Contraparadoja Responder a una paradoja con otra paradoja.

La paradoja vuelve a sí misma, se invierte a sí misma y deja de ser paradoja para seguir siéndolo. Un ejemplo práctico lo tenemos en el campo de la estrategia militar. La estrategia de guerra trabaja con la paradoja para originar la sorpresa del enemigo. Una de las formas es a través del autodebilitamiento, esto es, atacar por el lugar menos esperado aunque sea el más debilitante para la fuerza que ataca. Sin embargo, Edward N. Luttwak escribe: "…en la guerra del Líbano de Junio de 1982, los sirios no fueron de ningún modo sorprendidos por el intento israelí de avanzar hacia su retaguardia siguiendo los peores caminos de montaña, y actuaron oportunamente para bloquear el estrecho pasaje. Pero fue el próximo movimiento el que los sirios no pudieron prever en absoluto, y entonces contemplaron incrédulos, sin poder reaccionar con el paso de las horas, el lanzamiento de una ofensiva muy directa, masiva y frontal por parte de las divisiones blindadas israelíes en el valle del Líbano… Obviamente, ya en 1982 su estilo paradójico de hacer la guerra (del ejercito israelí) era totalmente conocido a través de enfrentamientos anteriores, y consecuentemente la línea israelí de mínima expectativa no podía ser otra que la aproximación más directa y frontal…". Con la paradoja nada está inevitablemente definido, la misma paradoja puede convertirse en algo predecible y es en ese preciso momento en que es necesario que la paradoja actúe en sí misma y se invierta, transformándose en una contraparadoja. Cuando lo paradójico se convierte en sentido común, en algo repetitivo, se pierde la paradoja; pero ésta puede responder de otra forma, en este caso, la opuesta-invertida. Las paradojas no son infalibles, pueden convertirse por su uso excesivo en un lugar común, en algo previsible; entonces, la paradoja se invierte a sí misma. Si la paradoja es inversión, la contraparadoja es la inversión de la inversión. Es importante observar que no se vuelve a la posición o tesis original. Heráclito observaba que: "No se puede sumergir dos veces en el mismo río". Parafraseándolo podríamos decir: "No se puede sumergir dos veces en la misma tesis". Si aparentemente se retoma a la tesis original es porque ésta se ha vuelto paradójica; aquí no hay retroceso, al transformarse la tesis original en una paradoja, dejó de ser la posición original. La función de éste tipo de paradoja es la sorpresa, no importa si ello implica la aparente vuelta a algo ya superado. La paradoja no es prisionera de su propia tesis. Cuando lo paradojal parece querer convertirse en reglamento, se invierte a sí mismo y se transforma en la excepción a su propia regla. A diferencia de otras estructuras de conocimiento, la paradoja puede actuar en sí misma sin autodestruirse, puede desarticular su propia estructura sin perder su esencia, es la excepción de sí misma. En esta vuelta paradojal a sí misma la paradoja deviene contraparadoja. Si la paradoja es la excepción a la regla, la contraparadoja es la excepción a la excepción.

ar/paginas/… . el marco paradojante. Es necesario llevar al sistema a su límite mediante una contraparadoja Suerte Te deseo lo necesario Fuente(s): http://www. René Roussillon asevera: "El sistema patógeno.En la terapia psicoanalítica también se está utilizando este conocimiento. se emparienta con un juego y es labor del terapeuta hallar el anti-juego.com. lo disuelva".paradoxportal. de este modo. la "contra-paradoja"…: pensar un golpe no previsto que lleve el sistema a su límite y.

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