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PATOLOGÍA DE LA FUNCIÓN SEXUAL

INTRODUCCIÓN
• En el DSM-IV y las ediciones previas, se incluían todas en el mismo capítulo;
ahora en el DSM-V, las disfunciones sexuales, la disforia de género y los
trastornos parafílicos se encuentran distribuidos en tres capítulos distintos.
• Al igual que en el caso de casi todos los otros diagnósticos, los pacientes
pueden mostrar problemas en áreas diversas, que a la vez pueden coexistir
con otros trastornos mentales.
• Con la excepción de la disfunción sexual inducida por sustancias, las
disfunciones sexuales son específicas según el sexo.
• El número de página que aparece tras cada elemento indica el sitio en que
comienza una discusión más detallada.
ASPECTOS GENERALES
• Las disfunciones sexuales suelen iniciar en una fase temprana de la edad
adulta, si bien algunas pudieran no aparecer sino hasta una etapa posterior
de la vida—cada vez que surge la oportunidad de tener una experiencia
sexual.
• Casi todas son muy frecuentes.
• Cualquiera puede derivar de factores psicológicos o biológicos, o bien una
combinación de ellos.
• No se integraría alguno de estos diagnósticos si el comportamiento sólo se
presenta a la par de otro trastorno mental.
CLASIFICACIÓN SEGÚN
PRESENTACIÓN
• Cualquiera de estas disfunciones pudiera haber estado presente durante
toda la vida o desarrollarse en algún momento.
• El término primario (que en este caso hace referencia al proceso que lo
origina) implica que esa disfunción ha existido desde el inicio de la vida
sexual activa. [son más resistentes a la terapia] –El término adquirido implica
que en algún momento el paciente fue capaz de tener relaciones sexuales
sin alguna disfunción específica.
• Por otra parte, la mayor parte de las disfunciones sexuales pueden ser
generalizadas o situacionales (es decir, que se limitan a situaciones
específicas).
EJEMPLO
• Un varón pudiera experimentar eyaculación prematura con su esposa, pero
no con otra mujer. Algunas disfunciones no requieren que el paciente tenga
una pareja; pueden presentarse durante la masturbación.
CRITERIOS GENERALES DE
DIAGNÓSTICO
• 1.- No exista patología orgánica/
o de sustancias
• 2.- Produzca malestar acusado
dificultades en las relaciones
interpersonales
• 3.- Presente en la mayor parte de
las relaciones sexuales (70-80%)
• 4.- Persistencia al menos de 6
meses
CATEGORIZACIÓN SEGÚN CIE10
CATEGORIZACIÓN SEGÚN DSM-IV
CATEGORIZACIÓN SEGÚN DSM-IV
• Trastornos del deseo sexual o anafrodisia. Puede deberse a una bajada del
nivel normal de producción del estrógeno (en las mujeres) o
la testosterona (en los varones). Otras causas pueden ser la edad, la fatiga,
el embarazo, la medicación (como los ISRS) o enfermedades psiquiátricas,
como depresión o ansiedad.
• Trastornos de la excitación sexual, previamente llamados «impotencia» en
los hombres y «frigidez» en las mujeres, aunque ahora se usan términos
menos críticos: para los hombres, se emplea el de «disfunción eréctil» y para
las mujeres se utilizan diferentes alusivos a los diversos problemas. Estos
desórdenes se manifiestan como aversión o elusión del contacto sexual con
la pareja. Puede haber causas médicas para estos problemas, como
insuficiente riego sanguíneo o falta de lubricación vaginal. Las
enfermedades crónicas también contribuyen, así como la naturaleza de la
relación entre las partes.
CATEGORIZACIÓN SEGÚN DSM-IV
• Trastornos del orgasmo, como el retraso persistente o la ausencia
de orgasmo tras una fase normal de excitación sexual. Estos trastornos
ocurren tanto en hombre como en mujeres. De nuevo, los antidepresivos
ISRS son con frecuencia culpables.
• Trastornos de dolor sexual, que afectan casi exclusivamente a las mujeres y
se conocen como dispareunia (intercambio sexual doloroso)
y vaginismo (espamos involuntarios de los músculos de la pared vaginal que
dificultan o impiden el coito). La dispareunia puede ser provocada en las
mujeres por una lubricación insuficiente (sequedad vaginal).
DSM-V
• El DSM-5 hace recomendaciones más estrictas en torno al grado de
disfunción que se requiere para establecer un diagnóstico.
• Los criterios también especifican que deben inducir “malestar o ansiedad
con relevancia clínica”, lo que da cierto espacio al juicio clínico que toma
como base el tiempo de evolución del problema, y el grado al cual afecta
al paciente y su pareja.
• Este juicio recibe influencia de las circunstancias que circundan a la
actividad sexual específica— como el grado de estimulación sexual, la
cantidad de actividad y la persona con quien ocurre. Por ejemplo, no debe
establecerse el diagnóstico de trastorno del interés/excitación sexual
femenino si sólo se presenta cuando se intenta el coito tras un periodo
breve o nulo de juego preliminar.
FACTORES
• Factores de la pareja (como problemas sexuales o condición de salud de la
pareja).
• Factores de la relación interpersonal (como comunicación deficiente,
discordia, discrepancias en cuanto al deseo de actividad sexual).
• Factores de vulnerabilidad individuales (como antecedente de abuso o
imagen corporal deficiente).
• Factores culturales o religiosos (por ejemplo, inhibiciones vinculadas con la
prohibición de la actividad sexual).
• Factores médicos relevantes para el pronóstico, la evolución o el
tratamiento (cualquier enfermedad crónica pudiera constituir un ejemplo).
F52.0 [302.71] TRASTORNO DE DESEO
SEXUAL HIPOACTIVO EN EL VARÓN
• Tendencia en varones mayores de edad, solteros, que carecen de
instrucción académica de nivel avanzado, afroamericanos y de recursos
económicos limitados.
• En comparación con otros varones tienen más probabilidad de haber
sufrido un “tocamiento” inapropiado antes de la pubertad, haber
experimentado actividad homosexual en algún momento de su vida, y
consumir alcohol a diario.
F52.0 [302.71] TRASTORNO DE DESEO
SEXUAL HIPOACTIVO EN EL VARÓN
• El TDSHV puede ser primario o adquirido.
• El tipo primario (con una frecuencia menor relativa) se vincula con algún
tipo de secreto sexual.
• El TDSHV adquirido corresponde al patrón más frecuente. A menudo se
desarrolla como consecuencia de disfunciones para la erección o la
eyaculación (precoz o tardía).
• De manera independiente a su origen, la confianza del varón en su
capacidad para desarrollar o mantener una erección (o satisfacer a su
pareja) cede ante un patrón de ansiedad anticipada y falla. Muestra
dificultad para aceptar que su relación sexual no es perfecta, y de esa
manera se retira, derrotado e incapaz de comunicarse.
F52.21 [302.72] TRASTORNO ERÉCTIL
• El trastorno eréctil (TE), conocido también como impotencia, puede ser
parcial o completo. En cualquier caso, la erección es insuficiente para
permitir un coito satisfactorio.
• La impotencia también puede ser situacional, en cuyo caso el paciente es
capaz de lograr una erección sólo en ciertas circunstancias (por ejemplo,
con prostitutas).
• El TE quizás sea el trastorno sexual con prevalencia más alta en el varón (2%
de los varones jóvenes).
• Distintas emociones pueden participar en el desarrollo o la perpetuación del
TE. Incluyen ansiedad, miedo, ansiedad, ira, culpa y desconfianza de la
pareja sexual. Cualquiera de estos sentimientos puede distraer de tal
manera la atención del individuo, que le hace incapaz de concentrarse de
manera apropiada en la percepción del placer sexual.
F52.21 [302.72] TRASTORNO ERÉCTIL
• Los prominentes investigadores en materia sexual, Masters y Johnson,
también hablaron acerca del factor que denominaban expectación, en
que el paciente evalúa su desempeño con tanta persistencia que es
incapaz de concentrarse en el disfrute del sexo. Un paciente de este tipo
pudiera desarrollar una erección durante el juego preliminar, pero perderla
en el momento de la penetración.
• El TE no debe diagnosticarse si existen factores biológicos como causa
primordial o única.
• Algunas autoridades calculan en la actualidad que la mitad o más de los
pacientes que refieren impotencia cuentan con algún factor biológico que
la explique, como la prostatectomía por cáncer.
• Igual que en el caso de otras disfunciones sexuales, el TE puede ser primario
o adquirido; el primero es raro y difícil de tratar.
F52.4 [302.75] EYACULACIÓN PREMATURA (PRECOZ)

• La EP es un trastorno frecuente; es la manifestación de casi la mitad de los varones


que reciben tratamiento por trastorno sexuales.
• Como lo sugiere el nombre del trastorno, el varón alcanza el clímax antes de
desearlo—en ocasiones justo cuando él y su pareja se encuentran listos para la
penetración.
• Sin embargo, distintos estudios recurren a estándares diversos en relación con el
número de minutos que permite calificar al fenómeno como temprano.
• De manera independiente a la duración, el clímax genera decepción y una
sensación de fracaso en los dos miembros de la pareja; en ocasiones la
consecuencia es la impotencia secundaria.
• Es en particular frecuente en varones con instrucción
• académica de nivel más alto—quizá debido a que su grupo social es en particular
sensible al tema de la satisfacción de la pareja. En tanto la ansiedad suele ser un
factor contribuyente, la enfermedad física o las anomalías rara vez inducen este
problema.