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Registro
Revista do Arquivo Público Municipal de Indaiatuba

FUNDAÇÃO PRÓ-MEMÓRIA DE INDAIATUBA


Estado de São Paulo - Brasil
2004
2

REGISTRO
Revista do Arquivo Público Municipal de Indaiatuba

FUNDAÇÃO PRÓ-MEMÓRIA DE INDAIATUBA


Sede/Arquivo Permanente: Avenida Jácomo Nazário, 1046
Bairro Cidade Nova – CEP 13.334-047 - Indaiatuba – SP
Fone: (0--19) 3834 6633 /3894 5654 - Fax (0--19) 3825 1933
Arquivo Intermediário: Rua Sargento Max Wolf Filho, 245
Bairro Cidade Nova – CEP 13334-130 - Indaiatuba - SP
Fone: (0--19) 3834 8984 / E-mail: memoria.idt@terra.com.br
http://www.promemoriadeindaiatuba.hpg.com.br
Museu Municipal: Rua Pedro Gonçalves, 477
Jardim Pau Preto – CEP 13330-000 – Indaiatuba-SP
Fone: (0--19) 3875 8383

Conselho Editorial
Deize Clotildes Barnabé de Morais
José Luiz Sigrist
Lauro Ratti Jr.
Rubens de Campos Penteado
Sônia Maria Fonseca

Créditos da publicação
Preparação dos originais: Sônia Maria Fonseca
Concepção da capa: Raquel Cristina Mariotto, Sônia Maria Fonseca
Projeto gráfico da capa: Paula Salazar, Rodrigo Alexandre Mariotto
Tradutores: Pedro Condoleo de Queiroz (inglês); Maria Cristina Portella (francês)
Revisão final: Sônia Maria Fonseca

Dados Internacionais de Catalogação na Publicação (CIP)


(Câmara Brasileira do Livro, SP, Brasil)

REGISTRO: Revista do Arquivo Público Municipal de


Indaiatuba/Fundação Pró-Memória de Indaiatuba.
V.3, Nº 3, Julho 2004 – Indaiatuba (SP): Fundação Pró-
Memória de Indaiatuba, 2004.
72 p.; 27,94 cm.

Publicação anual
ISSN 1678-9784
___
1. Arquivologia – Periódicos. 2. Arquivo Público
Municipal – Indaiatuba - São Paulo (Estado). I. Título.

Tiragem: 1000 exemplares

Esta revista tem o apoio da Associação de Arquivistas de São Paulo – ARQ-SP

Impressão:
Grafipress Artes Gráficas Ltda.
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SUMÁRIO

Apresentação...........................................................................................................................5

Recorrido Satelital sobre una Política Archivística................................................................7


Manuel Vázquez

Arquivo, Documentos e Poder: A construção da memória moderna ...................................15


Joan M. Schwartz; Terry Cook
Tradução: Cylaine Maria das Neves; Maria Cristina
Vendrameto; Pedro Condoleo de Queiroz

Tais Arquivos, Quais Memórias?..........................................................................................31


Janice Gonçalves

Memória dos Municípios Brasileiros: Documentos como monumentos da


cidadania...............................................................................................................................40
Esther Caldas Bertoletti

Microfilme: Passado, Presente e Futuro da Preservação Documental..................................48


Ana Célia Navarro de Andrade

Monitoramento e Controle Térmico para Preservação de Acervos......................................58


Saulo Güths

O Arquivo em foco
...............................................................................................................................................70

Intercâmbio
...............................................................................................................................................71

Linha editorial e normas para publicação


...............................................................................................................................................72
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APRESENTAÇÃO

A revista Registro traz especialmente neste número 3, artigos sobre a relação arquivo e
memória, tendo em vista o XV Congresso Internacional de Arquivos, a ser realizado nos
dias 23 a 29 de agosto, em Viena, Áustria. O tema central neste ano é “Arquivos, Memória
e Conhecimento” com enfoque para temas como conceito de memória, conservação da
memória virtual, normas arquivísticas, dimensão social dos arquivos e questões legais.

O Conselho Editorial
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RECORRIDO SATELITAL SOBRE UNA POLÍTICA ARCHIVÍSTICA1

Manuel Vázquez*

Introducción

Las áreas que debe cubrir la política archivística han de coincidir con los objetos de la
Archivología, a saber:
- Los documentos de archivo aislados y los conjuntos documentales.
- Los archivos y los sistemas de archivos.
- Los archiveros, las asociaciones y los centros de formación e investigación
archivística.

Trataré de presentar algunos puntos que considero característicos del s.XXI. Estos, de
ninguna manera agotan el asunto y así quedará probado al oír atentamente a los panelistas
que expondrán durante este Congreso y las Jornadas que simultáneamente se desarrollarán.
Con el agradecimiento a los organizadores de estos eventos por la invitación a participar, y
con mi admiración por el trabajo de ellos que hemos podido ir descubriendo a todo lo largo
de este año, mediante los Boletines Informativos, me apresuro a desenvolver el tema.

1. APROXIMACIONES

1.1 Qué entendemos por Política Archivística

Política. Conjunto de metas y objetivos que tienden a elevar la calidad de vida de una
comunidad, mediante recursos existentes o a crearse, que se plasma en directivas y luego
legislación.
Comunidades pueden ser municipales, provinciales/estaduales, nacionales,
internacionales/mundiales, organismos o empresas privadas.
Así como hay políticas de salud, seguridad, tránsito, deportes y turismo también hay una ...

Política Archivística. Es aquella política que formula objetivos y propone los medios
apropiados para servir a los derechos y necesidades de la sociedad en su conjunto; de las
instituciones productoras/receptoras de los documentos; de los interesados individuales o
institucionales y , por último, de los investigadores retrospectivos.
La Política Archivística no es exclusiva del Estado. Toda institución, gubernamental o
privada, con o sin fines de lucro y hasta cada familia debe formular y aplicar una política de
manejo de documentos nacidos en una tramitación y de la información que contienen.

1
Ponencia inicial para el V Congreso de Archivología del MERCOSUR y XIII Jornadas de Archiveros de
Argentina, en 28-30 agosto 2003.
*
Licenciado em Teologia pela Universidade de Salamanca (Espanha). Professor aposentado da Universidade
de Córdoba (Argentina), onde lecionou Seleção Documental (1972-1997) e Introdução à Arquivologia (1987-
1997). É autor de vasta bibliografia publicada na área.
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La Política Archivística no es una regla inmutable. Hablamos de metas y objetivos


adecuados a las necesidades y a los recursos con que contamos. Es una herramienta
flexible.
En el s XXI debe tender a la homologación –que se opone tanto a la uniformidad, como a
la invención anárquica de documentos y trámites-.
La Política Archivística atiende a dos vertientes: el servicio jurídico-administrativo y el
del Patrimonio Documental.
La archivística que ahora conocemos nació en 1898 como una disciplina ancilar de la
Historia, al inicio del s XXI –por lo menos en Iberoamérica- la Archivística vuelca su
atención fundamentalmente al servicio de emisores y destinatarios, solicitantes y
otorgantes, con el fin de elevar su nivel de vida. Como feliz consecuencia, reúne registros
de los años que nos precedieron como testimonios de nuestra identidad.

1.2 El poder de los documentos de archivo

Todos los intelectuales de China (¿300 millones?) fueron enviados a trabajar al campo,
cuidando ovejas o cosechando arroz, con UN SOLO PAPEL DE ARCHIVO emitido por
Mao Tse Tung.
Más cerca de nosotros: ¿por qué existen Argentina, Brasil o Uruguay?. Porque hay un
papel que declara la independencia y otros de países extranjeros que la aceptan y
reconocen.
La Constitución Nacional y la de cada Provincia o Estado rigen la vida en sus respectivas
jurisdicciones. Una sentencia quita o da libertad. Un asiento en el Registro de Propiedad
nos hace dueños de nuestras viviendas. Si no existe nuestra Acta de Nacimiento, somos
nadie, carecemos de derechos, no podemos casarnos, comprar, salir al extranjero, votar, ser
elegidos, etc.
Hemos venido destacando tanto el valor histórico y lo que representa de identidad
nacional que únicamente ahora los expertos vamos descubriendo que los documentos de
archivo son palancas y herramientas que curan y matan. Con ellos los archiveros y los
juristas podemos obtener efectos sociales increíbles.
La Política Archivística debe imponer, hacia dentro de la profesión y en la sociedad, la
idea de que trabajaremos en mejorar la situación de todos los habitantes (no sólo de los
ciudadanos). Sobre todo de los más débiles y desfavorecidos.
Ofrezco un ejemplo: Las villas o barrios marginales (favelas o cantegriles) son tales –
entre otros factores- porque carecen de documentos de archivo. Si documentamos la
identidad de quienes allí viven, sus terrenos, su estado escolar, su salud (mediante escuelas
y dispensarios) y las ofrecemos a ellos y a las autoridades respectivas hemos radicado a los
habitantes convirtiéndolos en ciudadanos. Hemos suprimido la marginalidad.
Este es el lugar en que la Política Archivística del s. XXI coloca el compromiso de los
archiveros: al servicio de la ciudadanía, de la estructura jurídica de las instituciones, de los
involucrados, sobre todo de los débiles y marginados.

1. 3. Los Usuarios en el s. XXI


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El s XXI nos pone frente a nuevas realidades. Hay un usuario más que los que conocíamos
y también reformulación de los antiguos. Veamos:

1.3.1 La sociedad civil

Acabamos de ver el poder y alcance de los documentos de archivo y deducimos que hay
muchísimos documentos que inciden sobre gran número de usuarios, más allá de la entidad
productora y el solicitante o destinatario. Ejemplos: una empresa fabril que vierte efluentes
nocivos sobre un barrio, o una multinacional que maneja el precio de los combustibles.
También una secta que fanatiza a una comunidad.
Los archiveros y los archivos, conociendo este nuevo usuario, al que llamaremos
sociedad civil, han de adecuar su Política a los requerimientos de información y apertura a
la consulta de toda serie documental de cualquier institución gubernamental o privada que
roce o toque intereses de la comunidad, sea ésta barrial, municipal o nacional. Esto se llama
transparencia democrática. Bajo ella nos encontramos todos nosotros, en cuanto cumplimos
una función en la sociedad. No puede prevalecer la privacidad, so pena de convertir los
archivos en aguantaderos de corrupción.
Otra novedad de la sociedad actual. Hay ciudadanos e indocumentados. Estos, de por sí,
caen fuera de la sociedad civil, son marginales. Esa marginación los convierte en
infrahabitantes, indefensos, cargados de obligaciones y desprovistos de derechos. Los
archiveros, mediante nuestros recursos profesionales, impulsaremos su inclusión en la vida
ciudadana.

1.3.2 La entidad productora/receptora

Es el primer usuario que conocíamos. Para el s. XXI destaco:


- Los archiveros atesoramos los documentos que fundan y sustentan los derechos y
atribuciones de la institución donde trabajamos.
- Pero ella –la institución- funda y sustenta derechos o bienes de quienes en ella
tramitan, solicitando algo.
- La institución no puede exigir todo a los usuarios externos y sentirse con derecho a
incumplir sus obligaciones. Ejemplos: Tranquilamente se disculpa: “Vuelva de aquí a
dos horas. Se ha caído el sistema (informático)”. Cuando el interesado llega tarde o no
pudo ir, también tranquilamente oye: “Debe pagar intereses” o “El trámite se cerró”.
- A la empresa hay que informarle que, en el s. XXI, ella es responsable de los efectos
benéficos o perjudiciales que cause a la sociedad y los documentos relacionados
tienen como involucrados a
los beneficiarios o a los perjudicados que, como tales, pueden acceder a ellos.

1.3.3. Las personas o entidades involucradas

En el s. XXI, hay que trabajar sobre nuevos perfiles de los usuarios individuales.
Quienes redactan Manuales de Procedimiento, inconscientemente, acumulan requisitos y
formularios como si el interesado fuera siempre un varón, culto, con facilidad de transporte,
tiempo disponible y solvencia para llenar formularios incomprensibles. La realidad es que a
las oficinas de tramitación concurren madres solteras o viudas, con tres hijos a quienes debe
cargar, que no tienen dinero para boletos de transporte... o discapacitados, o analfabetos
funcionales que desfallecen ante un formulario para llenar.
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Introduzcamos el concepto de usuario débil e indefenso. Que la informática sirva para


auxiliarlo.

1.3.4 Los investigadores retrospectivos

A la atención de usuarios de los Archivos Históricos propongo sumarle dos puntos de


Política Archivística.
- Utilizar la tecnología informática para homologar la nomenclatura o encabezamientos
de materias de los inventarios e índices de los archivos de tradición hispánica (quizás
también ibérica) ya que hay suficiente paralelismo entre los diversos países.
Para los archivos permanentes técnicos como los de arquitectura, salud, educación, etc.
nos ayudarán los tesauros redactados en el s XX.
- El plazo matemático de 30 años para abrir a la consulta los documentos seleccionados
es precientífico. Cada tipo documental cursa un plazo precaucional diferente. Una vez
agotado, es normal –con pocas excepciones- ofrecerlo a la consulta.

2- POLÍTICA SOBRE LOS DOCUMENTOS DE ARCHIVO

Tres puntos considero característicos para el s.XXI

2.1 La homologación de documentos y trámites

Es uno de los temas centrales de la Política Archivística del s.XXI. Existe una sola
manera de efectuarse: Cuando se homologan previamente las funciones de las que derivan
los documentos.
En el s.XX la mundialización de las comunicaciones ha producido una asimilación
progresiva – que aún continúa- de las burocracias de cada país con los demás. Todos tienen,
por ejemplo Defensoría del pueblo; Ministerios de Turismo; Deportes; de la Mujer; y otros
que hace poco eran desconocidos.
Esta normalización, que también hallamos en las instituciones municipales, judiciales,
universitarias... y en los servicios de telefonía, fábricas de automotores, cadenas de
supermercados - y de allí para abajo en muchos organigramas- es de signo muy positivo
para la Administración de Documentos, porque favorece la normalización de las
actividades archivísticas y, por ende, de la producción de los documentos y la tramitación.
Dado que esta asimilación no llega –ni debe llegar- a la uniformidad, su aplicación
requiere una política que extraiga todo lo deseable y aceptable para cada jurisdicción y
salve lo característico.
Los archiveros debemos aprovechar esta corriente universal también para simplificar y
agilizar los trámites y para elegir siempre lo más favorable a los usuarios, sobre todo a los
débiles.
La homologación ha de plantearse por círculos concéntricos, comenzando por ámbitos
menores, como las facultades de una Universidad, luego las universidades de la misma
región y así sucesivamente.
Los archiveros de lengua española y portuguesa poseemos una perlita muy útil para esta
coyuntura: el concepto de Tipo Documental (para Brasil, Tipo y Especie Documental).
Aprovechémosla. También nos ayuda la clasificación en documentos facilitativos, que son
comunes a todas las instituciones (en portugués documentos de funciones “meio”) y
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documentos sustantivos (de funciones “fim”) que son característicos de cada familia de
instituciones: documentos bancarios, judiciales, policiales, etc.

2.2 Manuales de procedimiento

La homologación se plasma en lo que llamamos Manuales de Procedimiento. Hasta ahora


entre nosotros, han surgido esporádicamente y faltan manuales para la Selección
Documental y para normas de Confidencialidad.
Un momento crítico es la tramitación con sus requisitos y el curso burocrático para poner
el documento en vigencia.
Los archiveros deben ser quienes convoquen y coordinen las comisiones
multidisciplinarias que los preparen. Si esto no es posible, ellos solos prepararán los
proyectos y los harán aprobar.
Un punto del Manual especialmente necesario, por causa de la informática se encuentra
en el subtítulo que sigue a continuación.

2.3 La autenticidad de los nuevos soportes

En Argentina no conozco una política sobre requisitos generales ni para la autenticidad de


documentos en papel. Por ejemplo las fotocopias. Para los documentos informáticos hay
organismos que emiten normas aisladas. Los archiveros están ausentes y deben ser
convocados, o ellos mismos proponer cuerpos normativos.
Modestamente lancé, en 1988, a la consideración de los archiveros, un modelo para
determinar, mediante normas, la autenticidad de los originales fuera cual fuera su soporte.
Considero que aún sirve.
Sea esa propuesta u otra, los archiveros, haciendo causa común con los juristas, han de
ofrecer sus conocimientos de Diplomática, que siguen iluminando estos problemas.

3- POLÍTICA SOBRE CIRCULACIÓN DE INFORMACIÓN ARCHIVÍSTICA

De modo idéntico a lo dicho sobre la autenticidad, los archiveros están ausentes cuando
se emiten disposiciones sobre temas de difusión y confidencialidad. Las normas existentes
son aisladas y asistemáticas. La política que me parece básica en este campo se expone en
los siguientes puntos.

3.1 Documentos de difusión obligatoria

Los documentos dispositivos de máximo nivel son publicados en un Boletín Oficial,


porque son de difusión obligatoria. Los organismos de niveles medios o inferiores no
suelen publicarlos.
Nuestra Política supone que todo documento dispositivo es de consulta obligatoria -o
libre por lo menos- para los ciudadanos afectados por la norma. Si no hay una razón
fundada, se tenderá a que sean de libre consulta para toda la sociedad, ya que vimos que
cualquier institución del Estado o privada puede producir acciones que repercutan
directamente en la comunidad que los rodea. Recuérdese el ejemplo de la fábrica que tira
efluentes nocivos fuera de sus muros.
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3.2 Documentos de libre acceso

Los documentos vinculados a una función de interés económico, político, sanitario, y


otros para la comunidad o para un tercero damnificado caerán bajo la exigencia de
transparencia democrática y no podrán hurtarse a la consulta solicitada por los ciudadanos,
incluida la prensa.

3.3 Documentos confidenciales

Los documentos personales o de interés familiar gozan de una privacidad que debe ser
respetada y defendida. No es, sin embargo, un derecho absoluto porque por algún costado,
pueden llegar a relacionarse con un interés externo.

3.4 Documentos secretos

Relaciones Exteriores, Poder Judicial, Fuerzas Armadas y otros organismos deben


formular normas específicas cuyos límites son:
- No pueden abarcar indiscriminadamente a todos los documentos
- Los plazos de secreto deben ser los más breves que sea posible. Nunca perpetuos.
- Es menester explicitar motivos tales como: “Plazos para tramitar”. No basta el
genérico “razones de Estado” o “seguridad nacional”.
Contrariamente a lo que regía en las primeras décadas del s .XX los archiveros, con
idéntico empeño han de promover normas homologadas para salvaguardar la
confidencialidad y el secreto, como para publicar la información de difusión obligatoria y
abrir la consulta a todos, cuando encuentre un interés social generalizado de los usuarios.

4. POLÍTICA SOBRE LOS ARCHIVOS

4.1 Nuevo concepto de Archivo Intermedio

Teniendo en cuenta que, para los discípulos de Tanodi, el archivo no es el conjunto de


documentos, sino el organismo o repartición que procesa y vela por ellos, definimos:
Archivo Intermedio es el órgano del Sistema de Archivos (léase el equipo de
expertos) encargado de:
- conducir y supervisar los archivos de oficina, gestión y guarda de documentos en uso
administrativo, que pertenecen a su jurisdicción. (En uso administrativo están los
documentos en trámite, vigencia y plazo precaucional).
- homologar la producción de documentos y la tramitación dentro del sistema y, de
modo progresivo, con sistemas de archivos que procesen documentos análogos, en
ámbitos cada vez más amplios.
- redactar y adaptar Manuales de Procedimiento homologados para la institución. Estos
Manuales abarcarán todos los aspectos, tales como la selección documental y la
confidencialidad.
- planificar y controlar la selección documental en toda su jurisdicción. Directamente
trabajará sobre los documentos facilitativos e indirectamente, sobre los sustantivos.
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- centralizar la información contenida en los documentos de todos los archivos de su


órbita, administrándola directamente a las autoridades y, mediante nodos prefijados, a
los demás usuarios. Velará por la difusión o la confidencialidad según las normas del
Manual de procedimiento.
- resolver las emergencias archivísticas, a saber: a) Supresión de secciones o
secretarías; b) Catástrofes, como inundaciones o incendios.
El Archivo Intermedio no es un gran depósito, aunque está bien que disponga de
espacios para recoger documentos en emergencia y, a veces, para tareas de selección y
expurgo.

4.2 Replanteo del Sistema de Archivos

Desde 1898, Müller, Feith y Fruin fundaron la Archivística que ahora conocemos.
Esta giraba únicamente alrededor de los Archivos Históricos. Cuando, en la década de
1970, se comenzó a hablar de Sistema de Archivos, lógicamente el Archivo Histórico fue
visto como la cabeza por ser el destino final de los documentos administrativos
seleccionados.
En el s XXI, acabamos de plantear que es Archivo Intermedio el que procesa y
administra los documentos y la información mientras están sirviendo a las autoridades, a los
involucrados y a la sociedad. La consulta retrospectiva es una feliz consecuencia no
buscada. Por lo tanto el Archivo Intermedio es el corazón que bombea los documentos y la
información por todo el organismo viviente constituido por el Sistema de Archivos.
Por otra parte, si el mayor caudal de normas, manuales y reglamentos siempre
actualizados ha se salir de su ámbito, ¿por qué hacerlos pasar por la aprobación del
Archivo Histórico?, ¿por qué hacer al Archivo Histórico cabeza del Sistema?.
El Archivo Histórico se desenvuelve en un dignísimo ambiente cultural. Requiere
investigaciones reposadas y profundas, también publicaciones científicas. No es,
entonces, el más apropiado para dedicar su personal a los estudios de homologación o de
salvataje de archivos en desastre, etc.
La política del s. XXI o hace presidir el Sistema de Archivos por el Archivo Intermedio,
dando autonomía al Archivo Histórico; o el Archivo Histórico preside el Sistema dando
gran autonomía al Archivo Intermedio dentro del Sistema para cumplir su complejo
portafolio.

5. POLÍTICA SOBRE LEGISLACIÓN ARCHIVISTICA

En Argentina, los archivos y los archiveros nos desempeñamos en un entorno legal y


administrativo que nos es dado. En algún lugar del organigrama y por iniciativa de otros
profesionales (entre ellos contadores, informáticos, microfilmadores, etc.) surgen normas
como hongos aislados e inconexos.
Quienes pueden ofrecer una política orgánica desarrollada mediante una reflexión
sistemática de leyes, reglamentos, normas, Manuales de Procedimiento y disposiciones
burocráticas, somos los archiveros, aunque somos concientes de que es una tarea
multidisciplinaria. Veamos la parte que nos toca.
Hay tres organismos o núcleos de acción archivística: los archivos, los centros de
formación e investigación archivística y los colegios o asociaciones de archiveros. Estos
tres cuerpos profesionales se complementan y mutuamente se necesitan para imaginar,
formular y aplicar un sistema regulatorio. Cada uno brinda aportes diferentes.
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5.1 Rol de los archivos

Las instituciones archivísticas forman parte de ministerios u organismos del


Estado o de empresas y entidades sin fines de lucro no estatales. Su perspectiva tiende a
estar más cerca de las necesidades de sus autoridades. Ven a los ciudadanos involucrados
como gente “de la otra orilla”.
Pero, a su vez, los archivos son los canales lógicos y normales para llegar a esas
autoridades y a los poderes del Estado, hablarles en su idioma y perseguir los trámites por
los pasillos internos de la aprobación.

5.2 Rol de los centros de formación e investigación archivísticos

Poseen la bibliografía, el espacio de reflexión y una visión panorámica de los


problemas como insertos en un marco internacional. De ellos esperamos ideas luminosas,
una sede de consulta y asesoramiento profesional y el aporte siempre juvenil y generoso de
los estudiantes, para impulsar causas en la sociedad.

5.3 Rol de los colegios y asociaciones de archiveros

Estos colectivos gozan de independencia personal porque las propuestas de sus


miembros, formuladas en la Asociación o Colegio no están regidas por su compromiso
laboral. Ellos se sienten “en la orilla de los usuarios llanos” y en la sociedad civil con su
sed de transparencia y legalidad.
De los tres miembros de este esquema, las Asociaciones de Archiveros son los
más débiles, sobre todo en lo que toca a recursos económicos, pero también por la carencia
de biblioteca, medios de propaganda y muchas veces, de local.
Volviendo a la legislación, no olvidemos que objetos de la Política Archivística no
son únicamente los documentos y los archivos, sino las incumbencias y derechos de los
archiveros, de sus Asociaciones y los Planes de Estudio de los centros docentes.
Para el s.XXI, estas tres fuerzas vivas de la Profesión Archivística deben
reconocerse entre sí, respetarse y –más que todo- reunirse y sumar los aportes de cada una.
Inmediatamente luego, conformar círculos de trabajo entre países.

6. POLÍTICA DE INVESTIGACIÓN ARCHIVISTICA

6.1 Relación de la Archivología con otros campos del saber

En el s. XXI hemos de salir a proclamar que la Archivología es un campo del saber que
tiene un lugar en todo un planeta donde conviven cientos de campos del saber.
No somos un área dependiente de un campo principal. Tenemos relaciones diversas con
decenas de ciencias y técnicas –como sucede a todos y cada uno de los campos-.
Nuestra relación principal está con el Derecho y las Ciencias de la Administración. Hay
conexiones con la Historia y las Ciencias de la Información y Comunicación pero de
ninguna manera la Archivística es reductible a ellas porque nuestros documentos e
información son producidos y utilizados para sostener la estructura del Estado –más aún,
del Orden Internacional- y los derechos de todas las instituciones y organismos privados y
de los ciudadanos en su cotidiano existir.
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6.2 Propuestas de investigación para el s. XXI

Por ser una ciencia, la Archivología requiere crecimiento y vigor teórico, es decir
investigación y publicación de trabajos.
La Archivística o Archivología no es un conjunto de destrezas, sino una actividad
profesional que requiere Título de Grado.
Los planes de estudio transmitirán una concepción del amplio servicio que pueden
prestar los documentos de archivo para mejorar la estructura de los Poderes del Estado y
de las instituciones y para ser sustento jurídico de los habitantes de una comunidad, de
modo que todos lleguen a la plenitud de su desarrollo personal en democracia.
Después del presente V Congreso del Mercosur opino que bien podría incluirse en los
centros de formación e investigación archivística la asignatura Política Archivística, que
da amplitud al nombre y los contenidos de la actual que se llama Planeamiento
Archivístico y no menciona la Política Archivística.

CONCLUSIÓN

La elección del lema de este Congreso La Política Archivística no podía ser más
acertado. He tratado de presentar un panorama general. Los aportes de cada uno de los
especialistas nos permitirán salir de Huerta Grande con un área mental llena de ideas.

BIBLIOGRAFIA

Sobre Política Archivística

COUTURE, Carol y ROUSSEAU, Jean Ives. Capítulo 3 “Política de tratamiento de


documentos”. p 13-25, en Los Archivos en el s XX. México. Archivo General de la
Nación y Universidad de Montreal. 1988, 434 p.

MOREIRA FRANCO, Celina do Amaral Peixoto. “Los archivos públicos y el Archivo


Nacional de Brasil. Propuestas para definir una política nacional”, en De Archivos y
Archivistas. Homenaje a Aurelio Tanodi. Washington. Organización de los Estados
Americanos, l987, 196 p. P. 52-59.

GUTIERREZ MUÑOZ, César. “Propuestas Archivísticas para América Latina”, en De


Archivos y Archivistas. Homenaje a Aurelio Tanodi. Washington. Organización de
los Estados Americanos, l987, 196 p. P.71-84.

HEREDIA HERRERA. Antonia. Cap. 7 “Administración de Archivos”, en Archivística


General. Teoría y Práctica, 5ª. Edición. Sevilla. Diputación Provincial. 1991, 512p. p.
l97-233.

JAÉN GARCÍA, Luis Fernando. “Las Políticas culturales a la luz de la Legislación


Archivística de América Latina y el Caribe”, en Revista del Archivo General de la
Nación. Lima. Ministerio de Justicia. Nº 22. Año 2001. p. 73-88.
14

ARÉVALO JORDAN, Víctor Hugo. El Acto Proyectual de los Archivos. Ensayo.


Santa Fe (Argentina), Asociación de Archiveros de Santa Fe. 1996, 126 p. (El Acto
Proyectual viene definido en p 39 y está relacionado con La Política Archivística).

VAZQUEZ, Manuel. Capítulo 8 “Política Archivística”, en Introducción a la


Archivología. Guía de Estudio. Santa Fe de Bogotá. Archivo General de la Nación
(Colombia).1997, 122p. p 87-92.

VÁZQUEZ, Manuel. “Documentos Electrónicos al Servicio de una Política


Archivística”, en Revista del Archivo General de la Nación. Lima. Ministerio de
Justicia. Nº 23. Año 2001. p 13-26.

Sobre Sistemas de Archivos

CRUZ MUNDET, José Ramón. “Los Sistemas archivísticos” (cap.5), en Manual de


Archivística. Madrid, Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Pirámide, l994, 408p. p
l05-142.

VASCO de ESCUDERO, Grecia. “El Archivo Nacional de Ecuador y el SINAR: breve


enfoque expositivo” y CHARAF, Marta “Algunos aspectos de la problemática del
Archivo Intermedio, p. 26-36, ambos en De archivos y Archivistas, ya citado. p.173-
176

VAZQUEZ, Manuel“Los Sistemas de Archivos”. P 79-86, en Introducción a la


Archivología ya citado.

Sobre Usuarios

GONZÁLEZ ECHENIQUE, Javier. “La inflación de ususarios y algunos de sus


problemas” p 67-70 y WEILBRENNER, Bernard. “Los Archivos y los Usuarios” p 186-
196, ambos en De Archivos y Archivistas, ya citado.

SILVA, Raquel Miranda da. “Os diferentes tipos de Usuarios de Arquivos”, p 66-86 y
CASAS de BARRÁN, Alicia. “La Nueva Historia y los Documentos Privados en Países
del Mercosur” p 183-197, ambos en Caderno de arquivologia. Santa Maria (Brasil).
Universidade Federal de Santa Maria. 2002. 230p.

Mendiolaza (Córdoba) 20 de marzo de 2003.

Manuel Vázquez
15

ARQUIVOS, DOCUMENTOS E PODER: A CONSTRUÇÃO DA MEMÓRIA


MODERNA2

Joan M. Schwartz* e Terry Cook**

Trad. Cylaine Maria das Neves; Maria Cristina


Vendrameto; Pedro Condoleo de Queiroz

Arquivos, documentos, poder: três palavras que agora ecoam por meio de uma gama de
disciplinas acadêmicas e atividades profissionais. Individualmente, estes termos são
freqüentemente desencadeadores de debates acalorados sobre valores sociais, identidades
culturais, e responsabilidade institucional. Coletivamente, porém, "arquivos, documentos e
poder" representam uma combinação improvável: o que têm haver arquivos velhos,
empoeirados, armazenados em catacumbas, com poder?

Durante muito tempo, os arquivistas foram vistos de fora, como "rachadores de lenha e
tiradores de água", ou seja, como aqueles que recebiam documentos das entidades
produtoras e apenas os disponibilizavam para os pesquisadores. Os arquivistas se
consideravam neutros, objetivos e imparciais. De ambas as perspectivas, os arquivistas e
seus documentos pareciam constituir a própria antítese do poder. Certamente, os textos
recentemente produzidos, sobre instituições culturais, raramente abordaram o forte impacto
dos arquivos e registros sobre a memória coletiva e a identidade cultural, ao contrário do
papel atualmente atribuído aos museus de história natural e cultural, galerias de arte,
bibliotecas, monumentos históricos, e, até mesmo, jardins zoológicos. Enquanto alguns
escritores começam a explorar determinados aspectos do "arquivo" em seu sentido
metafórico ou filosófico, quase sempre isso é feito sem uma mínima compreensão dos
arquivos como uma instituição real, e a arquivologia, como uma profissão real (a segunda
mais velha!) e como uma disciplina real com seus próprios referenciais teóricos,
metodológicos e práticos. De modo geral, a literatura arquivística profissional é raramente
citada pelos não-arquivistas que escrevem sobre "o arquivo".

Não obstante, várias reflexões pós-modernas das últimas duas décadas deixam claro que os
arquivos – como instituições – exercem poder sobre a administração, a lei, a
responsabilidade fiscal dos governos, corporações e indivíduos, e se ocupa de debates
importantes da política pública a respeito do direito ao conhecimento, à liberdade de
informação, proteção à privacidade, direito autoral e propriedade intelectual e protocolos
para o comércio eletrônico. Os arquivos – como registros – exercem poder sobre a
construção do conhecimento histórico, da memória coletiva, e da identidade nacional, sobre
como nós nos conhecemos como indivíduos, grupos e sociedades. E, por fim, na busca de
suas responsabilidades profissionais, os arquivistas – como gestores de arquivos – detêm o
poder sobre os próprios documentos essenciais à formação da memória e da identidade, por
2
Texto publicado originalmente, em inglês, na revista Archival Science. SCHWARTZ, Joan M; COOK,
Terry. Archives, records, and Power: the making of moderny memory. Archival Science, Dordrecht
(Netherlands), v.2, n.1-2, 2002, p.1-19.
*
National Archives of Canadá/Queen’s University.
**
University of Manitoba/Clio Consulting.
16

meio da gestão ativa dos registros antes deles se tornarem arquivos, de sua avaliação e
seleção como arquivos e, posteriormente, de sua descrição, preservação e uso em
permanente evolução enquanto fonte histórica.

Em conjunto, a contínua negação dos arquivistas a respeito do seu poder sobre a memória;
o fracasso em explorar os muitos fatores que afetam profundamente os registros antes deles
se tornarem arquivos; e a contínua crença dos muitos usuários dos arquivos, de que os
documentos apresentados a eles não são discutíveis, contribuem para a esterilidade do
debate. Quando o poder é negado, ignorado ou incontestado, isso é um erro na melhor e um
perigo na pior das hipóteses. O poder reconhecido torna-se um poder que pode ser
questionado, responsabilizado e aberto ao diálogo transparente e ao entendimento
enriquecido.

Este poder do arquivo – sua natureza subjacente, pressupostos teóricos, aplicações práticas,
evolução histórica e conseqüências para os usuários – é o foco dos ensaios no primeiro dos
2 números temáticos especiais da Revista Archival Science sobre "Arquivos, Documentos e
Poder"3.

Construindo e desconstruindo arquivos

Arquivos são construções sociais. Suas origens se sustentam na necessidade de informação


e nos valores sociais dos ditadores, governos, negócios, associações, e indivíduos que os
determinam e os mantêm. Apesar das mudanças em sua natureza, dos seus usos e da
necessidade de preservá-los, os arquivos, desde os mnemons da Grécia Antiga são
relacionados ao poder – à manutenção do poder, ao controle pelo presente daquilo que é, e
será, conhecido sobre o passado e ao poder da lembrança sobre o esquecimento. Mas, como
Maurice Halbwachs nos lembra, "nenhuma memória é possível fora dos contextos usados
por pessoas vivendo em sociedade para determinar e recordar as suas lembranças".
Arquivos são um elemento crítico desses contextos sociais e intelectuais. A recordação (ou
re-criação) do passado pela pesquisa histórica em documentos arquivísticos não é
simplesmente "a recuperação da informação armazenada, mas a reivindicação do sentido do
passado por meio do contexto do conhecimento cultural compartilhado"4. Os próprios
arquivos são parte da reivindicação e dessa forma moldam a compreensão.

Quer por meio de idéias ou de sentimentos, ações ou transações, a escolha do que registrar
e a decisão sobre o que preservar e dessa forma privilegiar – ocorre em contextos
socialmente construídos, mas agora tidos como “naturais”, que determinam as significações
daquilo que se tornará arquivo. Dentro deles, os princípios e as estratégias que os
3
Esta série de assuntos temáticos da Revista Archival Science (este volume e o seguinte) é dedicada em
amizade a Hugh Taylor, o decano dos arquivistas canadenses. As idéias exploradas devem muito às suas
reflexões na mídia, o significado relativo ao documento, as transformações tecnológicas, a evolução da
oralidade e dos mnemônicos antigos e medievais (arquivistas como aqueles que lembram) por meio dos
arquivos sem barreiras em um mundo onde a transmissão é feita por redes, para propósitos aparentemente
bons (seu próprio impulso biorregional, ecológico, espiritual para o empenho da memória arquivística) ou
propósitos aparentemente maus (uma mega corporação eletrônica mundial que poderia realizar o controle da
exploração humana na revolução industrial parece ser uma comparação modesta). Nos desafios da
arquivística tradicional, práticas e convenções, entre 1960 e a metade dos anos 90, se coloca o germe da
sensibilidade pós-modernista nos editores).
4
Maurice Halbwachs, Sobre a Memória Coletiva, Lewis A. Coser (ed. e trad.), (Chicago, 1941, 1992), cap. 2,
"Linguagem e Memória", p. 43.
17

arquivistas adotam com o passar do tempo, e as atividades que desenvolvem –


especialmente selecionar e avaliar o que se tornará de guarda permanente e o que será
descartado – influenciam a natureza e ordenação dos conteúdos arquivísticos e, dessa
forma, a memória da sociedade. Estes contextos culturais subjacentes são vitais para o
entendimento da natureza dos arquivos enquanto instituições e enquanto lugares de
memória social. Tais contextos também influenciam os arquivos no nível individual da
criação e da sobrevivência de um único documento: a carta, a fotografia, o diário, o vídeo
caseiro. Como os arquivos coletivamente, um documento individual não é somente
portador de conteúdo histórico, mas, também um reflexo das necessidades e desejos do seu
produtor, dos propósitos de sua criação, do seu usuário, do alcance legal, técnico,
organizacional, social, e cultural-intelectual com o qual o produtor e o usuário operam, e no
qual o documento tem significado, e a intervenção inicial e a mediação contínua dos
arquivistas. A natureza do "arquivo" resultante tem assim sérias conseqüências para a
responsabilidade administrativa, o direito dos cidadãos, a memória coletiva, e o
conhecimento histórico, tudo isso moldado – tacitamente, sutilmente, às vezes
inconscientemente, mas mesmo assim profundamente – pela aparente naturalidade, pelo
poder invisível e raramente questionado dos arquivos.

Recentemente, a palavra “arquivo” experimentou um ressurgimento muito além de sua


conotação popular de porões empoeirados e pergaminhos velhos em estudos culturais, na
rede mundial e em toda parte. Teóricos culturais, especialmente Michel Foucault e Jacques
Derrida, vêem "o arquivo" como uma construção metafórica central sobre a qual basear
suas perspectivas a respeito de conhecimento, memória, poder e busca por justiça.
Inspirando-se em Foucault e sugerindo que informação, como poder, "não existe no vácuo",
Thomas Richards, em O Arquivo Imperial, discute "o arquivo", como "um espaço utópico
de conhecimento abrangente... não uma construção, nem até mesmo uma coleção de textos,
mas a junção coletivamente imaginada de tudo que é ou pode se tornar conhecido”, e
procura demonstrar como "o arquivo imperial foi uma fantasia de conhecimento coletada e
unida a serviço do Estado e do Império"5. Constituindo-se na " microfísica do poder"
imbricada em registros fotográficos produzidos por departamentos médicos, educacionais,
sanitários e de engenharia, John Tagg declara, "Como o Estado, a câmara nunca é neutra.
As representações que ela produz são altamente codificadas, e o poder que ela exerce nunca
é dela mesma"6. O controle do arquivo – definido de várias maneiras – significa o controle
da sociedade e assim de determinar os vencedores e perdedores da história. Verne Harris,
inspirado em Derrida, mostrou contuldentemente como isso funciona sob o regime de
Apartheid na África do Sul e seus arquivos nacionais cativos, e como esse poder que passa
por natural pode ser diferente sob as condições pós-apartheid7.

5
Thomas Richards, O Arquivo Imperial: conhecimento e a fantasia do Império (Londres e Nova York, 1993),
p. 73, 11, 6.
6
John Tagg, A responsabilidade da representação: ensaios sobre fotografias e histórias (Amherst MA, 1988),
p. 63-64. Semelhante a Rosalind Krauss, Allan Sekula e outros que têm usado "o arquivo" como um "espaço
discursivo" no qual registros fotográficos, tanto de paisagem quanto de pessoas têm o seu significado. Veja
Allan Sekula, O corpo e o arquivo, e Rosalind Krauss, Espaço do discurso fotográfico, ambos em Richard
Bolton (ed.), O debate sobre o significado: histórias críticas da fotografia (Cambridge MA, 1992), p. 286-301,
343-388.
7
Veja Verne Harris, "A redefinição dos arquivos na África do Sul: arquivos públicos e sociedade em
transição, 1990-1996", Archivaria 42 (Fall 1996); e seu complemento "Reivindicando menos, opinando mais:
uma crítica da formulação positivista sobre os arquivos na África do Sul", Archivaria 44 (Fall 1997); como
também seu ensaio neste volume.
18

Como qualquer um que visita a Internet sabe, no mundo da tecnologia da informação,


"arquivo" é um substantivo que descreve um sítio de informações anteriores (qualquer coisa
entre meses e uma hora atrás) legível por máquina; "arquivar" é também um verbo
transitivo para transferir informação de computador a um lugar pouco freqüentado, por
exemplo: Arquivar informações do disco rígido do computador em fitas de segurança ou
CD-ROM. Enquanto tanto teóricos culturais como tecnólogos de informação abraçam a
idéia do arquivo como um depósito de informação, aqueles concebem o arquivo como uma
fonte de conhecimento e poder essencial para a identidade social e pessoal e estes como
uma acumulação neutra, até mecânica, de informação para a própria segurança.

Os ensaios nesses dois números confrontam os pressupostos mutáveis, contestados, mas


pouco questionados subjacentes à natureza e significado dos arquivos na sociedade. Os
autores procuram nos demonstrar que as teorias, princípios, natureza, e evolução histórica
dos "arquivos" como instituições, e dos "registros" como documentos – coletivamente "o
arquivo" – não são universais no espaço nem estáveis no tempo. A crescente literatura
sobre a memória social ou coletiva sugere a necessidade de olhar novo sobre o arquivo à
luz das mudanças na produção e preservação dos documentos, nos meios mutáveis de
registro e na natureza do que é documentado e quem faz a documentação, assim como a
necessidade de examinar o impacto dessas mudanças sobre a gestão de registros e sua
prática, e sobre arquivos e sua prática.

Enquanto estudiosos – historiadores, antropólogos, teóricos culturais, geógrafos históricos,


sociólogos, e outros – cada vez mais descobrem e se concentram em contexto, é essencial
reconsiderar a relação entre arquivos e as sociedades que os criam e usam. No centro dessa
relação está no poder. Mas poder – poder para registrar certos eventos e idéias e não outros,
poder para nomear, rotular e ordenar registros de acordo com as necessidades de negócios,
governos e pessoas, poder para preservar e mediar o arquivo, poder sobre o acesso, poder
sobre os direitos e liberdades individuais, sobre a memória coletiva e a identidade nacional
– é um conceito muito ausente da perspectiva arquivística tradicional. Ironicamente, ao
mesmo tempo em que o escrutínio acadêmico sobre um leque de disciplinas é treinado no
poder do arquivo no sentido metafórico, as práticas arquivísticas perpetuam o mito central
da profissão no século passado, o de que o arquivista é (ou deveria ser) um objetivo, neutro,
passivo (ou passivo, e nesse caso auto-restritivo) guardião da verdade. De fato, há evidência
de que muitos usuários aceitam essa auto-imagem sem questionar.

A recusa da profissão arquivística em admitir as relações de poder embutidas em seu


exercício carrega a abdicação da responsabilidade pelas conseqüências do uso desse poder,
gerando sérias conseqüências para a compreensão e conclusão do papel dos arquivos num
presente mutável, ou para um uso sutil e reflexivo dos arquivos no futuro. Nesse aspecto, é
um cego conduzindo outro, em ambas as direções: estudiosos usando arquivos sem
perceber as espessas camadas de intervenção e significado codificado nos registros por
seus produtores e pelos arquivistas muito antes das pesquisas começarem; e arquivistas
tratando seus arquivos sem sensibilidade para as marcas que estão deixando no registro
arquivístico. Estudiosos e arquivistas percebem (e promovem) o arquivo como coleção
documental e pesquisa histórica indiferente, em vez de um lugar para contestação do poder,
memória e identidade.

Extrapolando os arquivos
19

À luz de críticas recentes ao “arquivo” vindas de fora, os arquivistas deveriam considerar a


rica e crescente literatura sobre a natureza da história e da evidência, da memória coletiva e
da formação de identidade; a relação entre representação e realidade; as culturas
organizacionais e necessidades pessoais que influenciam a produção e manutenção dos
registros; a necessidade psicológica de coletar e preservar arquivos; e o impacto do nosso
conhecimento do passado sobre nossa percepção do presente, e vice-versa.

Como os arquivos e Registros se situam em relação ao nexo de poder e conhecimento


descrito por Foucault? Como são eles centrais aos estudos que traçam a evolução da
memória coletiva ou da exteriorização da memória – isto é, as maneiras pelas quais a
memória é mantida fora de sua faculdade humana – de forma oral, escrita, impressa, visual
e eletrônica. Através dos tempos, novos meios de registro causaram mudanças no
armazenamento e comunicação da informação, e também na nossa maneira de saber, pensar
e articular nossa relação com o mundo a nossa volta. Essas revoluções na tecnologia da
informação são de interesse, não só porque mudaram o que os arquivos colecionam, mas
também porque mudaram o papel dos arquivos na sociedade. Não basta responder àqueles;
é preciso considerar esta.

Na crescente literatura sobre a história e memória, o poder do arquivo na sociedade é


explicitado na discussão de Jacques Le Goff sobre as origens da consideração política
central no antigo mundo sob um monarca e o estabelecimento dos primeiros arquivos para
apoiar seu controle. O exame de Patrick Hutton sobre a exteriorização da memória da
cabeça para o artefato mostra a transferência da memória individual para a coletiva como a
base da coesão social8. Os arquivos medievais; revela Patrick Geary, eram coletados e
depois torcidos e reconstruídos – não só para registrar transações legais e comerciais, mas
também, e explicitamente para servir a propósitos sacros e simbólicos, mas apenas para os
eventos e figuras julgadas dignas de celebração, no contexto do seu tempo9. Documentos
ligados à Segunda Guerra Mundial foram moldados, sabe-se agora, para pôr as forças de
combate na luz mais favorável possível e depois alterados para diminuir a culpa dos
generais pelo morticínio no Fronte Ocidental10. Olhando os marginalizados pelo arquivo,
Gerda Lerner traçou da Idade Média ao século XX, a sistemática exclusão das mulheres da
memória da sociedade, inclusive nos arquivos11. De outra perspectiva, arquivistas de países
em desenvolvimento questionam se conceitos arquivísticos clássicos vindos da cultura
escrita das burocracias européias são adequados para preservar as memórias de culturas

8
Jacques Le Goff, História e Memória, Steven Rendall e Elizabeth Claman (trad.), (Nova York, 1992,
originalmente publicado em 1986); Patrick Hutton, História como Arte e Memória (Hanover NH, 1993).
9
Patrick J. Geary, Fantasmas da lembrança: memória e esquecimento do fim do primeiro milênio (Princeton,
1994), p. 86-87, 177, e especialmente cap. 3, "Memória arquivística e a destruição do passado" e passim; e
Rosamond McKitterick, Os carolíngios e a palavra escrita (Cambridge, 1989).
10
Veja Tim Cook, "Documentando a guerra e forjando reputações: Sir Max Aiken e os Arquivos Canadenses
Oficiais sobre a Primeira Guerra Mundial", Guerra na História (o futuro admitido); Robert McIntosh, "A
Grande Guerra, Arquivos, e Memória Moderna", Archivaria 46 (outuno de 1998); e Denis Winter, O
comando de Haig: uma revisão (Harmondsworth, 1991), especialmente a sessão final, "falsificando o
documento".
11
Para mulheres e arquivos, veja Gerda Lerner, A criação da consciência feminista: da Idade Média ao século
XVIII (Nova York e Oxford, 1993), passim, mas especialmente cap. 11, "A procura pela história das
mulheres", veja também Anke Voss-Hubbard, "'Sem documentos – sem história': Mary Ritter Beard e a
História inicial dos arquivos das mulheres", American Archivist 58 (inverno de 1995). Veja também as fontes
citadas na nota 25.
20

orais12. A comparação dos estudos coloniais e pós-coloniais com o pós-moderno ou da


"virada histórica", como nos artigos de Ann Stoler e Jim O´Toole sugere que, tratando
registros e arquivos como locais controversos de poder, podemos trazer novas
sensibilidades à compreensão de registros e arquivos como tecnologias dinâmicas de
dominação que na verdade criam as histórias e realidades sociais que supostamente se
limitam a descrever.

Enquanto estudiosos das ciências sociais e humanidades, entre outras, lutam com questões
de representação, verdade e objetividade, profissionais e usuários de arquivos tardam em
reconhecer a natureza dos arquivos como instituições socialmente construídas, a relação
dos arquivos com idéias de memória e verdade, o papel dos arquivos na produção do
conhecimento sobre o passado, e principalmente o poder dos arquivos e registros para
moldar nossas idéias de história, identidade e memória. Os ensaios nesses dois números de
“Ciência Arquivística” visam corrigir este desequilíbrio. Expondo pressupostos sobre a
natureza e o papel dos arquivos tidos por muito tempo como “naturais”, todos os ensaios
encorajam uma maior consciência do impacto social e das conseqüências históricas dos
arquivos em questões culturais e no entendimento humano.

Paralelos entre museus e arquivos são óbvios e instrutivos. Certamente arquivos e registros,
como museus e artefatos, “têm uma longa e complexa história que molda o que eles são
hoje"13. Arquivos, como museus, certamente “incorporam e moldam as percepções do
público do que é valioso e importante” e “são parte da história e filosofia do conhecimento
nas humanidades e nas ciências, e essa história e filosofia é em parte criada por eles14".
Consideremos como os arquivos refletem e constituem as necessidades de informação da
sociedade. Seguindo o raciocínio de Stephen Kern15, qual é , por exemplo, o impacto sobre
a produção, preservação e uso dos registros e arquivos desde meados do século XIX – o
século que testemunhou o estabelecimento, profissionalização e crescimento do arquivo
moderno – do surgimento da alfabetização geral, da educação pública, cartas, diários,
serviços postais, o telégrafo, o telefone, o rádio, a fotografia, o filme e a televisão (e a
literatura visual que eles engendram), da democracia, imposto de renda, sistemas de
escritório, informatização, movimento feminista, pós-modernidade e muitas outras
influências culturais e tecnológicas?

12
Para um de muitos escritos, veja Verne Harris e Sello Hatang, "Arquivos, Identidade e Lugar: um diálogo
sobre O que (possa) pretende ser um arquivista africano", ESARBICA Journal 19 (2000), como também inter
alia os artigos por Verne Harris e Evelyn Wareham nesses dois assuntos da Archival Science.
13
Veja, por exemplo, Susan Pearce, Museus, Objetos e Coleções (Washington, 1992), especialmente cap. 5,
"Museus: a razão intelectual"; e Tony Bennett, O nascimento do museu: História, Teoria, Política (Londres e
Nova York, 1995). Joan M. Schwartz nota que há "um importante paralelo entre museus e arquivos como
'instituições de memória'" em "'Nós construímos nossas ferramentas e nossas ferramentas nos constroem'":
Lições de fotografias para a prática, política, e poética da diplomática", Archivaria 40 (outono de 1995): 40-
74, e especialmente a referência na nota 115.
14
Pearce, Museus, objetos e coleções, p. 89. Para uma análise paralela da história arquivística, e como o
passado transforma as idéias sobre o arquivo, sustentando tanto pensamentos, estratégias, e práticas diárias,
como os arquivos se moveram do estado focalizado por um cliente – ou a aproximação focalizada do cidadão
e, por meio disso, encontrando os seus valores, menos refletindo e servindo ao seu patrocinador do que à
sociedade, veja Terry Cook, "O que é passado é preâmbulo: uma história das idéias arquivísticas desde 1898,
e a mudança do paradigma futuro", Archivaria 43 (Primavera de 1997).
15
Stephen Kern, A cultura do tempo e espaço, 1880-1918 (Cambridge MA, 1983).
21

Se fazemos essas perguntas sobre a função do arquivo na sociedade, devemos lidar com
dois temas intimamente ligados, mas concebidos em separado: “o conhecimento e a
moldagem dos arquivos” e “os arquivos e a moldagem do conhecimento"16. Imbricado
nesses temas está o poder - o poder sobre a informação e o poder dos institutos de
informação. Também está envolvida a crise da representação – o poder dos registros e
arquivos como representações e a representação do poder nos registros e arquivos
E a desestabilização pós-moderna dos nossos conceitos inflexíveis de realidade e
objetividade coloca o poder e a representação sob exame, e de fato as nossas tradições
profissionais, tão dependentes de idéias de neutralidade e objetividade, são abaladas pelas
preocupações pós-modernas com conhecimento, alteridade, hibridismo, liminaridade e
plurivocalidade.

"Ciência" arquivística e verdade arquivística

Assim como qualquer esforço para demonstrar que arquivos são construções lida com a
idéia de arquivos como neutros e registros como inocentes, e arquivistas como objetivos,
ele precisa confrontar a noção de “ciência arquivística”, já que a idéia de ciência mudou nas
últimas décadas, questionando sua suposta neutralidade e objetividade para com a
sociedade. Assim, o argumento de que o “arquivo” é uma “ciência” não mais o exime de
ser uma construção social, uma vez que até a natureza “científica” (leia-se objetiva, natural,
positivista) da ciência vem sendo desmitificada17.

Enquanto a discussão da natureza da ciência evolui, “objetividade” é cada vez mais


apreendida como “conhecimento situado” ou “perspectiva parcial”18 – ou contexto. Mas
enquanto estudiosos externos à profissão descobrem e se concentram mais e mais no
contexto, com o cuidado de reconhecer o chão que pisam e a parcialidade de suas
perspectivas, os arquivistas – guardiães do contexto – evitam (com crescentes exceções)
teorizar sobre arquivos e registros e as relações de poder que encerram, fugindo das
perspectivas dinâmicas, mutáveis e interativas da relatividade pós-moderna em favor da
posição confortável de observador isento19.

16
Veja Eilean Hooper-Greenhill, Museus e a configuração do conhecimento (Nova York, 1992); e Kevin
Walsh, A representação do passado: museus e herança no mundo pós-moderno (Nova York, 1992).
17
Para a crítica da "ciência arquivística" como termo e conceito, como usado pelos arquivistas, veja Terry
Cook, "Ciência arquivística e pós-modernidade: novas formulações para um antigo conceito", Archival
Science: International Journal on Recorded Information 1.1 (2001), especialmente 11-16. A crítica central
sobre dois pontos: a mistura de "ciência" e "pseudociência" para ganhar o status profissional e
respeitabilidade e a deficiência do conhecimento em sustentar a crítica da ciência "pura" desde Karl Popper e
Thomas Kuhn, deixa somente para a mais recente feminista e estudiosos pós-modernos.
18
Arquivistas devem considerar o capítulo de Dona Haraway, "Conhecimento situado: a questão da ciência
para o Feminismo e o privilégio da perspectiva parcial", que começa: "Feministas acadêmicas e ativistas
tentam repetidamente distinguir as questões que podem significar, para os curiosos, o inescapável termo da
'objetividade'", "e concluem que 'objetividade não está relacionada ao descomprometimento". Veja Donna J.
Haraway, Símios, Ciborgs e mulheres: A reinvenção da natureza (Nova York, 1991), p. 183-201.
19
Recentemente, arquivistas começaram a questionar o contexto amplo do "pós-modernista", o tradicional,
neutro, passivo, positivista, e o estatuto "científico" de sua profissão. A primeira menção ao pós-modernismo
(pelo menos em Inglês) por um arquivista em um título de artigo escrito por Terry Cook, em "Documentos
eletrônicos, mentes de papel: a revolução em administração de informática e arquivos na era pós-custódia e
pós-modernista", Archives and Manuscripts 22 (novembro de 1994). Os temas eram antecipados em sua
"Mente sobre assunto: para uma nova teoria da avaliação arquivística", em Barbara Craig (Ed.), A imaginação
da arquivística canadense: ensaios em honra de Hugh A. Taylor (Ottawa, 1992); e continuado em seu "O que
é passado é prólogo: uma história das idéias arquivísticas", Archivaria, e dois artigos inter-relacionados:
22

Coisas que mereceram a memória da sociedade (e dos arquivos) tem sido justificadas por
conceitos como verdade, autoridade, ordem , evidência e valor. Mas, como a “ciência”,
esses conceitos tem agora suas próprias histórias20. Qual o significado de arquivos cujo
poder está em seu valor de verdade? Crenças tradicionais apresentam os arquivos como
guardiães da verdade; os registros conteriam a cristalina evidência dos atos passados e dos

"Ciência arquivística e pós-modernismo: novas formulações para antigos conceitos", Archival Science; e
"Tolice moderna ou renascimento profissional: pós-modernismo e prática dos arquivos", Archivaria 51
(primavera de 2001). Dois arquivistas pós-modernos pioneiros anteriores à Cook, e também canadenses,
Brien Brothman e Richard Brown. Entre outros trabalhos, veja por Brien Brothman, "Ordens de valor:
sondando as condições teóricas da prática arquivística", Archivaria 52 (verão de 1991); "Os limites dos
limites: a desconstrução de Derridean e a instituição arquivística", Archivaria 36 (outono de 1993); a revisão
sondando a febre de arquivo de Jacques Derrida, em Archivaria 43 (Primavera de 1997), que foi muito
profundamente em seu "Recusando Derrida: Integridade, tensegrity, e a preservação dos arquivos a partir da
desconstrução", Archivaria 48 (outono de 1999); e "O passado que mantém os arquivos: memória, história, e
a preservação dos arquivos", Archivaria 51 (Primavera de 2001); e por Richard Brown, "Estratégia de
aquisição de arquivos e sua fundação teórica: o caso para um conceito da hermenêutica arquivística",
Archivaria 33 (inverno de 1991-1992); "O valor da 'narratividade' na avaliação dos documentos históricos:
fundação para uma teoria da hermenêutica arquivística", Archivaria 32 (verão de 1991); e "Morte de um
documento guardião da Renascença: o assassinato de Tomasso da Tortona em Ferrara, 1385", Archivaria 44
(inverno de 1997). Outras declarações pós-modernas pelos canadenses incluindo Joan M. Schwartz, "'Nós
construímos nossas ferramentas e nossas ferramentas nos constroem': lições de fotografias para a prática,
política, e poética da diplomática", Archivaria; e "Documentos de simples verdade e precisão: fotografia,
arquivos e a ilusão do controle", Archivaria 50 (inverno de 2000); Preben Mortensen, "O lugar da teoria em
prática arquivística", Archivaria 47 (primavera de 1999); Tom Nesmith, "Ainda indistinto, mas mais preciso:
alguns pensamentos sobre os 'fantasmas' da teoria arquivística", Archivaria 47 (primavera de 1999);
Bernadine Dodge, "Lugares separados: arquivos se dissolvendo no tempo e no espaço", Archivaria 44
(inverno de 1997); Theresa Rowat, "Os arquivos e o repositório como uma forma cultural de expressão",
Archivaria 36 (outono de 1993); Robert McIntosh, "A grande guerra, arquivos, e memória moderna",
Archivaria; Carolyn Heald, "Há espaço para arquivos no mundo pós-moderno?" American Archivist 59
(1996); e Lilly Koltun, "A promessa e a ameaça de opções digitais em uma idade da arquivística", Archivaria
47 (Primavera de 1999). Os escritores não canadenses da arquivística pós-moderna incluem Eric Ketelaar,
"Archivalisation e arquivando", Archives and Manuscripts 27 (maio de 1999); "Procurando os arquivos no
Rose Garden", Arkhiyyon. Reader in Archival Studies and Documentation, Israel Archives Association 10-11
(1999): XXVII-XLII, e "Narrativas tácitas: os significados dos arquivos", Archival Science 1.2 (2001): 143-
155, entre outros trabalhos, e especialmente Verne Harris, "Reivindicando menos, entregando mais: uma
crítica da formulação positivista em arquivos da África do Sul: arquivos públicos e sociedade em transição,
1990-1996", Archivaria; Explorando arquivos: uma introdução às idéias e práticas arquivísticas na África do
Sul, 2. ed. (Pretoria, 2000); "Um raio na escuridão: Derrida no arquivo", em Carolyn Hamilton et al. (eds.),
Reconfigurando o arquivo (Cape Town, 2002); "Sobre a odisséia arquivística", Archivaria 51 (primavera de
2001): 2-14; e, com Sello Hatang, "Arquivos, identidade e lugar", ESARBICA Journal, entre muitos outros
escritos; Elizabeth Kaplan, "Nós somos o que colecionamos, nós colecionamos o que somos", American
Archivist 63 (primavera / verão de 2000); e Francis X. Blouin Jr., "Arquivistas, mediação e construção da
memória social", Archival Issues 24 (1999). Esta lista parcial é constantemente acrescida com autores
estabelecidos e novos, como esses dois assuntos temáticos da Archival Science.
20
Steven Shapin, Uma história social da verdade: civilidade e ciência na Inglaterra do século XVII (Chicago,
1994); Mary Poovey, Uma história do fato moderno: problemas do conhecimento nas ciências da riqueza e da
sociedade (Chicago, 1998). O trabalho acima citado de Brien Brothman, bem como o novo artigo no segundo
dos dois assuntos temáticos da Archival Science, expõe a natureza construída e mediada como evidência do
conceito arquivístico, ordem, memória e valor. Veja também Terry Cook, "Arquivos, evidência e memória:
pensamentos em uma tradição dividida", Archival Issues 22 (1997); e Joan M Schwartz, "Arquivos como
simples verdade e precisão: fotografia, arquivos e a ilusão do controle", Archivaria. Em noções variáveis de
"valor" em arquivos com o passar do tempo, e em como os arquivistas buscaram preservar a evidência e a
ordem dos arquivos, veja novamente Terry Cook, "O que é passado é prólogo: uma história das idéias
arquivísticas", Archivaria.
23

fatos históricos21. Mas e a verdade dos próprios arquivos? E quais as conseqüências para a
história do que eles acatam? Responder a isso exige a compreensão de que os arquivos se
originam das necessidades de informação e dos valores sociais dos governantes, negócios e
indivíduos que os estabelecem e mantém. Arquivos não são depósitos de documentos
empilhados, mas um reflexo e uma justificação da sociedade que os produziu. Com a
crescente complexidade de sociedade, de seus meios de comunicação e de suas
necessidades de informação, as práticas dos que produzem registros, assim como as
instituições de memória coletiva, vêm mudando. Mas a percepção dessas mudanças se
arrasta, com conseqüências para os que tentam compreender o passado.

Confrontando "a idéia de que natureza é construída, não descoberta – que a verdade é feita,
não encontrada", Donna Haraway argumenta que:

“O conhecimento racional não pretende se isentar: vir de toda parte


e de nenhum lugar, ser despojado de interpretações, de
representações, de ser auto-contido e moldável. O conhecimento
racional é um processo contínuo de interpretação crítica entre
“campos” de intérpretes e decodificadores. É uma conversação
sensível ao poder”22.

Também os arquivos e registros não pretendem se isentar; eles precisam se sujeitar a um


processo “interpretação crítica contínua” entre produtores, guardiões e usuários de
arquivos e documentos; e a relação entre os arquivos e documentos e a sociedade é uma
forma de “conversação sensível ao poder”.

Assim, mudanças na cultura da ciência têm acontecido num clima contemporâneo de


relatividade, já há algum tempo. Essa corrente filosófica, como as mais recentes feminista e
ecológica, desenvolveram-se ao longo de importantes mudanças na sociedade23. A
crescente preocupação com o nexo poder/conhecimento e com as relações entre
representação e realidade, história e memória, lugar e identidade, vem produzindo uma
grande e crescente literatura que os arquivistas podem extrapolar para melhor entender a
historicidade e especificidade da relação entre a prática arquivística e as necessidades da
sociedade e avaliar as relações de poder inerentes às teorias e práticas arquivísticas e à
natureza dos registros e sua manutenção.

Arquivos do poder, o poder dos arquivos

Os arquivos sempre foram sobre o poder, seja o do estado, da igreja, da corporação, da


21
Nesta consideração, a articulação clássica está em Hilary Jenkinson, arquivista sênior do Arquivo Público
da Inglaterra na primeira metade do século XX: "O credo dos arquivistas, a santidade da evidência; sua
Tarefa, a conservação de cada fragmento de evidência que se prende aos documentos confiados a seu cargo;
seu objetivo é prover sem discriminação ou malícia, para todos que desejem conhecer, o significado do
conhecimento... O bom arquivista é talvez o mais abnegado à Verdade produzida pelo mundo moderno.
Para uma discussão (com citações) das visões de Jenkinson dentro do seu contexto histórico, e seu impacto,
veja Cook, "O que é passado é prólogo", 22-26.
22
Haraway, "Conhecimento situado: a questão da ciência para o Feminismo e o privilégio da perspectiva
parcial", em seu Símios, Ciborgs e mulheres: A reinvenção da natureza, p. 196. Aqui, Haraway faz referência
a Katie King, "Cânones sem inocência" (Tese de PhD, Universidade da Califórnia em Santa Cruz, 1987).
23
Para uma mistura estimulando destes três fluxos, veja Richard Tarnas, A paixão da mente ocidental:
entendendo as idéias que têm proporcionado nossa visão do mundo (Nova York, 1991).
24

família, do público ou do indivíduo. Os arquivos têm o poder de privilegiar ou de


marginalizar. Podem ser uma ferramenta de hegemonia ou de resistência. Ambos refletem e
constituem relações de poder. São um produto da necessidade de informação da sociedade,
que se reflete na abundância e circulação de documentos. Eles são a base e a validação das
histórias que nós contamos, das narrativas que dão coesão e significado aos indivíduos,
grupos e sociedades.

Os arquivos têm sido a intersecção de passado, presente e futuro – as "interfaces" de


Margaret Hedstrom. Nesses espaços de poder, o presente controla o que o futuro saberá do
passado. Portanto, os arquivistas devem enfrentar o desafio do pós-modernismo e estar
preparados para a continuidade e as mudanças nos conceitos, necessidades e usos do
passado, da memória, da informação, do conhecimento, pois está em jogo a relevância dos
arquivos para a sociedade, o poder do registro, a força do presente e a vitalidade futura da
profissão de arquivista.

Os arquivistas detêm enorme poder, embora muitos arquivistas e acadêmicos relutem, em


admitir. Mas esse poder não é estável; ele muda em resposta a muitos fatores, dentro e fora
do mundo dos arquivos, incluindo mudanças na natureza dos arquivos e sua capacidade
para armazenar e comunicar informação, e mudanças na natureza da manutenção dos
registros conforme a tecnologia, a cultura organizacional e as exigências da sociedade. O
poder dos arquivos e registros tem mudado no tempo e espaço em resposta a eventos
históricos: conflitos religiosos, guerras civis, revoluções políticas, dominação imperial, e
levantes de gênero, raça e classe, e ainda a circunstâncias geográficas: distância, transporte
e comunicação. As suspeitas pós-modernas que recaem sobre as metanarrativas e
universalidades exige que consideremos a historicidade e a especificidade dos arquivos
como instituições, como documentos, e como profissão.

Os documentos são sobre poder. Sobre a imposição de controle e ordem nas transações,
eventos, pessoas e sociedades pelo poder legal simbólico, estrutural e operacional da
comunicação documentada. Seu desenho e formato; sua metodologia de classificação; sua
organização, participação e lugar dentro de sistemas de informação maiores; seu uso para
fortalecer organizações e indivíduos poderosos em suas operações e subseqüentes recursos
legais; o uso (ou não uso, como em testemunhos orais) de mídia específica de documento; a
sofisticação técnica (e o custo) de sua produção e manutenção, incluindo o treinamento de
uma elite especializada, (dos antigos escribas e monges medievais aos modernos
especialistas em mídia audiovisual e computadorizada): esses e outros fatores (reais e
simbólicos) permitem a alguns criar e manter registros, e não a outros; a algumas vozes
serem ouvidas e outras não; a algumas idéias sobre a sociedade serem privilegiadas
enquanto outras são marginalizadas.

Mais tarde, uma fração mínima dos documentos é selecionada, avaliada e memorizada
como arquivo; a vasta maioria não é. Escolhas sobre como descrever esse fragmento
arquivístico reforça valores e impõe ênfase e ordem. Critérios sobre o que disponibilizar ou
não criam filtros que influenciam a percepção dos arquivos e, portanto, do passado. Mesmo
termos profissionais usados antes e depois dos documentos chegam ao “arquivo (histórico)”
para descrever esses processos - “evidência”, “gestão”, “administração”, “confiabilidade”,
“autenticidade”, “controle” etc. – sugerem um processo natural, orgânico, e reforçam a
neutralidade e objetividade profissional. Essa inclinação lingüística mascara o exercício de
poder sobre a memória e a identidade, tornando o poder mais eficaz. Todos esses temas –
25

nos quais os artigos desses números temáticos tocam coletivamente – envolvem o exercício
do poder ou seu reflexo na sociedade.

Mas afirmar que os arquivos e registros são apenas sobre poder, sobre impor o controle e a
ordem é uma visão incompleta 24. Não sugerimos que arquivistas tradicionais conspiram
conscientemente, menos ainda que aspirem ao poder. Sistemas humanos (incluindo suas
manifestações em documentos e arquivos) são projetados em função do controle, ordem e
regulamentos por algum fenômeno social. Mas tais sistemas são mais eficientes quando
planejados e executados com disciplina – enquanto a história da produção e manutenção de
arquivos é caótica, excêntrica, inconsistente e subjetiva tanto quanto é caracterizada por
ordem, seqüência e conformidade – como fica claro nos ensaios de Barbara Craig e Ciaran
Trace neste número de “Archival Science”. Além disso, os pontos de vista nos arquivos e
registros não são só os pontos de vista privilegiados e dominantes dos poderosos, pois os
mesmos arquivos criados pelos privilegiados podem ser desconstruídos por novos
pensadores que se opõe ao ou ironizam o poder. Sem contar os arquivos singulares criados
e mantidos por microcosmos de poder (por exemplo, grupos ou indivíduos resistentes)
destinados a maior visibilidade no futuro. E certamente sistemas de classificação podem se
espalhar sem impor um significado ou refletir um poder privilegiado. Enquanto a ordem
alfabética é criação ocidental e largamente utilizada no Ocidente, ela não se limita ao uso
dos poderosos. Pode ser um instrumento útil na documentação marginal tanto quanto na
oficial.

Feitas essas ressalvas, as relações de poder contidas nos arquivos e registros têm que ser
reconhecidas neste momento. Por um lado, as características revolucionárias dos registros
computadorizados, as estratégias dos arquivos e arquivistas para lidar com elas, as
definições e a retórica usadas para discutir registros eletrônicos e descrevê-los nos arquivos
e os contextos rapidamente mutáveis de suas produções, tudo isso significa que se o poder
não tomar medidas corretivas agora, só alguns tipos de informação e portanto de pessoas e
organizações na sociedade serão privilegiados na nossa memória social por este novo
meio25. Por outro lado, a capacidade revolucionária e a velocidade da informação
tecnológica para transmitir informações através de todas as mídias a públicos geográfica,
social e culturalmente dispersos dota os arquivos de poder para tornar os registros
acessíveis a um público empobrecido por esse mesmo acesso. O poder eletronicamente
aumentado dos arquivos para prover acesso aos registros amplifica o poder tradicional dos
arquivos para mediar o acesso aos registros. Através de práticas descritivas e arquitetura de
sistemas, de seleção – em todos os níveis – para o acesso on-line, da produção de exibições
virtuais, os arquivos exercem poder sobre o que será conhecido do que foi preservado.

As relações de poder nos arquivos estão implicadas no foco obsessivo na identidade,


caracterizado na atitude intelectual frente às disciplinas desde os anos 8026. Esse discurso

24
Agradecemos a Lilly Koltun por valorizar esses assuntos conosco.
25
Para uma crítica mais detalhada ao longo dessas linhas, veja Terry Cook, "O impacto de David Bearman
sobre o pensamento da arquivística moderna: um ensaio sobre assuntos pessoais de reflexão e de crítica",
Archives and Museum Informatics 11.1 (1997): 15-37; e o ensaio por Brien Brothman no segundo desses dois
assuntos temáticos.
26
Para "dar um gosto" somente, veja, por exemplo, Eric Hobsbawn e Terence Ranger (eds.), A invenção da
tradição (Cambridge, 1983); David Lowenthal, O passado é um país estrangeiro (Cambridge MA, 1985);
Michael Kammen, Cordas místicas da memória: a transformação da tradição na cultura americana (Nova
York, 1991); John Bodnar, Refazendo a América: memória pública, comemoração e patriotismo no século XX
26

abrange exames da formação e das manifestações de identidades nacionais, étnicas, raciais


e de gênero, classe e comunidades locais. O debate se divide em duas posições: uma visão
essencialista da identidade (como “real”, intrínseca a indivíduos e comunidades, até
biológica) e uma visão da identidade como construção (não menos “real”, mas criada
culturalmente por razões políticas, sociais e históricas).

Conscientemente ou não, os arquivistas são artífices das políticas de identidade. Eles


avaliam, coletam e preservam os suportes das noções de identidade. Estas são confirmadas
e justificadas como documentos históricos validados pela autoridade da “evidência”.
Enquanto as relações entre arquivos e identidade ocorrem em diversos contextos históricos
e culturais, questões comuns envolvendo o poder sobre os arquivos ligam as crises de
identidade experimentadas por vários grupos subalternos que procuram construir uma
identidade viável, autêntica e coesiva. Assim, o papel dos arquivos e arquivistas deve ser
examinado contra esse pano de fundo de discurso sobre a identidade.

A natureza sexista do arquivo através dos tempos é um forte exemplo de que os arquivos
não são (nunca foram) neutros e objetivos na sociedade. Desde suas origens no antigo
mundo, eles sistematicamente excluem registros sobre e por mulheres e, como instituições,
têm sido agentes da criação do patriarcado ao apoiar os poderosos contra os
marginalizados. Como Bonnie Smith mostra em The Gender in History: Men, Women and
Historical Practice (O Gênero na História: Homens, Mulheres e a Prática Histórica ), o
surgimento da história “profissional” no século XIX (que coincide com a profissionalização
dos arquivistas – treinados como historiadores), baniu a narrativa, o fantástico e o psíquico,
o espiritual e o feminino ( e, claro, as arquivistas “amadoras”), em favor de homens
(exclusivamente) buscando uma história “científica” e “profissional” nos arquivos e nos
campos de batalha dos seminários universitários. Esses historiadores (e arquivistas)
ignoraram a vida real das famílias, fazendas, das histórias e experiências de mulheres, das
comunidades locais, entre outros, em favor da política nacional, da administração,
diplomacia, guerra, e das experiências dos homens no poder. Esses historiadores (e
arquivistas) veneravam e justificavam seus métodos e conclusões “científicos” como
baseados em fatos, objetivos, neutros, frios – um meio de resgatar a Verdade sobre o
passado27.

O poder sobre o registro documental (????), e por extensão sobre a memória coletiva dos
membros marginalizados da sociedade – sejam mulheres, não-brancos, gays e lésbicas,
crianças, pobres, presidiários ou analfabetos – e sobre sua representação e integração nas
metanarrativas da história, reside nas decisões que arquivistas e curadores de manuscritos
tomam ao solicitar e avaliar as coleções, o modo de distribuir recursos institucionais para a

(Princeton, 1992); John Gillis (ed.), Comemorações: a política da identidade nacional (Princeton, 1994); e
Jonathan Vance, Morte tão nobre: memória, significado e a Primeira Guerra Mundial (Vancouver, 1997).
27
Veja Bonnie G. Smith, O gênero da história: homens, mulheres e a prática histórica (Cambridge MA e
Londres, 1998). Em A criação da consciência feminista (1993), Gerda Lerner devota um capítulo inteiro para
mostrar de que maneira as mulheres têm procurado recuperar a sua própria história por meio da mudança do
caminho da recolha de arquivos e descrição de documentos, freqüentemente tendo que patrocinar os arquivos
elas mesmas. Veja também A criação do patriarcado (Nova York, 1986); Riane Eisler, A taça & a espada
San Francisco, 1987); e Leonard Shlain, O alfabeto versus a deusa: o conflito entre a palavra e a imagem
(Nova York, 1998) para críticas relevantes da natureza patriarcal do empreendimento arquivístico através dos
séculos.
27

procuração e processamento das coleções e a prioridade dada a sua difusão através de


guias, publicações, exibições e sites. E quando os documentos desses grupos e indivíduos
marginalizados chegam ao arquivo, os integralistas e reformistas não são favorecidos contra
os elementos mais radicais e segregacionistas? Os homens contra as mulheres? O urbano
contra o rural? A questão é complexa, pois a culpa é às vezes do sexismo (ou racismo, ou
classismo), mas às vezes é da ignorância ou indiferença. Mas sempre os arquivistas devem
exercer seu poder para considerar a relevância histórica e a multiplicidade de vozes sem se
submeter às agendas e prioridades em voga.
Não se trata de “correção política”, pois os marginalizados por algumas funções na
sociedade (e nos registros) podem ser corporações de negócios de direita em vez de
sindicatos de direita, construtoras em vez de ambientalistas, o centro em vez das regiões,
homens em vez de mulheres, racistas em vez de reformistas. O ponto é que os arquivistas
devem procurar as vozes ocultas, pela complexidade das atividades humanas e
organizacionais em estudo, para que os arquivos possam refletir as múltiplas vozes e não,
por omissão, apenas as dos poderosos. Cautela aqui: É importante, como nota Verne Harris,
não romantizar os marginalizados e não se auto-congratular por salva-los do esquecimento.
Alguns não querem ser “resgatados” por arquivos oficiais e alguns se sentirão mais
marginalizados ao serem nomeados como tal.28. Esses dilemas morais devem ocupar, mas
não paralisar os arquivistas. Eles só podem acatar e respeitar o “Outro” e tentar contar a
história mais completa possível, através de avaliação, descrição e alcance, “usando registros
e locais de criação de registros como matérias-primas essenciais”. Claro, apesar de
pesquisas cuidadosas e do “vigoroso exercício da razão”, arquivistas sensíveis sempre
saberão “que outras histórias poderiam ter sido escolhidas para contar"29.

Conclusão

A memória, como a história, tem raiz nos arquivos. Sem eles, a memória falha, o
conhecimento das realizações se apaga, o orgulho de um passado compartilhado se dissipa.
Os arquivos combatem essas perdas. Eles contêm a evidência do que se passou.
Especialmente no mundo moderno. Com o desaparecimento da aldeia, do prolongamento
da família, compartilhar narrativas não é mais possível. O arquivo é a fundação restante do
entendimento histórico. Eles ratificam nossas experiências, percepções, narrativas e
histórias. Arquivos são nossas memórias. Mas o que acontece neles é pouco conhecido.
Seus usuários (historiadores e outros) e moldadores (produtores e gestores de documentos,
e arquivistas) acrescentam camadas de significado que se tornam “naturais”, internalizados
e incontestados.

Essa falta de questionamento é perigosa porque implicitamente apóia o mito arquivístico de


neutralidade e objetividade e sanciona a já forte predileção dos arquivos e arquivistas por
documentar primordialmente a cultura oficial e os documentos dos poderosos. Ela
privilegia as narrativas oficiais do Estado sobre as narrativas dos indivíduos. Suas regras de
evidência e autenticidade favorecem documentos textuais, dos quais essas regras foram
derivadas, em detrimento de outras formas de experimentar o presente e ver o passado. Sua

28
Veja especialmente Verne Harris, "Vendo por meio da cegueira: África do Sul, Arquivos e paixão por
justiça", ensaio esboçado para a apresentação aos arquivistas da Nova Zelândia, agosto de 2001.
29
Verne Harris, Explorando arquivos, p. 45.
28

coloração positivista e “científica” inibe os arquivistas de adotarem múltiplas formas de ver


e conhecer.

A ordem original é imposta em vez de se procurarem novas ordens ou desordens entre os


documentos e arquivos. E desorienta os arquivistas lidar com documentos eletrônicos, onde
a intervenção ativa dos arquivistas, em vez do recebimento passivo de arquivos criados há
tempos e depois descartados, é a única esperança de que a história de hoje possa ser escrita
amanhã.

Este par de números temáticos da “Archival Science”, no presente volume e no próximo, é


uma colaboração que pretende impulsionar a profissão arquivística a pensar no que
arquivos, registros e arquivistas fazem no nível teórico e filosófico, no poder que eles
detêm, no impacto que produzem. É uma incursão num excitante terreno intelectual onde
princípios positivistas encontram teorias pós-modernas, onde “verdades” arquivísticas têm
conseqüências históricas. Eles exploram as “interfaces”, na sugestiva metáfora de Margaret
Hedstrom, entre arquivos, documentos, e poder, e seu contexto cultural e tecnológico. Não
se engajar nesse debate é uma forte opção pelo status quo, implicando apoiar o poder
oficial. Gerando discussão e reação, esperamos forçar os mantenedores e os usuários dos
arquivos a confrontar, com decisão, as atuais preocupações com intencionalidade,
instrumentalidade, representação e poder30.

TITLE
Archives, Records, and Power: The making of modern memory.

TITRE
Archives, Documents et Pouvoir: La construction de la mémoire moderne.

RESUMO
Este artigo serve de introdução geral pelos autores convidados para o primeiro de dois
assuntos temáticos da Revista Archival Science que irão explorar o tema "arquivos,
documentos e poder". Arquivos como instituições e registros como documentos geralmente
são vistos por acadêmicos e outros usuários e pela sociedade em geral, como recursos
passivos a serem explorados por vários propósitos culturais e históricos. Historiadores
desde a metade do século XIX, ao dotarem de cientificidade a história, necessitaram de um
arquivo que fosse um depósito neutro de fatos. Até muito recentemente, os arquivistas
foram obrigados a exaltar o mito da sua própria imparcialidade, neutralidade e objetividade.
Contudo, os arquivos são determinados pelos poderosos para proteger e destacar sua
posição na sociedade. É por meio dos arquivos que o passado é controlado. Certos fatos
históricos são privilegiados e outros marginalizados. E os arquivistas são parte integrante
desta forma de contar histórias. No projeto dos sistemas de arquivamento, na avaliação e
seleção de um minúsculo fragmento dentre todos os possíveis documentos para fazer parte
do arquivo, nos enfoques para subseqüente e sempre mutável descrição e preservação do
arquivo, e em seus padrões de comunicação e uso, os arquivistas continuamente
reformatam, reinterpretam, e reinventam o arquivo. Isso representa enorme poder sobre a
memória e a identidade, sobre os modos fundamentais pelos quais a sociedade busca a

30
Leitores notem que: os co-editores convidados unificaram a ortografia e a gramática para conformar o estilo
canadense-inglês; entretanto, os estilos variados de notas de rodapé foram respeitados e somente foram feitos
dentro de cada artigo, mas não para todos os artigos.
29

evidência de quais foram e são seus valores centrais, de onde ele veio, e para onde está
indo. Arquivos, então, não são depósitos passivos de coisas velhas, mas lugares ativos onde
o poder social é negociado, contestado, confirmado. O poder dos arquivos, dos documentos
e dos arquivistas não deveria continuar a ser neutralizado ou negado, mas estar aberto ao
debate vital e à responsabilidade transparente.

ABSTRACT
This article serves as the general introduction by the guest editors to the first of two
thematic issues of Archival Science that will explore the theme, “archives, records and
power.” Archives as institutions and records as documents are generally seen by academic
and other users, and by society generally, as passive resources to be exploited for various
historical and cultural purposes. Historians since the mid-nineteenth century, in pursuing
the new scientific history, needed an archive that was a neutral repositories of facts. Until
very recently, archivists obliged by extolling their own professional myth of impartiality,
neutrality, and objectivity. Yet archives are established by the powerful to protect or
enhance their position in society. Through archives, the past is controlled. Certain stories
are privileged and others marginalized. And archivists are an integral part of this story-
telling. In the design of record-keeping systems, in the appraisal and selection of a tiny
fragment of all possible records to enter the archive, in approaches to subsequent and ever-
changing description and preservation of the archive, and in its patterns of communication
and use, archivists continually reshape, reinterpret, and reinvent the archive. This represents
enormous power over memory and identity, over the fundamental ways in which society
seeks evidence of what its core values are and have been, where it has come from, and
where it is going. Archives, then, are not passive storehouses of old stuff, but active sites
where social power is negotiated, contested, confirmed. The power of archives, records,
and archivists should no longer remain naturalized or denied, but opened to vital debate and
transparent accountability.

RESUMÉ
Cet article sert d’introduction générale par les auteurs invités pour le premier des deux
sujets thématiques de la Revue Archival Science qui devra exploiter le thème “archives,
documents et pouvoir”. Archives comme instituitions et registres comme documents sont
généralement vus par l’académicien et par la societé en général comme ressources passives
d’être exploités avec des objectifs culturels et historiques. Les historiens, dès la moitié du
XIX siècle, ont donné du cientificisme à l’histoire et ont eu besoin de l’archive qui était vu
comme un “dêpot” neutre des faits. Jusqu’à très peu de temps, les archivistes ont été
obligés d’exalter le propre mythe de l’impartialité, neutralité et objectivité. Les archives
n’étaient pas encore determinés par son pouvoir de protéger et réléver ses positions dans la
societé. C’est par rapport les archives que le passé est controlé. Certains faits historiques
sont privilegiés et d’autres sont mis à l’écart. Et les archivistes sont partie importante de ce
discours historique. Dans le projet d’archivage, dans l’avaliation et sélection d’un
miniscule fragment dans tous les possibles documents qui puissent faire partie de
l’archive, avec point de vues variables pour ultérieure déscription et préservation de
l’archive, et dans ses manières de communication et usage, les archivistes refont
continuellement , réinterprètent et inventent de nouveau l’archive. Cela répresente énorme
pouvoir sur la mémoire et l’indentité, sur les manières fondamentales sur laquelles la
societé cherche l’évidence de que ses valeurs sont et ont été centrales, d’où ils sont venus et
30

où ils vont. Les archives, alors, ne sont pas les depôts passifs de choses anciennes, mais
lieux actifs où le pouvoir social est négociable, contesté et confirmé. Le pouvoir des
archives, des documents et des archivistes ne devrait pas continuer à être nié, mais être
ouvert au débat transparent et à la responsabilité.

PALAVRAS-CHAVE
Teoria arquivística; arquivos e relações de poder; formação de identidade; representação e
realidade; memória social.

KEYWORDS
Archival theory; archives and power relationships; identity formation; representation and
reality; social memory.

MOTS-CLÉS
Théorie archivisthique; connexion entre archive et pouvoir; formation d’ identité;
répresentation et réalité; mémoire sociale.

.
31

TAIS ARQUIVOS, QUAIS MEMÓRIAS?

Janice Gonçalves*

O acentuado interesse, a partir dos anos 1960, pelas memórias e práticas culturais
dos diferentes sujeitos históricos (em especial aqueles que até então eram habitualmente
excluídos das narrativas históricas hegemônicas), levou também à profusão de ações no
sentido de visibilizá-las, fosse por meio do seu estudo e registro, fosse por meio da criação
de instituições que custodiassem os materiais a elas relativas. Como destacou Andreas
Huyssen, "um dos fenômenos culturais e políticos mais surpreendentes dos anos recentes é
a emergência da memória como uma das preocupações culturais e políticas centrais das
sociedades ocidentais"31. A produção historiográfica das duas últimas décadas, sobretudo,
demonstra-o claramente, procurando dar voz a grupos esquecidos, silenciados,
marginalizados  pessoas "comuns"; mulheres, crianças, velhos; trabalhadores;
prostitutas, criminosos, loucos.32
Tal interesse (ou "sedução", como diria Huyssen) não limitou-se a produzir um
inventário de memórias, que rastreasse sua diversidade e conteúdos, mas voltou-se para a
relação entre elas e, sobretudo, para o seu processo social de constituição.

Memórias pessoais, memória social


Sabemos o quanto uma canção, uma cena de filme, um álbum fotográfico, podem
fazer vibrar emoções profundas, trazendo à tona inúmeras recordações, despertadas pelos
sentidos. Lembrando das antigas lutas, o velho operário encontra em canções a melhor
tradução dos sentimentos de solidariedade e companheirismo, bem como de engajamento
revolucionário.33 A jaqueta do amigo morto, tantas vezes vista, pode trazer ocultas as
marcas que o corpo imprimiu, tato e olfato reatualizando a dor da perda.34 Proust, em
passagem célebre de Em busca do tempo perdido, destacou todo o imenso poder
mobilizador de memória contido no simples saborear de uma madalena embebida em chá,
trazendo de volta as cores e sabores de uma infância em Combray.35

*
Mestre e Doutoranda em História Social pela FFLCH-USP; professora do Departamento de História da
Universidade do Estado de Santa Catarina.
31
HUYSSEN, Andreas. Seduzidos pela Memória. Rio de Janeiro: Aeroplano, Universidade Cândido
Mendes, Museu de Arte Moderna do Rio de Janeiro, 2000. p.9.
32
A bibliografia a respeito é bastante extensa. Especificamente em relação à renovação historiográfica
brasileira, recomenda-se: CARDOSO, Ciro Flamarion, VAINFAS, Ronaldo (orgs.). Domínios da história.
Rio de Janeiro: Campus, 1997; FREITAS, Marcos Cezar (org.). Historiografia brasileira em perspectiva.
São Paulo: Contexto, 1998.
33
PORTELLI, Alessandro. Sonhos ucrônicos: memórias e possíveis mundos dos trabalhadores. Projeto
História, São Paulo, n.10, dez.1993. p.48.
34
STALLYBRASS, Peter. A vida social das coisas: roupas, memória, dor. In: O casaco de Marx: roupas,
memória e dor. Belo Horizonte: Autêntica, 1999. p.9-13.
35
"E, como nesse divertimento japonês de mergulhar numa bacia de porcelana cheia d'água
pedacinhos de papel, até então indistintos e que, depois de molhados, se estiram, se
delineiam, se colorem, se diferenciam, tornam-se flores, casas, personagens consistentes e
reconhecíveis, assim agora todas as flores de nosso jardim e as do parque do sr. Swann, e as
ninféias do Vivonne, e a boa gente da aldeia e suas pequenas moradias e a igreja e toda a
Combray e seus arredores, tudo isso que toma forma e solidez, saiu, cidade e jardins, de
minha taça de chá." PROUST, Marcel. Em busca do tempo perdido: No caminho de
32

Reunidos pelas mais variadas razões, os objetos do colecionador também são


suporte de memória. E memória de que? Para o colecionador, da história dos próprios
objetos, quase sempre eivados das marcas de seus caminhos e descaminhos: os lugares em
que estiveram abrigados, as funções que assumiram, os indivíduos que os possuíram. Mas
também memória do processo de constituição da própria coleção, pois cada objeto foi
obtido em determinado local, de certa maneira, em circunstâncias específicas.
Desempacotando sua biblioteca, Walter Benjamin, ele mesmo um colecionador de livros,
entende que "toda paixão confina com um caos, mas a de colecionar, com o das
lembranças". Lembranças tomadas de empréstimo, quando da aquisição dos livros, pois
estão remetidas às suas condições de produção e às vidas dos antigos donos: "a época, a
região, a arte, o dono anterior  para o verdadeiro colecionador todos esses detalhes se
somam para formar uma enciclopédia mágica, cuja quintessência é o destino de seu objeto".
Lembranças que se somam às pessoais e familiares: "Quantas coisas não retornam à
memória uma vez que nos tenhamos aproximado das montanhas de caixas para delas
extrair os livros para a luz do dia, ou melhor, da noite. (...) Eis que agora, por fim, caíram
em minhas mãos dois volumes encadernados com papelão desbotado: dois álbuns de
figurinhas que minha mãe colou quando criança e que herdei."36
Experiências individuais guardam relação com experiências coletivas, e a memória
pessoal associa-se inextricavelmente a dimensões da memória social. Em vários trechos do
diário do Sr. Gabriel, lidos ao longo do filme O fio da memória, a narrativa dos
acontecimentos cotidianos e domésticos se mistura à dos acontecimentos da "história
pátria", deixando lado a lado, nos registros, os comentários sobre "efemérides nacionais" e
as informações sobre a gradual construção de sua casa, em São Pedro da Aldeia, RJ
(construída com sobras e toda a sorte de objetos consumidos e descartados, resultando na
"Casa da Flor").37 No mesmo filme, os depoimentos colhidos vão revelando diferentes
perspectivas quanto ao acontecimento consagrado na historiografia como "Abolição da
Escravidão", e papéis centrais podem estar reservados tanto à princesa Isabel como à
escrava Anastácia. Por outro lado, quando lemos os depoimentos dos senhores e senhoras
de setenta anos entrevistados por Ecléa Bosi, percebemos a importância de certos
acontecimentos que, na São Paulo das primeiras décadas do século XX, tiveram
ressonância coletiva: as preocupações com a Primeira Guerra Mundial, a dor e a morte
trazidos pela gripe espanhola, as aventuras do ladrão Meneghetti. Ao mesmo tempo, em
cada indivíduo, há aspectos diferentes a serem destacados, como é claro no caso da
epidemia de gripe espanhola: para o Sr. Amadeu, a vivência da doença e da sensação de
proximidade da morte; para o Sr. Ariosto, o transporte dos mortos em carro dourado
seguido por músicos; para o Sr. Abel, a tentativa de fugir da gripe, a estada em hospital
para tuberculosos em São José dos Campos e o envolvimento afetivo com uma das
pacientes; para Dona Jovina, o isolamento da família, em sua casa na rua Maria Antônia, e
o uso de dentes de alho; para Dona Brites, irmã de Dona Jovina, a preocupação em
desinfetar a casa com enxofre.38

Swann. Trad. Mário Quintana. 10 ed., rev. por Maria Lúcia Machado. Rio de Janeiro:
Globo, 1987. p.51.
36
BENJAMIN, Walter. Rua de mão única. São Paulo: Brasiliense, 1987. (Obras escolhidas, 2). p.227-229,
234-235.
37
O fio da memória, documentário de Eduardo Coutinho (1989).
38
BOSI, Ecléa. Memória e sociedade: lembranças de velhos. São Paulo: T.A. Queiroz, 1983. esp. p.124-130,
154-163, 177, 189-191, 262-267, 288-289, 296, 314-315.
33

As complexas relações entre a memória individual e o âmbito coletivo tentaram ser


contempladas na expressão "lugares de memória", posta em circulação por Pierre Nora em
obra por ele dirigida. A expressão tornou-se bastante usual a partir de meados da década de
1980: passou a recobrir tudo o que pudesse servir de suporte e veículo da memória,
individual ou coletiva. O calendário criado na Revolução Francesa, o cemitério Père-
Lachaise, a batalha de Verdun, a "Marselhesa"  todos, e cada um a sua maneira, seriam,
de acordo com Pierre Nora, lugares de memória. A noção, bastante abrangente, poderia
englobar espaços construídos (cidades, bairros, praças, parques, cemitérios, sítios
arqueológicos etc), instituições (como os museus, as bibliotecas, os arquivos), rituais,
objetos, registros (textuais, sonoros ou imagéticos) e acontecimentos, desde que
reconhecidos por determinados grupos sociais, em função de sua articulação com aspectos
significativos de suas respectivas trajetórias. Ou, como dirá Nora, desde que devidamente
investidos de "vontade de memória".39
Articulando materialidade e imaterialidade, caráter funcional e valor simbólico, o
"lugar de memória" passou a ser pensado como ponto a partir do qual poderiam ser
redesenhadas e reveladas as redes e práticas de constituição social de memórias, que não
estão isentas de jogos de poder e relações de força. Imersos nessa teia, estão a historiografia
e os arquivos.

Memória social, historiografia e arquivos


Desde o século XIX, o processo de profissionalização da História, enquanto
disciplina, tentou realizar uma separação rigorosa entre História e Memória, uma vez que
esta última era associada a narrativas "parciais" sobre o passado, simultaneamente
incompletas, "interessadas" e, conseqüentemente, não-confiáveis. A História, por sua vez,
deveria buscar conhecer o passado de forma científica, fundamentando-se em documentos
confiáveis (identificados após a realização de sua crítica interna e externa).
Como a produção histórica não é elaborada fora do tecido social, e portanto não está
isenta das influências que os diversos grupos sociais buscam obter, essa distinção rigorosa
entre História e Memória passou a ser questionada, sobretudo nas últimas duas décadas.40
Até mesmo a noção de "fato histórico" foi reavaliada: os "fatos históricos" passaram a ser
considerados construções, apreensões do real feitas por certos grupos, que historicamente
obtiveram sucesso em perpetuá-las, disseminando-as; para isso, tais grupos freqüentemente
lançam mão da veiculação de suas idéias por meio de jornais e outras publicações, bem
como através da organização de museus, arquivos, centros de documentação, ou ainda da
ereção de monumentos, só para ficarmos em alguns exemplos. Se tais investimentos de
memória não forem percebidos ou questionados pelo pesquisador/historiador, no momento
da consulta aos documentos do período que estuda, ou, por outro lado, se os documentos
não forem examinados de modo a serem contextualizados quanto a seus agentes produtores
e suas motivações, é provável que tais visões se efetivem e sejam retransmitidas e
sedimentadas pela própria historiografia. É o que o historiador Carlos Alberto Vesentini, no
caso da história do Brasil, demonstrou ter ocorrido com a "Revolução de 30", que
transformou-se em marco divisório presente nos mais variados estudos da história

39
NORA, Pierre. Entre memória e história: a problemática dos lugares. Projeto História, São Paulo, n.10,
dez. 1993. p.22. Trata-se de tradução da introdução feita por Nora ao volume I de Les lieux de mémoire,
originalmente publicado em 1984 pela Editora Gallimard.
40
Para as discussões sobre as relações entre História e Memória, ver, além do já citado
texto de Pierre Nora: GUARINELLO, Norberto Luiz. Memória coletiva e história
científica. Revista Brasileira de História, v.14, n.28, p.180-193, 1994.
34

brasileira, tematizem ou não esse movimento político: a força de tais investimentos de


memória marcou a história brasileira de maneira tal que passou a existir, quase
consensualmente, um "antes" e um "depois" de 1930. Vesentini alertou para a necessidade
de "perceber a integração que ocorre de maneira contínua entre a herança recebida e
projetada até nós, e a reflexão a debruçar-se sobre esse passado".41
Repensar os marcos e pressupostos do que passou a ser compreendido, muito
genericamente, como "história tradicional", envolveu também a busca de documentos que
pudessem informar sobre o papel (e a perspectiva) de grupos sociais cujas memórias
haviam sido silenciadas. A preocupação com a história "vista de baixo" e com a memória
dos "vencidos" e das pessoas "comuns", em contraposição a uma história "vista de cima" e
comprometida com a memória dos "vencedores", levou ao questionamento do
privilegiamento dado aos documentos oficiais pela linhagem de historiadores cientificistas:
o historiador Peter Burke afirmou, no início dos anos 1990, que "os registros oficiais em
geral expressam o ponto de vista oficial."42
A desconfiança em relação aos documentos oficiais, emanados de órgãos públicos,
fez com que surgissem iniciativas no sentido de coletar depoimentos e documentos de
pessoas comuns, dando origem a numerosos programas de História Oral e,
simultaneamente, a centros de documentação voltados para a reunião do que passaram a ser
considerados escritos "ordinários" ou "populares". Na década de 1980, surgiram várias
entidades dedicadas à salvaguarda destes escritos: na Itália, o Archivio Interregionale della
Scrittura Popolare (1986), o Archivio Diaristico Nazionale de Pieve Santo Stefano (1984),
o Archivio della Scrittura Popolare de Trento (1987) e o Archivio Ligure della Scrittura
Popolare (1988) e, ainda no mesmo ano de 1988, a Federazione Nazionale degli Archivi
della Scrittura Popolare; na Espanha, o Arxiu de la Memòria Popular de La Roca del Vallés
(1997) e o Archivo de la Escritura Popular de la Asosiación Etnográfica Bajo Duero de
Zamora (1999). Instituições voltadas especificamente para a reunião de escritos
autobiográficos foram criadas, na década de 1990, na França (Association pour
l'Autobiographie, 1991), na Alemanha (Tagebucharchiv de Emmendingen, 1998), na
Finlândia (The Finnish Academy for Autobiographies and Folk Art de Kärsämäki, 1999).43
São iniciativas, claro está, que se debruçam sobre questões contemporâneas, pertinentes ao
século XX e ao tempo presente, e que, embora atribuam às instituições envolvidas a
denominação de "arquivos", constituem-nas, mais propriamente, como centros de
documentação. O que fazer, no entanto, quanto aos períodos anteriores ao século XX?
Como ter acesso às perspectivas dos "excluídos"?
Um dos caminhos trilhados pelos pesquisadores foi o recurso aos arquivos públicos
("oficiais"), bem como às demais instituições tradicionais de custódia de documentos, como
bibliotecas e museus. Mas por que retornar aos arquivos "oficiais"? Não permitiriam eles
produzir apenas uma história igualmente "oficial"?
Enquanto conjuntos documentais, os arquivos, como se sabe, reúnem os
documentos gerados e acumulados por um determinado organismo em decorrência de suas
funções e atividades, ao longo de sua trajetória. E as administrações públicas, os órgãos de
41
VESENTINI, Carlos Alberto. A teia do fato: uma proposta de estudo sobre a memória histórica. S.Paulo:
Hucitec, FFLCH-USP, 1997. p.18, 90-91.
42
BURKE, Peter (org.). A escrita da História: novas perspectivas. S.Paulo: Editora da
UNESP, 1992. (Biblioteca básica) p.13.
43
CASTILLO GÓMEZ, Antonio. De las manos al archivo: a propósito de las escrituras de la gente común.
PerCursos, Flroianópolis, v.4, n.1, p.257-289, out. 2003. (esp. p.279-280). O autor salienta que iniciativas
similares já haviam surgido nos anos 1920 e 1930, tendo sido criados, na Polônia, o Pamietnikovesko Polskie,
e na Inglaterra, o Mass Observation.
35

governo, devem necessariamente manter relações com a população. Tais relações ficam
registradas sobretudo em documentos de controle (do governo sobre a população 
controle demográfico, tributário, contábil etc) e de prestação de serviços (do governo para a
população  exs.: prestação de serviço de caráter educativo ou médico-sanitário). Caberia,
portanto, lançar novos olhares sobre essa documentação, tendo em vista vislumbrar ao
menos as circunstâncias de tais relacionamentos.
Grosso modo, os historiadores que se preocuparam em trazer à luz as experiências
dos excluídos, dos explorados, dos perseguidos, dos silenciados, têm dado ênfase, nas suas
pesquisas, aos documentos do Poder Judiciário e, no caso do Poder Executivo, aos da
Polícia; dependendo da época e do lugar, também é decisiva a documentação da Inquisição.
Arlette Farge, historiadora dedicada ao estudo do cotidiano da Paris do século
XVIII, colheu uma série de registros relativos às experiências de pessoas comuns em
documentos de órgãos da Polícia e da Justiça, nos documentos de arquivo da Biblioteca do
Arsenal. A historiadora, no livro Le goût de l’archive, demonstra a necessidade de realizar
uma verdadeira leitura a contrapelo em tais documentos, buscando, nas respostas aos
questionários apresentados às pessoas comuns, os mecanismos de resistência, os desvios às
perguntas, as brechas e frestas que permitem vislumbrar formas de sociabilidade e
diferentes percepções do mundo. Assim, de acordo com Farge, é preciso estar atento ao
vendedor ambulante que, indagado sobre sua idade, menciona o santo do dia em que
nasceu; ao homem que, à pergunta sobre sua situação familiar, responde ser viúvo e que
todos seus filhos estão mortos; àquele migrante que informa ter chegado à cidade com a
esperança de melhorar de vida, tendo, ao contrário, nela perdido a saúde e o emprego; ou
mesmo à jovem que refuta o apelido, por não se reconhecer nele.44
Michelle Perrot, para compreender "o mundo das prisões" na França de 1848,
recorreu a fontes impressas (especialmente ao Código das prisões e à Gazeta dos
Tribunais) mas também a documentos de arquivo existentes nos Arquivos Nacionais (como
os relativos a revoltas e distúrbios) e nos arquivos departamentais.45
Natalie Zemon Davis, pesquisando nos Arquivos Nacionais franceses, bem como
nos arquivos departamentais e comunais, destacou, em livro originalmente publicado em
1982, a importância das fontes judiciais e notariais para as pesquisas sobre o cotidiano de
camponeses franceses do século XVI, como os anais judiciais, os processos de jurisdições
criminais, os registros das sentenças do Supremo Tribunal, além dos registros dos tribunais
diocesanos: segundo ela, esses registros "vêm sendo usados pelos historiadores para
entender como os aldeões e a arraia-miúda urbana manobravam no interior do rigoroso
mundo da lei e do costume, para encontrar uma companheira adequada."46 A mesma
historiadora dedicou todo um livro a respeito das "cartas de remissão", ou seja, pedidos de
perdão, endereçados ao rei, por crimes cometidos; para Davis, as cartas de remissão "são
uma das melhores fontes de narrativa relativamente ininterrupta proveniente das classes
inferiores (na verdade, de outras também) na França do século XVI."47
Carlo Ginzburg e Giovani Levi, para narrar Chiesa, respectivamente, as histórias do
moleiro Menocchio e do padre exorcista Giovan Battista, utilizaram-se de processos da

44
FARGE, Arlette. Le goût de l’archive. Paris: Éditions du Seuil, 1989. p.100-102.
45
PERROT, Michelle. Os excluídos da História: operários, mulheres e prisioneiros. 2 ed. Rio de Janeiro:
Paz e Terra, 1992. p.278.
46
DAVIS, Natalie Zemon. O retorno de Martin Guerre. Rio de Janeiro: Paz e Terra, 1987. p.19.
47
DAVIS, Natalie Zemon. Histórias de perdão e seus narradores na França do século XVI. São Paulo:
Companhia das Letras, 2001. p.20.
36

Inquisição e processos criminais de tribunais eclesiásticos situados no que hoje é o


território italiano.48
O recurso aos documentos da Polícia e da Justiça também tem sido freqüente na
historiografia brasileira voltada para a discussão das condições de vida dos trabalhadores,
fossem eles lavradores escravos ou livres pobres, ou mesmo operários. Os documentos da
Inquisição, igualmente, têm sido importantes, sobretudo, para as discussões voltadas para
as questões concernentes às sexualidades. Já a documentação de cartórios, bem como os
registros eclesiásticos relativos a batizados, casamentos e óbitos, têm destaque nos estudos
sobre família (inclusive a família escrava).49
Não necessariamente apenas os documentos de caráter judicial, policial ou cartorial
atendem às demandas historiográficas mais recentes. Os arquivos públicos municipais
brasileiros, por exemplo, costumam abrigar documentação de extremo significado para
refletir sobre as tensões presentes nas relações entre cidadãos e Estado – a saber, os
requerimentos feitos por munícipes à administração municipal. Produzidos desde que se
instituíram instâncias de poder local – a Câmara Municipal, durante todo o período
colonial; a Câmara Municipal e a Intendência Municipal (ou Intendências, dependendo do
município), nos inícios da República; a Câmara Municipal e a Prefeitura Municipal,
posteriormente –, os requerimentos de cidadãos permitem vislumbrar mecanismos das
práticas de favor e de “compadrio”, abusos de poder, uso indevido da máquina do Estado e
concepções muitas vezes equivocadas acerca dos direitos e deveres inerentes ao exercício
da cidadania.50
Os exemplos e citações poderiam ainda ser muitos, mas penso que o essencial a
respeito já foi salientado: em função das relações tecidas entre os grupos sociais, em suas
práticas cotidianas, as fronteiras entre o público e o privado, entre as demandas das
"autoridades" e da gente "comum", são freqüentemente cruzadas nos documentos de
arquivos (públicos e privados). Trabalhar com arquivos pessoais ou privados (sempre
bastante diversificados) não significa ocupar-se apenas de questões do cotidiano doméstico.
E, mesmo que da gente "comum" tenham sido preservados pouquíssimos registros diretos,
isso não implica a impossibilidade de pensar, mesmo que de forma indireta, suas
experiências  os pesquisadores têm se dedicado a tentar capturar, nas entrelinhas dos
documentos institucionais (e através dos numerosos filtros impostos pelas autoridades e
pelos funcionários do controle e da ordem), os indícios de suas formas de pensar, agir,
viver.

48
GINZBURG, Carlo. O queijo e os vermes: o cotidiano e as idéias de um moleiro perseguido pela
Inquisição. São Paulo: Companhia das Letras, 1987; LEVI, Giovanni. A herança material: trajetória de um
exorcista no Piemonte do século XVII. Rio de Janeiro: Civilização Brasileria, 2000.
49
Os títulos a respeito são inúmeros; apenas algumas indicações: CHALHOUB, Sidney. Visões da liberdade.
São Paulo: Companhia das Letras, 1990; SLENES, Robert W. Na senzala, uma flor. Rio de Janeiro: Nova
Fronteira, 1999; VAINFAS, Ronaldo. Trópico dos pecados: moral, sexualidade e Inquisição no Brasil. Rio
de Janeiro: Campus, 1989.
50
Para uma discussão geral acerca da tipologia destes requerimentos, levantada a partir da produção
documental do Município de Indaiatuba (SP), cf.: GONÇALVES, Janice. Processos de requerimentos de
cidadãos às Prefeituras Municipais: uma proposta de classificação. In: VIII ENCONTRO CATARINENSE
DE ARQUIVOS, 1998, Jaraguá do Sul - SC. Anais do VI, VII e VIII Encontro Catarinense de Arquivos.
Florianópolis (SC): Associação de Amigos do Arquivo Público do Estado de Santa Catarina, 2000. v. 1, p.
277-289.
37

REFERÊNCIAS BIBLIOGRÁFICAS

BENJAMIN, Walter. Rua de mão única. São Paulo: Brasiliense, 1987. (Obras escolhidas,
2).

BURKE, Peter (org.). A escrita da História: novas perspectivas. São Paulo: Editora da
UNESP, 1992. (Biblioteca básica)

CARDOSO, Ciro Flamarion, VAINFAS, Ronaldo (orgs.). Domínios da história. Rio de


Janeiro: Campus, 1997.

CASTILLO GÓMEZ, Antonio. De las manos al archivo: a propósito de las escrituras de la


gente común. PerCursos, Florianópolis, v.4, n.1, p.257-289, out. 2003.

CHALHOUB, Sidney. Visões da liberdade. São Paulo: Companhia das Letras, 1990.

DAVIS, Natalie Zemon. Histórias de perdão e seus narradores na França do século


XVI. São Paulo: Companhia das Letras, 2001.

DAVIS, Natalie Zemon. O retorno de Martin Guerre. Rio de Janeiro: Paz e Terra, 1987.

FARGE, Arlette. Le goût de l’archive. Paris: Éditions du Seuil, 1989. (La Librairie du
XXe Siècle).

FREITAS, Marcos Cezar (org.). Historiografia brasileira em perspectiva. São Paulo:


Contexto, 1998.

GINZBURG, Carlo. O queijo e os vermes: o cotidiano e as idéias de um moleiro


perseguido pela Inquisição. São Paulo: Companhia das Letras, 1987.

GONÇALVES, Janice. Processos de requerimentos de cidadãos às Prefeituras Municipais:


uma proposta de classificação. In: VIII ENCONTRO CATARINENSE DE ARQUIVOS,
1998, Jaraguá do Sul - SC. Anais do VI, VII e VIII Encontro Catarinense de Arquivos.
Florianópolis (SC): Associação de Amigos do Arquivo Público do Estado de Santa
Catarina, 2000. v. 1, p. 277-289.

GUARINELLO, Norberto Luiz. Memória coletiva e história científica. Revista Brasileira


de História, v.14, n.28, p.180-193, 1994.

HUYSSEN, Andreas. Seduzidos pela Memória. Rio de Janeiro: Aeroplano, Universidade


Cândido Mendes, Museu de Arte Moderna do Rio de Janeiro, 2000.

LE GOFF, Jacques. História e Memória. 4 ed. Campinas (SP): Editora da UNICAMP,


1996.

LEVI, Giovanni. A herança material: trajetória de um exorcista no Piemonte do século


XVII. Rio de Janeiro: Civilização Brasileria, 2000.
38

NORA, Pierre. Entre memória e história: a problemática dos lugares. Projeto História, São
Paulo, n.10, dez. 1993, p.7-28.

PERROT, Michelle. Os excluídos da História: operários, mulheres e prisioneiros. 2 ed.


Rio de Janeiro: Paz e Terra, 1992.

PORTELLI, Alessandro. Sonhos ucrônicos: memórias e possíveis mundos dos


trabalhadores. Projeto História, São Paulo, n.10, dez.1993. p.41-58.

PROUST, Marcel. Em busca do tempo perdido: No caminho de Swann. Trad. Mário


Quintana. 10 ed., rev. por Maria Lúcia Machado. Rio de Janeiro: Globo, 1987.

SLENES, Robert W. Na senzala, uma flor. Rio de Janeiro: Nova Fronteira, 1999.

STALLYBRASS, Peter. A vida social das coisas: roupas, memória, dor. In: -. O casaco de
Marx: roupas, memória e dor. Belo Horizonte: Autêntica, 1999. p.7-50.

VAINFAS, Ronaldo. Trópico dos pecados: moral, sexualidade e Inquisição no Brasil. Rio
de Janeiro: Campus, 1989.

VESENTINI, Carlos Alberto. A teia do fato: uma proposta de estudo sobre a memória
histórica. S.Paulo: Hucitec, FFLCH-USP, 1997.[originalmente, tese de doutoramento
apresentada em 1982 ao Departamento de História da FFLCH-USP].

TITLE
These Archives, What Memories?

TITRE
Telles Archives, Quelles Mémoires?

RESUMO
Este artigo trata das relações entre arquivos e memória, procurando discutir em que medida
as preocupações historiográficas em dar voz às pessoas comuns e aos chamados
"excluídos", nas últimas décadas, têm alterado ou não as relações dos historiadores com as
instituições arquivísticas, sobretudo as de caráter público.

ABSTRACT
This article deals with the relantioship between archives and memory, seeking to debate to
what extent the historiographic concern with giving voice to common people and to the so-
called “marginalized” in the past decades has altered (if it has) the relationship between
historians and the archival institutions, especially the public ones.

RESUMÉ
Cet article traite des rélations entre les archives et la mémoire, cherchant discuter dans que
mesure les préocupations historiographes en donner la voix aux nommés “exclus”, dans les
dernières décenies, a modifié ou non les rélations des historiens avec les instituitions
archivistiques, surtout celles de caratère public.
39

PALAVRAS-CHAVE
Arquivos; memória; historiografia.

KEYWORDS
Archives; memory; historiography.

MOTS-CLÉS
Archives; mémoire; historiographie.
40

MEMÓRIA DOS MUNICÍPIOS BRASILEIROS: DOCUMENTOS COMO


MONUMENTOS DA CIDADANIA

Esther Caldas Bertoletti*

1.Preocupação compartilhada
Devemos todos estar preocupados, e de forma imediata, com a memória dos Municípios,
hoje em número bastante significativo, não só com relação aos assim chamados
monumentos, mas também com o entorno ambiental e os documentos. Só muito recente as
pessoas começaram a se preocupar com o entorno ambiental das cidades do interior, uma
vez que nas grandes cidades com o crescimento vertiginoso dos últimos anos ficou cada vez
mais difícil preservar (e aqui vale o negrito) o ambiente em torno dos núcleos fundadores
das nossas cidades.

O desdobramento dos municípios nos últimos cinqüenta anos - eram 2500 nos anos 50 e
hoje são 5.560, fez com que muito da história, dos documentos, dos lugares de referência e
memória, fossem sendo diluídos e na maioria das vezes até desaparecidos.
Poucas são as cidades históricas que podem se orgulhar de possuir um bom arquivo
histórico. Muitos papéis se perderam ao longo dos séculos, por culpa quase sempre da
incúria dos homens.

Mas, aqui caberia a indagação: - O que são cidades históricas? As surgidas nos séculos XVI,
XVII, XVIII? Por que não todas as cidades que foram surgindo durante os séculos XIX e
XX e até no novo século XXI?

Dois primorosos trabalhos, que deveriam existir com relação as cidades de cada um dos
Estados brasileiros que são o “Quadro do desmembramento territorial – administrativo dos
Municípios Paulistas” e o “Municípios e Distritos do Estado de São Paulo” elaborados por
instituições públicas do Estado de São Paulo. Uma espécie de “árvore genealógica” dos
municípios paulistas, com todos os dados da criação e desdobramento de cada um deles.
Ignoramos se existem trabalhos semelhantes relativos às cidades de outros Estados da
União.

Outro trabalho que nos fascina desde que começamos e que está empenhando,
informalmente, um grupo de pessoas, é o levantamento da Bibliografia sobre os Municípios
Brasileiros...

Não é difícil imaginar que cada cidade tenha produzido, ao longo dos tempos, alguns textos
sobre a sua história, algumas rememorações por alguns dos seus habitantes, e que hoje
estejam perdidos em diversas bibliotecas e/ou arquivos. O levantamento e o resgate desses
textos escritos, alguns mais antigos, outros mais recentes, uns cientificamente organizados,
*
Advogada e Jornalista, Técnica Consultora em Documentação da Fundação Biblioteca Nacional-
FBN/Ministério da Cultura/MinC. Coordenadora Técnica do PROJETO RESGATE “BARÃO DO RIO
BRANCO” do MinC, Diretora do Centro de Referência e Difusão da FBN, Sócia Titular do Instituto
Histórico e Geográfico Brasileiro/IHGB.
41

outros apenas registrando recordações de vivências várias, repito, poderá nos servir de guia e
de referência para novos estudos e pesquisas...Um levantamento capilar de todas as
publicações seriadas, de jornais, relatórios, revistas, anais, enfim seria importante para a
localização e recuperação, através da microfilmagem sistêmica, quando pode-se
complementar as coleções espalhadas aqui e acolá, em instituições públicas e/ou privadas e
em mãos de colecionadores, pessoas físicas. Registre-se aqui a sempre consultada
Enciclopédia Brasileira dos Municípios editada pelo IBGE nos anos 50 e que agora se nos
oferece em versão digitalizada contida em 12 Cd-Roms para a colheita das informações dos
municípios existentes na época.

Exemplificando: Barbacena, cidade antiga de Minas Gerais, possui, entre outros estudos e
livros, dois alentados e excelentes trabalhos de história, ambos em dois volumes,
“Barbacena 200 anos”, escrito por Altair José Savassi (Savassi, 1991) e “Barbacena, a Terra
e o Homem” de Nestor Massena (Massena, 1985), mas foi com grande alegria que se
recuperou o livro no final do século XIX escrito pelo Padre Corrêa de Almeida (Almeida,
1883), no acervo do Instituto Histórico e Geográfico Brasileiro/IHGB e que se procurará re-
editar. Muitos outros estudos sobre Barbacena foram escritos e publicados e a cada dia surge
mais um....O levantamento, o mais completo possível, da bibliografia sobre Barbacena e
cada um dos municípios brasileiros, certamente ensejará um conhecimento mais
aprofundado sobre as cidades mineiras, mas é preciso agir de imediato, e rápido, antes que
seja tarde, pois “Amanhã é sempre longe demais”, como bem enfatizou a bibliotecária
portuguesa Maria Luiza Cabral em suas Crônicas de Preservação e Conservação (Cabral,
2002) Os documentos desaparecem, os livros e os jornais e revistas publicados nas cidades
desaparecem, as fotografias esvaecem e, conseqüentemente, a memória social, coletiva,
pode desaparecer....

2. Guia de Fontes – a sua importância

Para além do levantamento bibliográfico sobre as cidades, temos que nos preocupar com a
identificação e localização dos documentos textuais, a coleção dos jornais e revistas, o
conjunto de fotografias de cada uma das 5.560 cidades espalhadas por este imenso
BRASIL...

O esforço que alguns estados vêm fazendo de manter vivo e atuante um sistema estadual de
arquivos municipais, sob a égide do Arquivo Público estadual (estou a me lembrar dos
excelentes exemplos dos Estados de Santa Catarina e da Bahia, sem desmerecer outros
esforços) e de alguns abnegados como Daíse Apparecida Oliveira, ex-diretora do Arquivo
Municipal da Cidade de São Paulo e atual Presidente do Fórum Nacional de Dirigentes de
Arquivos Municipais e do Prof. Dr. Pedro Puntoni, da USP e do CEBRAP, que muito têm
ajudado na reflexão da área, inclusive com uma pesquisa recente sobre “Política de gestão
de documentos , institucionalização e implantação de arquivos municipais”, financiada pela
FAPESP/Programa de Políticas Públicas, e que há muitos anos lutam pela criação de
arquivos em todos os municípios paulistas, trabalho este que começa a produzir frutos.

O Manual produzido já está sendo de grande valia na implantação de arquivos municipais


nas cidades paulistas que ainda não o possuem, apesar das recomendações da Lei Federal nº
8.159 de janeiro de 1991 que dispõe sobre a Política Nacional de Arquivos Públicos e
Privados e dos insistentes esforços do Sistema Nacional de Arquivos através do Conselho
42

Nacional de Arquivos, coordenados pelo Arquivo Nacional do Brasil, hoje ligado à Casa
Civil da Presidência da República.

Alguns arquivos têm produzido excelentes revistas como esta recém surgida REGISTRO, do
Arquivo Público Municipal de Indaiatuba, São Paulo e que abrigará este texto. Todas essas
revistas vêm procurando “resgatar” e “divulgar” acervos documentais que possam, como em
um quebra-cabeça, ir reconstruindo a memória coletiva, além de textos e estudos de apoio ao
intenso e difícil trabalho a ser realizado permanentemente. Citaria aqui o exemplo marcante
do Arquivo Público de Blumenau, Santa Catarina, que em sua Revista “Cadernos de
Blumenau” traz à tona, rememora, desvela tanto o passado da cidade e dos seus habitantes,
além do quotidiano das vivências e das crenças da comunidade.

Trata-se da memória social ou coletiva que vai aos poucos explorando os “lugares de
memória” e que apresenta diversos significados tão bem explicitados por Arno Wehling e
Maria José Wehring em “Memória e História: Fundamentos, Convergências, Conflitos” e
que permitirá ao Homem ir recolhendo suas fontes materiais.(Wehling, 1997)
A consulta às fontes, o conhecimento das obras anteriores permitirá ao historiador do
presente alcançar a verdade, à semelhança d grande historiador grego, Políbio, (c. 200 a.C.)
que afirma:

“De maneira idêntica a História pragmática se compõe de três partes, sendo uma delas o estudo
diligente de memórias e outros documentos e a comparação de seu conteúdo; a outra o
reconhecimento de cidade, lugares, rios , lagos e em geral de todas as peculiaridades da terra, do mar
e as distâncias de um lugar ao outro; a terceira, a análise dos eventos políticos”

Convém remeter aqui ao estudo feito pelo Professor Doutor da UFRJ, Paulo André Leira
Parente, para lembrar já que na Roma antiga... “registravam-se os diversos acontecimentos
da vida quotidiana da cidade...” e que “... esses eventos tinham um significado especial na
memória social pois, na concepção histórica romana, o passado fazia parte do patrimônio
público de um povo, no caso particular, do povo romano”. (Parente, 1997)
- Quem registra o quotidiano das cidades brasileiras de hoje?
- Os periódicos, jornais e revistas principalmente que, na maioria das cidades do
interior, são semanários e de curta duração?
- As atas das Câmaras Municipais?
- Os atos e decretos assinados pelos Prefeitos?
- As sentenças dos juízes, dos promotores?
- Os registros policiais?
- As fotografias das famílias?
- As certidões de nascimento, casamento e óbito nos cartórios?
- Os registros das propriedades também nos cartórios?
- As certidões dos batizados, dos casamentos organizados, desde sempre, pelas
paróquias, dioceses e cúrias?
- Onde encontrarão, os que vierem depois de nós, a história que vivenciamos hoje?
- Nos arquivos públicos municipais que, infelizmente, não existem na maioria dos
Municípios Brasileiros?
Essas e outras perguntas precisam ser respondidas e de forma a atender a demanda dos
cidadãos.
43

Recentemente, o Governo Federal lançou o PROGRAMA FOME DO LIVRO que anuncia a


vontade política de implantar pelo menos uma BIBLIOTECA EM CADA MUNICÍPIO
brasileiro. Foram identificados mais de 1000 municípios que não possuem uma biblioteca
pública...

Valeria a pena procurarmos saber quantos municípios não possuem um Arquivo Público
Municipal? Os números certamente seriam bem maiores do que 1000...
O que nos falta para pensarmos em uma Política Pública, há tanto tempo sonhada e algumas
vezes até delineada, de implantação de um Arquivo Público Municipal em cada um dos
municípios brasileiros...com um programa de resgate documental, o mais completo possível,
de recolha, de identificação de documentos do passado para que de uma forma ou de outra
possamos dar acesso ao cidadão que tem direito de conhecer sua própria História?

Os documentos da comunidade, dos cidadãos, do locus, do municipium, expressões que


surgem nos tempos greco-romanos e que acompanham o homem desde então, devem estar
guardados, organizados à disposição de todos.
Passaram-se já muitos anos desde o longínquo ano de 1897 quando o grande Rui Barbosa,
da tribuna do Senado da República, pronunciou palavras veementes sobre a responsabilidade
e o cuidado com as cidades históricas, mais precisamente sobre Ouro Preto, à época ainda
Vila Rica:

“Ouro Preto enterra as suas raízes no próprio coração do passado brasileiro e suas raízes não se
podem minar sem que sofra uma perda de seiva o coração onde aprofundaram.....porque se Ouro
Preto acabasse essa vida que se lhe vai extinguindo dentre as cinzas de lenda, não seria só de Minas
o luto: o Brasil inteiro havia de passar pelas ânsias de uma dor e amargar a evidência de uma
perda”... ( Oliveira,1991) .

Só muitos e muitos anos depois é que com a criação do Serviço de Proteção do Patrimônio
Histórico e Artístico Nacional nos anos 30, começou-se a lutar pela preservação das cidades
antigas, procurando-se cuidar para além dos monumentos, também dos documentos, de seu
entorno, e hoje todos podemos nos orgulhar de possuir OURO PRETO o título de “Cidade
Patrimônio da Humanidade”. Mas será que estão todos os documentos produzidos na tão
querida cidade de Ouro Preto devidamente preservados? Creio que seria uma temeridade
darmos uma resposta afirmativa, apesar do esforço que há tempo vem sendo feito.
Merecem uma leitura e várias releituras atentas, bem atentas, o livro que teve sua primeira
edição em 1967 com os diversos artigos que o jornalista Franklin de Oliveira escreveu “sob
o signo da indignação” no jornal O GLOBO/RJ sobre o descuido e a morte da memória
nacional.

Não devemos estar tranqüilos enquanto todas as cidades não possuam seus arquivos
públicos municipais devidamente implantados, seus guias de fontes de pesquisa com os
documentos devidamente identificados, localizados, organizados, microfilmados,
digitalizados e disponíveis para consulta. A quantidade de cidades surgidas de outras cidades
facilita e complica ao mesmo tempo o trabalho, uma vez que os documentos encontram-se
imbricados de tal forma que a “cidade-mãe” deve compartilhar com as cidades que dela
surgiram os seus registros documentais, e este compartilhamento só é possível através de um
trabalho sério, contínuo, de pesquisa incansável. Muitos documentos estarão já perdidos,
mas muitos ainda poderão ser resgatados...Ao trabalho, pois... Que sejamos partícipes de um
mutirão em favor da memória, e que estejamos todos engajados, trocando informações com
44

a ajuda das modernas tecnologias da informática, que tem facilitado e tornado mais
econômico os contatos institucionais, que não precisam mais de ofícios, envelopes e selos.

3. Microfilmagem como elemento imprescindível do resgate documental

Muitos conhecem o escritor Graciliano Ramos pela suas “Memórias do Cárcere”, por “Vidas
Secas”, por “São Bernardo”, entre outros escritos, mas poucos conhecem Graciliano Ramos,
prefeito de Palmeiras dos Índios, em Alagoas... Se seus Relatórios (1929-1930) enviados ao
Governador de Alagoas, à época não tivessem sido guardados, não teriam sido localizados
em Alagoas, no Arquivo Público do Estado e no Instituto Histórico de Alagoas, para serem
publicados e relidos por todos (Ramos, 1994).
Oxalá, todos os Relatórios dos atuais prefeitos pudessem ser um dia lidos e relidos para que
se conhecesse as entranhas das administrações municipais, os trabalhos realizados em
benefício do povo, as dificuldades enfrentadas e mesmo os descaminhos...

Há alguns anos atrás, em um trabalho coordenado pela Biblioteca Nacional, foi possível
identificar, organizar e microfilmar todos os Relatórios dos Presidentes de Província e de
Governadores dos Estados até 1930, assim como os Relatórios Ministeriais, espalhados por
mais de 50 instituições em todo o Brasil. O conjunto está hoje disponibilizado na Internet e
muitos têm sido os beneficiados, em inúmeras pesquisas acadêmicas realizadas no Brasil e
no exterior.

Com o crescimento dos cursos universitários, espalhados pelo interior, muitas cidades
possuem hoje bons cursos de história e a produção acadêmica tem privilegiado, via de regra,
os temas ligados à história dos municípios, a história regional, seja seu passado colonial, seja
o período imperial e da primeira república, a chamada “república velha”, ou mesmo os
temas da contemporaneidade, que explicam as razões de ser e de existir das cidades do
interior...Exemplo marcante que pode ser citado são as cidades baianas, Ilhéus e Itabuna, que
contando com a excelente Universidade Estadual de Santa Cruz, sediada a meio caminho de
uma e da outra cidade da região cacaueira, tem visto seus professores e alunos buscando as
suas histórias desde o passado mais remoto das Capitanias Hereditárias até o conhecimento e
a razão de ser do presente. Inúmeros livros têm sido publicados por autores locais ou não,
muitos com grande reconhecimento acadêmico e até alguns pesquisadores estrangeiros,
tendo a Editora da Universidade, a EDITUS, um catálogo de textos substantivos, para
encanto de todos os que querem conhecer melhor a região, as cidades, o seu povo... Mas, às
vezes, faltam fontes documentais, testemunhos do passado, coleções integrais de periódicos,
jornais e revistas, conjuntos de fotografias que registrem a evolução urbana das cidades, de
seus habitantes... e é preciso buscar fora, na capital do Estado, nas capitais vizinhas, nas
antigas capitais federais, onde se concentram as grandes Bibliotecas e Arquivos, nos acervos
privados institucionais (como as Santas Casas que acaba de merecer um completo Guia dos
seus Arquivos publicado pela PUC/São Paulo-IMESP) pois nada deve impedir o interesse e
a busca das fontes documentais.

Digno de nota também o excelente trabalho feito sob a supervisão da Fundação Pedro
Calmon - Centro de Memória e Arquivo Público da Bahia que vem de lançar um precioso
“INFORME ARQUIVOS MUNICIPAIS”, em formato eletrônico, onde registra e divulga os
trabalhos realizados nas cidades do interior baiano. Ora a inauguração de mais um Arquivo
Público Municipal na cidade de Piritiba/BA, ora uma palestra como a intitulada
“Patrimônio e Cidadania: ética e políticas públicas de preservação”, na cidade de
45

Caetité/BA, ora uma Exposição de documentos antigos, os Livros de Atas , na cidade de São
Felix/BA, de fotografias antigas da cidade por ocasião do aniversário do Arquivo Municipal
de Ilhéus/BA, que contou com o apoio da Universidade Estadual de Santa Cruz, além de
divulgar os trabalhos técnicos de tratamento do acervo, pesquisa sobre temas locais, etc. O
Informe procura também orientar os funcionários dos arquivos municipais sobre cuidados
com a preservação dos acervos e com a própria saúde pois, muitas vezes, o mofo e a poeira
costumam estar nos locais de guarda, prejudicando os próprios documentos e as pessoas que
com eles mantêm contacto.

Devo registrar também o gigantesco trabalho de recuperação das fontes coloniais existentes
no exterior, em boa hora trazidas para o Brasil pelo PROJETO RESGATE “BARÃO DO
RIO BRANCO”, coordenado pelo Ministério da Cultura desde 1992 e cujos resultados já
estão disponibilizados para todos os pesquisadores brasileiros e em breve também na
Internet, em sua completude informacional, com o apoio da Universidade de Brasília. Mais
de 300.000 documentos lidos e resumidos, microfilmados e digitalizados, com os verbetes
divulgados em Catálogos, que contou com a participação de mais de 100 pesquisadores
brasileiros e 20 portugueses. Muito conhecido já em todo o Brasil o PROJETO RESGATE
está concluindo os trabalhos no Arquivo Histórico Ultramarino de Lisboa e já iniciou com a
publicação dos GUIAS DE FONTES sobre o Brasil, existentes nos arquivos franceses,
holandeses e espanhóis, com os trabalhos de microfilmagem dos documentos já iniciados.

Quase prontos para publicação os GUIAS dos arquivos italianos, ingleses e norte-
americanos. Serão, no final, mais de 400.000 documentos cerca de três milhões de páginas
disponibilizados direta e indiretamente. Veja-se neste sentido os artigos publicados nas
Revistas da Fundação Biblioteca Nacional (Bertoletti, 2002) e do Real Gabinete Português
de Leitura do Rio de Janeiro (Bertoletti, 2000).

Enfatizo aqui a afirmação de que para a reunificação, hoje, das fontes dispersas sobre cada
um dos 5.560 municípios nada melhor do que a elaboração de um GUIA DE FONTES e um
cuidadoso PROJETO DE MICROFILMAGEM, cujas informações colhidas e captadas
possam depois ser transferidas para os novos suportes digitais, como os CD-ROMs e a
Internet, assegurando a todos os interessados um acesso democrático e rápido, alimentando
os estudos e a curiosidade dos jovens, deleitando os mais velhos pelas recordações das
histórias que povoaram os tempos idos... oferecendo a todos o seu “direito à memória do
patrimônio histórico como direito de cidadania”.

Muitas reflexões foram feitas nos últimos vinte anos sobre o direito à memória, e a própria
Constituição “cidadã” de 1988 art. 215 garante “a todos o pleno exercício dos direitos
culturais e o acesso às fontes da cultura nacional.”
Sempre é oportuno lembrar o disposto no art. 23 item III da mesma Constituição que diz ser
“competência comum da União, dos Estados, do Distrito Federal e dos Municípios:
III - proteger os documentos, as obras e outros bens de valor histórico, artístico e
cultural, os monumentos, as paisagens naturais notáveis e os sítios arqueológicos.”

Cabe, pois, aos municípios, tanto quanto aos Estados e à União, a proteção dos documentos
de valor histórico, artístico e cultural, para além dos monumentos. Somos todos responsáveis
pelos livros, pelos jornais, pelas revistas, pelos documentos textuais, pelas fotografias, pelas
músicas, pelos folhetos de cordéis, pelos discos produzidos nos e sobre os Municípios
Brasileiros pelos seus habitantes, os munícipes, e por pessoas que nasceram nos
46

municípios...Todos nascem em uma terra, um chão, mesmo aqueles que nascem no campo, o
seu locus está ligado a um Município e todos nós temos direito de acesso aos documentos
que registram a nossa presença, desde o registro no cartório do próprio nascimento até, se
assim o desejar, ler os jornais que circularam no passado, quando ainda não tinha nascido.

O esforço coletivo, o mutirão que deve nos comprometer a todos deve estar dirigido para o
desenvolvimento conjunto, para o empenho contínuo, em favor da salvaguarda dos registros
que servirão para a nossa história.

VIVA O DOCUMENTO!

REFERÊNCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Convergência Lusíada. N. 17 Especial. Real gabinete Português de Leitura do Rio de
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do Livro. Fundação Biblioteca Nacional. Rio de Janeiro, Ano 14 n. 44, jan. 2002.

BLUMENAU EM CADERNOS. Revista editada pela Fundação Cultural de


Blumenau./Arquivo Histórico “José Ferreira da Silva”. Blumenau. S.C. 1957-

CABRAL, Maria Luisa. Amanhã é sempre longe demais. Crônicas de P&C. Lisboa: Ed.
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SÃO PAULO (Estado) Secretaria de Economia e Planejamento. Coordenadoria de


Planejamento Regional. Instituto Geográfico e Cartográfico.Quadro do desmembramento
territorial-administrativo dos municípios paulistas. São Paulo: IGC, 1995. 103 p.
47

SÃO PAULO (Estado) Secretaria de Economia e Planejamento. Coordenadora de


Planejamento Regional. Instituto Geográfico e Cartográfico. Municípios e Distritos do
Estado de São Paulo. São Paulo: IGC, 1995. 208 p.

SAVASSI, Altair José. Barbacena - 200 anos. 2a. ed. Belo Horizonte: Ed. Lemi S.A., 1991.
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convergências, conflitos”. In: Memória Social e Documento: Uma abordagem
Interdisciplinar.” Rio de Janeiro: Ed. UNI-RIO, 1997. Dissertação de Mestrado em
Memória Social e Documento. p.182.

TITLE
Memory of the Brazilian Municipalities: documents as monuments of citizenship.

TITRE
Lês Mémoires des Municipalités Brésiliennes: documents comme monuments de la
citoyenneté.

RESUMO
A presente reflexão pretende compartilhar as preocupações com a preservação dos
documentos produzidos nos e sobre os municípios brasileiros e demonstrar como a
microfilmagem sistêmica e o intercâmbio entre as instituições de memória e de pesquisa,
podem ajudar no resgate da memória social.

ABSTRACT
The present article aims at sharing the concerns with the preservation of documents
produced in and about the Brazilian municipalities. Additionally it demonstrates how the
systemic microfilming and the interchange among the organizations of memory preservation
and research can help in the rescue of the social memory.

RESUMÉ
Cette réflexion a l’intention de partager les préocupations avec la préservation des
documents au sujet des municipalités brésiliennes et qui sont produits dans ces mêmes
municipalités. L’ article envisage aussi démontrer comment le microfilmage systemique et
l’echange entre les institutions de mémoire et de recherche peuvent aider à la recuperation
de la mémoire sociale.

PALAVRAS - CHAVES
Documentos; microfilmagem; memória.

KEYWORDS
Documents; microfilming; memory.

MOTS-CLÉS
Documents; microfilmage; mémoire.
48

MICROFILME: PASSADO, PRESENTE E FUTURO DA PRESERVAÇÃO


DOCUMENTAL

Ana Célia Navarro de Andrade*

O microfilme surgiu na Inglaterra, graças aos experimentos do cientista e fabricante de


material óptico John Benjamin Dancer. Estudioso do recém inventado método fotográfico,
Dancer produziu, em 1839, a primeira micro-cópia de um documento utilizando uma chapa
de daguerreótipo51 e grau de redução52 igual a 160x, feito que o tornou conhecido como o
“inventor do microfilme”.

Vinte anos depois, o químico e retratista francês René Prudent Patrice Dagron, após
inventar diversos usos para a micro-fotografia, patenteou o microfilme na França, no dia 21
de junho de 1859, sob Nº 23.115. A partir de então, o microfilme passou a ser
comercializado em larga escala, no entanto, na área de penduricalhos e bijuterias. Alguns
exemplos são os artigos de fantasia em marfim, mini binóculos, chaveiros e outros,
idealizados por Dagron, em cujo interior encerrava-se um microfilme contendo minúsculas
imagens de paisagens ou retratos. Com o aperfeiçoamento de suas invenções,
especialmente na área óptica com os visores de microfilmes, Dagron expandiu sua empresa
e conseguiu novas patentes na Inglaterra e Estados Unidos.

Contudo, o fato que tornou historicamente o microfilme conhecido em todo o mundo foi
seu uso durante a Guerra Franco-Prussiana (1870-1871). Com o isolamento de Paris, a
comunicação entre a população parisiense e o exército francês, que lutava nas províncias,
tornou-se praticamente impossível. A solução encontrada foi utilizar o Serviço de Pombos-
Correio para o transporte de notícias e mensagens, oficiais e particulares, reproduzidas em
micro-fotografias pelo próprio Dagron, que havia sido transferido pelo Ministério das
Comunicações para as cidades de Tours e, posteriormente, Bordeaux.

Findo o cerco e de volta a Paris, em abril de 1871, Dagron foi procurado por um companhia
de seguros que lhe propôs a microfilmagem de apólices, fichas de pagamento e outros
registros da empresa. “Essa realização, de 1871, é certamente a primeira aplicação do
microfilme na preservação de registros comerciais, aplicação que hoje assumiu dimensões
espantosas” (LUTHER, 1979, p. 109).

Passados 165 anos de sua invenção, ao contrário do que muitos poderiam afirmar, o
microfilme continua cada vez mais útil e versátil, como veremos adiante.

*
Historiógrafa do Centro de Documentação e Informação Científica “Prof. Casemiro dos Reis Filho”
(CEDIC)/PUC-SP.
51
Processo inventado pelo francês Louis Jacques Mande Daguerre que consistia em uma placa de cobre
coberta por uma fina camada de prata, onde se formava a imagem positiva e bem definida do objeto, revelada
com vapores de mercúrio. O daguerreótipo era único, não possibilitando duplicação.
52
Número de vezes em que o documento original é reduzido para registro no microfilme.
49

1. O que é Microfilmagem?

Um dos conceitos mais utilizados para designar o processo é o veiculado pelo


DICIONÁRIO DE TERMINOLOGIA ARQUIVÍSTICA (1996), que descreve
microfilmagem como “a produção de imagens fotográficas de um documento, em tamanho
altamente reduzido”.

Um pouco mais detalhado é o conceito utilizado por Lisa Fox em seu trabalho
Microfilmagem de Preservação: um guia para bibliotecários e arquivistas, traduzido pela
equipe do Projeto Conservação Preventiva em Bibliotecas e Arquivos (CPBA), sob a
coordenação de Ingrid Beck: “processo de reprodução em fac-símile sobre filme
fotográfico, com uma redução que requer assistência ótica para leitura do conteúdo
intelectual (isto é, o que está escrito ou impresso e ilustrações) de materiais arquivísticos e
de bibliotecas” (2001, 2 ed., p. 8).

Microfilme é, portanto, uma cópia idêntica do documento original, reformatada para um


novo suporte, cuja base é constituída de um plástico transparente e flexível que,
dependendo do formato assumido, apresenta-se em tiras de 16, 35 ou 105 mm de largura ou
em folhas com medidas padronizadas de 105 x 148 mm, emulsionada com produtos
fotossensíveis.

Durante a captação da imagem, ou microfilmagem propriamente dita, micro-imagens dos


documentos são gravadas em toda a extensão do filme, nele permanecendo de forma latente
até a finalização da revelação. Assim como no processo fotográfico, nessa fase o
microfilme passa pelas etapas de revelação, fixação, lavagem e secagem. Terminado o
processamento, as imagens latentes se tornam visíveis, estando prontas para a fase seguinte,
indispensável para a comprovação da qualidade do filme produzido: a inspeção ou controle
de qualidade da imagem.

A produção de um microfilme com qualidade arquivística é pré-requisito fundamental para


a preservação de documentos e o primeiro passo para a concretização de uma de suas
principais vantagens: a permanência das informações registradas.

É claro que, para a expectativa de vida de um microfilme chegar aos 500 anos (EV = 500) é
necessário que todos os itens envolvidos nas diversas etapas de seu processamento estejam
de acordo com as normas internacionais e especificações técnicas de fabricação - produção
industrial dos microfilmes (negativo, sais de prata, base de poliéster), químicos e material
de consumo para acondicionamento de matrizes e cópias -, e perfeito funcionamento dos
equipamentos, específicos para cada fase do processo. Finalmente, deve-se realizar um
rigoroso controle das condições ambientais de temperatura e umidade relativa, da filtragem
do ar e da segurança dos arquivos.

2. Finalidades da microfilmagem

O uso do microfilme pode atender a cinco finalidades diferentes: complemento;


preservação; referência; segurança e substituição (DICIONÁRIO, 1996).
50

Como o próprio nome indica, a microfilmagem de complemento tem como função a


complementação de lacunas do acervo, sendo muito utilizada em Bibliotecas,
principalmente em coleções de periódicos. Outro exemplo de microfilmagem de
complemento é a que vem sendo realizada pelo Centro de Documentação da PUC-SP com
os arquivos dos movimentos da Ação Católica Brasileira: Juventude Agrária Católica
(JAC), Juventude Estudantil Católica (JEC), Juventude Independente Católica (JIC),
Juventude Operária Católica (JOC), Juventude Universitária Católica (JUC) e a própria
Ação Católica Brasileira (ACB). Tanto o Instituto Nacional de Pastoral, órgão da
Conferência Nacional dos Bispos do Brasil (CNBB), quanto o CEDIC/PUC-SP possuem
parte dos arquivos desses Movimentos. Com a primeira etapa do projeto, na qual o CEDIC
identificou, organizou, descreveu e microfilmou o arquivo da JOC, pertencente ao acervo
do INP/CNBB, os 115 rolos de microfilme gerados passaram a complementar o acervo do
Centro. Já na segunda etapa do projeto, ainda em desenvolvimento, houve a reunião dos
acervos das duas instituições para a continuação do mesmo trabalho com os arquivos das
demais Juventudes Católicas e da ACB. Nesse caso, os microfilmes produzidos
complementam os dois acervos.

Outro exemplo de microfilmagem de complemento é a que vem sendo realizada pelo


projeto Resgate de Documentação Histórica “Barão do Rio Branco”, do Ministério da
Cultura do Brasil, sob a coordenação técnica da Profª Dra. Esther Caldas Bertoletti.
Iniciado em 1995, o projeto tem como objetivo principal “resgatar” a documentação sobre o
Brasil Colônia que se encontra no exterior, especialmente em Portugal. Contando com uma
equipe formada por mais de 100 historiadores, arquivistas e pesquisadores, o projeto vem
realizando o levantamento, a identificação, a referenciação e a elaboração de verbetes para
catálogos ou guias de fontes. Esse minucioso e exaustivo trabalho é culminado pela
produção de mais de 800 microfilmes e 280 CD-ROMs, com a reprodução de mais de 40
mil documentos organizados segundo as antigas capitanias. “O processo de microfilmagem
obedeceu às mais modernas normas internacionais, sendo os microfilmes duplicados em
quatro conjuntos, que foram trazidos para o brasil, ficando em Lisboa a cópia master e uma
cópia de pesquisa. Na Biblioteca Nacional conserva-se a cópia de segurança, um negativo
de Segunda geração em sais de prata, e nos arquivos públicos estaduais fica a outra cópia
negativa, com a documentação relativa a cada um deles. As cópias positivas de pesquisa já
estão disponíveis na Biblioteca Nacional do Rio de Janeiro e nos referidos arquivos”
(BELLOTTO, p. 291).

A principal conseqüência decorrente da microfilmagem de complemento é a ampliação das


possibilidades de acesso às fontes, promovendo, assim, a pesquisa científica e a difusão do
conhecimento.

Nos dois exemplos citados, os microfilmes exercem também a função de preservação, uma
vez que, após a microfilmagem, os originais já podem ser retirados de circulação, passando
o acesso a ser feito exclusivamente através dos microfilmes.

A microfilmagem para preservação também é comum em Bibliotecas, especialmente nas


seções de obras raras e periódicos. Seu objetivo principal é preservar os originais que são
objetos de constante manuseio ou que apresentam sinais de deterioração ou acidificação do
suporte, especificamente no caso de periódicos que utilizam papel de baixa qualidade em
sua produção. Devido à grande quantidade de livros e periódicos existentes nas Bibliotecas,
é comum que a microfilmagem seja realizada sob demanda, ou seja: conforme a solicitação
51

do pesquisador, determinados livros ou coleções de periódicos são microfilmados e


duplicados; o pesquisador recebe uma cópia para consulta, enquanto outra fica à disposição
dos demais consulentes, em substituição aos originais.

Pouco comum no Brasil é a microfilmagem de referência, onde os instrumentos de pesquisa


produzidos pela instituição são microfilmados. Esse tipo de microfilmagem é útil para
instituições que possuem a maior parte de seus acervos referenciados em guias, inventários
e catálogos. Ao invés de publicá-los em papel, cópias são geradas em microfichas (micro-
publicações) e disponibilizadas a outras instituições por um custo muito menor. No entanto,
instituições com política restritiva em matéria de microfilmagem, entre outras práticas,
adotam essa técnica de reprodução apenas para os instrumentos de pesquisa já publicados.

A microfilmagem de segurança em geral é praticada por toda instituição pública ou privada,


cultural ou administrativa, para assegurar a preservação da informação na ocorrência de
algum sinistro53 com o arquivo de microfilmes. Após a revelação e inspeção do filme
master54, é gerada uma cópia idêntica, negativo e sais de prata, responsável pela produção
das demais cópias55.

A principal função da microfilmagem de substituição é ganhar espaço, sendo realizada em


documentos de arquivos administrativos com valor temporário. Também pode ser aplicada
a coleções de periódicos, cujos suportes apresentam-se muito acidificados. Nesses casos,
em geral, não há como recuperá-los através de restauro, sendo o original substituído pelo
microfilme de forma permanente.

3. Microfilmagem para Preservação

Em virtude de exigir um rígido controle de qualidade em sua produção e condições


ambientais estáveis e controladas para o armazenamento dos negativos, o microfilme
tornou-se o meio mais seguro para a preservação documental. Em pleno século XXI, é o
único processo de reformatação de documentos que, simultaneamente, possui qualidade
arquivística, garante a permanência das informações registradas, permite o acesso em
qualquer leitor do mundo e, principalmente, preserva os originais.

Para Lisa Fox, “o propósito primário da microfilmagem para preservação é proporcionar


substituição para materiais escritos ou impressos sobre papel de baixa qualidade, mais
provavelmente que já tenham se tornado quebradiços, de forma que os conteúdos
continuarão, para sempre, disponíveis à comunidade de estudiosos e de pesquisa” (p. 9). No
entanto, a conservação preventiva se utiliza da microfilmagem não apenas para substituir o
material já deteriorado, mas principalmente para evitar que o manuseio excessivo danifique
tanto os documentos de valor permanente, quanto aqueles produzidos em papel de baixa
qualidade, como é o caso das inúmeras coleções de periódicos encontradas em Bibliotecas,
Arquivos, Centros de Documentação e Museus, que usualmente possuem um Programa de
preservação através da microfilmagem.

53
Incêndio, perda, roubo, enchentes.
54
Filme de câmara ou matriz; primeiro filme produzido.
55
Cópias para consulta (ou pesquisa) e impressão.
52

Segundo Fox, “as diretrizes e especificações para a microfilmagem de preservação


englobam todas as fases da operação: seleção e identificação de acervos; preparação de
acervos para microfilmagem; produção de microfilme, duplicação e garantia de qualidade;
controle bibliográfico; e armazenamento” (p. 9). Por ser um sistema complexo, envolvendo
recursos humanos, procedimentos e equipamentos, o processo micrográfico, especialmente
quando voltado para a preservação documental, exige um maior controle sobre as etapas
executadas. Daí a importância da implantação de Programas de Microfilmagem.

Neste sentido, cada etapa do processo micrográfico deve ser realizada de acordo com as
especificações técnicas e normas internacionais estabelecidas, visando a obtenção de filmes
com qualidade arquivística. Para tanto, é necessário que os profissionais envolvidos
recebam treinamento adequado, assim como é fundamental a adoção de uma rotina de
manutenção preventiva para promover o perfeito funcionamento dos equipamentos e evitar
seu desgaste.

4. Por que escolher o microfilme?

Os principais usuários do microfilme são as instituições culturais, que detêm em seus


acervos documentos freqüentemente consultados, muitos dos quais apresentando sérios
problemas de conservação. Nesses casos, o microfilme é utilizado para preservação e
complemento.

Com a popularização do computador, nossos hábitos sofreram mudanças radicais. Em


conseqüência, encontramos com certa freqüência pesquisadores irritados com a demora dos
computadores disponíveis em algumas instituições, cujos instrumentos de pesquisa
encontram-se informatizados. Atualmente tudo é muito rápido, tudo está a apenas um
“click” de distância. Então, se podemos ter acesso a tudo em tão pouco tempo, o que leva
uma instituição a continuar adotando o microfilme em preto e branco, estático e monótono?

A resistência do usuário ao uso do microfilme sempre foi muito grande: tamanho da tela,
magnificação das lentes, ausência de giro de imagem e difícil leitura dos documentos
sempre foram os principais motivos dessa resistência. Para contornar esse pequeno
problema, a indústria do microfilme aperfeiçoou seus equipamentos criando o leitor-
copiador, capaz de reproduzir os fotogramas56 para o papel. Com isso, o microfilme ganhou
a condição de intermediário entre o documento e sua cópia em papel, mas permaneceu
firme em seus propósitos.

Apesar das constantes reclamações, os pesquisadores acabam reconhecendo que a


permanência de importantes arquivos e o acesso às informações neles contidas, por mais de
um século e meio, somente foram possíveis por causa das características físicas do
microfilme e das vantagens que o mesmo apresenta. Entre elas, destacam-se para a
Preservação:

• Estabilidade: suporte seguro e confiável;

56
Cada área do microfilme que contém uma imagem registrada.
53

• Durabilidade: longa expectativa de vida para microfilmes negativos em sais de prata


produzidos, acondicionados e armazenados em concordância com as normas
internacionais estabelecidas, em condições ambientais estáveis (EV=500);
• Fidelidade ao original;
• Integridade do arquivo, principalmente quando utilizado microfilme em rolo;
• Preservação, complementação e divulgação dos originais;
• Maior facilidade para intercâmbio de informações, em virtude de sua padronização
mundial;
• Facilidade de acesso à documentação rara e única;
• Segurança das informações em caso de sinistro;
• Reprodução fácil;
• Baixo custo de transporte;
• Pode ser conectado a outros sistemas;
• Serve de plataforma para sistemas híbridos.

De maneira geral, a microfilmagem ainda apresenta as seguintes vantagens:


• Uso regulamentado por leis específicas57;
• Dificulta a ação de falsificadores;
• Favorece o sigilo;
• Redução de espaço e peso em mais de 90%;

Apesar da grande quantidade de vantagens apresentadas, o uso do microfilme ainda sofre


muito preconceito. Com o avanço da Informática, especificamente com o surgimento da
digitalização58, a microfilmagem pode perder espaço, sendo substituída de maneira
indiscriminada por essa nova tecnologia, cujos estudos quanto à durabilidade e
confiabilidade das mídias ainda estão sendo realizados.

A rapidez com que se recupera a informação no meio digital, a possibilidade de acesso


múltiplo e à distância, e o baixo custo na instalação de um Laboratório de Digitalização,
fazem dessa nova tecnologia a “solução” para todos os problemas. Será mesmo?

Não temos a intenção de criticar a digitalização nem de condenar seu uso. O propósito deste
artigo é provar que a microfilmagem continua sendo o melhor meio para a preservação dos
já mencionados documentos de valor permanente, obras raras e periódicos.

Apesar de apresentar um maior número de vantagens, são as desvantagens que pesam na


balança depondo contra o microfilme. No entanto, se analisarmos bem algumas dessas
desvantagens, veremos que a situação pode ser bem diferente. Tudo depende do referencial.

57
No Brasil: Lei nº 5.433/68, de 8 de maio de 1968, que regula a microfilmagem de documentos oficiais;
Decreto nº 1.799, de 30 de janeiro de 1996, que regulamenta a Lei n° 5.433, de 8 de maio de 1968,
substituindo o antigo Decreto nº 64.398, de 24 de abril de 1969; Portaria nº 58 do Ministério da Justiça, de 20
de junho de 1996, que dispõe sobre o registro e a fiscalização do exercício da atividade de microfilmagem de
documentos oficiais, obrigando, também, a todos aqueles que se utilizam desses serviços a se cadastrarem no
Ministério da Justiça; Resolução Conarq nº 10, de 6 de dezembro de 1999, que dispõe sobre a adoção de
símbolos ISO nas sinaléticas a serem utilizadas nesse processo.
58
Escaneamento de imagens e textos para arquivamento eletrônico.
54

Vamos iniciar pelo custo elevado de materiais e equipamentos para a implantação de um


Laboratório de Microfilmagem. Este fato afasta a maioria das instituições de sua prática,
uma vez que produtos e equipamentos são importados. Infelizmente, os responsáveis pelas
instituições querem resultados a curto prazo e a baixo custo. Nesse caso, o montante inicial
para a instalação de um Laboratório de Microfilmagem é bem maior que o necessário para
a implantação de um Laboratório de Digitalização. No entanto, se mudarmos o referencial
para médio prazo, por exemplo passados 10 anos, as planilhas de custos apresentadas pelos
dois laboratórios sofrerão uma inversão bastante significativa. Levando-se em consideração
que as instituições, via de regra, são permanentes, passados 40-50 anos da adoção do uso do
microfilme o custo para sua manutenção é praticamente igual a zero. Não podemos deixar
de enfatizar que o custo para sua implantação é único; uma vez comprados os
equipamentos, o próximo passo é a adoção de uma rotina de manutenção preventiva. O
mesmo não se pode dizer a respeito de um Laboratório de Digitalização, principalmente se
levarmos em conta a constante obsolescência de equipamentos, mídias e programas.

Outro ponto considerado como desvantagem é o rigor técnico exigido na produção do


microfilme. Essas exigências, no entanto, são responsáveis pela estabilidade e durabilidade
do microfilme, características essenciais à preservação e até o momento não alcançadas
pelo meio digital. Portanto, as exigências técnicas atuam no sentido de melhorar os
resultados obtidos, ou seja, os microfilmes.

Desvantagens como resistência do usuário, lenta recuperação da informação,


impossibilidade de múltiplo acesso e de comparação de dois documentos na mesma tela,
deixaram de ser um problema, já que mais uma vez, a indústria micrográfica acompanhou a
evolução das tecnologias e criou o chamado Sistema Híbrido, como veremos no próximo
item.

6. Microfilme e as novas tecnologias

Quase dois séculos após sua invenção, o microfilme ainda demonstra ser uma grande
tecnologia para a preservação de documentos, principalmente em razão de características
como durabilidade do filme; fidelidade ao original; estabilidade do suporte; integridade do
arquivo; complementação do acervo e divulgação da informação.

Hoje, em pleno século XXI, podemos acrescentar outras duas: versatilidade e avanço
tecnológico. Ao contrário do que muitos pensavam, o microfilme não se enfraqueceu com
as novas tecnologias, especificamente a digitalização. O microfilme se aperfeiçoou,
conjugando-se a ela e criando o Sistema Híbrido, tecnologia versátil e moderna.

Esse sistema utiliza de cada tecnologia o que de melhor cada uma tem a oferecer, e quem
sai ganhando é o usuário final. Portanto, com a microfilmagem garantimos a preservação
do documento original e da informação, através da produção de uma cópia permanente;
com a digitalização conseguimos melhorar as imagens e ganhamos agilidade no acesso.
Além disso, o conteúdo do microfilme digitalizado pode ser disponibilizado em rede,
permitindo a consulta à distância e simultânea; o pesquisador também será capaz de
visualizar e comparar dois fotogramas em uma mesma tela.
55

A preservação de documentos através do microfilme é uma realidade comprovada. A


importância do meio digital como ferramenta que melhora a qualidade da imagem e garante
agilidade no acesso à informação é inegável. Então, por que não unir o útil ao agradável?

Segundo Lee C. Jones, em seu trabalho Microfilme para preservação: plataforma para
sistemas digitais de acesso: “o objetivo da reformatação para preservação de toda
biblioteca, arquivo, museu e sociedade histórica deve ser a preparação de microfilme para
preservação visando o presente e o futuro digital. Nós não podemos custear a preservação
dos documentos mais do que uma vez” (p. 14).

Com essa afirmação de Jones, concluímos que: o microfilme continua sendo o melhor meio
para a preservação documental; o preparo de todo microfilme produzido atualmente deverá
ser feito visando sua futura digitalização; a preservação de documentos é onerosa em
qualquer lugar do mundo. Por isso, na hora da decisão, o “custo x benefício” deverá ser
analisado a médio e longo prazos, pelo simples motivo de que não preservamos para o
presente, e sim para o futuro.

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problema da escolha certa”. In: Arquivos, Patrimônio e Memória: Trajetórias e
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WILLIS, Don. Uma abordagem de sistemas híbridos para a preservação de materiais


impressos. 2ª Edição. Coord. Ingrid Beck; trad. de José Luiz Pedersoli Júnior. Rio de
Janeiro: Projeto Conservação Preventiva em Bibliotecas e Arquivos: Arquivo Nacional,
2001. (Projeto CPBA, 50).

TITLE
Microfilm: Past, Prsent and Future of Record Prservation.

TITRE
Microfilm: Passé, Présent et Avenir de la Preservatión Documentaire.

RESUMO
Tendo como objetivo comprovar que o microfilme é o passado, presente e futuro da
preservação documental, o artigo apresenta um breve histórico do microfilme, o conceito de
microfilmagem e a descrição de suas finalidades principais. Em seguida, destaca as
vantagens da microfilmagem para a preservação, mostrando que muitas das desvantagens
do sistema podem ser contornadas, enquanto outras sequer existem. Finalmente, demonstra
o aperfeiçoamento do sistema micrográfico com a criação do Sistema Híbrido: microfilme
para a preservação; digitalização para o acesso à informação.
57

ABSTRACT
Aiming at proving that the microfilm is the past, present and future of record preservation,
this article presents a brief history of the microfilm, the concept of microfilming and the
description of its main objectives. It then highlights the advantages of microfilming for
preservation, showing that many of the system’s disadvantages may be avoided, while
others do not even exist. Finally, it demonstrates the improvement of the micrographic
system with the creation of the Hybrid System: microfilm for preservation; digitalization
for information access.

RESUMÉ
En ayant comme objectif vérifier que le microfilm est le passé, le présent et l’avenir de la
préservation documentaire, l’article présente un bref exposé historique du microfilm, le
concept de microfilmage et la description des ses principales finalités. Ensuite, il détache
les avantages du microfilmage pour la préservation, en démontrant que beaucoup des
désavantages du système peuvent être contournés, tant que d’autres n’existent même pas.
Finalement, il démontre le perfectionnement du système micrographe avec la création du
Système Hybride: microfilm pour la préservation; digitalisation pour l’accès à
l’information.

PALAVRAS-CHAVE
Preservação; microfilmagem; arquivos; bibliotecas.

KEYWORDS
Preservation; microfilming; archives; libraries.

MOTS-CLÉS
Conservation; Microfilmage; Archives; Bibliothèques.
58

MONITORAMENTO E CONTROLE TÉRMICO PARA PRESERVAÇÃO DE


ACERVOS

Saulo Güths*

1. Introdução
A consciência para preservar o patrimônio cultural vem, finalmente, tomando corpo nos
últimos anos. A idéia de "conservação preventiva" vem sendo entendida como sendo
necessária, mais eficaz, e ainda mais econômica que a "conservação corretiva", ou de
restauração do objeto degradado. Entretanto a conservação preventiva exige um grau de
conhecimento elevado, não só do objeto, mas dos fenômenos e variáveis envolvidas.

As formas de degradação de acervos são diversas, mas quase todas estão associadas aos
níveis de temperatura e umidade relativa do ambiente. Um tipo de degradação de natureza
química, é por oxidação e hidrólise, que destrói as cadeias de materiais orgânicos,
tornando-os frágeis e quebradiços. Reilly, em 1995, apresentou um método que relaciona a
deterioração química em função da temperatura e umidade relativa para um material
orgânico frágil (slide colorido) estabelecendo o Índice de Preservação (IP) que permite
estimar em quanto tempo ocorrerá sinais de degradação por oxidação e hidrólise. Os
valores apresentados por Reilly podem ser estendidos a qualquer outro material orgânico.

Contudo em climas quentes e úmidos pode-se considerar que a principal causa de


degradação de acervos é biológica: ataques de insetos, bactérias e fungos. A proliferação de
fungos é uma das ocorrências mais comuns, e uma das mais difíceis de combater, pois
apresenta uma rápida proliferação, requer processos químicos e mecânicos para remoção e
seus esporos normalmente espalham-se pelo ambiente aumentando a probabilidade de
proliferação. Segundo vários pesquisadores na área de microbiologia, pode-se afirmar que o
crescimento dos fungos comumente encontrados em museus e arquivos acontece com
maior intensidade em umidades relativas superiores a 65%. Nieves et all (1998) mostraram
que taxas de renovação de ar mais elevadas reduzem a proliferação de fungos e bactérias,
pois reduzem a concentração de esporos.

Os efeitos de degradação são percebidos pela presença de alterações dimensionais,


ressecamento, biodeterioração, corrosão ou outros efeitos decorrentes das reações químicas
estimuladas por determinadas condições do meio e características dos materiais. (Nieves et
all, 1998 e Sebera, 1994).

Outro aspecto importante é que muitas instituições estão alojadas em edificações de valor
histórico, as quais apresentam restrições quanto a instalação de sistemas de controle
térmico fazendo-se então necessário o desenvolvimento de soluções alternativas.

*
Professor do Departamento de Engenharia Mecânica da Universidade Federal de Santa
Catarina. saulo@lmpt.ufsc.br.
59

Finalmente outro fator não menos importante é a disponibilidade financeira da instituição,


não somente para a instalação de equipamentos, mas também para a manutenção.

2. Parâmetros Climáticos

Os parâmetros climáticos ideais para espaços museológicos, citados pela bibliografia,


foram desenvolvidos em geral a partir de pesquisas realizadas com papel ou películas
fotográficas como slides, por serem materiais mais sensíveis às variações climáticas, tendo-
se chegado às seguintes correlações:
• Umidade Relativa entre 30 % e 55% - recomendado 50 %;
• Temperatura entre 10oC e 21oC - recomendado 21oC;
• deve-se promover a circulação de ar;
• deve-se evitar flutuações Temperatura e de Umidade Relativa;

Dentre as contribuições pode-se citar as publicações de Stefan Michalski, pesquisador do


Canadian Conservation Institute (CCI) que esteve diretamente envolvido na formulação do
manual sobre o uso de sistemas de condicionamento de ar em Museus, Bibliotecas e
Arquivos do ASHRAE Handbook HVAC Applications (Park, 1999), onde especifica
diferentes classes de controle conforme mostrado na Tabela 1. Para materiais quimicamente
estáveis é definido um valor de umidade relativa igual a 50 %, admitindo-se flutuações
curtas e/ou longas (sazonais) em função da classe de controle escolhida. Para a temperatura
a faixa vai de 15 a 25oC, com variações definidas por classe. Flutuações são admitidas,
ainda mais se o objeto está protegido por algum tipo de embalagem.

A escolha da classe de controle passa pelo tipo de objeto, mas obviamente pela
disponibilidade técnica e financeira da instituição. A diretriz principal que se pode extrair
desse trabalho é a prioridade que deve ser dada ao controle da umidade.
Temperaturas mais baixas reduzem a degradação química, o que é desejável. Entretanto
quanto maior a diferença entre a temperatura interna e externa, maior é o consumo de
energia, o custo do equipamento e o risco para a coleção em caso de pane do sistema. Se a
temperatura interna estiver abaixo da chamada temperatura de orvalho, em caso de pane do
equipamento pode ocorrer condensação sobre todo o acervo.

Existem muitas edificações históricas, museus e arquivos localizados em regiões quentes e


úmidas onde a umidade relativa média anual atinge 80 %. Particularmente no Brasil esses
níveis ocorrem em uma grande extensão do território (Lamberts et all, 1997e Goulart et all,
1997). A utilização de sistemas de ar condicionado começa a se disseminar, contudo
raramente os sistemas dispõem de mecanismos para controle da umidade relativa. Como
conseqüência o ambiente passa a apresentar grandes oscilações da umidade relativa (e
normalmente apresentando umidade relativa mais elevada) resultando em depreciação do
acervo.

Os sistemas que dispõe do controle de umidade são do tipo central. Trata-se de um sistema
eficiente e se bem projetado/executado proporciona níveis e oscilações aceitáveis da
umidade relativa e da temperatura (Van Wilen et all, 1995). Contudo os custos de
instalação, manutenção e consumo são bastante elevados, tornando-se inviável para a
60

maioria das instituições em países em desenvolvimento. Na seção 4 esse tema é abordado


com maior profundidade.
61

Tabela 1- Especificações de Temperatura e UR (ASHRAE (1999) Applications Handbook


– pág.20.6)
Máximas Flutuações e Gradientes
SET ajustes
flutuações RISCOS E
POINT ou CLASSES sazonais
curtas e BENEFÍCIOS
TIPO MÉDIA DE do set point do
gradiente p/ COLEÇÕES
ANUAL CONTROLE sistema
espacial
UR: 50% AA
UR: sem Nenhum risco de danos
Controle UR: ±5 %
alterações mecânicos para a
preciso, sem
maioria dos artefatos e
TEMP. alterações 5 ºC acima;
sazonais de UR Temp: ±2 ºC pinturas.
GERAL entre 5 ºC abaixo
15 e 25 oC UR: 10 %
(Museus, acima Pequeno risco de dano
Galerias A UR: ±5 %
10 % mecânico para artefatos
de Arte Controle
abaixo de alta vulnerabilidade,
Bibliotecas preciso, com
5 ºC acima; nenhum risco mecânico
e algum Temp: ±2 ºC
10 ºC abaixo para a maioria dos
Arquivos) gradiente ou
ou artefatos, pinturas,
alterações
fotografias e livros.
sazonais, não UR: ±10 % UR: sem
ambos alterações
5 ºC acima;
Temp: ±2 ºC
10 ºC abaixo
UR: 10 %
acima Risco moderado de
UR: ±10 %
B 10 % danos mecânicos para
Controle abaixo artefatos de alta
preciso, vulnerabilidade, risco
c/algum T: 10º C acima
minúsculo para a
gradiente e mas sempre
maioria de pinturas,
diminuição de abaixo de 30º
fotografias, alguns
temperatura Temp: ±5 ºC C. artefatos, alguns livros e
sazonal Abaixar a Temp
nenhum risco para
no inverno o necessário
muitos artefatos e a
para controlar a
maioria dos livros
UR

UR: entre 25 e 75% durante Alto risco de dano


o ano mecânico para artefatos
de alta vulnerabilidade.
C Risco moderado para a
Previne riscos Temp: raramente acima de maioria das pinturas e
extremos 30oC, e normalmente abaixo fotografias, alguns livros
de 25oC e artefatos. Pouco risco
para a maioria dos livros
e artefatos.
62

Alto risco de dano


D
mecânico para a maioria
Previne risco de
dos artefatos e pinturas
umidade UR abaixo de 75%
com baixa resistência à
extrema
umidade. É evitado o
crescimento de mofo e
rápida corrosão.
Flutuações de umidade
Estoque a
abaixo de um mês não
Arquivos e frio:
UR: ± 10 % afetam a maioria dos
Bibliotecas UR: 40 %
Temp: ± 2 ºC objetos empacotados
Estocagem T: -20 oC
corretamente
de coleção
Estocagem a É vantagem para a coleção, até mesmo se só
quimicame
quente: alcançar estes limites durante o período de
nte instável
UR: 30 à inverno, contanto que não ocorra excesso de Objetos quimicamente
50% umidade. instáveis utilizáveis por
T: +10 oC um século ou mais.
Sala seca:
Coleções UR: 0% a Umidade relativa não pode exceder ao valor
de Metais 30% crítico, tipicamente 30% UR
3. Sistema CLIMUS

Uma das primeiras providências na política de preservação preventiva é o conhecimento da


temperatura e da umidade relativa do ambiente. Medições manuais, utilizando termômetros
e pscicrômetros analógicos ou digitais, podem ser implementadas, porém requerem mão de
obra qualificada, persistência, e a disponibilidade de medições em horários noturnos. É
justamente nesse período com menor carga térmica que ocorrem os maiores valores da
umidade relativa. Os termohigrômetros mecânicos, do tipo rolo e pena, podem realizar essa
tarefa de uma forma semi-automatizada, mas requerem uma constante vigilância para
realizar a troca do papel e substituição da pena, além de necessitar calibrações freqüentes.
A análise dos dados coletados por esses sistemas também apresenta certa dificuldade, pois,
são impressos em papel e devem ser compilados manualmente.

Já existe no mercado termohigrômetros eletrônicos que armazenam os valores de


temperatura e umidade automaticamente. Contudo é necessário ter uma rotina de
"descarregar" os dados para o computador, o que requer o deslocamento do sensor, conexão
física com o microcomputador e execução de software específico. Quando vários ambientes
são monitorados é importante realizar comparações, e esse procedimento requer
conhecimento mais aprofundado para formatação dos dados.

Esses fatos nos levaram a desenvolver no Departamento de Engenharia Mecânica da


Universidade Federal de Santa Catarina um sistema de aquisição e tratamento de sinais
específico para a área de preservação de acervos, denominado Sistema CLIMUS (Figura 1).
Buscou-se desenvolver um sistema completamente automático, e que ainda aliasse
robustez, simplicidade e baixo custo.
63

Figura 1 - Sistema de Gerenciamento Térmico CLIMUS

Foram desenvolvidos módulos contendo sensores de temperatura e umidade relativa


conectados a uma unidade central, que por sua vez comunica-se com um microcomputador
pela porta paralela ou serial. O microcomputador pode ser de baixa performance, e/ou ser
utilizado paralelamente para outras atividades da instituição.

A partir dos dados de temperatura e umidade é determinado em tempo real o Índice de


Preservação (IP), que é um parâmetro que fornece uma previsão do tempo de degradação
por ação química de um material orgânico frágil.
Os dados são registrados automaticamente no disco rígido do microcomputador, e
igualmente apresentado na tela sobre a planta baixa da edificação (Figura 2). A visualização
e o tratamento dos dados são facilitados por um software específico (Climus-Visual). Basta
selecionar as salas e o período (mês ou ano) que se deseja analisar, e os gráficos são
automaticamente montados, podendo então ser impressos ou exportados para outros
programas de tratamento de texto (Word, etc).
64

Figura 2 - Dados da aquisição sobre planta baixa da edificação

O sistema permite a expansão do número de sensores e a incorporação de sensores de


luminosidade, radiação ultravioleta, condensação em parede, qualidade do ar além de
detectores de incêndio, podendo se transformar em um dispositivo de segurança adicional.
Os dados podem ainda ser disponibilizados, em tempo real, via Internet, na home-page da
instituição, ou acessados a distância, via software específico.

Outra aplicação do sistema tem sido no controle de dispositivo de insuflamento de ar. Esse
sistema foi instalado na Reserva Técnica do Museu da Universidade Federal de Santa
Catarina. Ele aciona um ventilador centrífugo, injetando ar filtrado para dentro da reserva,
quando as condições ambientais exteriores forem favoráveis. A mesma metodologia está
sendo utilizada na Capela Padre José Hernes (Rio Negro/PR) orientando na decisão de
abertura ou fechamento das janelas.

Em instituições com sistema de condicionamento de ar central tem sido utilizado no


monitoramento da temperatura da água gelada da unidade central, com acionamento de
alarme caso alguma anormalidade seja detectada. Outras aplicações e melhoramentos
continuam em desenvolvimento, como a transmissão via rádio e armazenamento em
meméria flash.

4. Controle de Umidade - Sistema REAQUIS


Os sistemas de ar condicionado apresentam como princípio de funcionamento o
resfriamento de uma serpentina pela passagem de água gelada em sistemas centrais ou gás
em evaporação em sistemas compactos (ar condicionado de parede ou tipo "split"). Essa
serpentina, à uma temperatura bastante baixa (≈ 6 oC) é exposta à circulação do ar
ambiente. Além do resfriamento do ar ocorrerá uma condensação do vapor d'água presente
no ar.
65

água gelada (sistemas centrais) ou


gás em evaporação (sistemas compactos)
resistência
aquecedora ventilador

ar

condensação

Figura 3 - Princípio de funcionamento de um sistema de condicionamento de ar com controle de


temperatura e umidade.

Ocorrerá uma redução da umidade absoluta do ar (kg água / kg ar seco), porém a umidade
relativa (p.vapor / p.vapor sat) na saída do sistema será alta (mais de 90 %). O que
promove a redução da umidade relativa é o posterior aquecimento do ar devido aos ganhos
de calor pelas paredes, iluminação e equipamentos diversos. Contudo o ganho de calor não
é constante: em períodos sem sol (e/ou à noite) ocorre uma importante redução da carga
térmica, resultando em um acréscimo da umidade relativa.
O controle da umidade relativa é realizado exatamente pela homogeneização da carga
térmica produzida por uma resistência aquecedora (ou serpentina de água quente)
localizada após a serpentina de resfriamento.

Os sistemas de ar condicionados convencionais não possuem esse controle, pois são


projetados para atender o conforto humano, tendo como único parâmetro o controle de
temperatura. Como resultado a umidade relativa do ambiente tende a aumentar, podendo
atingir os níveis de risco de proliferação de fungos e bactérias.

O controle efetivo da temperatura e da umidade relativa é normalmente obtido com


sistemas de condicionamento de ar do tipo central, com sistema de reaquecimento e
controle específico da umidade relativa. Conforme já citado, trata-se de um sistema
eficiente e se bem projetado/executado proporciona níveis e oscilações aceitáveis da
umidade relativa e da temperatura. Como inconveniente apresentam elevado custo de
instalação, manutenção e de consumo de energia.
Uma das formas de utilizadas para redução do consumo de energia é a concentração dos
acervos frágeis em ambientes menores, mas isolados higro-termicamente. Essa solução é
empregada em várias instituições onde, por exemplo, o acervo fotográfico é agrupado em
uma pequena sala resfriada por um ar condicionado compacto sendo a umidade relativa
reduzida por um desumidificador portátil.

Essa solução apresenta seus benefícios, porém o controle normalmente não é eficaz, e o
ambiente pode sofrer variações consideráveis. Outra característica é a presença de dois
sistemas de compressão, significando manutenção e ruído em dobro.
Visto a necessidade dessas instituições, desenvolvemos um sistema onde a resistência
aquecedora é posicionada na saída de um ar-condicionado tipo compacto (de parede ou
"split"). A resistência é do tipo encapsulada e aletada com 1500 W de potência operando a
baixa temperatura (60oC). O controle é realizado por um dispositivo eletrônico possuindo
66

sensores de umidade relativa, temperatura da resistência aquecedora, temperatura do ar


próxima da aleta e temperatura do ar ambiente.

Figura 4 - Sistema de controle da umidade relativa (REAQUIS) montado sobre um


aparelho de ar condicionado.

O sensor de umidade relativa é responsável pela atuação da resistência aquecedora no modo


normal de funcionamento. Os sensores de temperatura atuam com dispositivos de
segurança interrompendo o funcionamento nos seguintes casos:
• temperatura do ar ambiente acima de um valor limite (normalmente 27 oC)
• temperatura da aleta acima do limite de segurança (70 oC)
• temperatura do ar próximo à resistência aquecedora acima de 30 oC

Os dois últimos parâmetros impedem que a resistência seja acionada caso ocorra pane no
ventilador do aparelho de ar condicionado. O Sistema REAQUIS oferece ainda um sinal de
saída para conexão em um sistema de monitoramento CLIMUS, descrito na seção anterior.
Esse sistema já foi instalado em algumas instituições e tem demonstrado um bom
desempenho na manutenção da umidade relativa. A Figura 5 mostra os valores de
temperatura e umidade relativa antes e após a instalação do sistema no Arquivo Municipal
da Cidade de Belo Horizonte.
67

Figura 5 - Valores de temperatura e umidade relativa antes e após instalação do sistema


REAQUIS

O controle da umidade relativa pode ser considerado satisfatório e pode vir atender a
demanda por controle em pequenos espaços com um baixo custo de instalação e
manutenção.

5. Conclusão
A conservação preventiva é, finalmente, política presente em muitas instituições nacionais.
As condições climáticas, em especial a temperatura e a umidade relativa do ambiente, têm
uma importância indiscutível. Conhecer as variáveis ambientais e adequá-las o máximo
possível para reduzir os processos de degradação é primordial. Nesse contexto os
equipamentos desenvolvidos podem ser considerados ferramentas importantes para o
conservador.

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RESUMO
As formas de degradação de acervos são diversas, mas quase todas estão associadas aos
níveis de temperatura e umidade relativa do ambiente. Dessa forma uma das primeiras
providências que o conservador deve tomar é realizar uma avaliação dos parâmetros
climáticos do ambiente. Esse trabalho vem apresentar um equipamento de medição de
variáveis ambientais, desenvolvido na Universidade Federal de Santa Catarina,
especialmente voltado para ambientes de guarda de acervos. Além de registrar
automaticamente os níveis de temperatura, umidade e iluminação, determina o Índice de
Preservação e pode ainda incorporar sistemas de alarme. É também apresentado um novo
sistema de controle de umidade, que adaptado sobre sistemas de ar condicionado
compactos, vem se mostrando muito útil para o controle térmico de pequenos ambientes de
guarda de acervos.

ABSTRACT
The forms of degradation of collections are diverse, but almost all are associated to the
levels of temperature and relative humidity of the environment. The first steps that the
conservator must take it is to evaluate the climatic aspects of the environment. This paper
present an equipment to measure the ambient variables, developed in the Federal University
of Santa Catarina (Brazil), especially to collections-keeping ambients of museums and
archives, automatically registering the levels of temperature, humidity, illumination and
determining the Index of Preservation. Also is presented a new system of humidity control,
which, adapted on compact air-conditioning devices, has proved very useful for the thermal
control of small environments of preservation.

RESUMÉ
Le manières de dégradation des collections sont diverses, mais elles sont presque toutes
associée aux niveaux de température et d’humidité relative d l’ambiance. De cette façon,
une des première providences que le conservateur doit prendre est de réaliser une
évaluation des paramètres climatiques de l'ambiance. Ce travail présente un équipement de
mesure des variables climatiques, développé par l'Université Fédérale de Santa Catarina
(Brésil), spécialement tourné vers les musées et archives.Au delà d’enregistrer
automatiquement les niveaux de température, humidité et illumination, il calcule encore
l'Indice de Préservation et il peut incorporer des systèmes d'alarme. Ce travail présente
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aussi, un nouveau système de contrôle d'humidité adapté aux systèmes d'air climatisé
compacts, très utile pour le contrôle thermique de petits ambiances de musées et archives.

PALAVRAS CHAVE
Temperatura; umidade; controle; preservação.

KEYWORDS
Temperature; humidity; control; preservation.

MOTS-CLÉS
Température; humidité; contrôle; préservation.
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O ARQUIVO EM FOCO

Controle de Sepulturas 2.01: um software que contribui para agilizar a pesquisa no


Arquivo Público Municipal de Indaiatuba
Entre as diversas atividades que executamos no Arquivo Público Municipal/Fundação Pró-
Memória de Indaiatuba, está o atendimento a consulentes que buscam certidões de óbito e
recibos de concessão de sepulturas, com o intuito de comprovar direitos perante a Justiça,
solicitar dupla cidadania ou, em alguns casos, quando solicitado pelo Poder Público
Municipal e funerárias para abertura de sepulturas.

Devido ao grande número de cidadãos que procuram esse serviço, um período considerável
do expediente de atendimento era dispensado a esse tipo de atividade. Daí então surgiu a
necessidade de desenvolver um software que automatizasse a localização desses tipos
documentais em nosso acervo.

O software desenvolvido na linguagem de programação Delphi foi o Controle de


Sepulturas 2.01. Ele pode ser instalado no sistema operacional Windows 95 ou superior,
sendo recomendado para hardwares com o mínimo de:
 Processador 266 KHz;
 Memória RAM 64MB;
 Disco rígido com espaço livre de 1GB.

Por meio de uma senha pessoal criptografada, o sistema garante que somente usuários
autorizados possam adicionar ou alterar qualquer registro da base de dados, garantindo a
confiabilidade dos resultados das pesquisas, podendo as mesmas serem realizadas a partir
do sobrenome da pessoa falecida, nome completo ou número correspondente da sepultura.

Após ser localizado o registro equivalente no banco de dados, o sistema permite a


visualização de informações tais como, nome dos pais, idade, nacionalidade, estado civil,
causa da morte, data de nascimento e falecimento, cemitério e túmulo onde o corpo foi
sepultado, dados referentes ao livro de cartório e cemitério onde foram lavrados os registros
referentes ao óbito, dentre outras informações.

Vale ressaltar, também, que além da possibilidade de visualizar ou imprimir esses dados,
pode-se também ter acesso aos documentos digitalizados, contribuindo assim para
preservação dos originais.
Prevendo uma possível mudança nos sistemas operacionais ou algum outro tipo de
inovação tecnológica, que acabará por vir mais cedo ou mais tarde nessa era da informática,
a base de dados utilizada no software pode ser acessada em qualquer outro aplicativo para
banco de dados, garantindo que na impossibilidade de executar o software Controle de
Sepulturas 2.01 nos futuros sistemas operacionais, ainda assim será possível ter acesso ao
seu banco de dados e recuperar todas as informações registradas.
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INTERCÂMBIO

Relação das instituições, associações que receberam exemplares de Registro:

Espanha:
Asociación de Archiveros de Castilla y León (ACAL)
Asociación Nacional de Archiveros, Bibliotecarios, Museólogos, y Documentalistas
Associació d’Arxivers de Catalunya
Asociación de Archiveros de Andalucía
Biblioteca Hispánica
Fundación Mapfre Tavera

Portugal:
Arquivo Histórico Ultramarino – Lisboa
Instituto de Arquivos Nacionais / Torre do Tombo

África e América Latina:


Archivo General de la Nación – Venezuela
Archivo General de la Nación – Uruguay
Archivo General de la Nación – El Salvador
Archivo General de la Nación – Colombia
Archivo General de la Nación – Argentina
Archivo General de la Nación – Peru
Archivo General de Chiapas – México
Archivo General de Puerto Rico
Archivo Nacional de Centro America – Guatemala
Archivo Nacional – Cuba
Arquivo Nacional de Chile
Archivo Nacional de História – Quito / Equador
Archivo Nacional – Quito / Equador
Archivo Nacional – Panamá
Archivo Nacional de Bolívia
Archivo Nacional de Honduras
Archivo Nacional de Nicarágua
Arquivo Histórico de Angola
Arquivo Histórico de Cabo Verde
Archivo Historico de la Municipalidad de Colima-México
Arquivo Histórico del Gobierno del Estado de México
Arquivo Histórico de San Tomé e Príncipe
Arquivo Histórico de Moçambique
Instituto Nacional de Estudos e Pesquisas (INEP)/ Arquivo Histórico – Guiné Bissau
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LINHA EDITORIAL E NORMAS PARA PUBLICAÇÕES

 A revista Registro é uma publicação anual do Arquivo Público Municipal de Indaiatuba


especializada na área de arquivística/arquivologia e áreas correlatas.

 Os artigos deverão ser inéditos, e serão submetidos ao Conselho Editorial que decidirá
sobre a relevância da publicação dos textos dos colaboradores.

 Para a publicação de resenhas solicita-se que seja enviado o texto acompanhado de um


exemplar da obra.

 É consentida a inserção de propaganda em página inteira ou meia-página da revista aos


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que atuem nas áreas de especialização da publicação, mediante pagamento antecipado e
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do mês de abril, no seguinte endereço:
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1. Os artigos devem ter no máximo 25 páginas, digitadas em fonte Times New Roman,
tamanho 12, espaçamento simples, com margens laterais de 3 cm e superior e inferior com
2 cm, tamanho do papel carta; notas no fim da página e referências bibliográficas ao final
do texto. Para as resenhas solicita-se aos colaboradores não excederem o limite de 10
páginas.

2. Os artigos deverão ser enviados com resumo em português, inglês e francês de 4 (


mínimo) a 10 linhas (máximo) e com, no mínimo, 3 palavras-chave e 5, no máximo.

3. Para normatização de notas e citações seguir as normas da ABNT, respectivamente,


NBR6023/2002 e NBR10520/2002.

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