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EL VIEJO REMEDIO.

YO SÉ QUE QUIEREN QUE NOS Alegremos con la muerte de Pablo Escobar.


Yo sé que quieren que nos alegremos con la muerte del Mono Jojoy. Yo sé que
quieren que nos alegremos con la muerte de Marulanda. Y que nos alegremos
con la muerte de Desquite, de Sangrenegra, de Efraín González.

Yo no me alegro. No me alegra la muerte de nadie. Pienso que todos esos


monstruos no fueron más que víctimas de una sociedad injusta hasta los
tuétanos, una sociedad que fabrica monstruos a ritmo industrial, y lo digo
públicamente, que la verdadera causante de todos estos monstruos es la vieja
dirigencia colombiana, que ha sostenido por siglos un modelo de sociedad
clasista, racista, excluyente, donde la ley “es para los de ruana”, y donde
todavía hoy la cuna sigue decidiendo si alguien será sicario o presidente.

Tanto talento empresarial de ese señor Escobar, convertido en uno de los


hombres más ricos del mundo, y dedicado a gastar su fortuna en vengarse de
todos, en hacerles imposible la vida a los demás, en desafiar al Estado, en
matar policías como en cualquier película norteamericana, en hacer volar
aviones en el aire: tanta abyección no se puede explicar con una mera teoría
del mal: no en cualquier parte un malvado se convierte en semejante monstruo.

Y tanto talento militar como el de ese señor Marulanda, que le dio guerra a este
país durante décadas y se murió en su cama de muerte natural, o a lo sumo de
desengaño, ante la imposibilidad de lograr algo con su inútil violencia, pero que
se dio el lujo triste de mantener a un país en jaque medio siglo, y de obligar al
Estado a gastarse en bombas y en esfuerzos lo que no se quiso gastar en
darles a unos campesinos unos puentes que pedían y unas carreteras.

Yo sé que quieren hacernos creer que esos monstruos son los únicos
causantes del sufrimiento de esta nación durante medio siglo, pero yo me
atrevo a decir que no es así. Esos monstruos son hijos de una manera de
entender a Colombia, de una manera de administrarla, de una manera de
gobernarla, y millones de colombianos lo saben.

Por eso Colombia no encontró la paz con el exterminio de los bandoleros de los
años cincuenta. Por eso no encontró la paz con la guerra incesante contra los
guerrilleros de los años sesenta. Por eso no encontró la paz tras la
desmovilización del M-19. Por eso no conseguimos la paz, como nos
prometían, cuando Ledher fue capturado y extraditado, y cuando Rodríguez
Gacha fue abatido en los platanales del Caribe y Pablo Escobar tiroteado en
los tejados de Medellín, ni cuando murieron Santacruz y Urdinola y Fulano y
Zutano y todo el cartel X y todo el cartel Y, y tampoco se hizo la paz cuando
murió Carlos Castaño sobre los miles de huesos de sus víctimas, ni cuando
extraditaron a Mancuso y a Don Berna y a Jorge 40, y a todos los otros.

Porque esos monstruos son como frutos que brotan y caen del árbol muy bien
abonado de la injusticia colombiana. Y por eso, aunque quieren hacernos creer
que serán estas y otras mil muertes las que le traerán la felicidad a Colombia,
los desórdenes nacidos de una dirigencia irresponsable y apátrida, yo me
atrevo a pensar que no será una eterna lluvia de las balas matando
colombianos degradados, sino un poco de justicia y un poco de generosidad ,
lo que podrá por fin traerle paz y esperanza a esa mitad de la población
hundida en la pobreza, que es el surco de donde brotan todos los guerrilleros y
todos los paramilitares y todos los delincuentes que en Colombia han sido, y
todos los niños sicarios que se enfrentan con otros niños en los azarosos
laberintos de las lomas de Medellín, y que vagan al acecho en los arrabales de
Cali y de Pereira y de Bogotá.

Claro que las Farc matan y secuestran, trafican y extorsionan, profanan y


masacran día a día, y claro que el Estado tiene que combatirlas, y es normal
que se den de baja a los asesinos y a los monstruos. Pero que no nos llamen al
júbilo, que no nos pidan que nos alegremos sin fin por cada colombiano
extraviado y pervertido que cae día tras día en la eterna cacería de los
monstruos, ni que creamos que esa vieja y reiterada solución es para Colombia
la solución verdadera. Porque si seguimos bajo este modelo mental, no
alcanzarán los árboles que quedan para hacer los ataúdes de todos los
delincuentes que todavía faltan por nacer.

Más bien, qué dolor que esta dirigencia no haya creado las condiciones para
que los colombianos no tengan que despeñarse en el delito y en el crimen para
sobrevivir. Qué dolor que Colombia no sea capaz de asegurarle a cada
colombiano un lugar en el orden de la civilización, en la escuela, en el trabajo,
en la seguridad social, en la cultura, en la sana emulación de las ceremonias
sociales, en el orgullo de una tradición y de una memoria. Yo, personalmente,
estoy cansado de sentir que nuestro deber principal es el odio y nuestra fiesta
el exterminio.

Construyan una civilización. Denle a cada quien un mínimo de dignidad y de


respeto. Hagan que cada colombiano se sienta orgulloso de ser quien es, y no
esté cargado de frustración y de resentimiento. Y ya verán si Colombia es tan
mala como quieren hacernos creer los que no ven en la violencia del Estado un
recurso extremo y doloroso para salvar el orden social, sino el único
instrumento, década tras década, y el único remedio posible para los viejos
males de la nación.
LA COLOMBIA MUERTA QUE QUIERE RENACER.

Como en primera instancia quiero dejar que esta frase de un distinguido


Empresario Colombiano, haga el preámbulo a lo que será un abordaje de la
causa del problema en Colombia, "Se siente frustración al percibir en sectores
de la sociedad la corrupción que corroe como un mal peor que la propia
violencia... Colombia ostenta el vergonzoso segundo lugar en Corrupción en
América Latina y el tercer lugar en 52 Países" Citado en el Periódico el
Colombiano, 30 de marzo de 2003, Pagina 2b.
En Colombia existen problemas que aun terminándose los conflictos con los
grupos al margen de la ley(por la vía del sometimiento), estos problemas
continuarían, entre estos tenemos: La doble moral, el doble discurso,
Corrupción legalizada, Institucionalización de la mentira, El gran abismo
existente entre ricos y pobres, Sociedad clasista, elitista y racista, Una clase
dirigente en conspiración con los ricos: arrogantes, egoístas y opresores,
Discriminación étnica y social, Estigmatización y Exclusión a la cual están
sometidas algunas regiones por la clase dirigente nacional en su mayoría del
interior del país.
El fondo de los problemas del país son una cuestión de voluntad, de decisión,
de cambio de actitud y mentalidad hacia(...). Los verdaderos problemas del
país no son tan materiales: Desempleo, desplazamiento, violencia, terrorismo,
delincuencia. Estos son el reflejo de lo que hay en el fondo, Estos son la punta
del ICEBERG de un problema eminentemente arraigado en la mentalidad de
los individuos, lo cual ha configurado un imaginario social perverso y dañoso.
De suerte que los efectos degenerativos(Desempleo, desplazamiento,
violencia, terrorismo, delincuencia, entre otros) son mas sentidos que los
problemas que subyacen en el fondo.
Nuestros verdaderos problemas están en la mentalidad, de allí que las reglas,
las leyes, los condicionamientos no han podido cambiar el perverso proceder.
Con las herramientas antes mencionadas se logrará tal vez, el sometimiento
temporal del individuo, pero no su consentimiento y voluntad para confiar en
que él propenderá por el bien y por una Colombia en paz; puesto que el
problema tiene su caldo de cultivo en la mente, de donde se reproduce cada
vez que tiene la oportunidad, germina en el suelo fértil de la impunidad, la
complicidad, y crece con los nutrientes que le proporciona la conspiración, la
intolerancia y el egoísmo. De manera potencial esta sociedad es
inclinadamente tendenciosa a la perversidad. No es sino que se haga la ley,
para prohibir o controlar algo, cuando ya se crea la trampa; es mas yo pienso
que en Colombia, no se aprueban leyes hasta tanto, no se hayan ideado la
forma de hacer la trampa a esa ley. Hemos desarrollado toda una industriade la
farsa, la hipocresía y la falacia, somos expertos en burlar la ley sin violarla,
pero en escandalizarnos cuando lo hacen los demás y descubrir que los demás
si la violan.
Dado que el problema no es propiamente material sino mental, sería de lo más
conveniente que revisemos nuestros paradigmas, nuestros imaginarios
colectivos y todos esos constructos mentales, prejuicios y preconceptos que
hemos construido en torno a los demás y para nuestro voraz apetito, esa forma
de utilizar al otro solo cuando sirve a nuestros intereses, ese doble discurso de
"trabajar por los pobres" solo cuando esto posiciona el nombre en la campaña
política. Esa doble moral de organizaciones de ayuda y beneficencia de solo
aportar cuando hay catástrofe y están seguras que saldrán por la televisión.
Esa doble moral de hacer las leyes para pagar impuestos y dejar una vía de
escape(elusión) para el conglomerado empresarial que se representa. Ese
doble discurso de una Colombia en donde haya la paz y se respeten los
derechos humanos, y condenar a los demás al ostracismo (sálvese quien
pueda) y el darwinismo social -si se adapta sobreviva, sino extíngase. No es de
extrañar, que existan tantas formas perversas de sobrevivir- unos se adaptan
delinquiendo con la violencia, otros se adaptan robando en el erario público,
unos se adaptan oprimiendo a los demás y se hacen ricos, otros se adaptan
robando el dinero de los contribuyentes, con el cual se hacen ricos y después
los humillan, otros se adaptan siendo cómplices de delitos, otros se adaptan
conspirando con los ricos para que estos se hagan mas ricos, otros se adaptan
haciendo componendas en los tribunales y juzgados para favorecer y obtener
grandes sumas de dinero, unos de adaptan extorsionando, otros se adaptan
secuestrando, pero ya sea así o de otro manera, todos buscan adaptarse para
poder sobrevivir en este DARWINISMO SOCIAL, al cual los ha condicionado el
sistema. Todas estas conductas son enteramente reprochables, después de
todo, ¿Quién dijo que robarse 1.000 millones de pesos del erario público sea,
sea más aceptable QUE lo que hace un ladrón al robarse 500 millones de un
banco por medio de un atraco? Toda conducta lesiva en menoscabo de un bien
que no es de uno, es altamente reprochable, sin importar el medio que se
utilice o la persona que lo haga. ¿Quien dijo que es más loable la conducta del
empresario rico que no paga al asalariado, lo que este se merece por su
trabajo. (En 5 años de labor (10.000.000), que la conducta del ladronzuelo de la
calle que roba 100.000 pesos? Ambas conductas son eminentemente
reprochables, pero el imaginario social condena de manera más vil al este
ultimo, y quien sale por la cámara de televisiónes el ladrón-delincuente de la
calle, mientras que el adinerado rico que se apoderó(fraudulentamente) de 10 o
15 millones de pesos asiste al cóctel con la clase empresarial y la clase
dirigente, y pretende tener autoridad moral para lanzar juicios contra el
ladronzuelo de la calle, y presentarse como paradigma moral, a quien se debe
imitar. No es extrañar que ya no sea malo robarle al Estado, pues es un pecado
venial que se paga en una casa-cárcel, mientras que el ladronzuelo, comete un
pecado capital, que paga en uno de las mazmorras de una cárcel publica. Pero
ya sea en una u otra forma como se pretenda adaptarse para sobrevivir, si se
hace fraudulentamente es perverso, no importa quien lo haga. No trato aquí de
hacer apología al comportamiento salvaje y perverso que muchos ponen de
presente en las calles del País, pues la perversidad no se legitima con la
perversidad, ni la existencia del mal justifica, la conducta maligna; pero si es
bueno dejar claro que el mal es perverso, condenable e inaceptable, no importa
si lo hace el ladrón de la calle o el Ministro del Gabinete, no importa si lo hace
el delincuente con una arma o si lo hace el Eminente empresario al firmar un
contrato leonino para el Estado y para los contribuyentes. No importa si se
hace en la calle del cartucho o en Palacio de Nariño, no importa si se hace en
las comunas de Medellín o en el Alpujarra, no importa si lo hace el simple y
sencillo policía que es cómplice de un negocio ilícito o si se hace en la Oficina
de un Honorable Oficial de las fuerzas armadas, no importa si lo hace el
delincuente con ínfulas de político o el eminente Senador con apariencia de
cordero pero con mentalidad de delincuente. El mal es "mal" y es dañino y de
ningún modo inaceptable, Pues esconde la verdad y crea descaro y cinismo. La
degeneración del conflicto y el aumento de los problemas en Colombia, deben
abordarse en la forma mas profunda con un componente eminentemente
moral, y replantear muchos juicios de valores y la forma como se juzgan las
cosas. Esa doble moral que dice reconocer la diversidad e igualdad racial,
cuando por otro lado se excluye, se estigmatiza, se discrimina y en muchos
casos el trabajomenos importante se les deja a etnias y clases desfavorecidas.
Esa doble moral de querer acabar con la violencia, cuando no se acaba con el
caldo de cultivo.
Esa forma de resolver problemas eludiendo la causa, porque toca puntos
álgidos, o porque no conviene a la clase empresarial o dirigente.
El problema reside en la mentalidad, por eso, me causa risa, verdadera risa, el
intento bien intencionado de reformar el Congreso (a menos que estén
intentando una reforma moral, que no creo sea el caso). Pues la espiral de
perversidad, tal como el camaleón encontrará la forma de mimetizarse en la
nueva legislación para el Congreso, la perversidad hallará de nuevo la forma de
burlar la ley sin violarla. Pueden atestar el capitolio de leyes anticorrupción,
pueden la Jurisprudencia y el acervo de la ley aumentarse mas, pero hasta que
no se cambie la mentalidad, y el problema se aborde con un componente
eminentemente ético, seguirá él circulo vicioso y el juegodel gato y el ratón.
Después de todo, ¿Quien dijo que no van a haber disputas en las elecciones
por llegar al poder? ¿me pregunto de que medios se seguirán valiendo estos
expertos para seguir figurando en el escenario?, ¿Quién dijo que se acabaron
los grandes corruptos del sector privado que financian la corrupción, la
impunidad y la conspiración en el país? ¿Quién dijo que se ha acabado la
manipulación al electorado, que en muchos casos - aun con las evidencias-
terminan eligiendo a "los BARRABAS"?. Aquí lo que hay es un problema de
mentalidad que no se agota en los intentos superfluos de decirle a los
colombianos a través de anuncios publicitarios que cambien – cuando los
mismos que emiten esos anuncios ni cumplen con los mensajes bonitos, por
cierto, pero que en la praxis no dicen nada-, pues la accióndebe ir mas allá, es
un asunto que debe empezar por desaprender preconceptos, prejuicios,
estigmas, sagas, y crear nuevas bases de aprendizajes y propender por
nuevos imaginarios sociales con un sentido mas humano. El problema es
eminentemente de mentalidad, lo demás es pura consecuencia. Hace muchos
siglos Salomón dijo: "Tal como es el hombre en su pensamiento, así es él".
Sinceramente qué cuando se piensa que las cosas en Colombia van a cambiar,
sin un cambio de mentalidad y paradigmas, y sin un verdadero y profundo
replanteamiento de los aspectos éticos y morales en la clase dirigente y
empresarial, y una toleranciapor parte de los grupos rebeldes y al margen de la
ley, es claramente una forma de engañarnos a sí mismo. Ni aun con la
legislación mas adecuada, se logrará que esto cambie, a menos que los
asociados(Colombianos que conforman el Estado) deseen cambiar de
mentalidad y actitud. Pero como queremos que los demás cambien sin
nosotros haber cambiado, damos por sentado que operamos bien y estamos
comportándonos bien. Bajo el disfraz, los buenos SOMOS MAS, nos
escudamos, creyendo, no se si ingenua o ignorantemente que los malos son
apenas los que matan, secuestran, extorsionan, los que roban en las calles, los
que hacen terrorismo de fusil..., pero se olvidan de que con mil millones de
pesos (que es cosa menuda robárselo, aquí en Colombia) tranquilamente se
podría resocializar a gran cantidad de delincuentes, terroristas y ladrones de la
calle. Se olvidan que entidades como Caprecom, Telecom., Foncolpuertos,
Seguro Socialentre otras que han sido asaltadas y robadas han generado
problemas que difícilmente se resolverán estos años, y que muchos de los que
salen a aclamar "LOS BUENOS SOMOS MAS", participaron directa e
indirectamente de eso. Es tanto la degradación que en Colombia para ser
bueno solo se necesita no aparecer en un listado de delincuente, no aparecer
en las cámaras de televisión(como sospechoso), y no ser catalogado como
terrorista, así se robe la financiación de la educación en todo un departamento,
así se robe la financiación de la salud de 500.000 de beneficiarios del SIBEN,
así sea cómplice del mas grande robo de la historia del País, no importa, si no
hace terrorismo de fusil... o es delincuente de la calle, no se preocupe usted, es
de LOS BUENOS, QUE DISQUE SOMOS MAS. ¿No hay aquí una urgente e
inaplazable necesidad de replantear valores?.
Hablan de paz, ¿qué es paz? Llaman paz a eso de que halla un pequeño grupo
de ricos y clase dirigente dándose la mejor vida, en un país seguro y tranquilo,
mientras la gran mayoría de Colombiano está sumida en la exclusión, la
humillación, el abandono, el ostracismo, pero deban permanecer sumiso? A
eso llaman paz, pues no cuenten con eso, si esa es la paz que están buscando
les pronóstico desde ya, que aquí no habrá paz. La clase dirigente, los ricos y
los intelectuales de Colombia deben convencerse que la gente ya come cuento,
la gente no confía, esto es un asunto de intereses.
¿Llaman a paz, a eso de que ciertos grupos sociales y raciales no pueden
acceder a los altos cargos del Estado, por la discriminación institucional, y
estos deban permanecer sumisos?, ¿llaman paz a eso de que los de arriba
estén pisoteando a los de abajo y hundiéndolos mas al olvido y la vida
paupérrima?, pues les notifico que no habrá tal estado, porque en Colombia
parecen haberse leído la frase de Sansón, en los últimos momentos de su vida,
"Muera yo y los Filisteos", ¿y quienes eran los filisteos?, pues los que oprimían
a Israel, los humillaban, los burlaban y los esclavizaban, pues tal parece que en
Colombia se ha levantado un imaginario colectivo(/muy perverso por cierto), en
donde los de abajo han jurado, a lo mucho hundirse con los arriba, o mejoran
las condiciones para uno o nos hundimos todos. Espero no se me estigmatice
como apologista de la perversidad, pero lo que he dicho a través de este
escrito bien pudiera titularse "verdades que duelen", porque es la cruda
realidad. Aquí habrá terrorismo(como llaman ahora a todo comportamiento de
rebelión y protesta) hasta el fin de los días, eso de cambiar las cosas vía
sometimiento, eso de cambiar las cosas vía legislación, son solo buenos
intentos. Hasta que no se logre poner a acuerdo la voluntad de la naciónen
torno a un sentimiento de equidad y dignidadhumana de todos los colombianos,
y que además eso se negocie y pueda garantizarse, no habrá paz en
Colombia. Es un asunto de asimetría social, económica y existencial, que están
en la mente de un grupo que quiere tener el controlde los demás y verlos como
inferiores, perversos y cosas indeseables, apenas tolerable su existencia, sin
mas derecho que a sobrevivir como puedan, esto de entrada, créame que no
es tolerable, y en Colombia hay mucha de rebeldía justificada, de reclamos
moribundos que se han hecho violentos, y por desgracia mezclado con
terrorismo. Debe haber un momento cuando nos sentemos a hacer un pacto
nacional por la supervivencia de este País. Gran parte de los ricos en su
mayoría deben reconocer que se han acumulado tantas riquezas del erario
publico provenientes de toda suerte de manejos con el dinero de los
contribuyentes, la clase dirigente debe entender que todos los asociados, sin
exclusión de raza, sexo, condición política, religiosa, social y económica tienen
derechosa conducir y construir al mas alto nivel los destinos de la
nación(teniendo las competencias). Es necesario un pacto Nacional, que todo
colombiano sea sincero, y realmente diga en que País quiere vivir, y se deje
claro el sacrificio equitativo y proporcional que corresponde hacer a cada grupo
social. Roguemos al Dios del cielo que nuestros modelos mentales sean
contextualizado con la realidad y cambien a favor de la paz de Colombia. Eso
es un verdadero milagro. Sino pasa esto, dudo mucho, que haya paz en los
próximos años. De forma tal que sería infortunado, pero necesario pensar en la
misma suerte que corren Israelíes y Palestinos". La historia de sangre. La clase
política, la clase empresarial, y los ricos de Colombia parecen haber dicho hace
mucho tiempo, y continúan repitiendo, aquello que dijeron los Judíoscuando
decidieron discriminar, asestar golpe de humillación y sufrimiento a Jesús,
entonces expresaron: "Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos",
pues bien señores ahí está, nuestra historia es mas o menos esa. Infortunado,
pero es así, pues la sangre, la hambruna, la humillación, la indignidad, el
ostracismo, la mendicidad, y toda suerte de discriminación que han sufrido en
Colombia los mas desfavorecido ahora parece caer sobre todos los
colombianos, pero convertida en una marea de sangre y violencia que no tiene
en cuenta ninguna distinción social. Solo un replanteamiento de los valoresy
una consideración del ser humano con todos sus derechos los dará el punto de
partida para lograr la paz, o al menos convivir en la diferencia, y respetar los
valores mas elementales.
Grupos al margen de la ley.
Narcotráfico afecta el progreso colombiano.
TRABAJO.

1.1 IDEA PRINCIPAL:

El documento nos quiere decir que la responsabilidad de la situación en la que ha


estado el país durante estos últimos años, no ha sido por esos grandes monstruos que
nos han vendido los medios de comunicación como:
pablo escobar, sangre negra, Marulanda, Carlos Castaño, si no que el gobierno atreves
de la doble moral y la corrupción hacen que Colombia se estanque y no camine hacia
un futuro mejor.
1.2IDEA SECUNDARIA:

Colombia es un país donde se ven muchos problemas tanto sociales, económicos,


culturales, religiosos, políticos, donde en sus calles habita la violencia, el terrorismo, la
delincuencia, la discriminación racial y étnica, el desempleo, el desplazamiento, una
corrupción legalizada, donde los pobres son cada vez mas pobres y los ricos cada vez
mas ricos. En fin cantidad de problemas que la afectan y de los cuales muchos
colombianos no tenemos conciencia ni nos sentimos miembros de este país tan
maravilloso.
1.3 SUBRAYADO:

EL VIEJO REMEDIO.

YO SÉ QUE QUIEREN QUE NOS Alegremos con la muerte de Pablo Escobar.


Yo sé que quieren que nos alegremos con la muerte del Mono Jojoy. Yo sé que
quieren que nos alegremos con la muerte de Marulanda. Y que nos alegremos
con la muerte de Desquite, de Sangrenegra, de Efraín González.

Yo no me alegro. No me alegra la muerte de nadie. Pienso que todos esos


monstruos no fueron más que víctimas de una sociedad injusta hasta los
tuétanos, una sociedad que fabrica monstruos a ritmo industrial, y lo digo
públicamente, que la verdadera causante de todos estos monstruos es la vieja
dirigencia colombiana, que ha sostenido por siglos un modelo de sociedad
clasista, racista, excluyente, donde la ley “es para los de ruana”, y donde
todavía hoy la cuna sigue decidiendo si alguien será sicario o presidente.

Tanto talento empresarial de ese señor Escobar, convertido en uno de los


hombres más ricos del mundo, y dedicado a gastar su fortuna en vengarse de
todos, en hacerles imposible la vida a los demás, en desafiar al Estado, en
matar policías como en cualquier película norteamericana, en hacer volar
aviones en el aire: tanta abyección no se puede explicar con una mera teoría
del mal: no en cualquier parte un malvado se convierte en semejante monstruo.

Y tanto talento militar como el de ese señor Marulanda, que le dio guerra a este
país durante décadas y se murió en su cama de muerte natural, o a lo sumo de
desengaño, ante la imposibilidad de lograr algo con su inútil violencia, pero que
se dio el lujo triste de mantener a un país en jaque medio siglo, y de obligar al
Estado a gastarse en bombas y en esfuerzos lo que no se quiso gastar en
darles a unos campesinos unos puentes que pedían y unas carreteras.

Yo sé que quieren hacernos creer que esos monstruos son los únicos
causantes del sufrimiento de esta nación durante medio siglo, pero yo me
atrevo a decir que no es así. Esos monstruos son hijos de una manera de
entender a Colombia, de una manera de administrarla, de una manera de
gobernarla, y millones de colombianos lo saben.
Por eso Colombia no encontró la paz con el exterminio de los bandoleros de los
años cincuenta. Por eso no encontró la paz con la guerra incesante contra los
guerrilleros de los años sesenta. Por eso no encontró la paz tras la
desmovilización del M-19. Por eso no conseguimos la paz, como nos
prometían, cuando Ledher fue capturado y extraditado, y cuando Rodríguez
Gacha fue abatido en los platanales del Caribe y Pablo Escobar tiroteado en
los tejados de Medellín, ni cuando murieron Santacruz y Urdinola y Fulano y
Zutano y todo el cartel X y todo el cartel Y, y tampoco se hizo la paz cuando
murió Carlos Castaño sobre los miles de huesos de sus víctimas, ni cuando
extraditaron a Mancuso y a Don Berna y a Jorge 40, y a todos los otros.

Porque esos monstruos son como frutos que brotan y caen del árbol muy bien
abonado de la injusticia colombiana. Y por eso, aunque quieren hacernos creer
que serán estas y otras mil muertes las que le traerán la felicidad a Colombia,
los desórdenes nacidos de una dirigencia irresponsable y apátrida, yo me
atrevo a pensar que no será una eterna lluvia de las balas matando
colombianos degradados, sino un poco de justicia y un poco de generosidad ,
lo que podrá por fin traerle paz y esperanza a esa mitad de la población
hundida en la pobreza, que es el surco de donde brotan todos los guerrilleros y
todos los paramilitares y todos los delincuentes que en Colombia han sido, y
todos los niños sicarios que se enfrentan con otros niños en los azarosos
laberintos de las lomas de Medellín, y que vagan al acecho en los arrabales de
Cali y de Pereira y de Bogotá.

Claro que las Farc matan y secuestran, trafican y extorsionan, profanan y


masacran día a día, y claro que el Estado tiene que combatirlas, y es normal
que se den de baja a los asesinos y a los monstruos. Pero que no nos llamen al
júbilo, que no nos pidan que nos alegremos sin fin por cada colombiano
extraviado y pervertido que cae día tras día en la eterna cacería de los
monstruos, ni que creamos que esa vieja y reiterada solución es para Colombia
la solución verdadera. Porque si seguimos bajo este modelo mental, no
alcanzarán los árboles que quedan para hacer los ataúdes de todos los
delincuentes que todavía faltan por nacer.

Más bien, qué dolor que esta dirigencia no haya creado las condiciones para
que los colombianos no tengan que despeñarse en el delito y en el crimen para
sobrevivir. Qué dolor que Colombia no sea capaz de asegurarle a cada
colombiano un lugar en el orden de la civilización, en la escuela, en el trabajo,
en la seguridad social, en la cultura, en la sana emulación de las ceremonias
sociales, en el orgullo de una tradición y de una memoria. Yo, personalmente,
estoy cansado de sentir que nuestro deber principal es el odio y nuestra fiesta
el exterminio.
Construyan una civilización. Denle a cada quien un mínimo de dignidad y de
respeto. Hagan que cada colombiano se sienta orgulloso de ser quien es, y no
esté cargado de frustración y de resentimiento. Y ya verán si Colombia es tan
mala como quieren hacernos creer los que no ven en la violencia del Estado un
recurso extremo y doloroso para salvar el orden social, sino el único
instrumento, década tras década, y el único remedio posible para los viejos
males de la nación.

LA COLOMBIA MUERTA QUE QUIERE RENACER.

Como en primera instancia quiero dejar que esta frase de un distinguido


Empresario Colombiano, haga el preámbulo a lo que será un abordaje de la
causa del problema en Colombia, "Se siente frustración al percibir en sectores
de la sociedad la corrupción que corroe como un mal peor que la propia
violencia... Colombia ostenta el vergonzoso segundo lugar en Corrupción en
América Latina y el tercer lugar en 52 Países" Citado en el Periódico el
Colombiano, 30 de marzo de 2003, Pagina 2b.
En Colombia existen problemas que aun terminándose los conflictos con los
grupos al margen de la ley(por la vía del sometimiento), estos problemas
continuarían, entre estos tenemos: La doble moral, el doble discurso,
Corrupción legalizada, Institucionalización de la mentira, El gran abismo
existente entre ricos y pobres, Sociedad clasista, elitista y racista, Una clase
dirigente en conspiración con los ricos: arrogantes, egoístas y opresores,
Discriminación étnica y social, Estigmatización y Exclusión a la cual están
sometidas algunas regiones por la clase dirigente nacional en su mayoría del
interior del país.
El fondo de los problemas del país son una cuestión de voluntad, de decisión,
de cambio de actitud y mentalidad hacia(...). Los verdaderos problemas del
país no son tan materiales: Desempleo, desplazamiento, violencia, terrorismo,
delincuencia. Estos son el reflejo de lo que hay en el fondo, Estos son la punta
del ICEBERG de un problema eminentemente arraigado en la mentalidad de
los individuos, lo cual ha configurado un imaginario social perverso y dañoso.
De suerte que los efectos degenerativos(Desempleo, desplazamiento,
violencia, terrorismo, delincuencia, entre otros) son mas sentidos que los
problemas que subyacen en el fondo.
Nuestros verdaderos problemas están en la mentalidad, de allí que las reglas,
las leyes, los condicionamientos no han podido cambiar el perverso proceder.
Con las herramientas antes mencionadas se logrará tal vez, el sometimiento
temporal del individuo, pero no su consentimiento y voluntad para confiar en
que él propenderá por el bien y por una Colombia en paz; puesto que el
problema tiene su caldo de cultivo en la mente, de donde se reproduce cada
vez que tiene la oportunidad, germina en el suelo fértil de la impunidad, la
complicidad, y crece con los nutrientes que le proporciona la conspiración, la
intolerancia y el egoísmo. De manera potencial esta sociedad es
inclinadamente tendenciosa a la perversidad. No es sino que se haga la ley,
para prohibir o controlar algo, cuando ya se crea la trampa; es mas yo pienso
que en Colombia, no se aprueban leyes hasta tanto, no se hayan ideado la
forma de hacer la trampa a esa ley. Hemos desarrollado toda una industriade la
farsa, la hipocresía y la falacia, somos expertos en burlar la ley sin violarla,
pero en escandalizarnos cuando lo hacen los demás y descubrir que los demás
si la violan.
Dado que el problema no es propiamente material sino mental, sería de lo más
conveniente que revisemos nuestros paradigmas, nuestros imaginarios
colectivos y todos esos constructos mentales, prejuicios y preconceptos que
hemos construido en torno a los demás y para nuestro voraz apetito, esa forma
de utilizar al otro solo cuando sirve a nuestros intereses, ese doble discurso de
"trabajar por los pobres" solo cuando esto posiciona el nombre en la campaña
política. Esa doble moral de organizaciones de ayuda y beneficencia de solo
aportar cuando hay catástrofe y están seguras que saldrán por la televisión.
Esa doble moral de hacer las leyes para pagar impuestos y dejar una vía de
escape(elusión) para el conglomerado empresarial que se representa. Ese
doble discurso de una Colombia en donde haya la paz y se respeten los
derechos humanos, y condenar a los demás al ostracismo (sálvese quien
pueda) y el darwinismo social -si se adapta sobreviva, sino extíngase. No es de
extrañar, que existan tantas formas perversas de sobrevivir- unos se adaptan
delinquiendo con la violencia, otros se adaptan robando en el erario público,
unos se adaptan oprimiendo a los demás y se hacen ricos, otros se adaptan
robando el dinero de los contribuyentes, con el cual se hacen ricos y después
los humillan, otros se adaptan siendo cómplices de delitos, otros se adaptan
conspirando con los ricos para que estos se hagan mas ricos, otros se adaptan
haciendo componendas en los tribunales y juzgados para favorecer y obtener
grandes sumas de dinero, unos de adaptan extorsionando, otros se adaptan
secuestrando, pero ya sea así o de otro manera, todos buscan adaptarse para
poder sobrevivir en este DARWINISMO SOCIAL, al cual los ha condicionado el
sistema. Todas estas conductas son enteramente reprochables, después de
todo, ¿Quién dijo que robarse 1.000 millones de pesos del erario público sea,
sea más aceptable QUE lo que hace un ladrón al robarse 500 millones de un
banco por medio de un atraco? Toda conducta lesiva en menoscabo de un bien
que no es de uno, es altamente reprochable, sin importar el medio que se
utilice o la persona que lo haga. ¿Quien dijo que es más loable la conducta del
empresario rico que no paga al asalariado, lo que este se merece por su
trabajo. (En 5 años de labor (10.000.000), que la conducta del ladronzuelo de la
calle que roba 100.000 pesos? Ambas conductas son eminentemente
reprochables, pero el imaginario social condena de manera más vil al este
ultimo, y quien sale por la cámara de televisiones el ladrón-delincuente de la
calle, mientras que el adinerado rico que se apoderó(fraudulentamente) de 10 o
15 millones de pesos asiste al cóctel con la clase empresarial y la clase
dirigente, y pretende tener autoridad moral para lanzar juicios contra el
ladronzuelo de la calle, y presentarse como paradigma moral, a quien se debe
imitar. No es extrañar que ya no sea malo robarle al Estado, pues es un pecado
venial que se paga en una casa-cárcel, mientras que el ladronzuelo, comete un
pecado capital, que paga en uno de las mazmorras de una cárcel publica. Pero
ya sea en una u otra forma como se pretenda adaptarse para sobrevivir, si se
hace fraudulentamente es perverso, no importa quien lo haga. No trato aquí de
hacer apología al comportamiento salvaje y perverso que muchos ponen de
presente en las calles del País, pues la perversidad no se legitima con la
perversidad, ni la existencia del mal justifica, la conducta maligna; pero si es
bueno dejar claro que el mal es perverso, condenable e inaceptable, no importa
si lo hace el ladrón de la calle o el Ministro del Gabinete, no importa si lo hace
el delincuente con una arma o si lo hace el Eminente empresario al firmar un
contrato leonino para el Estado y para los contribuyentes. No importa si se
hace en la calle del cartucho o en Palacio de Nariño, no importa si se hace en
las comunas de Medellín o en el Alpujarra, no importa si lo hace el simple y
sencillo policía que es cómplice de un negocio ilícito o si se hace en la Oficina
de un Honorable Oficial de las fuerzas armadas, no importa si lo hace el
delincuente con ínfulas de político o el eminente Senador con apariencia de
cordero pero con mentalidad de delincuente. El mal es "mal" y es dañino y de
ningún modo inaceptable, Pues esconde la verdad y crea descaro y cinismo. La
degeneración del conflicto y el aumento de los problemas en Colombia, deben
abordarse en la forma mas profunda con un componente eminentemente
moral, y replantear muchos juicios de valores y la forma como se juzgan las
cosas. Esa doble moral que dice reconocer la diversidad e igualdad racial,
cuando por otro lado se excluye, se estigmatiza, se discrimina y en muchos
casos el trabajomenos importante se les deja a etnias y clases desfavorecidas.
Esa doble moral de querer acabar con la violencia, cuando no se acaba con el
caldo de cultivo.
Esa forma de resolver problemas eludiendo la causa, porque toca puntos
álgidos, o porque no conviene a la clase empresarial o dirigente.
El problema reside en la mentalidad, por eso, me causa risa, verdadera risa, el
intento bien intencionado de reformar el Congreso (a menos que estén
intentando una reforma moral, que no creo sea el caso). Pues la espiral de
perversidad, tal como el camaleón encontrará la forma de mimetizarse en la
nueva legislación para el Congreso, la perversidad hallará de nuevo la forma de
burlar la ley sin violarla. Pueden atestar el capitolio de leyes anticorrupción,
pueden la Jurisprudencia y el acervo de la ley aumentarse mas, pero hasta que
no se cambie la mentalidad, y el problema se aborde con un componente
eminentemente ético, seguirá él circulo vicioso y el juegodel gato y el ratón.
Después de todo, ¿Quien dijo que no van a haber disputas en las elecciones
por llegar al poder? ¿me pregunto de que medios se seguirán valiendo estos
expertos para seguir figurando en el escenario?, ¿Quién dijo que se acabaron
los grandes corruptos del sector privado que financian la corrupción, la
impunidad y la conspiración en el país? ¿Quién dijo que se ha acabado la
manipulación al electorado, que en muchos casos - aun con las evidencias-
terminan eligiendo a "los BARRABAS"?. Aquí lo que hay es un problema de
mentalidad que no se agota en los intentos superfluos de decirle a los
colombianos a través de anuncios publicitarios que cambien – cuando los
mismos que emiten esos anuncios ni cumplen con los mensajes bonitos, por
cierto, pero que en la praxis no dicen nada-, pues la accióndebe ir mas allá, es
un asunto que debe empezar por desaprender preconceptos, prejuicios,
estigmas, sagas, y crear nuevas bases de aprendizajes y propender por
nuevos imaginarios sociales con un sentido mas humano. El problema es
eminentemente de mentalidad, lo demás es pura consecuencia. Hace muchos
siglos Salomón dijo: "Tal como es el hombre en su pensamiento, así es él".
Sinceramente qué cuando se piensa que las cosas en Colombia van a cambiar,
sin un cambio de mentalidad y paradigmas, y sin un verdadero y profundo
replanteamiento de los aspectos éticos y morales en la clase dirigente y
empresarial, y una tolerancia por parte de los grupos rebeldes y al margen de la
ley, es claramente una forma de engañarnos a sí mismo. Ni aun con la
legislación mas adecuada, se logrará que esto cambie, a menos que los
asociados(Colombianos que conforman el Estado) deseen cambiar de
mentalidad y actitud. Pero como queremos que los demás cambien sin
nosotros haber cambiado, damos por sentado que operamos bien y estamos
comportándonos bien. Bajo el disfraz, los buenos SOMOS MAS, nos
escudamos, creyendo, no se si ingenua o ignorantemente que los malos son
apenas los que matan, secuestran, extorsionan, los que roban en las calles, los
que hacen terrorismo de fusil..., pero se olvidan de que con mil millones de
pesos (que es cosa menuda robárselo, aquí en Colombia) tranquilamente se
podría re socializar a gran cantidad de delincuentes, terroristas y ladrones de la
calle. Se olvidan que entidades como Caprecom, Telecom., Foncolpuertos,
Seguro Social entre otras que han sido asaltadas y robadas han generado
problemas que difícilmente se resolverán estos años, y que muchos de los que
salen a aclamar "LOS BUENOS SOMOS MAS", participaron directa e
indirectamente de eso. Es tanto la degradación que en Colombia para ser
bueno solo se necesita no aparecer en un listado de delincuente, no aparecer
en las cámaras de televisión(como sospechoso), y no ser catalogado como
terrorista, así se robe la financiación de la educación en todo un departamento,
así se robe la financiación de la salud de 500.000 de beneficiarios del SIBEN,
así sea cómplice del mas grande robo de la historia del País, no importa, si no
hace terrorismo de fusil... o es delincuente de la calle, no se preocupe usted, es
de LOS BUENOS, QUE DISQUE SOMOS MAS. ¿No hay aquí una urgente e
inaplazable necesidad de replantear valores?.
Hablan de paz, ¿qué es paz? Llaman paz a eso de que halla un pequeño grupo
de ricos y clase dirigente dándose la mejor vida, en un país seguro y tranquilo,
mientras la gran mayoría de Colombiano está sumida en la exclusión, la
humillación, el abandono, el ostracismo, pero deban permanecer sumiso? A
eso llaman paz, pues no cuenten con eso, si esa es la paz que están buscando
les pronóstico desde ya, que aquí no habrá paz. La clase dirigente, los ricos y
los intelectuales de Colombia deben convencerse que la gente ya come cuento,
la gente no confía, esto es un asunto de intereses.
¿Llaman a paz, a eso de que ciertos grupos sociales y raciales no pueden
acceder a los altos cargos del Estado, por la discriminación institucional, y
estos deban permanecer sumisos?, ¿llaman paz a eso de que los de arriba
estén pisoteando a los de abajo y hundiéndolos mas al olvido y la vida
paupérrima?, pues les notifico que no habrá tal estado, porque en Colombia
parecen haberse leído la frase de Sansón, en los últimos momentos de su vida,
"Muera yo y los Filisteos", ¿y quienes eran los filisteos?, pues los que oprimían
a Israel, los humillaban, los burlaban y los esclavizaban, pues tal parece que en
Colombia se ha levantado un imaginario colectivo(/muy perverso por cierto), en
donde los de abajo han jurado, a lo mucho hundirse con los arriba, o mejoran
las condiciones para uno o nos hundimos todos. Espero no se me estigmatice
como apologista de la perversidad, pero lo que he dicho a través de este
escrito bien pudiera titularse "verdades que duelen", porque es la cruda
realidad. Aquí habrá terrorismo(como llaman ahora a todo comportamiento de
rebelión y protesta) hasta el fin de los días, eso de cambiar las cosas vía
sometimiento, eso de cambiar las cosas vía legislación, son solo buenos
intentos. Hasta que no se logre poner a acuerdo la voluntad de la nación en
torno a un sentimiento de equidad y dignidad humana de todos los
colombianos, y que además eso se negocie y pueda garantizarse, no habrá
paz en Colombia. Es un asunto de asimetría social, económica y existencial,
que están en la mente de un grupo que quiere tener el control de los demás y
verlos como inferiores, perversos y cosas indeseables, apenas tolerable su
existencia, sin mas derecho que a sobrevivir como puedan, esto de entrada,
créame que no es tolerable, y en Colombia hay mucha de rebeldía justificada,
de reclamos moribundos que se han hecho violentos, y por desgracia mezclado
con terrorismo. Debe haber un momento cuando nos sentemos a hacer un
pacto nacional por la supervivencia de este País. Gran parte de los ricos en su
mayoría deben reconocer que se han acumulado tantas riquezas del erario
publico provenientes de toda suerte de manejos con el dinero de los
contribuyentes, la clase dirigente debe entender que todos los asociados, sin
exclusión de raza, sexo, condición política, religiosa, social y económica tienen
derechosa conducir y construir al mas alto nivel los destinos de la
nación(teniendo las competencias). Es necesario un pacto Nacional, que todo
colombiano sea sincero, y realmente diga en que País quiere vivir, y se deje
claro el sacrificio equitativo y proporcional que corresponde hacer a cada grupo
social. Roguemos al Dios del cielo que nuestros modelos mentales sean
contextualizado con la realidad y cambien a favor de la paz de Colombia. Eso
es un verdadero milagro. Sino pasa esto, dudo mucho, que haya paz en los
próximos años. De forma tal que sería infortunado, pero necesario pensar en la
misma suerte que corren Israelíes y Palestinos". La historia de sangre. La clase
política, la clase empresarial, y los ricos de Colombia parecen haber dicho hace
mucho tiempo, y continúan repitiendo, aquello que dijeron los Judíos cuando
decidieron discriminar, asestar golpe de humillación y sufrimiento a Jesús,
entonces expresaron: "Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos",
pues bien señores ahí está, nuestra historia es mas o menos esa. Infortunado,
pero es así, pues la sangre, la hambruna, la humillación, la indignidad, el
ostracismo, la mendicidad, y toda suerte de discriminación que han sufrido en
Colombia los mas desfavorecido ahora parece caer sobre todos los
colombianos, pero convertida en una marea de sangre y violencia que no tiene
en cuenta ninguna distinción social. Solo un replanteamiento de los valoresy
una consideración del ser humano con todos sus derechos los dará el punto de
partida para lograr la paz, o al menos convivir en la diferencia, y respetar los
valores mas elementales.

Grupos al margen de la ley.


Narcotráfico afecta el progreso colombiano.
1.4 RESUMEN.

EL VIEJO REMEDIO.

Yo se que quieren que nosotros los colombianos nos alegremos por la muerte
de esos monstros que nos vende lo medios de comunicación con ayuda de
este gobierno tan corrupto que hemos tenido durante estos últimos siglos
monstros entre ellos, Pablo Escobar, tanto talento empresarial, el ingenio de
ese hombre que para hacer pasar la droga al exterior, mantuvo al país en
guerra matando a tanto policías en Medellín, destruyendo edificios importantes
para el gobierno como si fuera una película y luego el país celebro por su
muerte cuando cayo en uno de los techos de los barrios de Medellín y allí el
gobierno creería por fin se acabo escobar y se retomara la paz, siguiendo con
nuestros monstros tenemos a el señor Marulanda tanto talento militar de ese
hombre que le dio guerra a este país durante décadas aunque no pudo lograr
lo que quería con su guerra que el gobierno la hace ver inútil sabiendo que se
dio el lujo de mantener en jaque a este país y a obligar al estado a comprar
armas y bombas en vez de socorrer a un pueblo que clama por un pedazo de
pan.
Yo sé que quieren hacernos creer que esos monstruos son los únicos
causantes del sufrimiento de esta nación durante medio siglo, pero yo me
atrevo a decir que no es así. Esos monstruos son hijos de una manera de
entender a Colombia, de una manera de administrarla, de una manera de
gobernarla, y millones de colombianos lo saben.

Por eso Colombia no encontró la paz ni a de encontrarla por medio de la


violencia por que tenemos los vivos ejemplos, no se encontró la paz con el
exterminio de los bandoleros de los años cincuenta. Por eso no encontró la paz
con la guerra incesante contra los guerrilleros de los años sesenta. Por eso no
encontró la paz tras la desmovilización del M-19. Por eso no conseguimos la
paz, como nos prometían, cuando Ledher fue capturado y extraditado, y
cuando Rodríguez Gacha fue abatido en los platanales del Caribe y Pablo
Escobar tiroteado en los tejados de Medellín, ni cuando murieron Santacruz y
Urdinola y Fulano y Zutano y todo el cartel X y todo el cartel Y, y tampoco se
hizo la paz cuando murió Carlos Castaño sobre los miles de huesos de sus
víctimas, ni cuando extraditaron a Mancuso y a Don Berna y a Jorge 40, y a
todos los otros. Porque esos monstruos son como frutos que brotan y caen del
árbol muy bien abonado de la injusticia colombiana. Y por eso, aunque quieren
hacernos creer que serán estas y otras mil muertes las que le traerán la
felicidad a Colombia, lo que podrá por fin traerle paz y esperanza a esa mitad
de la población hundida en la pobreza, que es el surco de donde brotan todos
los guerrilleros y todos los paramilitares y todos los delincuentes que en
Colombia han sido, y todos los niños sicarios que se enfrentan con otros niños
en los azarosos laberintos de las lomas de Medellín, y que vagan al acecho en
los arrabales de Cali y de Pereira y de Bogotá. Construyan una civilización.
Denle a cada quien un mínimo de dignidad y de respeto. Hagan que cada
colombiano se sienta orgulloso de ser quien es, y no esté cargado de
frustración y de resentimiento. Y ya verán si Colombia es tan mala como
quieren hacernos creer los que no ven en la violencia del Estado un recurso
extremo y doloroso para salvar el orden social, sino el único instrumento,
década tras década, y el único remedio posible para los viejos males de la
nación.
1.5 ESQUEMA

EL VIEJO REMEDIO.
La crisis del país no es solo
culpa de los monstros que Por medio de la violencia y
pagando con la misma
se crean por el mal manejo
de la ley, es también culpa moneda no se llega a la paz.
de un gobierno de doble
moral.
El gobierno gasta dinero en armas
bombas y guerras pensando que
Se ha creado una mentalidad en los así traerán la paz.
colombianos, que nos enseñan desde
pequeños a que el gobierno es el bueno y
los monstros son todos aquellos que de una
u otra forma le hacen daño al país. Esto hace que Colombia ocupe Terrorismo, violencia,
el segundo lugar en delincuencia,
Latinoamérica como el desplazamiento, diferencia
segundo país más violento. de clases sociales, doble
Para cambiar esta mentalidad cada uno de
moral, narco política.
los miembros de este país se deben poner
un compromiso de cambio y no quedarnos
con la frase de cajón que nos dice los
medios “LOS BUENOS SON MAS” es
ponerla en práctica.
1.6 CUADRO SINOPTICO.

CARACTERISTICAS Descripción
TECNICAS
Violencia Es aquella que le provoca un daño físico o mental a una
persona.
Mentalidad Es aquel modo de pensar de una persona en este caso Colombia
es lo peor. eso es en lo que debemos mejorar dejar de pensar
que Colombia es un país violento donde no se puede vivir si no
que miremos a Colombia como el mejor sitio para vivir
Doble moral La doble moral es injusta porque viola el principio de justicia
conocido como imparcialidad. Es aquella forma de gobierno que
utilizan nuestros mandatarios.
1.6 MAPA MENTAL.

Explotación
Los que buscan darle fin a la crisis
del país por medio de la guerra
Los ladrones de corbata y utilizan
solución por la guerra para
la doble moral para manejar los
conseguir dinero y poder.
cargos públicos.

$ Dinero $

Los que buscan el dinero por el


Los que roban por necesidad.
camino fácil, el narcotráfico es el mas
común.