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Por Dra.

Ivette Cardona
La jurisdicción constitucional se erige a través de dos sistemas:

- Control difuso: Su origen reside en el sistema jurídico


norteamericano a través del control judicial de la
Constitución.

- Control concentrado: Surge en Europa con la creación


de la figura del “tribunal constitucional” como un árbitro imparcial
para controlar con exclusividad la compatibilidad de la ley con la
Constitución.
 Finalidad común de ambos modelos:

Mantener la supremacía de la Constitución como carta


jurídica fundamental que no se resume sólo en un entramado de
reglas que estructuran políticamente un Estado sino que incorpora
una parte dogmática que da contenido material a los preceptos y que
actúan como límites a la actuación de los poderes públicos –los
derechos fundamentales-. El control de constitucionalidad, es,
entonces, en la actualidad, sinónimo de asegurar la fuerza normativa
de la Constitución.
 1- Control constitucional de las leyes que sean
incompatibles con la Constitución (desde su origen)
 2- Control constitucional de actos jurídicos que vulneren
derechos fundamentales (tras la finalización de la 2ª guerra
mundial)

◦ Si bien en un primer momento los primeros tribunales


constitucionales europeos circunscribieron su competencia a
controlar la constitucionalidad de las leyes, luego se asume la
idea que los derechos fundamentales también deben ser
tutelados por las garantías creadas al nivel más alto de la
jurisdicción, es decir por las garantías jurisdiccionales
constitucionales.
 MODELOS ORIGINARIOS DE JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL:
1- Control difuso
2- Control concentrado

 MODELOS DERIVADOS:
1- Control mixto o dual

 Modelo salvadoreño: Un modelo singular, por qué?


-Porque extrae elementos de los dos modelos originarios. De qué manera?
1- Crea su tribunal constitucional incardinado en la Corte Suprema de
Justicia, es decir en la cúspide de su jerarquización jurisdiccional,
coincidiendo con el ápice del sistema normativo kelseniano –la Constitución-.
2- Incorpora el control difuso a través de la inaplicabilidad, función
encomendada a los jueces y tribunales.
3- La Sala de lo Constitucional, al ejercer el control concentrado de
constitucionalidad, debe revisar la legitimidad de la decisión judicial de
inaplicabilidad.
La jurisdicción constitucional en El Salvador se comenzó a
construir con el aparecimiento independiente de los 3 procesos
constitucionales y de la facultad de inaplicabilidad:

 A) El Habeas Corpus en la Constitución de 1841

 B)l El Amparo en la Constitución de 1886

 C) El Proceso de Inconstitucionalidad en la Constitución de 1950

 D) El sistema difuso de control mediante la potestad judicial de


la inaplicabilidad se introdujo en la Constitución de 1939

Cada proceso tuvo su propia regulación en la legislación


ordinaria, llegándose a reunir mediante la vigente Ley de
Procedimientos Constitucionales de 1960.
A) Se crea la Sala de lo Constitucional y sus competencias–Art.
174-

B) Se regulan los procesos constitucionales


-Proceso de inconstitucionalidad –art. 183-
-Proceso de amparo –art. 247-
-Proceso de habeas corpus –art. 11 y 247-

C) Se regula la inaplicabilidad –art. 185 y 149-


 A) Aspectos sustanciales

Art. 247 inc. 1º de la Constitución:


“Toda persona puede pedir amparo ante la Sala de lo Constitucional
de la Corte Suprema de Justicia por violación de los derechos que
otorgue la presente Constitución”

Art. 12 inc. 1º de la Ley de Procedimientos Constitucionales:


“Toda persona puede pedir amparo ante la Sala de lo Constitucional
de la Corte Suprema de Justicia, por violación de los derechos que
le otorga la Constitución.

 La acción de amparo procede contra toda clase de acciones u


omisiones de cualquier autoridad, funcionario del Estado o de sus
órganos descentralizados y de las sentencias definitivas
pronunciadas por la Sala de lo Contencioso Administrativo que
violen aquellos derechos u obstaculicen su ejercicio.
 Cuando el agraviado fuere el Estado, la Sala de lo Constitucional
tendrá obligación de mandar a suspender el acto reclamado.

 La acción de amparo únicamente podrá incoarse cuando el acto


contra el que se reclame no puede subsanarse dentro del respectivo
procedimiento mediante otros recursos.

 Si el amparo solicitado se fundare en detención ilegal o restricción de


la libertad personal de un modo indebido, se observará lo que
dispone el Título IV de la presente ley (Habeas Corpus).

 Art. 13 “El juicio de amparo es improcedente en asuntos judiciales


puramente civiles, comerciales o laborales, y respecto de sentencias
definitivas ejecutoriadas en materia penal”.
 Finalidad general del amparo:
Brindar una protección jurisdiccional a los derechos fundamentales
de toda persona, pues para que tales derechos se conviertan en
derecho positivo vigente es necesario su reconocimiento en una
norma jurídica, que por su propio efecto genere la posibilidad de
que su infracción o vulneración sea remediada mediante la debida
protección por parte de los tribunales. A la base de dicha
consideración, indudablemente se encuentra la intención de dotar
de una eficacia real a los derechos considerados como el eje central
del constitucionalismo moderno.

 Finalidad concreta según la jurisprudencia salvadoreña:


“La finalidad del proceso de amparo es que se le imparta al sujeto
activo la protección jurisdiccional contra cualquier acto de autoridad
que estime inconstitucional, y específicamente viole los derechos
que la constitución consagra (…)” (resolución de amparo Ref. 439-
99 de 1 de marzo de 2001).
“(…)el proceso de amparo ha sido diseñado constitucionalmente
para brindar una tutela reforzada, eficaz y dinámica de los derechos
de rango constitucional de las personas, cuando fallan los
mecanismos ordinarios de protección –jurisdiccionales o
administrativos-, es decir, cuando éstos no cumplen con la finalidad
de preservar los derechos mencionados” ( resolución en el proceso
de amparo Ref. 804-99 de 18 de enero de 2001).

Además, la finalidad del amparo tiene un doble alcance: directo e


indirecto.

Finalidad directa o inmediata: Se concreta al hacer valer el


derecho fundamental constitucionalizado en la situación jurídica de
la persona que ha recibido la tutela, cuyos efectos indudablemente
se desplazan en un ámbito subjetivo o con efectos inter-partes.

Finalidad mediata o indirecta: La tutela inmediata que se


brinda, también extiende sus efectos a la tutela de la normativa
constitucional, por cuanto para brindar la protección subjetiva
pretendida, el tribunal constitucional –en este caso, la Sala de lo
Constitucional- debe realizar la interpretación de las normas
referidas a los derechos fundamentales invocados en el caso
concreto, vinculando no sólo a las partes en el proceso sino a toda
persona particular o poderes públicos.
- Procesal
- Constitucional
- Extraordinario
- Excepcional
- Relativamente subsidiario
- Es la última y definitiva garantía en materia de derechos fundamentales

Procesal:
Para cumplir con su finalidad, el amparo se vale de un proceso
jurisdiccional autónomo y no de un recurso como se le ha calificado por
algunos autores, el cual se encuentra determinado por la naturaleza de la
pretensión que se acciona –fundamentada directamente en la
Constitución- frente a la que el órgano competente, en aplicación de los
preceptos que determinan su admisión, desarrollo y conclusión, decide
estimar o no la pretensión.
En síntesis, el proceso de amparo se perfila como una garantía
jurisdiccional subjetiva que se concreta en un proceso, y de ahí su
connotación procesal, en el que se plantea una pretensión ante un
órgano jurisdiccional –Sala de lo Constitucional- con el objeto de
remediar la lesión constitucional.

Constitucional:
En este primer contexto, dicha garantía se desarrolla en su
respectivo ámbito jurídico como un mecanismo procesal con
carácter constitucional y por tanto indisponible para el órgano
legislativo, el cual atiende a la finalidad que cumple dicha
institución en el Estado democrático de derecho que la Constitución
predica.
Extraordinario.
El agravio o perjuicio del que conoce la Sala de lo
Constitucional, debe también referirse a una violación de tipo
constitucional y no de legalidad, lo cual determina su carácter de
extraordinario en cuanto a la materia que conoce, pues dicho
mecanismo de protección, no está estructurado para revisar desde una
perspectiva legal las actuaciones de los funcionarios o autoridades que
actúan dentro de su competencia .

 “El juicio de amparo es una institución de carácter procesal,


extraordinario en su materia, cuyo objetivo primordial tiende a la
protección del gobernado contra cualquier acto de autoridad que viole
derechos que la Constitución le confiere”. (resolución en el proceso de
amparo Ref. 804-99 de 18 de enero de 2001)

 En síntesis el amparo es un proceso extraordinario en razón de su


materia, que tiende nada más a preservar los derechos que otorga la
Constitución a la persona frente a las acciones u omisiones de cualquier
autoridad pública o privada.
Excepcional:
El carácter extraordinario califica a su vez su excepcionalidad, por
cuanto “El amparo no es un procedimiento para proteger simples
formas, sino que el objeto del mismo es garantizar la realidad del
cumplimiento de los derechos constitucionales” (Sentencia
interlocutoria pronunciada en el amparo No. 27-99 del 18 de enero
de 1999. En el mismo sentido la sentencia definitiva recaída en el
amparo No. 27-A-95 del 1 de octubre de 1996).

 “…la jurisprudencia abundantemente ha establecido que la


institución de amparo en nuestro medio no opera como una
instancia de conocimiento para la revisión, desde una perspectiva
legal, de las actuaciones de las autoridades que lo hacen dentro de
sus respectivas competencias, sino que pretende brindar una
protección reforzada a los derechos y categorías jurídico-subjetivas
de relevancia constitucional consagradas a favor de los gobernados”
(resolución en el proceso de amparo Ref. 348-99 de 4 de abril de
2001).
Carácter subsidiario relativo:
El art. 12 en su inc. 3 de la Ley de Procedimientos Constitucionales
establece como uno de sus presupuestos de procedencia que “La acción
de amparo únicamente podrá incoarse cuando el acto contra el que se
reclama no pueda subsanarse dentro del respectivo procedimiento
mediante otros recursos”.

Al respecto, la subsidiariedad se concreta muy particularmente en el


denominado principio de definitividad de impronta mexicana, el cual ha
sido aplicado al amparo salvadoreño miméticamente en el sentido de
requerir que el acto que cause agravio tenga el carácter de definitivo, lo
que debe interpretarse, siguiendo la configuración que la jurisprudencia
constitucional le ha dado al amparo salvadoreño, como agotamiento de
los recursos ordinarios expeditos dentro del respectivo procedimiento
para impugnarlo.

Presupuesto procesal:
1- Agotamiento de recursos reglados en el proceso o procedimiento en
que se hubiese suscitado la violación al derecho constitucional
2- Se exige el agotamiento de los recursos reglados pero de aquellos
que puedan, efectivamente, subsanar el acto; es decir, de aquellos que
brinden una protección eficaz, de lo contrario, no es necesario su
agotamiento.
3- Que se trate de recursos ordinarios y no extraordinarios, como sería el
recurso de casación.
4- No obstante que no se exige como requisito de procedibilidad el
agotamiento de procesos jurisdiccionales ordinarios, sino sólo recursos, y de
éstos los ordinarios y los que resulten efectivos para el caso concreto, la Sala
exige que si previo a incoar el amparo se hubiese promovido otras vías
ordinarias expeditas para remediar el acto lesivo, lo que se ha calificado
como las “vías seleccionadas o escogidas”, éstas deben agotarse
íntegramente, previo a incoarse el amparo, todo con el fin de que el acto
reclamado no admita otro medio de tutela que no sea el proceso de amparo.

 Excepción al requisito de agotamiento de recursos:


1- cuando el acto se ocasione de hecho, es decir en ausencia de un proceso
determinado.
2- cuando la exigencia del agotamiento de recursos suponga un trámite que
podría provocar la no subsanación de una lesión a un derecho, con el
inminente agravante que la lesión se consuma y ya no sea reparable por la vía
del amparo.
 La subsidiariedad del amparo según la jurisprudencia

La Sala de lo Constitucional , en reciente jurisprudencia, resalta el carácter


subsidiario del amparo de la siguiente manera:

“….la jurisprudencia constitucional también ha establecido que el objeto del


juicio de amparo está representado por la pretensión, para cuya validez es
indispensable el efectivo cumplimiento de una serie de presupuestos
procesales que posibilitan la formación y el desarrollo normal del proceso,
autorizando la emisión de un pronunciamiento sobre el fondo del asunto.---
Uno de los requisitos antes mencionados es el agotamiento de los recursos
que la ley que rige el acto franquea para atacarlo, puesto que, dadas las
particularidades que presenta el amparo, éste posee características propias
que lo configuran como un proceso especial y subsidiario, establecido para
dar una protección reforzada a los derechos fundamentales consagrados en
la Constitución a favor de las personas.” (Improcedencia de las ocho horas
con treinta y cinco minutos del día veintiséis de enero de dos mil diez, en el
Amparo Ref. 3-2010)
 Agotamiento de recursos y vía previa

La Sala ha sostenido en su jurisprudencia que para la procedencia de la pretensión de


amparo se debe agotar los respectivos recursos y procesos previamente iniciados,
sosteniendo concretamente:
“…esta Sala estima pertinente aclarar que en reiterada jurisprudencia, verbigracia la
improcedencia emitida en el proceso de amparo número 97-2005, el día 16-V-2006,
se ha establecido que fundamentándose en la estructura orgánica de nuestro sistema
de protección de derechos y específicamente en el inciso 3º del artículo 12 de la Ley de
Procedimientos Constitucionales, la pretensión de amparo debe cumplir con una
condición de procedibilidad que se articula como una exigencia de carácter dual: por
un lado, que el actor haya agotado los recursos ordinarios del proceso o procedimiento
en que se hubiere suscitado la violación al derecho constitucional; y por otro lado, que
de haberse optado por una vía distinta a la constitucional, tal vía se haya agotado en su
totalidad, para evitar un conocimiento simultáneo.
El fundamento de la condición de procedibilidad apuntada radica, en términos
generales, en que no puede existir, paralelo al amparo constitucional, algún otro
proceso o procedimiento pendiente que tenga que ver o que haya surgido a raíz del
acto reclamado en el amparo, ya que en ese otro proceso o procedimiento,
eventualmente, podría obtenerse la reparación perseguida –de algún modo- en el
proceso constitucional. No hay que perder de vista, con relación a lo anterior, el
carácter especial y extraordinario del amparo, pues éste está diseñado para brindar una
protección reforzada de los derechos constitucionales, con lo que se pretende que sea
la última vía para la actuación y defensa de los derechos de los gobernados.”
(Improcedencia de las doce horas con treinta y dos minutos del día veintitrés de
diciembre de dos mil nueve en el Amparo Ref. 315-2009.
 La idoneidad del recurso que debe agotarse previamente a la interposición de la
demanda de amparo

La Sala como consecuencia de una reinterpretación del requerimiento de agotar los recursos
expeditos para impugnar el acto lesivo a derechos constitucionales, califica la idoneidad del
recurso en cuestión, como nuevo requisito procesal, estableciendo lo siguiente:

“… conviene traer a colación que, conforme la sentencia pronunciada en el amparo con


referencia 18-2004, de fecha 9-XII-2009, la exigencia del agotamiento de recursos debe
hacerse de manera razonable, atendiendo a su finalidad, es decir, permitir que las instancias
judiciales ordinarias o administrativas reparen la lesión al derecho fundamental en cuestión,
según sus potestades legales y atendiendo a la regulación normativa de los procedimientos
respectivos.
Y es que independientemente de que algún recurso sea catalogado como ordinario o
extraordinario, lo que debe analizarse es si éste tiene la idoneidad o aptitud mínima para
reparar los derechos constitucionales que se consideran conculcados en un caso concreto.
En el supuesto planteado, el recurso de revisión contemplado en la Ley de la Corte de Cuentas
de la República no reviste la idoneidad o aptitud mínima para subsanar los motivos de
inconstitucionalidad que han sido planteados en este amparo, por lo que no se advierte que se
haya incumplido con el presupuesto procesal especial del previo agotamiento de los recursos,
establecido en el artículo 12 inciso tercero de la Ley de Procedimientos Constitucionales.
Por ende, es procedente declarar sin lugar el sobreseimiento solicitado con base en el artículo
31 número 3 de ese cuerpo normativo y, en consecuencia, deberá continuarse con el trámite
normal de este amparo.” (Resolución de las ocho horas y veintiocho minutos del día cuatro de
marzo de dos mil diez. 726-2008)
 Garantía definitiva y última:
También se ha destacado el cariz de garantía definitiva y última del
amparo, lo que se hace residir en la irrecurribilidad de las sentencias
dictadas por la Sala de lo Constitucional en el ámbito interno, por
cuanto se trata de un proceso que tiene la última palabra, en materia
de derechos fundamentales pues, tal tutela no es la primera sino
pretende ser la última y sólo cuando el derecho fundamental no ha
sido protegido.

Naturaleza jurídica
Se trata de una garantía o mecanismo procesal de control concreto.
Se entiende por control concreto, la protección que realiza la Sala de
los derechos que el impetrante estima vulnerado por la concurrencia
de un acto en concreto, que es el que motiva la pretensión del
amparo.
 Definición:

De la naturaleza, finalidad y características del amparo,


podemos ensayar una definición del mismo que podría ser la
siguiente: se trata de una garantía constitucional de carácter
procesal que tiene por objeto brindar una protección
reforzada a los derechos consagrados constitucionalmente,
con excepción del derecho de libertad, ante actos de
autoridad –formal o material- que obstaculicen o violen
actual o inminentemente su ejercicio.
Ámbito de protección: Derechos fundamentales

 “Entender que el Art. 247 Cn. y el Art. 12 de la Ley de Procedimientos


Constitucionales reducen la competencia de esta Sala al conocimiento
únicamente de los derechos individuales o sociales contemplados en
la Constitución, es una interpretación demasiado restrictiva e
inadecuada en relación con la concepción del proceso de amparo
como instrumento de garantía de los derechos constitucionales y de
la Constitución” (sentencia en el proceso de amparo Ref. 545-2003 de
12 de abril de 2005).
 En consecuencia el ámbito de protección constitucional en materia de
amparo, no se restringe a los derechos constitucionales que enumera
la Constitución explícitamente, sino también los siguientes:
 -derechos cuya determinación deviene de una interpretación integral
de la misma, o de la interpretación del Derecho Internacional de los
Derechos Humanos
 -intereses o derechos difusos o supra individuales
• Derechos individuales como ámbito de protección

• Son derechos cuya finalidad es la de reconocer la autonomía subjetiva.


• -Se trata de derechos típicamente individuales como son el derecho a la
vida, la seguridad, propiedad, posesión, trabajo (desde su vertiente
individual), honor, intimidad personal, igualdad, audiencia, defensa,
petición y respuesta; y, concretamente las libertades –de religión, de
tránsito o circulación, de expresión y de asociación y reunión-.

-Tutela del derecho general de libertad a través del amparo.


En aplicación del artículo 2 y 8 de la Constitución, se puede decir que la
Constitución prescribe un principio general de libertad, que debe ser
entendido como una condición para que el individuo pueda desenvolver
y desarrollar libremente sus facultades propias. “…el mejor medio para
asegurar este desenvolvimiento es permitirle dirigirse espontáneamente
a su manera, y a sus riesgos y peligros, en tanto no afecte el derecho
legal de otro. Por consiguiente, asegurar este libre desenvolvimiento es
justamente el fin de las diversas libertades que constituyen los derechos
fundamentales”
 “Este tipo de derechos no deben entenderse como libertades
absolutas sino como limitadas, lo que impone a las personas la
obligación de observar todas aquellas restricciones de su libertad
que el legislador formula para la convivencia social, siempre en
relación a los valores fundamentales del ordenamiento, la justicia, la
seguridad y el bien común. Lo anterior indica que la libertad es
restringible, pero al mismo tiempo que sólo lo es por razones que
atiendan los valores fundamentales del sistema, lo que significa que
no es restringible en virtud de razones cualesquiera.” (Sentencia de
13-VI-1995, Inc. 4-94, Argumentación 1ª).

 “Según nuestra Constitución entonces, el derecho general de


libertad no otorga una permisión ilimitada a hacer o no hacer lo que
se quiera, sino que significa que toda persona puede hacer u omitir
lo que quiera en la medida en que su libertad no implique
restricciones ilegítimas a la libertad de terceros.” (Sentencia de 14-
dic-1995, Inc. 17-95)
• -Tutela del derecho a la protección y conservación de los
derechos

• Se consagra una garantía vital para el ejercicio de los derechos: La


protección de los mismos. En esa cláusula radica la esencia de las
garantías de protección jurisdiccional y no jurisdiccional de los
derechos, lo cual responde en la práctica a que los derechos
requieren de sus respectivas garantías para no convertirse en
cláusulas retóricas.

• Sobre el derecho a la protección en la conservación y defensa de los


derechos, se ha sostenido por parte de la Sala de lo Constitucional:
“Para que los derechos dejen de ser un simple reconocimiento
abstracto y se reduzcan a lo más esencial y seguro, esto es, se
aniden en zonas concretas, es también imperioso el reconocimiento
a nivel supremo de un derecho que posibilite su realización efectiva
y pronta.”
• “En virtud de ello nuestro constituyente dejó plasmado en el artículo 2, inciso
primero, el derecho a la protección jurisdiccional y no jurisdiccional de las
categorías jurídicas subjetivas instauradas a favor de todo ciudadano, es decir, en
términos globales, un derecho de protección en la conservación y defensa del
catálogo de derechos descrito” (Sentencia de 25-V-99 Amp. 167-97)

• Tiene una vertiente jurisdiccional, según la cual todo ciudadano tienen la


posibilidad de acudir al órgano estatal competente para plantearle, vía pretensión
procesal, cualquier vulneración inconstitucional en la conservación, defensa,
mantenimiento y titularidad de sus derechos. Y es que, tal disposición
constitucional obliga al Estado salvadoreño a dar protección jurisdiccional integral
a todos sus miembros, frente a actos arbitrarios e ilegales que afecten la esfera
jurídica de los mismos, y a través del instrumento heterocompositivo -también
creado constitucionalmente- diseñado con tal finalidad: el proceso jurisdiccional
en todas sus instancias y en todos sus grados de conocimiento. En tal sentido el
proceso como realizador del derecho a la protección jurisdiccional, es el
instrumento de que se vale el Estado para satisfacer las pretensiones de los
particulares en cumplimiento de su función de administrar justicia. (Sentencia 25-
V-99, Amp. 167-97).
• La igualdad
• La igualdad como principio y como derecho fundamental:
Según lo ha contemplado la Sala de lo Constitucional en su última jurisprudencia,
la igualdad se proyecta como principio constitucional y como derecho
fundamental. Desde la primera modalidad, debe entenderse que el Art. 3 de la
Constitución exige que el Estado, “en sus actividades de creación, aplicación y
ejecución de la ley, está obligado a garantizar a todas las personas, en
condiciones similares, un trato equivalente; lo cual no significa que, de forma
deliberada y en condiciones distintas, pueda dar un trato dispar en beneficio de
cualquiera de los sujetos involucrados, bajo criterios estrictamente objetivos y
justificables a la luz de la misma Constitución.
Por su parte, en la esfera jurídica de los individuos –la segunda modalidad-, la
igualdad se proyecta como el derecho fundamental a no ser arbitrariamente
diferenciado, esto es , a no ser injustificada o irrazonablemente excluido del goce
y ejercicio de los derechos que se reconocen a los demás.
Desde su doble dimensión señalada, la formulación de la igualdad
contempla tanto un mandato en la formulación de la ley como en la
aplicación de la ley, dirigido, en el primer caso al legislador y demás
entes con potestades normativas; y, en el segundo, dirigido a las
autoridades jurisdiccionales y administrativas. Se trata de recibir un
trato igual por parte de la ley y del aplicador de la misma, sin tener
criterios diferenciadores que atenten contra la dignidad de la persona
(raza, sexo, condición social, nacionalidad, religión, entre otros.)

• Dimensiones de la igualdad:
1-Ante la ley o en la ley
2-En la aplicación de la ley
• Los derechos sociales como ámbito de protección

• Los derechos sociales son denominados por la doctrina como


derechos económicos, sociales y culturales, por estar referidos a las
condiciones de subsistencia y desarrollo de la persona y que dentro
del proceso de positivación de los derechos fundamentales, fueron
el segundo tipo de derechos reconocidos juirídicamente.

• Surgen estos derechos a partir de la eclosión del Estado social de


derecho, desde cuya perspectiva se entiende que en la práctica
existen grandes sectores de la comunidad social en situación de
carencia de los bienes indispensables para subsistir y para ejercer
sus derechos individuales o libertades esenciales. Y es que, ninguna
sociedad que pretenda buscar la justicia puede dejar la satisfacción
de las necesidades básicas, que comienzan con la alimentación , a
los resultados del azar económico.
Ejemplos de derechos sociales tutelados por el
amparo: Derecho a la salud

 El derecho a la salud, como los demás derechos social es una


categoría fundamental de obligada garantía y protección respecto
de todas las personas. El contenido esencial de tal derecho, radica
en el deber de toda persona de velar por un bienestar físico y mental
a través de medidas preventivas o de restablecimiento. El artículo
65 de la Constitución prevé que la salud de los habitantes de la
república, constituye un bien público y asu vez el inciso tercero del
artículo 1 de la Constitución establece la relación obligacional que al
respecto se genera desde un punto de vista dual, esto es, el que
además del Estado las personas mismas velen por su conservación y
restablecimiento.
 Actualmente, tal categoría de derechos en nuestro sistema jurídico
pretende tener un carácter eminentemente operativo –de acuerdo a
sus propias peculariedades- si partimos de la idea del valor
normativo que caracteriza a nuestra Constitución. El derecho a la
salud no es la excepción y por ello requiere del Estado que adopte
las medidas idóneas que viabilicen el cumplimiento de su obligación
de procurarla a sus habitantes sin atender a distinciones de ninguna
clase, y asimismo que brinde una eficaz seguridad social.

 En ese sentido, la salud –entendida en sentido amplio como un


estado de completo bienestar f{isico y mental- no resulta ser un fin
estatal (Art. 1 Inc. 2º de la Cns), es, sobre todo, un derecho de la
persona (Art. 2 y 65 Cns) reconocido en la Constitución que
incoprora, básicamente, tres aspectos:
 -Conservación, asistencia y vigilancia.
 A) La conservación de la salud implica necesariamente una protección
activa y pasiva contra riesgos exteriores capaces de poner en peligro la
salud. En ese sentido, el derecho a la salud también importa un aspecto
positivo, como lo son la adopción de medidas preventivas para que el
daño no se produzca; y uno negativo: el individuo tiene derecho a que el
Estado se abstenga de cualquier acto que pueda lesionar la salud. (Art.
65 Cns.)

 B) Por otro lado, el derecho a la salud implica la posibilidad de disponer


y acceder a los servicios de salud, esto es, el alcance efectivo de una
asistencia médica, como prescribe el artículo 66 Cns.

 C) El derecho a la salud, además, implica la posibilidad de exigir la


seguridad e higiene en las actividades profesionales vinculadas, tal como
lo dispone el artículo 68 Inc. 2º.
 Por tanto, si el Estado debe tutelar la salud pública a través de medidas
preventivas y de restablecimiento, puede inferirse que en un aspecto
específico, si a una persona a quien deba atenderse de una forma
determinada no se le presta la atención correspondiente, con lo cual se
genera una vida indigna y hasta la muerte, se estaría violando el derecho
a la salud tutelado por la Constitución y aún más, la vida. (Sentencias de
amparo Ref. 348-99 de 4-IV-2001 y Ref. 674-2006 de 17-IV-2008)

 Sumado a lo anterior, el derecho a la salud, por su propia connotación


“exige que el tipo de asistencia médica que se ofrece en el sistema de
salud del país se encuentre sometido a una continua revisión y
actualización, con el objeto de que se brinde a la población no sólo las
técnicas quirúrgicas, métodos terapéuticos, medicamentos, etc.
Considerados como básicos o esenciales para tratar determinado
padecimiento, sino también aquellos que surjan como nuevos aportes de
las ciencias en la rama de la medicina, en cuanto representen una
alternativa eficaz para el restablecimiento pleno de la salud, o bien
ofrezcan a la persona –que se ve obligada a vivir con una enfermedad
permanente- la posibilidad de tener una mejor calidad de vida.
 Derecho a la estabilidad laboral

 En relación al derecho a la estabilidad laboral del empleado público, el


artículo 219 regula la carrera administrativa estableciendo que será una ley la
encargada de regular el servicio civil y en especial las condiciones de ingreso a
la administración; las promociones y ascensos de acuerdo a méritos y
aptitudes; traslados, cesantías y suspensiones; los deberes de los servidores
públicos y los recursos contra las resoluciones que los afecten; asimismo,
garantizará a los empleados públicos a la estabilidad en el cargo.

 Determina también que no estarán comprendidos en la carrera administrativa


los funcionarios o empleados que desempeñen cargos políticos o de
confianza.

 Sobre este aspecto, ha sostenido la Sala de lo Constitucional que la carrera


administrativa implica que debe existir un régimen que establezca tanto las
condiciones de ingreso del potencial recurso humano a las instituciones
públicas como los derechos y deberes de las personas que se encuentren bajo
ese sistema. En ese sentido, la carrera administrativa debe garantizar la
continuidad y promoción del elemento humano capacitado y con experiencia
que desempeña de manera eficiente las funciones públicas, ya sea en el Estado
o en los entes descentralizados por criterio territorial –los municipios- o por
criterio funcional –las instituciones oficiales autónomas-.
 En cuanto a la clasificación de los servidores públicos en función de determinar la
titularidad del derecho a la estabilidad laboral, éstos se dividen en:
 i) empleados y funcionarios públicos comprendidos en la carrera administrativa y,
por lo tanto, protegidos por la Ley del Servicio Civil;
 Ii) empleados y funcionarios públicos excluidos de la carrera administrativa, pero
protegidos por leyes especiales como la Ley Reguladora de la Garantía de
Audiencia de los Empleados Públicos no comprendidos en la Carrera
Administrativa;
 Iii) empleados públicos que no gozan de estabilidad laboral por ejercer cargos de
confianza, ya sea personal o política;
 Iv) funcionarios públicos que no gozan de estabilidad laboral por ejercer cargos
políticos.

 No obstante lo anterior, en múltiples sentencias, se ha establecido que la


titularidad del derecho a la estabilidad laboral del empleado que presta sus
servicios al Estado mediante un contrato está condicionada por la fecha de
vencimiento de éste, por lo que, una vez finalizada la vigencia de dicho
instrumento, el empleado vinculado por esta modalidad deja de ser titular del
apuntado derecho, pues no incorpora dentro de su esfera jurídica un derecho
subjetivo a ser contratado de nuevo o a ingresar forzosamente a la Administración
mediante una plaza.
 En tal sentido, se ha sostenido reiteradamente que no obstante el
citado derecho implica la facultad de conservar un trabajo o empleo,
éste es insoslayablemente relativo, pues el empleado no goza de una
completa inamovilidad, máxime cuando se trata de aquellos casos en
los que el empleado ostenta un cargo de confianza.

 Sobre el contenido de “cargo de confianza” en las sentencias de amparo


Ref. 426 de 29-VII-2011 y 301-2009 de fecha 26-VII-2011, se indicó
que éste se refiere al cargo desempeñado “por funcionarios o
empleados públicos que llevan a cabo actividades vinculadas
directamente con los objetivos y fines de una determinada institución –
gozando de un alto grado de libertad en la toma de decisiones- y/o
prestan un servicio personal y directo al titular de la entidad. “

 Partiendo de la anterior definición, para determinar si un cargo en


particular es de confianza –independientemente de su denominación- se
debe analizar, de manera integral y atendiendo a las circunstancias
fácticas de cada caso concreto, si en él concurren todas o la mayoría de
las características siguientes: i) que se trate de un cargo de alto nivel, lo
cual se determina por la naturaleza de las funciones que se
desempeñan –más políticas que técnicas- y la ubicación jerárquica
dentro de la organización; ii) que se trate de un cargo con un grado
mínimo de subordinación al titular, en el sentido de poseer un margen
de libertad para la adopción de decisiones en la esfera de sus
competencias;
 y iii) que se trate de un cargo que tenga una vinculación directa con
el titular de la institución, lo que se puede inferir de la confianza
personal que se le deposita o por los servicios que presta.

 Cambio de jurisprudencia a partir de la sentencia de amparo Ref-


426-2009 de 29-VII-2011

 Al respecto y en síntesis, señala la sentencia: “el precedente de la


jurisprudencia constitucional analizada condiciona, de modo
general, la titularidad del derecho a la estabilidad laboral a la
existencia de un plazo vigente para el contrato laboral, cuando en
realidad la exclusión de dicha estabilidad únicamente se justificaría
si se tratara de un contrato a plazo que se celebra para la
realización de labores que no correspondan al quehacer cotidiano
de la institución, es decir, cuando se contratara a personas para el
desarrollo de tareas eventuales y no permanentes dentro de la
institución pública de que se trate.”
 En esa línea, sigue expresando: “Cosustancial al sistema de carrera prescrito en la
Constitución es la noción de estabilidad –Art. 219 Inc. 20 de la Cn.-, esto es, de
una cierta garantía de inamovilidad en el empleo, pues una de las características
principales de ese tipo de sistema es que el funcionario público tenga la
posibilidad de ir ocupando, de manera progresiva, diversos cargos durante toda
su vida laboral, situación que se logra al establecer condiciones referidas a
méritos y/o antigüedad para acceder a promociones y ascensos, así como al
proteger el derecho a la estabilidad laboral de los empleados públicos, lo cual, as
u vez, asegura que el funcionamiento de la Administración Pública sea continuo y
no sufra menoscabos en sus efectividad.”

 “En consecuencia, el precedente constitucional examinado infringe la naturaleza


de la carrera administrativa, al no garantiza la continuidad del elemento humano
que ha sido capacitado y que cuenta con la experiencia necesaria para
desempeñar de manera eficiente las funciones públicas y, además, permite una
limitación ilegítima de los derechos fundamentales a la estabilidad laboral e
igualdad, ya que pone en una situación inestable a los servidores o empleados
públicos que prestan sus servicios al Estado en virtud de un contrato, la cual
resulta desventajosa respecto de quienes desarrollan las mismas funciones que
aquéllos, pero bajo un nombramiento regido por la Ley de Salarios.”
 Derecho a la estabilidad laboral según la nueva jurisprudencia
constitucional

 Por una parte, se entiende que “la finalización de la vigencia del plazo de
un contrato no es el criterio determinante para excluir, liminarmente y
sin más, la estabilidad de quienes están vinculados con el Estado bajo
esa modalidad, ya que, en definitiva el trabajo no varía su esencia por la
distinta naturaleza del acto o de la formalidad que le dio origen a la
relación laboral.
 “Con fundamento en lo anterior, para determinar que una persona es
titular del derecho a la estabilidad laboral contenido en el Art. 219 Inc. 1
de la Cn. se debe analizar, independientemente de que aquélla preste
sus servicios al Estado en virtud de un contrato y de que en éste se haya
consignado un determinado plazo de conformidad con el Art. 83 de las
DGP, si en el caso concreto concurren las particularidades siguientes:
 ¨i) que la relación laboral sea de carácter público y, por ende, que el
trabajador tenga el carácter de empleado público, ii) que las labores
desarrolladas pertenezcan al giro ordinario de la institución, esto es, que
sean funciones relacionadas con las competencias que le han sido
atribuidas; iii) que la actividad efectuada sea de carácter permanente, en
el sentido de que deba ser realidad de manera continua y que, por ello,
quien la preste cuente con la capacidad y experiencia necesarias para
desempeñarla de manera eficiente;
 y iv) que el cargo desempeñado no sea de confianza, circunstancia
que debe ser analizada con base en los lineamiento fijados por la
jurisprudencia de este Tribunal, es decir, que no se trate de un
cargo de alto nivel, que no se posea un amplio margen de libertad
para la toma de decisiones y que no exista una vinculación directa,
del trabajador con el titular de la institución.” (Sentencia de amparo
Ref. 2-2011 de 19-XII-2012).
 Los derechos políticos como ámbito protegido del amparo

 Los derechos políticos están orientados a permitir la participación


del individuo en la decisión de los asuntos públicos. Los regula el
Capítulo III denominado “Los ciudadanos, sus derechos y deberes
políticos y el cuerpo electoral” y se refieren al ejercicio del sufragio,
a la asociación para constituir partidos políticos, de acuerdo con la
ley e ingresar a los ya constituidos; y al de optar a cargos públicos
cumpliendo con los requisitos que determinan la Constitución y las
leyes secundarias. La Constitución prescribe, asimismo, las causas
que motivan la suspensión o pérdida de los derechos políticos,
enumerándolas taxativamente en sus artículos 74 y 75 de la
Constitución.
1- Derecho al sufragio. Art. 72 1º.
Comprende:
A) Derecho a elegir a los representantes del Estado. También se le
denomina en doctrina como derecho al sufragio activo.
• Derecho al sufragio activo: Elección directa de los representantes
del pueblo en el Órgano Ejecutivo (Presidente y Vicepresidente de la
República), Legislativo (Asamblea Legislativa y Parlamento
Centroamericano) y municipal (Concejo Municipal)en condiciones de
libertad, de forma directa, igualitaria y secreta (art. 78).
• B) Derecho a ser elegido, es decir a ocupar cargos públicos.
También denominado derecho al sufragio pasivo.
• Sufragio pasivo: El derecho al sufragio no se agota en la elección de
representantes, sino es un derecho que tiene todo ciudadano a que
le elijan los demás miembros de la sociedad para poder acceder a
cargos públicos, es decir para que bajo el mandato que el propio
pueblo le otorga, adopte, en una posición de autoridad, decisiones
de relevancia pública. Se trata del derecho que tiene todo
ciudadano a presentarse como candidato a elecciones a instancias
representativas de carácter público. Caso de los candidatos a
presidente , cuyo régimen lo establecen los estatutos de los
partidos.
Nuevo perfil del derecho al sufragio pasivo:
 No obstante lo dicho, en el proceso de Inc. Ref. 61-2009
(Sentencia 29/7/2010), el derecho al sufragio pasivo ha cobrado
una connotación expansiva en cuanto a la condición de los sujetos
que se autoatribuyan tal derecho.

En lo medular, la Sala ha sostenido:


 “En todo caso, el aspecto central del sufragio pasivo y que lo hace
democrático –al igual que en el sufragio activo– es que todos los
ciudadanos, sin distinción alguna, tengan la oportunidad de
ejercerlo. Ello no es incompatible con el cumplimiento de
determinados requisitos de origen constitucional o legal. Pero,
obviamente, tanto los requisitos a cumplir como la forma de acceder
a los cargos varían, dependiendo del tipo de funciones a
desempeñar en cada caso.”
 “Establecido lo anterior, puede decirse que el reconocimiento
constitucional del derecho al sufragio pasivo va encaminado a la
protección, por un lado, de la oportunidad de todo ciudadano a
participar en la gestión democrática de los asuntos públicos, y por
otro lado, indirectamente, a la protección de la regularidad de los
procesos electorales.”
 Y sigue sosteniendo en otro apartado: “La 1ª frase del inc. 2º del
art. 85 Cn. de ninguna manera excluye que los ciudadanos como
tales, ya sea individualmente (candidaturas independientes) o
colectivamente (movimientos cívicos), puedan optar al cargo de
diputado sin la mediación de los partidos políticos.---Primero,
porque en tales casos la finalidad de dichos ciudadanos coincide
plenamente con la de los partidos políticos. Segundo, porque la
frase 1ª del inc. 2º del art. 85 Cn. excluye que otras entidades
diferentes a los partidos políticos medien entre los ciudadanos y sus
representantes; pero, cuando los ciudadanos ejercen su derecho al
sufragio pasivo directamente, no existe mediación alguna.”
 “El fundamento de esta apertura descansa en que el ciudadano y su
participación en la vida pública constituyen la esencia de la democracia,
por encima de los partidos políticos y de grupos con intereses
particulares. Además, la Constitución asegura también la participación
de los ciudadanos que no se sienten representados por los partidos
políticos.”

 “Recapitulando, entonces: Si hemos dicho que el derecho a optar a


cargos públicos de elección popular (art. 72 ord. 3º Cn.), que se integra
con la norma que prescribe la mediación de los partidos políticos (frase
1ª del inc. 2º del art. 85 Cn.), incluye el derecho de todo ciudadano a
postularse, individualmente o asociado con otros, como candidato
independiente, también, en virtud de la recepción del art. 23.1.b de la
CADH en el Derecho interno salvadoreño, los miembros de grupos
específicos de la sociedad, a quienes la propia exigencia de la mediación
de los partidos políticos puede excluir de la participación política, tienen
derecho a postularse como candidatos, conforme a la ley, sin la
mediación de los partidos políticos.”
Dos vertientes del derecho al sufragio pasivo:
 Derecho a presentar la candidatura y por tanto a ser proclamado
candidato y proclamado electo de haber sido ganador.
 Derecho a permanecer en el cargo para el que se fue elegido
durante el período correspondiente y ejercer las funciones
inherentes a su cargo.

2- Derecho a optar a cargos públicos . Art. 72 ordinal 3.


 Es un derecho a optar al ejercicio de funciones o cargos públicos no
necesariamente electivos o políticos, pero que se refieran a cargos
o puestos integrados en el aparato del Estado. Se trata de un
derecho de configuración legal, lo que supone un ámbito de
libertad del legislador para fijar los requisitos que han de cumplirse
para acceder a una función pública, basados en aspectos de méritos
y capacidades, y de acuerdo al cargo específico determinar los
requisitos necesarios para que se cumpla la función con idoneidad.
B) Derechos fundamentales incorporados implícitamente
en la Constitución a través de la interpretación de los
tratados internacionales de derechos humanos

A esta amplia gama de derechos se suma la regulación


internacional de los derechos fundamentales, que se incorpora a nuestro
ordenamiento por la vía de la aplicación del art. 144 de nuestra
Constitución vigente.
La Sala de lo Constitucional ha interpretado recientemente que
el artículo 144 Inc. 2º , establece un régimen de respeto a un orden y
sistema de jerarquía de normas que prevé la posición preferente de los
tratados internacionales con respecto al derecho interno infra
constitucional.
En cuanto a la posición que ocupa la Constitución frente a
tratados exclusivamente relativos al Derecho Internacional de los
Derechos Humanos, si bien el artículo 144 literalmente establece una
relación de jerarquía, ésta debe entenderse más bien de compatibilidad,
por cuanto las normas que prescriben derechos humanos, comparten el
mismo sustrato axiológico: la dignidad humana.
La relación es de jerarquía entre la Constitución y tratados o
convenios relativos a otras materias.
• La jurisprudencia de la Sala de lo Constitucional, a través de sus
fallos ha reconocido algunos derechos que a pesar de no hallarse
expresamente contemplados en el texto primario, se derivan de
instrumentos internacionales o son manifestaciones de derechos
constitucionales propiamente tales; v gr. el derecho a utilizar los
medios impugnativos que la ley otorga, el derecho a la
motivación de las resoluciones; asimismo el derecho a la auto
determinación informativa y el derecho al medio ambiente sano.

• 1-Derecho a utilizar los medios impugnativos que la ley otorga:


• Desde esta última perspectiva, la Sala de lo Constitucional ha
protegido el “derecho a recurrir” que no lo establece claramente
la Constitución pero lo recoge el Art. 8.2 h) de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos y en los Arts. 9.4 y 14.5 del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ratificados
debidamente por la República.
 2-El derecho a la motivación de las decisiones judiciales o
administrativas
 Es un derecho que deviene de la conjugación entre el derecho a la
seguridad jurídica y defensa. Se deben exponer las razones o los
argumentos que fundamenten las decisiones.

 Al respecto, el sobreseimiento recaído en el Amparo No. 366-98


de27 de septiembre de 2001 señaló categóricamente: “El
incumplimiento a la obligación de motivación adquiere connotación
constitucional, por cuanto su inobservancia incide negativamente en
la seguridad jurídica y defensa en juicio, en el sentido que al no
exponerse la argumentación que fundamente los proveídos
jurisdiccionales o administrativos –según el caso- no pueden los
justiciables observar el sometimiento del aplicador a la ley, ni
permite el ejercicio de los medios de defensa.”
• Nuevos derechos:

• Se reconocen doctrinariamente como facultades pertenecientes al


individuo en el plano de su desarrollo futuro, que representan un elenco
de derechos abierto no cerrado sobre las demandas actuales que afectan
a las personas y que superan la tradición individualista pero que no se
agotan en el marco de los derechos sociales.
• Ejemplos:
• -derecho a la paz
• -derecho al medio ambiente
• -derecho al patrimonio histórico y cultural
• -derecho a la autodeterminación informativa
• -derecho a gozar de garantías frente a la manipulación genética
• -derecho a morir con dignidad
• -derecho de los pueblos al desarrollo
• -derecho al cambio de sexo y al matrimonio entre personas del mismo
sexo
• - derecho al aborto en ciertas circunstancias etc.
• Derecho al medio ambiente sano
• - Es un derecho que se reconoce jurisprudencialmente como derecho implícito en
el art. 117 de la Constitución, a través de la sentencia de inconstitucionalidad Ref.
5-93 (2-VII-98) y confirmado en la sentencia de amparo Ref.242-2001 (26-VI-
2001).

• - Art- 117: “Es deber del Estado proteger los recursos naturales, así como la
diversidad e integridad del medio ambiente, para garantizar el desarrollo
sostenible.--- Se declara de interés social la protección, conservación,
aprovechamiento racional, restauración o sustitución de los recursos naturales, en
los términos que establezca la ley.--- Se prohíbe la introducción al territorio
nacional de residuos nucleares y desechos tóxicos.

• Importancia de la sentencia 242-2001

1-Reconoce el derecho al medio ambiente sano como un derecho constitucional,


indicando que si bien el Art. 117 destaca un deber para el Estado, su correlativo,
según este precepto es un derecho subjetivo ya que ambos términos: derecho y
deber, expresan el mismo estado de cosas visto desde ángulos diferentes:
• a) la posibilidad de un sujeto de reclamar frente a otro una determinada actuación
a su favor; b) la correlativa obligación de quien está obligado de realizar una
actuación.-
• La sentencia dedujo el derecho de la siguiente manera:
• “”(…) al existir un deber del Estado de proteger los recursos naturales así como la
diversidad e integridad del medio ambiente, es posible entender que dicho
artículo implícitamente contiene el correlativo derecho de las personas a la
protección de los mismos. De ahí que se deduzca un derecho cuyas
denominaciones varían desde derecho al medio ambiente sano, pasando por un
derecho a la protección del medio ambiente hasta un derecho a disfrutar del
medio ambiente.”
• Para completar el contenido esencial del derecho en cuestión, siguió sosteniendo:
“(…) la regulación de las obligaciones del Estado en relación con la política
ambiental, y los límites prescritos a esa actividad son establecidos a favor de la
persona humana, lo que conlleva ineludiblemente al reconocimiento de que tal
derecho a gozar de un medio ambiente sano tiene rango constitucional, y
consecuentemente es obligación del Estado proteger a las personas en la
conservación y defensa del mismo ”.
 Sentencia de amparo 163-2007 (9-XII-2009)

 La pretensión fue planteada por la Universidad de El Salvador, contra el


Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, por haber
autorizado la construcción de un club de golf en una zona de alto
impacto ambiental (zona de arrecifes Lo Cóbanos), sin haber observado
el debido proceso.

 La importancia de la sentencia radica en que ésta amplía el contenido


esencial del artículo 117 Cns. a través de una interpretación integradora
de los tratados internacionales de derechos humanos. De esa forma,
alude al artículo 11 del Protocolo Adicional a la Convención Americana
sobre Derechos Humanos en Materia de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales, que establece:
 “1. Toda persona tiene derecho a vivir en un medio ambiente sano y a
contar con servicios públicos básicos. 2. Los Estados partes promoverán
la protección, preservación y mejoramiento del medio ambiente”.
 Además, la sentencia estima la pretensión declarando la violación
constitucional, e invalida la autorización otorgada.
• El derecho a la autodeterminación informativa
En el primer amparo mediante el cual se ha teorizado al respecto cuya referencia es
118-2002, de 2-III-2004, se realizó un análisis detallado sobre el derecho a la
autodeterminación informativa como una categoría implícita del derecho a la intimidad,
a partir de lo que establece el inciso 2º del Art. 2 de la Constitución que dice: Se
garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen”.
Mediante la sentencia de amparo de 4-III-2011 Ref. 934-2007 y sentencia de
inconstitucionalidad 8-III-2013 Ref. 58-2007 se cambia el criterio derivando tal derecho
de la seguridad jurídica establecida en el Art. 2 Cn.

• Importancia de la sentencia

1 -Reconoce el derecho a la autodeterminación informativa.


Es aquel derecho “que tiene por objeto preservar la información individual
que se encuentra contenida en registros públicos o privados, especialmente
la almacenada a través de los medios informáticos, frente a su utilización
arbitraria. De modo que a partir del acceso a la información, exista la
posibilidad de solicitar la corrección, actualización, modificación y
eliminación de los mismos.
2-Abre la posibilidad de configurar por vía jurisprudencial el
habeas data a través de un tipo especial de amparo.
– Un derecho constitucional no puede quedar desprotegido,
tal como lo señala el Art. 2.
– Ante la vulneración de un derecho constitucional, toda
persona puede pedir amparo, según lo dispone el art. 247.

3- Establece que debe existir un plazo razonable para que


la información de morosidad crediticia permanezca en una
determinada base de datos y no durante un tiempo
indefinido.
Tipo especial de amparo contra autoridades públicas o particulares:
el habeas data

 Habeas Data como mecanismo jurisdiccional de creación


jurisprudencial

En nuestro ordenamiento jurídico salvadoreño no aparece la


figura del habeas data como instrumento diseñado para la protección
específica del derecho a la autodeterminación informativa, como
manifestación del derecho a la intimidad y/o seguridad jurídica, lo cual no
significa que tal derecho quede totalmente desprotegido a nivel
jurisdiccional, pues partiendo de lo que establece el inciso primero del Art.
2 de la Constitución, respecto de que toda persona tiene derecho a ser
protegida en la conservación y defensa de sus derechos constitucionales,
se infiere que este derecho debe ser protegido a través de los
mecanismos de protección establecidos para su ejercicio.
Lo anterior significa, según la sentencia pronunciada en el
proceso de inconstitucionalidad Ref. 36-2004 de 2-IX-2005, los procesos
constitucionales como el amparo, pueden cumplir la finalidad del habeas
data , aunque lo más conveniente sea la promulgación de una normativa
especializada .
 Al respecto expresó dicha sentencia de inconstitucionalidad que a la luz
del precedente sentado en el amparo Ref- 118-2002, el tribunal “no
puede considerar que el proceso de amparo sea un mecanismo
insuficiente para la tutela del derecho a la autodeterminación
informativa, ya que no existe ningún elemento que evidencia que la
aplicación de dicho proceso resulte inoperante en materia de protección
de datos.” “Asimismo, analizando el procedimiento establecido para el
amparo en la Ley de Procedimientos Constitucionales, se advierte que el
mismo está diseñado de una manera flexible que permite la adaptación
de medidas cautelares y de los efectos de la sentencia, según las
circunstancias de cada caso, sin sobrepasar el principio de legalidad.

 En virtud de lo expuesto, y considerando que el proceso de amparo ha


operado como mecanismo idóneo de protección del derecho a la
autodeterminación informativa, y siendo que las consideraciones de
conveniencia de un proceso de habeas data especializado pertenecen al
ámbito de libertad de configuración del legislador, se desestimó la
pretensión.
No obstante la desestimación de la pretensión de inconstitucionalidad,
la Sala recomendó al legislador valorar la conveniencia de emitir un
cuerpo normativo relativo a la protección de datos.

Ley de Regulación de los Servicios de Información sobre el


Historial de Crédito de las Personas (2011)

 Seis años después de la sentencia exhortativa de la Sala de lo


Constitucional, anterior, se promulga la ley en mención.

 La ley parte de la base del derecho a la intimida personal regulado


en el artículo 2 de la Constitución, para determinar que de dicha
base se puede deducir un derecho a la protección de los datos
personales, el cual consiste en el individuo pueda controlar el uso o
tratamiento de los mismos, a fin de impedir una lesión a su esfera
jurídica.-
 Toma en cuenta una situación fáctica y es el funcionamiento de empresas que se
dedican al tratamiento automatizado de datos relativos al comportamiento
crediticio de las personas, pudiendo ello originar un manejo indebido de los
datos, por lo que es fundamental establecer una ley general que regule los
servicios de información sobre el historial de crédito de las personas.

 Concretamente, se encuentran sujetos a la ley los agentes económicos y los


agentes de información, sean naturales o jurídicos que manejen o tengan acceso a
datos sobre el historial de crédito de sus clientes, por sí mismos o por
intermediarios.

 Son autoridades competentes para la autorización o revocación de autorizaciones


para ejercer la actividad de agencia de información, la Superintendencia del
Sistema Financiero, así como para fiscalizar que ellas cumplan con la ley; y la
Defensoría del Consumidor para recibir denuncias o quejas de los consumidores,
la cual supervisará e investigará las prácticas de las agencias de información y
de los agentes económicos de acuerdo al ámbito de aplicación de la ley; pudiendo
el Tribunal Sancionador conocer de cualquiera de las infracciones que establece la
ley.
 El Tribunal Sancionador de la Defensoría del Consumidor, ha conocido
de varios casos en los que se ha denunciado tanto a los agentes
económicos como a las agencias de información por el manejo indebido
de los datos crediticios del consumidor, como es, por lo general,
reportes de morosidad inexactos o no atender solicitudes de
rectificación o modificación de datos.

El derecho a la autodeterminación informativa según la reciente


jurisprudencia constitucional

 En un segundo amparo, de fecha 4-III-2011 Ref. 934-2007,, la Sala


cambia la derivación normativa del derecho a la autodeterminación
informativa, haciéndola recaer en la seguridad jurídica, en virtud de que
a través de dicho valor, se persigue la eficacia de los instrumentos de
protección jurídica hacia el logro de bienes o valores constitucionales
que se estiman imprescindibles para la convivencia social –
jurisprudencia reiterada en la sentencia de inconstitucionalidad Ref. 58-
2007 de 8-III-2007-.
 Este derecho, dice la Sala busca garantizar la defensa del individuo
frente a las personas naturales o jurídicas, públicas o privada, que en
atención a la naturaleza de sus actividades tienen la facultad de manejar
información crediticia, mediante la creación de resguardos eficaces
frente a los riesgos del abuso en el flujo ilimitado e incontrolado de la
información personal.

 La autodeterminación informativa, presupone, entonces, frente a las


condiciones de la moderna tecnología para el procesamiento de
información, “que los individuos tengan la capacidad de decidir y
controlar las actividades relacionadas con su datos personales –
individuales y familiares-, ante su posible uso indiscriminado, arbitrario
o sin certeza sobre sus fines y límites”. “Así, corresponde al Estado
diseñar e implementar un sistema de garantías institucionales y jurídicas
idóneas para el desarrollo de reglas de seguridad orientadas al control y
manejo de la información de las personas, a fin de evitar el uso ilegítimo
de la información a espaldas del individuo, esto es, sin el
consentimiento de la persona titular de los datos.”
 En efecto, frente al desarrollo actual y futuro inmediato de la
informática, se procura satisfacer la necesidad de las personas de
resguardar su identidad ante la revelación y el uso de los datos que les
conciernen y los protege frente a la ilimitada capacidad de archivarlos,
relacionarlos y transmitirlos; por lo tanto, el derecho a la
autodeterminación informativa confiere al individuo la facultad para
controlar el uso de la información personal que le atañe, tano en su
recolección, como en el tratamiento, conservación y transmisión de
datos.

 Cabe señalar que, desde el punto de vista instrumental, el derecho a la


autodeterminación informativa se traduce como un derecho al control de
la información personal sistematizada o contenida en bancos de datos
informáticos y ficheros. Sin embargo, este derecho también implica un
modo de ejercicio que se desarrolla primordialmente como exigencia de
que existan institucionales y procedimientos para la protección y control
de los datos frente al Estado y los particulares.
Contenido esencial:
• A) Todo individuo tiene derecho a acceder a la información personal y
especialmente a aquella que se encuentre contenida en bancos de datos
informatizados;
• B) Todo individuo ha de tener la posibilidad y el derecho a controlar, de
forma razonable, la transmisión o distribución de la información personal
que le afecte, la cual debe hacerse bajo su consentimiento.
• C) Debe existir, en el ordenamiento jurídico, un proceso o un mecanismo
que permita hacer efectiva la protección eficaz del derecho en cuestión
frente a los riesgos del abuso en el flujo ilimitado e incontrolado de la
información personal.
• D) Es importante que para ejercer el derecho a la autodeterminación
informativa se determine previamente la utilidad y el tipo de
procesamiento de los datos, ya que una eventual forma de contravención
del citado derecho depende de la finalidad que la actividad persiga y si
hay o no mecanismos de control. Y es que el grado de sensibilidad de la
información no depende únicamente si se afecta o no la esfera íntima,
sino, sobre todo, de la finalidad para la cual se reclaman los datos y que
posibilidades de interconexión y de utilización existen”.
En síntesis:
• El derecho a la autodeterminación informativa, significa que los
particulares ostentan el derecho a informarse sobre la existencia y
caracteres de los ficheros, el derecho de acceder a los mismos, de exigir
su veracidad y en su caso su rectificación y cancelación de datos
inexactos, como medio de control.
Objeto de control

Acto de autoridad que sea capaz de provocar un agravio o lesión al objeto de


protección del amparo: derechos fundamentales o intereses difusos.

Actos de autoridad pública:


a) Actos concretos: resoluciones
b) Actos con fuerza de ley: Normas autoaplicativas y heteroaplicativas

 Tipo especial de amparo: Amparo contra ley

Actos emanados de particulares


. Tipo especial de amparo: Amparo contra particulares

Actos de autoridad pública o privada que atente contra el derecho a la


autodeterminación informativa:
i) Habeas data como un tipo especial de amparo.
 Amparo contra ley:
 “… Siendo la Sala de lo Constitucional la encargada de vigilar y potenciar
la supremacía de la Constitución, cuidando que los actos de autoridad se
ajusten al orden normativo fundamental, es menester que la actividad de
los encargados de producir leyes –entendida en su sentido material, es
decir, normas de carácter general, abstracto, impersonal y obligatorio-
no quede excluida del control constitucional. Y es que resultaría
irrazonable aceptar la tesis contraria, es decir , aceptar que los
gobernados queden a merced de éstos, al no brindarles un medio
jurídico-procesal para impugnar las disposiciones emitidas, cuando las
mismas violen flagrantemente el ordenamiento fundamental. En ese
sentido, los encargados de producir normas jurídicas no pueden hacerlo
a su arbitrio, pues su actuación debe ceñirse a la Constitución.
Tomando como premisa lo anterior, resulta absolutamente procedente la
institución del amparo contra ley, ya que éste se configura como un
instrumento procesal a través del cual se “atacan” frontalmente todas
aquellas disposiciones o actos aplicativos de las mismas que contradigan
preceptos contenidos en la Constitución, y que, en consecuencia,
vulneren derechos reconocidos en la misma.
 Esto se debe a que la supremacía constitucional, per se, es uno de
los principios fundamentales que ha encarnado nuestro sistema
constitucional, por lo que no puede existir acto de autoridad que
contravenga el texto constitucional y los valores y principios que
constituyen su trasfondo, pues tanto los encargados de creación de
normas como los aplicadores de las mismas, no pueden legislar y
actuar sin limitación alguna, desconociendo su freno natural y
objetivo: la Constitución. Ahora bien, dentro del mencionado
amparo contra ley… se distingue entre el amparo contra leyes
heteroaplicativas y autoaplicativas (Sentencia en el amparo 1263-
2002 de 7 de enero de 2004).
 Amparo contra ley autoaplicativa:
 Esta modalidad de amparo “procede contra las disposiciones generales
que, produciendo efectos jurídicos desde el momento de su entrada en
vigencia, vulneran derechos fundamentales. Al respecto, en la Sentencia
del 26-VIII-2011, Amp. 548-2009, se expuso que en este tipo de
procesos se efectúa –a semejanza de lo que ocurre en el proceso de
inconstitucionalidad- un examen en abstracto de los preceptos
normativos impugnados.”
 “Ahora bien, si se opta por la vía del amparo para cuestionar la
constitucionalidad de una ley, dicho proceso no solo deberá cumplir con
los requisitos de procedencia de los procesos de inconstitucionalidad,
sino que, además, el sujeto activo deberá atribuirse la existencia de un
agravio personal, directo y de trascendencia constitucional a sus
derechos fundamentales.”
 “Por consiguiente, en el amparo contra ley autoaplicativa el agravio
deriva directamente de la existencia de la disposición y del hecho de que
la persona que solicita la tutela de sus derechos fundamentales se ve
afectada por aquella desde el momento mismo de su entrada en
vigencia, en el sentido de que le impide, restringe o anula el ejercicio de
esos derechos.” (Sentencia de amparo Ref. 523-2012 de 15-XI-2013).
Amparo contra particulares
Concepto tradicional del objeto de control constitucional

Bajo una concepción tradicional, el amparo era procedente contra acciones u


omisiones de cualquier autoridad o funcionario del poder público. Así lo
estableció la jurisprudencia durante casi un siglo, descartando,
explícitamente, la procedencia del amparo contra particulares. La
jurisprudencia constitucional sostenía los siguientes criterios:

““El término autoridad para los efectos del amparo comprende a todos
aquellos funcionarios de disponen de la fuerza pública en virtud de
circunstancias, ya legales, ya de hecho y que, por lo mismo, están en
posibilidad de obrar, no como simples particulares, sino como individuos
que ejercen actos públicos, siendo “autoridades” especiales no solamente la
autoridad superior que ordena el acto, sino también los subalternos que la
ejecutan o tratan de ejecutarlo, y contra cualquiera de ellos procede el
amparo” (Revista Judicial, Corte Suprema de Justicia, 1947, pág. 271).

También, sostenía: “No es admisible el recurso de amparo contra actos de


particulares, pues aquél se ha establecido únicamente contra providencias de
funcionarios” (Revista Judicial, Corte Suprema de Justicia, San Salvador, 1938,
pág. 52) y “No ha lugar al recurso de amparo constitucional pedida contra un
funcionario, si el acto reclamado lo ha ejecutado este funcionario no como
tal, sino como particular” (Revista Judicial, Corte Suprema de Justicia, San
Salvador, 1929, pág. 44)
 Concepto actual del objeto de control constitucional

A pesar de la claridad de lo que se consideraba “acto de autoridad” como objeto de


control a través del amparo, coincidente con los términos establecidos en la Ley de
Procedimientos Constitucionales, dicho concepto fue sufriendo modificaciones luego
de la entrada en vigencia de la Constitución de 1983, en virtud de 2 condicionantes:

a) la conciencia de los peligros para los derechos fundamentales que importa la eclosión
del poder privado
b) la posibilidad de superar el tenor literal del artículo 12 de la Ley de Procedimientos
Constitucionales al referirse ampliamente a “actos de autoridad” como objeto del
proceso de amparo.

a) El Estado, a pesar de seguir ostentando el monopolio del poder público y erigirse


como el garante de los derechos ha dejado de ser el único ente con poder de imperio
capaz de conculcar los derechos fundamentales, dada la eclosión de poderes privados
fácticos que se ubican en posición de poder frente a los ciudadanos en sus relaciones
jurídicas.
b) La jurisprudencia constitucional no se sustrajo a los problemas jurídicos surgidos en
una relación jurídico-privada entre particulares, y afrontó este tema a través de varias
resoluciones en cuyos fundamentos se supera la literalidad del artículo 12 de la Ley de
Procedimientos Constitucionales, ampliando el objeto de control en el amparo –el acto
reclamado-, desde la perspectiva del sujeto que emite el acto, y de la consideración del
acto reclamado como acto material de autoridad.
 Jurisprudencia

 “Considera esta Sala que para los efectos del juicio de amparo, el
concepto de autoridad y por consiguiente de actos de la misma, no
puede ser exclusivamente formal, esto es, atender a que efectivamente
forme parte de alguno de los Órganos del Estado, sino que además,
debe ser un concepto material, de tal manera que comprenda aquellas
situaciones en que por delegación y otras hipótesis, las personas o
instituciones que realicen actos de autoridad, sean consideradas
materialmente como tales, esto es, cuando las mismas hagan uso de la
facultad de imperio del Estado y realicen actos unilaterales y coercitivos
que se impongan a los gobernados.” (amparo Ref. 11-S-87).

 “....Este tribunal cree conveniente dejar claro que el ámbito del amparo
se enmarca dentro de la protección de los derechos esenciales
reconocidos en la Constitución, y éste no será adecuadamente respetado
si se desconociese la realidad actual, en la que aparecen consorcios,
sindicatos, asociaciones profesionales, partidos políticos, grandes
empresas, capaces no sólo de oponerse al poder del Estado, sino
también de amenazar o atacar al individuo en sus derechos
fundamentales(….)
Lo básico para la existencia de la relación procesal en el juicio de amparo, es que
la parte legitimada pasivamente, esto es , el sujeto pasivo de la pretensión, actúe
materialmente como autoridad, por encontrarse de derecho o de hecho, en una
posición de poder; es decir, que el acto de autoridad materialmente considerado
es en sí el contenido del acto mismo. Lo que caracteriza o define al acto de
autoridad, en este sentido, son las características propias del acto sin importar
quien lo ejecuta.” (amparo Ref. 5-M-93 y 6-S-93).

Finalmente, la Sala legitimó esta nueva línea jurisprudencial para ampliar la


procedencia de la pretensión de amparo respecto de los actos de autoridad,
señalando que el artículo 247 de la Constitución “no hace alusión a la fuente de la
violación, mucho menos establece una cláusula de cierre para entender que sólo
procede el amparo contra actos emitidos por autoridades propiamente dichas
(autoridades públicas legalmente constituidas)”. (amparo Ref. 213-98).

 .
 “El amparo, como garantía subjetiva, es de larga data en nuestro sistema
jurídico y fue concebido con el objeto de poner límites a las actuaciones
arbitrarias de quien normalmente ostenta el poder, es decir el Estado.”
 “Sin embargo, dada la evolución de las relaciones inter-subjetivas que
impone toda sociedad moderna, el Estado o el poder público, único
capaz de alterar o menoscabar el ámbito privado de los particulares, en
concepción típicamente liberal; fue cediendo espacio a poderes o
entidades privados cuyos actos se alejaban de una relación entre iguales
con los particulares, para lo cual la legislación civil, o penal –que son la
normativa idónea para la solución de los conflictos privados-, resulta
insuficiente, pues existe cierto tipo de actividades realizadas por los
particulares o empresas privadas que por concesión de un servicio
público, por ejemplo; o por el tipo de actividad que realizan, son
capaces de romper la tradicional igualdad formal y transformar la
relación jurídica en una desigualdad material, ubicándose fácticamente
una de las partes en una posición de superioridad frente a otro u otros,
semejante a la del predominio del poder público, creándose con ello el
potencial peligro que en dichas relaciones entre particulares exista
vulneración de sus derechos constitucionales.”
 En ese contexto, la jurisprudencia del amparo en nuestro país
también ha evolucionado al ritmo del progreso de la sociedad y
superado la tesis de que el amparo es procedente sólo contra actos
de autoridad formalmente considerada; V.Gr. Concejos municipales,
jueces, ministros, alcaldes, magistrados, entre otros.

 El acto de autoridad entonces, tiene ahora una connotación material,


más que formal, en el entendido que el acto contra el que se reclama
es capaz de causar un agravio constitucional independientemente del
órgano o la persona que lo realiza. A partir de dichas premisas se
replantean los supuestos de la legitimación pasiva y ahora se admite
la pretensión constitucional también contra actos y omisiones de
particulares de los cuales puedan emanar actos limitativos de
derechos constitucionales, como si se tratase de actos de autoridades
formales, por encontrarse quienes los efectúan de hecho o de
derecho en una posición de poder” (Sentencia en el amparo Ref. 118-
2002 de 2 de marzo de 2004)
 Requisitos de procedencia del amparo contra particulares:

a) Que el particular responsable del acto se encuentre en una situación de supra a


subornidación respecto del gobernado.
b) Que la categoría subjetiva de rango constitucional cuya vulneración se invoca sea,
por su naturaleza, exigible u oponible frente al particular demandado en el proceso.
c) Que no existan medios jurisdiccionales preestablecidos encaminados a resolver el
acto que causa el agravio, o que de existir, se hayan agotado plenamente.
d) Que no se trate de una simple inconformidad con el contenido del acto.

En consecuencia, la legitimación pasiva se ha ampliado a los particulares a partir de los


caracteres que revisten los actos contra los que se reclama. Actualmente, tal
legitimación encuentra su justificación debido a la conducta que en algunas ocasiones
reflejan personas naturales en ejercicio de funciones públicas como:
 -tribunales de arbitraje
 -partidos políticos
 -notarios,
 -asociaciones privadas como clubs, colegios profesionales, asociaciones cooperativas,
sindicatos, iglesias, fundaciones privadas de utilidad pública, asociaciones de vecinos,
asociaciones privadas que realizan funciones públicas, entre otras.
 -empresas mercantiles como agencias de cobros, de centralización y comercialización
de datos personales, entre otros.
 -empresas mercantiles con funciones públicas como UT.
En síntesis, el concepto de acto de autoridad comprende aquellos actos que
dimanan de personas o instituciones que forman parte de alguno de los
órganos del Estado o que realicen actos de autoridad por delegación de los
mismos; es decir que hagan uso de la facultad de imperio del Estado y que
en tal virtud realicen actos unilaterales, imperativos y coercitivos que se
impongan a los gobernados; pero también, se incluyen en dicho concepto los
que provienen de aquellas personas o entidades de derecho privado que
realizan actos de imperio en relaciones de supra-subordinación –en sentido
material- y que gozan de las mismas características d de los actos públicos:
unilateralidad, imperatividad y coercitividad.

Finalmente, ha de considerarse que “si la obligación de cumplir con lo


establecido en la Constitución corresponde tanto a funcionarios públicos
como a ciudadanos –Arts. 235 y 73 Ord. 20 de la Cn.-, los actos emanados
de particulares en estas condiciones de supra-subordinación material no
deben atentar o impedir el ejercicio efectivo de los derechos fundamentales
que le son oponibles. De ahí que negar la posibilidad de examinar un acto
de esta naturaleza y características sería desconocer el carácter normativo de
la Ley Suprema.” (Sentencia de amparo Ref. 234-2010 de fecha 5-VII-2013,
Ref. 545-2010 de 25-IX-2013 y 218-2010 de 17-VII-2013).
 B) Aspectos procesales del proceso de amparo

 Elementos de la demanda de amparo

Art. 14 La demanda de amparo podrá presentarse por la persona


agraviada, por si o por su representante legal o su mandatario, por
escrito y deberá contener:

1- El nombre, edad, profesión u oficio y domicilio del demandante y, en


su caso, los de quien gestionare por él. Si el demandante fuera una
persona jurídica, además de las referencias personales del apoderado,
se expresará el nombre, naturaleza y domicilio de la entidad;
2- La autoridad o funcionario demandado;
3- El acto contra el que se reclama;
4- El derecho protegido por la Constitución que se considere violado u
obstaculizado en su ejercicio;
5- Relación de las acciones u omisiones en que consiste la violación;
 6- Las referencias personales del tercero a quien benefició el acto
reclamado, caso de que lo haya; y,
 7- El lugar y fecha del escrito y firma del demandante o de quien lo
hiciere a su ruego.

 Con la demanda y con todo otro escrito que las partes presenten
durante el curso del juicio, se acompañará una copia firmada de los
mismos. La Sala formará con tales duplicados y con las copias de
las actuaciones y resoluciones que provea, una pieza por separado,
la cual tendrá igual valor que los originales en los casos de extravío
o pérdida del respectivo proceso.
 La pretensión constitucional y sus elementos

La Sala ha definido la pretensión de amparo y ha establecido sus requisitos


de la siguiente manera: “…la pretensión de amparo es una declaratoria de
voluntad que, fundamentada en la amenaza, privación, obstaculización de
ejercicio, restricción o desconocimiento de un derecho, se dirige ante la Sala
de lo Constitucional y frente a autoridades públicas o particulares –
debidamente individualizados-, con la finalidad que aquélla, con su
actuación, reconozca el derecho invocado y adopte las medidas que sean
necesarias para restablecer o preservar su libre ejercicio.

(Improcedencia de las nueve horas con dieciséis minutos del día siete de
enero de dos mil diez en el Amparo Ref. 1093-2008. En el mismo sentido se
ha pronunciado en las resoluciones de improcedencia de las ocho horas con
veintidós minutos del día veintiséis de enero de dos mil diez en el Amparo
Ref. 384-2009; y de las nueve horas con un minuto del día veintisiete de
enero de dos mil diez en el Amparo Ref. 523-2009.)
 “La incoación del proceso de amparo viene determinada por la
presentación de una demanda, caracterizada como el acto procesal
de postulación que debe contener una pretensión de naturaleza
constitucional, la cual condiciona la iniciación, el desarrollo y
conclusión del proceso, ante el efectivo cumplimiento de una serie
de requisitos legales y jurisprudenciales vinculados al actor, la
autoridad o particular demandado, así como el objeto y la causa de
la misma. En ese sentido, la jurisprudencia constitucional –v.gr., el
auto de sobreseimiento de 21-VI-2000, pronunciada en el Amp.
213-98- ha definido que el objeto de este proceso –pretensión
procesal de amparo- es una declaración de voluntad en cuyo mérito
se solicita una actuación de la Sala de lo Constitucional, en mirasa
una protección reforzada de los derechos fundamentales” (Imp. de
amparo Ref. 607-2012 de 12-IV-2013).
 Elementos subjetivos de la pretensión:

Art. 12 Órgano decisor: Sala de lo Constitucional : En su sede deberá


presentarse la demanda, aunque el agraviado podrá presentarla ante un
Juez de Primera Instancia si tuviere su domicilio fuera de la sede del
tribunal (Art. 15)

-Actor
 Art. 16 Partes: -Demandado
-Tercero

 Elementos objetivos de la pretensión

 Art. 14 El acto reclamado y el agravio o lesión causada


El derecho protegido por la Constitución
La relación de las acciones u omisiones en que consiste la violación
Elementos subjetivos de la pretensión

A) Órgano decisor: Sala de lo Constitucional

La Sala de lo Constitucional es el órgano competente para resolver las violaciones


constitucionales alegadas contra cualquier autoridad pública o privada,
incluyendo la misma Corte Suprema de Justicia.

Jurisprudencia
“1. Aunque la delimitación del Órgano Judicial sitúa a la Sala de lo Constitucional
dentro de la Corte Suprema de Justicia, la primera tiene facultad para controlar
las actuaciones de la segunda, con base en su ordenación funcional (es decir, su
propio estatuto, competencias y cauces procesales).

En efecto, desde los artículos que delimitan la competencia de la Sala de lo


Constitucional –artículo 11 inciso final, 174, 183 y 247 de la Constitución–, ésta
se caracteriza por ser un tribunal jurisdiccionalmente independiente de la Corte
Suprema de Justicia, con competencia para declarar inconstitucionales actos
normativos provenientes de ésta –artículo 183 de la Constitución– y examinar
las actuaciones de la misma y de las otras Salas que la integran, cuando aquéllas
se impugnen por vulnerar derechos constitucionales a través del proceso de
amparo –artículo 247 de la Constitución–.
De esta forma se ha efectuado, por ejemplo, en los amparos 10-F-94, 8-P-95 y
66-M-94, a través de los cuales se demandaron actuaciones de la Corte Suprema
de Justicia; en la inconstitucionalidad 13-94, mediante la cual se controló la
constitucionalidad de un acto normativo producido por la misma; en los amparos
11-S-94, 22-M-94 y 11-B-96, incoados contra la Sala de lo Civil; en los amparos
390-2002 y 61-2000 contra la Sala de lo Penal y en los amparos 384-97, 304-
2002, 398-2005 y 966-2008 promovidos contra la Sala de lo Contencioso
Administrativo.

De ello se colige que la Sala de lo Constitucional es un órgano jurisdiccional de


naturaleza autónoma, la cual deriva de la propia Constitución que la ubica como la
instancia específica del control de la constitucionalidad, separándola de las otras
funciones y órganos del Estado.

En virtud de lo anterior, en el ejercicio de la función jurisdiccional que le ha sido


encomendada, la Sala de lo Constitucional ostenta la calidad de intérprete
supremo de la Constitución, es decir goza de una auténtica supremacía funcional,
ya que posee el monopolio para invalidar cualquier acto normativo con efectos
generales y abstractos, pudiendo anular las decisiones de jueces y tribunales
ordinarios, inclusive las de la Corte Suprema de Justicia.
Conclusión

Sobre la base de tales argumentos, resulta importante destacar que las


competencias de la Sala de lo Constitucional no dependen de la Corte
Suprema de Justicia ni se ejercen en nombre de la misma. Dicho en otras
palabras, los pronunciamientos de la Sala de lo Constitucional no se emiten
como un colegio decisor adscrito a la Corte Suprema de Justicia y ello implica
que la Corte Suprema en Pleno puede figurar perfectamente como autoridad
demandada en alguno de los procesos constitucionales que con exclusividad
–y autonomía– le corresponden a esta Sala. (Sentencia interlocutoria de las
ocho horas con veintiocho minutos del día tres de marzo de dos mil diez en
el Amparo Ref. 785-2004. En el mismo sentido se ha pronunciado en la
resolución de las ocho horas con veintiséis minutos del día tres de marzo de
dos mil diez, en el Amparo Ref. 1042-2008; y la resolución de las quince
horas del día tres de febrero de dos mil diez en el Amparo Ref. 288-2008.)
B) Partes procesales

1- Legitimación activa

El sujeto que pretende la tutela jurisdiccional de sus derechos y situaciones


jurídicas constitucionales a través del amparo, es el sujeto activo de la
relación procesal plasmada en la pretensión, quien, para pretender una tutela
eficaz, debe reunir ciertas condiciones que le impone la ley. En el
ordenamiento salvadoreño, la persona agraviada debe demostrar su
capacidad para ser parte -legitimatio ad causam- y su titularidad sobre el
derecho que se autoatribuye.

Dicha posición procesal puede ostentarla :


1- Toda persona particular o jurídica
2- Instituciones públicas
3- Colectivos o grupos
 2) Legitimación institucional

La legitimación de algunas instituciones no se encuentra regulada en la Ley de


Procedimientos Constitucionales ni en la Constitución al establecer las normas
sobre el amparo, pero sí se deduce de algunas disposiciones constitucionales y
legales relativas al Ministerio Público -Procuraduría General de la República,
Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos y Fiscalía General de la
República

La legitimación de dichas instituciones se deriva de las funciones que


constitucional y legalmente le son asignadas y no por tener un vínculo directo con
el objeto del proceso; por lo cual, se puede señalar, que su intervención va más
orientada a buscar una protección objetiva de los derechos fundamentales.
Un ejemplo de dicha legitimación se encuentra en la improcedencia del amparo
Ref. 607-2012, en cuya resolución de fecha 12-IV-2013, decidió que no podía
darle intervención procesal a un abogado que pretendía procurar en nombre de
unos menores, pero sí a la Procuradora General de la República, por lo que se le
hizo de su conocimiento la demanda incoada, con el fin de que interviniera en
representación legal de los menores.
 3- Legitimación pasiva

La Ley de Procedimientos Constitucionales en su artículo 12, como ya se ha


mencionado, plantea la finalidad del amparo, a través de la cual se puede
extraer algunos presupuestos de procedencia. Entre estos últimos, que el
amparo procede contra toda clase de acciones de cualquier autoridad,
funcionarios del Estado o de sus órganos descentralizados y de las
sentencias definitivas pronunciadas por la Sala de lo Contencioso
Administrativo...” Asimismo, el citado artículo 14 numeral 2 de la Ley de
Procedimientos Constitucionales establece con claridad que la demanda de
amparo deberá contener, entre otros requisitos: “La autoridad o funcionario
demandado”.

En tal sentido, para que la pretensión logre su satisfacción procesal, debe


demandarse a la autoridad que, investida de su poder de imperio, ha emitido
o dictado el acto que causa el agravio constitucional, acto que por las
condiciones en que se suscribe –relación de supra subordinación entre el
Estado, órganos descentralizados o particulares con los sujetos de derecho
privado- se caracteriza por su unilateralidad, imperatividad y coercitividad.
 Elementos objetivos de la pretensión

 1- El agravio como requisito de la pretensión de amparo

La Sala ha establecido un concepto concreto de agravio como requisito


de la pretensión del amparo, de la siguiente forma, así: “…. esta Sala
ha sostenido en reiteradas oportunidades –verbigracia las resoluciones
de fechas 23-VI-2003 y 17-II-2009, pronunciadas en los amparos con
números de referencias 281-2003 y 1-2009, respectivamente- que
para la procedencia de la pretensión de amparo es necesario que el
actor se autoatribuya liminarmente alteraciones difusas o concretas en
su esfera jurídica, derivadas de los efectos de la existencia del acto
reclamado, cualquiera que fuere su naturaleza, es decir, lo que en
términos generales la jurisprudencia constitucional ha denominado de
manera concreta “agravio”.

Dicho agravio se funda en la concurrencia de dos elementos: el


material y el jurídico, entendiéndose por el primero cualquier daño,
lesión afectación o perjuicio definitivo que la persona sufra en forma
personal y directa; y por el segundo –el elemento jurídico-, que el
daño sea causado o producido en ocasión o mediante la real violación
de derechos constitucionales atribuida a alguna autoridad o, inclusive,
a un particular.
Ahora bien, habrá casos en la pretensión de la parte actora no incluya los anteriores
elementos –entiéndase por falta de agravio-; dicha ausencia, en primer lugar, puede
provenir de la inexistencia de un acto u omisión, ya que sólo de modo inverso pueden
deducirse efectos concretos que posibiliten la concurrencia de un agravio; y en segundo
lugar, puede ocurrir que no obstante la existencia real de una actuación u omisión, por
la misma naturaleza de sus efectos, el sujeto activo de la pretensión no sufra perjuicio
de trascendencia constitucional, directo ni reflejo, actual ni futuro, como por ejemplo en
los casos en que los efectos del acto reclamado no constituyen aspectos propios del
marco constitucional.

 En efecto, para dar trámite a un proceso como el presente, es imprescindible que la


omisión o el acto impugnado genere en la esfera jurídica de la parte demandante un
agravio o perjuicio definitivo e irreparable de trascendencia constitucional, pues de lo
contrario resultaría infructuosa y contraproducente la sustanciación de un proceso cuya
pretensión carezca de uno de los elementos esenciales para su adecuada configuración.
 (Improcedencia de las nueve horas con trece minutos del día treinta de junio de dos mil
diez en el Amparo Ref. 436-2009. En el mismo sentido se ha pronunciado en las
resoluciones de improcedencia de las nueve horas con tres minutos del día ocho de
junio de dos mil diez en el Amparo Ref. 215-2010; de las nueve horas con cuarenta y
cuatro minutos del día veintidós de junio de dos mil diez en el Amparo Ref. 340-2009;
de las trece horas con cincuenta minutos del día doce de agosto de dos mil ocho en el
Amparo Ref. 488-2006, 547-2006, 549-2006, 694-2006 ac.)
El acto reclamado debe poseer carácter constitucional

La Sala ha sostenido la exclusividad en cuanto a conocer de asuntos de


trascendencia constitucional, señalando: “….esta Sala, a través del
proceso de amparo, tiene competencia para conocer específicamente
de violaciones a derechos fundamentales –a excepción de la libertad
física-, que produzcan un agravio definitivo a la parte actora.
En virtud de la exclusiva competencia apuntada, en el mencionado
proceso las afirmaciones de hecho que la parte actora realice deben
justificar que el reclamo planteado posee trascendencia constitucional,
pues, si mediante dichas afirmaciones se plantean asuntos puramente
judiciales o administrativos, las mismas no pueden ser objeto de
conocimiento de este Tribunal por constituir cuestiones de mera
legalidad.
En ese sentido, esta Sala se encuentra normativamente impedida para
conocer de aquellas situaciones que, por su naturaleza, tienen un
exclusivo fundamento infraconstitucional –por quedar circunscrita su
regulación y determinación con carácter único e inmediato en normas
de rango inferior a la Constitución-, lo que motiva el rechazo de la
pretensión por falta de competencia objetiva sobre el caso.”
(Improcedencia de las diez horas con treinta minutos del día
veinticinco de agosto de dos mil nueve en el Amparo Ref. 452-2008 y
de igual manera la improcedencia de las diez horas con veintiocho
minutos del día tres de septiembre de dos mil nueve 131-2009)
 La generación de agravio constitucional depende de una
acción u omisión de carácter definitiva

 Para que exista agravio constitucional capaz de ser impugnado en el amparo,


éste debe provenir de un acto de carácter definitivo o de una omisión que ya
no pueda repararse en las instancias inferiores, tal como se ha señalado: “Por
ello, para la procedencia in limine litis de la pretensión de amparo, es
necesario –entre otros requisitos- que el sujeto activo se auto atribuya
alteraciones difusas o concretas en su esfera jurídica, lo que, en términos
generales, la jurisprudencia constitucional ha denominado simplemente
agravio.
 Ahora bien, el agravio –manifestado a través de alteraciones difusas o
concretas- necesariamente habrá de derivar de los efectos de la existencia
de una presunta acción u omisión que, ineludiblemente, sea calificada de
orden definitivo, pues sólo a partir de la definitividad del acto u omisión
puede generarse la vulneración de derechos constitucionales, por cuanto el
carácter ocasional o circunstancial de ciertas providencias dictadas con
ocasión de la tramitación de un proceso o procedimiento sugiere la
posibilidad de subsanarlo dentro del mismo o, según el caso, mediante los
mecanismos procesales de impugnación establecidos por la ley pertinente
para atacarlos; por tanto, si dicho acto no ha recorrido dichas etapas, éste,
en principio, no generaría a un agravio en los términos antes relacionados.
 En lo que respecta al agravio strictu sensu, resulta pertinente acotar que el
amparo es un proceso que ha sido estructurado para la protección reforzada
de los derechos constitucionalmente reconocidos, por lo que su promoción
exige la presencia de un agravio y que éste sea de trascendencia
constitucional. Así, para la configuración de dicho agravio, se vuelve
indispensable la concurrencia de dos elementos: el material y el jurídico,
entendiéndose por el primero, cualquier daño, lesión, afectación o perjuicio
definitivo que la persona sufra en su esfera jurídica; y por el segundo, la
producción de un daño en ocasión o mediante la supuesta violación de los
derechos. En efecto, para poder válidamente pronunciar sentencia definitiva
en un amparo constitucional, no sólo es imprescindible que el acto u
omisión impugnada genere en la esfera jurídica del particular un agravio,
sino que el mismo debe poseer trascendencia constitucional.
 (Improcedencia de las ocho horas con veintitrés minutos del día tres de
mayo de dos mil diez, en el Ampao Ref. 398-2009)
2- Determinación del acto reclamado como requisito de la pretensión

Señalar concretamente el acto contra el que se reclama es un elemento


indispensable de la pretensión de amparo, cuya ausencia motiva el rechazo
de la pretensión, así lo ha señalado enfáticamente la Sala de la siguiente
manera: “De conformidad al principio de congruencia procesal, la sentencia
definitiva que se dicte en los procesos de amparo debe recaer,
necesariamente, sobre el acto u omisión contra el que se reclame, a fin de
examinar su constitucionalidad a partir de los derechos fundamentales cuya
violación se alegue como parámetro jurídico de confrontación.
De ahí que, la existencia del acto reclamado es una condición necesaria para
el desarrollo y finalización normal del proceso, por medio de la sentencia
estimatoria o desestimatoria de la pretensión. Por ello, la desaparición,
eliminación o invalidación del acto contra el cual se reclama vuelve –en
principio– nugatorio e inútil el pronunciamiento del proveído definitivo por
parte de este Tribunal. (Sobreseimiento 219-2009 de las nueve horas con
cuatro minutos del día treinta de abril de dos mil diez.)
3- Señalamiento de los derechos constitucionales violados

 La finalidad del amparo es proteger al demandante en el ejercicio de sus


derechos constitucionales: “Como se ha expresado en la interlocutoria de
fecha 18-IV-2008, dictada en el amparo con referencia 622-2008, el objeto
del proceso de amparo persigue que se imparta a la persona justiciable la
protección jurisdiccional contra cualquier acto de autoridad que estime
inconstitucional y que, específicamente, viole u obstaculice el ejercicio de
derechos constitucionales consagrados a su favor. (Improcedencia de las
ocho horas con veintitrés minutos del día tres de mayo de dos mil diez, en
el Ampao Ref. 398-2009)
 La configuración de la pretensión condicionan el
desarrollo del proceso

 La Sala ha hecho referencia a los caracteres de la demanda de amparo


de la siguiente manera: “III. 1 Tal como ha señalado la jurisprudencia
de este Tribunal –verbigracia la resolución de fecha 8-I-2002, con
referencia 583-2001-, la incoación del proceso de amparo viene
determinada por la presentación de la demanda, caracterizada como el
acto procesal del demandante que debe contener una pretensión de
naturaleza constitucional, la cual condiciona la iniciación, desarrollo y
conclusión del proceso, con su propio nacimiento, mantenimiento y
conclusión.

 El proceso de amparo, por tanto, inicia con la presentación de la


demanda y, a partir de ese momento, puede finalizar de manera
anticipada por los mecanismos procesales que la Ley de
Procedimientos Constitucionales ha establecido para ello, tal como la
improcedencia o el sobreseimiento.” (Sentencia interlocutoria de las
nueve horas con cuatro minutos del día veintiséis de abril de dos mil
diez. 393-2009)
Prevención y Admisión

Art. 18 “Recibida la demanda, la Sala la admitirá si se hubiere


llenado los requisitos que exige el Art. 14. En caso contrario,
prevendrá al demandante que lo haga dentro del plazo de tres días
contados a partir del día siguiente de la notificación. La falta de
aclaración o de corrección oportuna, producirá la declaratoria de
inadmisibilidad de la demanda”.

 Causas de inadmisión cuando no se cumple con la prevención:

 1-INADMISIBILIDAD POR NO HABER EVACUADO LA PREVENCIÓN EN EL PLAZO


ESTABLECIDO LA PREVENCIÓN FORMULADA
 2-INADMISIBILIDAD DE LA DEMANDA POR HABER EVACUADO LA PREVENCIÓN PERO
FUERA DEL PLAZO ESTABLECIDO LEGALMENTE
 3-INADMISIBILIDAD DE LA DEMANDA DE AMPARO POR NO ACLARARSE LOS ASPECTOS
OSCUROS OBJETO DE PREVENCIÓN
 4-INADMISIBILIDAD POR NO CUMPLIRSE CON LAS FORMALIDADES QUE ESTABLECE EL
ART. 14.

 La declaratoria de inadmisibilidad, no es óbice para intentar de nuevo el


mismo planteamiento de la demanda, porque no ha habido cosa juzgada.
Motivos de improcedencia de la pretensión
Requisitos de la pretensión Causas de improcedencia
Sobre los elementos subjetivos: -Dirigir la petición a otra
-Órgano decisor autoridad
-Partes procesales -Falta de titularidad del derecho
alegado
-Indefinición de la autoridad
demandada
Sobre los elementos objetivos: -Si se alega violación a la libertad
- Indicación de los derechos personal
violados -Si se alega violación a derechos
legales
-Determinación del agravio -Ausencia de agravio o
señalamiento de un agravio
abstracto
-Ausencia de agravio
constitucional
-Acreditación del acto reclamado -Acto reclamado no es acto de
decisión
-Acto reclamado no tiene carácter
definitivo
 Jurisprudencia sobre los motivos de improcedencia

 Titularidad del derecho por parte del actor

El examen liminar del caso sometido a control constitucional puede


aportar suficientes elementos para determinar si se cumplen los
requisitos de la pretensión, entre ellos, la titularidad del derecho que se
considera lesionado, lo cual es motivo de rechazo de la misma por la vía
de la improcedencia, tal como lo ha señalado la Sala en su
jurisprudencia, así:
“ Entre los requisitos de procedencia de la demanda de amparo, el
artículo 14 de la Ley de Procedimientos Constitucionales establece que el
actor se autoatribuya la titularidad de un derecho reconocido en la
Constitución, el cual considere violado u obstaculizado en virtud del acto
de autoridad contra el que reclama.”

En principio, no se exige como requisito de procedencia de la demanda


de amparo la comprobación objetiva de la titularidad del derecho que se
atribuye la parte actora, sino sólo la autoatribución subjetiva de ésta
como elemento integrante de la esfera jurídica particular. Sin embargo,
es posible, desde el inicio, advertir la falta de titularidad del derecho, lo
cual motiva la improcedencia de la pretensión. (Improcedencia de las
ocho horas con cincuenta y nueve minutos del día veinticuatro de mayo
de dos mil diez. 511-2009.
 Ausencia de agravio
La Sala ha afirmado que hay ausencia de agravio constitucional cuando el acto u omisión alegado es
inexistente, o cuando no obstante la existencia real de una actuación u omisión por parte de la
autoridad a quien se le atribuye la responsabilidad, esta ha sido legítima, es decir, se ha realizado
dentro del marco constitucional, o es incapaz de producir por sí misma una afrenta en la esfera jurídica
constitucional del gobernado que reclama.
También ha sostenido que el amparo como mecanismo procesal no opera como una instancia superior
de conocimiento para la revisión, desde una perspectiva legal, de las actuaciones realizadas por las
autoridades dentro de sus respectivas atribuciones, sino que pretende brindar una protección
reforzada de los derechos fundamentales reconocidas a favor de las personas. (Improcedencia Ref.
677-2012 de 5-IV-2013)

 Carácter definitivo del acto reclamado


“En ese sentido, es dable afirmar que este Tribunal es competente, por regla general, para controlar la
constitucionalidad de los actos concretos y de carácter definitivo emitidos por las autoridades
demandadas, encontrándose impedido de analizar aquellos actos que carecen de dicha definitividad
por tratarse de actuaciones de mero trámite.
Por ello, para promover el proceso de amparo constitucional, es imprescindible que el acto u omisión
impugnada sea de carácter definitivo, capaz de generar en la esfera jurídica del demandante un agravio
de igual naturaleza con trascendencia constitucional; caso contrario, resultaría contraproducente,
desde el punto de vista de la actividad jurisdiccional, la sustanciación de un proceso cuya pretensión
carezca de uno de los elementos esenciales para su adecuada configuración, pues ello volvería
improductiva su tramitación.” (Imp. Del 7-VI-2010 y del 20-III-2013 en el Amp. Ref. 20-2013).
 Se debe invocar el derecho violado al hacer uso de los
recursos para que el acto sea definitivo

 En reciente jurisprudencia –sentencia emitida el día 6-II-


2013 en el amparo Ref. 477-2010, se estableció la
exigencia de que el actor de un proceso de amparo deba
haber invocado previamente la vulneración de sus derechos
fundamentales al hacer uso de los recursos. Y es que se
pretende que cuando se promueve el amparo, previamente
se hayan agotado los recursos idóneos planteando ante las
autoridades ordinarias la transgresión constitucional –
invocación del derecho fundamental-, a fin de que éstas
puedan remediar el acto lesivo mediante la aplicación de la
Constitución, y así reparar de forma directa e inmediata la
vulneración constitucional propiciado con el acto
reclamado.
 Autoridad decisora y no ejecutora

En tal sentido, debe entenderse como autoridad decisora aquel órgano


estatal que produce la creación, modificación o extinción de situaciones
jurídicas o fácticas dadas dentro del Estado, todo ello en forma unilateral e
imperativa; en cambio por autoridad ejecutora debe entenderse aquel órgano
estatal cuyo desempeño determina la concreción o materialización del acto
anterior de decisión.
Se deduce entonces que la autoridad eminentemente ejecutora no concurre
con su voluntad en la configuración del acto que lesiona o restringe los
derechos constitucionales del peticionario y, por tal circunstancia, no puede
atribuírsele responsabilidad directa en estos casos. Y es que el verdadero
agravio procede de las actuaciones de las autoridades decisoras, quienes
ordenan el cumplimiento de sus providencias a otra autoridad que tiene
entonces el carácter de mera ejecutora. (Improcedencia de las ocho horas y
cinco minutos del día veinticinco de junio de dos mil diez en el Amparo Ref.
621-2009)
Improcedencia de la pretensión si ésta ya ha sido juzgada con
anterioridad

Cuando la Sala de lo Constitucional ha resuelto un caso sometido a su


conocimiento decidiendo el fondo del asunto, éste no puede ser juzgado
nuevamente, en respeto a la institución de la cosa juzgada, por lo que un
nuevo planteamiento constitucional sobre el mismo asunto es rechazado por
la vía de la improcedencia. Así lo ha sostenido la Sala en la siguiente
resolución:

La Sala de lo Constitucional es el único tribunal competente para conocer de


la violación a los derechos que otorga nuestra Constitución a través del
amparo. En virtud de dicha competencia exclusiva, sus resoluciones
definitivas, una vez pronunciadas, pasan en autoridad de cosa juzgada. Esto
último se desprende del artículo 81 de dicha ley que, en conexión con la
seguridad jurídica reconocida en el artículo 1 de la Constitución que
establece: “La sentencia definitiva en los dos procesos mencionados en el
artículo anterior (Amparo y Hábeas Corpus) produce los efectos de cosa
juzgada contra toda persona o funcionario, haya o no intervenido en el
proceso, sólo en cuanto a que el acto reclamado es o no constitucional, o
violatorio de preceptos constitucionales”.
 Improcedencia por violación al derecho de libertad

 “…si en esencia lo que el actor alega como conculcado es su derecho de


libertad física, se deberá rechazar su demanda mediante la figura de la
improcedencia, puesto que el mecanismo idóneo por que debe juzgarse
la presunta transgresión de ese derecho es el proceso de habeas
corpus.”
 “En relación con lo expuesto, también se ha señalado en la resolución
de fecha 12VI-2001, emitida en el Amp. 567-2000, que a pesar del
rechazo liminar de la demanda en aquellos supuestos en los que el
reclamo se fundamente en la supuesta vulneración del derecho a la
libertad del demandante, esta Sala se encuentra facultada, por
aplicación del principio iura novit curia –el Derecho es conocido por el
Tribunal- y lo dispuesto en el artículo 80 de la Ley de Procedimientos
Constitucionales, para tramitar la petición por medio del cauce
procedimental que jurídicamente corresponde, con independencia de la
denominación que el acto haya hecho de la vía procesal que invoca.”
 “Consecuentemente, en este tipo de casos, debe desestimarse el
conocimiento de la queja formulada en el proceso de amparo y
ordenarse su tramitación de conformidad con el procedimiento que rige
el habeas corpus.” (Imp. de amparo Ref. 292-2013.)
 Medidas Cautelares

 Art. 19 “Al admitir la demanda, la Sala en el mismo auto, resolverá


sobre la suspensión del acto contra el que se reclama, aun cuando el
peticionario no la hubiere solicitado.
 En todo caso, la suspensión sólo procederá respecto de actos que
produzcan o puedan producir efectos positivos”.

 Art. 20 “Será procedente ordenar la suspensión provisional inmediata


del acto reclamado cuando su ejecución pueda producir un daño
irreparable o de difícil reparación por la sentencia definitiva”.

 Sobre la funcionalidad de la suspensión del acto reclamado como


medida cautelar típicamente establecida en la ley, la Sala ha
establecido: “…Es preciso acotar que dentro de la categoría de las
medidas cautelares se encuentra la suspensión de los actos
reclamados, la cual tiene por objeto evitar la realización de hechos
que, de alguna manera, impidan o dificulten la efectiva satisfacción de
la pretensión. Esa función se lleva a cabo mediante una incidencia en
la esfera jurídica del demandado –en el caso del amparo también en la
esfera de quien resulte beneficiado con el acto reclamado-, que sea
adecuada y suficiente para producir ese efecto, garantizando así el
eficaz funcionamiento de la justicia. (Auto de admisión en el Amparo
Ref. 357-2008 de las nueve horas con diecisiete minutos del día
veintitrés de abril de dos mil ocho.)
 Función de las medidas cautelares

 La Sala se ha referido ampliamente a la función que cumplen las medidas


cautelares en un proceso y concretamente, ha resaltado el objeto de la suspensión
de los efectos del acto reclamado, exponiendo:

“…Con relación a ello, es necesario indicar que para la adopción de una medida
cautelar, deben concurrir al menos dos presupuestos básicos, a saber: la probable
existencia de un derecho amenazado –fumus boni iuris– y el daño que ocasionaría
el desarrollo temporal del proceso –periculum in mora–.
En el presente caso, se puede advertir que existe apariencia de buen derecho en
virtud de la invocación de una presunta violación a derechos constitucionales de
los pretensores y la exposición de circunstancias fácticas y jurídicas en las que se
hace descansar su supuesta conculcación, dado que los abogados de los actores
aseveran que estos no fueron notificados de la autorización ambiental concedida a
la sociedad “Eléctrica del Cerén, S.A. de C.V.”.
De igual forma, se puede observar que existe un efectivo peligro en la demora, ya
que de no paralizar los efectos del acto impugnado podría afectarse la esfera
jurídica de los peticionarios, con relación al contenido material de los derechos
que alegan trasgredidos.
En razón de lo anterior, resulta procedente ordenar la suspensión de los efectos de
la actuación controvertida, en el sentido que la autoridad demandada deberá
ordenar el cese de la realización del proyecto “Eléctrica del Cerén”. Lo anterior
mientras se mantenga la verosimilitud de las circunstancias fácticas y jurídicas
apreciadas para la adopción de tal medida. (Auto de admisión en el Amparo Ref.
188-2009, de las ocho horas y veintiún minutos del día siete de mayo de dos mil
diez.)
 Suspensión de la aplicación de la ley

La Sala ha señalado que cuando se conozca de un amparo contra ley, es


posible también adoptar la medida de la suspensión de los efectos del acto,
concretado en dicho supuesto como una suspensión de la aplicación de la
ley, bajo los siguientes argumentos: “….II. Determinados los argumentos
fácticos esbozados por la parte actora, se colige que el presente amparo se
admitirá para controlar la constitucionalidad del Decreto Municipal número
uno, del doce de marzo de dos mil ocho, emitido por el Concejo Municipal
de Mejicanos, publicado en el Diario Oficial número sesenta y tres, tomo
número trescientos setenta y nueve, del ocho de abril de dos mil ocho, a
través de la cual se promulgó la Ordenanza reguladora para la ubicación y
construcción de torres, instalación y funcionamiento de antenas y cualquier
otro tipo de estructura para telecomunicaciones y de conducción de energía
eléctrica, así como de otros elementos; específicamente, el artículo 15 letras
e) y f) de la misma.” (Auto de Admisión en el Amparo Ref. 1096-2008 de las
ocho horas con cuarenta y un minutos del día trece de enero de dos mil
nueve.
 Procedencia de diferentes medidas cautelares en el amparo
 No obstante que la Ley de Procedimientos Constitucionales únicamente regula
la suspensión del acto reclamado como medida cautelar, la Sala ha adoptado
la práctica de ordenar otra medida cautelar que cumpla con el fin de preservar
el resultado del proceso, justificando ello con los siguientes argumentos:
“…corresponde ahora referirse a la petición formulada por el abogado
Antonio Amaya Lozano dirigida a que se ordene la anotación preventiva de la
demanda de amparo en el Registro de Comercio, a efecto de impedir la
inscripción de un posible traspaso o trasferencia (sic) de la marca de servicios
“Parque Santo La Resurrección”, inscrita en el número 138, folios 279 y 280
del libro número 72 de Marcas del Registro de Comercio, a favor de INDELPA,
S.A. de C.V., según aquél indica.
 Al respecto, conviene ilustrar que si bien es cierto que la Ley de
Procedimientos Constitucionales únicamente se refiere a la suspensión del
acto reclamado como medida cautelar en el amparo, esta previsión legislativa
no constituye un valladar para decretar cualquier otro tipo de medidas
tendentes a asegurar la ejecución de las decisiones que se dicten en esta
sede. Esto se debe a que la actividad cautelar representa un elemento
esencial del estatuto de este Tribunal y su propósito fundamental consiste en
lograr la plena realización de la potestad jurisdiccional que se efectúa
mediante la ejecución concreta, real y lícita de aquello que específicamente se
decida en la fase cognoscitiva del proceso. En ese sentido, dicha finalidad no
puede ser solventada en todos los casos que elevan los justiciables ante esta
jurisdicción a través de la mera paralización de los actos impugnados, motivo
por el cual se vuelve indispensable la adopción de otras medidas
aseguratorias de la satisfacción de las pretensiones de amparo.”(Auto de
Admisión en el Amparo Ref. 405-2007, de las nueve horas y diecinueve
minutos del día veinticinco de octubre de dos mil siete.)
 Improcedencia de adoptar medidas cautelares

 1- Por encontrarse consumado el acto reclamado

En el auto de admisión de la demanda de amparo, la Sala debe valorar


la procedencia de adoptar la medida cautelar correspondiente, para lo
cual ha señalado: “Respecto a la procedencia de adoptar una medida
cautelar en el caso en estudio, es necesario señalar que el acto
reclamado se ha consumado plenamente, pues según lo expresa la
representante del interesado, éste ya fue despedido de su centro de
trabajo; situación que evidencia de forma clara la inexistencia de
situaciones que puedan preservarse mediante la adopción de una
medida cautelar, por lo que resulta improcedente, en este caso,
ordenar la suspensión de los efectos del acto impugnado.” (Auto de
Admisión en el Amparo Ref. 102-2009 de las diez horas con
veintisiete minutos del día veintidós de abril de dos mil nueve. En el
mismo sentido, se pronunció el auto de fecha 9-II-2010)
 2- Por tratarse de una omisión que no causa efectos positivos
“…De conformidad a lo establecido en el artículo 19 inciso 2º de la Ley de
Procedimientos Constitucionales, la suspensión resulta inoperante cuando el
acto impugnado no está produciendo efectos positivos. Esto puede suceder
cuando la actuación impugnada se ha consumado a la fecha de incoarse el
proceso de amparo, es decir, cuando se han cumplido total o íntegramente
sus efectos. También acontece cuando se trata de una omisión o porque el
contenido del acto cuya constitucionalidad se controvierte implica una
negativa o una obstaculización por parte de las autoridades decisoras en el
ejercicio de los derechos fundamentales de los agraviados.
Y es que, la regla general es que la suspensión resulte imperativa cuando la
ejecución del acto cree una situación irreversible que el amparo, caso de que
se otorgue, no podría remediar. Sin embargo, en el presente caso se
reclama contra una mera omisión de respuesta por parte del Subdirector de
Transito de la Policía Nacional Civil a una petición que aparentemente le fue
realizada el día veinticuatro de marzo de dos mil nueve.
Por lo que se evidencia de forma clara y manifiesta la inexistencia de
situaciones que puedan preservarse mediante la adopción de una medida
cautelar, resultando improcedente ordenar la suspensión de los efectos de la
omisión contra la que se reclama.” (Auto de Admisión en el Amparo Ref.
159-2009 de las nueve horas y veintitrés minutos del día diez de junio de
dos mil nueve.)
 Posibilidad de modificar la medida cautelar adoptada (Principio rebus sic
stantibus)

Se ha sostenido por la Sala la posibilidad de modificar la medida cautelar en función de las


circunstancias que condicionan su adopción, indicando con precisión: “…la jurisprudencia de
esta Sala –verbigracia la sentencia de fecha veintidós de junio de dos mil cinco pronunciada en
el amparo con referencia número 523-2004- ha sostenido que las suspensiones de los actos
reclamados adoptadas como medidas cautelares en los procesos de amparo responden a las
mismas características de este género y, por consiguiente, éstas pueden ser alteradas,
ampliadas y aún revocadas de conformidad con el principio rebus sic stantibus; el cual implica
que cabe su modificación al alterarse el estado sustancial de los datos reales sobre los cuales
la medida se adoptó, es decir, un aumento o disminución del periculum in mora, desaparición
del mismo o disminución del fumus boni iuris.
En razón de lo anterior, este Tribunal necesita que las partes recurrentes en los procesos de
amparo, tanto al pedir la suspensión de los efectos de las actuaciones que impugnen, así como
al requerir una ampliación de las mismas pongan en evidencia tal variación y que no
únicamente se limiten a realizar meras invocaciones de sus pretensiones sin ofrecer
justificación razonable que evidencie los motivos puntuales por los que se aduce que han
cambiado las circunstancias de hecho que motivaron la adopción de la medida cautelar.
Lo anterior, no debe entenderse –bajo ninguna óptica- como un requisitos adicional a los
previstos por la jurisprudencia constitucional ni mucho menos a los requisitos establecidos por
la Ley de Procedimientos Constitucionales en este tipo de procesos sino, por el contrario, se
trata de una exigencia que deriva justamente del a aplicación del principio rebus sic stantitbus
anteriormente citado.” (Sentencia interlocutoria, Amparo Ref. 664-2008, de las diez horas con
veintiocho minutos del día diecisiete de agosto de dos mil siete.
Naturaleza de la participación del Fiscal en el amparo

Sobre la naturaleza de la participación del Fiscal en un proceso


constitucional, la Sala en general ha sostenido: “I.1…según la jurisprudencia
constitucional, se ha entendido que el Fiscal General de la República –o sus
delegados- participa en los procesos constitucionales como un amicus
curiae, que brinda una opinión técnica-jurídica a este tribunal sobre los
argumentos planeados por el actor o la autoridad demandada.

En efecto, el amicus curiae (amigo de la corte o amigo del tribunal) engloba a


los terceros ajenos a un litigio que voluntariamente o por disposición legal
aportan su opinión frente a algún punto de derecho u otra cuestión técnica
suscitada en el proceso, para colaborar con el Tribunal en la resolución de la
materia objeto del mismo. La participación del Fiscal se limita a buscar que
el Tribunal esté técnicamente mejor informado.

Consecuencia de ello, es que las opiniones del amicus curiae no tienen


efectos vinculantes u obligatorios para el Juez o Tribunal que conozca la
causa, por lo que las aseveraciones vertidas en sus escritos, al no contener
pretensiones procesales, no son objeto de pronunciamiento alguno en el
fallo o resolución.
Así, puede advertirse que la intervención del Fiscal en los proceso
constitucionales –tal como lo ha acotado la jurisprudencia- se caracteriza
porque: (i) debe limitarse a proporcionar su opinión técnico-jurídica en
relación con los motivos expuestos por las partes; (ii) no puede en su
intervención exponer otros elementos de argumentación tendentes a
sustituir, modificar o ampliar los ya manifestados por las partes, actuando
como sujeto activo o pasivo de la pretensión constitucional; y (iii) la opinión
que emite no es vinculante para este Tribunal.

En ese sentido, la opinión del Fiscal puede o no ser tomada en cuenta al


momento de realizar el correspondiente análisis de fondo sobre la
constitucionalidad de la disposición o acto de autoridad impugnados. Es
decir, que el Fiscal únicamente está facultado para proporcionar una opinión
técnica que gire en torno a los motivos aducidos en la demanda o en las
justificaciones de la autoridad que emitió la disposición o el acto considerado
inconstitucional.
 Actos procesales de desarrollo

 Siguiendo con el procedimiento, se manda a oír al Fiscal adscrito a la


Corte, quien, como interviniente y no como parte, funge como el
representante de la Fiscalía General de la República cumpliendo una
función de opinar técnicamente sobre la constitucionalidad o no del acto
reclamado y sobre si la Sala debe confirmar o revocar su decisión
respecto de la medida cautelar adoptada, pues como promotor de la
defensa de la legalidad su finalidad principal es asegurar la observancia
de la legalidad primaria, es decir del orden constitucional.

 Sobre la naturaleza de la intervención del Fiscal de la Corte, la Sala de lo


Constitucional ha señalado que éste es un delegado del Fiscal General de
la República y forma parte de la Unidad de Asesoría de la Dirección
Superior de la institución –según el artículo 37 de la LOFGR y artículo 6
del Reglamento Especial de la misma normativa-; asimismo es un
amicus curiae “amigo del Tribunal”, que se encarga de dar una opinión
técnica jurídica en las distintas etapas en que interviene en el proceso;
no siendo vinculante su opinión. Y que su intervención en el amparo es
incompatible con su función cuando la autoridad demandada es el Fiscal
General de la República, por lo que se omite concederle audiencia y
traslados (Sentencia de amparo Ref. 2-2011 de fecha 19-XII-2012).
 Con la contestación del Fiscal o sin ella, se prosigue con el proceso,
cuya consiguiente actuación es la resolución de la Sala confirmando
o no la medida precautoria, caso de haberse ordenado o
decretándola si esta oportunidad se estima procedente.

 Una vez establecido el objeto del proceso –demanda del actor y


respuesta justificada de la autoridad demandada-, se confiere
traslado al Fiscal y a la parte actora, el primero para que emita
opinión técnica sobre el thema decidendi y el segundo para que se
pronuncie sobre la defensa del acto reclamado que ha realizado la
autoridad demandada, tal como lo establece el artículo 27 de la ley
relacionada. Se decide, posteriormente, sobre la procedencia o no
de abrir el proceso a pruebas por un plazo legal común de 8 días,
pues la ley permite esta opción. De ser omitido dicho plazo, el
proceso quede en estado de que se pronuncie sentencia final.
 En caso de que la Sala estime pertinente conceder la apertura a
pruebas, la parte actora debe aportar prueba conducente para
establecer la existencia del acto reclamado y la violación
constitucional, lo cual puede acreditar en cualquier momento antes
de la sentencia siempre que se tratare de prueba documental, y
ofrecer la prueba pericial o testimonial dentro del plazo señalado.
Cuando lo que se reclame fuere una acción y no una omisión, al
actor le corresponde la carga de la prueba sobre la misma, pues
existe presunción de veracidad de los informes de la autoridad que
podrían negar los hechos; carga que se invierte si se trata de una
omisión. En caso que la autoridad negare los hechos, corresponderá
a ésta presentar la prueba idónea que controvierta tal omisión.
 Finalmente se confieren los últimos traslados tanto al Fiscal adscrito
a la Corte como a las partes, para que se pronuncien sobre la
prueba aportada, traslados que se omitirían en caso de que el plazo
probatorio también se omita, según el art. 29 de la Ley de la
materia.
 Actos de conclusión procesal
1- Actos de conclusión anormal: El sobreseimiento (art. 31)
Causas:

 a) Por desistimiento del actor, sin que sea necesaria la


aceptación del demandado;
 b) Por expresa conformidad del agraviado con el acto reclamado;
 c) Por advertir el Tribunal que la demanda se admitió en
contravención con los artículos 12,13 y 14 siempre que no se
tratare de un error de derecho;
 d) Por no rendirse prueba sobre la existencia del acto reclamado,
cuando aquélla fuere necesario;
 e) Por haber cesado los efectos del acto; y
 f) Por fallecimiento del agraviado si el acto reclamado afectare
únicamente a su persona.
 Desistimiento

 Desistimiento como motivo de sobreseimiento implica el levantamiento de la


medida cautelar adoptada
 Finalizado el proceso mediante sobreseimiento, al igual que la sentencia definitiva,
la Sala se pronuncia sobre la medida cautelar en el siguiente sentido: “… se
aprecia que el representante de la parte actora, por las razones que él mismo
expone, ha decido inhibir a este Tribunal de seguir conociendo su pretensión;
consecuentemente, siendo el desistimiento causal de sobreseimiento a tenor de lo
establecido en el artículo 31 numeral 1° de la Ley de Procedimientos
Constitucionales, y siendo innecesaria la aceptación del demandado, se considera
procedente acceder a lo solicitado, por lo que deberá sobreseerse el amparo de
mérito.
Por tanto, con base a lo previamente expuesto y la disposición legal antes
enunciada, esta Sala RESUELVE:
1.Sobreséese el presente amparo, por haberse desistido de la demanda incoada.
2. Déjase sin efecto la medida cautelar adoptada mediante resolución pronunciada
por este Tribunal a las diez horas y veintiséis minutos del día once de junio de dos
mil siete, confirmada a través del auto emitido a las once horas y dos minutos del
día diez de agosto de ese mismo año.” (Sobreseimiento Amparo Ref. 281-2007 de
las catorce horas y cuarenta y cuatro minutos del día doce de enero de dos mil
nueve. En el mismo sentido el Amparo Ref. 91-2009 de las ocho horas con treinta
y siete minutos del día tres de febrero de dos mil diez.)
Conformidad con el acto reclamado

La Sala ha determinado la manera en cómo se puede tener por acreditada la


expresa conformidad con el acto reclamado, de la siguiente manera:

“… La Ley de Procedimientos Constitucionales en su artículo 31 número 2


establece el rechazo por sobreseimiento de la pretensión de amparo por la
expresa conformidad con el acto reclamado. Al respecto, se debe señalar
que, siendo el mismo legislador quien estableció expresamente dicha causal
como una forma de terminación anormal del proceso de amparo, en los
casos en que exista conformidad del peticionario con el acto cuya
constitucionalidad se reclama dentro del proceso, este Tribunal se ve
imposibilitado de continuar con la tramitación del mismo, debiendo
rechazar la demanda presentada a través de la figura del sobreseimiento por
haber imposibilidad absoluta para conocer de la pretensión planteada en
ella, de conformidad a la disposición legal anteriormente señalada.
2. En relación a los alcances que debe darse a la disposición en comento, tal
como este Tribunal ha sostenido en su jurisprudencia, verbigracia las
resoluciones del 12/XII/2002 y del 19/II/2007, pronunciadas en los amparos
315-2002 y 597-2006, respectivamente, un acto de autoridad se entiende
expresamente consentido o aceptado cuando se ha hecho por parte del
supuesto agraviado una adhesión al mismo, ya sea de forma verbal, escrita o
plasmada en signos inequívocos e indubitables de aceptación.
Dentro de ese contexto, se estima que la conformidad con el acto reclamado
se traducirá en la realización de actos por parte del agraviado que indiquen
claramente su disposición de cumplir dicho acto reclamado o admitir sus
efectos, cuyo ejemplo puede ser emitir una declaración de voluntad en la
cual expresamente se libere, exonere o exima a determinada autoridad de la
responsabilidad de una actuación dada, pues si bien el amparo pretende
defender los derechos constitucionales del demandante, debe constar en la
prosecución del proceso que el agravio subsiste, ya que ante la expresa
conformidad o convalidación del impetrante con el acto reclamado, el
proceso carece de objeto para juzgar el caso desde la perspectiva
constitucional.” Sobreseimiento Amparo Ref. 437-2007 de las ocho horas
con cuarenta y dos minutos del día diecisiete de abril de dos mil ocho.)
 Motivos que dan lugar a sobreseer el amparo por vicios en la
pretensión

 A. Asunto de Legalidad.
La Sala se ha referido a esta temática señalando: “… En reiteradas
resoluciones se ha señalado que, en el proceso de amparo, las afirmaciones
de hecho de la parte actora deben justificar que el reclamo planteado posee
trascendencia constitucional, esto es, deben evidenciar la probable
violación a derechos reconocidos por la normativa primaria pues, si por el
contrario, aquellas se reducen al planteamiento de asuntos puramente
judiciales o administrativos consistentes en la simple inconformidad con las
actuaciones o el contenido de las decisiones dictadas por las autoridades y
que vagamente se enlacen con derechos fundamentales, ello implica que la
cuestión traída al conocimiento de este tribunal constituye un asunto de
mera legalidad, lo que se traduce en un vicio de la pretensión que
imposibilita su conocimiento por esta Sala (…).
Dicha situación motiva el rechazo de la pretensión por falta de competencia
objetiva sobre el caso, ya que decidir al respecto de lo planteado en la
demanda significaría invadir la esfera de la legalidad y obligaría a esta Sala
a revisar dese una perspectiva infraconstitucional las actuaciones de los
funcionarios o autoridades que actúan dentro de sus atribuciones, lo cual
no le corresponde.”
 “…no es posible conocer y decidir sobre la pretensión planteada ya que ésta
no se dirige, en realidad, a que este tribunal analice si existen
irregularidades de trascendencia constitucional en el proceso de instancia
aludido sino a que se revise la sentencia judicial cuestionada y así verificar su
validez legal y, por ende, su conformidad con lo preceptuado en las normas
infraconstitucionales, lo que implicaría la suplantación de las competencias
del tribunal de casación que emitió la aludida providencia.
(Sobreseimiento Amparo Ref. 567-2008 de las trece horas con cuarenta
minutos del día once de agosto de dos mil nueve. )

 “Expuesto lo anterior, se advierte que en el presente caso la demandante


plantea una cuestión puramente judicial que representa una simple
desavenencia con la actuación de la Juez Tercero de lo Mercantil y, con
mayor exactitud, con las actuaciones procesales adoptadas por el curador
nombrado para ejercer su representación en el proceso ejecutivo mercantil
319-EM-00, las cuales, a su juicio, se deben a un vínculo existente entre el
apoderado del demandante en dicho proceso ejecutivo y el notario que
autenticó su firma en los escritos presentados en dicha sede ordinaria.
Si bien las actuaciones procesales del curador revelan, en apariencia, poca diligencia en
la defensa de los intereses procesales de la demandada, no puede entenderse que
genera un vicio de inconstitucionalidad en las resoluciones controvertidas, por lo que no
resulta razonable atribuir al funcionario demandado una violación a los derechos
constitucionalmente invocados, máxime si se advierte que éste intentó emplazar a la
señora María Luisa Casto Rivera en el lugar señalado por su contraparte previo a los
trámites por los que se le declaró ausente.
En este sentido, esta Sala no está facultada para calificar y pronunciarse acerca de la
actividad realizada por el curador ad litem aludido en lo concerniente al ejercicio de los
derechos, cargas y expectativas relacionadas con la defensa de la posición procesal de la
demandada en el proceso mercantil mencionado, por lo que en el presente caso
constituye un asunto de mera legalidad ya que en esencia se trata de la mera
disconformidad del actor con la actuación de la persona designada como curador ad
litem y por consiguiente con las decisiones dictadas por el juez demandado, lo cual no
corresponde al conocimiento de la jurisdicción constitucional por no ser materia propia
de proceso de amparo. Y es que debe ponderarse que este mecanismo procesal
constitucional no opera como una instancia superior de conocimiento para la revisión
desde una perspectiva legal, de las actuaciones de las autoridades que actúan dentro de
sus respectivas atribuciones, sino que pretende brindar una protección reforzada de los
derechos reconocidos a favor de los gobernados.
(Sobreseimiento Amparo Ref. 515-2005 de las nueve horas con veintiocho minutos del
día catorce de agosto de dos mil nueve.
 C. No determinación de todas las autoridades que participaron en la
decisión del acto reclamado.

La Sala ha sostenido que dicha causa es motivo de improcedencia, pero en la etapa


de desarrollo y en la final del proceso, es suficiente razón para sobreseer el caso,
tal como lo señala a continuación: “… entre otros argumentos, el señor Vásquez
Becker Salgado alegó en segunda instancia vulneración a sus derechos
constitucionales, en forma similar a la estructuración del sustrato jurídico de la
pretensión en esta sede, pero la Cámara Segunda de lo Civil de la Primera Sección
del Centro con sede en esta ciudad, al resolver el recurso, -fs. 176 al 179-,
confirmó el fallo de la juez a quo y expresó lacónicamente en su sentencia, que
dado que la parte actora "[había ya] abandonado y desocupado el inmueble
arrendado, (…) no [resultaba] procedente pronunciarse en el sentido de ordenar su
desocupación, de conformidad a lo dispuesto en el Art. 1735 C.C".

De lo expuesto se deduce que la Cámara Segunda de lo Civil de la Primera Sección


del Centro también participó en la conformación final del acto que se reclama en
este amparo, dado que confirmó en revisión la sentencia de la juez, sin
pronunciarse sobre el fondo de las violaciones constitucionales que alegó al ahora
pretensor.
 En ese orden de ideas, se advierte que existe un defecto en la determinación
de la legitimación pasiva de la relación procesal, ya que no se demandó a
todas las autoridades judiciales que, en este caso, intervinieron de manera
decisoria en los hechos denunciados, lo cual no puede ser suplido
oficiosamente por esta Sala ya que sobrepasaría sus facultades legales y
constitucionales. Ante todo ello, se colige la inviabilidad jurídica de terminar
normalmente el presente proceso a través del enjuiciamiento de fondo de la
queja traída originalmente a conocimiento de esta sede, resultando entonces
necesario finalizar este amparo mediante la figura del sobreseimiento.
(Sobreseimiento en el Amparo Ref. 463-2006 de las doce horas y treinta y un
minutos del día veintiséis de marzo de dos mil nueve.
 D. Falta de titularidad.
La no comprobación de la titularidad del derecho que se autoatribuye la
parte actora da lugar a sobreseer el caso una vez que éste se hubiese
admitido a trámite. Así lo señala la Sala en la siguiente resolución: “… El
artículo 14 de la Ley de Procedimientos Constitucionales, establece como
requisito formal esencial para admitir una demanda de amparo -por su
estrecha relación con la pretensión- que el actor se autoatribuya la
titularidad de una categoría jurídica subjetiva expresa y protegible
constitucionalmente, la cual considera violada u obstaculizada.
Ahora bien, el demandante, a lo largo del proceso constitucional y antes de
la sentencia, tendrá que demostrar objetivamente dicha titularidad, ya que
sólo así se puede válidamente entrar a conocer la posible violación alegada.
Es decir, que esta Sala no puede examinar si existe o no violación a un
derecho constitucional cuando el supuesto agraviado no ha comprobado ser
titular del mismo, ya que sin serlo, no puede haber ningún acto de
autoridad que lo vulnere.
 Por lo anterior, según lo ha establecido la jurisprudencia de este Tribunal en
resoluciones pronunciadas a las doce horas del diez de marzo de mil
novecientos noventa y nueve y a las once horas con cuarenta minutos del
cuatro de febrero de dos mil, en los procesos con referencia número 123-98
y 586-98, respectivamente, a pesar de que el artículo 31 de la Ley de
Procedimientos Constitucionales no indique textualmente la circunstancia de
falta de titularidad del derecho reclamado como causal de sobreseimiento, el
espíritu de la disposición es ilustrativo, no taxativo; lo cual implica que,
atendiéndose al verdadero significado de la figura del sobreseimiento en la
ley mencionada, puede constitucionalmente interpretarse que el legislador
estableció la misma como mecanismo de rechazo para todas aquellas
demandas que, por uno u otro motivo, no pueden ser capaces de producir
terminación normal del proceso, como es el caso de la no comprobación de
la titularidad del derecho que se alega vulnerado.” (Sobreseimiento en el
Amparo Ref. 254-2007 de las catorce horas del día veintiuno de julio de dos
mil ocho.)
 E. No haber agotado todos los recursos expeditos para subsanar el acto
reclamado.
En virtud de lo dispuesto en el artículo 12 de la ley de la materia, la Sala exige el
agotamiento de los recursos expeditos para remediar o subsanar el acto gravoso
para los derechos constitucionales, cuya inobservancia provoca, en el transcurso
del proceso, la declaratoria de sobreseimiento, tal como se señala en la
jurisprudencia y en la resolución siguiente: “… Por otra parte, como abundante y
constante jurisprudencia lo ha reconocido, fundamentándose en la estructura
orgánica de nuestro sistema de protección de derechos y, específicamente, en el
inciso 3° del artículo 12 de la Ley de Procedimientos Constitucionales el cual
establece que "la acción de amparo únicamente podrá incoarse cuando el acto
contra el que se reclama no puede subsanarse dentro del respectivo
procedimiento mediante otros recursos", la pretensión de amparo debe cumplir
con una condición de procedibilidad que se articula como una exigencia de
carácter dual: por un lado, que el actor haya agotado los recursos del proceso o
procedimiento en que se hubiere suscitado la violación al derecho constitucional
y, por otro lado, que de haberse optado por una vía distinta a la constitucional, tal
vía se haya agotado en su totalidad (…)
En virtud de lo anterior, e interpretando los artículos 12 inciso 3º y 31 ordinal 3º
de la Ley de Procedimientos Constitucionales, esta Sala puede exteriorizar que si
la demanda de amparo ha sido presentada sin haberse agotado previamente los
referidos recursos que para el caso existieren, aquélla –es decir, la demanda de
amparo– debe ser repelida por haber imposibilidad absoluta, por parte de este
Tribunal, para conocer de la pretensión.
Ahora bien, dependiendo de la etapa procesal en que tal vicio sea advertido,
el pronunciamiento de esta Sala será distinto, no obstante tener siempre
como premisa principal el rechazo de la demanda.

En efecto, si dicho vicio es manifiesto al momento de su presentación, se


tendrá que declarar improcedente, de conformidad con el artículo 12 inciso
3º de la ley citada. Sin embargo, si el mismo pasó inadvertido inicialmente o
fue encubierto y, ante la duda inicial, se tramitó el proceso, al ser manifiesto
en la prosecución del mismo o al despejarse la duda inicial a través de
cualquier medio probatorio o análisis posterior, habrá que finalizar el
proceso constitucional de amparo anormalmente mediante la figura del
sobreseimiento, de conformidad al artículo 31 ordinal 3º de la Ley de
Procedimientos Constitucionales.” (Sobreseimiento de Amparo Ref. 675-
2001 de las catorce horas del día veinticuatro de julio dos mil ocho. En el
mismo sentido se han pronunciado las siguientes resoluciones de
sobreseimiento: Amparo Ref. 327-2007 de las catorce horas y cincuenta y
cuatro minutos del día veintisiete de agosto de dos mil ocho y Amparo Ref.
328-2007 de las catorce horas y cincuenta y cuatro minutos del día
veintisiete de agosto de dos mil ocho.)
 No comprobación de la existencia del acto reclamado es causa de
sobreseimiento

 La Sala ha sostenido reiteradamente que si el acto reclamado no se


comprueba en el transcurso del proceso, el caso debe terminar por
sobreseimiento, tal como a continuación se explica: “…entre las
circunstancias que aparecen como óbice para el pronunciamiento de una
sentencia definitiva sobre el caso planteado ante la jurisdicción
constitucional, se encuentra la no comprobación de la existencia del
objeto material, que la Ley de Procedimientos Constitucionales reconoce
en su artículo 31 numeral 4º.
En efecto, atendiendo al principio de congruencia procesal, es dable
sostener que la sentencia definitiva del proceso de amparo debe
imperiosamente versar sobre el acto atacado, enjuiciando su
constitucionalidad a partir de los derechos o categorías constitucionales
cuya violación se ha alegado como parámetro jurídico de confrontación;
acordando así, en términos generales, su conservación –en caso de
desestimarse la pretensión- o invalidación –en caso de estimarse la
pretensión- para la plena actuación y tutela de la categoría lesionada.
De lo anterior se infiere que la existencia del acto reclamado es requisito
sine qua non para el desarrollo y finalización normal del proceso a través
de la sentencia definitiva, ya sea ésta estimatoria o desestimatoria del a
pretensión, pues constituye el objeto del pronunciamiento jurisdiccional,
por lo que la no comprobación objetiva de su existencia, en el devenir del
proceso de amparo, torna nugatorio e inútil el pronunciamiento del
proveído definitivo por parte de este tribunal.
Y es que esta Sala considera que para entrar a conocer sobre el fondo de
una violación constitucional, como el despido en el caso concreto, es
necesario que el peticionario aporte la prueba que permita a este tribunal
concluir que efectivamente se realizó dicho acto inconstitucional. Para el
presente caso, la prueba idónea para sostener la existencia del despido debía
ser la documentación en la que se hizo constar el acto administrativo
mediante el cual la autoridad demandada hubiese separado del cargo al
pretensor, sin efectuarle previamente un procedimiento en el que se
determinaran las causas por las cuales dicha autoridad tomó tal decisión; o,
en caso de haber sido un despido de hecho, el peticionario debía haber
presentado al menos prueba testifical que sirviera como indicio del acto
violatorio.
En dicho caso la autoridad estaría obligada a contradecir lo sostenido por los
testigos de cargo presentados por el actor.” (Sobreseimiento en el Amparo
Ref. 172-2007 de las once horas con veinticuatro minutos del día doce de
agosto de dos mil nueve.
 Cese de los efectos del acto reclamado

 A. Cuando se trata de un acto concreto:


El conocimiento de amparo finaliza si el acto contra el que se reclama
desaparece, lo cual es objeto de sobreseimiento, tal como lo ha hecho la
Sala en reiteradas resoluciones como la siguiente: “La jurisprudencia de
este Tribunal (…) ha establecido en innumerables ocasiones, (…) que el
proceso constitucional de amparo carece de objeto y termina anormalmente
cuando han cesado los efectos del acto reclamado, cese producido por la no
subsistencia –en la prosecución del proceso- del sustrato fáctico de la
pretensión que lo originó. Y es que, tomando en consideración que la base
para darle trámite al proceso de amparo es la configuración de una
pretensión constitucional que ataca actuaciones u omisiones administrativas
o jurisdiccionales; cuando esta base se destruye por desaparecer el sustrato
fáctico lógico de las pretensiones, es decir, cuando desaparecen las
actuaciones, omisiones, o sus efectos, el proceso de amparo ya no tiene
razón de ser, ya no existe la posibilidad de terminarlo normalmente a través
de la sentencia de fondo o definitiva, debiendo, consecuentemente,
rechazarse la demanda a través de la figura del sobreseimiento.”
(Sobreseimiento en el Amparo Ref. 242-2009 a las nueve horas y treinta y
dos minutos del día siete de mayo de dos mil diez.
 B. Cuando se trata de un amparo contra ley:
En el amparo contra ley, tratándose el acto reclamado de una norma auto o
heteroaplicativa, el proceso se sobresee cuando dicha norma desaparece del
ordenamiento jurídico por derogación o por una declaratoria de
inconstitucionalidad de la misma, así lo ha señalado la Sala en términos
generales como en la siguiente resolución: “…lo que pretendía la sociedad
peticionaria era que esta Sala verificara la constitucionalidad de artículo 9
letra e) del referido cuerpo normativo, pues el cobro que regulaba dicho
artículo reñía con las disposiciones constitucionales.
Sin embargo, por sentencia definitiva de Inconstitucionalidad emitida el día
09-VII-2010 de referencia 35-2009, publicada en el Diario Oficial número
136, tomo 388, de fecha 20-VII-2010, se declaró “… inconstitucional el Art.
9 letra e) de la Ley de Gravámenes relacionados con el Control y Regulación
de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y Artículos Similares, ya que el
cobro de los derechos fiscales previsto en aquél representaba una exacción
arbitraria del patrimonio de los contribuyentes, contraria al principio de
capacidad económica, concreción de la equidad tributaria prescrita en el art.
131 ord. 6º Cn.”
En ese sentido, y en vista que el acto reclamado del presente proceso de amparo
estriba, coincidentemente, con el artículo 9 letra e) de la normativa señalada supra,
declarado inconstitucional el día 09-VII-2010, se advierte que en el caso concreto,
el objeto material alegado por la parte actora – la norma impugnada– ya no se
encuentra vigente y por tanto, no es posible que continúe generando agravio. En
consecuencia, al haber cesado los efectos del acto reclamado, es decir, la
disposición que consideraba lesivas a sus derechos fundamentales, la cual
regulaba el cobro de un permiso especial para el funcionamiento de su empresa,
ha concurrido un vicio en la pretensión de la parte actora debido a la cesación del
agravio constitucional que ocasionaba la disposición legal señalada, por lo que
corresponde dar término al presente proceso de amparo, de forma anormal, por
medio de la figura del sobreseimiento.
V. Ahora bien, con relación a los posibles efectos perniciosos que la aplicación de
la citada norma pudo haber ocasionado en la esfera jurídica de la parte
peticionaria, es pertinente señalar que si bien se admite como posible que en un
caso determinado, el desaparecimiento de la actuación o normativa impugnada no
conlleve necesariamente a la extinción de las posibles lesiones alegadas en los
derechos fundamentales, tal circunstancia no acontece en el presente amparo. De
tal forma que el objeto de la pretensión fue inhibido de producir efectos ulteriores
con la protección cautelar adoptada al advertirse la existencia de un posible
derecho amenazado y el inminente daño que el desarrollo temporal del juicio
implicaba a la parte pretensora. (Sobreseimiento en el Amparo 1063-2008 de las
diez horas con cuarenta y siete minutos del día veinticinco de agosto de dos mil
diez.
 La muerte del agraviado es causa de sobreseimiento si los derechos
fundamentales alegados como violados sólo le perjudicaban a él.

 Sobre la muerte del agraviado, el sobreseimiento se condiciona a que el


agravio sólo le haya perjudicado en su esfera jurídica no extensible a
terceros, así lo manifiesta la jurisprudencia constitucional en los siguientes
términos “… un proceso de amparo puede finalizar de forma anormal in
persequendi litis por la desaparición de alguno o algunos de los elementos
configuradores de la pretensión -relativos a los sujetos o al objeto- que
generen la imposibilidad por parte de la Sala de si el sujeto activo de la
relación jurídico procesal constitutiva de la pretensión de amparo deja de
existir, dada la naturaleza intuito persona de la violación a los derechos
constitucionales en casos como el presente, es dable sostener que el
proceso pierde entonces la base subjetiva sobre la que descansa. Así, será
procedente ordenar la finalización del amparo a través de la figura del
sobreseimiento, de conformidad al artículo 31 número 6 de la Ley de
Procedimientos Constitucionales, siempre y cuando la configuración de la
parte actora sea de carácter unipersonal y el acto reclamado incida
únicamente en su esfera jurídica.”
 “Al respecto, es preciso señalar que efectivamente a folio 55 de este
expediente judicial, consta certificación notarial de la partida de defunción
del señor Ramón Quinteros, con la cual se comprueba que éste falleció a las
cinco horas y treinta minutos del día veintidós de agosto de dos mil ocho, en
la ciudad de Santa Tecla.
En razón de lo expuesto y con fundamento en la aludida certificación notarial
de la partida de defunción agregada al expediente judicial, se advierte que el
sujeto activo de la pretensión de amparo ha fallecido.
En consecuencia, dado que en el presente caso no se ha argüido que la
violación a los derechos constitucionales que invocaba el impetrante
incidiera en la esfera jurídica de otros sujetos, resulta procedente sobreseer
este juicio de conformidad al artículo 31 número 6 de la Ley de
Procedimientos Constitucionales.” (Sobreseimiento Amparo Ref. 583-2008
de las nueve horas y veintinueve minutos del día seis de enero de dos mil
nueve.)
 2- Actos de conclusión normal: La sentencia (Art. 32-35)
◦ Estimatoria
◦ Desestimatoria

3- Efectos de la sentencia:

- Efectos en el tiempo: 1- Retroactivos


2- Declarativos

- Efectos personales: 1- Inter partes


2-Generales por la interpretación
que se realiza de los derechos.
4- Ejecución de la sentencia (art. 36).
 Sentencia estimatoria

 Para estimar la pretensión debe constar en el proceso la prueba suficiente


sobre la violación constitucional alegada.

 Carga de la prueba
Sobre la obligación de probar las afirmaciones sostenidas en ambos extremos
de la relación procesal, la Sala sostiene: “… respecto a lo señalado por el
Fiscal de la Corte en relación a que la carga de la prueba "le corresponde al
actor" es necesario aclarar que tal afirmación no puede, en absoluto, aplicarse
de forma igual en todos los procesos constitucionales, es decir, prescindiendo
de la naturaleza del acto u omisión reclamada. Así, en el caso que nos ocupa,
debe recalcarse que el peticionario reclama contra la inacción del funcionario
demandado. Al respecto, la jurisprudencia de esta Sala ha interpretado que se
invierte la carga de la prueba cuando, como en este caso, la actuación
impugnada se trata no de una acción sino de una omisión.” (Sentencia
definitiva en el Amparo Ref. 348-2004 de las trece horas con cincuenta y
siete minutos del día dos de octubre de dos mil nueve.)
 Carga de la prueba para la autoridad demandada

A.La Sala ha sostenido que si la autoridad no aporta prueba para acreditar


desvirtuar la violación constitucional, cuando se le atribuye una omisión, se
estima la pretensión, tal como aparece en la siguiente resolución: “…esta Sala
concluye que, a la fecha, el Tribunal Supremo Electoral no ha probado que
haya emitido y notificado una respuesta formal a lo solicitado por el partido
político Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional; pues como la
misma autoridad señala, pese a que ya se han formulado algunos proyectos
de resoluciones, éstas son sólo propuestas de sentencias mientras no
concurran los requisitos exigidos por el Código Electoral para que surtan los
efectos correspondientes.
En consecuencia, es procedente amparar al partido político FMLN por la
vulneración de sus derechos de petición y a la protección en la conservación y
defensa de sus derechos, por haberse comprobado que la autoridad
demandada omitió resolver en forma definitiva las aludidas denuncias. Lo
anterior adquiere mayor relevancia debido a que las circunstancias en las que
dichas resoluciones incidirían, y resultarían eficaces, ya se extinguieron.”
(Sentencia definitiva en el Amparo Ref. 309-2004 de las doce horas y treinta
y cinco minutos del día veintidós de enero de dos mil diez.)
 B. Sobre el mismo aspecto, en el proceso de amparo, carece de relevancia los
motivos de legalidad aducidos por la autoridad demandada sobre el acto u
omisión reclamada, pues se requiere justifique con la prueba pertinente la no
violación del derecho alegado, tal como se señala claramente en la siguiente
resolución: “En este punto es menester hacer notar, además, que la autoridad
demandada, a lo largo de este proceso, ha enfilado sus argumentos únicamente a
justificar y pretender demostrar con probanzas documentales -fs. 27, 29, 106-
111-, las razones fácticas por las que destituyó al peticionario; entre otras
causas y como se ha relacionado supra, por la supuesta participación de aquél en
graves hechos de violencia y agresión contra compañeros de trabajo, poniendo
en peligro, además, la vida de otras personas.
 Al respecto, este tribunal se ve en la obligación de recordar que, cuando
requiere en amparo la justificación de un acto impugnado como violatorio de
derechos, como es el caso de un despido, no interesan -para efectos de este
proceso constitucional- las causas del mismo, sino lo que se pretende es que las
autoridades demandadas justifiquen la constitucionalidad del acto de destitución,
y no las razones de hecho que motivan su realización (…)
 Por todo lo expuesto, y dado, además, que no hay agregado en autos
ningún indicio que certifique la realización del procedimiento que, según se ha
indicado, era el constitucionalmente válido para proceder al despido del actor, se
colige que existe violación a sus derechos de audiencia y estabilidad laboral
consagrados en la normativa constitucional, por lo que es procedente acceder a
lo solicitado en la demanda y, en consecuencia, ampararlo en sus pretensiones.”
(Sentencia definitiva en el Amparo Ref. 1021-2007 de las catorce horas del
día veinte de abril de dos mil nueve.)
 Efecto restitutorio material cuando el acto reclamado constituye una
acción

A.Al concluirse la fundamentación constitucional de la sentencia estimatoria,


la Sala procede a determinar el efecto restitutorio de la misma.
Al respecto, es necesario aclarar que cuando este Tribunal reconoce en su
sentencia la existencia de un agravio personal, la consecuencia natural y
lógica es la de reparar el daño causado, restaurando las cosas al estado en
que se encontraban antes de la ejecución del acto violatorio de derechos y
restableciendo a la perjudicada en el pleno uso y goce de sus derechos
violados. Por ello, el artículo 35 de la Ley de Procedimientos
Constitucionales, en sus primeras líneas, señala el efecto normal y principal
de la sentencia estimatoria: el efecto restitutorio.
Ahora bien, este efecto restitutorio debe entenderse teniendo en cuenta la
finalidad principal del amparo: el restablecimiento del derecho constitucional
violado; y por consiguiente, la reparación de la lesión causada. (Sentencia
definitiva en el Amparo Ref. 88-2007 de las nueve horas con veintiocho
minutos del día doce de octubre de dos mil nueve.
 Efecto restitutorio material de desaplicación de la ley al caso concreto
cuando se trata de un amparo contra ley

El efecto restitutorio material de la sentencia estimatoria en el amparo contra ley implica


la desaplicación de la ley al caso concreto, es decir con efectos inter partes, como se
detalla a continuación: “Habiéndose establecido la violación constitucional alegada, el
efecto restitutorio de esta sentencia debe consistir en volver las cosas al estado en que
se encontraban antes del acto violatorio de derechos constitucionales.
En el presente caso, siendo que el acto violatorio consiste en la emisión de una ley
autoaplicativa, que contiene una disposición que vulnera derechos constitucionales a las
impetrantes, con base en la cual se les está efectuando un cobro por la extensión de un
permiso especial de funcionamiento por parte del Ministerio de la Defensa Nacional, el
efecto restitutorio se traduciría en dejar sin efecto la aplicación del Art. 9 literal e) de la
LGrCRAFMEAS, en relación a las sociedades LÓPEZ VENTURA, SOCIEDAD ANÓNIMA DE
CAPITAL VARIABLE, ARMOR SECURITY, SOCIEDAD ANÓNIMA DE CAPITAL VARIABLE y
SEGURIDAD SALVADOREÑA, SOCIEDAD ANÓNIMA DE CAPITAL VARIABLE, a partir de la
fecha de notificación de esta sentencia, la cual además debe hacerse del conocimiento
del Ministerio de la Defensa Nacional, que es la autoridad a quien corresponde aplicar
dicha norma.” (Sentencia definitiva en el Amparo Ref. 142-2007 de las once horas con
veinticinco minutos del día treinta de abril de dos mil diez)
 Efecto declarativo de la sentencia estimatoria

A. Una vez establecida la violación constitucional, la Sala examina la


posibilidad de restituir al demandante en el ejercicio pleno de su derecho
constitucional violado. Sin embargo, cuando ello no es posible porque el
acto se ha consumado en su totalidad y hasta se han producido nuevas
situaciones jurídicas a consecuencia de aquél, la Sala realiza una sentencia
declarativa de la violación constitucional, dejando expedita la posibilidad de
una compensación económica, que por no ser cuantificable debe ser
conocida en el juicio de instancia respectivo. Así lo establece la Sala como
se señala a continuación: “… es imprescindible agregar que si bien el inciso
segundo del artículo 208 Cn. faculta a la Asamblea Legislativa a realizar la
elección de un magistrado cuando "por cualquier circunstancia no se
propusiere alguna terna", dicho inciso evidencia su carácter eminentemente
subsidiario ante la ausencia de proposición, siendo que en el presente caso
sí había una terna propuesta –presentada, como se expuso, a las ocho horas
con quince minutos del día 22-VI-2004-, de lo cual se advierte que la
aplicación efectuada por la autoridad demandada al concretar el
procedimiento establecido en el artículo 208 Cn. rechazando la terna
formada por los actores, obedeció a una interpretación aislada de la norma
primaria, sin tomar en cuenta que el legislador, con base al principio
democrático, ya había efectuado un desarrollo determinando cuándo
expiran las coaliciones electorales, tal como lo dispone el Código Electoral.
 En ese orden de ideas, es menester agregar también que el artículo 208 de la
Constitución no puede –como ciertamente ningún otro precepto-
interpretarse de forma aislada del resto de normas constitucionales y legales
que regulan un supuesto jurídico, pues siendo las elecciones la forma en que
el pueblo expresa su voluntad, la integración del TSE de conformidad con el
mandato popular, es de importancia vital para el funcionamiento del Estado
Constitucional de Derecho. Sin embargo, con la actuación realizada en el
caso en análisis, la Asamblea Legislativa desconoció el mandato popular
emanado de las urnas que, en el precepto constitucional tantas veces
aludido, le ordena a dicho órgano del Estado que integre el referido Tribunal
con un magistrado proveniente de una terna designada por la fuerza política
a la que el pueblo le haya otorgado, en el evento electoral, el tercer lugar, en
concordancia con los artículos 83, 86 y 85 de la Norma Primaria.
 Por todo lo expuesto, se colige que existe vulneración a los derechos
fundamentales de seguridad jurídica y a optar a cargos públicos de los
demandantes, al haber rechazado la Asamblea Legislativa,
inconstitucionalmente la terna que éstos formaban, realizando una
aplicación basada en una interpretación restrictiva, literalista y aislada del
procedimiento de elección de magistrados al Tribunal Supremo Electoral
establecido en el artículo 208 de la Constitución de la República, por lo cual
habrá que declarar ha lugar al amparo solicitado.
 En el caso que nos ocupa, es un hecho notorio que el período para el cual
hubiesen sido electos cualquiera de los pretensores de este proceso
constitucional, expiró el día treinta y uno de julio retropróximo. Por ello,
esta sentencia habrá de tener un carácter necesariamente declarativo, esto
es, circunscribirse a la constatación y declaración de la violación de los
derechos constitucionales a la seguridad jurídica y a optar a cargos públicos
de aquéllos; quedando, además, expedita la acción indemnizatoria
correspondiente, a favor de los amparados.” (Sentencia definitiva en el
Amparo Ref. 525-2004 de las trece horas con cuarenta minutos del día
veintiocho de agosto de dos mil nueve. En el mismo sentido aparece la
sentencia definitiva del Amparo Ref. 535-2004, a las catorce horas del día
veinte de agosto de dos mil nueve.)
 Efecto restitutorio material con determinación de la actuación del
funcionario demandado cuando se trata de una omisión

Cuando la omisión impugnada en amparo y atribuida a la autoridad demandada


se ha comprobado a lo largo del proceso, la Sala declara ha lugar al amparo,
determinando como efecto restitutorio la actuación que debe seguir la autoridad
para restablecer el derecho violado, de la siguiente manera: “…De conformidad al
artículo 35 de la Ley de Procedimientos Constitucionales, el efecto restitutorio de
la sentencia que concede el amparo se concreta, principalmente, a ordenar a la
autoridad demandada que las cosas vuelvan al estado en que s e encontraban
antes del acto reclamado, con el propósito de restablecer los derechos
vulnerados y la tutela de la Constitución.
En ese sentido, tomando en cuenta que el Tribunal Supremo Electoral ha
manifestado que en algunos de los procedimientos en comento ya existen
proyectos de sentencia, el efecto restitutorio en el presente amparo se traduce
en ordenar a la citada autoridad –si aún no lo hubiere efectuado- que, en un
plazo de veinte días hábiles contado a partir de la notificación respectiva, provea
y notifique las resoluciones en las que dé respuesta a las denuncias formuladas
por el partido político Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional.”
(Sentencia definitiva en el Amparo Ref. 309-2004 de las doce horas y treinta y
cinco minutos del día veintidós de enero de dos mil diez.
La falta de prueba de la violación constitucional es motivo de declarar sentencia
estimatoria

La sentencia de amparo es desestimatoria cuando no se comprueba la violación


constitucional a través de cualquier medio probatorio, tal como se reseña a
continuación: “Así, se colige de los informes y la documentación incorporados
por la autoridad demandada en este proceso, el peticionario optó por no hacer
uso de los mecanismos franqueados en el Reglamento Disciplinario del FMLN
para ejercer su defensa, ya sea incorporando medios probatorios para apoyar su
posición, controvirtiendo las pruebas agregadas por su contraparte, o
simplemente oponiéndose a los argumentos con base en los cuales se solicitó
su expulsión, por lo que resulta incoherente que –en este proceso– alegue
transgredido su derecho de defensa.
Y es que incluso, en este amparo, después de haber presentado la demanda,
tampoco hizo uso de las oportunidades procesales que le fueron concedidas en
virtud de la ley de la materia, para manifestar su oposición a los argumentos
expresados por el Tribunal de Ética del FMLN, o agregar medios probatorios
que apoyaran su pretensión, o bien refutar los aportados por la autoridad
demandada al proceso.
En ese orden de ideas, dado que se ha comprobado en este proceso que el
actor tuvo oportunidad de ejercer su defensa en el procedimiento en comento,
sin que éste haya hecho uso de los medios franqueados en el Reglamento
Disciplinario para tal efecto, deberá desestimarse su pretensión.” (Sentencia
definitiva de Amparo Ref. 426-2004 de las doce horas con treinta y tres
minutos del día dos de septiembre de dos mil nueve.
 Cosa Juzgada

 La Sala ha declarado improcedente aquella pretensión que ya ha sido


resuelta mediante sentencia interlocutoria o definitiva en el amparo, tal
como se ejemplifica a continuación: “… Tal como se sostuvo en la resolución
de fecha 14-X-2009, pronunciada en el proceso de amaro (sic) con número
de referencia 406-2009, el instituto de la cosa juzgada debe entenderse
como la permanencia en el tiempo de la eficacia procesal de la decisión
judicial, por lo que constituye un mecanismo para la obtención de seguridad
y certeza jurídicas.
 Por medio de ella, el ordenamiento jurídico pretende que las resoluciones de
los jueces sobre los derechos de los ciudadanos queden permanentemente
eficaces en el tiempo, con lo que se alcanza una declaración judicial última
en relación con la pretensión planteada que no podrá ser atacada ni
contradicha por medio de providencias de órganos judiciales.
 Ahora bien, la cosa juzgada adquiere su completo sentido cuando se la
relaciona con un proceso posterior, ya que hasta entonces es cuando
adquiere virtualidad la vinculación de carácter público en que consiste. Tal
vinculación se manifiesta en dos aspectos o funciones, denominadas positiva
y negativa.
i.La función positiva de la cosa juzgada atiende a que el citado instituto vincula al
operador jurídico que conoce del segundo proceso, en el sentido que se atenga a
lo ya juzgado cuando tiene que decidir sobre una relación o situación jurídica de
la que la sentencia anterior es condicionante o prejudicial. En este último
supuesto, la cosa juzgada no opera como excluyente de una decisión sobre el
fondo del asunto, sino que le sirve de base.
ii. Por su parte, la función negativa de la cosa juzgada implica la exclusión de toda
decisión jurisdiccional futura entre las mismas partes y sobre el mismo objeto, es
decir, sobre la misma pretensión. Se trata del tradicional principio del non bis in
ídem.
La citada función debería impedir la iniciación de un nuevo proceso sobre la
misma pretensión; sin embargo, ello no es posible, ya que al juez o tribunal, de
hecho, se le puede presentar la demanda del segundo proceso, la cual exigirá la
emisión de un pronunciamiento sobre su admisión o no. Por ello, la consecuencia
se reduce a impedir que se dicte una decisión sobre el fondo del asunto en ese
segundo proceso.
C. De acuerdo con la función negativa de la cosa juzgada, si se advierte que en
sede constitucional se ha emitido un pronunciamiento de carácter definitivo en
relación con una determinada pretensión, y ésta es planteada nuevamente en otro
proceso, tal declaración de voluntad no estará adecuadamente configurada y, por
tanto, existirá una evidente improcedencia de la demanda planteada, lo cual se
traduce en la imposibilidad jurídica de que el órgano encargado del control de
constitucionalidad conozca y decida sobre el fondo del caso alegado.
Ello se encuentra fundamentado con el contenido prescriptivo de los artículos 80 y
81 del referido cuerpo normativo que, en conexión con la seguridad jurídica
reconocida en el artículo 1 de la Constitución, establece, entre otras cosas, que la
sentencia dictada en los procesos de hábeas corpus produce los efectos de cosa
juzgada contra toda persona o funcionario, haya o no intervenido en el proceso,
sólo en cuanto a que el acto reclamado es o no constitucional, o violatorio de
preceptos constitucionales.
De acuerdo con lo señalado, existe la imposibilidad de que se conozca
nuevamente de pretensiones que han sido resueltas por decisiones definitivas
pronunciada en los procesos de hábeas corpus, ya que éstas producen, una vez
dictadas, los efectos de cosa juzgada en relación con cualquier persona o
autoridad, con total independencia de su participación en el proceso.
(Improcedencia de las nueve horas con un minuto del día diez de junio de dos mil
diez pronunciada en el Amparo Ref. 211-2010)
Aplicación supletoria del nuevo Código Procesal Civil y Mercantil

 A partir de la entrada en vigencia del nuevo Código Procesal Civil y Mercantil,


la Sala lo ha aplicado supletoriamente a los procesos de amparo, así: “…En
relación a la petición formulada por el representante de la referida asociación
cooperativa, en el sentido de que se agregue el documento antes presentado,
es preciso señalar que según lo dispuesto en el artículo 164 inciso 2º del
Código Procesal Civil y Mercantil –de aplicación supletoria en el proceso de
amparo-, basta la sola presentación de expediente; por lo que resulta
innecesario emitir un pronunciamiento dirigido a consumar dicha
actuación….” (Resolución en el Amparo Ref. 1117-2008 de las ocho horas
con trece minutos del día dos de julio de dos mil diez.