Você está na página 1de 3

IR 05 // Revista del Instituto // AFIP

Reseña bibliogRáfica

Gobernanza y Gestión Pública

IR 05 // Revista del Instituto // AFIP Reseña bibliogRáfica Gobernanza y Gestión Pública AnÍbAl coRRADo

AnÍbAl coRRADo

Lic. en Ciencia Política (ubA). Magíster en Ciencia Política (IDAES/uNSAM). Secretario de Investiga- ciones y profesor en el Departamento de Derecho y Ciencia Política de la universidad Nacional de La Matanza (uNLaM)

LIbRo // GobeR n A nz A y GestIón PúblIcA

AutoR // Luis F. Aguilar Villanueva. Fondo de Cultura Económica, 2006, 500 páginas.

191

IR 05 // Revista del Instituto // AFIP

El último libro de Luis Aguilar Villanue- va, Gobernanza y gestión pública , se pro - pone intervenir y aportar sus experiencias en un momento que considera de «inter- fase entre el pasado y el futuro», en el cual las administraciones públicas de los países latinoamericanos aún no han fina- lizado sus trabajos de reforma adminis- trativa tras el descalabro fiscal y político, mientras que debieron iniciar esfuerzos de innovación institucional y cultural para dar respuestas a las nuevas condicio- nes de la vida social. En otras palabras, los problemas actuales de las administra- ciones públicas resultarían, de acuerdo al autor, de la combinación o superposición de dos inercias temporales. Mientras que una de ellas ata a las administraciones públicas al fantasma de la crisis, la otra procura responder a las nuevas configu- raciones del presente y el futuro, siendo su horizonte de sentido, la gobernación y la reconstrucción de las capacidades de gobierno en el nuevo contexto de escasez e incertidumbre. Si esto es así, la gestión financiera –aunque relevante e indispensable– ya no bastaría para (re)construir las necesarias capacidades que la gestión pública con- temporánea requiere, siendo necesario discutir temas tales como la gestión estra- tégica y la gestión de calidad. A partir del diagnóstico precedente, la (nueva) gober- nanza y la gestión pública serán los temas que Aguilar Villanueva habrá de desarro - llar a lo largo de esta extensa obra. En el primer capítulo, el autor inicia su recorrido exponiendo las que a su pa- recer son las principales tendencias mun- diales de la Administración Pública, para concentrarse en el pasaje de la crisis a la

gobernación o gobernanza . Presentado esto, ofrece una necesaria clarificación del concepto de gobernanza ( governance) puesto que, por tratarse de un término político–administrativo acuñado recien- temente, se ha convertido en un concep- to elástico y muchas veces equívoco. Nos indica que debe realizarse un distancia- miento respecto del arraigado concepto de gobernabilidad, por remitir a las ideas anacrónicas de crisis gubernativa y del Estado como el actor/conductor central y privilegiado del proceso social en momen- tos en los cuales se ha hecho evidente que «el gobierno es insuficiente para la gober- nación de la sociedad» (pág. 77). El autor define a la gobernanza como un concepto «poscrisis», que resume como «el proceso mediante el cual los actores de una socie- dad deciden sus objetivos de convivencia –fundamentales y coyunturales– y las formas de coordinarse para realizarlos:

su sentido de dirección y su capacidad de dirección» (pág. 90). El autor considera que el enfoque de la gobernanza resulta más productivo heurística y políticamen- te que el de la gobernabilidad. El segundo capítulo está destinado a presentar un recorrido histórico por los conceptos e ideas de la Nueva Gestión Pública, destacando los Consensos de Santiago y del CLAD, ambos de 1998, y el de Santa Cruz de la Sierra de 2003, que constituyen el aporte iberoamericano a la reelaboración y la práctica de la Nueva Gestión Pública . Tal contribución ha sido el resultado de la necesidad regional por consolidar el gobierno democrático que, a diferencia de la línea angloamericana de las reformas, ha privilegiado los com- ponentes institucionales y políticos de la

192

IR 05 // Revista del Instituto // AFIP

administración pública y no sólo los ge- renciales. En el tercer capítulo, se efectúa una exposición sobre la gestión estratégica en el ámbito administrativo público. Si, como sostiene nuestro autor, uno de los méritos del enfoque de la gobernanza mo- derna es el «descubrimiento del entorno» (político, económico, social, tecnológico, etc.), en el cual operan diversas fuerzas y organizaciones desiguales en propósi- tos y fines, resulta entonces que «gober- nar comienza a dejar de ser equivalente a previsión, mando y control universal, a decisiones en las alturas, a controles verti- cales». En tal sentido, se tornaría evidente «la conveniencia de construir asociaciones con actores sociales relevantes, ‹alianzas estratégicas›, para poder realizar las ac- tividades de conducción que antes reali- zaba sin opugnaciones» (págs. 240–241). Por ello, la transición de la planeación a la dirección estratégica en el sector público, es una de las tendencias presentes que ne- cesariamente deben ser reforzadas. Otro de los temas actuales discutido por el autor es el de la gestión de la cali- dad, al cual dedica el cuarto capítulo y el Anexo N° 2. La calidad se enlaza con la gestión estratégica a partir de la idea de creación de valor para el cliente o usua- rio. Así, mientras la estrategia «concibe el producto o resultado de valor que una or- ganización debe producir para sus clientes y sociedad a fin de alcanzar o mantener su relevancia social y su posicionamiento en su campo de actividad», la gestión de la calidad permite «asegurar y controlar que los productos o resultados posean establemente los atributos exigidos que generan el valor deseado» (pág. 320).

Recapitulando lo desarrollado, el au- tor esboza dos advertencias a modo de conclusión. Por una parte, respecto de la nueva gobernanza reconoce que si bien es «indispensable e ineludible», puesto que actualmente «no hay destino social acep- table sólo con el poder del gobierno […] que carece de capacidades institucionales y gerenciales básicas y que, en medio del cambio tecnológico y la mundialización de la economía, ha perdido capacidad directiva en asuntos cruciales o su capa- cidad se ha restringido a campos especí- ficos» (pág. 426), puede resultar previ- sible que el mencionado descenso en la capacidad directiva del Estado no se vea acompañado con el ascenso de la capaci- dad directiva de los mercados, las orga- nizaciones sociales o la participación de ciudadanos responsables. Por ello, sugiere que, lamentablemente, tal situación pue- de hacer que la gobernanza se constituya en un proyecto conceptual ideal más que en una realidad probable. Por otro lado, finalmente, la segunda advertencia recae sobre el gerencialismo y el contratismo, cuestionando si estas nuevas prácticas administrativas satisfacen las exigencias de certidumbre jurídica y accountability propias de la administración pública y que el derecho administrativo se ocupó de consagrar. Esto conlleva entonces la necesidad de debatir y revisar la cuestión central de la responsabilidad pública. He aquí, sin dudas, dos de los mayores desafíos que actualmente, tras haber so- lucionado otros problemas, presentan las administraciones públicas de los países latinoamericanos. //