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Introducción

El tema que desarrollare en el presente trabajo es el de fábricas


recuperadas. Creo pertinente definir el concepto central a fin de lograr
insertar al lector en el tema. Una fábrica recuperada es aquella sobre la
que sus trabajadores han tomado el control, normalmente después de la
bancarrota de su gerencia.1 La acción de tomar empresas y luego
hacerlas producir por parte de los mismos trabajadores, haciendo a un
lado a los patrones, tiene precedentes notables en las ocupaciones de
fábricas de la Italia de los años 1920, o en la tomas de fábricas a partir
del mayo francés.

Para situarnos en el contexto nacional de este proceso partiremos de la


crisis de 2001, como consecuencia de esta se produjo un desempleo
gradual o total de los trabajadores de las fábricas. En algunas ocasiones
los trabajadores se encontraron con la fábrica cerrada de un día para el
otro, y esos trabajadores respondieron con la toma de la empresa para
recuperar la actividad, conservar los activos fijos y la fuente de trabajo.
Varias empresas fueron tomadas por los obreros, puestas a producir,
conformando un movimiento que comenzaba a coordinarse con otros
sectores en busca de soluciones que aquejaban al país.

En cuanto al porque de la elección del tema, considero que es de gran


importancia ya que la crisis de 2001 impactó fuertemente en Argentina
como lo hizo el proceso de fábricas recuperadas, afectando
principalmente a la clase trabajadora. A raíz de esto los obreros
ocuparon las fábricas como consecuencia del abandono o quiebra
fraudulenta por parte de sus dueños y fueron puestas en producción
nuevamente bajo la forma de cooperativas de trabajo u otras formas
auto-gestionadas, este paso a ser el centro de debate no sólo en
Argentina sino también a nivel mundial. Y a propósito de ello considero

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www.fabricasrerecuperadas.org.ar
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que esta forma de organización es la más eficiente para los obreros, ya


que es la más democrática. De esta forma el trabajador es dueño de su
fuerza de trabajo y de la producción.

A lo largo de este trabajo desarrollaré el contexto del movimiento de


fábricas recuperadas y tomaré como unidad de análisis la fábrica
Brukman, de esta se desprenden las siguientes variables: ingresos, nivel
socio-económico, forma de organización, sexo.

Contexto de surgimiento de las Fábricas Recuperadas

Las fábricas recuperadas por sus trabajadores y vueltas a poner en


funcionamiento, constituyen un fenómeno particular de la Argentina a
partir de la crisis de diciembre de 2001.

La decisión de ponerse a producir llego luego de un largo proceso de


maduración de todos los trabajadores. Si bien al principio pareciera que
tomar una fabrica por ex empleados seria un caso aislado y fuera de la
ley, tenemos que tener en cuenta que nuestro país vive una dura crisis
producida por el modelo neoliberal. Este impuls políticas en las que
predomino la inversión financiero-especulativa en detrimento de la
inversión productiva, cayendo de manera estrepitosa y produciendo, por
las masivas importaciones, una profunda destrucción del aparato
productivo nacional, aumentando el desempleo y los índices de pobreza
y exclusión.

Durante años, este modelo causo, entre otras cosas, la constitución de


monopolios, la concentración económica, la especulación, el no
fortalecimiento del aparato productivo nacional y la ausencia de políticas
que fomenten el empleo. Frente a este crisis es interesante ver como se
van generando zonas de solidaridad y se construyen proyectos comunes
con otros sectores (asambleas barriales, sindicatos, universidades, etc.).
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Este es un proceso central en el sentido que indica a los trabajadores un


camino posible a seguir cuando la patronal decide dejarlos en la calle.
Los trabajadores se van dando cuenta de la potencialidad que puede
tener la autogestión de las empresas, ya que les da el poder de dar
decisiones sobre qué y para qué se producirá, salvaguardar y/o
aumentar el empleo, democratizar las relaciones sociales de producción,
etc.

Desde la explosión de la crisis de 2001 se multiplicaron diversos


emprendimientos económicos de carácter popular. Es el caso de las
cooperativas de trabajo impulsadas entre trabajadores desocupados, de
servicios o de producción. Entre esos fenómenos se destacan las
empresas recuperadas por sus trabajadores, con el doble afán de
proteger los medios de producción y mantener la fuente de trabajo. Es
un tema que remite a la crisis capitalista y su impacto en las empresas y
las relaciones sociales allí contenidas. Algunos empresarios, por diversas
razones, abandonaron la actividad económica cerrando la fábrica o
empresa, aun con las activos fijos en su interior. Otros realizaron un
verdadero vaciamiento empresario, al momento del cierre lo incluso
progresivamente. 2

La toma de la empresa se trataba de una actividad defensiva, incluso de


defensa de la empresa, no así del empresario. Lo que debe destacarse
es que pese a existir experiencias previas, el nuevo clima social
imperante durante el 2002 extendió el fenómeno en circunstancias
similares y en distintos puntos del país. Es cierto que la devaluación de
la moneda favoreció la actividad industrial y potencio la audacia de los
trabajadores. A tal punto se desarrollo el tema que hasta se inicio un

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GAMBINA, Julio. Artículo del Centro de Estudios de la Federación Judicial Argentina y
de la Dirección del Instituto de Estudios y Formación de la Central de Trabajadores
Argentinos. Bs. As, Enero del 2003.
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proceso de articulación de esas experiencias mediante el “movimiento


de fabricas recuperadas”.

Fábricas recuperadas: Miles de nuevos empleos

La crisis internacional y sus consecuencias nacionales reactivan los


métodos de lucha, habiendo pasado ya un tiempo desde que
experiencias como Zanón, Brukman o el Bauen, por citar solo algunas,
transformaran en posibilidad lo que parecía una utopía. Desde distintas
ramas (gráfica, alimenticia, textil), los obreros plantean la posibilidad de
desarrollar por sus propios medios la gestión de la producción, ante el
vaciamiento y cierra de las fabricas. La clase trabajadora, amplía así el
abanico de tácticas para encontrar una salida a la crisis, al tiempo que
va mostrando diversas alternativas a la gestión y a las lógicas del
capital.

Según estiman en los movimientos de fábricas recuperadas, las 150


fábricas reabiertas en Argentina bajo esta modalidad hoy dan empleo a
trece mil personas.3

Brukman fue el símbolo del movimiento, la fabrica recuperada que tuvo


mayor exposición pública y la que, en el fragor de los nueve meses de
acampe que debieron hacer las trabajadoras para volver a entrar a la
textil tuvo tal vez la mayor politización. En las asambleas se discutía no
solo como reabrir la fabrica, sino que debía o no debía hacer una
recuperada en su relación con la sociedad y el Estado. Las costureras
que habían tomado la fabrica un 18 de diciembre de 2001 con la
pretensión de cobrar sus sueldos terminaron como figuras del
movimiento, disputadas además por los partidos de izquierda.

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www.fabricasrecuperadas.org.ar
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Brukman, la recuperada testigo, confeccionando un destino


distinto.

La fabrica Brukman sufrió los efectos de la década menemista. Era una


empresa textil en manos de los hermanos apellidados homónimamente
Brukman. Desde 1995 los negocios habían ido disminuyendo, y sus
dueños habían despedido más de la mitad de sus 300 empleados. Las
ventas fueron cayendo y las deudas se acumularon. Ya para ese
entonces en vez de salarios abonaban vales y no pagaban ningún
servicio. Los salarios de los trabajadores fueron reducidos al punto que
no podían pagar el trasporte diario para llegar al trabajo. Circulaban,
desde ya, rumores de que los dueños estaban preparando el cierre de la
fábrica. En diciembre de 2001, cerca de cincuenta personas (la mayoría
mujeres) se reunían en la fábrica y demandaron que se les conceda un
subsidio para su traslado, solo para poder llegar al trabajo. La situación
era tan precaria, que cuando Marcelo Rojas, trabajador de la planta,
enfermó, los empresarios no se hicieron cargo de su atención medica.
Marcelo murió y su familia fue asistida por sus compañeros.

Los hermanos Brukman prometieron entregar el dinero y se retiraron.


Los trabajadores decidieron quedarse, y pasaron la noche en la fábrica.
Su idea era tomar el edificio y negociar desde esa posición, pero los
patrones nunca regresaron. Los trabajadores pidieron las llaves y
retornaron a trabajar sin ellos. Luego de algún tiempo, la fabrica hizo
nuevos clientes y se hizo cargo del pago de las deudas. Los
trabajadores, organizados en asamblea decidieron un salario razonable
para ellos mismos. Luego de meses estaban preparados para elevar sus
salarios y contratar diez empleados más.

Los dueños trataron de desalojar a los trabajadores en varias ocasiones.


En diciembre de 2002 la patronal entra violentamente a la fabrica
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Brukman con el aval del gobierno de la ciudad, la justicia y de la mano


de la policía. El objetivo era desalojar a las obreras y obreros que lo
ocupan, secuestrar documentación y desactivar las maquinas. Luego de
que la policía detiene a la totalidad de los obreros que hacían guardia en
la fábrica (incluida una niña), las asambleas barriales, partidos políticos
y organizaciones sociales rodean la fábrica frustrando el desalojo. El 16
de Marzo de 2002 el juez Enrique Velázquez allanaron la planta por una
denuncia de robo y se encontró con una situación inesperada. La
empresa acusaba a los trabajadores de estar “saqueando” la fabrica con
la venta de sus bienes, pero los funcionarios que recorrieron el edificio y
contaron las maquinas para hacer un inventario, se encontraron que
habían mas de las que esperaban hallar. La diferencia puso al
descubierto que la empresa estaba ocultando su verdadero patrimonio
con el objetivo de engañar a los acreedores. Como en los policiales
clásicos, la verdad sobre el ladrón estaba a la vista de todo el mundo,
solo que los prejuicios impedían verla. El último desalojo vino del juez
Jorge Rimondi, a la medianoche del 18 de Abril de 2003, mas de 300
infantes de tropa de la Policía Federal Argentina y alrededor de treinta
civiles intentaron expulsar a los trabajadores. Unas horas más tarde,
antes del amanecer, 3.000 manifestantes –incluidos piqueteros y
participantes de las asambleas vecinales- se apostaron en los
alrededores de Brukman para apoyar a los trabajadores. Legisladores y
otros funcionarios, así como grupos de derechos humanos se reunieron
con el juez Rimondi, pero la decisión no fue revertida-

En Abril 19 los trabajadores de la cerámica Zanón (también una empresa


recuperada), en Neuquén, juntos con activistas locales, bloquearon la
ruta 22 para protestar en solidaridad con los trabajadores de Brukman,
quienes recibieron apoyo de numerosas fuentes y montaron un
campamento frente a la fabrica. En Abril, la Policía Provincial de Buenos
Aires ataco a los manifestantes que habían ido a protestar contra el
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desalojo; hubo 20 heridos y unos 100 arrestados. Los obreros recobraron


el control de la fabrica y esta continua funcionando como cooperativa al
día de hoy.

En Octubre de 2003 la Legislatura aprobó la expropiación de la empresa.


Brukman paso a ser, oficialmente, de los trabajadores. Lo que faltaba,
para despejar el camino, era la declaración de quiebra de la empresa,
que se dio oficialmente más adelante.
Los obreros de Brukman se constituyeron en un símbolo de dignidad
levantando las banderas de un nuevo mundo posible: control obrero, la
fabrica es nuestra y obreros sin patrón.

Conclusión

No existe un registro acabado de la cantidad de empresas recuperadas,


sin embargo, distintas fuentes ubican la existencia de unas 120 que
revistan en esa situación e involucran a unos 10.000 trabajadores.

El fenómeno de las empresas recuperadas, se presenta en las zonas de


mayor población y desarrollo capitalista, entre las cuales se encuentran
las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba y en menos media
en Mendoza, Neuquén, La Pampa, Rio Negro y Jujuy.
Ante la crisis política de la Argentina las dos dinámicas de la lucha de
clases abordan el fenómeno:
-Desde las clases dominantes se pretende minimizar el tema. Si pueden
lo reprimen y evitan, y sino, lo contienen en el ámbito de sus mediciones
funcionales, tales como el sindicalismo burocrático que encarna la
tradicional central sindical (CGT) o con punteros políticos de los partidos
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tradicionales y en crisis, tales como la UCR y el PJ.


-Desde el campo popular se trata de rodear a las empresas relacionadas
con solidaridad, pero no sin conflicto, ya que son distintas las lecturas
que se hacen desde enfoques políticos diferenciados de la realidad local.
No en vano existen diferencias de abordaje entre distintos partidos de
izquierda e incluso de variados movimientos populares.

Existe también discusión sobre la forma en que los trabajadores


permiten asumir la gestión de las empresas recuperadas. Si bien
inicialmente hay un móvil de defensa de los medios de producción y de
las fuentes de trabajo, luego comienzo la discusión, si se quiere
ideológica o practica de la forma de organización y funcionamiento.

En definitiva, la práctica empresaria de los trabajadores que recuperan


sus fuentes de trabajo elimina la mediación del capitalista. Y no es un
dato menor.

Karl Marx en su crítica a los cooperativistas señalaba dos puntos


centrales de carácter contradictorio:
- Las cooperativas a alejan a los trabajadores de la lucha de clases al
hacerles creer que la emancipación es posible desde la perspectiva de
una empresa o de un conjunto de ellas, sin comprender que en el
capitalismo, la lógica del capital absorbe el conjunto de las formas
empresarias existentes.
- Rescataba el ejemplo contundente en la práctica de las cooperativas,
de lo innecesario que resulta el capitalista en tanto organizador del
proceso de trabajo y valorización.

Este es el principal mérito logrado por el movimiento de empresas


recuperadas, sea cual sea la reivindicación sustentada, tanto en quienes
demanda la estatización, como en aquellos que asumen la perspectiva
cooperativa.
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En ambos casos debe considerarse al aporte a la ruptura cultural que


asigna al capitalista el papel de organizador de la producción y
distribución de bienes y servicios, sea este un capitalista privado o
estatal.
Los trabajadores han puesto en evidencia que ellos son las generadores
de la riqueza socialmente creada y que por lo tanto no necesitan de un
tercero, el capitalista, para orientar el proceso de la producción. Ese es
un elemento esencial para pensar en términos alternativos la
organización económica de la sociedad, especialmente en un tiempo
histórico donde se instalo la naturalización del capitalismo.

Bibliografía
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-CAPUTO, S y SAAVEDRA, L. (2003): “Las empresas autogestionadas por


los trabajadores. Una nueva forma de organización económica y social”
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Maza N° 3, Bs. As., 2002).

-FERNANDEZ, Ana María. “Desafíos académicos en la revuelta social”.


(En: Política y Subjetividad: Asambleas barriales y fábricas recuperadas.
Tinta Limón Ediciones, Bs. As.; 2006); pág. 97 a 104.

-GAMBINA, Julio. Artículo del Centro de Estudios de la Federación Judicial


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Revista Topia, 2002 –Edición electrónica. www.topia.org.ar-)

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Sur, Argentina, 2002).

-MARTÍNEZ, Josefina. “Fábricas Ocupadas y gestión obrera directa” (En:


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-MARTÍNEZ, Oscar y Vocos, Federico. “Las empresas recuperadas por los


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empresas Comunitarias, Ediciones TOPIA-LA MAZA, Bs. As., 2002).

-SARTELLI, Eduardo. “El pensamiento, antes y después”. (En: La plaza es


Nuestra, Ediciones Razón y Revolución, Bs. As., 2007); pág. 135 a 170.

- www.fabricasrecuperadas.org.ar
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