Você está na página 1de 9

Opinión

Peronismo,
generador de cultura
Miguel Gazzera

. .
195

REVISTA.PERONISTAS
MIGUEL GAZZERA:

Sindicalista, escritor, periodista.

. .
196

REVISTA.PERONISTAS
E
Entiendo la palabra POLÍTICA, integrando Filosofía, Sociología, Teología, Ideo-
logía, Doctrina y Cultura. Esto sin las generalizaciones a las que suelen recurrir
los especialistas al tratar específicamente algunos de estos temas. De allí que al
no considerar al sindicalismo una categoría profesional, lo tengo como vocación, com-
promiso y servicio; me considero un militante político-social. El lector podrá entender
esta aclaración innecesaria; sí, coincido con él al respecto. El tema central de este número
5 de Peronistas es PERONISMO y CULTURA, y he decidido el título de este escrito en la certeza
de que el peronismo es el primer movimiento político social que ha definido, hasta hoy,
la cultura nacional y popular a través del trabajo, la solidaridad, la justicia social y la
tercera posición internacional.
Para Juan Domingo Perón la génesis de la cultura está en el trabajo. He encontrado, lejos
en el tiempo, el uso de la palabra CULTURA en Catón “el viejo”, al referirse al CULTIVO de
los alimentos por el hombre, en la era cuaternaria, en lo que se denominó “La revolu-
ción neolítica”. Juan Domingo Perón expuso su pensamiento en la cultura del trabajo en
los actos finales de los congresos obreros, desde el 3 de diciembre de 1943 al 9 de
marzo de 1955.

Cultura y constitución nacional

La confrontación entre dos tiempos de nuestra historia se dio entre la constitución de


1853 y la constitución de 1949. De la primera dice Ernesto Palacio en La historia falsifica-
da: “fraguada para servir los intereses de un partido dentro del país, llenó la misión a que
se la destinaba: fue antecedente y la justificación de la acción política de nuestras oligar-
quías y gobernantes, o sea el partido de la «civilización». No se trataba de hacernos, en
cualquier forma, dueños de nuestro destino, sino de someternos. No de ser heroicos,
sino de ser ricos. No de ser una gran Nación, sino una colonia próspera. No de crear
una cultura propia, sino de copiar la ajena. No de poseer nuestras industrias, sino de
fundar, en cambio, muchas escuelas primarias donde se enseñaba, precisamente, que
había que recurrir a este expediente para suplir nuestra incapacidad, y muchas universi-

. .
197

REVISTA.PERONISTAS
Miguel Gazzera

dades donde se profesara como dogma que el capital es intangible y que el Estado
(sobre todo el argentino) es “mal administrador”. Se exaltó al prócer de levita frente al
caudillo de lanza: al “civilizador” frente al “bárbaro”. Y todo esto se tradujo a la larga en
la veneración del abogado como tipo representativo, y en la dominación efectiva de
quienes contrataban al abogado”.
Cuando Juan Domingo Perón anunció su voluntad de sustituir la Constitución de 1853
lo fundamentó diciendo: “En lo social buscamos asegurar para nuestro pueblo un régi-
men social justo y humano” con su correlato en el nuevo orden jurídico de la Patria
Libre, Justa y Soberana.
En realidad esto de “sustituir”, palabra de la que me hago cargo, fue objeto de discu-
sión. Los “forjistas”, de ideología populista, hablaban de “reformar” la Constitución de
1853. Entonces digo: el revolucionario “sustituye”; el reformista “reforma”. Perón juró
obediencia a la nueva Constitución el 16 de marzo de 1949. Arturo Enrique Sampay la
consideró un “instrumento idóneo en la lucha por la liberación de los pueblos”. Es
cierto, lo había dicho Ernesto Palacio: 1853 enmarcó el modelo de la “colonia próspera,
corrupta y cipaya”. La constitución justicialista decidió los derechos sociales, laborales y los
de la familia, rescatando la dignidad del pueblo. Dignidad es lo contrario de humillación.
Era un momento crucial en la historia argentina, y Eva Perón lo advertía así: “La huma-
nidad está viviendo días tremendos; un frío materialismo quiere burlarse de la ternura;
una hostil solemnidad quiere alejar a los hombres de la humana sencillez que hace cor-
diales y sensibles a los corazones. Mezquinas ambiciones han hecho olvidar el encanto
inefable de las pequeñas cosas humildes que nos rodean. El hombre que tenía amor se
ha convertido en el hombre indiferente; y el hombre que creaba se ha transformado en
el hombre que destruye”.
Por su parte, Ernesto Palacio, en Catalina contra la oligarquía dice del político y la política:
“El político nato piensa orden, y siente justicia. Lo cual no significa contradicción sino
complemento necesario, puesto que el orden es justo y la injusticia desordenada”.
La prioridad que ha dado origen a la cultura nacional y popular peronista tiene su eje
precisamente en el orden y la justicia. Dice Carlos Disandro, en El humanismo político del
justicialismo: “afirma la Nación como un destino que se clarifica y al Estado como una
conciencia histórica que permite la articulación entre la Patria eterna y el quehacer políti-
co impostergable y cotidiano”.
La concepción humanista y cristiana del peronismo tiene su raíz en la Suma Teológica de
Santo Tomás de Aquino, en cuya línea de pensamiento han diversificado, con observa-
ciones y afirmaciones sobre el existencialismo (de la existencia y de lo existente) Ponferrada,
Maritain, Bergson y Heidegger, dicho esto en orden a mi preferencia.
El año 1949 fecundizó la Constitución Nacional Justicialista y elevó la cultura nacional y
popular al Congreso Nacional de Filosofía, realizado ese mismo año en Mendoza.

. .
198

REVISTA.PERONISTAS
Peronismo, generador de cultura

Antecedentes del Congreso de Filosofía

Humeaban aún las ruinas en las ciudades japonesas donde la aviación norteamericana
lanzó las bombas atómicas sobre la población civil inerme; Yalta había dividido a Ale-
mania entre Oriente y Occidente y una hoguera roja calcinaba las dinastías en China.
¿Hablar de filosofía en tal mundo y en una Argentina enfrentada entre peronismo y
antiperonismo, donde la conspiración de adentro y de afuera era permanente? Perón
decidió que era la hora de la cultura justicialista, un determinismo del que exige toda
revolución.
En el rectorado de la Universidad Nacional de Cuyo surgió la idea de realizar un Con-
greso de Filosofía, que se plasmó en una resolución del 18 de diciembre de 1947 y que
convocaba a su realización entre el 12 y 19 de octubre del año siguiente.
Informado de la convocatoria el Poder Ejecutivo Nacional, el 20 de abril de 1948,
mediante el decreto firmado por el Presidente de la Nación y los ministros Ivanissevich
y Gache Pirán dio carácter nacional al congreso estableciendo su realización entre el 25
y 29 de ese año. Posteriormente se estableció fecha definitiva entre el 30 de marzo y el 9
de abril de 1949. El Decreto en sus considerando dice:

- “Que las circunstancias concurrentes de ser el primer congreso de este género que se
convoca en la Argentina, señala la trascendental importancia que asumirán sus delibe-
raciones en el movimiento cultural de la Nación.”
- “Que cooperan y tomarán parte en él todas las universidades nacionales de la Repú-
blica.”
- “Que su temario relativo a la persona, educación y convivencia humana reviste un
interés capital para la doctrina nacional.”
- “Que al citado congreso asistirán oficialmente, en calidad de participantes, los delega-
dos de todos los países iberoamericanos, incluidos España y Portugal.”
- “Que en las sesiones administrativas del congreso se constituirá la Junta Permanente
de los congresos de Filosofía, con carácter de organismo universitario.”
- “Que el Poder Ejecutivo, en la persona del Primer Mandatario, tendrá a su cargo la
conferencia final y la presidencia de la sesión final plenaria de dicho Congreso.”

La resolución agrega: “que el Estado a los efectos de solventar los gastos que origine su
convocatoria y reuniones aportará hasta la suma de trescientos mil pesos moneda nacional”.
El espacio concedido a este escrito, y lo que me aconseja la prudencia, hacen imposible
incorporar la nómina de los participantes nacionales e internacionales y sus procedencias
como así también el texto completo de lo que fue una clase magistral de Juan Domingo
Perón al cerrar el Congreso de Filosofía. Todo lo referente a este congreso consta en las
dos mil ciento noventa y siete páginas de las actas ordenadas en tres tomos por el
secretario de actas del congreso, Luis Juan Guerrero, donde también constan los temas
tratados en las reuniones plenarias y los discursos pronunciados.

. .
199

REVISTA.PERONISTAS
Miguel Gazzera

El Congreso de Filosofía

Junto a los participantes argentinos se sentaron en el Congreso personalidades de Uru-


guay, Brasil, México, Estados Unidos, Italia, España, Francia, Alemania, Chile, Colom-
bia, Irlanda, Perú, Portugal, Inglaterra, Suiza, Bolivia, Canadá y Venezuela; enviaron
mensajes de adhesión el ministro de Educación de España, la Universidad del Brasil, la
Universidad Nacional de México, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de
Madrid, el Instituto de Estudios Filosóficos de Roma, la Pontificia Universidad de Bo-
gotá, el gobernador de Texas, la Universidad de Texas (de Estados Unidos) y el profe-
sor Martín Heidegger. Curiosamente, en 1937 en París se realizó el Congreso Descartes,
al que fue invitado Heidegger, que no pudo estar presente impedido por el gobierno.
En 1949, otro gobierno impidió la concurrencia del filósofo alemán a Mendoza.
En el acto de instalación del Congreso hicieron uso de la palabra el profesor Oscar
Ivanissevich, ministro de educación argentino, el rector de la Universidad Nacional de
Cuyo, Irineo Fernando Cruz, el secretario técnico del congreso, Dr. Coriolano Alberini,
el profesor Gastón Berger de la Universidad de Marsella, el profesor Hans Georg
Gadamer de la Universidad de Frankfurt, el profesor Ángel González Álvarez de la
Universidad de Murcia, España y el profesor Francisco Miró Quesada de Perú.

Los temas centrales tratados en las reuniones plenarias tienen por título:
- La filosofía en la vida del espíritu.
- La persona humana.
- El Existencialismo.
- La Filosofía contemporánea.
- La Filosofía y la ciudad humana.
- Conmemoración de los centenarios de Francisco Suárez, Yohan Wolfgag, Von Gethe
y Enrique José Varone.
- Homenaje a la memoria de Felix Krueger, Guido De Ruggiero y Martín Garbmann.
- Metafísica.
- Situación actual de la filosofía.
- Filosofía de la existencia.
- Lógica y Gnoseología.
- Axiología y Ética.
- Psicología.
- Estética.
- Epistemología y filosofía de la naturaleza.
- Filosofía de la historia, la cultura y la sociedad.
- Filosofía de la educación.
- Filosofía del derecho y de la política.
- Historia de la Filosofía.
- Filosofía de Argentina y América.

. .
200

REVISTA.PERONISTAS
Peronismo, generador de cultura

La clase magistral de Perón

En realidad el título de “La Comunidad Organizada” aparece en 1952 cuando publica


el texto de la conferencia la Subsecretaría de Informaciones de la Nación.
Perón escribía en el Diario Democracia con el pseudónimo “Descartes”, y en la edición
del 29 de noviembre de 1951 se publica un editorial titulado “Una comunidad organi-
zada”. Más adelante en este escrito haré un comentario al respecto.
Perón llegó a Mendoza acompañado de Eva Perón y los miembros en pleno de su
gabinete. La Confederación General del Trabajo integró una delegación formada por
los sindicalistas: David Diskin y Luis Argaña (comercio); Manuel Ulloa y Angel Miel
Asquia (bancarios); José Alonso y Antonio Valerga (industria del vestido); Raimundo
Cabístain; y quien esto escribe (alimentación).
El acto se realizó el 9 de abril de 1949 en el Teatro Independencia de Mendoza, que fue
desbordado por el público.
Al realizar el ordenamiento de la conferencia de Perón para su publicación se dispusie-
ron los siguientes títulos:

- El hombre y la sociedad se enfrentan con la más profunda crisis de valores que


registra su evolución.
- El hombre puede desafiar cualquier mudanza si se halla armado de una sólida verdad.
- Si la crisis medieval condujo al Renacimiento, la de hoy, con el hombre más libre y la
conciencia más capaz, puede llevar a un renacer más esplendoroso.
- La preocupación teológica.
- La formación del espíritu americano y las bases de la evolución ideológica universal.
- El reconocimiento de la esencia de la persona humana como base de la dignificación
y el bienestar del hombre.
- La realización perfecta de la vida.
- Los valores morales han de compensar las euforias de las luchas y las conquistas y
oponer un muro infranqueable al desorden.
- El amor entre los hombres habría conseguido mejores frutos en menor tiempo del
que ha costado a la humanidad la siembra del rencor.
- El grado ético alcanzado por un pueblo imprime rumbo al progreso, crea el orden y
asegura el uso feliz de la libertad.
- El sentido último de la Ética consiste en la corrección del egoísmo.
- La humanidad y el yo. Las inquietudes de la masa.
- Superación de la lucha de clases por la colaboración social y la dignificación humana.
- Revisión de jerarquías.
- Espíritu y materia: dos polos de la Filosofía.
- Cuerpo y alma: el “cosmos” del “hombre”.
- ¿La felicidad que el hombre anhela pertenecerá al reino de lo material, o lograrán las
aspiraciones anímicas del hombre el camino de perfección?

. .
201

REVISTA.PERONISTAS
Miguel Gazzera

- El hombre como portador de valores máximos y células del “bien general”.


- Hay que devolver al hombre la fe en su misión.
- La comunidad organizada. Sentido de la norma.
- La terrible anulación del hombre por el Estado y el problema del pensamiento de-
mocrático del futuro.
- Sentido de proporción. Anhelo de armonía. Necesidad de equilibrio.

Si se recuerda, o se entiende el momento histórico de la postguerra en el mundo, y


especialmente en nuestro país, será posible advertir el significado ideológico, doctrinario
y cultural que sintetizaron la Constitución Nacional y el Congreso Nacional de Filosofía
en el año 1949. Me ha parecido que siempre hubo “dos historias verdaderas”. Me
identifico con una de ellas: peronista-justicialista. Solo un movimiento “armado de una
sólida verdad” (Perón) pudo sobrevivir a dos rupturas sangrientas diezmando física-
mente, encarcelando, torturando y proscribiendo a la primera línea de sus militantes,
desde el 13 de noviembre de 1955 hasta fines de 1957 y desde marzo de 1976 hasta
fines de 1982. Y ese movimiento sobrevivió doctrinariamente por las enseñanzas dicta-
das en las escuelas y universidades creadas por el peronismo en todo el país. Especial-
mente el adoctrinamiento en las escuelas sindicales y en los cursos universitarios de for-
mación de los agregados obreros destinados en las embajadas argentinas. Allí se sem-
braron las semillas por las que se cultivó (Catón, “el viejo”) el peronismo justicialista que
continúa hoy siendo el caudal de la identidad nacional y la reserva del pueblo a quien
Perón, el 1° de mayo de 1974, legó la construcción del modelo argentino para el pro-
yecto nacional.
Respecto de la conferencia magistral de Perón en el Congreso Nacional de Filosofía,
puede interpretarse desde las generalizaciones a que se refiere Jacques Maritain en su
Breve tratado acerca de la existencia y de lo existente. En el preámbulo que lleva por título
“Diversas clases de existencialismo” se lee: “Este breve tratado acerca de la existencia y
lo existente puede ser considerado como un ensayo sobre el existencialismo de Santo
Tomás de Aquino. Importa disipar en este asunto, y ya desde el principio, cualquier
confusión. El existencialismo de Santo Tomás es totalmente distinto del existencialismo
de las filosofías que nos salen hoy al paso; y si afirmo que a mi modo de ver es él el
único existencialismo auténtico, no es que pretenda con ello “rejuvenecer” el Tomismo
mediante un artificio verbal que me llenaría de confusión, ni que trate de presentar
ridículamente a Santo Tomás con un vestido de moda”. Y continúa: “Y hace ya más de
30 años que voy viendo lo difícil que es hacer comprender a nuestros contemporáneos
que no deben confundir las facultades de invención de los filósofos con las de los
artistas de las grandes casas de costura”. El escrito continúa enfilando a enemigos y
traidores sin permiso ni disculpas. Más cercano a hoy, Gustavo Ponferrada en Introduc-
ción al Tomismo, considera a la Filosofía “La búsqueda de la sabiduría” y hace una salve-
dad: “[...] pero la historia de la filosofía entraña un hecho curioso. Al revés de las demás
disciplinas humanas, que con el correr del tiempo han ido adquiriendo una mayor cohe-

. .
202

REVISTA.PERONISTAS
Peronismo, generador de cultura

sión interna, la Filosofía se ha ido «diversificando» continuamente, no solo en el sentido


de una mayor especialización, hecho común a todo saber, sino, y esto es lo notable, en su
misma orientación general, al punto que hoy cabe preguntarse si hay una filosofía o un
conjunto de filosofías”.
Perón habla de la verdad, digo; supongo que se trata de la “verdad de todos”. En su
clase magistral en Mendoza, Perón sustituye el “yo” por el “nosotros” y persiste en la
“evolución” como ascenso espiritual, moral y ético. Para Perón, el “nosotros” es la
comunidad organizada y lo dice así: “Así como en el examen que nos está permitido
aparece la voluntad transfigurada en su posibilidad de libertad, aparece el «nosotros» en
su ordenación suprema, La Comunidad Organizada. El pensamiento puesto al servicio de
la Verdad esparce una radiante luz, de la que, como en un manantial, beben las discipli-
nas de carácter práctico. Pero, por otra parte, nos es imposible comprender los motivos
fundamentales de la evolución filosófica prescindiendo de su circunstancia”. Indudable-
mente la conferencia, con la inclusión de La Comunidad Organizada, constituyen en un
esbozo filosófico.
En cuanto a “La Comunidad Organizada”, publicada en editorial en el diario Democracia
a que hice referencia, debo recurrir a mi memoria, por cuanto durante 1956-1957,
estando preso, mi domicilio fue saqueado con destrucción de libros, apuntes y recortes
periodísticos. Tiene su interpretación que aparece en las Actas 172-173 del Congreso
Nacional de Filosofía que a continuación transcribo: “La Comunidad Organizada ads-
cribe a la cosmovisión geocéntrica y espiritualista: el humanismo justicialista a diferencia
del resto de los humanismos que ven la luz en el grito del hombre como “medida de
todas las cosas”, posee una coordenada vertical que subraya un reclamo a algo superior
al hombre. Y por su raíz occidental, cristiana, abomina del terrorismo y sus métodos,
pues anhela “la mansión de la paz”, donde posee el hombre frente al Creador, la escala
de magnitudes, es decir, su proporción”. Afirma las características de la vida política
como un acto creador en la que “el bien vivir” del hombre es condición necesaria y
fundamental para gozar del bien común; y por eso repugna por igual del individualismo
liberal como del materialismo marxista, “formas materialistas” que “no poseen condi-
ciones de redención pues están ausentes de ellas el milagro del amor, el estímulo de la
esperanza y la perfección de la justicia”.
Queda pendiente, en consecuencia, la construcción del modelo argentino para el pro-
yecto nacional que el General Perón legara al pueblo en su mensaje del 1° de Mayo de
1974. Parafraseando a Ortega y Gasset, digámosnos: ¡peronistas, a las cosas!

. .
203

REVISTA.PERONISTAS