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O.

Fenichel
• El conflicto neurótico todavía no es neurosis.
• Los síntomas clínicos de los conflictos neuróticos son la expresión
directa de la actividad de las fuerzas defensivas.
• La actividad de las fuerzas defensivas puede manifestarse de
diversas maneras.
• Angustias y sentimientos de culpa que motivan la defensa
pueden ser conscientes, si bien la persona no sabe qué es lo
que produce su temor o le hace sentirse culpable.
• La introyección, que es un mecanismo de defensa, se expresa en
forma de identificación.
• Síntomas negativos: Inhibiciones de las funciones del yo, cuyo
origen puede hallarse en una disminución de la energía
disponible, a causa de la energía consumida en la lucha
defensiva.
• Síntomas positivos: Sensaciones dolorosas de tensión y
descargas de emergencia que representan tentativas de
liberarse de la tensión, entre las que se cuentan las crisis
emocionales de angustia y rabia, y que dan lugar a
perturbaciones del sueño a causa de la imposibilidad de
relajamiento.
• Ejemplos ilustrativos: Una antipatía a las fiestas de etiqueta, la
timidez en casos de esta misma índole, una falta de interés por
la música o una incapacidad de entenderla, un sentimiento de
fatiga e impotencia allí donde otros sentirían rabia, y una
impotencia sexual psicogénica.
• Las situaciones específicamente rehuidas o las funciones
inhibidas tienen un significado inconsciente (sexual o agresivo).
• Es contra este significado instintivo que está enderezada la
defensa.
• Aquello que se rehúye alude a una tentación para el impulso
rechazado o a un castigo temido, o a ambas cosas a la vez.
• El significado instintivo de funciones inhibidas resulta manifiesto
donde está la sexualidad.
• Las inhibiciones sexuales son los síntomas más frecuentes en
toda clase de neurosis, y van desde una ligera timidez en la
aproximación al sexo opuesto a una completa impotencia o
frigidez.
• Inhibición como antipatía por la actividad sexual o como una
falta de interés.
• En la impotencia y la frigidez hay un deseo de satisfacción que
se inhibe.
• La inhibición manifiesta ofrece a un determinado impulso
inconsciente una vía torcida de desahogo.
• Las personas que temen inconscientemente lesionar a su pareja
sexual pueden lesionarla realmente a causa de su
comportamiento inhibido.
• La persona tiene la creencia de que la actividad sexual es
peligrosa.
• Fuerza defensiva como una actitud física de entorpecimiento de
los reflejos fisiológicos, que busca evitar la realización de una
actividad instintiva considerada como peligrosa.
• El yo renuncia al placer sexual allí donde existe la creencia de
que este placer está vinculado a un intenso peligro.
• Ese peligro es la castración, un temor inspirado por la idea
inconsciente de que el pene puede ser dañado mientras está en
la vagina.
• El temor a la castración y no a la pérdida de amor como causa
de impotencia.
• La persistencia de fines sexuales infantiles es uno de los rasgos
característicos de la neurosis.
• Es una expresión de la inhibición de una experiencia sexual
completa, inhibición arraigada en la angustia acerca del
peligro que inconscientemente es asociado al logro cabal del
objetivo sexual, es decir, que se trata de una situación análoga
a la de la impotencia en el hombre.
• La causa general reside en la educación de la niña que crea un
vínculo asociativo entre las ideas de «sexualidad» y «peligro».
• Los fines sexuales infantiles «peligrosos» vinculados a la
sexualidad están relacionados con el complejo de Edipo.
• Comparaciones inconscientes entre la pareja sexual y el padre
(o la madre) que perturban el goce sexual.
• El único factor que puede ser decisivo en la impotencia y la
frigidez, es la angustia acerca de lo que podría ocurrir en el
caso de ceder al impulso de sufrir (masoquista) o al impulso de
odio (pulsiones sádicas o agresivas).
• La herida narcisista que representan la impotencia y la frigidez
puede producir la necesidad narcisística de demostrar que no
se es un hombre impotente o una mujer frígida. Esto es causa
frecuente de una conducta pseudosexual, una conducta sexual
que no se debe a una necesidad sexual sino narcisística.
• Otras inhibiciones específicas que no se producen en el terreno
sexual sino en aquellas funciones que tuvieron un significado
sexual en la infancia.
• Inhibiciones orales: Cuando los impulsos orales han sido objeto
de represiones específicas, es frecuente que se produzca una
inhibición en la comida, o una inhibición en cuanto a comer
ciertas clases de alimentos que recuerdan inconscientemente los
objetos que fueran motivo del deseo de las pulsiones erótico-
orales reprimidas.
• Los alimentos específicamente detestados tienen el significado
simbólico inconsciente de leche, pecho, pene o heces.
• Un rechazo de alimento no significa necesariamente una
represión del anhelo de comer. Un alimento específico puede
ser rechazado porque no es el alimento deseado:
• «No quiero este alimento sino tal otro»; «No quiero alimento
sino amor (o un pene o un niño)».
• En tal caso no se trata de la negativa a un impulso, sino a
aceptar un sustituto.
• Hay una inhibición de placeres sexuales en algunas
racionalizaciones e idealizaciones secundarias de tabús
específicos de la comida, como considerar una crueldad el
comer animales, o que es sucio o antihigiénico el comer tal o
cual cosa.
• Tendencia a prohibir los placeres sexuales ingenuos de la
comida y a vincular el hecho de comer a la esfera del superyó.
No debes comer lo que es bueno sino «lo que es bueno para
ti».
• Pueden tener diverso significado dinámico:
• - Síntoma histérico que expresa el temor al embarazo
percibido oralmente, o el temor a deseos inconscientes de
índole sádica.
• - El rechazo de todo contacto con el mundo objetal en una
esquizofrenia.
• - Una grave perturbación psicogénica del desarrollo del yo, en
la cual la anorexia constituye tan sólo uno de los síntomas en
una persona fijada oralmente, de una perturbación general de
todas las relaciones de objeto.