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Los gigantes ilustres Ndowe de Guinea Ecuatorial

D. Rafael Mambo­Matala Upiñalo
Malònga ma­a Màmbo
De Malònga ma­ a Màmbo se decía que era «sangre del clan Bosòsso que nació en medio de un hogar de buena cuna del clan Bon­ dòbo; y que con­ servaba legítimamente in­ tactos sus dere­ chos en el clan Boràbotta.» Era un verdadero caso excepcional de cruce de clanes en una misma per­ sona dentro de la socio­cultura ndowe. Sus alumnos fang le apodaban «Eko», de Ekopele; y sus hijos, «El Hombre».

Señor Don Rafael Mambo­Matala Upiñalo
Maestro Diplomado Antiguo Director de la Escuela Superior de Administración. y Magisterio «Martín Luther King»

Preámbulo
En la socio-cultura ndowe, la asignación clánica es patrilineal. Esto significa que cada persona ndowe pertenece al clan de su padre y es en medio de este, donde debe tomar su responsabilidad como ndowe. Es un hecho remarcable el caso de Màmbo ma­a Malònga puesto que él, a lo largo de su vida, pudo reivindicar su pertenencia a tres clanes diferentes, pero esenciales en la composición de la estirpe (o tribu) ndowe de Mogàndda. Estos clanes son: — El importante clan Bondòbo conocido por su fuerza de carácter entre los Mogàndda y su valentía en las batallas, además de su inquebrantable lealtad; — El clan Bosòsso conocido por la inteligencia de sus miembros, que siempre han sido buenos profesionales liberales, excelentes maestros y buenos administradores; y finalmente, — El clan Boràbotta, cuyos miembros se caracterizan por ser muy prácticos, dados a demostrar o hacer efectivas las cosas, dejando de lado las teorías.

Biografía abreviada
Don Rafael Mambo­Matala Upiñalo, Malònga ma­a Màmbo, nació en Mogàndda (Bata-Ciudad Vilangwa) en el año 1928.

Hijo natural de Don Julio Matala (Mambôsi, del clan Bosòsso) y de Doña Catalina Upiñalo (Bi­ landé, del clan Boràbotta), Malònga ma­a Màmbo vino al mundo y fue inmediatamente adoptado por uno de los pilares del clan Bondòbo, el señor Ekopèle –especialista en mecánica de precisión–, que se casó con doña Catalina Upìñalo puesto que don Julio Matala prefirió casarse con su novia, Njinja à Eÿôkó. Malònga ma­a Màmbo recibió este nombre, que es auténticamente bondòbo, en honor a un hermano del señor Ekopèle, su padre adoptivo. El nacimiento de este niño supuso una gran alegría para el hogar de Ekopèle y Bilandé y se celebró por todo lo alto. A Malònga ma­a Màmbo siempre le tocó hacer de hermano mayor. Por parte de su padre adoptivo tuvo varios hermanos; como Ibema, Motyémbbé, Kwà­Embôndi, Kôngwé y Malalé. Por parte de su padre natural también tuvo varios hermanos, pertenecientes a la prestigiosa familia Matala: Bombèla, Ngôbó, Nôni, Mbàndda, Joki, Yàti, Njòmbba y Mosùmé. Esta conjunción de circunstancias explica el hecho de que Malònga ma­a Màmbo tuviera una familia muy numerosa. Persona muy responsable y consciente de la importancia de la formación en el futuro, como se decía a lo largo y ancho de Ikùmé­Mbôngó, el Paìs Ndowe, el señor Ekopèle se obstinó en que su hijo se formara lo más exquisitamente posible. Por esta razón, tras haber seguido un cursus escolar acorde a su edad la continuación lógica de sus estudios significaba su ingreso en la Escuela Superior Indígena. Sin embargo, existía un problema: El ingreso en esta escuela requería tener un año más de los que tenía Màmbo ma­a Malònga, que debido a su precocidad y facilidad en el aprendizaje, había terminado dicho ciclo de estudios con un año menos que sus compañeros. La solución que encontraron sus progenitores y profesores para que no perdiera un año sin hacer nada fue cambiar su fecha de nacimiento, añadiéndole un año más, para así poder ingresar en la Escuela Superior Indígena. En esta escuela se gradúa como primero de su promoción, la promoción de Maestros Diplomados del año 1948. A esta excelente promoción pertenecen ilustres personajes como Don Bruno Etin­ gue (Etìngwé e­a Etìngwé nà Mesùka), Doña María Cristina Dyombe Dyangani (Tyelle à Jombbe nà Ji­a Nganni) y Don Fernando­Luis Maguga (Magugga ma­a ...). Es importante recordar también a personalidades relevantes de la promoción anterior a esta; como Monyòngo u­a Makayyi (Doña Anastasia), Eÿoma e­a Monôkó (Don Patricio), Ilàpo ji­a Ràmbbé (Don Mateo), Njôku nà Maweddo (Don José), Kuba à Ma­a Evìla (Don Estanislao) y Ebumma e­a Ejàbwa nà Ma­ jangga (Don Miguel Santos). Tres años antes, Màmbo ma­a Malònga fue reclamada por la matriarca de Mogàndda, Doña Isabela Bokambba, para traducir y adaptar sus peticiones oficiales por escrito a la Administración colonial española. Era una tarea que le gustaba y que daba buenos resultados, teniendo en cuenta el respeto que se ganó Doña Isabela a los ojos de los colonos españoles. Debido a su excelente expediente, Don Rafael Mambo­Matala Upiñalo, Malònga ma­a Màmbo, es llamado a ingresar como Maestro de enseñanza primaria en el Cuerpo de Funcionarios de la Administración Colonial Española en el año 1949. Al año siguiente, en 1950, a los 22 años, contrajo matrimonio canónico con Doña Carmen Esua Melango (Ekotto e­a Esùwa), que hasta entonces era alumna interna del colegio de las monjas. Recordemos que en este mismo año 1950 tuvo lugar la Cumbre Hispano-Ndowe, en la que el Monarca Ndowe Don Santiago Ugandda Ndèlo (Tàtta Bombàndo) dejó claro a los colonos españoles que solo se podía hablar de independencia considerando a todos los pueblos africanos de los Territorios Españoles del Golfo de Guinea, al margen de su desarrollo político. El Gobernador Español auguró al Monarca Ndowe que él «y sus playeros verán cómo los salvajes Pamues van a destruir este próspero país». Consciente de esta advertencia, Don Santiago Ugandda Ndèlo se preocupó por enviar un comunicado secreto a los Maestros y Enseñantes ndowe en todo Ikùmé­Mbôngó, para que hicieran todo lo posible para llevar el saber a los fang con el objetivo de demostrar a los españoles su

error de juicio. La actitud ndowe, de exigir la independencia para todos las etnias africanas, había molestado a la Administración colonial española, lo que provocó contra ellos actitudes de represión. En el año 1951 nace la primera hija de Malònga ma­a Màmbo y Ekotto e­a Esùwa a quien llamaron Megàlo me­a Màmbo nà Ekotto. Al nivel laboral, Malònga ma­a Màmbo era muy diligente en su trabajo y cumplía con su deber sin ninguna dificultad. Sin embargo, observó que sus compañeros recibían un trato vejatorio por parte de los responsables españoles de Educación en la Administración Colonial. Poco dado a soportar tal situación, cuando le tocó a él, Malònga ma­a Màmbo se encaró contra uno de estos responsables coloniales españoles. Ante la falta de motivos para expedientarle, debido a que evidentemente tenía razón, los responsables coloniales españoles optaron por castigarle trasladándole de la Inspección de Enseñanza de Santa Isabel (actualmente Malabo) a la totalmente incomunicada por carretera escuela de Ureka, cerca de Moka en el País Bubi. Así le alejaban lo máximo posible del centro de poder; evitando así que volviera a ponerles en evidencia. Al año siguiente continuó su «destierro», esta vez en el poblado fang de Ayene (del clan Obuk) en Akurenam, en el extremo sureste del País Fang. Así comienza su periplo por este territorio extranjero para él, siempre «con el compromiso de llevar el saber a nuestros hermanos fang», como decía él siguiendo la recomendación del Rey Ugandda. El periplo por tierras fang le llevó a otros destinos como: Nkuefulan, Okong, Bidjabidjan, Añinsork, etc., donde observó la enorme miseria y falta de higiene que sufrían los niños fang. Ante tanta miseria, Malònga ma­a Màmbo acogió a varios niños fang (Esteban Bevoro, Mabiam, y Agapito) en su casa, inculcándoles buena educación, higiene y urbanismo, además de alfabetizarles y hacerles seguir la enseñanza primaria reglada; a condición de que ayuden a su señora en las labores domésticas y también a ocuparse de la pequeña Njinja. Es relevante el caso de dos de estos niños: — Esteban Bevoro: llegó a ser abogado en Andalucía donde se casó y, desgraciadamente, murió. Curiosamente este señor no quería saber nada de los Ndowe en la última etapa de su vida; se había vuelto insensible al sufrimiento del Pueblo Ndowe. — Agapito: Era bastante estudioso y muchas veces se sentía desplazado entre los fang porque le relacionaban «con los combes». Cada vez que veía a doña Carmen, ex-esposa de Don Rafael le respetaba y le ayudaba en la medida de sus posibilidades. — Mabiam: hermano del anterior, se hizo guardia colonial porque era bastante más torpe en los estudios. Sin embargo, nunca olvidó las enseñanzas de su Maestro. Y cuando Macías empezó con su locura, Mabiam se dirigió a la frontera vestido de militar y se fue del país abandonando su uniforme militar: No estaba de acuerdo a matar a personas ndowe indefensas sin razón alguna. Fue en este trance cuando fue concebida la segunda hija de Malònga ma­a Màmbo y Ekotto e­ a Esùwa llamada Monànga u­a Màmbo nà Ekotto, que nacería en 1952 en Bata. En el año 1954 nacería su primer hijo, Joba ji­a Màmbo nà Ekotto en Mogàndda. En el año 1956 nacería su hija Asigga e­a Màmbo nà Ekotto. Al nivel político, Malònga ma­a Màmbo estaba al corriente de la actividad política en los Territorios Españoles del Golfo de Guinea. De sus compañeros estuvo al corriente del «Movimiento» que exigía a los colonos la independencia y pertenecía a la minoría silenciosa que lo apoyaba, vista la prepotencia y estupidez de los colonos españoles. A finales de la década de los 50 se produjo un vuelco en la vida de Malònga ma­a Màmbo que terminó en un divorcio de su esposa Ekotto e­a Esùwa; seguido de una unión con la señora Ppi­ sêsi à Mayêÿÿé (Gertrudis Mayer). Malònga ma­a Màmbo y Ppisêsi à Mayêÿÿé tuvieron varios hijos: Moÿenyya e­a Màmbo nà Ppisêsi, Bokàmba u­a Màmbo nà Ppisêsi, Nôni à Màmbo nà Ppisêsi, Masella ma­a Màmbo

nà Ppisêsi, (Almudena) e­a Màmbo nà Ppisêsi, Bombèla u­a Màmbo nà Ppisêsi, (Cesar) à Màmbo nà Ppisêsi,... Desde el principio de la década de los años 1960, la intensa actividad política de los africanos pidiendo el fin de la colonización española comenzó a dar resultados positivos. Las presiones de la ONU obligaron a España a suavizar su política colonial. A partir de entonces, se acabaron los «destierros» por rebeldía para Malònga ma­a Màmbo. El siguiente cambio de destino fue al Grupo Escolar «Generalísimo Franco» de Bata, donde ejerció de Maestro mientras esperaba el regreso a su destino inicial, Santa Isabel, para estabilizar su vida. Al año siguiente Malònga ma­a Màmbo fue destinado a la Subinspección de Enseñanza, junto a personalidades de la talla moral del señor Madìkki, amigo de infancia, relevante nacionalista ndowe y padrino de su hijo mayor. Finalmente en 1962, Malònga ma­a Màmbo es destinado como Maestro de Esnseñanza Primaria al Grupo Escolar de Santa Isabel; donde se traslada de inmediato con toda su familia. Con la llegada de la Autonomía, es promovido a Director del Grupo Escolar «Calvo Sotelo» de San Carlos; donde se traslada con toda su familia. Al año siguiente es nombrado Director del Grupo Escolar de Santa Isabel; y una vez más se traslada con su familia a Santa Isabel. Finalmente, en el año 1969 es nombrado Director de la Escuela Superior «Santo Tomás de Aquino», la antigua Escuela Superior Indígena. Muy interesado por la situación de discriminación de los afroamericanos en Estados Unidos, Malònga ma­a Màmbo seguía muy de cerca la lucha del Premio Nobel de la Paz 1964, el Reve­ rendo Martín Luther King, por la igualdad de derechos en Estados Unidos. Conmocionado por su asesinato, Malònga ma­a Màmbo cambió el nombre del centro que dirigía por Escuela Superior «Martin Luther King». El 12 de Octubre de 1968 se proclamó la independencia del nuevo país con el nombre de Guinea Ecuatorial. A pesar de haber seguido la norma de «enseñanza y urbanidad para los Fang» establecida por el Rey Ugandda, Malònga ma­a Màmbo no era muy optimista con respecto a la asimilación por parte de los Fang de la educación y la urbanidad que se les enseñó; y su intuición no le engañó. Con los primeros asesinatos del mes de Marzo de 1969, Malònga ma­a Màmbo percibió el verdadero problema que tenía el país: Los Fang no tenían ninguna intención de conducir el país hacia una democracia real y para todos. No les importaba siquiera la construcción de una nacionalidad común de todos. Entonces Malònga ma­a Màmbo vió que la única opción que le quedaba era seguir enseñando; evitar opinar sobre la situación del país; y, sobre todo, intentar que sus hijos puedan salir del país para formarse en el exterior. Malònga ma­a Màmbo vivió en primera persona el inicio de la locura de los Fang y la consiguiente huída hacia adelante de Macias Nguema contra los Ndowe. Dejaron de pagarle su sueldo el tercer año de independencia, aunque era obligatorio seguir trabajando cada día. Cuando fue asesinado en prisión, el Estado de Guinea Ecuatorial le debía más de 7 años de sueldo. En los primeros años de la década de 1970, Malònga ma­a Màmbo y Ppisêsi à Mayêÿÿé se separaron. Un poco más tarde, Malònga ma­a Màmbo se unió a Agnès, una mujer ndowe-banôkó, con la que convivió hasta su detención y muerte. Es relevante indicar que en los años que estuvo trabajando sin cobrar, Malònga ma­a Màmbo trabajaba de día, impartiendo clases y despachando los asuntos pendientes, y por la noche salía a pescar con su compañero y amigo, Don Ángel Upanga Andondo, para poder alimentar a su familia. Paralelamente, su compañera Agnès procuraba traerfruta y verdura para completar la alimentación.

Detención y muerte
A finales del año 1976, toda la cúpula del Ministerio de Educación es detenida y Malònga ma­a Màmbo entre ellos. Dicen que fue por orden de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, responsable de la siniestra cárcel de Black Beach en Malabo, quien les acusó de otro falso intento de golpe de Estado, cuando hacía muchísimo tiempo que Macias había abandonado Malabo. Una vez arrestado Malònga ma­a Màmbo expulsaron de la vivienda oficial a su familia sin que pudieran recuperar ninguna pertenencia de la casa. A los pocos días sus familiares podían ver a algunos individuos fang en la calle «luciendo» la ropa de Malònga ma­a Màmbo. Generalmente en la mazmorra de Black Beach dejaban morir a los presos enfermos. Curiosamente, tras maltratarlo sin contemplaciones, una mañana se llevaron a Malònga ma­a Màmbo al hospital por lo grave que se encontraba. Ahí, en el hospital de Malabo fue la última vez que se vió con sus hijos varones. Dicen que sufría de una gravísima anemia y que necesitaba continuas transfusiones de sangre. Muchos fueron sus alumnos de la Escuela Superior «Martín Luther King» que acudieron a donar sangre; la mayoría de ellos eran fang. Al cabo de algunos meses, los presos de aquella «remesa» fueron trasladados a la prisión de Bata, donde asesinaron a dos de ellos por electrocución, y tiraron sus cadáveres en alta mar. Estos cadáveres aparecieron flotando en las costas Camerunesas. Malònga ma­a Màmbo y otros presos fueron devueltos a la prisión de Black Beach en Malabo donde murió durante la Semana Santa de 1978. Dicen algunos que murió «con el hígado reven­ tado por las duras palizas que le propinaron los militares fang». Antiguos alumnos suyos de la etnia fang han asegurado que sus paisanos «le mataron porque querían de esta manera «recuperar» su inteligencia, su personalidad y su prestigio.» Fue enterrado por Etayakani à Boràbotta, Motyémbbé e­a Ekopèle, Ebumma e­a Ejàbwa nà Majangga. Su primo, Mambôndi, corrió con los gastos de desplazamiento familiar a Malabo así como el entierro.