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TECNICAS DE CONTROL EMOCIONAL

Por: Angel Antonio Marcuello García

Jefe del Gabinete de Psicología de la Escuela de Especialidades Antonio de Escaño (Ferrol-La Coruña)

1. LAS EMOCIONES.

Las emociones son reacciones naturales que nos permiten ponernos en alerta ante determinadas
situaciones que implican peligro, amenaza, frustración, etc.

Los componentes centrales de las emociones son las reacciones fisiológicas (incremento de la tasa cardiaca y de
la respiración, tensión muscular, etc.) y los pensamientos. Es necesario adquirir ciertas habilidades para manejar
las emociones ya que una intensidad excesiva puede hacer que las personas las vivan como estados
desagradables o les lleven a realizar conductas indeseables.

Ante este tipo de situaciones en la mayoría de los seres vivos suelen producirse una serie de reacciones
fisiológicas dirigidas a poner el organismo en alerta. En las personas también se producen estas reacciones, pero
son más complejas que en los animales ya que esas reacciones van acompañadas por pensamientos específicos,
que nos permiten diferenciar un rango mayor de emociones. Además, las personas no debemos reaccionar de
forma instintiva (por ejemplo agrediendo a aquello que nos amenaza o escapando de la situación), sino que a lo
largo de nuestra infancia aprendemos formas de comportarnos más adecuadas.

Así en las emociones humanas entran en juego cuatro aspectos:

 Una situación concreta.


 Una serie de reacciones fisiológicas específicas o sensaciones (aceleración del pulso y de la respiración,
tensión muscular, etc.).
 Unos pensamientos determinados.
 Un tipo de respuestas concretas apropiadas para esa situación.

La ansiedad y la ira son reacciones naturales y positivas que tenemos para ponernos en alerta ante determinadas
situaciones, que son consideradas como peligrosas. Pero también pueden ser emociones negativas que no
funcionan como debieran, activándose ante estímulos inofensivos y provocando malestar y conductas
inadecuadas. Comprender, conocer y admitir las emociones es el procedimiento para poder controlarlas.

La ansiedad

La ansiedad es una de esas emociones que hay que saber manejar porque son vividas como desagradables y
pueden provocar conductas inapropiadas, especialmente cuando se producen ante contextos sociales (por
ejemplo hablar en público) o ante situaciones que no entrañan nin¬gún peligro (por ejemplo subir en ascensor,
salir a la calle, etc.).

La Ansiedad consiste en un conjunto de sentimientos de miedo, inquietud, tensión, preocupa¬ción e inseguridad


que experimentamos ante situaciones que consideramos amenazantes (tanto física como psicológicamente).
Esto es, la “ansiedad”, incluye los siguientes componentes:

 Los pensamientos y las imágenes mentales atemorizantes (cognitivo)


 Las sensaciones físicas que se producen cuando estamos nerviosos o furiosos. (fisiológico).
 Los comportamientos que son la consecuencia de la respuesta de ansiedad (conductual).

En la ansiedad, como en cualquier otra emoción, juega un papel muy importante el tipo de pensamientos que
tenemos y las reacciones físicas experimentadas. El modo en que nos comportamos cuando estamos ansiosos a
menudo es inadecuado e interfiere en nuestro funcionamiento normal. Es muy importante controlar este tipo de
emociones ya que pueden afectar seriamente a la capacidad de desarrollar una vida sana.

La ira

La ira es otra emoción que puede ser problemática. La ira hace referencia a un conjunto particular de
sentimientos que incluyen el enfado, la irritación, la rabia, el enojo, etc. y que suele aparecer ante una situación
en la que no conseguimos lo que deseamos. Las reacciones fisiológicas ante la ira son similares a las que se
producen ante la ansiedad; lo que diferencia a una de la otra es el tipo de situaciones que las pro¬vocan, los
pensamientos que se producen en esas situaciones y las conductas que se desencadenan.

2. FORMAS CONCRETAS DE MANEJAR LAS EMOCIONES DE ANSIEDAD E IRA.

Los estados emocionales de los que estamos hablando son habitualmente vividos de forma negativa y suelen dar
lugar a conductas inadecuadas, lo que hace que la gente busque formas de eliminarlos. Ejemplos:

ANSIEDAD IRA
- respirar profundamente - distraerse
- fumar - gritar
- hacer ejercicio - atacar al otro/a
- beber alcohol - reprimirse
- morderse las uñas - insultar
- evitar la situación - dar puñetazos a la pared
Muchas personas desarrollan estrategias específicas para manejar sus emocio¬nes. Algunas de ellas pueden ser
adecuadas, pero también hay otras que pueden ser ineficaces o tener consecuencias negativas.

Técnicas concretas de manejar las emociones de ansiedad e ira:

Técnica n.° 1: Respiración profunda

Esta técnica es muy fácil de aplicar y es útil para controlar las reacciones fisiológicas antes, durante y después
de enfrentarse a las situaciones emocionalmente intensas.

 Inspira profundamente mientras cuentas mentalmente hasta 4


 Mantén la respiración mientras cuentas mentalmente hasta 4
 Suelta el aire mientras cuentas mentalmente hasta 8
 Repite el proceso anterior

De lo que se trata es de hacer las distintas fases de la respiración de forma lenta y un poco más inten¬sa de lo
normal, pero sin llegar a tener que forzarla en ningún momento. Para comprobar que haces la res¬piración
correctamente puedes poner una mano en el pecho y otra en el abdomen. Estarás haciendo correctamente la
respiración cuando sólo se te mueva la mano del abdomen al respirar (algunos le llaman también respiración
abdominal).

Técnica n.° 2: Detención del pensamiento

Esta técnica puede utilizarse también antes, durante o después de la situación que nos causa problemas.

Esta estrategia se centra en el control del pensamiento. Para ponerla en práctica debes seguir los siguientes
pasos:

 Cuando te empieces a encontrar incómodo, nervioso o alterado, préstale atención al tipo de


pensamientos que estás teniendo, e identifica todos aquellos con connotaciones negativas (centrados en
el fracaso, el odio hacia otras personas, la culpabilización, etc.)
 Di para ti mismo “¡Basta!”
 Sustituye esos pensamientos por otros más positivos

El problema de esta técnica es que se necesita cierta práctica para identificar los pensamientos negativos, así
como para darles la vuelta y convertirlos en positivos. En el siguiente cuadro te presentamos algunos ejemplos:

PENSAMIENTOS PENSAMIENTOS
NEGATIVOS POSITIVOS
“Soy capaz de superar esta situación”
“Soy un desastre”
“Si me esfuerzo tendré éxito”
“No puedo soportarlo”
“Preocuparse no facilita las cosas”
“Me siento desbordado”
“Esto no va a ser tan terrible”
“Todo va a salir mal”
“Seguro que lo lograré”
“No puedo controlar esta situación”
“Posiblemente no se haya dado cuenta
“Lo hace a propósito”
“que lo que hace me molesta”

Técnica n.° 3: Relajación muscular

Esta técnica también sirve para aplicar antes, durante y después de la situación, pero para su empleo eficaz
requiere entrenamiento previo. Para su práctica sigue los siguientes pasos:
 Siéntate tranquilamente en una posición cómoda. Cierra los ojos.
 Relaja lentamente todos los músculos de tu cuerpo, empezando con los dedos de los pies y relajando
luego el resto del cuerpo hasta llegar a los músculos del cuello y la cabeza.
 Una vez que hayas relajado todos los músculos de tu cuerpo, imagínate en un lugar pacífico y relajante
(por ejemplo, tumbado en una playa). Cualquiera que sea el lugar que elijas, imagínate totalmente
relajado y despreocupado.

Imagínate en ese lugar lo más claramente posible. Practica este ejercicio tan a menudo como sea posible, al
menos una vez al día durante unos 10 minutos en cada ocasión. Si te ha convencido la utilidad del ejercicio,
recuerda que debes practicarlo para llegar a automatiza el proceso y conseguir relajarte en unos pocos segundos.

Técnica n.° 4: Ensayo mental

Esta técnica está pensada para ser empleada antes de afrontar situaciones en las que no nos sentimos seguros.
Consiste simplemente en imaginarte que estás en esa situación (por ejemplo, pidiéndole a alguien que salga
contigo) y que lo estás haciendo bien, a la vez que te sientes totalmente relajado y segu¬ro. Debes practicar
mentalmente lo que vas a decir y hacer. Repite esto varias veces, hasta que empieces a sentirte más relajado y
seguro de ti mismo.

BIBILIOGRAFIA:

 DE LAS HERAS RENERO, Mª DOLORES Y COLS. Programa Discover. Junta Castilla y León.
 E. CABALLO, VICENTE. Manual de evaluación y tratamiento de las habilidades sociales. SIGLO XXI. 1999.
 GOLDSTEIN ARNOLD. Habilidades sociales y autocontrol en la adolescencia. SIGLO XXI. 1999.
 LUENGO MARTÍN, Mª ÁNGELES Y COLS. Construyendo la Salud. MEC.
 MARTHA DAVIS, MATTHEW MCKAY. Técnicas cognitivas para el tratamiento del estrés. MARTÍNEZ ROCA. 1998.
 MARTHA DAVIS, MATTHEW MCKAY. Técnicas de autocontrol emocional. MARTÍNEZ
 VALLÉS ARANDIGA A. Y VALLÉS TORTOSA C. Programa de refuerzo de las habilidades sociales III. EOS

El control de las emociones


Es un error creer que el control de las emociones es como domesticar una bestia salvaje. Al hacerlo estoy
bloqueando una energía que termina infectándose y yo termino prefiriendo no sentir.

 "es que me dominan"


 "son como bestias salvajes dentro de mí"
 "me llevan a donde no quiero ir"

Entiendo, pero si lucho contra ellas, sólo haré más grande el problema.

Quejarme de mis emociones es tan absurdo como maldecir la alarma de mi reloj despertador por sonar a
la hora programada.

Si yo quiero controlar la alarma, me ocupo en programar adecuadamente la hora a la que quiero que
suene.

Si quiero controlar mis emociones, elijo adecuadamente mis pensamientos.

Que no se me olvide lo que aprendí en la página ¿Qué son las emociones?, en la que entendí que ellas son
solo una respuesta de mi esencia a la dirección de mis pensamientos.

Una vez que comprenda este punto, no vuelvo a quejarme de mis emociones a riesgo de caer en ridículo
ante mí mism@ por ladrarle a la alarma.
Causa y efecto
“Parece que no tienes sentimientos y además te burlas de los míos.”

Mi querida amiga, no sólo te quiero mucho, sino que además te voy a llevar de la mano hasta un lugar en
el que vas a tener todo el control de las emociones. Se te abrirá un mundo nuevo y maravilloso de
esperanza y fortaleza interna.

Porque sentirme bien o sentirme mal es algo que me hago yo mism@ al permitir pensamientos que me
construyen o que me disminuyen.

El control de mis emociones empieza en el tipo de pensamientos que me permito pensar. Lo importante es
que yo asuma la responsabilidad de los pensamientos que permito en mi mente.

Reformular mi pensamiento
es tan solo cambiarle la dirección
Si pienso: “no soy atractiv@”, por supuesto que siento emociones espantosas.

Si quiero controlar esas emociones, puedo reformular diciendo:

“Me siento fe@ y más fe@ me verán si lo demuestro. Quiero cambiar esta perspectiva.”

“He visto personas feas que se expresan con mucha gracia o que son muy alegres y simpáticas. Hay
quienes bailan muy bien y otras que se visten muy bien. Eso compensa su apariencia y se convierte en su
atractivo.”

“Yo quiero desarrollar algún atractivo especial… Ya sé, yo puedo XXX y tengo facilidad de YYY. Se me
ocurre que talvez yo...”

Allí ya se movió un poco la energía, esos pensamientos se sienten mejor y estoy controlando las
emociones. Puedo seguir reformulando y reformulando hasta llegar a proponerme cosas que en verdad me
ilusionan y me provocan grandes expectativas.

Eso es reformular: es cambiarle la dirección al pensamiento, sin cambiar el tema central.

Así es como llego a controlar las emociones. Sin bloquearlas, sino provocando que surjan las que sí
quiero.

Controlo mis emociones cuando busco pensamientos que cada vez se sientan mejor.

¿Un pensamiento que se sienta mejor?


Si, claro.

Porque cuando un pensamiento me destruye o me disminuye se siente mal y siento que pierdo el control
de las emociones.

Cuando un pensamiento me construye, entonces siento que me libera, me alivia, me hace sentir mi valor
y mi derecho a vivir una vida digna.

Se siente mejor.
En ese momento siento que recupero el control de las emociones.

¿Ves cómo esto no es un asunto de luchar en contra de las emociones negativas, ni de taparlas o
bloquearlas a pura fuerza de voluntad?

Es un asunto de actitud
Me apunto del lado de la actitud constructiva o del lado de la actitud destructiva.

Simple ¿verdad?

“Si. Ya entiendo que si me siento deprimida o enojada, es porque me he dejado llevar por una corriente
de pensamientos que me empequeñecen. Incluso, ya entiendo por qué si me quejo de mi malestar, es
como ladrarle a la alarma.”

“Esa comparación es buena. La alarma sonará de acuerdo a cómo programo el reloj de la misma manera
que mis emociones serán el resultado de cómo programe mis pensamientos.”

Si he llegado hasta esta página del control de las emociones, debiera ya manejar la información de las
páginas:

Emociones

¿Qué son las emociones?

¿Cuáles son?

Luego continúo con la serie de páginas sobre las emociones, para completar mi perspectiva sobre este
asunto del control de las emociones:

Emociones
El control de las emociones es fácil si comprendo ¿qué son y qué las genera?

Pero no se trata de controlarlas directamente por medio de la voluntad o la determinación. Este es un


camino largo y agotador.

 ¡Es que ya no soporto que me dominen!


 Estoy como esclavizad@
 Soy presa de la tristeza, el miedo y el enojo

Lo sé, he estado allí.

Comprenderé muy bien que la manera práctica y eficiente de manejarlas es volverme muy selectivo con
mis pensamientos.

En vez de luchar en contra de lo que me mortifica, aprendo cómo generar emociones armoniosas.

De esta manera voy a:

 sentirme liberad@
 asumir el control de mi vida
 generar los mejores sentimientos
 darle sentido y valor a mi vida
 alcanzar mi bienestar y paz

Antes de continuar

¿Qué son las emociones?


Al comprender qué son las emociones y para qué sirven, me podré transformar desde una persona que
sufre y se lamenta a una persona integrada que goza de la vida.

Si...

 "me siento triste y fácilmente me deprimo"


 "me enojo cuando no salen las cosas"
 "no alcanzo a ser yo mism@, tengo miedo de..."

...y otros sentimientos negativos, sabré que así no es como quiero vivir mi vida.

En las universidades se exponen toda clase de teorías al respecto y hasta la fecha no hemos logrado
encontrar una que sea lo suficientemente práctica y simple como para facilitarnos al resto de los mortales
vivir una vida con dignidad.

Abraham-Hicks nos ha ofrecido la mejor definición de emoción que yo he encontrado:

En palabras simples - la simplicidad es una cualidad de los sabios - la emoción es un mensaje desde mi
esencia con respecto al pensamiento que estoy teniendo.

[Nota: Mi esencia es mi alma. Pero si “alma” no se acomoda bien con mis creencias, entonces es “lo mejor
de mí”, aquel o aquella que verdaderamente soy, en lo más profundo de mi ser.]

Bien, pero entonces qué son las emociones:

Lo más básico (y que puedo comprobar ya) es:

siempre que tengo un pensamiento


este pensamiento inmediatamente me dispara una emoción
que se siente bien o se siente mal

Fácil, ¿verdad? Allí está la base.

La base
Cada pensamiento que yo pienso, instantáneamente genera una emoción, que se siente bien o se siente
mal. Eso es totalmente automático, y sucede siempre.

Cuando pienso un pensamiento tal como “yo no puedo” o “soy un fracaso”, instantáneamente me siento
mal. Esa emoción negativa me está indicando la distancia entre ese pensamiento y mi esencia.

Cuando pienso un pensamiento tal como “¡qué bien que lo hice!” o “esto sí lo estoy comprendiendo bien”,
instantáneamente me siento bien. Esta emoción positiva me está indicando que ese pensamiento está
muy cerca de mi esencia.
Entonces eso que siento cada vez que pienso un pensamiento es una emoción. Y las emociones lo que me
dicen es...

...qué tan cerca o lejos está ese pensamiento de mi esencia

“¿Qué es eso tan lindo? Es como tener a mi mejor amigo hablándome al oído.”

Así es. Mi esencia siempre - siempre - estará allí para darme su opinión acerca de lo que pienso. Esta
definición de emoción es a la vez práctica y constructiva.

“Entonces, ¿qué hago con eso?”

Bien, ya sé qué son las emociones, ahora...

¿Para qué sirven las emociones?


La definición de qué son las emociones me impulsa a usarlas como una alarma despertadora.

Cuando siento emociones que se sienten bien, sabré que lo que estoy pensando está cerca de mi esencia
– porque siento rico. Sabré entonces, que esos son pensamientos que me construyen, que están a favor
de mi integridad. Siendo así, me doy rienda suelta y sigo surfeando esa ola.

Cuando siento emociones que se sienten mal, reviso cuáles pensamientos son los que están provocando
este disgusto. Al revisarlos, confirmaré que van en una dirección que me destruye, que me desintegra.
Sabiendo esto, mejor detengo esa línea de pensamiento y reformulo.

Con esta base, lo demás será fácil.

¿Quiero saber cuáles son las emociones?


Lo que me interesa saber sobre cuáles son las emociones es la posición relativa entre unas y otras.
Cuando quiero salir de la negatividad, uso esa sucesión como una escalera para salir del abismo.

La escalera emocional es

 una herramienta valiosísima para ascender hacia estados de mayor alivio


 en los que la energía empieza a moverse
 en una dirección que me construye en vez de destruirme.

Un ejemplo muy claro de esto es el paso del miedo al enojo. Con miedo, me siento aprisionad@ y muy
disminuid@.

Cuando al fin me enojo, genero un movimiento de energía que me libera un poco y me permite sentir que
recupero un tanto el control sobre mi vida.

“Es cierto, cuando yo tenía 18 años, me rebelé contra mi padre a quien siempre le tuve mucho miedo. Me
sentí mucho mejor conmigo mismo, más fuerte y determinado a vivir mi vida según mis propias
directrices.

Lamentablemente, me excedí en mi rebeldía y me enredé con un grupo de gente muy problemática. En


ese momento no sabía nada sobre cuáles son las emociones y cómo manejarlas.”

La primera parte te dio buenos resultados. Pero no supiste en ese momento cómo continuar subiendo por
la escalera emocional hacia estados más constructivos de tu integridad.
De haber sabido cómo, habrías continuado con emociones tales como decepción y luego coraje hasta
encontrar un equilibrio. Es posible que hubieras podido negociar un acuerdo con tu padre que te habría
fortalecido mucho.

"Me interesa saber cuáles son las emociones que usaremos como referencia y cómo moverme a través de
ellas."

El punto aquí es que las emociones ubicadas en los peldaños más bajos me hacen sentir:

 muy mal
 aprisionad@
 con menos energía
 la mente muy desordenada y
 llena de creencias que me disminuyen.

En la medida en que vaya subiendo por esa sucesión de emociones, recupero más y más bienestar,
libertad, energía, claridad y fuerza constructiva.

Lo importante es que me mueva en la dirección de mi integridad, y me siga moviendo en esa dirección,


para no quedarme atascad@ a medio camino.

Cuáles son las emociones - los tipos de emociones


Como esto no es gimnasia intelectual, sino un espacio de transformación personal práctico, los tipos de
emociones que interesan son sólo en cuanto a su valor relativo.

Lo que haremos acá es usar esta información a manera de termómetro para saber cuál está más caliente
y cuál más fría.

Hay dos propuestas muy buenas de esta forma de organizar las emociones, que nos han inspirado. Una es
la de Sedona Method y la otra de Abraham-Hicks. Nuestra propia escalera emocional es así:

1. alegría 11. decepción


2. amor 12. preocupación
3. sabiduría 13. enojo
4. libertad 14. odio
5. bienestar 15. inseguridad
6. fuerza interna 16. miedo
7. creatividad 17. tristeza
8. coraje 18. culpabilidad
9. esperanza 19. desesperación
10. pesimismo 20. depresión
11. decepción 21. derrota

Faltan varios otros tipos de emociones. Las emociones anotadas pueden tener significados distintos para
distintas personas e incluso podrían organizarse diferente. Pero nuestra intención es exponer algunas de
las más frecuentes y que nos facilitan comprender cómo movernos de unas a otras.
Escalera emocional
Esta sucesión – escalera emocional – desde las emociones más positivas hasta las más negativas, tiene
una única finalidad:

Comprender por un lado, cuáles son las emociones de referencia. Por otro, darme cuenta que puedo
mover mi energía desde una posición molesta a otra mejor, de manera gradual hasta llegar a conectarme
con mi esencia.

Muchas veces he querido salir de la tristeza y conectarme con la alegría, pero no lo he logrado. Ese paso
es difícil pues implica un salto muy grande.

Me resultará más fácil moverme de la tristeza al miedo, luego al enojo, de allí a la decepción. Si logro
pasar a la esperanza, ya estaré fuera del barreal. Entonces me será más fácil conectarme con el coraje y
todas las otras emociones grandiosas que me construyen y hacen de mi vida algo extraordinario. En ese
momento ya estaré conectad@ a mi esencia, a la mejor parte de mí.

Si comprendo cuáles son las emociones a las que puedo moverme con más facilidad, habré dado un gran
paso.

Las características de los niveles inferiores son:

 siento menos energía


 mi mente está más confusa
 me aferro más a la emoción
 me siento más aprisionad@ y
 mi nivel de frecuencia es más bajo.

Detengo esa necedad de culparme por sentir emociones negativas y empiezo a revisar los pensamientos
que las generan. De ahora en adelante, sólo reformulo mis pensamientos para generar otros tipos de
emociones e ir subiendo gradualmente por la escalera emocional.

Potente, ¿verdad?

Estoy en la página Cuáles son las emociones. Si he llegado hasta aquí, debiera ya manejar la
información de las páginas:

El manejo de las emociones


El manejo de las emociones lo podré alcanzar fácilmente si permito que las fuerzas más constructivas
dentro de mí sean las que eligen la dirección de mis pensamientos.

Una amiga que se sinceró consigo misma dijo:

“Estoy más clara ahora. Ya sé que no quiero relacionarme con esta persona, pero me siento muy
irresponsable y miserable por ser así.”

Puedo distinguir dos voces diferentes dentro de ti:

 Una que ve la luz y reconoce lo que se mueve en lo profundo de tu ser.


 Otra que menosprecia eso y te juzga por no adaptarte a ciertas “normas establecidas”.
El manejo de las emociones empieza al permitirte ser muy sincera contigo misma y revisar, desde lo más
profundo de tu esencia, si eso que haces es armonioso con la vida que quieres vivir.

Si no es armonioso, entonces – por respeto a ti misma – reconócelo y construye a partir de allí. Pero no te
entregues a creencias o sentimientos ajenos que te hacen sentir irresponsable y miserable por ser así.

¿Quién domina en tu vida?


¿No ves lo que está pasando?

Si en verdad quieres saber cómo manejar las emociones, pon atención.

Primero te permites por un instante recibir la información desde tu esencia. Esta información trae una
dirección que te libera y te fortalece. Que te da un respiro y una esperanza.

Si te hubieras permitido construir a partir de allí, habrías diseñado un plan que tuviera en consideración a
todas las personas involucradas y la manera más responsable de resolver esto, pero sin traicionarte.

Pero ¡no!

De inmediato, te acobardas y te juzgas, porque eso que viste (pensaste o sentiste) no se acomoda a los
patrones aceptados por esa persona o por algunas creencias que tienes bien arraigadas.

Traicionas a esa parte honesta y profunda que trae un mensaje liberador, para pasarte de bando al lado
de esa vocesita enemiga que cree saberlo todo, inclusive lo que debes hacer y no hacer.

Para aprender sobre el domino de las emociones, primero aprendo quién me maneja a mí...

¿A cuál de esas voces vas a permitirle que dirija tu vida?

No estoy hablando sólo del caso que nos ocupa en este momento, ni estoy hablando de la próxima
semana. Te pregunto, en este y en todos los casos:

¿A cuál de las voces interiores vas a permitirle que dirija el destino del resto de tu vida? ¿Qué parte tuya
será la que manda en el manejo de las emociones?

¿La que te aprisiona o la que te libera?


“¡Ay qué susto me da esto! No sé cómo manejar las emociones que me saltan por todo lado".

"Siento una fuerza desde adentro que me dice que tengo todo el derecho de sentir lo que siento. Pero por
otro lado, oigo la voz de mi esencia que me advierte que no tengo ese derecho y que será una
irresponsabilidad continuar.”

Amiga, creo que le pusiste una etiqueta equivocada a esa voz que oyes. La voz de tu esencia buscaría lo
mejor para ti, haría lo que fuera por tu felicidad y preferiría tu bienestar por encima incluso de lo
“socialmente aceptable”. ¿Cierto?

Esta voz autoritaria que oyes te está limitando, aprisionando y exigiendo que te ajustes a “lo que debe
ser” aunque te haga infeliz. Yo diría que, cuando mucho, es la voz de tu enemiga interna.

Esto es clave para entender el manejo de las emociones.

Mi alma, mi esencia y todo lo sagrado y espiritual es pura energía positiva.


Si lo que pienso y siento me limita, si me hace sentir que no tengo valor y que no tengo derecho,
entonces no proviene de mi alma.

Proviene de creencias que acepto como verdad. Pero esas creencias vienen de lo que he escuchado decir a
personas con autoridad a lo largo de mi crecimiento.

Esas personas podrán haber dicho eso con muy buena intención y puede haber sido una verdad para ellos,
pero es obvio que a mí, esa “verdad” me aplasta y me disminuye en este momento.

¿Qué dirección elijo?


Has llegado al punto en que te toca hacer una elección:

¿A cuál de las voces interiores vas a permitirle que dirija el destino del resto de tu vida?

“Sí, sí, ya lo decidí. Voy a seguir la voz de mi esencia, esa que siento que con amor me dice lo que es
armonioso y lo que no."

"Pero entonces, ¿cómo resuelvo este asunto con esa persona, para no maltratarla?”

¡Qué diferencia!

Ahora siento que te estás construyendo y que te estás respetando. Me parece que con esperanza,
sabiduría y responsabilidad estás queriendo solucionar esto que te agobia.

Ya pronto estará todo más claro y encontrarás varias opciones buenísimas para acomodar el asunto con
esa persona.

De paso, en esta dirección el manejo de las emociones te resultará cada vez más sencillo.

El camino que me construye


Por ahora, permítete sentir hacia adónde te lleva esta intención.

¿Sientes que esta apertura con tu esencia te da fuerza, te inspira y alienta a construirte?

“¡Sííí! Siento una alegría que me brota desde adentro y que me unifica."

"Siento como si esto fuera un nuevo comienzo. Me estoy dando la oportunidad de vivir como en verdad yo
quiero vivir mi vida.”

Por allí es, amiga. Ahora sí siento que esa es la voz de tu esencia.

Desde allí el manejo de las emociones es fácil. Solamente te ocupas de generar tus pensamientos con la
intención de liberarte y de construirte, y las emociones que esos pensamientos provocan son
extraordinarias.

¿Puedes permitirte sentir como fluye tu energía con esta conexión? ¿Puedes sentir cómo vas teniendo más
y más confianza en ti misma?

“Esto es grandioso. Quiero sentir esto siempre.”

¿Puedes conectar con tu sabiduría interior? ¿Puedes resolver cómo manejar el asunto aquel con esa
persona?
“¡Esto es asombroso!"

"Lo que pasa es que he tenido mucho miedo a lo que diga la gente. La solución es simple: No hay razón
de que yo pierda para que esa persona se sienta complacida. No tengo más que decirle esto y se acabó."

"No es desconsiderado ni inaceptable: es respetarme yo. Si ella y el resto de la gente lo entiende, bien. Si
no, no me siento obligada.”

¿Y qué pasó con aquello que te hacía sentir muy irresponsable y miserable por ser así?

“No, ya sé cómo es esto del manejo de las emociones. Depende de a cuál de mis voces interiores es a la
que voy a permitirle dirigir mis pensamientos. Lo tengo claro ahora.”

Me alegro, amiga.

Cómo cambiar las emociones


Aprender cómo cambiar las emociones es fácil si comprendo qué son las emociones. No necesito luchar
contra ellas, sino asumir una actitud constructiva que me libera y fortalece.

 "mis fantasmas me persiguen sin descanso"


 "tengo miedo de ser asaltad@ en las calles"
 "mi pareja me dejó y me siento desolad@"

La fuente de bienestar, seguridad e integridad personal está al alcance de toda persona. Cuando pregunto
¿cómo cambiar las emociones?, cuando siento esas emociones negativas, es porque me he desconectado
de la fuente.

Ella: “A veces siento que hablas muy livianamente, como si cambiar de emociones fuera tan sencillo como
enchufar la tostadora de pan. Pareciera que no has vivido el desgarre de la depresión, el pánico o la
tristeza profunda.”

Tienes razón. Me disculpo por hablarte de la cumbre de la montaña cuando estás en el abismo. Es cierto
que ese salto no se puede dar de un solo.

Pero gracias por el ejemplo de la tostadora. Volveremos a ella para ejemplificar cómo cambiar las
emociones.

Rescatando la conexión
Por ahora, le preguntaremos a un rescatador profesional qué haría para sacarte si estás perdida en las
profundidades del bosque.

Rescatador: “Lo primero es determinar adónde está y en qué condiciones. Lo segundo es adónde quiere
llegar. Con esos datos, ya tendremos una ruta básica. No interesa cómo llegó allí.”

Su estado es de profunda tristeza. Podremos apoyarla y guiarla de varias maneras, pero deberá salir por
sus propios medios, pues nadie puede hacerlo por ella. Quiere llegar a la cumbre, pero desde donde está,
esa cumbre no se distingue aún.

Rescatador: “Comprendo. Al menos sabemos que deberá dirigirse en dirección Este sin perder más
tiempo.”

¿Me puedo quejar?


Ella: “Pero creo que es importante que sepan por qué estoy aquí. Con esa explicación, al menos me darán
la razón.”

Es posible que tengas toda la razón, pero eso no será de ninguna ayuda para aprender cómo cambiar las
emociones que sientes. Mientras más te dediques a encontrar razones de por qué estás allí, más te
hundirás en la espesura.

Rescatador: "No interesa cómo llegaste sino cómo salir. ¿Quieres salir de allí?"

Ella: “Pero es que si supieran lo que he vivido, comprenderían...”

Rescatador: “Ella no quiere salir de allí.”

Ella: “Bueno, bueno, está bien. La verdad es que sí quiero salir de este infierno. ¿Qué hago para aprender
a cambiar las emociones?”

La brújula
Rescatador: “Dirígete hacia donde sale el sol. Está amaneciendo y verás una parte que es más luminosa.
Si de camino encuentras grandes obstáculos, esquívalos pero retoma el rumbo.”

Te traduzco: Elije desde ya que nada hay más importante que sentirte bien o al menos mejor que antes.
Si te encuentras algún obstáculo, busca cualquier pensamiento que te haga sentir un poco mejor que
antes, que te libere un tanto, que te construya un poquito. Siempre con la dirección clara de cambiar de
emociones y llegar a un lugar que te haga sentir mejor.

Ella: “Apenas empiezo a caminar siento miedo, pero eso se siente mejor que la tristeza de donde vengo.”

Excelente, es un avance.

[Nota: ella está subiendo por la escalera emocional ]

Ella: “Me preocupa lo que va a pasar conmigo. ¿Qué va a ser de mí? Me molesta que la gente opine
respecto a mi vida. No veo un futuro prometedor. No sé cómo cambiar las emociones”

¡Bieeen! ¿Eso se siente mejor?

Ella: “Sí claro, pero no me quiero quedar aquí. Yo quisiera vivir una vida con un mínimo de tranquilidad.
Quisiera llegar a sentir que tengo derecho a sentirme bien. Diablos, yo también tengo derecho.”

Rescatador: “¿Me puedo ir ya?”

Gracias, amigo. Desde allí ella ya está viendo la cumbre. Misión cumplida.

[Nota: Este proceso se ha resumido para presentarlo acá. En realidad fue de varias semanas. El
rescatador en efecto estuvo presente en una de las sesiones personales.]

¿Comprendes ahora cómo cambiar las emociones?

Sustituir y reformular
¿Ves que primero elijes una dirección clara, y luego vas manejando tus pensamientos, siempre
determinada a atravesar la maraña?

Ella: “Si, primero estuve muy pegada con la justificación.”


En ese momento tuviste que sustituir: desapegarte de una línea de pensamiento para alinearte con otra.
Después de eso, reformular tu pensamiento ya fue cada vez más fácil.

Ver hacia atrás


Ella: “Fácil dices tú. Si supieras lo duros que fueron esos momentos de desesperación...”

A ver, amiga. Estamos con la intención de aprender cómo cambiar las emociones ¿En qué dirección te
lleva eso que acabas de decir?

Ella: “Huy, horroroso. Iba a lamentarme de nuevo y sentir lástima de mí misma. Corrijo: Acabo de
completar una travesía dura, pero me siento tan bien de estar aquí, que me parece que todo ese esfuerzo
ha sido válido.”

Mucho mejor. Acabas de reformular muy bien. Así es como aprendes cómo cambiar las emociones. Ahora,
todavía le das mucha importancia a “de dónde vienes”.

En este momento, ¿adónde quieres ir?

Ella: “Ahora que ya sé cómo cambiar las emociones, quiero mantenerme siempre de este lado
constructivo. Quiero afianzarme en mi propio valor y sentir más fuerza para alcanzar una vida cada vez
más satisfactoria.”

Eso estuvo todavía mejor.

Ella: “Si, gracias. Lo que me queda por preguntar es qué pasó con el cuento de la tostadora.”

Enchufando
Cuando haces tu elección de que lo más importante es sentirte un poco mejor con cada pensamiento que
permites en tu mente...

...que la única opción en la que te vas a enfocar es la actitud de construirte con cada paso que das...

...sin ver hacia atrás, sino sólo hacia donde quieres ir...

...te estás conectando con “lo mejor de ti”...

...con todo lo que te lleve en la dirección de tu esencia...

...te estás enchufando a la fuente de tu propia energía interna.

Ella: “Me queda claro. Me declaro tostadora enchufada en pleno aprendizaje de cómo cambiar mis
emociones.”

Autoestima y emociones
¿Qué relación tienen autoestima y emociones? Muchísima, pero no la relación que parece a primera vista.

“¿Al controlar mis emociones voy a aumentar mi autoestima?”

Estaría eligiendo el camino difícil. Controlar las emociones es pretender tapar el sol con un dedo.

 “Cuando exploto con enojo, luego me siento culpable y me deprimo.”


 “Cuando tengo miedo me hago pequeñq y siento una baja autoestima”

 “La tristeza me hunde y mi autoestima se va al suelo”

Es lógico, pero la cosa se resuelve por otro lado.

Si quiero conocer la relación entre autoestima y emociones, empiezo por el principio:

¿Qué es la autoestima?
Es sentirme bien conmigo mism@, aceptarme, apreciarme, es estar cómod@ dentro de mi piel.

En definitiva es conectar con mi esencia, con mi alma, con lo mejor de mí.

“Eso suena muy bonito, pero ¿cómo se le llega a una alta autoestima y emociones que me permitan vivir
en paz? Si estoy buscando aumentar mi autoestima es porque estoy muy lejos de eso.”

Para aumentar mi autoestima es necesario que yo vaya acercándome más y más...

Constantemente
Cada día
Con cada pensamiento

...a un estado de sentirme mejor conmigo mism@, de apreciarme.

Eso lo logro identificando pensamientos que me construyan en vez de que me destruyan. Ejemplos de
pensamientos que me destruyen son:

“es que yo soy tan inútil para esto”


“es que yo no puedo”
“a veces me siento una persona mala”

Al permitir esa clase de pensamientos siento horroroso. Siento una emoción muy fea.

“Eso precisamente es lo que quiero eliminar de mi vida, quiero desechar esa emoción.”

Ya hablamos de eso. Tapar una emoción es ir en la dirección contraria. Descartarla es negarme a entender
un mensaje.

Avancemos...

¿Qué es la emoción?
Esa emoción me está indicando una distancia entre esos pensamientos horrorosos y los pensamientos que
mi esencia - mi alma - quisiera que yo pensara.

Para manejar mejor este asunto de autoestima y emociones es bueno revisar la información de la página
de emociones y luego regresar, porque es fundamental comprenderla bien.

El momento en que siento una emoción negativa, es cuando debo actuar. En ese preciso momento,
cambio la dirección del pensamiento que está en mi mente.

La opción es formular pensamientos que me hagan sentir mejor, que me provoquen emociones mejores.
Eso es atender el mensaje que me traen mis emociones.

Un mensaje desde mi esencia.

¿No es extraordinaria esta manera de ver lo que sucede dentro de mí?

Bueno, entonces dejo de sentirme mal por las emociones que siento y en su lugar, busco entender el
mensaje que me traen.

¿Ahora qué hago con eso?


“Bien, siento feo e interpreto eso como que mi esencia me dice que enderece la dirección. ¿Ahora qué?”

Aunque parezca difícil al principio, me invento los pensamientos que corrijan la dirección que llevaban mi
autoestima y emociones. Utilizo cualquier recurso para idear y formular pensamientos que me hagan
sentir mejor.

Si todavía no puedo pensar cosas decididamente constructivas como:

 yo quiero ser libre


 me gusta sentir la maravilla de mi fuerza interna
 me amo...

...por lo menos me permito pensamientos tales como:

 quiero aprender a formular este tipo de pensamientos


 quiero acercarme a ser una persona más constructiva
 quiero comprender mejor cómo aprovechar este proceso y aplicarlo en mi beneficio

Cualquier pensamiento de estos se siente mejor que aquellos otros que me aplastaban.

¿Sí o sí?

Si la respuesta es sí, entonces empieza la acción:

Escribo mis primeros pasos


Cuando escribo, enfoco intensamente mi energía y provoco que se mueva. Sólo al hacerlo podré
comprobar este fenómeno tan interesante y beneficioso de transformar mi autoestima y emociones.

Saco lápiz y papel ya y hago una lista de pensamientos que van en la dirección de mi construcción.

Tal vez yo no sienta todavía que me construyen efectivamente, pero van en la dirección correcta, doy mis
primeros pasos en esa dirección.

Hago una lista de tres pensamientos que me alivien un poco.

Por ejemplo:

 Quiero aprender cómo sentirme más aliviad@


 Voy a dar algunos pasos para empezar
 Me gustaría que esto en verdad funcione
Eso me permitirá ir enchufando los cables del sistema, de la conexión con mi autoestima. Me permitirá ir
comprendiendo cómo funciona este asunto.

Luego formulo otros seis pensamientos que lleven gentilmente a un estado de mayor tranquilidad.

Tales como:

 Acepto que estoy donde estoy y que quiero moverme de aquí


 Qué dicha que no tengo que luchar en contra de las emociones
 Qué lindo eso de que sólo son un mensaje desde mi alma
 Pareciera que puedo hacer una tregua mientras aclaro más esto
 Una alternativa fresca es lo mejor que me puede pasar
 Siento que me acerco a una puerta de salida

Mientras más practique buscar un pensamiento que me alivie, que me haga sentir un poquito mejor, más
rápido voy a poder entrar en esta nueva forma de pensar. Más rápido voy a poder aplicar estos principios.

Mañana preparo una nueva lista con nueve pensamientos que me permitan sentir un poquito de
esperanza.

Puedo inspirarme a partir de:

 Si aprendo esto mi vida será mejor


 Sólo quiero sentirme un poquito mejor, no pretendo dar pasos gigantes
 Quiero sentirme mejor, por mi bien y por quienes me rodean
 Hay bastantes cosas buenas en mi vida que no he tomado en cuenta
 Otras personas lo han logrado y yo lo haré también
 Me permito un nuevo comienzo
 ¡Cómo valoro esta nueva posibilidad!
 Mi experiencia le podrá servir a otr@s
 Nada pierdo con intentarlo

Estos principios son efectivos, de eso no hay la menor duda.

Al día siguiente completo otros nueve pensamientos que me provoquen algo de alegría.

 Empiezo a sentir que una energía rica se mueve dentro de mí


 Siento ganas de saber qué sigue
 Me están dando ganas de volver a hacer aquello que me gustaba tanto...
 Quiero hacer esto bien y luego reorganizar mi vida
 Me imagino lo que van a decir mis amig@s sobre mi cambio
 Quiero aprender más de este y otros proceso para mejorar mi autoestima
 Esta es una gran oportunidad para echar a andar lo mejor de mí
 Despacito y con buena letra
 Dicen que al comenzar ya llevo ganado el 50%
Si cada día hago una lista que me mueva la energía en una dirección que me haga sentir mejor, iré
notando cómo me siento mejor conmigo mism@.

Me sorprenderé
Estaré presenciando el milagro.

Estaré en el camino que tanto he deseado: alcanzar una alta autoestima y emociones que se sientan cada
vez mejor.

Fácil, ¿verdad?

Tan fácil que ochenta de cada cien personas sentirán que es demasiado simple para ser cierto. Veinte
querrán practicarlo.

De esas veinte, solo cuatro tomarán el lápiz y el papel.

Cuatro de cada cien lograrán ver el milagro.

“Pero es que no me siento con ánimo, y la cabeza no me da para empezar”

Sí, he estado allí.

Pero no me quiero quedar allí.

Por ahora puedo utilizar los ejemplos anteriores y permitirles que entren en mi interior.

Les permito que muevan mi energía un poco. Busco los pensamientos que se sientan mejor, que me
aflojen internamente los nudos que tengo.

Permito - esa es la clave.

Permito que algo dentro de mí se empiece a mover en esa nueva dirección.

Favorezco, consiento, facilito que se active este proceso. El resultado será una mayor autoestima y
emociones más constructivas.

Es mi elección.

Lo hago o no lo hago.

Por mi parte, yo no lo dudo. Me meto de cabeza, pues es la mejor opción que tengo.

Ahora, con esa nueva información, ¿cómo veo la relación entre autoestima y emociones?

El estrés, la ansiedad y las emociones en el


deporte desde
un punto de vista evolutivo: alostasis versus
carga alostática
Maestro en Educación Física
Máster en Investigación en Actividad Física y Deporte Manuel Jiménez López
Doctor por la Universidad de Málaga cbmijas@hotmail.com
Escuela de Medicina del Deporte y de la Educación Física (España)
Facultad de Medicina, Universidad de Málaga

Resumen
Parece evidente la influencia que estrés, emoción y ansiedad tienen sobre el rendimiento de los deportistas en alta competición. Muchos
autores sugieren precursores evolutivos moduladores en los mecanismos neuroendocrinos relacionados a estos constructos. Valorar el nivel de
activación de un deportista precisa medir sus respuestas psicofisiológicas, conductuales y subjetivas. Las emociones y los resultados son causa
y consecuencia de una práctica satisfactoria y un afrontamiento positivo de los eventos competitivos. Los procesos alostáticos son
fundamentales para alcanzar las metas deportivas, el equilibrio homeostático de un atleta se ve amenazado por gran cantidad de estresores a
lo largo de la temporada. Mantener la activación dentro de las zonas óptimas favorecerá la adaptación, lo que mejora el rendimiento en las
competiciones, el interés por nuevas conducta agonísticas y la capacidad de asumir nuevos retos competitivos.
Palabras clave: Estrés. Ansiedad. Emociones básicas. Competición deportiva. Procesos alostáticos.

EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires, Año 16, Nº 165, Febrero de 2012. http://www.efdeportes.com/

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Introducción

Tradicionalmente, ha existido resistencia a considerar la evolución como modulador de los procesos cognitivos
humanos, si bien pocos negarían la existencia de precursores fisiológicos, no ocurre lo mismo con los conductuales,
sociales o cognitivos (Hortola y Carbonell, 2007). Un mito de la conducta humana, acuñado principalmente por John
Locke y seguido en los siglos XVIII y XIX, es que el comportamiento es producto exclusivo de la experiencia, rechazando
ser resultado de limitaciones orgánicas y adaptaciones al entorno (Oviedo, 2004). La homeostasis evolutiva es una de
estas limitaciones y podría definirse como la tendencia de los organismos a evitar adaptarse a condiciones extremas,
protegiéndose de comportamientos poco adaptativos (Jürimäe, 2010). La homeostasis no es un proceso rígido, ofrece
cierta flexibilidad, una total rigidez provocaría presas indefensas a cambio en estrategia de caza de sus depredadores.
Estos elementos: capacidad de adaptación y limitaciones, son indispensables para comprender algunas de nuestras
respuestas conductuales.

El mundo natural está envuelto en perturbaciones o estresores que mantienen a los organismos en continua
adaptación, numerosos estudios sugieren relaciones directas entre el estatus social y los niveles de testosterona y
glucocorticoides (Abbot, 2003; Archer, 2006) y cómo se relaciona la derrota y la victoria deportiva con los cambios
hormonales (Jiménez, in press). Algunos sectores del córtex prefrontal parecen estar involucrados en la respuesta
fisiológica y psicológica al estrés, y también parece haber una regulación diferente entre géneros de estos mecanismos
(Buchanan, 2010). Con este trabajo se pretende hacer un análisis de las bases evolutivas envueltas en las respuestas
psicofisiológicas a percepciones y emociones como estrés, ansiedad, motivación o estados de ánimo presentes en la
actividad física y el deporte.

El concepto darwiniano de estrés

Explicación evolutiva de la variabilidad de la conducta

¿Porqué los animales adoptan diferentes estrategias para afrontar los retos de supervivencia? Para Charles Darwin
(1859), en su Teoría de la Selección Natural de las Especies, son las luchas por la supervivencia las que favorecen las
variaciones sin importar motivo o grado. Si benefician al organismo en las complejas interrelaciones que se establecen
entre las diferentes especies o mejoran las propias capacidades fisiológicas tenderán a la preservación, pudiendo ser
heredadas por su progenie. La adaptación es consecuencia de la suma de variabilidad, herencia y selección natural, las
diferentes estrategias conductuales ofrecen alternativas durante el proceso.

El ser humano, ha asumido un modelo de vida cooperativo y jerarquizado a gran escala que no tiene parangón en
ninguna especie a lo largo de la historia del Planeta. Parece ser que el lenguaje jugó un papel importante reforzando la
cooperación y creando nuevas oportunidades de acción colectiva (Smith, 2010). La ausencia de estas conductas reduciría
las esperanzas de supervivencia y la lucha por el recurso. (Arsuaga y Martínez, 1998; Wüst, 2005; Coates, 2009; Ebstein,
2010). La flexibilidad del comportamiento repercute en la salud y los estados de ánimo sugiriendo su vinculación evolutiva
(Roy, 2003; Szczepanska-sadowska, 2008; Limm, 2010, Perna, 1998). La percepción e interpretación de los eventos
vitales desencadenarán una respuesta psicofisiológica específica que pondrá o no en riesgo la homeoestasis. Esta
respuesta quedará modulada por las estrategias de afrontamiento, el nivel de exigencias del reto y las emociones
individuales (Veisser y Boissy, 2007)

Diferencias psicofisiológicas individuales: estrategias de Halcón y Paloma

Smith (1974) abordó la idea de que el comportamiento ritualizado, entendido en dos conceptos: competición y
exhibición, puede evolucionar por selección natural. Acuñó el término Estrategia Evolutivamente Estable (ESS) basada en
la Teoría de los Juegos como método de análisis de la evolución de los fenotipos, tanto de comportamiento antagónico
como cooperativo. Estas expresiones fenotípicas podrían ser reconocidas por sus congéneres al contemplar esas
habilidades o características especiales. Senar y colaboradores (2000), apuntaron en sus trabajos, que estas
manifestaciones fenotípicas son reconocidas filogenéticamente. Los estratos subordinados, en presencia del miembro más
adaptado, sufren un alto gasto metabólico relacionado a pérdida de masa corporal, aumento de la tasa cardíaca y del
ritmo respiratorio.

Tabla 1. Diferencias entre las interacciones H-D y consecuencias dependiendo del rol biológico, estrategia
conductual y estilo de afrontamiento, disponibilidad de recurso, población, etc. (Adaptada de Korte, 2005)

El mejor modo de conocer la Teoría de los Juegos es analizar el Juego de Palomas y Halcones (Smith, 1974), donde la
agresión individual se denominó “Estrategia de Halcón” (H), y la cooperación se denominó “Estrategia de Paloma” (D).
Ambas estrategias se pueden dar en miembros de distintas especies (interespecífica), o entre miembros de la misma
especie (Intraespecífica). En una situación competitiva H mostrará comportamientos agresivos, deteniéndose solamente
cuando sufra alguna daño o el oponente se retire (fight & flight). H casi siempre consigue el recurso por el que lucha y
tendrá abundante alimentación para su progenie. Los costes derivados de ello son padecer heridas, gasto energético
elevado, pérdidas de sangre e infecciones (Tabla 1)

Las diferencias fisiológicas individuales son consecuencia de la activación de diferentes ejes neuroendocrinos (Tabla 2).
H usan una estrategia fight & flight caracterizada por una alta activación del sistema simpático, lo que supone el aumento
de los niveles de adrenalina en sangre. Durante la fase de lucha el eje hipotálamo-pituitario-gonadal (HPG) protagoniza
un aumento de la testosterona (T) en plasma aumentando su vigor y motivación de poder. D usan una estrategia freeze
& hide caracterizada por la activación del eje hipotálamo-pituitario-adrenal (HPA) y consecuente secreción de cortisol (C).

Tabla 2. Diferencias entre respuesta neuroendocrina de H y D en situación de amenaza. (adaptada de Korte, 2005)

Alostasis

Muchos vertebrados están envueltos en rutinas ecológicas de alto coste en la obtención de alimento, apareamientos,
migraciones, etc., estos requisitos producen cambios en los niveles de glucosa, temperatura corporal, pH, saturación de
oxígeno. El mantenimiento del rango óptimo es imprescindible para una expectativa larga de vida. El grado de
importancia, frecuencia, grado y cantidad de energía requerida para superarlos favorecerán mejoras de las capacidades
físicas o causarán perturbaciones en los sistemas energéticos pudiendo desencadenar patologías de carácter crónico.

La organización social juega un rol importante en la integración de los ciclos vitales del organismo. El estrato jerárquico
que ocupa un individuo dentro de dicha organización supondrá unos costes y unos beneficios para su equilibrio fisiológico
y emocional. La alostasis trata de mantener la estabilidad a través de estos cambios, es la capacidad del organismo para
mantener todo el sistema en equilibrio a través de los cambios, actuando holísticamente (McEwen y Wingfield, 2003,
2010; Wingfield, 2005). Todo proceso alostático supone una caraga psicofisiológica para el organismo que debe ser
reequilibrada (Figura 1)
Figura 1. Proceso de alostasis y de carga alostática, adaptado de McEwen, 1998

La biología moderna, no sólo ha permitido analizar los genes implicados en las conductas inadecuadas y cómo se
interrelacionan con otras conductas coespecíficas; si no, también cómo afectan al equilibrio físico o psíquico (McEwen y
Wingfield, 2003). El estudio en humanos, ofrecería una mejor comprensión del impacto que el entorno social (Ej. estatus,
educación, ámbito laboral, estilo de vida…) y la competición tienen sobre la salud física y mental (Lupien, 2009; Sapolsky,
2004).

La curva alostática

Las funciones del hipocampo son altamente dependientes de los niveles de glucocorticoides circulantes (Chrousos,
1992). La salud es producto de una relación no-lineal entre la alostasis y sus mediadores (Ej. C). El proceso de U-
invertida aparece también en otros mediadores, como la serotonina, con efectos directos sobre los estados de ánimo,
comportamiento emocional, sistema autoinmune o cardiovascular (Korte, 2005; 2006). El rol que desempeñan los
glucocorticoides para la supervivencia y el coste fisiológico que de ello se desprende, se aprecia en los beneficios que la
alostasis proporciona en las emociones, el metabolismo, el sistema inmunológico y sistema cardiovascular (Ekkekakis,
2005; Lupien, 2009). El eje HPA regula por tanto las respuestas a situaciones de emergencia vital aumentando los niveles
de glucocorticoides y movilizando la glucosa para su inmediata disposición (Salvador 2003; Filaire, 2009).

Tabla 3. Diferentes mediadores de la alostasis asociado con la carga alostática por hipo e hiperestimulación (Adaptado de Korte, 2006)
Los procesos neuroendocrinos, al igual que muchos otros procesos orgánicos, son producto de sistemas no-lineales,
donde el análisis de las variables implicadas es impredecible en su totalidad (Figura 2). Estos sistemas no-lineales,
señalan a todos los “compresores del sistema” como responsables de los desequilibrios psicofisiológicos producto de un
afrontamiento determinado de los desafíos. El resultado acumulativo de la alostasis estado, es la Carga Alostática. Podría
ser consecuencia de los diarios enfrentamientos a circunstancias amenazantes o potencialmente amenazantes, evitables o
no (Figura 2). Los humanos nos vemos sometidos a cargas adicionales impredecibles (psicosociológicas) cuando nos
sometemos a continuas situaciones competitivas en nuestras interrelaciones sociales. La frustración de la derrota o los
accesos de euforia de la victoria pueden incrementar la carga alostática dramáticamente (McEwen y Wingfield, 2003,
2010)
Retomando las estrategias de H-D, las D presentarán niveles altos de activación del eje HPA y en consecuencia un
aumento significativo de C producto de la señal de alerta: su respuesta será freezing-ocultación. Los H, con alta
activación del eje HPG y baja del HPA: su respuesta será agresiva e impulsiva. El aumento de glucocorticoides inhibe la
agresión y las conducta de búsqueda de estatus social; el aumento de T aumenta la probabilidad de que se producza
motivación de poder (Van der Meij, 2010)

Costes vs beneficios en las estrategias de H y D

H con sus niveles relativos de C y altos de T, tiene una aguda motivación para los comportamientos agresivos,
incremento de la conducta violenta y antisocial, que corsa con menor ansiedad y tendencia a los desórdenes de control
de los impulsos.

D con altos niveles de activación del HPA, produce aumentos significativos de C, alta orientación a las conductas de
freezing con la intención de que los H pierdan interés sobre ellas; los costes de esta estrategia es alta probabilidad de
patologías relacionadas a la ansiedad.

H tienen tendencia a infecciones y gasto fisiológico consecuencia de ser más agresivos que D, aumentando su
capacidad para recuperarse de las heridas recibidas en competición; el coste es un mayor riesgo de padecer
inflamaciones y reacciones autoinmunes.

D, con su tendencia natural a explorar los rincones más recónditos en busca de comida, o zonas poco concurridas,
predisponen las infestarciones de parásitos y enfermedades infecciosas. La alta activación del eje HPA puede iniciar
procesos de sensibilización al estrés; el coste es una especial vulnerabilidad al desarrollo de depresión, melancolía y
estados psicóticos. La propia depresión, si es recurrente, aumenta la carga alostática y la desadaptación (Korte et al,
2005; 2006)

La teoría de la activación cognitiva del estrés (CATS)

Concepto de estrés en la investigación humana

El concepto “estrés” apareció por primera vez en 1936, Seyle trató de describir un fenómeno de alarma no específico,
que fomentaba la adaptación o mala adaptación en ratas expuestas a diferentes estímulos amenazantes. (Selye, 1936). El
Síndrome General de Adaptación (GAS) o expresión del estrés a través del tiempo (Selye, 1956), se desarrolla en tres
fases: reacción de alarma, resistencia y agotamiento (Figura 3).
Figura 3. Síndrome General de Adaptación al estrés

 La primera fase, consta de dos partes: reacción inicial del organismo ante la aparición del
estresor (aumento presión arterial, ritmo cardíaco, tensión muscular, nivel de catecolaminas, etc)
y prepara al organismo para la acción. En la segunda parte, se modulan conductas específicas
para cesar el estresor.
 La fase de resistencia, donde el organismo trata de adaptarse ante la dificultad para mantener el
elevado nivel de activación ante la señal de alarma; desaparecen algunas de las manifestaciones
fisiológicas de la fase previa.
 Por último, la fase de agotamiento, donde el organismo ha empobrecido todas las reservas
adaptativas disponibles para afrontar el estresor, y como resultado llega al agotamiento,
pudiendo terminar incluso en la muerte del individuo.

Posteriormente, Mason apuntó que el estímulo más potente para la activación del eje HPA son los factores psicológicos
(Mason, 1968). Se señaló que el estrés no tenía que ser una activación negativa para el organismo (siguiendo los
términos diestrés y euestrés, propuestos anteriormente) para diferenciar la hipoactivación, hiperactivación y activación
óptima. Levine y Ursin (1991), admitieron no haber sido capaces de eliminar el término estrés de los textos científicos al
no existir consenso entre los investigadores para una definición concreta. El estrés, popularmente entendido, se refiere a
acontecimientos o sucesión de acontecimientos que causan una respuesta desagradable o dañina. La paradoja del estrés
es que se entiende simultáneamente como un proceso de naturaleza adaptativa y también como un proceso de mala
adaptación con graves consecuencias para el organismo (McEwen y Wingfield, 2003). La metáfora del “bombero y el
agua para apagar el incendio” nació con el fin de aclarar el concepto. El agua se usa para extinguir incendios declarados o
para prevenirlos, sin embargo, otro riesgo se abre durante el proceso de extinción. Un mal control del flujo o una pérdida
de presión del agua harían ineficaz la lucha contra el incendio, también un aumento descontrolado del caudal usado,
puede causar más daños en la estructura del edificio que el propio incendio (Taüsk, 1951, citado en Korte, 2005)

La teoría de activación cognitiva del estrés (CATS)

La CATS indicaría, a grandes rasgos, que la respuesta de estrés depende de las expectativas adquiridas como
resultado de la exposición anterior a las variables estresantes. La alarma aparece cuando existe una discrepancia entre lo
que debería ser la competición en base a una idea modelo y lo que realmente es para la persona en ese momento
concreto. La respuesta de estrés, por tanto, tiene una vinculación necesaria a procesos psicológicos (Eriksen, 2005;
Eriksen y Ursin, 2004). Esta alarma activa comportamientos específicos, un mal afrontamiento y una activación
continuada de los sistemas de alarma, pueden aumentar las probabilidades de generar carga alostática, suponiendo un
sobreesfuerzo psicofisiológico para el organismo. Existen cuatro aspectos: estrés causado por estímulos, experiencia de
estrés, estrés causado por la respuesta y estrés causado por la retroalimentación (Levine y Ursin, 1991)

 El estrés causado por estímulos, ya sean agradables o amenazantes, depende de la evaluación


individual de la situación basada en experiencias previas y expectativas de resultado. Algunos
estímulos se consideran negativos en la mayoría de los casos mientras que otros estímulos
pueden ser reconocidos como positivos por unos y negativos por otros.
 En la experiencia de estrés, partiendo de la percepción de una amenaza, el cerebro filtra el
estímulo, lo evalúa y crea una carga emocional resultante. Esta carga emocional puede ser
medible a través de cuestionarios específicos.
 La respuesta de estrés o respuesta general al estrés, se produce cuando estímulos no específicos
de alarma provocan un aumento general de la vigilia, la excitación cerebral y son percibidos por
manifestaciones periféricas. Estos cambios periféricos son conocidos como activación y se
manifiesta en la mayor parte de los órganos y en algunos sistemas (Eriksen, 1999).
 La retroalimentación de la respuesta al estrés es el paso final, los cambios periféricos (respuesta
al estrés) retornan al cerebro sumándose a la sensación de estar estresado.
 Estos cuatro aspectos nos ofrecen cuatro formas diferentes de medir el estrés en los proyectos
de investigación en el ámbito del deporte. Los métodos actuales nos permiten medir más de uno
de estos aspectos al mismo tiempo, ofreciendo más significado cuando varios sistemas de
medida se combinan.

La alarma del estrés se activa, según CATS, en todas aquellas situaciones donde las expectativas no se cumplen,
cuando existen diferencias entre lo de debería ser y lo que es, o cuando el valor real de una variable es distinto del valor
que una variable debería tener para el deportista. Esta alarma se mantendrá hasta que estas discrepancias desaparezcan
o cambien los valores de las variables reales. En todos estos procesos, los factores cognitivos son de suma importancia
para el afrontamiento o coping (Eriksen, 2005). La Figura 4 expresa las relaciones existentes en base a las quejas
subjetivas de salud, el nivel de coping individual y la demanda percibidas.
Figura 4. Predicciones de salud subjetiva percibida comparada con los ejes: demandas y afrontamiento (Ursin y Eriksen, 2004)
(Extraído de Ursin y Erikson, 2004)

La CATS en el ámbito del deporte

Cuando el rendimiento de un deportista se acerca al nivel de experto el entrenamiento se vuelve estereotipado, con
baja incidencia de las reacciones emocionales, los procesos cognitivos en estas situaciones son muy importantes para
desarrollar las tareas con eficacia. En un estudio con paracaidistas, la confianza en sus capacidades para la realización del
salto apareció antes que el nivel de maestría en la tarea. El sentimiento subjetivo de ser capaz de realizar el salto con
pericia fue lo que redujo el estrés (Eriksen, 2005). En el deporte de competición, el uso de estrategias activas de
afrontamiento se ha asociado con un mayor grado de control percibido y de satisfacción con los resultados (Gould, 1993;
Pensgaard y Roberts, 2003). El deportista responde positivamente a un clima centrado en el desarrollo y la mejora, no
sólo los buenos resultados son motivadores. La percepción de control sobre la situación competitiva ha demostrado ser
importante junto a las experiencias previas del atleta. El clima orientado a la tarea apoya la autonomía individual como
factor importante para crear expectativas de resultados positivos (Bandura, 1982; Ntounamis y Jones, 1998)

Otros estudios indican que la respuesta neuroendocrina a la competición depende más de factores subjetivos
relacionados con la evaluación cognitiva de la situación y también con el resultado (Salvador, 2005; Salvador y Costa,
2009; Filaire, 2009). La CATS es, en el ámbito del deporte, un marco interesante para estudiar la presión a la que se
someten los deportistas de élite en la competición, analizar la situación y técnicas de afrontamiento, estados de ánimo
negativos o porqué hay deportistas que abusan del entrenamiento para obtener resultados y los costes adaptativos que
de ello se desprende.

Las emociones

Emociones, evolución y adaptación


La emoción influye en la toma de decisiones, el razonamiento y guía la conducta en base a respuestas a estímulos
sensoriales o cognitivos. El cerebro está dotado de estructuras especializadas que se activan ante estímulos
determinados, el malfuncionamiento de estas estructuras desencadenan trastornos afectivos (LeDoux, 2000). Las
emociones se diseñaron en el curso de la evolución y son respuesta a diferentes tipos de eventos vitales, se improvisaron
en paralelo al desarrollo del cerebro y su misión es dotar al organismo con soluciones efectivas. Son compartidas con el
resto de los mamíferos pero no existe consenso sobre su número ni sobre las circunstancias que las excitan (Figura 5).
Existen un número limitado de ellas con fundamentos biológicos, universales, heredados, y forman parte de todos los
miembros de una especie y de especies relacionadas filogenéticamente (Rolls, 2005). Las recompensas juegan un papel
fundamental en las emociones básicas y en las sensaciones placenteras (Berridge y Kringelbach, 2008)

Figura 5. Naturaleza de los estímulos y su relación con las emociones (Adaptado de Gray y McNaughton, 2000)

El sistema preservador de Konorski (1967)explicó la relación existente entre el reforzador apetitivo, cuyo objetivo era
preservar la vida, otorgándo sensaciones placenteras ante alimentos, sexo, cuidados parentales; y las respuestas de
huída, evitación o escape, pertenecientes al Sistema Protector, defensor de la vida. La sensibilidad de los individuos a los
castigos aumentará el miedo y la ansiedad, la sensibilización a la recompensa, la impulsividad. Gray (1995) desarrolló la
idea de Sistema de Aproximación y Defensa Conductual, donde el individuo se aproxima ante el estímulo de señales de
recompensa o de no castigo (Tabla 4)

El sistema de defensa reduce las probabilidades de aparición de una conducta, aumenta la activación o la atención
como respuesta a estímulos que muestran señales de castigo, de no recompensa o nuevas e innatas de miedo (Gray y
McNaughton, 2000). Las emociones responden a diferentes tipos de estímulos: dolor y amenaza de destrucción,
incentivos positivos, evitación, inmovilización y frustración, o pérdida social (Figura 5)

Tabla 4. Emociones y situaciones vitales determinadas. Adaptado de Lazarus, 1993


La evaluación de la situación se hace en dos pasos: una valoración primaria, de carácter emocional y motivacional
basada en costes vs beneficios, y una valoración secundaria, que analizaría los recursos disponibles de afrontamiento. Si
hay relevancia de meta la emoción positiva es posible. Si hay incongruencia de meta aparecen las emociones negativas.
Si la implicación es preservar o aumentar la autoestima entonces hay posibilidades de que aparezca ira, ansiedad y
orgullo en la evaluación primaria. En la secundaria, si atribuye la responsabilidad de las emociones negativas a sí mismo o
a terceros, si el potencial de afrontamiento era superior, o la expectativa de respuesta era positiva, facilitará la ira del
sujeto (Lazarus, 1993)

Los estados afectivos, al igual que la motivación de la conducta, se relacionan con la presentación de triunfos y
derrotas por asociación básica estímulo-reforzador/castigo. El reforzamiento positivo (otorgar algo que desea) aumenta la
esperanza de recibir más reforzadores. La omisión del reforzador aversivo otorga emoción de alivio. El castigo
desencadenará temor y rechazo. La extinción del reforzador positivo, frustración (Gray, 1995)
Figura 6. Ejes cartesianos reforzador-castigo y emociones que producen

Rolls (2005), señaló que las emociones están incluidas en el diseño de nuestro cerebro a través de la evolución,
codificadas en nuestros genes con el objetivo de dar respuestas a la adaptación y al éxito reproductivo (Figura 6). Los
estados emocionales, las respuestas hormonales y autónomas, preparan al cuerpo para la acción, produciendo una
conducta emocional y motivacional.

La motivación debe ser entendida como un estado donde el individuo trabaja para conseguir una meta, y la emoción
es el estado que percibe cuando alcanza el reforzador. La relación entre motivación y emoción es que ambas están
envueltas en lo que los seres humanos llaman estados afectivos.

Tabla 5. Algunos reforzadores primarios y su relación con algunos posible motivos ecológicos (Adaptado de Rolls, 2005)
Las emociones en el deporte

La respuesta afectiva placentera podría estar relacionada con el ejercicio físico como un fenómeno multidimensional
donde existirían respuestas agradables y desagradables (Ekkekakis, 2005). Los moderadores de esta sensación agradable
hacia la actividad física parecen tener relación con la activación de centros cerebrales encargados de regular las
respuestas de placer. Podría tener una vinculación evolutiva, ya que aquellos animales más dotados para la actividad
física interrelacionan más ampliamente con el entorno, recibiendo una ventaja biológica con ello (más territorio para
alimentarse y aparearse). Boecker (2008) observaron que el sistema mesolímbico dopaminérgico se activaba haciendo
crecer el nivel de euforia en ratones que corrían dentro de ruedas giratorias.

Para el propio Ekkekakis (2005) la actividad física mejora aspectos fisiológicos y psicológicos, con repercusiones
positivas sobre los estados de ánimo. El tipo de actividad, sin embargo, determina que sea placentera o desagradable. La
actividad física moderada, es homogénea, placentera y con baja influencia de los factores cognitivos, se encontraría por
debajo del umbral aeróbico-anaeróbico; esta sería la actividad física que nuestro cerebro reforzará (Ekkekakis, 2008). La
actividad física de alta intensidad, es variable, placentera o desagradable y con una alta influencia de factores cognitivos
para su valoración y afrontamiento; sería la que se encuentra en la transición umbral aeróbico-anaeróbico. La actividad
de intensidad severa, aquella que se encuentra por encima de la transición aeróbico-anaeróbico, es homogénea,
desagradable y tiene una fuerte influencia de factores fisiológicos y cognitivos. (Ekkekakis, 2005; 2008, 2009)

Los atletas experimentados pueden elaborar un diseño base estable de la producción de energía necesaria para
mantener la potencia a lo largo del ejercicio, retroalimentando y regulando momento a momento, con el fin de asegurar
la finalización de la tarea. Si bien entendemos que el estado fisiológico del deportista tiene una alta contribución en este
proceso, no es menos cierto que los estados emocionales juegan un importante papel también dentro del Modelo No-
Lineal de la fatiga neuromuscular (Girard y Miller, 2008). Las sesiones de preparación enseñan al deportista a seleccionar
las estrategias óptimas de intensidad, asociándolas a un nivel de emoción adecuado para cada ejercicio y duración.

La motivación

Para Gray (1995) la diferencia existente entre algunas emociones era confusa porque las causas estaban relacionadas.
La ansiedad y el miedo eran dos de estas emociones. El miedo es una emoción que se presentaba ante un estímulo que
amenaza la existencia y la ansiedad es el estado que produce la asociación de dicho estímulo con la no presentación del
reforzador o con la presencia del castigo (Gray, 1981). Los estados de ánimo ayudan a fomentar la persistencia más allá
de la desaparición del estímulo inicial que desencadenó la emoción. El aumento de la actividad del sistema vegetativo u
otras manifestaciones de activación, por sí solas, no son suficientes para definir la motivación y los estados de ánimo
positivos que las acompañan. La motivación hace que se produzca un trabajo para obtener la recompensa o una tarea
para iniciar el proceso de huída del castigo. Conseguir la recompensa, o evitar el castigo, son metas que fomentan en sí
mismas la acción; podríamos decir que la motivación es un estado donde la meta es deseada por el animal (Rolls, 2005).

La ansiedad

Ansiedad desde una perspectiva ecológica

Algunas veces el miedo y la ansiedad se manifiestan como variaciones de la respuesta al mismo estímulo,
representando aspectos diferentes de la misma conducta defensiva. El miedo está provocado por la presencia del
depredador, y está enlazado con conductas defensivas de huída o de freezing. Por el contrario, la ansiedad se enlaza con
conducta de evitación del riesgo de que aparezcan nuevamente conductas de miedo o presencia de depredadores y
desafíos vitales (McNaughton y Corr, 2004). Sería la consecuencia resultante del conflicto entre dos motivaciones:
aproximación vs evitación. Su explicación evolutiva sería la respuesta de los organismos a encontrar el equilibrio entre la
necesidad de exploración del entorno, en busca de recursos y los consecuentes costes de la depredación potencial a la
que se enfrentan.

Concepto de ansiedad

Una de las dificultades para el término ansiedad, son las múltiples dimensiones en las que ha sido considerada, sin
definir claramente los rangos y límites de cada una de ellas: rasgo de personalidad, reacción emocional, patrón de
respuestas, síndrome, experiencia interna… Junto a estas manifestaciones otras acepciones se han relacionado con la
ansiedad: miedo, angustia, preocupación, tensión. La ansiedad, por tanto, es uno de los constructos más discutidos en
psicología. El estado o condición emocional, con sentimientos subjetivos de tensión, hiperactivación del sistema nervioso,
conscientemente percibidos por el individuo; nos indicaría la ansiedad estado. Mientras que la predisposición a percibir los
estímulos como amenazantes, elevando los niveles de la ansiedad estado, podría ser la ansiedad rasgo (Martens, 1990).

Los componentes de la ansiedad pueden ser: sensación consciente de temor, alteraciones vegetativas, cambios
musculares, sensación de pérdida de control sobre el ambiente, etc. El aumento de la activación fisiológica (Arousal) no
acompaña necesariamente a la ansiedad; las correlaciones entre índices fisiológicos y subjetivos de la ansiedad, suelen
ser bajas. Sin embargo, la activación puede expresarse fisiológicamente: aumento de la conductancia electrodérmica,
aumento de la frecuencia cardíaca, aumento de la presión arterial, aumento del riego subcortical, aumento de la
frecuencia respiratoria, aumento del tono muscular y aumento de la adrenalina, noradrenalina y glucocorticoides; y
disminución del volumen del pulso periférico, del riego cortical y de la profundidad respiratoria.

Martens y colaboradores (1990) explican que la ansiedad competitiva en el deporte, requiere el establecimiento de un
lenguaje común que permita a los entrenadores y psicólogos deportivos una comunicación más eficiente. Introduce los
términos específicos de Ansiedad Cognitiva (AC) y Ansiedad Somática (AS). Como componente de la ansiedad causado
por unas expectativas negativas de resultados o una percepción negativa de las propias capacidades, se define la AC. La
sensación percibida de la activación del sistema autónomo, con aumento de la frecuencia cardíaca, respiración
entrecortada, manos sudorosas, aceleración del tránsito intestinal y tensión muscular, se define a la AS.

Evaluación del constructo

Para evaluar correctamente la ansiedad, es importante tener en cuenta los componentes implicados: cognitivo-
subjetivo, fisiológico y motor (Lang, 1963). Para la medida de este constructo se han desarrollado tres categorías:
autoinformes, registros fisiológicos y observación. Los autoinformes no requieren personal especializado para la toma de
datos y la evaluación se puede referir al rasgo, reactividad emocional o ambos. Los cuestionarios son los más usados,
pero existen también escalas subjetivas y otros métodos. Los registros fisiológicos se pueden recoger a través de la
actividad cardiovascular, la actividad electrodérmica, tensión muscular, presión sanguínea, etc. los registros fisiológicos
son más objetivos, aunque pueden ser datos sesgados, por lo que es importante contar con la colaboración de
especialistas en la fisiología humana para su control. Las técnicas de observación pueden mostrar las manifestaciones
motoras o expresivas del sujeto, que se pueden medir de manera directa o indirecta.

La ansiedad en el deporte

La ansiedad competitiva, puede ser producto de la propia competición como situación con unas características propias,
entre las que se encuentran: que es un acto efímero, irrepetible e irreparable. Efímero, porque durante la competición
deportiva se valoran los resultados de toda la temporada de entrenamiento, mejoras y adaptaciones psicofisiológicas.
Irrepetible, porque aunque el deportista se ha enfrentado a otras situaciones de competición, incluso más desafiantes, el
encuentro que se abre en ese partido es único y está sujeto a variables especiales que pueden o no combinarse de modo
similar en otros encuentros; las consecuencias de un torneo concreto pueden ser mayores que en otros momentos
competitivos. Irreparable, porque el jugador debe mostrar sus habilidades y capacidades adaptativas en ese momento
concreto, sin posibilidad de rectificar ni posponer la actuación. La competición puede ser una amenaza y generar
ansiedad en sí misma, producto de las características propias de cada deportista y de sus expectativas de afrontamiento
cognitivo de resultados (Márquez, 2004)

Uno de los autores más importantes en el estudio de la ansiedad competitiva es Rainer Martens y comprende cuatro
elementos específicos interrelacionados: aptitudes, atributos personales, experiencia previa y motivación. Martens
diferenció AC de la AS competitiva (Martens et al, 1990). AC es el componente mental de la ansiedad, está causado por
expectativas negativas de resultados o autoevaluación negativa de las propias posibilidades; dentro del deporte se
manifiesta principalmente por sensaciones negativas de capacidad para acometer la tarea. AS se refiere a los elementos
fisiológicos o afectivos de la ansiedad competitiva, producto del aumento de la activación del sistema autónomo, como
frecuencia cardíaca (HR), manos sudorosas, molestias estomacales o tensión muscular (Figura 7)

Figura 7. Proceso básico de ansiedad competitiva (adaptada de Martens, 1990)

Distinción entre AC y AS precompetitiva en el deporte

Para Martens et al (1990), una buena teoría de la ansiedad competitiva debería predecir los estados de ansiedad a
través de las diferencias individuales que aparecen en el alto rendimiento. Basándose en el modelo de Spielberger,
desarrolló una teoría de ansiedad competitiva donde los resultados tienen un lugar relevante en todo el proceso
(Spielberger, 1972)

Figura 8. Teoría de la Ansiedad Competitiva (adaptada de Martens 1990)


La percepción que el deportista tiene de la situación competitiva es variable de uno a otro y tiene una relación directa
con las experiencias previas, la calidad individual y las estrategias de afrontamiento disponibles. Los resultados, y en
última instancia, la percepción positiva de capacidad para alcanzar la meta, son determinantes para alcanzarla. La
incertidumbre de alcanzar un objetivo, aumenta los niveles de ansiedad en base a la probabilidad de que ocurra el
suceso: victoria o derrota (Figura 8)

Figura 9. Relación entre la incertidumbre (eje Y) y la probabilidad (eje X) de que el evento amenazante ocurra (adaptado de Martens et al, 1990)

Si el deportista interpreta que la probabilidad de alcanzar la meta es de coeficiente 0 o 1, la incertidumbre que percibe
será de coeficiente 0, ya que está seguro de cuál será el resultado final. Por el contrario, si aumenta la probabilidad de
alcanzar el objetivo o de sucumbir a la derrota, aumenta el nivel de incertidumbre. Si la probabilidad de alcanzar la meta
es de 0´5, la incertidumbre que se crea es del 100 % o coeficiente 1 (Figura 9).

Por tanto, existen dos situaciones competitivas: la objetiva, donde las demandas del entorno son determinadas por lo
que debe hacer el deportista para alcanzar un resultado favorable, comparado con una línea estándar; y la subjetiva, que
podría ser, cómo percibe y valora la situación competitiva objetiva (Martens et al, 1990; Márquez, 2004; Márquez, 2006).
La ansiedad se considera un constructo multidimensional, manifestado a través de tres variables diferenciadas: conductas
motoras, evaluación subjetiva y evaluación psicofisiológica. Es un patrón complejo que se caracteriza por percepciones
subjetivas de aprensión y tensión, relacionadas con activación psicofisiológica, como respuesta a la percepción de
estímulos internos y externos amenazantes (Figura 10)
Figura 10. Evaluación de la Ansiedad Competitiva (Adaptado de Márquez, 2004)

Otro aspecto de mucha importancia en el control de la ansiedad competitiva, es el nivel de autoestima que posee cada
jugador, pues son emociones diferentes y que evolutivamente no están diseñadas para manifestarse conjuntamente y
activan diferentes mecanismos neuroendocrinos. El concepto de autoconfianza (AU) (Martens, 1990) no fue inicialmente
introducido por Martens en su Cuestionario de Ansiedad Competitiva (que estudiaremos más adelante como herramienta
en la parte empírica del presente trabajo). Se aportaron más de 100 ítems, cuya medida iba dirigida a aspectos que los
deportistas percibían en competición. Los análisis factoriales posteriores, desecharon algunos de esos ítems iniciales, y
descubrieron algo con lo que no contaban: la confirmación de una nueva subescala: SC.

La AU parece tener una relación con la Teoría del Autoconcepto que juega un papel decisivo en el desarrollo de la
personalidad del individuo. Si es positivo, se relaciona con unas percepciones óptimas de adecuación personal, social y
profesional. La persona se siente bien y aumenta su realización personal. Podríamos decir que la AU es un indicador
evidente del cometido principal de todo deportista, autosatisfacción con el trabajo realizado y metas alcanzadas (Bandura,
1982) Conclusiones

La presente revisión señala la necesidad de continuar trabajando en el análisis de las complejas interrelaciones
existentes entre las variables psicológicas, fisiológicas y neuroendocrinas en competición humana. Se podrían establecer
relaciones entre procesos alostáticos y capacidad del deportista para gestionar el gasto energético necesario para
alcanzar la meta y solventar las tareas asignadas. La integración de aspectos subjetivos, genéticos, cognitivos,
conductuales, emocionales, fisiológicos y psicológicos sugieren un vínculo transversal que aleja la investigación de
herramientas individualizadas e introduce los análisis logísticos y multivariables en el rendimiento y la alta competición
deportiva. Bibliografía

 Abbot, D. y Cols. (2003) Are subordinates always stressed? A comparative analysis of rank differences in
cortisol levels among primates. Hormones and Behavior 43, 67-82pp.
 Alvero Cruz, J. Cols. (2009) Correlation of physiological responses in squash players during competition.
In: Science and Racket Sports IV. Routledge. New York, 64-69pp.
 Archer, J. (2005) Sex differences in aggression in real-world setting: A meta-analitic review. Review of
General Psychology, 8, 291-322pp.
1. Introducción
2. Desarrollo
3. Acciones psicopedagógicas para favorecer la estabilidad emocional
4. Conclusiones
5. Bibliografía

Resumen
Se realizó una investigación con la finalidad de elaborar un plan de acciones psicopedagógicas para propiciar la Estabilidad emocional
de las taekwondista categoría 15 y 16 años de la Unidad Educativa de Talento Deportivo del municipio Miranda, estado Falcón. El
estudio se realizó con una población de 11 atletas, la muestra tomada fue de 8 para un 72,7 % de la población total; el muestreo fue
intencional. En esta investigación se trata de poner en práctica acciones psicopedagógicas con el equipo seleccionado, con el objetivo
de favorecer la estabilidad emocional a través de las acciones antes mencionadas, durante la etapa de Preparación física especial en
los procesos técnicos, tácticos y físicos. Sobre la base de la implementación de los entrenamientos y competencias, todo esto en
función de resolver la problemática existente. En la investigación se realiza un esbozo de la preparación psicológica en deportistas de
taekwondo basado en criterios de importancia de algunos autores, como también se muestra en el escrito la esencia de la Estabilidad
emocional en la actividad deportiva. En este trabajo se aplican varios métodos como la observación, la entrevista, análisis y síntesis,
sistémico estructural e histórico lógico. Los test, que se escogieron para el desarrollo de esta investigación por sus características
fueron los siguientes: test de Autoevaluación de Idare, test de Personalidad de Eysenck y test de Relaciones interpersonales. Estos
permitieron conocer objetivamente según los resultados de su aplicación, las problemáticas existentes en el equipo seleccionado para
el desarrollo de esta investigación Finalmente se exponen las acciones psicopedagógicas para favorecer la estabilidad Emocional que
responden a la problemática de partida.
Palabras claves: Acciones Psicopedagógicas, Atletas de Taekwondo, Estabilidad Emocional, Autocontrol, Autoconfianza,
Autoconcepto, Autoestima, Autoconocimiento y Autoaceptación.

Introducción
La realización plena del ser humano tiene dentro de uno de los factores determinantes la imagen que el individuo tiene sobre sí mismo,
su sentimiento de seguridad su autoconfianza, su autoaceptación, todo ello en estrecha relación con su autocomprensión. Estos
autorreferentes, encuentran en la estabilidad emocional el aspecto medular que sintetiza a un deportista de taekwondo. La actividad
fundamental del taekwondo es el combate, donde se ponen de manifiesto numerosas habilidades combativas a través de acciones
ofensivas, defensivas, que se combinan en función de conformar el accionar técnico y táctico, con el objetivo de lograr la victoria sobre
el oponente, donde es esta modalidad competitiva gana el que más punto marque sobre el adversario. El entrenamiento, se basa en el
perfeccionamiento de las acciones combativas, modelando aquellas acciones que puedan ser utilizadas para solución de los
problemas que surgen en la dinámica del combate.
Su objetivo fundamental es lograr un alto desarrollo del pensamiento táctico en pos de buscar la forma óptima para hacer frente a las
acciones del contrario y obtener la victoria.
Lo antes esbozado sobre la esencia deportiva del taekwondo nos obliga a conocer la personalidad de cada deportista, sus
necesidades, intereses y emociones entre otros aspectos dentro de los espacios de entrenamiento y competencias. Uno de los
componentes de la personalidad más importante es la estabilidad emocional, ya que actúa sobre la dinámica de la actividad psíquica
en los diferentes espacios del combate, factor decisivo en la ejecución de las acciones técnicas y tácticas en un taekwondista.
Las emociones tienen un sustrato psicológico, favorece la estabilidad del comportamiento psicodinámico del taekwondista, lo cual
puede ser de gran utilidad práctica para la selección de talentos, así como para hacer pronósticos de competencias en cualquier etapa
de preparación, entre otras posibilidades de utilización. La estabilidad emocional forma la base psicológica de un competidor de primer
nivel, donde en cada deportista se manifiesta un tipo de reacción emocional diferente que varía en los distintos momentos del
encuentro.
En la actualidad las investigaciones se centran no sólo en profundizar en las particularidades de los deportistas, sino también en
establecer estrategias que permitan la solución de sus dificultades, sin embargo, no se han considerado las necesidades sentidas por
algunas taekwondista con antecedentes de manifestaciones emocionales incompleta, ni se ha puesto en práctica acciones para
favorecer la estabilidad emocional.
Mediante observaciones realizadas a entrenamientos y competencias desarrolladas en la etapa de preparación física especial (PFE)
se pudo observar, que existían problemas con la preparación psicológica, donde se estaban generando estados emocionales
desfavorables por parte de las deportistas que componen el equipo observado, expresado todo ello en (ansiedad, enfadamiento por
cosa sin importancia, depresión etc.), desplegándose un estado de inestabilidad emocional, el cual puede atentar contra los resultados
de este equipo. Por lo que urge la necesidad de aplicar acciones psicopedagógicas efectivas dirigida a favorecer una adecuada
estabilidad emocional en estas deportistas.
Se detectó que por la ausencia de un psicólogo, los entrenadores dominan algunas técnicas o procedimientos psicológicos gracias al
conocimiento adquirido en la universidad, pero no poseen un documento tácito del método psicológico, de la etapa observada.
Las acciones psicopedagógicas existentes no eran tratadas adecuadamente para enfrentar de manera positiva, las problemáticas
presentes en las deportistas. Por lo cual las condiciones emocionales de las competencias se convertían en estímulos excesivos, lo
que provocaba la desorganización de las acciones técnicas y tácticas realizadas por las deportistas en los momentos de impacto.
Por lo antes esbozado, conduce a plantear como Problema Científico: ¿Cómo favorecer la estabilidad emocional en las taekwondista
categoría 15 y 16 años de la Unidad Educativa de Talento Deportivo durante la etapa de preparación física especial del municipio
Miranda, estado Falcón?.
Objeto de estudio: La estabilidad emocional en los taekwondista
Se tiene como Objetivo: Diseñar acciones Psicopedagógicas que favorezcan el desarrollo de una adecuada estabilidad emocional en
las taekwondista categoría 15 y 16 años de la Unidad Educativa de Talento Deportivo del municipio Miranda , estado Falcón
Campo de acción: Se orienta hacia: Plan de acciones psicopedagógicas para favorecer la estabilidad emocional en las taekwondista
15 y 16 años femenino.

Desarrollo
En la presente investigación de una población de 11 atletas comprendido entre 15 y 16 años pertenecientes a la Unidad Educativa
de Talento Deportivo del municipio Miranda estado Falcón. La muestra tomada fue de 8 para un 72.7 % de la población total de
atletas del deporte taekwondo; el muestreo fue intencional; tomándose en consideración que ellos eran los que más presentaban
problemas de estabilidad emocional durante la etapa de Preparación física especial en los procesos técnicos, tácticos y físicos. Sobre
la base de la implementación de los entrenamientos y competencias, todas ellas pertenecen al sexo femenino con más de 7 años de
experiencia en el deporte.
Etapas y acciones psicopedagógicas para favorecer estabilidad emocional en las taekwondista de la Unidad de Talento
Educativa del estado Falcón municipio Miranda en la categoría 15 y16 años del sexo femenino.
El programa estará compuesto por cuatro etapas para su instrumentación y un momento para la evaluación.Para el diseño del mismo
asumimos la concepción de Chacón (1999), sobre los requerimientos metodológicos para implementar un programa, los cuales fueron
adaptados de acuerdo a nuestro contraste y sometidos a criterios de especialistas, que aparecen a continuación:
Desde el punto de vista del conocimiento lógico delimitaremos nuestro programa en las siguientes etapas.
Etapa 1: Diagnóstico. Entre las acciones del programa se inicia con la aplicación de un diagnóstico, como instrumento necesario para
iniciar las actividades y así, poder realizar una valoración de las situación real que presentan los atletas femeninos pertenecientes a la
categoría 15 y 16 años del deporte taekwondo y de esta forma comenzar su diseño, Para determinar el nivel de estabilidad emocional
que está incidiendo en ellos, lo cual se obtuvo a través de encuestas, entrevistas test psicológicos y observaciones arrojando las
deficiencias existentes, con vista a la identificación de las necesidades e intereses de los investigados y contexto en general.
2da etapa Familiarización: En esta etapa, están bien definidos los modelos de las taekwondista donde deben interiorizar y adoptar
como patrones de comportamiento, se plantea para la valoración del resultado del diagnóstico obtenido debe partir de la creación de
un clima adecuado, buenas relaciones interpersonales y la motivación a estos para el desarrollo de un trabajo colectivo así como el
entrenador y su entorno , además se determinaron los aspectos teóricos metodológicos que deben contemplar durante la etapa de
Preparación física especial en los procesos técnicos, tácticos y físicos. Sobre la base, según los criterios de los diferentes autores
consultados en la bibliografía estudiada para su confección y validación a partir de los fundamentos teóricos planteados para la
solución de los problemas.
3ra etapa implementación y aplicación: Entre las acciones aplicadas es requisito esencial, comenzar con la aplicación de un
diagnóstico, como instrumento necesario para iniciar las actividades y así, poder realizar una valoración de las situaciones reales que
presentan los atletas taekwondista del sexo femenino categoría 15 y 16 años y de esta forma comenzar a diseñar las acciones con el
fin de obtener los resultados esperados.
Etapa 4: Evaluación y control: En esta etapa se evaluará el estado emocional y el comportamiento de los atletas, que integran la
muestra investigativa y así poder definir la incorporación de ellos durante la etapa de Preparación física especial en los procesos
técnicos, tácticos y físicos. Sobre la base de la implementación de los entrenamientos y competencias y así poder determinar si estas
actividades pueden o no ayudar a la transformación de un mejor resultado de estos atletas pertenecientes a la Unidad Educativa de
Talento Deportivo del municipio Miranda estado Falcón.

Acciones psicopedagógicas para favorecer la estabilidad emocional


Objetivo general de las acciones.
Favorecer la estabilidad emocional a través de acciones psicopedagógicas durante la etapa (PFE) en los procesos técnicos, tácticos y
físicos.
Premisas:
1. Privilegiar los entrenamientos de esta importante etapa como espacio esencial de estimulación de una estabilidad emocional
adecuada.
2. Garantizar la participación y el protagonismo de las deportistas.
3. La preparación del entrenador, en torno a los problemas que puedan presentar las deportistas mediante todo el proceso, en relación
con la estabilidad emocional.
Características de las acciones.
??Flexible: por sus posibilidades de ajustarse, en correspondencia con las necesidades que puedan manifestar las deportistas.
??Participativa: en tanto, en su concepción, elaboración, ejecución y evaluación, tiene en su esencia la participación activa de las
deportistas como también sus entrenadores.
??Factible: dada la posibilidad de ser aplicada, sin la inversión de grandes recursos, además, de ser fácilmente puesta en práctica,
porque es objetiva y comprensible.
Fases de las acciones psicopedagógicas.
??Fase de valoración del potencial autorreferencial del deportista.
Objetivo: Determinar las potencialidades y capacidades autorreferenciales de las deportistas (técnicas, tácticas y físicas) y su relación
con el comportamiento en los entrenamientos y eventos competitivos, como punto de partida para el favorecimiento emocional en las
deportistas.
Acciones Fundamentales.
1. Definir el grado de desarrollo técnico y táctico.
En esta acción se parte de valorar el grado de desarrollo en que las deportistas se conozcan a sí misma, se trata de conocer las partes
que componen el yo de cada atleta en el proceso técnico y táctico durante los entrenamientos y los combates, precisando hasta un
punto donde estas coincidan realmente con la imagen que proyecta una taekwondista excelentemente preparada con buen estado
emocional, para ello, para desarrollar esta acción se parte de cuáles son sus manifestaciones en los entrenamientos y en los
combates, necesidades técnicas y habilidades tácticas: a través con los cuales ellas se conducen en todos los espacios competitivos,
es conocer por qué y cómo actúa y siente en las practicas y en las competencias con el empleo de los elementos técnicos y tácticos
en los momentos de resolver las diferentes situaciones presentadas tanto en las competencias como en los entrenamientos. Al
conocer todas sus cualidades, su totalidad como proceso integrador, las deportistas logran experimentar un proceso emocional
diferente (positivo) fuerte y unificado en todos sus estados afectivos. Si una de estas partes funciona de manera deficiente las otras se
verán afectadas y su personalidad será débil y dividida, con sentimientos de ineficiencia y desvaloración. Para favorecer esta acción
recomendamos:
1) Realizar acciones técnicas y tácticas donde solo se dirija la primera acción, ya sea de contraataque o ataque en diferentes partes
del área de combate, después de la acción dirigida dejar que las deportistas escojan y desarrollen sus habilidades técnicas,
enfatizándole el trabajo en las diferentes zonas de puntaje.
2) Elaborar situaciones semejantes a los combates donde las deportista tengan en diversos momentos, ventajas en las acciones y en
la puntuación y desventajas en las mismas condiciones, esto para que las deportistas desarrollen sus capacidades tácticas a la hora
de pensar.
3) Teniendo en cuenta la intensidad, la cantidad de asaltos y las características del micro a desarrollar, se propone desarrollar de uno
a dos asaltos de forma libre las acciones técnicas y tácticas, ya sean de contraataque o ataque hacia las diferentes zonas de puntaje.
2. Definir la pertinencia de las potencialidades física mediante la autoimagen (deportistas flexibles, resistentes, fuertes, rápidos,
etc.)
Al valorar la pertinencia de la autoimagen física, es válido reconocer que en el autoconocimiento de sí mismo que reproduce cada
deportista de sus potencialidades para desarrollarse en los entrenamientos y competencias, aunque tiene sus propias
particularidades, se revela de manera indirecta la autoimagen, por tanto desde la acción anterior el entrenador va teniendo una idea
de este aspecto de la estabilidad emocional.
En esta acción se trata de valorar cómo las taekwondista se visualizan a sí mismas, que imagen tiene de sí misma, cómo cree ser
durante una competencia (fuerte, resistente, flexible, explosiva, etc.) para obtener buenos resultados y cómo es su creencia respecto
de sí misma, en relación con la manera en que lo perciben los demás: los padres, las compañeras de entrenamiento, los entrenadores.
Al valorar el profesor, las capacidades físicas de sus deportistas, debe precisar en qué medida esta se va desarrollando en
correspondencia con el comportamiento de una taekwondista excelentemente preparada físicamente, para enfrentar cualquier
combate o entrenamiento de alta intensidad, pues cada deportista se comporta de acuerdo con la imagen que tiene de sí misma e
indirectamente el cómo pretende ser.
1) Para la realización de esta acción psicopedagógica es válido que los entrenadores observen perennemente las manifestaciones de
las deportistas durante todos los procesos de entrenamientos (ej. ver cómo se desarrollan en las acciones de ataque, contraataque y
su efectividad física) y las competencias durante el desarrollo de la etapa de trabajo. Aquí realizar valoraciones de cómo empiezan los
entrenamientos, combates y con qué estado físico finalizan.
Esta acción psicopedagógica tiene el propósito fundamental de determinar en qué medida las deportistas se sienten bien consigo
misma con su estado físico y en esta misma perspectiva aceptarse como es, si se reconoce emocionalmente tanto desde el punto de
vista positivo como desde el punto de vista negativo. Con este propósito las deportistas serán capaces de estimular sus sentimientos e
ilusiones hacia un objetivo específico alcanzable.
??Fase de potenciación autorreferencial positiva.
Objetivo: Promover las potenciales positivas autorreferenciales de las deportistas. (Técnico – táctica y física).
Acciones Fundamentales.
3. Promover las acciones técnicas y tácticas.
Estimular el conocimiento de las particularidades individuales en los aspectos técnicos y tácticos desde el presupuesto de positividad,
el optimismo, sin poner el énfasis en los aspectos negativos o limitaciones de las deportistas, haciendo que estas se reconozcan y la
vez estimulen sus sentimientos de forma positiva, proporcionándole un volumen de información respecto a su persona en los
entrenamientos y competencias, lo que le permite identificar sus ventajas tanto técnicas como tácticas y no sólo limitaciones, promover
la confianza en sus posibilidades emocionalmente. Promover el conocimiento de ser una persona individual más allá de sus aciertos y
desaciertos durante las acciones específicas del taekwondo como deporte de combate es algo muy importante, por lo que se debe
realizar:
1) Realizar acciones reales técnicas y tácticas, planificadas con orden lógico, desde lo más simple a lo más complejo, donde las
deportistas se sientan estimuladas emocionalmente, la realización de estas acciones por un objetivo deseado cercano a las
competiciones, lo cual pueda elevar sus ilusiones y emociones competitivas durante los entrenamientos. Por cada acción realizada se
estimulará a las deportistas con puntuaciones iguales a las de competencias o se penalizará de igual manera.
2) Realizar ejercicios prolongados de media y larga duración, con obstáculos y condiciones adversas a vencer, para lograr una
estabilidad emocional en las deportistas en cualquier condición que se presente, para que así cumpla con sus pronósticos deportivos
y sus sentimientos emocionales no se vean afectadas en ningún evento.
3) Desarrollar ejercicios competitivos cercanos a la realidad competitiva, donde las deportistas se vean premiadas según sus
potencialidades.
4) Para aumentar el estado emocional a través de la rivalidad se debe poner a entrenar de forma conjunta a deportistas de la misma
división, y llevar una emulación entre ellas o el equipo completo, según las acciones técnico –tácticas y el grado de complejidad.
5) Conversación con las deportistas durante los entrenamientos y en el tiempo libre acerca de situaciones técnicas y tácticas, para la
adquisición de conocimientos teóricos y prácticos. De esta manera buscar que las deportistas conozcan sus potencialidades
fomentando un estado emocional favorable.
6) Métodos de influencia a través de palabras sugestivas (adelante, tu puedes, es tuyo el combate), para activar o sedar a las
deportistas en caso de presencia de un estado de ansiedad u otra influencia negativa. Pero no solo las palabras, llevan a la sugestión,
al convencimiento. Según Gorbunov (1990) las miradas y los gestos forman parte de la sugestión. "Cuanto más corta sea la sugestión
tanto mejor será."
4. Facilitar el desarrollo de las potencias físicas.
Es importante reconocer logros reales en los aspectos de las capacidades físicas, que sean sentidos como algo especial y único por
las deportistas, permitiéndole así procesarlos como éxitos personales. De esta forma se logrará que las deportistas mantengan sus
ilusiones, sueños y emociones vigentes en cada actividad de la preparación a realizar (flexibilidad, rapidez, fuerza, resistencia, etc.).
Para ello:
1) Usar frecuentemente el refuerzo de los logros de las deportistas frente al grupo.
2) Ejercicios preparatorios para el desarrollo general, con implementos y aparatos para el desarrollo de la musculatura del cuerpo, para
que las deportistas se vean favorecidas emocionalmente con su imagen física.
3) Utilizar procedimientos con cada una de las deportistas según sus necesidades físicas.
4) Respiración y supresión de pensamientos y emociones negativas.
5) Usar refuerzos positivos cuando ejecute bien la tarea o alcance los objetivos establecidos.
Se emplearon como métodos de la investigación científica:
Análisis y síntesis, para analizar materiales concernientes al proceso de enseñanza y aprendizaje del taekwondo, sintetizar esos
conocimientos e integrarlos a las acciones psicopedagógicas y procedimientos que se incluyen.
Sistémico estructural, en la elaboración de las acciones psicopedagógicas, desde los pasos lógicos y estructurales relacionados con
la complejidad, objetivos, etapas.
Histórico lógico, en el estudio realizado sobre la concepción histórica del deporte, su enseñanza, y evolución del proceso de
enseñanza del taekwondo en el transcurso del tiempo.
Del nivel empírico:
La entrevista se utilizó para obtener información acerca de las condiciones actuales que presenta el equipo entrevistado en general y
en lo específico la muestra escogida.
Observación con el propósito de realizar valoraciones acerca del desarrollo de las deportistas durante los entrenamientos y las
competencias.
Los Test, empleados fueron Autovaloración (ansiedad como rasgo y ansiedad reactiva), Inventario de personalidad de Eysenck,
Relaciones interpersonales. Esta técnica fue utilizada en esta investigación en la etapa de Preparación física especial. Con el interés
de analizar y valorar los aspectos psicológicos implicados en la formación de estas deportistas en su estado emocional.
Para el desarrollo de esta técnica se realizó una selección de inventarios.
1. Test de autoevaluación de Idare.
Permite conocer el nivel de ansiedad como rasgo y reactiva que presentan las deportistas ante determinada situaciones, a las que se
enfrentan en todo momento. Este test valora si dichos niveles de ansiedad resultan: Bajos, medios o altos.
Test de personalidad Eysenck.
Permite conocer la personalidad de cada deportista, al enfrentarse a las diversas actividades deportivas, como así también su tipo de
temperamento y estabilidad emocional.
Este test valora tres esferas importantes de la personalidad:
Extroversión - Introversión.
Neurotismo – Estabilidad Emocional.
Mentira o Falseamiento.
2. Test de relaciones interpersonales con el entrenador.
Permite conocer las relaciones interpersonales específicas entre las deportistas con sus entrenadores, como también la valoración de
los mismos.
Este test permite valorar tres aspectos de importancia: Cognitivo, Emocional, Conductual

Conclusiones
1-Luego de analizados los resultados de los métodos aplicados en la investigación, con las deportistas seleccionadas, en sentido
general se coincide en la aplicación de las acciones psicopedagógicas orientadas a favorecer la estabilidad emocional.
2- Los diagnósticos realizados revelan que las taekwondista categoría 15 y 16 años del sexo femenino de la Unidad Educativa de
Talento Deportivo del municipio Miranda estado Falcón presentan inestabilidad emocional y dificultades con su estado de ansiedad.
3- Las acciones psicopedagógicas para favorecer la estabilidad emocional, se estructura a partir de la etapa de preparación física
especial, a partir de las particularidades de las deportistas.
4- El plan de acciones psicopedagógicas para favorecer la estabilidad emocional hacia la incorporación de ellos durante la etapa de
Preparación física especial en los procesos técnicos, tácticos y físicos. Sobre la base de la implementación de los entrenamientos y
competencias queda validado tanto en su concepción teórica como en su factibilidad práctica, a partir del criterio consensuado de los
especialistas.

Bibliografía
1-Bakker, F.C (1993) Psicología del deporte: concepto y aplicaciones. Madrid, Morata.
2-Blázquez Sánchez, D. (1995) La iniciación deportiva y el deporte escolar. Barcelona, INDE.
3-Casales Fernández, J. C. (2004) Conocimientos básicos de psicología social. La Habana, Editorial Félix Varela.
4-Cañizares, M y otros (1994) El tacto pedagógico en el entrenamiento.
5- Cañizares, M. (1999) Entrenamiento sociopsicológico para el mejoramiento de la eficiencia grupal del equipo deportivo. UH (Tesis
de doctorado en Ciencias Psicológicas).
6- Dzhamgarov, T. T y A. Z. Puni. (1990) Psicología de la Educación Física y el deporte. La Habana, Editorial Científico-Técnica.
7- García Ucha, F. E. (1992) Ansiedad e indicadores de rendimiento en deportistas. IV Conferencia Internacional de Deportes y
Educación Física para todos. La Habana.

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos89/estabilidad-emocional-taekwondista/estabilidad-emocional-


taekwondista.shtml#ixzz3g9zH0vMv

Emoción y táctica I

El comportamiento táctico, al igual que todos los comportamientos, debe ser entendido desde la
globalidad del ser humano. Todas las estructuras del deportistas son solicitadas y forman parte de la
resolución de una determinada situación táctica. Así, por ejemplo, la selección de los parámetros
temporales, espaciales y de control motor comprometen a las capacidades coordinativas. Una conducta
ejecutada a más o menos velocidad, o mantenida más o menos tiempo, realizada con más o menos fuerza
compromete a las capacidades condicionales. El tratamiento de la información y la elaboración de una
respuesta se vincula a las capacidades cognitivas. Ocurre, sin embargo, que todas las estructuras
interactúan,en mayor o menor medida, por lo que el comportamiento táctico debe ser analizado desde un
punto de vista sistémico.

Precisamente por eso, es necesario ser consciente del papel que juega el plano emocional en la toma de
decisiones y, en consecuencia, este debe ser entrenado y canalizado para poder optimizar el
comportamiento del deportista. Pues el deportista "siente y padece", está sujeto a emociones de lo más
diversas durante la competición: ansiedad, miedo, euforia, aburrimiento, ira o incluso un cúmulo de ellas.
Evidentemente, cualquiera puede apreciar que estas condicionan el comportamiento: hacen que perdamos
los papeles, nos paralizan, nos "desorientan", hacen que nos precipitemos, etc.

Sin embargo, las emociones y los sentimientos son


también una potente "herramienta" adaptativa, fruto de la evolución. Así, hay algunos autores que
afirman que los sentimientos y emociones son el modo en el que aparecen en la conciencia grandes
bloques de información integrada, que incluyen valoraciones (Marina, 2007). Un claro ejemplo de ello fue
la partida que el campeón del mundo de ajedrez, el ruso Kasparov, jugó en 1991 contra el programa
llamado Deep Thought. La máquina poseía un gran poder de cálculo y, a pesar de ello, la victoria fue para
Kasparov. Al ser preguntado a cerca de en que había fallado la computadora, el ruso respondió: "No tiene
sentido del peligo". Por carecer de sentimientos, el ordenador no era capaz de diferenciar lo esencial de lo
accidental.

A pesar de ejemplos como este, existe una corriente en este sentido que promulga un cognitivismo puro
en el deportista. Se busca que el competidor sea una máquina de analizar información conscientemente
durante el lance deportivo, manteniéndose "desemocionado". En mi opinión, tras lo expuesto arriba y en
base a mi experiencia personal, se debe buscar una canalización inteligente de las emociones.
Actualmente podríamos referirnos a esa canalización con el término "inteligencia emocional", ser capaces
de reconocer, gestionar y administrar nuestras propias emociones y sentimientos. Este proceso,
evidentemente, está sujeto de aprendizaje y, por lo tanto, al entrenamiento. Eso si, se necesita una
revisión metodológica en el apoyo y trabajo del psicólogo deportivo.

Para conseguir optimizar el dominio de las emociones, y en consecuencia, mejorar el comportamiento


táctico, debemos llevar el trabajo a la pista. Sacar al psicólogo del diván y del despacho y conformar un
verdadero trabajo integrado. Mi propuesta para esto lo veremos en la segunda parte de este post. Estad
atentos.