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¿Quién Es Jesús?

Si Visitas cualquier parte del mundo hoy y hablas con los que profesan cualquier religión, no
importa qué tan dedicados sean a su propia religión, si conocen los hechos históricos, tendrán que
reconocer que nunca ha habido un hombre como Jesús de Nazaret. Él tiene la personalidad más
singular de todos los siglos. Jesús cambió el curso de la historia.

Su Venida Fue Predicha

Cientos de años antes del nacimiento de Jesús, las Sagradas Escrituras[la Biblia], predecían,
mediante las palabras de los grandes profetas de Israel, la venida de Jesús. El Antiguo Testamento,
escrito por varios autores durante un período de 1.500 años, contiene más de 300 profecías con los
detalles de su venida. Cada una de ellas se cumplió durante la vida, muerte, y resurrección de Jesús,
exactamente como lo predijeron los profetas.

Su Mensaje Produce Cambios

Considera la vida y la influencia de Jesucristo, y notarás que su mensaje siempre produce grandes
cambios en la vida de hombres y naciones. Dondequiera que ha llegado Su mensaje, la santidad del
matrimonio, la posición de la mujer y su derecho a votar, han sido reconocidos; muchas
instituciones de enseñanza superior han sido establecidas; se han promulgado leyes que impiden el
abuso de los trabajadores y de los niños; la esclavitud ha sido erradicada, y multitud de otros
cambios han sido logrados para el bien de la humanidad.

Transformación de la Vida de un Ateo

Lew Wallace, un famoso general y genio literario, era un conocido ateo. Por dos años, el Sr.
Wallace estudió en las bibliotecas principales de Europa y de los Estados Unidos, buscando
información para escribir un libro que destruyera para siempre el cristianismo. Mientras se dedicaba
a escribir el segundo capítulo de tal libro, repentinamente se halló de rodillas en el piso, clamando a
Jesús y diciendo, “Señor mío y Dios mío”.

Ante la evidencia sólida e irrefutable, Wallace ya no podía negar que Jesucristo era el Hijo de Dios.
Más adelante en su vida, el Sr. Lew Wallace escribió la conocida novela “Ben Hur”, que es
reconocida como una de las principales obras que tratan el tema de los tiempos de Cristo.

¿Señor, Mentiroso, O Lunático?

En su famoso libro titulado “Cristianismo y Nada Más”, el Profesor. C. S. Lewis dice lo siguiente:
“El hombre que siendo solamente hombre, diga las cosas que Jesús dijo, no sería un gran maestro
de moral; sería un lunático en el nivel de hombre enfermo de vanidad y orgullo, o el mismo diablo
del infierno. Tu tienes que escoger; este era y es el hijo de Dios, o fue un loco o algo peor. Lo
puedes tomar por un demonio o puedes caer a sus pies y llamarlo Señor y Dios, pero nunca vengas
apoyando la idea absurda de que El fue solamente un gran maestro moral. Él no nos ha dejado esa
opción. Ese no ha sido Su propósito”.

Y para ti, ¿quién es Jesús? Tu vida en esta tierra y por la eternidad es afectada por la respuesta que
quieras dar a esta pregunta. Si quitáramos a Buda del budismo, y a Mahoma del islamismo y de
igual manera, si quitáramos a los varios fundadores de religiones de los sistemas que crearon,
notaremos que muy poco o nada cambia. Sin embargo, si quitáramos a Jesucristo del cristianismo,
no quedaría nada, ya que el cristianismo no es una filosofía ni un sistema ético, sino una relación
personal con el Salvador resucitado, que vive para siempre.
Un Fundador Resucitado

Ninguna otra religión asevera que su fundador haya resucitado de entre los muertos. El cristianismo
es único en este aspecto. Todo argumento sobre la validez del cristianismo se sostiene o cae en la
evidencia de la resurrección de Jesús de Nazaret.

Muchos grandes eruditos han creído, y siguen creyendo, en la resurrección de Jesucristo. Después
de examinar las evidencias sobre la resurrección, según las presentan los escritores de los
evangelios, el fallecido Simón Greenleaf, considerado una autoridad en jurisprudencia en la Escuela
de Leyes de la Universidad de Harvard, llegó a esta conclusión: “Por lo cual, sería imposible que
ellos hubieran persistido en afirmar las verdades que nos narran, si Jesús no hubiera realmente
resucitado de entre los muertos; y si no hubieran sabido este hecho tan ciertamente como podían
conocer cualquier otro hecho”.

El señor John Singleton Copley, reconocido como una de las más grandes mentes jurídicas en la
historia de la Gran Bretaña, comentó: “Yo creo conocer muy bien en que consiste una evidencia, y
les digo, que, evidencia tal como la que ofrece la resurrección de Jesucristo, nunca ha sido
derrotada”.

La Expresión Visible del Dios Invisible

Considera estos pasajes tomados de la Biblia, respecto de Jesús:

“Cristo es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en Él fueron creadas todas
las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles” (Colosenses 1:15,16).

“Dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí


mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que
están en los cielos, como las que están en la tierra” (Efesios 1:9,10).

Un Señor que Vive

Debido a la resurrección de Jesucristo, sus seguidores no simplemente se complacen en seguir el


código ético de un fundador muerto, sino que hoy pueden tener una relación personal con un
Salvador que vive. Jesucristo vive hoy y anhela vivir y obrar en las vidas de aquellos que confían en
Él y le obedecen. Blas Pascal, el célebre físico y filósofo francés, señaló la necesidad que tiene el
hombre de conocer y tener a Jesucristo, diciendo: “En el corazón de todo hombre existe un vacío
con la figura de Dios, que no puede ser llenado con ninguna cosa creada sino por Dios mismo, el
Creador, revelado en Jesucristo”.

¿Quisieras conocer personalmente a Jesucristo? Sí, es posible. Aunque esto te parezca presuntuoso
o atrevido, el Señor Jesús desea establecer contigo una relación cariñosa. Él lo anhela tanto, que
estuvo dispuesto a hacer todos los arreglos para hacerlo posible. Ahora, la única barrera que nos
impide disfrutar de esta extraordinaria relación es el ignorar quién es Jesús e ignorar lo que É1 ha
hecho por nosotros, por ti.

¿Quién Es Jesús? © Cruzada Estudiantil para Cristo.


Publicado con permiso.
Jesús es el Hijo de Dios: ¿Verdadero o Falso?

¿Quién es Jesús y, específicamente, analizando la pregunta: ¿Es Jesús realmente el Hijo de Dios?
La controversia siempre ha seguido a Jesús. Si has visto la película, podrás recordar que Él fue
llevado a un juicio ilegal. Puedes leer esto en Mt.26:57-63.

En el juicio de Jesús ellos buscaban falsa evidencia contra Él para llevarle a la muerte. Finalmente,
hicieron una falsa afirmación. Y también la gente por detrás hacía falsas afirmaciones. Todavía,
después de 2000 años, la gente sigue haciendo falsas afirmaciones acerca de Él:

1. Falso: Jesús fue solo un Buen Maestro de Ética y Moralidad.

Gandhi creyó esto. En su libro “El Mensaje de Jesucristo” escribió: “Era más de lo que podía creer,
que Jesús haya sido el único Hijo de Dios encarnado, y que solamente quien creyera en El tendría
vida eterna. Si Dios pudo tener hijos, todos nosotros fuimos sus hijos. Si Jesús era como Dios, o
Dios mismo, entonces todos los hombres fueron como Dios y pudieron ser Dios mismo. Podría
aceptar a Jesús como mártir, una personificación del sacrificio, y un maestro en divinidades, pero
no como el más perfecto hombre jamás nacido. Su muerte fue un gran ejemplo para el mundo; pero
que hubo algo misterioso o milagroso en ello, mi corazón no puede aceptar” (p.12).

2. Falso: Jesús es un Mito

Esta es otra falsa afirmación. Aclaremos primero que la gente puede querer decir que Jesús nunca
existió. Pero ni aún los historiadores no-creyentes y las publicaciones seculares aceptan ahora esta
teoría. En el artículo “El Hombre del Milenio”, la revista Time dice: “La memoria de cualquier
prolongación de años eventualmente se reduce a una lista de nombres de personas poderosas.
Mahoma, Catalina la Grande, Marx, Gandhi, Hitler, Roosevelt, Stalin y Mao vienen a la mente. Sin
duda, ellos cambiaron la vida de millones y provocaron veneración y odio. Se necesita mucho
cálculo exótico para negar, sin embargo, que la figura más poderosa de todos los tiempos ha sido
Jesús de Nazaret. No solamente nuestro calendario esta basado en un error cometido en el siglo
sexto, sino que se puede argumentar que ninguna vida ha sido tan remotamente comprobada como
la de Jesús”.

Aun un escéptico como H.G. Wells admitió: “Soy historiador, no un creyente, pero debo confesar
que este sencillo predicador de Nazaret es irrevocablemente el centro de la historia, fácilmente la
figura más dominante”. Se dice que Jesús existió, pero que sus discípulos hicieron de Él algo más
de lo que era. Él era bueno, pero sus seguidores crearon el mito de que era Dios.

Pero Einstein dijo en una entrevista con el Saturday Evening Post: “De niño recibí instrucción en la
Biblia y el Talmud. Soy judío, pero cautivado por la luminosa figura del Nazareno. Él es demasiado
colosal para escritores imaginativos de leyendas por muy hábiles que sean. Nadie lee los Evangelios
sin sentir la real presencia de Jesús. Su personalidad palpita en cada palabra. Ningún mito se halla
pleno de tal vida” (Octubre 26, 1929).

3. Verdadero: Jesús es el Hijo de Dios.

La verdad es que Jesús existió. Afirmó ser el Hijo de Dios. Y dio prueba de ello de muchas
maneras. Volvamos al pasaje bíblico y leamos lo que sucede en esta escena de tribunal. Retomemos
desde donde dejamos en Mateo 26:63-64: El Sumo Sacerdote le dijo: “Te conjuro por el Dios
viviente, que nos digas si eres tú el Mesías, el Hijo de Dios”.
Jesús había permanecido callado durante las más tempranas acusaciones contra Él. Ahora Caifás,
quien actuó como prosecutor, juez y jurado, hace que Jesús responda. Dice a Jesús que Él tiene que
responder, bajo juramento, si Él es el Hijo de Dios. Jesús tuvo que responder y dijo ser el Hijo de
Dios.

El Sumo Sacerdote comenzó a gritar y a romper sus vestidos. Gritaban a Jesús, le escupían, le
abofeteaban. Le golpeaban con sus puños. Esto es justamente como la Biblia lo describe, también.

Jesús sabía esto. No se sorprendió por su reacción. Su reacción habría sido justificada si Jesús no
era Dios. Pero, era Dios. Para Él, decir que era el Hijo de Dios no era blasfemia. Era un hecho.

Es cierto que Él declaró su divinidad. Por esto le juzgaron y mataron. Pero, sólo porque Él afirmó
ser Dios, no lo hace necesariamente cierto. Si alguien que conoces dice ser el Hijo de Dios, ¿piensa
que es cierto? No, probablemente pensarás que tiene un problema mental.

Su vida fue perfecta, sin pecado. Nota el versículo 59. Dice que los principales sacerdotes y todo el
Sanedrín buscaban falsa evidencia contra Jesús para que pudieran llevarlo a la muerte. Este
versículo señala que aún sus enemigos sabían que no le podrían culpar por algo de orden moral. No
le podrían culpar por algún legítimo pecado. Dice la Biblia, “En todo fue tentado como nosotros, y
aún así no pecó” [Hebreos 4:15]. “El no cometió pecado, ni hubo engaño en su boca” [1 Pedro
2:22].

Sus milagros fueron referidos por Jesús como señales que indicaban su divinidad. De los cientos de
milagros que Él obró, uno fue especialmente importante: Se levantó de los muertos, para nunca
morir nuevamente. Otra vez, miremos el juicio contra Jesús. El versículo 61 dice: “Finalmente,
vinieron dos y declararon: “Este hombre dijo, puedo derribar el templo y reconstruirlo en tres días”.
Estos falsos testigos habían torcido las palabras de Jesús. Realmente Él había dicho: “Destruid este
templo y lo levantaré en tres días” (Jn 2:19). No dijo que Él lo destruiría, sino que ellos. Además,
no se refirió al templo de Jerusalén, sino a su propio cuerpo. Jesús todo el tiempo estuvo señalando
el milagro que las personas debieran haber estado buscando, principalmente, que Él resucitaría de
los muertos tres días después de su muerte. En el versículo 64 Jesús continua diciendo en su juicio:
“En el futuro veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Omnipotente y viniendo en las
nubes del cielo”. Realmente se los está refregando ahora. Está diciendo “soy Dios; vuelvo a la vida;
regresaré a ustedes”.

Es justamente un ejemplo de profecía cumplida por Jesús. Leamos Isaías 53:3-12 y podrás ver cuán
obvio es que Jesús es el cumplimiento de esta profecía escrita 700 años antes de su nacimiento.

Es simple. Si Jesús es el Hijo de Dios, las consecuencias son enormes. Por ejemplo:
Dios debe existir y ser conocido a través de Jesús.
El moriría más bien que vivir sin ti.
Jesús está vivo aquí y ahora.
Ha revelado el camino a la paz y al propósito en la vida.

Jesús preguntó crucialmente a sus discípulos: ¿Y ustedes, qué dicen de Mí? Simón Pedro respondió:
“Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente. Jesús contestó: “Bienaventurado eres Simón Hijo de
Jonás, pues ningún hombre te reveló esto, sino mi Padre celestial (Mt.16:15-17).

¿Quién piensas ahora que es Jesús? Si estás listo para confesar que Jesús es más que un mero
hombre, más que un mero gran maestro de moral, más que un mito, pero que es realmente Dios,
entonces necesitarás actuar. Como Santiago 2:19. La creencia intelectual en la existencia de Dios es
un comienzo, pero no es suficiente. Se requiere un sometimiento al señorío y al liderazgo de Jesús.