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Dame la caña y no el pescado!

Por norma general, cualquier profesor o alumno ante el aprendizaje


de las nuevas tecnologías prefiere las recetas y las soluciones rápidas. Es
necesario que los formadores en TIC refuercen y promuevan al máximo
valores como la inquietud, la curiosidad y la indagación propia. Eso y un
buen proceso de enseñanza-aprendizaje nos llevarán ineludiblemente a ser
más autónomos con las TIC.

(Tiempo estimado de lectura: 2 minutos)

“Un hambriento dará más valor a cómo utilizar una caña de pescar, que la entrega
de un pescado; porque una vez que se haya comido el pescado, nuevamente tendrá
hambre.” Moraleja popular.

Es muy curioso lo que ha ocurrido con el aprendizaje de Internet o las nuevas


tecnologías esta última década. Si en los primeros años, todo era “buscarse la vida
e indagar qué ocurre aquí o allí”, creo que ahora nos hemos acomodado
excesivamente o bien aún estamos empachados, en plena borrachera tecnológica y
no damos abasto.

Desde mi visión como profesor universitario, lo único que quiero decir es que cada
vez cuesta más enseñar a ser autónomos con la tecnología. Los alumnos y
muchos profesores que desean reciclarse en esto de las TIC adoptan
posturas cómodas esperando recetas y fórmulas mágicas para poder
solucionar cualquier problema con el ordenador. Cuando la única solución
existente es una pizca de creatividad, curiosidad y perder el miedo ante el
ordenador y los demás aparatos tecnológicos.

Posiblemente, esté planteando la “piedra filosofal” de enseñar y aprender con


tecnología: aplicar el sentido común, es decir, más que enseñar las típicas recetas
de “Inicio-Programas-Accesorios” o bien “Herramientas-Opciones”, se trata más
de colaborar y compartir con los mismos alumnos unas actividades o retos
asequibles propuestos de antemano.

Tratar de aprender cómo se puede resolver el problema planteado, de qué forma


puedo plasmar mi creatividad con tecnología o bien de qué manera esta o aquella
tecnología me puede servir para mejorar mi productividad.

Quizás, la mejor forma de enseñar tecnología y aprender de qué forma puede


aplicarse mejor en educación, sea plantear la construcción de nuevos modelos de
intervención que puedan requerir el uso de las TIC para mejorar el proceso de
aprendizaje. Un proceso de aprendizaje que trabaje valores como la indagación
propia, la investigación y curiosidad personal y la inquietud por aprender. Un
proceso de aprendizaje que se base posiblemente en la asertividad por parte del
profesor en advertir a los alumnos que son ellos los que se han de plantear las
preguntas y ser ellos que las deban contestar. Que la figura del profesor es
asesorarlos en lo qué haga falta y durante todo el proceso, pero qué ellos deben
encontrar las respuestas.

En definitiva, dar cañas y no pescados. Dar ideas y no recetas. Enseñar a pensar


y evitar “enlatar” el conocimiento como si de un dogma se tratara.

Miquel Àngel Prats


Profesor de Nuevas Tecnologías en la Educación
Universidad Ramon Llull

ACTIVITATS

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