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Delincuencia Juvenil. Menor Delincuente.

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Es la persona que no ha alcanzado la edad exigida por la legislación penal para ser criminalmente responsable y
realiza un hecho que la ley considera delictivo. El concepto de m. d. es, pues, función del límite de edad señalado por
la ley penal, entendiendo ésta que al sujeto que no ha llegado a ese límite le falta la madurez intelectiva y volitiva
necesaria para comprender la significación antijurídica de su conducta y actuar conforme a ese conocimiento. La
menor edad penal es, por eso, una causa de exención de responsabilidad (v.) criminal, basada en la inimputabilidad
del sujeto. El menor que realiza un hecho que la ley penal considera delito (v.), no es culpable porque el juicio de
reprochabilidad que la culpabilidad (v.) supone exige que el sujeto sea imputable, y al menor le falta la capacidad de
entender y querer, en cuya capacidad se basa la imputabilidad (v.). Por esto no puede ser castigado con una pena (v.)
ya que ésta tiene por fundamento la culpabilidad, y debe estar en proporción a ella. Le son aplicables, sin embargo,
medidas tutelares y de reforma.
El límite a partir del cual se alcanza la mayor edad penal lo fija la ley atendiendo a la presunción de que el sujeto, al
llegar a él, ha alcanzado la madurez intelectiva y volitiva necesaria para ser considerado imputable. Es obvio que esa
madurez la alcanzan a la misma edad todos los individuos, pero la práctica legal exige la fijación de un límite de
carácter general (criterio cronológico), el cual varía de unas legislaciones a otras. En la actualidad se advierte la
tendencia a elevarlo, en relación con épocas anteriores. El límite de minoría penal absoluta (irresponsabilidad penal
plena) más frecuente en las modernas legislaciones es el de 16 años, admitiéndose en la mayoría de ellas una
ampliación, a efectos de enjuiciamiento y tratamiento, que en algunas llega hasta los 21 años (Suecia, Chile), pero que
generalmente se establece en los 18 (Suiza, Francia).
Sin perjuicio de la fijación cronológica de la minoría penal, la legislación comparada muestra la existencia de otros
periodos de edad, intermedios entre la absoluta irresponsabilidad (eximente de menor edad) y la responsabilidad
criminal plena. También en este aspecto se dan diversidad de orientaciones en el panorama legislativo. Algunos CP
siguen la distinción clásica de tres periodos (irresponsabilidad absoluta, responsabilidad condicionada por el
discernimiento y responsabilidad atenuada). Otros sólo distinguen entre plena irresponsabilidad y responsabilidad
atenuada. En muy pocos se mantiene ya el criterio del discernimiento aplicado a todos los menores, a partir de cierta
edad.
La legislación española mantuvo la tradicional distinción de los tres periodos hasta el CP de 1928, que rompió con
el criterio del discernimiento y fijó como límite de la absoluta minoría penal los 16 años. El CP vigente mantiene este
límite (art. 8,2°), señalando que cuando el menor de esta edad ejecute un hecho castigado por la ley, será entregado a
la jurisdicción especial de los Trib. Titulares de Menores. Establece también la responsabilidad atenuada para los
mayores de 16 que no hayan cumplido los 18 años (art. 9,3°). La mayor innovación introducida por la legalidad vigente
es la prescripción del art. 65, que autoriza discrecionalmente al Tribunal, en el caso de enjuiciamiento de un menor de
18 años y mayor de 16, y en atención a las circunstancias del sujeto y del hecho, a sustituir la pena impuesta por el
internamiento en una institución especial de reforma, por tiempo indeterminado, hasta conseguir la corrección del
culpable.
De lo apuntado resulta que en la actualidad el m. d. está fuera del Derecho penal represivo y sometido en
«cambio» a un Derecho protector, de carácter tutelar y reformador, aplicable por una jurisdicción especial (v.
TRIBUNAL DE MENORES), el cual se extiende en muchos países no sólo a los comprendidos en la absoluta minoría
de edad, sino también a los que, habiendo llegado al límite señalado para la plena irresponsabilidad criminal, no han
rebasado el fijado para la responsabilidad atenuada. La exención de responsabilidad del m. d. afecta sólo a la criminal.
La responsabilidad civil derivada de delito la reconocen la mayoría de los códigos para el menor, al menos como
subsidiaria.

I. A. SAINZ CANTERO.

BIBL.: O. PÉREZ VITORIA, La minoría penal, Barcelona 1940; I. BAVIERA, Diritto minorile, Milán 1957.

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