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Estimadxs Compañrxs, Camaradas de psicología de la UAH, y compañerxs en General:

Mi nombre es Yori Aguirre Gonzalez, estudio psicología en 5º año en la Universidad Alberto

Hurtado. Actualmente, producto de la reprobación de ciertos ramos en el marco de las movilizaciones nacionales por la Educación Gratuita para todo el pueblo, no cumplo el mínimo

de créditos por semestre (30 créditos), lo que me pone en una segunda causal de eliminación.

Por lo anterior, es que estoy expulsado de la casa de estudios por motivos académicos, no

obstante, atravesados por otros hechos que describiré.

A continuación presentaré mi caso de expulsión y de qué modo solicito apoyo:

1.- Sobre la primera causal de eliminación: El segundo semestre del 2010 participo en la vocería del movimiento por los presos políticos mapuche en huelga de hambre desde la asamblea general de la UAH, y en el movimiento por la disidencia sexual violentada por la psicología institucional, por universidades conservadoras y religiosas, y por profesionales de la psicología que practican terapias conversivas de la homosexualidad y la patologización de

personas LGTBIQ. Ambos movimientos se convierten en una defensa radical de los derechos humanos, por una legislación anti-discriminatoria y multicultural, y, por cierto, críticos - de manera estructural e histórica- del sistema político, económico, social y cultural del país. El estudiantado de la UAH de manera mayoritaria se moviliza, paraliza y lucha por el pueblo mapuche y por sus presos políticos en la huelga de hambre injusta e intencionadamente procesados por la Ley Antiterrorista. Por supuesto, y en coherencia con la decisión democrática de paralización realizada por la carrera de psicología y del estudiantado de toda

la UAH, no fui a clases.

No obstante, como sabemos, la institución en general prefiere mantener la regularidad y el

orden. Esto produce que en un ramo de 5º año de psicología (Seminario Psicosis, profesor Jaime Coloma) se sigan realizando las clases de manera regular, en desmedro del proceso de paralización democrática. En dicho ramo, de cátedra libre y sin asistencia obligatoria, se señala programáticamente que la ayudantía tendrá un 75 % de asistencia. Frente a mi ausencia a la ayudantía, por motivos obvios, le escribo a la ayudante explicando las razones políticas de mi inasistencia, y me señala que consultará al profesor, y que probablemente realizaré un trabajo que sustituya esta ausencia a su ayudantía. Pues bien, NADA de Trabajo. Reprobé el ramo el 21 de octubre por inasistencia a ayudantía, con nota 1.0, sin ninguna evaluación ni prueba rendida, pues todas las evaluaciones formales eran a fines de semestre (fines de noviembre, principios de diciembre). En ese 2º semestre del año 2010 tenía 3 ramos y, al reprobar anticipadamente el señalado, paso automáticamente, y sin otra posibilidad, a causal de eliminación por no cumplir los 30 créditos mínimos por semestre (10 créditos cada ramo).

2.- Sobre la segunda causal de eliminación: Frente a la lucha legítima, digna y justa por la

Educación Gratuita, la Triestametnalidad y la Autonomía Estudiantil, vuelvo a caer en causal

de eliminación por no cumplir 30 créditos en el semestre, lo que implica pasar a 2º causal de

eliminación. En el reglamento de estudiantes de pregrado de la UAH no se señala en ninguna parte que una 2º causal de eliminación implique expulsión inmediata o irrevocable, considerando además, que son muchos los casos y los motivos por los cuales algunos/as estudiantes de la UAH encontrándose en una 3º e incluso en 4° causal de eliminación siguen y/o siguieron estudiando sin ser expulsados -cuestión que me parece bien por cierto. En mi caso ambas causales me son aplicadas por no cumplir créditos de aprobación, es decir, son

causales “académicas” (descontextualizadas políticamente) por créditos incumplidos en procesos de movilización y paralización ambiguamente respetados. Por todos los medios, con muestras estéticas de flexibilidad (apoyo el paro, pero mañana hay prueba) efectuaron la regularidad académica en paralizaciones estudiantiles definidas democráticamente, a pesar de nuestra negativa. Se desplegaron en algunas carreras amedrentamientos, amenazando con colocar notas 1.0 a cada estudiante que no asistía a las evaluaciones en paralización, e incluso, a todo un curso si era necesario (y se hizo, en trabajo social de la UAH). Se llevaron a cabo clases, pruebas, controles, exposiciones y todo tipo de evaluaciones desde los primeros días de paralización y hasta los últimos días del semestre en paro, sin respetar, y, por cierto, coartando la democracia y la soberanía que el estudiantado se dio colectivamente a sí mismo. Esto provocó un temor y una presión sistemática a todo el estudiantado de la UAH, quienes tuvieron que resistir y negociar diariamente cada caso de evaluación, mermando la participación en la lucha nacional por la que hoy muchos/as estamos movilizados en las calles.

Concretamente, entre pruebas recuperativas, clases, exámenes y evaluaciones en paralización, asumiendo la responsabilidad de estudiar en poco tiempo, o definitivamente no poder estudiar, priorizar la movilización y la decisión colectiva que supera a mis decisiones personales, sumándome conjuntamente con mis compañeras/os al proceso histórico que hoy vivimos, y frente a las presiones de cerrar el semestre por parte de la institucionalidad a como dé lugar por sobre las decisiones estudiantiles, es que tuve que rendir en paralización democrática más de 10 evaluaciones en una semana pues se impuso a como dé lugar el cierre del semestre -entre exámenes, recuperativas y trabajos finales-, mezclándose evaluaciones por recuperar (4), por lo tanto, son mi responsabilidad, y aproximadamente 7 formales en paralización, que sugiero sean contextualizadas bajo las ideas centrales que estoy presentando en este documento.

Las razones que sé hoy sobre mi expulsión son: no tengo problemas de salud, ni físicas ni psicológicas que hayan mermado mi rendimiento académico, y, por otro lado, la apelación sobre mi expulsión debo realizarla a vice-rectoría académica, vale decir, a las autoridades máximas de la UAH el próximo miércoles 24 de Agosto, pues no hay facultad ni autonomía en las carreras para considerar las movilizaciones como posible factor que dificulte el rendimiento académico, aun que compartan dicho criterio estas últimas.

¿Es coherente y ético aplicar procesos regulares de eliminación en contexto de lucha social histórico, nacional y profundamente extraordinarios? es más, ¿La Educación en Chile debe ser centrada en la sanción, el control, el castigo, y el disciplinamiento? ¿Qué razones se movilizan para expulsar a un estudiante en sus últimos estudios, sino una ideología de la calidad como mercancía, garantizada por el castigo y la sanción?

¿Cómo se me va a garantizar un proceso justo e imparcial, por parte de las autoridades máximas de la universidad, frente al desalojo de la UAH en toma y la actual carta masiva a los partícipes señalando que serán expulsados y que la investigación está en fiscalía- frente a nuevas prácticas del estudiantado que contradigan su doctrina?

¿Quién me garantiza un debido proceso frente a prácticas anti-democráticas que imponían toda la regularidad académica en procesos de paralización definidos por el estudiantado?

¿Cómo me garantizaran una resolución centrada en lo académico frente a ejercicios profundamente cuestionables como sucedió en mi caso, que en plena calle sin estar en las

dependencias de la universidad para el día del desalojo, por agentes represivos del Estado (carabineros) y apuntado por un funcionario de Servicios Generales de la UAH y un funcionario del Departamento de Asuntos Estudiantiles, Esteban Vega, de la misma universidad, fui detenido junto a un compañero de universidad como “cabecillas del movimiento” procedimiento ilegal e irregular formalizado en mi persona?

¿Qué me garantiza que el proceso de causal de eliminación en mi contra no esté atravesado por otros aspectos fuera de lo académico, y que efectivamente se considere mi formación durante estos años?

No soy el único, ni el primero, en ningún caso, que está viviendo las consecuencias de una educación disciplinante y de control, hoy nacionalmente cuestionada. Tampoco el único que debe estar viviendo posibles y eventuales expulsiones, sanciones, sumarios y/o experiencias como estas, que parecen ser constitutivas del aparato educacional que se funda en nuestro país. No debo ser el único que peligra su continuidad de estudios con el peso 20 millones como deuda, millones de sacrificios y postergaciones familiares, y frente a miles y miles de estudiantes luchando por una Educación digna, gratuita, democrática y de calidad.

Es por esto que solicito apoyo y solidaridad a mis compañeras/os de universidad y de carrera, de otras universidades y organizaciones, frente a los hechos señalados, pues, creo que es la única forma de robustecer la importancia por la que hoy muchos seguimos luchando, y que permita sostener, que dicho proceso auto-educativo, ético y que construye otra noción de profesional paralelo al disciplinante, es profundamente relevante en nuestra formación como futuros profesionales al servicio de la sociedad y su transformación. Me encuentro en 5º año, a sólo unos cuantos ramos para poder egresar y titularme en psicología, endeudado en millones de pesos hasta el cogote como muchos/as, y con padres que han tenido que sacrificarse más de la cuenta para entregarme un cartón, que sé, de nada sirve en una sociedad que solo privilegia el dinero y el éxito neoliberal. Sin embargo, eso no significa que regalaré sudor en vano, sacrificios de años y lucha de vida así como así. Pido humildemente a mis compañeros/as y profesores/as, apoyo y conciencia crítica sobre estos hechos, y que EXIJAMOS QUE NADIE SEA EXPULSADO, SANCIONADO, NI VIOLENTADO POR LUCHAR, Y QUE CUESTIONEMOS DE RAIZ LA EDUCACIÓN DE MERCADO Y AUTORITARIA QUE NOS HAN IMPUESTO. No soy el único, eso es seguro, y creo que una forma concreta de hacer camino hacia cambios reales, es ir transformando estas prácticas que son el diario vivir de la Educación de nuestro país.

Atte.

Yori Aguirre G. Estudiante Psicología 5º año. Universidad Alberto Hurtado.