrora orgullo nacional, con nuestras mejores mentes
brillaron estas ideas y se materializaron en desarrollo para todos y todas.

Semejante equivocación en que estamos metidos ahora, debilitando


nuestra institucionalidad, no tiene parangón en nuestra historia patria, un solo
ejemplo es como los Estados Unidos de Obama, la de los demócratas y del país
de las grandes mayorías, hoy buscan un modelo de seguridad social parecido al
que aquí tenemos y oh vergüenza, algunos lo sabotean, lo saquean y lo ponen en
entredicho por ese pensamiento y práctica neoliberal que se nos quiere imponer a
toda costa.

Con respecto a los tratados de libre comercio y, concretamente, con los que
se vienen firmando en los últimos tiempos, el Partido Acción Ciudadana ha
expresado en anteriores discusiones una línea muy clara, la posición del Partido
Acción Ciudadana y de esta diputada parte de que ³la apertura debe llevarse a
cabo mediante acuerdos comerciales con países que ofrezcan tratos recíprocos
que beneficien a los sectores productivos nacionales, no que los sitúen en
desigualdad de condiciones frente a los extranjeros´, sostiene nuestra teoría
construida a lo largo de diez años ³que asimismo« que asimismo resulta
importante la transparencia en las negociaciones de forma tal que los sectores
involucrados y los demás sectores afectados sean parte de dichas negociaciones.´

Recalca el Partido Acción Ciudadana ³que el objetivo principal en materia


de tratados comerciales es acceder a nuevos mercados mediante tratados de libre
comercio sin comprometer´, y aquí subrayo & $'$ ' '""$$( 
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nuestra teoría,  ,$)") ) ""$ ' ."" $"') ." /" 
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.",/"( y esto era cuando discutíamos el TLC con Estados Unidos, que
evidentemente, como premisa en esta discusión sigue siendo correcta...

Para nosotros, en el PAC, el desarrollo futuro depende, en buena medida,


del éxito que tengamos en articular la educación, la ciencia, la tecnología y la
cultura, en mejorar la calidad de la educación pública para que vuelva a ser la ruta
para el desarrollo personal y social, la ruta de la movilidad social. No hay otra
manera y no depende, evidentemente, de las fuerzas del mercado, depende de
retomar la ruta trazada con anterioridad, la ruta de un Estado robusto, que
garantiza la buena calidad de los servicios y un desarrollo humano para todos sin
excepción, y sin clientelismo.

En el PAC no estamos en contra de los tratados de libre comercio, como lo


decía anteriormente, en el tanto, nos referimos a comercio justo y con respeto.
Estamos por el concierto internacional y global, pero con relaciones entre iguales,
en las que se respeten las partes y sus asimetrías, y no porque se impongan su
poderío económico/militar, o por su grandeza geográfica, sino por la relación
franca y sincera de los pueblos que sueñan con alcanzar el desarrollo respetando
a la naturaleza y los derechos humanos.
En el PAC estamos por el concierto internacional y global, pero basado en
relaciones entre iguales, en las que se respeten las partes, y por supuesto,
nuestras asimetrías, y no empujando proyectos de libre comercio a la trocha y
mocha

Costa Rica puede exportar muchos productos, y quizás, entre ellos, uno
especialmente, y es nuestra civilidad, así podríamos modernizarnos con
reciprocidad, con respeto absoluto por las raíces de la institucionalidad presente,
que aún nos sustenta, aunque hoy los neoliberales y negociadores de estos
tratados las tengan muy venida a menos.

Para entrar al concierto de las naciones, es necesario prepararse y adecuar


lo que sea necesario, sin embargo, más de una década después de estar firmando
TLCs, el país no ha hecho la tarea.

Para estar en estos mercados y tener relaciones cordiales, debemos ser


competitivos de verdad, y esto se hace con educación de alta calidad, con
atención moderna en la salud, con procesos judiciales oportunos y transparentes,
practicando relaciones armoniosas con el medio ambiente, con seguridad
ciudadana efectiva, con apoyo e inversión a la producción nacional. De esta
manera también se debe garantizar la soberanía alimentaria a nuestro pueblo y no
depender de los vaivenes del mercado internacional, debemos, en ese sentido,
incentivar la creación de nuevas empresas, pequeñas, medianas y grandes.

Para jugar en las grandes ligas del mercado, debemos tener un efectivo
control de ingreso de mercancías que garanticen su inocuidad, ¿cómo vamos a
garantizar eso a los costarricenses si tenemos un sistema de salud que no posee
los recursos necesarios para atender la actual demanda de intervención y
vigilancia sobre lo que hoy día transita en el país? Este fin de semana,
compañeros y compañeras, fuimos testigos de una información que da cuenta de
nueve millones de aspirinas en mal estado, con TLC o sin TLC el país se muestra,
hoy día, incapaz de enfrentar, con controles efectivos, el ingreso de mercancías
defectuosas que dañan, muchas de ellas, la salud.

Ahora, por supuesto, no quedará más que devolvérselas a China y esperar


el nuevo contingente que vendrá de la India, en unos pocos días. Por supuesto
insisto, aquí cabe la pregunta, ¿y los controles?, las autoridades correspondientes
dicen que se aplicaron todos, o mienten estas autoridades o el país ²como decía
anteriormente² no está preparado para garantizar la calidad, en este caso, de un
medicamento, y, con ello, la salud de los y las costarricenses.

¿Con cuál sistema de control de fronteras se cuenta para evitar la evasión


en la hacienda pública, para evitar el contrabando?, para someter a Costa Rica a
un nuevo Tratado de Libre Comercio, debemos respetar los derechos de las
personas trabajadoras, tanto en China, como en Costa Rica, y aquí difiero yo
sustancialmente con quienes plantean que da lo mismo si en un país se irrespetan
los derechos humanos, si en un país se explota inmisericordemente.

En el pasado, esta nación ha tenido muy clara con quién establece


relaciones comerciales o políticas, dependiendo del respeto que se tenga por los
derechos humanos, y esto debe ser un tema a considerar.

¿Se respetan, en este sentido, los derechos de los trabajadores chinos?,


por supuesto que no, información abundante da cuentas de cómo China, entre
otras razones, es altamente competitiva por los bajos precios que paga a sus
trabajadores.

China ya ha surgido como la segunda potencia mundial, ya dejó atrás a


Japón, sin embargo, en ese país ha crecido la pobreza, e inversamente
proporcional, la concentración de la riqueza, y, con ello, ha aumentado la
desigualdad social. Pero además, llama la atención que haya quienes defiendan
este Tratado comercial, planteando que este no es más que un tratado de
intercambio de mercancías y que no se discutió, ni fue tema lo ambiental, ni lo
laboral, ni los derechos humanos.

¿Saben ustedes que en China se fusila a diestra y siniestra, y siendo Costa


Rica un país civilista, deberíamos dejar pasar por alto tal procedimiento, tal
flagrante violación de derechos humanos? Para el año 2000 se habían fusilado a
más de doscientos cincuenta funcionarios, señalados por el oficialismo del
gobierno chino, como corruptos.

De igual manera que el día de ayer, en este Plenario, votamos una moción
pidiendo que se detuviera el baño de sangre en Libia y condenando la violación de
esos derechos humanos, claro que podemos hacer y demandarle al socio
comercial, segunda potencia económica del mundo, que respete también los
derechos humanos de sus ciudadanos y ciudadanas.

En ese sentido, yo quiero aplaudir la valiente intervención de la compañera


Xinia Espinoza, que pone también en el tapete un tema sensible y que tiene que
ver con los derechos humanos de las mujeres chinas, históricamente mancillados,
práctica en China, la de desechar a las niñas mujeres, a las recién nacidas,
porque estas no dejan recursos o resulta oneroso mantenerlas.

En ese sentido, compañera Xinia Espinoza, reciba mi apoyo y solidaridad


por tan valiente intervención.

Seguidamente, aun así, con fusilamientos y todo, el gran desafío chino es el


aumento de la corrupción y la creciente pobreza, producto de un modelo de
desarrollo que afecta, principalmente, a sus trabajadores y al campesinado.

En el marco de un tratado de libre comercio, insisto en la necesidad de


reconocer y apoyar la labor del empresariado en el crecimiento, impulsando,
además, la capacidad emprendedora de la juventud en la creación de empresas.
En ese marco podríamos apoyar un nuevo tratado de libre comercio, sin embargo,
no tenemos ni la transparencia, ni la ética en la función pública y, mucho menos, el
respeto a nuestras leyes.

¿Cómo vamos a pedir a la comunidad internacional relaciones de iguales,


respetuosas y equitativas cuando aquí unos pocos socavan nuestra identidad y
transgreden nuestra institucionalidad? Pero además, ¿qué han hecho ustedes, los
partidarios de la venta de activos, para preparar a nuestros habitantes, a nuestro
empresariado, para asimilar este aperturismo desmesurado, sin controles y sin
preparación para enfrentarlo?, nada, no se ha hecho nada.
La educación, la salud, la seguridad, la justicia y el medio ambiente están al borde
del colapso, la carrera por aprobar tratados de libre comercio no ha incluido el
desarrollo social interno prometido, y, más bien, se ha afectado la producción
nacional y se han desestabilizado las empresas nacionales encargadas de velar
por estos servicios.

El pueblo de Costa Rica aspira a construir un país mejor, más libre e


independiente, velando por su soberanía, su territorio continental, insular y marino,
su Constitución Política y sus leyes; un país fundamentado en el cumplimiento del
derecho que a todos nos obliga por igual capaz de garantizar la seguridad
ciudadana sin sacrificar los derechos ciudadanos.

Aspiramos a construir un país orientado y conducido hacia la búsqueda del


bien común y de la solidaridad nacional e internacional para enfrentar los desafíos
de la pobreza y a los hinchas de tratados, que ni siquiera son estudiados con
seriedad y con profundidad.

Costa Rica debe ser un país integrado al mundo, ¡por supuesto que sí!,
neutral en las confrontaciones bélicas internacionales, comprometido con la paz
mundial y la defensa de los derechos humanos y civiles, no solo del pueblo de
Costa Rica, sino también, en este caso, demandar ese respeto para los hombres y
mujeres del pueblo chino y ello el pueblo chino debe saberlo: respeto por la
autodeterminación de los pueblos cuando esta es producto del libre albedrio y de
la decisión popular que da respaldo a un régimen.

El pueblo chino vive encadenado al miedo y eso es una verdad, el pueblo


chino vive encadenado al terror de no poder expresar sus sentimientos en voz
alta, es un pueblo sin voz, porque quienes lo defienden están encarcelados o
fueron fusilados. Da pena seguir aprobando o darle curso a este tratado,
legitimando un régimen que no respeta la vida de sus críticos, de sus
galardonados con el Premio Nobel de la Paz, de muchos de sus escritores, de las
minorías étnicas, de la disidencia organizada que clama por libertad y paz, y, por
supuesto, de un país que no respeta los derechos humanos de sus mujeres ni de
sus estudiantes, que ni siquiera pueden acceder a las redes sociales porque están
intervenidas.
Finalmente, no importa si se violan los derechos humanos, el fin último es el
comercio, y parece que eso es lo que importa.

Es seguro que nuestra clase trabajadora, el campesinado, los asalariados,


en general, una vez más no serán los ganadores con este tratado comercial, por
eso esta diputada del Partido Acción Ciudadana dirá, en el momento de su
votación, un ³no´ inmenso, un ³no´ rotundo a este tratado de libre comercio con la
República de China.

No serán, justamente, las clases trabajadoras ni la pequeña industria las


que ganen con este tratado, otra vez serán sus beneficiarios aquellos que
prometieron, en el marco del TLC con USA, cambiar el Hyundai por un Mercedes
Benz, cambiar la bici por una motocicleta BMW, a aquellos que prometieron medio
millón de empleos y eso que hoy día, las cifras nos dicen que aumenta la suma de
pobres en Costa Rica a más de un millón de compatriotas, esos que sueñan con
dictaduras en democracia, los que reniegan de viejas amistades como el Dalai
Lama y le prohíben la entrada al país para que sus camaradas chinos no se irriten
y les retiren las millonarias sumas con que compran sus conciencias.

Esos que corren a inaugurar estadios, esos que apuran firmas de tratados
de libre comercio para congraciarse con quienes seguramente cobrarán con
creces la inauguración del bello Estadio Nacional.

Como diputada del PAC no votaré un tratado comercial con quienes se


muestran partícipes y fáciles con el gran depredador de los recursos ambientales y
de sus propios trabajadores, con quienes han sido sistemáticamente multados por
la Organización Mundial del Comercio por sus prácticas desleales.

Como diputada del Partido Acción Ciudadana no apoyaré un tratado con


quien devalúa su moneda y, con ello, desestabiliza el mercado internacional.
Como diputada del Partido Acción Ciudadana no votaré un tratado con un país en
el que sus empresarios no tienen escrúpulos para venderles a sus socios
productos defectuosos y con sustancias dañinas para la vida.

Como diputada del Partido Acción Ciudadana no votaré este proyecto porque,
evidentemente, nuestro país no está preparado para garantizarle a la población ni
la calidad ni la inocuidad de los productos adquiridos.

Con TLC o sin TLC, como decía anteriormente, el país ya está inmerso en
la realidad de un inevitable y fuerte comercio con China, y en esa realidad el país
ha mostrado incapacidad para aplicar los controles que garanticen la seguridad y
la salud de los y las costarricenses. No votaré este Tratado así hayan desfilado
por esta Asamblea una pléyade de funcionarios jurando y prometiendo que
preparan al país para la competitividad con China, porque eso no es cierto, porque
eso es una gran mentira.
No votaré este Tratado porque tampoco COMEX ha hecho su tarea y está
demostrado, el país no ha aplicado los controles ni ha utilizado, ni gozado los
supuestos beneficios que el Cafta traería a nuestro país.

Y, finalmente, en el PAC somos defensores del libre comercio. Sin


embargo, no votaré este Tratado mientras el país insista en reconocer a China
como una economía de mercado, abandonando, con ello, derechos y protecciones
jurídicas para el empresariado nacional. Por eso mi voto es ³no´ una vez, ³no´ dos
veces y ³no´ por tercera vez.

Finalmente, quisiera recordar o leer un texto de nuestra plataforma electoral


(PAC) que dice así: ³Deseamos un país de gente laboriosa y responsable que
valore el esfuerzo y el trabajo honesto, más que la capacidad de consumo como
factor de prestigio social. Una sociedad que genere riquezas sin sacrificar los
derechos laborales ni su patrimonio natural, una sociedad que promueva la mejor
distribución de la riqueza para alcanzar el bienestar individual y colectivo, siempre
pensando en las generaciones futuras. Un país apoyado en una economía sólida,
diversificada y pluralista, apropiadamente tecnificada, centrada en el desarrollo del
conocimiento y la información. Un país con un sistema de economía mixta donde
prospere y coexistan varias forma formas de propiedad y se fecunden
recíprocamente los distintos sectores privado, público y asociativo, y se fomenten
las diversas formas del capital público y privado, cada una con sus valores, formas
de operación y normativas propias, sin tener que sacrificar una por la otra.´

Reza nuestra convocatoria: ³Queremos un país con un desarrollo productivo


y económico, que garantice la soberanía y la seguridad alimentaria nacional y
satisfaga las necesidades del mercado interno, y que, a su vez, intercambie, y
aquí resalto en negrita y a viva voz lo que dice nuestra convocatoria y que, a su
vez, &)", ,$)  "$ ' /)'$ ."$'/,$ $"'$ 1$
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Termino, diciendo: No al TLC con China; buenas tardes.